domingo, 12 de febrero de 2012

5847.- FERNANDO MARQUINEZ






FERNANDO MARQUINEZ
Nació en 1963 en Rosario (Argentina), donde vive. Es poeta, músico y fotógrafo compulsivo.
Integró el Grupo literario La ira de Aguirre. Participó en el Festival Internacional de Poesía de Rosario (Ed. 1997 y 2007). Ha publicado diversas plaquetas de poesía de su autoría y de otros escritores rosarinos bajo el Sello Ediciones del éter. Integró el proyecto de escritura colectiva El aro en la lengua y condujo el Programa radial El barco ebrio (Red TL 105.5 Mhz) de Rosario. En 2007 obtuvo el Primer Premio en el Concurso de Poesía Felipe Aldana de la Editorial Municipal de Rosario.
Colabora con distintos medios gráficos como las revistas Fanzin y Boga. Tiene inédito el libro El resto no presenta alteraciones.

Publicaciones
CAVIDADES DEL RECREO. En coedición con Fabricio Simeoni. Ed. Municipal de Rosario. Premio Municipal de Poesía Felipe Aldana. Rosario, Argentina. 2007
HERÉTICA DESMESURA. En coedición con Ricardo Guiamet, Sergio Fuster y Raúl Carreras. Ed. Ciudad gótica. Rosario, Argentina. 2004
ESE AGUA CRUDA. En coedición con Ricardo Guiamet, Patricio Valverde y Roberto Lobos. Ed. Los lanzallamas. Rosario, Argentina. 2003

Figura en las antologías
19 DE FONDO – Poéticas de la construcción. Gatogrillé Ediciones. Rosario, Argentina. 2008
TEXTURAS. Escritores en imagen. (Formato CD). Ed. Área Literaria de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario, Argentina. 2007
PULPA. (Poesía) Gatogrillé Ediciones. Rosario, Argentina. 2006
DODECAEDRO. (Poesía) Ed. del Concejo Deliberante de la Municipalidad de Rosario. Argentina. 2004
CUENTOS CORTOS SOBRE LA REPRESIÓN. Ed. La toma. Rosario, Argentina. 2004
LOS QUE SIGUEN. Veintiún Poetas Rosarinos. Ed. Los lanzallamas. Rosario, Argentina. 2002CUENTISTAS ROSARINOS. Ed. Universidad Nacional de Rosario, Argentina. 2000





Soliloquio


La puerta se abría tenuemente
a la ociosa peripecia
de una gárgara obstinada.


La naúsea recorría
la columna vertebral
e hilvanaba un atasco
a contratiempo.


Ella seguía buscando
fragmentos de una misma melodía


Ella seguía buceando
en ese mar fermentado


y le daba igual
subir el volumen,
cerrar la canilla
o sucumbir
al pulso de los dedos
sobre la campanilla
en medio de un soliloquio retorcido.






LA PACIENCIA DEL COLESTEROL


Triquinosis: Réplica del cerdo a la porcofagia.
En “Diccionario del Diablo” de Ambrose Bierce


La energía del chorizo
invade cromáticos paladares,
árboles genealógicos de porcinos y bovinos
se propalan en cadenas infinitas:
una prole más unida por piolines
que por instinto.


La vigencia de lípidos y grasas
asegura un certero ataque al hígado,
y aunque esta insurrección
casi siempre es sofocada
queda otra réplica posible:
la paciencia del colesterol.








PAGARÉS Y MASAS FINAS
a Yiya Murano


Los pagarés se borran
en un invertido semicírculo
de cuentas que no cierran
y añejas tardes
de confiterías y té canastas.


Enrarecidos soplidos
(un crujido ácido y vaporoso)
el cianuro(1) llama
desde la tetera que rechina,
las masas finas
son un puñal de almíbar,
un perfecto disfraz en bandeja
que conduce
a un cementerio repleto de almendras.


(1). Desde la primitiva utilización del veneno para aniquilar enemigos sin dejar huellas, hasta la combinación de cianuro con merengue, nos dejamos seducir por la forma de pago, su tiempo real, su ápice delineador de nuevos cobros. Y aún seguimos preguntándonos —aunque parezca un interrogante retórico— si las papilas gustativas tienen firma. (Nota de Fabricio Simeoni)


(de la antología poético-gastronómica “Pulpa”)








CAYETANO SANTOS GODINO (EL PETISO OREJUDO) (2)


a la sombra de antiguos alcoholes
el bosquejo de tu cráneo
bajo el leve y lento estallido del estigma
al reparo de tus formas
de rústica intemperie
lejos del salvaje rito de la sangre y el escarnio
tus ojos apáticos miraban
por la ventana del penal de Ushuaia
buscando copos de nieve, piolines, fantasmas infantes
recordabas deleites oscuros y morbosas fantasías
casi imperceptibles
susurros asimétricos escapaban de tu boca
como si el tiempo no hubiera pasado
tus heladas orejas aún resplandecían


(2). Cayetano Santos Godino (1896-1944) fue uno de los criminales más paradigmáticos de la primera mitad del siglo XX en Argentina. Su caso confirmaba las hipótesis de la incipiente criminología, una articulación nueva entre Teoría del Derecho, Medicina y Psiquiatría. El cuerpo de Godino, su escasa estatura, sus prominentes orejas parecían hechos a la medida de los médicos criminalistas que enlazaban, en el concepto de 'degeneración', caracteres físicos, conductas y trasgresión a la ley.




MOMO


Doradas máscaras carnavalescas,
el invertido arrullo
de la fanfarria
luce ajeno
al estanco agüero
imperceptible.
El aire carga en sus fardos
cetrinas historias
y conmueve al samaritano
que sin embargo
carga el revólver
con aire minucioso
en la terraza del edificio
y apunta a los inocentes
que marchan junto a la comparsa.
La venganza se escuda
tras la pólvora disfrazada.
En el hostil vecindario,
quitan la ropa de los balcones
para evitar
las manchas de la sangre.


(del libro inédito “El resto no presenta alteraciones”)




LA ANSIEDAD DEL AGUA OXIGENADA


¿Habrá alguien que calme
la ansiedad del agua oxigenada?
El esquelético trópico
de todo acontecimiento
se impregna de pasos
en la adyacencia del desmayo,
la elongación del olvido
mitiga sensaciones de vacío
junto al repelente de insectos.


Sobre la yema supérstite del maquillaje
profundidades indescifrables
apuñalan su vector subliminal,
en el rodeo de la crema de enjuague
un coto de caza entreteje cabezas
ante la fascinación del fotograma.


Una esquirla
sostiene la química
como trofeo
en el cromosoma plástico
de las cabelleras
que ya no esperan
por ninguna oxidación.


¿Habrá confites antes del veneno?
¿Docilidad después del tornado?
La piel se estira en mapas,
los anaqueles anfibios
de ciertas pesadillas
la vuelven impenetrable






AGUA DE LOS CHASQUIDOS


(1)
El vibrato del bullicio
se esparce en el desbocado cauce
remembrando el esquizoide frenesí
de un estereotipado hematoma;
el ritmo punzo-cortante del caudal
penetra en el arrabal siniestro
del caudillo.
Descansa el fraguado ojo
en la vitrina protectora,
junto a viejos trofeos sin laurel.


(2)
El imán se escuda en el polo regresivo mientras
los hemípteros avanzan sin claudicar.
La luna llena
luce demasiado maquillada.
La sangre pesquisa las ruinas y los actos,
algunas bestias pacen
en una mínima pastura sobreviviente,
la paciencia hace estrépito
en un líquido
delineado en las formas del engaño.


(3)
A punto de caer el fruto en el puente,
obtura un timbre ajeno y acre.
Detiene la avinagrada musa,
una pluma que esconde su aliento.
La guadaña siega la memoria colectiva
El lúgubre sol desmitifica
el apetito recesivo,
su herética desmesura.


(4)
El hueco busca el hueso
y las entrañas cascaradas.
Las madrigueras hurgan
en el vacío extraviado.
Una avara floración,
casi incolora,
desvía la colmena
hacia el agua de los chasquidos
(del libro “HERÉTICA DESMESURA”)






CONSTRUCCIÓN DE UN LENGUAJE DEVASTADO


I - Mímica
un pasajero gestual
conduce las formas
hacia un verso desnudo,
la policromía arroja
un mensaje tamizado
por el desencanto de lo estéril,
labios entreabiertos
aportan sus maquillajes,
agregan el poder
de una imagen suavizada,
pronuncian un nombre
que se hace trizas
bajo la audible permanencia
del vacío








II - El grito de los dientes
una garganta como señuelo,
el horror estaciona en cada pretexto,
la agonía diseña una pizca de sangre
y corta el grito de los dientes


la garganta corta el grito y lo deja estacionado
entre cada señuelo de horror,
los dientes son un pretexto,
una pizca de agonía diseñada para la sangre


la agonía diseña pizcas de un señuelo,
la sangre se llena de dientes
y estaciona cada pretexto de horror
en la garganta, hasta el grito


los señuelos estacionan en el grito,
los dientes se llenan de sangre,
en la pizca de un pretexto
la agonía diseña una garganta de horror


(de la antología “19 de Fondo – Poéticas de la construcción")
Aperturas y cerramientos


Cerrar una llave
para que duerma el agua
en los caños
y se potencie
el mínimo rocío del eco
en cada espasmo de gotera.


Abrir dos puertas
para que pase el viento
a la intemperie,
cargándose una alfombra
en desuso.


Cerrar un paraguas
para heredar al suelo la desgracia.


Abrir un cajón
para aliviar la reclusión
de fotos arcaicas.


Zurcir un remiendo
para alejar del hueco
las sobras de un banquete peripatético,
abrir dos piernas
para entrar
por donde hemos salido.




(en coautoría con Fabricio Simeoni, del libro “Cavidades del recreo”)




poema hallado en la papelera de reciclaje


Alitera
la
elite
del
hito,
delitos
de
literas
y
liturgias,
letargos
y
letanías.


Del
litio,
el
aleteo
deletéreo
y
litoral.


Deletrea
el
hálito
del
litro,
litigios
del
atrio
delator
letrado
de
la
torre.


Literal.
A
la
letra.
Ad
Pedem
litterae:


DELETE.






EL OCASO DE LOS GIGANTES


gigantes envueltos en la piel
de un atardecer
maceran la ojiva de un precipicio
enredan la afiebrada anestesia del acero


ciegos ogros de la desmesura
centinelas en la penumbra del trueno
y su espontánea vacilación
rechazan toda libación
desde sus carcasas de colosos


esqueletos amordazados
prefiguran un suicidio de contorsionista
embriones mustios de altivez en zozobra


¿será que el hierro también es frágil y se marchita?
¿será que el impacto causal de las coordenadas
doblega los constelados ensambles del titán?


nada es impermeable a la conjura de los ciclos
y su hambre de plural devastación
la fractura se convierte en pura y ostensible
un doblez implacable derrite ríos anfibios y sonámbulos
los devaneos del metal pulverizan encordados y corazas


todo presente es hojaldre quebradizo








http://www.revistalamasmedula.com.ar/nro3/rosario.htm

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