miércoles, 15 de febrero de 2012

5910.- HELCÍAS MARTÁN GÓNGORA



HELCÍAS MARTÁN GÓNGORA
(Guapi, COLOMBIA febrero 27 de 1920 - Cali, abril 16 de 1984)
Helcías Martán Góngora nació en Guapi (Cauca) el 27 de febrero de 1920, en el hogar formado por don Helcías Martán Arroyo y doña Enriqueta Góngora de Martán. La influencia de Piscis, signo con el que nace el poeta, es decisiva en toda su creación lírica y en el título de Poeta del Mar, con el que muere en Santiago de Cali el 16 de abril de 1984, y con el que, vivirá también al lado de los clásicos que han hecho del mar la columna vertebral de suinspiración poética.
Helcías realizó sus estudios primarios en su pueblo natal, Guapi; los de secundaría en los colegios de San Francisco Javier de Pasto y San Ignacio de Loyola de Medellín; la Universidad en el Externado de Colombia – Bogotá, donde se recibió de abogado, profesión que poco o nada ejerció, ya que la gran actividad de su vida se centró en escribir una de las más extensa y significativa obra de la lengua castellana en todos los tiempos.

Después de un largo periplo y fuga por pueblos y ciudades de Colombia y del exterior, el poeta, "pescador sin red ni barco", elige a Cali, en las colinas del Bosque Norte, como su patria adoptiva, al lado de su esposa, doña Adelaida Hurtado de Martán y de sus hijos Aleida y Martín Helcías, quienes inspiraron muchas de sus creaciones poéticas.

Martán Góngora fue miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua, Caballero de la Orden de Alfonso X el Sabio, Grand' Croix d'Honner de la Orden Imperial Bizantina de Constantino el Grande, Profesor Honorario de la Cátedra Guillermo Valencia de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Cauca, miembro de la Academia de Historia de Popayán y de la Sociedad Bolivariana de Colombia, miembro del Grupo Esparavel, cofundador de la Revista Vanguardia de Guapi, director y fundador de Esparavel (revista internacional de poesía), colaborador en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Desempeñó cargos públicos, como: Personero de Popayán, Alcalde de Buenaventura, Diputado a la Asamblea del Cauca, Secretario de Educación del Cauca, Director del Teatro Colón de Bogotá y Representante a la Cámara por la Circunscripción del Cauca.

En 1980 el Frente de Afirmación Hispanista de México le otorgó el Premio Vasconcelos; en este mismo año fue condecorado con la Cruz al Mérito Cívico de Santiago de Cali, por ser el autor de la letra del himno a la ciudad; en 1982 con la Medalla Cívica Pascual de Andagoya del Municipio de Buenaventura, y el 3 de julio de 1984, en homenaje póstumo rendido a su memoria, el Concejo Municipal de Cali, con ocasión del Segundo Congreso de las Ciudades Confederadas del Valle del Cauca, le confiere la Orden de la Independencia de Santiago de Cali en el Grado de Caballero.
Sus poemas han sido traducidos a gran número de lenguas contemporáneas; muchos compositores les han puesto música a sus estrofas y académicos de todas las latitudes se han ocupado de su obra, tanto en la elaboración de antologías, como en las tesis de grados y en el ensayo crítico. Entre ellos: Mosses Harris, de la Universidad de Washington, escribe su tesis doctoral bajo el título de Image Structure in the Poetry of Helcías Martán Góngora; Guido Enríquez Ruiz, de la Universidad del Cauca, se doctora con: Magia del agua y rito del silencio en la poesía de Martán Góngora; Manuel Briceño (S.J.), de la Academia Colombiana de la Lengua, titula su ensayo sobre la poesía de Helcías, El mar: Esencia lírica de Martán Góngora; el critico freudiano, Fredo Arias de la Canal: El Poeta de la Sed; José Sánchez-Boudy, de la Universidad de Carolina del Norte: La poesía negra de Helcías Martán Góngora; y Alfonso Martán Bonilla, de la Universidad Santiago de Cali: La poesía de Martán Góngora, El negro en la poesía de Martán Góngora y Socavón de Helcías Martán Góngora, entre otros trabajos, sobre "... el más grande, el más sereno, el más vibrante poeta marino de Hispanoamérica, en los últimos cuarenta años...", según dijera Hugo Salazar Valdés, la tarde del 17 de abril de 1984, al despedir al poeta y al amigo.
OBRA LITERARIA:
1. Mazorca de ensueños. Guapi-Medellín, Ediciones vanguardia,1939.
2. Evangelios del hombre y del paisaje. Bogotá, Imprenta de la Penitenciaría Central, 1944.
3. Desvelo. Popayán, Separata Revista Universidad del Cauca, 1945.
4. Cuadernillo de poesía colombiana. No.24.Medellín, Universidad Católica Bolivariana,1947.
5. Océano.Popayán, Universidad del Cauca, 1950.
6. Canciones y jardines. Popayán, Talleres Editoriales del Departamento del Cauca, 1950.
7. Nocturnos y elegías. Popayán, Imprenta Departamental, 1951.
8. Cauce. Popayán, Talleres Editoriales del Departamento del Cauca, 1953.
9. Humano Litoral. Popayán, Universidad del Cauca, 1954.
10. Las bocas fieles, 1953.
11. Lejana patria. Bogotá, Editorial Minerva Ltda., 1955.
12. Memoria de la infancia. Bogotá, Ediciones Espiral, 1957.
13. Nuevo Laberinto. Bogotá, Editorial Iris, 1956.
14. Encadenado a las palabras.Bogotá 1963.
15. Los pasos en la sombra.Bogotá, Ediciones Medusa, 1964.
16. La rosa de papel.Bogotá, 1964.
17. Escrito en el mapa.Bogotá, 1964.
18. Historia clínica.Bogotá, 1964.
19. Vitral.Bogotá, 1964.
20. Siesta del ruiseñor.Bogotá, 1964.
21. Crónicas de la ciudad sin nombre, 1965.
22. Socavón.Bogotá, Internacional de Publicaciones S.A. 1966.
23. Treno. Bogotá,Editorial Bachué, 1966.
24. Mester de negrería y rabia negra.Bogotá, 1966.
25. Cronos. Bogotá, 1966.
26. Exilio. Bogotá, 1967.
27. Sísifo. Bogotá, 1968.
28. Casa de caracol. Bogotá, 1968.
29. La piel del grito. Bogotá, 1968.
30. Diario del crepúsculo.Bogotá, Ediciones Revista Esparavel, 1971.
31. Saga del extranjero.Caracas, Revista Árbol de Fuego No. 57,1972.
32. Música de percusión.Cali, Imprenta Departamental del Valle del Cauca, 1974.
33. Historias sin fecha.Bogotá, Colcultura, Colección Popular No.139, 1974.
34. Acta de septiembre.Bogotá, Academia Colombiana de la Lengua, 1979
35. Auto de fe. Cali, Esparavel, S/N, 1975.
36. Tiempo de gesta.Caracas, Gráficos Continente, 1975.
37. Retablo de navidad.Popayán, Esparavel 100, 1976.
38. Escrito en el Valle.Cali, Imprenta Departamental del Valle del Cauca, Esparavel, 103, 1977.
39. Las nanas de Martín Martán.Caracas, Revista Árbol de Fuego No.113, 1977.
40. Pentapoema (Oda a las Bellas Artes).Barcelona, Ediciones Rondas, Cuadernos Literarios Azor No. XVII, 1978.
41. Breviario negro. Cali, Esparavel 106, 1978.
42. Color de Dios. Cali, Esparavel 105, 1979.
43. Índice poético de Buenaventura.Cali, Esparavel 107, 1979.
44. Esopo 2.000. Cali, Esparavel 108, 1979.
45. Oratorio de San Pedro Claver.Cali, Esparavel 109, 1980.
46. Los Coloquios en la Universidad.Popayán, Universidad del Cauca, Esparavel
110, 1980.
47. Retablo español.Barcelona, Ediciones Ronda, 1981.
48. Escrutinio Parcial.Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora Feriva 2004
49. Pastoral Negra.Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora
Feriva 2007
50.Poesía Afrocolombiana.Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora Feriva 2008
51. Socavón.Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora Feriva. 3ra Edición 200852. Concierto en Sol mayor.
Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora Feriva 2008
53. El Libro del Buen Amor.Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora Feriva 2009
54. La piel.Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora Feriva 2009
55. Martín Pescador.Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora Feriva 2009
56. Canciones y Jardines.Editora Adelaida Hurtado de Martán. Cali: Impresora Feriva 2009




BEREJU


Yo siento en lo más profundo
este cantar de mi gente.
La sangre da vuelta al mundo
como el mar al continente.
No tengo plata en baúles
ni en las venas sangre azul.
Currulao, Makerule,
Makerule, berejú.


Popayán y Cartagena,
Cartagena y Popayán.
Pena del negro es más pena
y el pan del negro no es pan.


Aunque ahora tú me adules
vengo de la esclavitud.
Currulao, Makerule,
Makerule, berejú.


Bailo con negra soltura
en Tumaco y Ecuador,
en Guapi, en Buenaventura
y en la costa del Chocó.
El cantar que tú modules
nunca tendrá la virtud
que tiene mi makerule,
currulao, berejú,


Makerule,
berejú!


(Humano Litoral, 1954)








HUMANO LITORAL


Humano litoral, cerca del alma.
Próximo en sangre al corazón está
y su callada ruta de belleza
transita el sueño hacia la claridad.
Va por las venas circulando
como heredado manantial
en donde siempre yo me hundo
para encontrarme la verdad
de los varones de mi raza
que son hermosos como el mar,
como los mástiles erguidos
y hermanos de la tempestad.
Y las mujeres de mi estirpe
hechas de fuego matinal,
archipiélago inexpresable
que ciñe el brazo de un cantar
y son morenas islas vírgenes
junto al islote maternal.


Vuelto al agreste mediodía
ardo en la hoguera tropical
-entre el rumor de los tambores
que agita un viento secular-
y en la liturgia del ancestro
soy el varón elemental
en cópula con la selva
y en guerra con la ciudad.


(Humano Litoral, 1954)










CONCIERTO


A media noche escucho adentro
de mi latir, vibrar, sonar
el tambor que tocaron mis abuelos.
Sus negras manos
golpean sobre el pecho,
por el camino cierto
del corazón.
Sus negros dedos
posados en mis sienes,
transitan el sendero de los sueños.
Entre las pausas
del ancestral concierto
oigo romper cadenas
en la esclavitud del silencio.
A media noche.
Solo. Soñando.
Despierto.


(Breviario Negro, 1978)








CRISTO NEGRO


¿Por qué no te esculpen negro
si también fuiste azotado,
si estás uncido en la cruz
con los clavos del escarnio
y el desnudo cuerpo cubres
con todos nuestros harapos?
Cristo de los socavones,
peón de zafra y soldado,
galeote de las canoas,
maderero del pantano,
bracero en Buenaventura
y pescador en Tumaco!


En ébano de mis bosques
tallaría el rostro santo
y en la peana de piedra,
a manera de epitafio
escribiría con sangre:
¡Cristo, rey de los esclavos!


(Mester de Negrería y
Fabla Negra, 1966)








PEJCA


Voy pejcate la luna
pa que voj pintéj la cuna
der hijo que me daráj.
Que no lo sepa tu mama,
ni tu prima, ni tu heimana,
ni er zambo de tu papá.


Voy pejcate un lucero
pa iluminate er sendero
y ar niño que ha de llegá.
Dejá abieta la ventana
pa que te alumbre la cama
cuando voj solita ejtáj.


Er día que najca mijo
pa mojtrate er regocijo
er má te voy a pejcá,
así manque te muy lejo
er só en cada reflejo
mi amor te recordará.


No creigaj que yo ejtoy loco
ni que dijvarío un poco.
Lo que rigo ej verdá.
Voya pejcate un ejtrella
pa que voj juguéj con ella
y mátej la escuridá.


No hace juarta la atarraya
que puse a secá en la playa,
a la sombra der parmá,
poique a jembra que quiera
le pejco Una tintorera
con una mano, no ma!


Er mar ej mi viejo amigo
y cuando sueño contigo
se amansa y pone a cantá.
Er mar sabe que en la proa
sin nombre de mi canoa
tu nombre voy a pintá.


Er má sabe que no miento.
Lo sabe también er viento
que er cielo te voy a dá
pa mojtrate er regocijo
er día que najca er hijo
que Dios noj va a regalá.


(Mester de Negrería .
y Fabla Negra, 1966)










BUENAVENTURA


Buenaventura, novia de los vientos,
escribe con la punta de los mástiles
un mensaje amoroso de veleros.
Buenaventura negra,
ríe con la blancura
de las velas.


Puerto nocturno en donde anclan
los marinos su sed.
Yo he mirado, en el alba,
llorar una mujer
cuando los buques zarpan
o regresan tal vez.
Y en las noches, yo he visto en La Pilota,
a más de un timonel
poner su rumbo hacia el pecado,
tras un itinerario de embriaguez.


Buenaventura, labios de agua,
dientes de coco en sazón,
y una luna turista
sobre el malecón.


Proas veloces del Fling Clound,
del Río de La Plata, del Bocuyo Marú...
Unas zarpan al norte,
Otras zarpan al sur.


Fuertes braceros negros
curvados sobre bultos de café.
Quema el sol las espaldas
y la lluvia es rocío de la piel.


Guardas de aduana van tras de la pista
del contrabando de arrebol
que el crepúsculo pasa por los ojos
y que la estrella oculta en su fulgor.
En Pueblonuevo prende el berejú
su agudo son ritual
mientras que en Mjramar, un gringo ebrio
pide más whiskey and soda,
paga y murmura: Very thanks.


Pero así no te amo, yo te quiero,
Buenaventura, novia de los vientos,
cuando escribes con lápices de mástiles
tu clara antología de veleros.


(Humano Litoral, 1954)








CANCIÓN


Sabed que traigo del Océano
-peces y sal, espuma y sol-
sobre la palma de la mano
sólo un marino caracol.


No me busquéis en las corolas
de un nombre vano y musical,
llamádme sí, como las olas
nombran al tallo del coral.


Que os traigo aquí las escolleras
en el momento del tifón,
alas, palmeras y banderas
sobre el pavés del corazón.


Que os traigo un viento de veleros
-beso de yodo en el manglar-
y una elegía de luceros
que naufragaron en el mar.


Que os traigo el mar en cuyo centro
las islas son una canción,
la marejada... y más adentro
como otro islote el corazón.


Porque yo vengo del Océano
sobre el esquife de un cantar,
el caracol cabe en mi mano
y hasta su nombre me da el mar .


(Océano, 1950)








DECLARACIÓN DE AMOR


Las algas marineras y los peces
testigos son de que escribí en la arena
tu bienamado nombre muchas veces.


Testigos, las palmeras litorales,
porque en sus verdes troncos melodiosos
grabó mi amor tus claras iniciales.
Testigos son la luna y los luceros
que me enseñaron a escribir tu nombre
sobre la proa azul de los veleros.


Sabe mi amor la página de altura
de la gaviota en cuyas grises alas
definí con suspiros tu hermosura.


Y los cielos del Sur que fueron míos
y las islas del Sur donde a buscarte
arribaba mi voz en los navíos.


Y la diestra fatal del vendaval
y todas las criaturas del Océano
y el paisaje total del litoral.


Tú, sola entre la mar, niña a quien llamo:
ola para el naufragio de mis besos,
puerto de amor, no sabes que te amo.


Para que tú lo sepas yo lo digo
y pongo al mar inmenso por testigo!


(Océano, 1950)








EL NIETO


Traigo un ramo de peces de colores
para poblar el río de tu sueño
y una orquesta de pájaros marinos
en este aniversario de alma y cuerpo.


Que el niño caracol de la ribera
copie el rumor de la inicial palabra
y las raíces que el manglar sustenta
sean bosques de mástiles y de anclas.


Transplantaré la rosa de los vientos
a tu oculta floresta de corales
y con el pez martillo y el pez sierra
levantaré tu casa sobre el valle.


El pez espada montará su guardia
civil, en torno del mínimo acuario,
David Felipe, que arribaste al mundo
en la hora propicia de los salmos.


La postrera sirena de la fábula
te contará la rumorosa historia
del bisabuelo, a quien donó Medusa
una isla austral, que bautizó Gorgona.


Guarda tu prehistoria de emigrantes
el mascarón de proa del navío
que fue de Ulises y guió mi padre
sobre las grises aguas del Pacífico.


La diestra cardadora de la espuma
de las olas, ungió collar de perlas
al cuello maternal, en la vigilia
nupcial de las gaviotas y goletas.


Desde entonces hay faros en los ojos
de todas las mujeres de mi sangre
y hay redes en sus brazos pescadores
y bahías al fin de cada viaje.


Desde entonces los hombres de mi estirpe
se dan al mar en su bajel, cantando
y nacen en el vientre de un esquife
y mueren en la proa de sus barcos.


La selva virgen es madre y amante
y las islas del sur son nuestra patria
que alinderan marimbas y tambores,
en la noche que viene desde África.


Cruza el viento una ronda de hipocampos
entre el aire y el agua de diciembre,
caballitos de mar que yo enjaezo
para que tú galopes solamente.


Sembraré en tu silencio una palmera
para que con la mano de la brisa
tañas el arpa de la mar y encuentres
en Dios, la suma de las lejanías.


(Breviario Negro, 1978) 126








CERCANÍA


Entre mi voz y tu silencio
está el amor como un niño dormido.
Yo te hablo dulcemente con palabras
que tienen la frescura de los lirios.
Me sonríen tus labios con la música
del agua de los ríos
y me envuelve la aurora de tus ojos
eternamente sorprendidos
del temblor de las rosas que se abren
y el júbilo amoroso de los nidos.


No me preguntas nada
porque es inútil inquirir lo mismo.
Ya sabes la verdad de mi ternura
grande como el olvido
y que mi corazón está colmado
por tí, como el racimo
de la vid con la sangre bienamada
del mancebo divino.


Desenredan tus manos en mis manos
la seda del idilio
e inclinas la cabeza sobre mi hombro
como un pájaro herido
y en el cielo se encienden las estrellas
de los días antiguos.
En este instante del amor podríamos
hallarnos por la ausencia desunidos,
podríamos estar en otros brazos,
podríamos morirnos
y ni la muerte ni el desdén podrían
desatar este nudo de prodigio!


Así cercanos al amor, en esta
exultación del corazón tranquilo,
distante la querella de los labios,
lejano el pensamiento del sentido
en tanto que la noche se apresura
por senderos distintos...


Así cercanos al amor, adviertes
lo que antes tú no habías comprendido,
mas no quieres decirlo, porque sabes
que comprendo lo mismo.


(Canciones y Jardines, 1950)










CANCIONES FUGADAS SOBRE EL VIENTO II


Para decirte que te amo
hay voces claras en el viento
y el resplandor de cada día
me ilumina el entendimiento.


Para decirte que te amo
tengo la música de un río,
la melodía de los pájaros,
la transparencia del rocío.


Vuelvo a decirte que te amo
porque olvidé ya la tristeza
y el corazón como la tarde
está lleno de tu belleza.


Torno a decirte que te amo
y hay un arrullo entre la voz.
Canta la noche en sus estrellas
y en tu silencio que habita Dios.


(Canciones y Jardines, 1950)





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada