domingo, 12 de septiembre de 2010

1019.- PATRICK WOODCOCK


PATRICK WOODCOCK Nació el 12 de Julio de 1968 en Canadá. Ha tenido numerosos poemas publicados en su país, los Estados Unidos, el Reino Unido e India en este año, muchos de los cuales fueron escritos sobre y en Colombia. Fue el editor de poesía de The Literary Review de Canadá. Su poesía ha sido traducida a ocho idiomas y ha atendido a festivals de poesía alrededor del mundo. Algunas de sus publicaciones: The Six O’Clock Club, 1996; AThElia, 1997; Scarring Endymion, 1999; The Challenged One, 2003; AWOL: Tales for travel Inspired Minds, 2003; Controlling Mastema, 2005; 13 Executions (chapbook), 2007 y Theatre of Panic, Poems, New and Selected. Es miembro de del PEN, Canadá. Ha sido profesor de literatura y del idioma inglés en la Universidad de Ibagué, Colombia y profesor de inglés en el Colegio San Bonifacio de las Lanzas, Ibagué, Colombia. También ha sido professor de Elementos de la Poesía y Literatura Canadiense – La Experiencia Norteña en Sheridan College, Oakville, Ontario, Canadá.






Poemas de PATRICK WOODCOCK


DESPUÉS DE OBSERVAR A UNA NIÑA
GITANA LLORANDO EN EL CEMENTERIO

Años atrás me contaron acerca de una aldea apartada en las montañas. Una aldea lugar del día inmortal, donde el aire era siempre frío. Tú puedes leer los pensamientos de un hombre por la forma en que respira, solían decir. Ó, Nunca mires a los ojos de un hombre – su boca moldea las respuestas reales. Y era verdad. Tú podías comprender a un hombre simplemente por las formas que salen de su boca. Antes de caminar se les enseñó a los niños la importancia de todo lo que venía de adentro. Cuando estuvieron en los años de terror – aquellos entre la niñez y la adultez – ellos eran enviados arriba a las montañas para estudiar en la Universidad de – cada vez que respiras una obra de arte debería ser pronunciada.
Fue aquí donde nuestros dos amantes se conocieron. Él estudiaba para respirar como un poeta y ella para respirar como una escultora. Obviamente se enamoraron y pasaron horas soñando en los alegres días venideros – los años venideros de arte. Pero un día cuando caminaba a casa un celoso campesino quien sólo había aprendido a respirar sogas, todavía molesto por ser exiliado de la escuela por sus estertóreas maneras, dejó caer un lazo corredizo de un árbol y colgó al joven hombre. Es todo lo que hay que decir. La niña aún puede ser vista en estos días debajo del árbol donde él se balancea – su boca cerrada, aguja e hilo en sus manos.




INUNDACIÓN EN NIZWA

Cuidado con la piedra
que es un perro junto al río
no entres si tocas
lo ritualmente profano
pues la prudencia es quien aloja
nuestro corazón en el pilar
a la sombra de la fe
mientras ensombrece a la ira
no supliques por aquellos dispuestos
a saltar en el río
no te lamentes por los ahogados
aporreados y azotados
deja el agua arremeter
patas de cabra y plata
y camellos en los parqueaderos
donde las almas de los hombres flotan purgadas





EL CADÁVER DE LA ABUELA

Sarajevo es un ataúd abierto, y como al cadáver de la abuela
Ellos adornan el edificio del parlamento

Pronto habrá poleas, andamiajes, y hombres
Trabajando en él como el cabello y el vestido de mi abuela

Pronto estará de pie con su boca cosida,
Un reflejo, frío y muerto, de lo que había sido.


Traducciones de Fabián Camilo Doncel Sánchez





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