sábado, 17 de mayo de 2014

OSCAR VICENTE CONDE [11.713]


OSCAR VICENTE CONDE

Nació en Lanús, Prov. de Buenos Aires, República Argentina, el 18 de Diciembre de 1947. En poesía ganó el ler. Premio del Concurso Internacional del Centro de Letras y Artes San Telmo y Revista Arlequín del año 2000. En el mismo año editó su 1er.  Libro de Poesías: “Destino”.
Obtuvo varias menciones de Honor y participó en diversas antologías. 
Amante de la poesía surrealista de Ricardo Molinari, Aldo Pellegrini, André Breton, Vicente Alexaindre, entre otros. También de la poesía de Oliverio Girondo y George Trakl.
En Noviembre de 2013 se editó y presentó su 2do. Libro de Poesía “Silencios Pintados en la Piel” Ediciones Tahiel. Próximamente será editada la 2da.  edición, con algunos cambios. Actualmente  está en corrección su 3er Libro de Poesías. Ambos libros con fecha probable de edición  Julio 2014.




NOCTURNO XVIII

Se escuchan las campanadas
a pesar de no ser el horario indicado
sin embargo
ellas y ellos 
con la lentitud de los vencidos
avanzan hacía el llamado 
entre las sombras inquietas
y los ojos que vigilan tras los arbustos
para que nadie se aparte del camino
la luna disimula
en un cielo cómplice

no hay agua para aplacar la sed
ni descanso posible
sólo un portal insaciable
ellas y ellos avanzan 
para ser devorados como huéspedes
esperados

cuando la noche se rinda ante la luz
ellas y ellos
exhaustos
habrán entregado sus almas 
sin dejar huellas
ni testigos





La descomposición resbala por el decrépito cuarto;
sombras en el empapelado amarillo;
en oscuros espejos se encorva
la marfilina tristeza de nuestras manos.
de Amén (Georg Trakl)


RITUAL

Cuando escuchen el lamento del viento
se refugiarán detrás de sus ojos
unirán sus manos en santas plegarias
sobre la mesa antigua pondrán cuchillos de huesos
en silencio para no distraer
a los muertos que descenderán sin alas

se untarán con olores de otras pieles
prenderán velas cerca de las fotos borrosas
bajo las suelas de sus ajados zapatos
pondrán lienzos con rostros sufrientes

sus llantos se fugarán por las ventanas
como niños asustados
nadie beberá el vino servido en tazones de barro
sin que nada suceda apoyarán sus frentes sobre la mesa
hasta quedarse dormidos

cuando amanezca y el viento haya saciado su apetito
los sobrevivientes serán inciertos sin memoria




VACILACIÓN

Cuando me tiembla
la mano derecha
me preocupo
mas que cuando lo hace
ocasionalmente
la izquierda

pienso 
en esos momentos cruciales
en la muerte

y no es que me preocupe
o perciba el miedo

veo un rostro que sonríe en mi ventana
entonces
tan sólo me pregunto

por qué




XXXII

No me resulta extraño imaginarme la luna de diversos colores
ni me sorprende encontrarme solo bajo la lluvia
o esperar algún amanecer refugiado bajo un árbol mustio
y escuchar que alguien me habla y no poder descubrirlo

nada me resulta salido de sus cabales
es más
yo mismo me instruyo para que la cordura no me abandone
y otro estado
me encuentre riendo a carcajadas frente a un muerto solitario
sin flores
sin el horario preestablecido para su entierro
ni una larga fila de mujeres llorando como locas

no me resulta extraño a esta altura de las circunstancias
comenzar a cavar una fosa
antes que mis manos estén tan heladas que no pueda sentirlas




VIDRIERAS

Delante de las vidrieras como espejos gigantes
pasan
pasan los hombres con las manos en los bolsillos rotos
pasan las mujeres con los ojos fijos en la tempestad que imaginan
pasan los niños sedientos de pieles que los rocen

delante de las vidrieras indiferentes como dioses paganos
pasan
pasan los solitarios desprovistos de alforjas para guardar sueños
pasan las niñas deseando que alguien les mire sólo los cabellos
pasan los perros huesudos contando baldosas grises

delante de las vidrieras como telones al atardecer
pasan los cartoneros esforzados como caballos cansados
pasan los indigentes con sus olores penetrantes y sonríen
pasan los indiferentes
los innecesarios
los que arrastran sus pies para que los observemos como ineludibles

delante de las vidrieras que nadie observa
pasa
pasa la vida que no vemos




SIEMPRE

Siempre hay alguna sombra huyendo de los árboles.
Lluvias disfrazadas de brisa.
Ojos que miran desde las nubes.
Cuerpos sin piel que palpite.
Locos esperando la ocasión de un abrazo.
Cuerdos solitarios.
Pasos sobre el tejado.
Un gato que sueña y su amo que no duerme.
Un ángel inmóvil en la otra cara de la luna.
Un grito que nunca llega.

Siempre hay un cadáver bajo la cama.






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