martes, 12 de octubre de 2010

1483.- MAGDALENA FUENTES ZURITA


MAGDALENA FUENTES ZURITA (Los Angeles, Chile, 1946): Ha publicado “Memorial de Las Puertas” 1990; “Codigos” 1991; “La Armonía del Tren y Esa Inefable Música” 1996; “Versos de Espantapájara” 1997 y 2° Ed. 1998, Canto de amor de Eurídice, Es necesario continuar el asombro y Adolescente Amor.
Parte de su trabajo traducido al francés e inglés y aparece en variadas antologías como: “Poetas del Nuevo Mundo” (Alfonso Larrahona Kästen) 1991; “500 Poetas Latinoamericanos” (Alfonso Larrahona Kästen) 1992; “Poetry From Chile: 26 New Voices” editada por la Universidad de California USA 1993; “La Poesía Erótica en Chile” 2000. También en las revistas “Exégesis” de la Universidad de Puerto Rico; “La Porte des Poetas” París, Francia; “ Literastur” España. Becada en el Fondo del Libro con “Antología de la Adivinanza en Chile”. Coautora de la Antología “Los poetas y el General”, edición bilingüe (Lom Ed.).


WEB DE MAGDALENA FUENTES


ES NECESARIO CONTINUAR EL ASOMBRO





PRIMERA VOZ (Fragmentos)

¿Qué mano territorial pondrá
sobre el polvo de los días
los domingos
a pesar de las utopías que se nos escapan?


Como si fuéramos
desenredando polvorientos caminos
construidos por manos de rústicos obreros
más allá de la risa y la torpeza de los ojos
pasan ángeles que ríen
en la plenitud de las ferias de barrio
Y tú vienes
a pasos raudos por las veredas
entre globos por el aire
con todos los ideales a punto de estallar.
*
Aquí
en esta tierra de miel
donde tu madre deshojaba la vida
y extendía su mano entre los océanos
permanecen voces desamparadas que preguntan
por las soberanas cosas aprendidas
por la sencillez de los nombres
Aquí esperan
al norte y al sur
al este y al oeste
los días necesarios que tuvimos
en la cavidad de las puertas
*

Aquí
al sur poniente de la ciudad
donde la poesía cuelga los atardeceres
por los cuatro costados
y desde donde, de largas trenzas
solías jugar por antiguos corredores
entre pinturas y retratos de la abuela
aún resuena por los ventanales
que miran al jardín
esa frase que gatilla tu corazón amanecido
“¿Cuándo viene por casa hija?”
como si fuera fácil encontrarse
con las tardes multiplicando el arco iris.
¡Qué jóvenes y bellos fuimos en la patria un día!
*
Aquí los aguarda el norte
con las voces y los patios
de las ciudades sin nombres
Con sus salitreras olvidadas
sobreviviendo
como el que vuelve
sobre su propia sombra
Con cielos y huellas
con trajes y sombreros de naves
ancestrales
Sembrando los desiertos
para no tener
que inventarnos los pájaros
y las flores.
*
Aquí la permanencia del sur les saluda
reclamando con sus lluvias y volcanes
Ofrendando sus bosques milenarios
donde el copihue se trenza enamorado
de robles algarrobos y canelos
Donde podemos descolgar las estrellas
en alguna forma
y apoyar a los pájaros que viajan
donde sólo ellos saben.
*
Aquí
también supimos de exilios interiores
En esta gran casa que los aguarda
reprimimos el sonido
de nuestra propia respiración
para evitar que la noche cayera
sobre nuestra herencia
Parecíamos ángeles
con escoba y delantal blanco
sobre pasillos estropeados
invadidos de cerezos.
*



SEGUNDA VOZ (Fragmentos)

Aprendí a escribir
a sumar y restar
a distinguir lo blanco del negro
a decir sí, cuando sólo quería
ponerme de pie
para decir mi nombre.

Traigo, repartiendo
en las frentes de olivares
alzados nombres que en mí vivieron
Agitada siego los sustantivos
de los amados nombres
mientras las bibliotecas duermen
y en silencio arranco mi lengua

Cambio de traje en la frontera
y el sol alberga la memoría
para no tener una cabellera quieta
y una boca prestada
*



Tantos años dispersos
con las semanas quebradas
pensando, ojalá estuviera en Chile
para juntarnos en casa de Leonardo

O bien ir por tía Luchita
y desde los cerros
descolgar ventanales
en atardeceres sobre el puerto
Y ese estar en casa con mis hermanos,
en las conversaciones de siempre
a la hora de las mesas

Y mis padres... mis padres...
¿Qué será
de la risa y el agua...?
¿Del mar que fundaba puertos
sobre las caderas de mi madre
y dibujaba en mi padre
muelles sobre su camisa?
*


Mírenme
soy la misma de siempre
Con los mismos ojos que siempre tuve

Háblenme
con esas bocas de lo que fuimos

Nómbrenme
que las ausencias
nada dicen de los nombres
y los ángeles
aguardan inmateriales.



ADOLES CENTE AMOR



TE RECUERDO

Te recuerdo
a manos llenas
Te siento
contra viento y marea
Te recreo
en un santiamén.





PASO A PASO

Día a día
paso a paso
salta a la vista
como a tontas y a locas
hablando como loro de ti
te amo.





DESHOJANDO MARGARITAS

Me quieres mucho poquito o nada...
Me quieres mucho poquito o nada...
Digo una y otra vez
mientras una y otra vez
arranco pétalos
tratando de hacerle trampas
a la vida.




RISA

Ríe con una risa
que es todo alegría
Llora con un llanto
que es todo lágrimas
Canta como
si fuera a quedarse sin voz
Ama como
condenado a muerte.





PÁJAROS

Desde que hago versos
y mucho antes
vengo cantándole a los pájaros
(mi corazón es una casa de pájaros)
Mi casa, es casa de pájaros
Pero ya estoy cansada
que utilicen de baño
mi viejo Toyota
Ropa que cuelgo en el patio la cagan

Uno de estos días
van a terminar con mi paciencia
y voy a colgarlos
de mis alas.






SUCEDE

Cada cosa que sucede
de cada día que transcurre
tiene su hora precisa
bajo el sol

Cada noche que transcurre
cada astro alumbra
cada minuto que sucede

Cada minuto que sucede
de cada día y de cada noche que transcurren
saben
que te amo.











De “Memorial de las Puertas”


SEMBLANZAS

Hay razones para creer
que es temprano
allí
donde
estoy
haciéndome pedazos.




ANCLAS

Me embarco
desatando amarras
Es inútil...
siempre vuelvo
al tiempo
de partida.




De “Antiguos Códigos”

NUESTROS ANTIGUOS CÓDIGOS

Como una estación de pueblo
desnuda se yergue
nuestra tarde
Luego vendrán
esas naves que no quiero
para tu amor y el mío
Después... inventaremos
melodías sin provincia
para ir juntos por nuestra piel
a los antiguos códigos.




De “La Armonía del Tren y Esa Inefable Música”
(fragmentos)

Alguien estudia leyes
por nosotros
Alguien corta un pie
por nosotros
Alguien teje
para nosotros
Canta un martillo al viento
tejiendo el puño de madera la casa
que ha de construir la madre
Alguien alguien
tiene un libro entre sus manos
...............................(versos)
...............................los muerde
...............................los traga.

Alguien introduce un azadón
en la tierra
y canta el viento su voz de surco
Otro
carga su mochila
Junta todas las manos
y remonta una gran ronda
llena de pájaros.
Alguien remueve
los escombros
Alguien alguien
lucha con sus fantasmas
Otro sufre de tos
Ese
viaja
en un barco de papel.

Alguien dialoga quieta
suave suave mente
con la abejas
y una línea metálica cruza sonora
la mañana de vidrio desnudo.

Alguno hay
que se duerme
mirando las estrellas
y su rostro se llena de luces
por el sueño de sus párpados asombrados
de mañana nupcial.

Alguien hay que camina
en sentido contrario
Alguien hay que
mira
hacia atrás
Alguien hay que
en un recodo del camino
con todos los caminos
espera.

En algún lugar
alguien
rasga sotanas
y los cielos quiebran
la sábana azul de los tiempos.

Alguien en algún lugar
acaricia su perro
amplio de sonrisa y agua
para no sentir sus manos claras
para no morirse de ayer.

Alguien
alguien
en algún lugar
alguien
hace el amor
por amor.


También existe alguien
que no tiene diccionario ni lápiz
(cada uno tiene su autosacramental)
Todos giramos en el mismo círculo
en toda la armadura del idioma
con todo el chasquido de las lenguas
en el justo tiempo designado y único
a cada ser preciso
En todos los matices y los compases
del tren
y esa inefable música.

Porque buscamos
lo límites del verdor del agua
somos el hombre que no tiene amada
donde descansar sus ríos
Porque somos las ciudades inconclusas
somos
la mujer que no tiene esposo
donde reposar los sueños
Porque nos sacudimos el poniente rojo
somos aquel que se acuesta
sólo con sus sábanas
y no podemos trepar sobre las nubes
ni vestirnos de lluvia
y la música terrible no baña nuestros párpados
ni reposamos en la honda libertad
que sostiene la jornada.

Porque somos
sí, porque somos
los pasajeros del tranvía inevitable
somos la brevedad del día
Somos los que en tiempos fríos
encontramos la mano anónima
de un hermano del taxi
Porque somos, sí porque somos
los que cabeza pensadora piensan
(cuando pensar se nos hace posible)
en cada cosa que nos circunda
Porque somos, sí, porque somos a pesar de todo
los que asimos entre los dedos
un pequeño olvido
un paisaje verde guardamos en los bolsillos
y no descansamos los sueños
ni el dejar de amar se nos puede hacer posible.



De “Versos de Espantapájara”
(fragmentos)

Soy la espantapájara
que abre sus brazos bajo el sol
Aquí yace mi cuerpo
ardiendo en los ocasos
Vienen aves maléficas
a perturbar los sueños
que restañan las heridas
Se congregan las semillas
de los cuerpos
y las vestiduras traen
las ráfagas de la tierra.


Aquí soy
Soy la tierra
Soy las piedras
Esta es la realidad mía
Aquí viene el viento
cortando el cielo
el polvo de los caminos
Yo soy la sangre que sube
por las colinas
que corre por el río
Soy la que viene a buscar
las horas sucesivas.

Aquí estoy hecha
de pequeños retazos
Frágil de materia
Bajo el sol
las estrellas
bajo la lluvia
de cara al viento
con mis brazos extendidos
mientras se derrama el poniente
sobre mis párpados
Aquí estoy
vengan vengan
mis amados pájaros
a picotear
este corazón
de espantapájara.

Llaman las campanadas
y soy la cansada estatua
entre el sonido
tratando de volver a las sílabas
Soy el naufragio ardiendo
la razón que no razona, por ti
la risa que ríe, por ti
el sol aprendiendo
el lenguaje de los cuerpos.

Busco tu rostro
entre todos los rostros
en las enmarañadas ciudades
para detener esta desazón mía
de cordillera cansada
Vuelvo mi cabeza que gira
como una hoja desprendida
Afuera
el sol cae a pedazos
sobre los cuerpos
y los perros vienen a buscarme
para terminar el sueño
Pero yo me levanto
lucho con todos los fantasmas
hasta tocar la lluvia
de tus manos.

Las manadas llegan
a destrozar mis paisajes de colores
mis bodegas indefensas
mis fiestas procesadas
Tomo posesión de mí misma
en los vendavales
Empiezo a dibujar mi sombra
a encontrar mis rodillas extraviadas
a descubrir mi mano izquierda
a destapar el sueño con mis pasos
a marcar otras riberas
con todos los cauces necesarios.

Hay una brisa de alegría
rondando el aire:
eres tú el que llega
con aromas a mi mesa.


Años anduve años
Anduve largo tiempo
encontrando tu nombre
entre las islas
De pronto
nada fue necesario
Ni la soledad dolorosa
ni la lluvia clamando tu nombre
ni los leños que solías traer
ni las calles que conocen
todos tus pasos
Nada fue necesario nada
Aquí estabas de pronto
frente a mis ojos.

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