lunes, 15 de noviembre de 2010

1909.- IVO MALDONADO


Ivo Maldonado (Talcahuano, Chile, 1978)
Estudió Licenciatura en Castellano y Comunicación Social, en la Universidad del Bío-Bío, sede Chillán. Entre sus obras figuran Anamorfosis, Pequeña antología de la nada y Canción de un astronauta. El año 2002 viajó a Perú invitado al Encuentro Internacional de Escritores realizado en la ciudad de Chiclayo.



Selección de poemas pertenecientes al poemario
“Cuando los árboles se olvidan del otoño”. (2010)

La mariposa revolotea como si desesperara en este mundo

Aquí estoy otra vez entonando
la misma canción de siempre
No necesitamos nada para ser felices
eso lo saben bien los ciegos
que resbalan por las avenidas
Ellos persiguen una luna oscura
que fue abandanona entre las piedras
Los niños son los primeros en saberlo
los niños y sus amigos imaginarios
No necesitamos nada y eso es bastante
como una noche reventando en el silencio







Nostalgia

De tanta piel
perdí los ojos







Las cosas derivan su ser y su naturaleza/de su mutua
dependencia; en sí y por sí no son nada

Las sílabas son monedas oxidadas
levantando una pronta despedida
Así como la noche cabe en un sólo beso
cruzamos el horizonte con la punta de la lengua
y quisiéramos regresar oh tinieblas
como si las palabras nos arrastraran lentamente







La reina de Saba

Una sola hoja
frente a mí
Y todo
el paisaje
desaparece







“La mujer alcanzó la perfección/ Su cuerpo”

Esta tarde
es una arruga
cortando
la tierra
en pedazos
de grises días
reunidos
sobre la hierba
Esta tarde
jamás volverá
a contemplar
la belleza
de una nube
transitando
lentamente
por las durmientes








Expulsión del paraíso

Allí donde todo era cerrar los ojos
y encender los días en un sola estrella
besamos la cicatriz de una nube errante
entonces
el mundo se abrió de golpe frente a nosotros
y como una lámpara de viento o laberinto
caímos fugazmente sobre la hoguera







¿Hay algún pensamiento/que sea mi aliado?

Yo sé que un día estaremos lejos de los grandes edificios
y de las manos donde crecen las estrellas
Yo sé que un día abriré la primavera en su primera rosa
y tocaré misteriosamente el ave imaginaria
Yo sé que ahora un hombre oscuro te hace el amor
mientras lees poemas de Blaise Cendrars...
Mas aquí debemos creer que no volveremos a encontrarnos
y que toda salida no es sino la danza del iniciado







Es tocar el cielo, poner el dedo
sobre un cuerpo humano.

Lo único cierto
es que bajo la fosa
también existe luz
Una luz partida
en un avioncito de papel
Acabo de cumplir 32 años
y veo que mi cabeza se desgaja
en una turba de días amuñados
La sed es tan larga
que parezco una espina
Por todos lados llueve
pausadamente
y el viento nos golpea








Far West

No envíes
mapas
ni postales
Un gorrión
se comío
todas las migas







Tsunami

Cuántas veces y todos dijimos una ola una ola una gran ola
parecíamos acuarios perdidos en la maleta
Tantos siglos pasaron
tantos
que ahora debemos huir hacia lo más alto de los edificios
¿O quizás
deberíamos inundar la tierra de caracoles?

(el sol
es nuestra
única
escalera)






Cuando pienso en la muerte pienso en quien te hará el amor

La carne jamás se pudrirá
mientras las palomas dibujen una plaza
y un árbol se desvanezca bajo una estrella
El invierno ordena las palabras en semillas secas
Hay una hilacha navegando en el bolsillo
un búho besando las tinieblas








¿Cuánto tiempo existe entre nosotros y un disparo?

Una porción de vacío atraviesa nuestra lámpara
a veces parecemos llovizna sobre los rieles
El río huye para olvidar lo inútil de las piedras
Una nube disuelta será sombra en otro cielo
La guitarra es un brasero que arde por las tardes
El horizonte nos encierra en su cáscara de naranja
y la luz nos invade de costumbres
Tropezamos escapando del eclipse
o de pasos perdidos en el bosque encantado








Yo también nací un domingo/ Aunque cuando “me hacían”/ mis padres
ya no se querían.

Antes que la jaula se divierta
y nos traduzca los pasos de un niño
habitaremos el secreto del sol
oh! bellísima embriaguez
perdí las señales persiguiendo esqueletos







El tiempo cabe en la cola de un gato/ en los cachitos de un caracol

El tiempo a veces es la sombra de un árbol
el ladrido de un perro
una zapatilla colgada en el poste de la luz
una aguja enhebrando la sonrisa de un camello
los ojos de un quiltro marcando los pasos de la muerte
El tiempo sin tiempo/ es un entierro/ una mancha/ un revólver/ un cuesco
El tiempo es como el tiempo o como ustedes prefieran llamarlo
el canto de las cigarras en la fiesta de espaldas






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