jueves, 27 de enero de 2011

2940.- WOLFGANG RATZ


Wolfgang Ratz (Bilbao, 12 de enero de 1959) es un escritor austriaco.
Wolfgang Ratz nació en Bilbao en el País Vasco. Pasó su infancia en Viena, Austria, y hizo estudios de traductología con las lenguas castellana, inglesa y francesa así como de pintura e ilustración gráfica. Ratz trabaja como escritor, traductor, pintor y cantante, y vive en Viena. Escribe poesía, narrativa y críticas literarias. Sus textos fueron publicados en alemán y español en varias revistas de literatura (por ejemplo en Literarisches Österreich, Die Furche, Literaricum, O Correo Galego, Diario de Querétaro) y en antologías. En 1991 recibió el tercero premio de poesía del P.E.N. Liechtenstein, en 1996 la mención de honor en la convocatoria de la revista latinoamericana Xicóatl, y en 2006 el segón premio en la convocatoria International Poetry Competition - German de Feile Filíochta en Dublín.
Wolfgang Ratz es miembro de la asociación de escritores Grazer Autorinnen Autorenversammlung, miembro fundador de la asociación de autores latinoamericanos en Austria ALA y de la asociación Österreichischer Schriftstellerverband.
Obra
Hoja rota/Zerrissenes Blatt, poesía castellano-alemán (con Javier Tafur), editorial Cuadernos negros, Calarcá 2007
El idioma de las hormigas/Die Sprache der Ameisen, poesía castellano-alemán , editorial Vitrales de Alejandría, Caracas 2004, ISBN 980-6480-23-6
Poesía entre dos mundos: antología ALA, poesía (ed.), Edition Doppelpunkt, Viena 2004, ISBN 3-85273-177-1
Zimt und Metall, poesía, Verlag G. Grasl, Baden bei Wien 2002, ISBN 3-85098-259-9
1492-keine Wahrheit ist auch eine Klarheit, teatre, Viena 1992


el grito

si el gobierno te ofrece
un silencio perfecto
nunca olvides de ofrecerle un grito
aunque sea imperfecto









palabras

palabras corren por mis manos como el agua
palabras frías
hasta el recuerdo del dolor ya nos abandona
palabras transparentes
sin sombra ni forma
mas livianas que el aire
siempre a disposición
nó y nó
perfidia de las palabras bellas

quiero construir una palabra
opaca y dura
desobediente y desesperada
palabra amiga o enemiga
amiga y enemiga
indecible y silenciosa
fuerte y muda








moneda falsa

odio mis palabras
que no me dejan ver, oír, sentir, pensar
siempre mi lengua se me adelanta
por la fracción de un segundo
y ofrece a mis ojos solamente una realidad manchada
deformada y comentada
anticipada
casi prefiero vivir sin palabras
sin sentimientos canalizados de antemano
desviados y derivados
yo nunca me alcanzo
son pequeños demonios puntuales
las palabras siempre tan disponibles
una realidad adulterada
cubre las cosas
me pago en moneda falsa









asesino de misterios

asesino de misterios
exterminador de sombras
prometeo de neón
yo te declaro la guerra
y todos son llamados
a suprimir una palabra cada día
a dejar inconclusa una idea
a no hacer lo esperado
veo borrosa pero cierta
la rebelión de millones de cerebros
y escucho
ebrio de impaciencia y de dudas
consignas para la huelga de las ideas








cámara lenta

12 segundos
el piloto besa la foto de su esposa
11 segundos
el asesino posible besa la foto de la esposa de un asesino posible
10 segundos
mientras que una víctima posible
9 segundos
reconoce demasiado tarde
que los motores en el cielo anuncian la muerte
8 segundos
el asesino posible cuenta los segundos hasta lanzar la bomba
su presidente cuenta las victorias posibles
7 segundos
la víctima posible
6 segundos
cuenta cada paso
5 pasos
4 segundos
3 esperanzas
2 miedos
una luz ...

el asesino piensa en el amor
el presidente en dólares
lamentablemente esta posibilidad existe
la guerra es posible
la victoria es posible
todo es posible (si uno está del lado de los buenos)










el silencio entre los disparos

el silencio entre los disparos
rompe su cuerpo
mil ojos abiertos
que tapamos con arena
una mano que no calla
hasta que la bota la pisotea
nadie es inocente
tu fuiste el perro y yo el cazador
nadie es inocente
tu fuiste el perro y yo el cazador











muerte de un poeta - granada 1936

I el dieciseis de agosto
se lo llevaron
y lo fusilaron
el diecinueve
lloro sin haberlo conocido
los disparos no dejan de sonar
todavía no está enterrado
la sangre no se seca en la arena
el vidrio sigue rompiéndose

II tu cara
colgada en la noche
en el espejo de la muerte
el ayer
como fruta madura
caído y perdido
luceros del alba comerán tus ojos
estrellas de arena
que ya no cierras

III y después
un día roto que nadie sabe coser
un viento oxidado en tus ojos
una mano que ya no alzas
las alas temblorosas
y después
el espacio vacío
horizontes y distancias en la brisa









cuento de hada

siloé
en la noche estallan tus luces
tus estrellas me invitan, me enamoran
firmamento nocturno que promete
lo que tus días no cumplen
siloé, cenicienta peligrosa
tu príncipe murió acuchillado en cualquier esquina
perros hambrientos lamían sus heridas
embriagándose con el veneno de su sangre
princesa desechable
quisieran desaparecerte
borrarte, olvidarte
pero cada noche tus estrellas
nos envían un mensaje de esperanza absurda










latinoamérica – hoy, ayer, ¿mañana?

abonan las tierras
con la sangre de tus hijos
siembran botas negras
y tu pan se llama dolor
los niños ya no cantan
pero los asesinos pronuncian discursos
hasta el recuerdo te lo están robando
tocando tambores y clarines
agitando banderas ensangrentadas
marchan a través de tus ojos enlutados
año por año










el silencio

el silencio
entre dos palabras
es más compacto que la piedra
y más transparente que cristal
immovilizándonos, apretando los pulmones
ahogando el corazón
petrificando nuestros pulsos
eternizando esta fracción de segundo
cuando mil momentos se condensan en uno solo
cuando mil caminos se cruzan en un solo punto
invisible
que se define entre nuestras miradas









tu mano

tu mano
pájaro del desierto
color de ceniza y sabor a costa
tu mano
paisaje amigo
olor de niña y naturaleza
donde pongo la semilla
de una caricia disimulada
tu mano, agua amiga
amiga del agua
pequeño mar que cabe en una mano
mar inmenso donde naufragan los sueños
en cada línea misteriosa

tu mano, libro abierto
abecedario incomprensible
donde intento leer mi destino
asustándome de lo poco que entiendo
tu mano, imán inocente
donde mi mirada quisiera descansar
tu mano, mundo oscuro
mano tierra, mano trigo
mano estrella
cerca y distante
ella








soneto del amor de otoño

tengo un amor de otoño
para soportar el frío
símbolo del desafío
en las noches de insomnio

tengo un amor sencillo
en un tiempo complicado
lo tenía bien tapado
ahora descubro su brillo

tengo un amor extraño
sin espacio y sin techo
que yo quiero defender

si se cae se hace daño
y no crecerá derecho
o no llega a crecer






Época de lluvias

El cielo echa raíces, suavemente
se amarra a los charcos, teje
gobelinos de seda locuaz, entrelaza
su hilo con nuestras miradas.

La lluvia es un árbol de azogue
que crece desde la corona hacia la tierra.
Florece en los meses impares, su flor es
invisible y todo el mundo la busca.
Es el árbol del conocimiento, da fruto en
los meses pares, son burbujas que
revientan apenas las tocas
y te salpican.

(Los guardianes del cielo no llevan paraguas)







La cosecha

Tenemos los pies muy suaves para pisar esta tierra,
las plantas sangran regando las plantas que las hacen sangrar.
Tenemos las manos muy dulces para tocar las horas amargas, es palmario que se agotan las palmas.
Toda cuenta se cobra, lo barato sale caro a veces, este obsequio nos halló desprevenidos y se clava en la sangre.
Tenemos los ojos muy mansos para una vista salvaje, las pupilas son niñas que desconocen la llama; se quema el iris, vedada flor del jardín.
Tenemos todo tan sin fuerza, tan sin razón, tan inapropiado, estamos hechos para un mundo distinto.
Éste nos queda muy grande o pequeño, muy trivial o muy grave,
muy de todo.
Recojan mis pies, mis manos, mis ojos - pobre cosecha.

En las orillas de la noche

Ciudad inestable, amorfa y efervescente, encrucijada de senderos
de hormigas, serpientes sin comienzo ni fin en un castillo de naipes,
ríos de letras latinas, árabes, chinas, hebraicas, criptografías,
grifos humanos, cada gesto un graffiti, ciudad en ebullición
en sus millones de ollas donde hierven cotidianas pasiones,
ciudad de oscuros tambores, de ritmos piratas,
pensamientos piratas
• un joven
con ojos de lobo
me habla de tribus perdidas
y cubre la mesa de ceniza-,
ciudad al fin del mundo (como todas las ciudades del mundo),
• el loquito
de mirada lupina
se me arrima de nuevo
y saca la raíz cuadrada
de Víctor Hugo y De Sade-,
ciudad anticiudad, circo y selva, rebaño de ilusiones, manada de dudas
bajo la luna limón, ciudad que galopa sobre el dolor de la tierra,
oreja mutilada de las noches sin sueño; he recorrido tus senderos
de hormigas y de hormigón, tus escalofríos tatuados en el cemento;
tejo una corona de espinas en flor, que se me olvida en la taberna,
me duermo en el bus y despierto en un lugar extraño que se parece
a una pesadilla de naranjas podridas; ciudad minada, cariada, ciudad de
mil ciudades, mundo de millones de mundos;
• comparto mi último cigarrillo
con un borracho que llora
lágrimas negras
hasta que la aurora
estrangula a la luna
y se acaban las monedas
para la gramola-
ciudad de setenta y siete cervezas que se mueren en botellas malditas.

Con paso inseguro le piso el talón a la madrugada, los barrenderos
ya están borrando la noche de las aceras, una ciudad despierta
mientras que otra se acuesta a dormir.
Me agacho para amarrarme el zapato izquierdo y las casas se paran de cabeza y me sacan la lengua.

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