lunes, 13 de septiembre de 2010

STEFAN HERTMANS [1.049]




Stefan Hertmans 

Nació en Bélgica en 1951. Considerado uno de los principales poetas y escritores de la lengua holandesa hoy en día, ha publicado libros de poesía, novelas, narrativa breve, ensayos de literatura y filosofía, y teatro. Su trabajo ha sido ampliamente traducido, entre otros al inglés, francés, alemán y español. Actualmente es profesor en la Academia de Bellas Artes en Ghent. Ha ganado varios premios literarios, tales como el Premio Estatal Belga por Muziec voor de overtoch (Música para la travesía), 1994; una colección de cinco largos poemas sobre Paul Hindemith, Paul Valery, Paul Cézanne, Vaslav Nijinsky y Wallace Stevens. La misma colección fue nominada al premio VSB de poesía. Goya as a dog (Goya como perro), 1999, fue aclamada como una cumbre de su trabajo y de la poesía holandesa y flamenca de hoy en día. Más recientemente publicó Vuurwerk, zei ze (Fuegos artificiales, dijo ella), 2003, su décimoprimera colección de poesía. Traducciones de poesía: Scardanelli –poemas- (Alemán), Oberhausen, Atenas, 2001; Antología de poemas (Español), Palma de Mallorca, Calima Ediciones, 2002; Poemas Selectos (georgiano) y Poesía moderna en traducciones, 1997, con traducciones al inglés.


Nota bio-bibliográfica de Stefan Hertmans
[Traducción: Fernando García de la Banda]

Stefan Hertmans (Gante, 1951) es profesor de la Koninklijke Academie voor Schone Kunsten / Hogeschool, de Gante (Real Academia de Bellas Artes – Escuela Superior), y también autor. En la actualidad enseña ‘Presupuestos filosóficos del Arte’ (Agógica del arte) y dirige el Programa de Libre Configuración (Studium Generale). Su curso, Waarover men niet spreken kan (De lo que no se puede hablar) está publicado por la editorial de Bruselas VUBPress, 2002 (2).

Ha publicado tres novelas, dos colecciones de relatos, cinco libros de ensayos y una decena de libros de poesía.

Su primera publicación en formato de libro fue la novela Ruimte (Espacio), de 1981.
Su obra narrativa se caracteriza por una mezcla de elementos grotescos y poéticos que a menudo atraviesan la intriga de forma imprevisible. Con esta novela, Hertmans obtuvo en 1982 el Premio al Mejor Debut y el Premio de la Provincia de Flandes Oriental. Con Gestolde Wolken (Nubes coaguladas) consiguió el Premio Multatuli, de Ámsterdam, y con el libro de poemas Bezoekingen (Infortunios) el Premio Arca de la Palabra Libre y el Premio Trianual de las Provincias Flamencas.

En 1992, el libro Het Narrenschip (La nave de los locos) recibió el Premio De Vlaamse Gids, de la afamada revista literaria flamenca.

Con ocasión de su colección de ensayos Sneeuwdoosjes (Cajitas de nieve) el Amsterdams Fonds voor de Kunst (Fondo para el Arte de la ciudad de Ámsterdam) le hizo un encargo en 1991 del cual surgió un estudio -sin publicar- sobre los compositores Hindemith y Honegger.
Sneeuwdoosjes contiene, entre otros, ensayos sobre Walter Benjamin, Jorge Luis Borges, Marguerite Duras, Ernst Jünger, W.H. Auden e I. Stravinsky.

En cuanto a su producción dramática podemos citar Kopnaad (Sutura de cráneo), de la que Radio 3 emitió en invierno de 1993 una adaptación radiofónica, y de la cual el director Amsterdamés Jan Ritsema realizó una representación muy alabada para el bruselense Kaaitheater, que fue seleccionada para el festival de teatro de 1995. En la primavera de 1997, la versión alemana de Kopnaad pasó a formar parte de la colección de textos dramáticos de la editorial Fischer Verlag, y se ha representado desde entonces, entre otras ocasiones, como producción radiofónica en Berlín.

La novela Naar Merelbeke (A Merelbeke, 1994) fue seleccionada para el Premio Libris y el Premio Escritores-de-Ahora de la ECI. Su traducción al alemán apareció en la primavera de 1997 en la editorial Kiepenheuer de Leipzig, con el título de Amselbach.

El libro de poemas Muziek voor de overtocht (Música para la travesía) fue seleccionado para el Premio VSB de Poesía. Por este volumen, Hertmans recibió en 1995 el Premio de la Comunidad Flamenca de Poesía (antes Premio Nacional), así como el Premio Paul Snoek de 1996.

Con la colección de ensayos Fuga’s en pimpelmezen (Fugas y alionines, 1996) Hertmans tomó parte en el debate del momento sobre temas como el fundamentalismo, la guerra de Bosnia, o los mecanismos de producción ideológica y de la actualidad. El libro contiene además ensayos sobre Slavoj Zizek, Jan Fabre, Paul Hindemith, Leos Janacek y Elvis Costello, Bernard-Henry Lévy, George Steiner y otros.
En marzo de 1998 apareció su libro de relatos de viaje, Steden, verhalen onderweg (Ciudades: relatos en el camino), que recibió elogios unánimes y fue seleccionado para el Premio Generale Bank (Premio AKO). En la primavera de 2001 se publicó la traducción inglesa en la editorial Reaktion Books de Londres. La traducción francesa apareció a comienzos de 2003 en la editorial Le Castor Astral, y recibió inmediatamente el premio La Ville à Lire de 2003, (Cultura francesa y urbanismo). Le edición española, titulada Ciudades se publicó en la editorial Pre-Textos en diciembre de 2003.

Su libro más reciente, Goya als hond (Goya como perro, Ed. Meulenhoff, 1999) volvió a ser seleccionado para el Premio VSB de Poesía. En el primer Día Nacional de la Poesía en enero de 2000, en los Países Bajos, se concedió a uno de los poemas de este libro (‘Eerste verlies’, ‘Primera pérdida’) el premio al ‘mejor poema del pasado año’. En el invierno de 2002, el libro recibió el Premio Maurice Gilliams, cuatrienal, otorgado por la Real Academia de la Lengua y la Literatura Neerlandesas. 

A invitación de la editorial Boom, Hertmans escribió en el año 2000 un ensayo para la serie de comentarios filosóficos contemporáneos Boom Essay, con el título Het Bedenkelijke. Over het obscene in onze cultuur (Lo escabroso. De lo obsceno en nuestra cultura, 2000).

Por encargo del Kaaitheater de Bruselas y de ‘Bruselas 2000’, Hertmans escribió su segunda obra dramática, esta vez sobre el tema de la mujer griega en las tragedias antiguas (Mind the Gap, Ed. Meulenhoff, 2000). El tema se trató desde una perspectiva contemporánea y con un enfoque radical. Esta obra se representó en el invierno de 2001 por la compañía ‘Toneelgroep Ámsterdam’, bajo la dirección de Gerardjan Rijnders.

En la primavera de 2001 apareció un nuevo libro de prosa, Als op de eerste dag (Como en el primer día, Ed. Meulenhoff). Este libro fue seleccionado para el Premio AKO de literatura, y obtuvo el Premio Bordewijk del año 2002. En la primavera de 2003 se publicó la traducción francesa en la editorial Christian Bourgois.

En la revista Modern Poetry in Translation apareció una selección de 20 poemas en versión inglesa, y fue presentada al público en el King’s College de Londres en 1997.
En el año 2001 apareció una antología de su poesía en alemán en la editorial Athena Verlag con el título Scardanelli, Gedichte (Scardanelli, Poemas).

La editorial Calima (Palma de Mallorca) publicó en el invierno de 2002 una antología de la poesía de Hertmans en traducción de José Luis Reina Palazón.

En la primavera de 2002 se publicaron dos libros de ensayos, Het Putje van Milete (El pozo de Mileto) y Engel van de metamorfose (Ángel de la metamorfosis).

El primero contiene una amplia selección de los ensayos que Hertmans ha publicado en los últimos diez años (entre otros temas sobre cuestiones sociales de actualidad, pero también sobre autores como Martin Walser, D.H. Lawrence, Samuel Beckett, J.L. Borges, Hugo Claus y Peter Verhelst).

El segundo reúne los ensayos que Hertmans escribió en los últimos años acerca de la obra de Jan Fabre. Estudia tanto su obra dramática, plástica y cinematográfica, como los textos que Fabre escribió para sus propias representaciones.

La obra de Hertmans ha aparecido publicada, entre otras, en las revistas norteamericanas The Literary Review (Madison, EE.UU.), The Review of Contemporary Fiction (Illinois, EE.UU.) y Grand Street (Nueva York).

Hertmans ha colaborado también con un gran número de revistas neerlandófonas, como De Gids, Raster, De Revisor, Het Moment, NWT, Yang, Dietsche Warande & Belfort, Poëziekrant, Parmentier, y otras. Entre 1993 y 1996 fue redactor de la revista neerlandesa De Gids.
Durante mucho tiempo realizó reseñas para el diario flamenco De Morgen, y escribió durante algunos años colaboraciones regulares para el suplemento de libros del diario De Standaard. En los Países Bajos publicó algunos ensayos más extensos en el diario Trouw. 

En 1997 fue escritor residente (writer in residence) en la universidad de Viena, Austria. La serie de conferencias que ofreció apareció en forma de libro por la Universidad de Viena dentro de la serie Wiener Broschüren.

En la misma serie Broschüren se publicó en 1998 el ensayo ‘Viena’ - del libro Ciudades - en la recopilación de artículos Wien, Wien, nur du allein? (con introducción de H. van Uffelen).
También se puede encontrar en alemán su ensayo ‘Vitale Melancholie’ (‘Melancolía vital’) en Sprache im technischen Zeitalter (año 26, diciembre de 1988), Europäische Standpunkte, Werkstattgespräche über Poetik.

Stefan Hertmans ha representado a la literatura flamenca y neerlandesa en distintos festivales internacionales y simposios, como los de Struga (Macedonia, 1989), Adelaida (Australia, 1996), Viena (escritor residente en 1997), Francfort, Londres, París, Berlín, Washington DC (conferencia en la Biblioteca del Congreso, 1998) y Portugal (Porto, enero de 2000).

En marzo de 1999 participó en las manifestaciones literarias con motivo de The London Book Fair (La Feria del Libro de Londres); del 3 al 13 de mayo de 1999 tomó parte en el festival literario francés Les Belles Etrangères; en la primavera de 2001 en las Lyrikertage (Jornadas Líricas) de Münster y en la Fiera del Libro de Turín, con la literatura neerlandófona como tema central; y en 2003 participó en el Salon du Livre de París.

En el año 2000 fue el primer autor belga seleccionado como escritor residente (writer in residence) para vivir durante un año en la ‘Villa Mont Noir’, la casa natal de Marguerite Yourcenar.

En el invierno de 2003 apareció su último libro de poemas Vuurwerk zei ze (Fuegos artificiales, dijo ella).

En el invierno de 2004 aparecerá su novela Harder dan sneeuw (Con voz más alta que la nieve).

También han aparecido traducciones sueltas de sus poemas y relatos en francés, español italiano, alemán, serbocroata y búlgaro.

Para más información, contactar con: h.deinum@debezigebij.nl



Poemas de Stefan Hertmans 





Parada de autobús

Un negro sol brilla en la noche.
Velamos.
El fin de los sueños
Se aproxima.

Lo que no cabe en grandes palabras
Se nos presenta en lo más grande.
Un sapo, por ejemplo,

Aplastado, y arriba las estrellas,
Las voces de borrachos
En el parque junto a la ronda.

Dejémonos atrás.
Ágiles, mas sin alas,
Enviamos señales por las calles heladas.

Nada se ha consumado.
En la oscuridad, calladas y jadeantes,
Nos cruzamos con las Gracias,
Tres viejas carcamales
En la flor de la vida,
Ardientes y como las ranas
Croando
Ante la charca del frío pecado

Y no nos ven.




Purgatorio

Era un viejo grabado, un panorama,
En el que en rima se contaba
Cómo los poetas en aves se transforman
Al morir.

Cerca del agua, en la fresca brisa,
Picotean letras en la hierba.
Seiscientas almas todas en fila.

Shakespeare parecía un albatros,
Quevedo una urraca,
Basho aleteaba como un colibrí.

Y todas parecían liberadas
De aquello que en su breve tiempo
De forma tan terrible atormentó.

Por el telescopio de Orfeo alcancé a verlos.

El infierno de paz parecía
Protegerlos de los gritos
Que desde la otra orilla
Ningún oído ya alcanzaban –

Las bibliotecas del Hades llenas,
Hasta que de pronto un muchacho
Al pasar una hoja
Escuchó sus vanos murmullos,
Como en el primer día.




Égloga

Imagínate: ser un árbol.
Una insignificante nada de verde al viento,
mancha en un camino con márgenes precisos.

Una ninfa sale del agua
Del arroyo, algo entrada en años,
Ray Ban, bronceado espléndido.

Yo me abanico un poco más,
Soy todo un campeón
Del ver y el olvidar.

Mis raíces, que sueñan con gusanos,
Las avispas que me sobrevuelan fugaces,
El tiempo pasa volando.

Aunque me cueste años,
Quiebro la piedra más dura.
Oigo voces distinguidas,
Su lamento blando y vano.

En fin – ser un árbol.
Estoy en pie, observo y presumo.
Y guardo sombra.
Un vino agrio.

Traducciones de Fernando García de la Banda.




Orlando di Lasso

Tal vez su padre, que le arrojó a los perros;
tal vez su deformado nombre, con las sedientas
letras finales llenas de confusión;
tal vez sencillamente la parra florida
en el muro de su casa paterna
o, tal vez, la terrible arpa llena de cromatismos
en su cabeza, la cascada entre ojo y sien,
el fermentado borboteo de contrapunto a
calderón.

En todo caso algo como un eco de una
ha tiempo vagamente oída misa temprana,
una voz que a su cumbre sube
y así su parodia comienza:
la gamba con su voz de queja,
la paloma que empolla en agujeros de resonancia.

Lluvia, lluvia sobre una ciudad del siglo dieciséis.
Hay mucho silencio en la escribiente mano,
pero mucho más inaudible sonido.

Extraño que el sangrar cesa cuando la
voz lo quiere; extraño que en villanelas
y moriscas siempre muere uno

mientras que el otro vive; este permanente
recomenzar es lo que en el lejano presentimiento
de las primeras fugas tiembla, un poco viejo
y, oh Dios, y cada vez los primeros contrapuntos
se tocan vertiginosamente, llenándose de juventud.

Antología de poemas, Calima Ediciones, Palma de Mallorca, 2002
Traducción del flamenco: José Luis Reina Palazón




Tango saudade

Un ángel no cae de la escalera;
Y tu trepas por todas partes,
Tu yaces un tiempo recostada y, después
De nuevo, tendida, en los sobracos afeitados
Has traido olor de muerte.

Las calles has traido,
La pista de baile estalla de todo, polvo de béton
Y ramos marchitos; alcohol
En rafia chamuscada.

Entretanto, en el bar,
El mescal se acabo, tu quieres lo ultimo:
La botella está vacia, el gusano está duro
Y resistente, tu lo comes y hay solo
Espuma entre il rabillo del ojo y
El giro tenso de tu garganta.

Querida, las fronteras son peligrosas.

Ah, vamos. Pellizcas al muerto en el pulso.
Lleva una camisa de moaré,
La vestidura de Nessos. La muchacha
En piel de serpientes roja gira la colilla ahora
Como una espuela negra. El bandoneon
Mete la lengua caliente bien honda
En tu oido.

Desaparecer en el aire de la tarde
En una vision de acero y cristal,
Una mano que es más cortante que
Tus palabras odiosas.

En algun sitio alguien está sentado
En un rincon negro y sube el ritmo.

Todavia queda espacio.
Todavia queda cuerpo.
Dolor, de la izquierda
- igual al cuchillo que
ondea como una bandera –
pasa al corazon.

Baila conmigo, no me dejes temblando
En el rayo de la eternidad.
Te levanto, solo un poco, de los pies,
Estás un tiempo en contratiempo.

Antologia de poemas, Calima Ediciones, Palma de Mallorca 2002
Trad. José Luis Reina Palazon
(revision Bart Vonck)



Cinnamon fingers 1

(For Paul Celan)

In Paris, near the origins,
Tin in my fingers,
Not daring to do what he had done,

hung towards me still
on the white, breathed-on wall
his boyish soul,
angehaucht,

while morass and tower
could be overheard
up in the mulberry tree, in

murmurs of blood, from
your side out,
And I who never could
Sing his

‘an angel is ore
from overturned candlesticks’

far way past,
where the chestnuts
began their jenseits – 

I was there 
I breathed
his Seine, drowned signs,
end-rhyme,
there you do not
lie cramped.


Cinnamon fingers 2

(To my mother)

If you had them,
Then with the thimble
Like silver-white pointed nail-files
On the narrow edge of hands.

You stuck two of them into the air,
I as a child on the
Chessboard of old tiles
Sat and laughed

And you knew that there
Had to be two,

You and me,

And your cinnamon fingers
In the murky haze of
My face.

How I loved you,
Held something before your eyes,

Something you can never
be for children.

Thus I came straight at you,
Sailing over stone,

Until cinnamon your fingers
And onion

You shine, tender as a mother
Before the white world
Of those days.



Cinnamon fingers 3

You gave it
To the night in me.
A word that
Sprang at me
From your young mouth
And licked me like a
Tongue

Where I was a wound,
A man like a man,

And into my mouth death came
When you deeply kissed
and took me.

I had the years against me
Your supple body for me,

A time that became a tide
In the rainy days of
A small room somewhere
Out of the way, just like we knew
Everything

Your bed was red
The water from your cries
As clear as the spring
We did not know.

Sleep with me in
That never discovered bed
Of Betty Boop

And do not write to me.
Old-rose is the inner edge
Of Youth, the overturned
Tall-stemmed glasses
Our time,
Cinnamon beneath your skirts,
finiteness.




Ekloge

Nimm an: ein Bäumchen sein,
Ein flatterndes, fipsiges Nichts aus Grün,
Fleck auf einem Pfad mit scharfen Rändern.

Eine Nymphe kommt aus dem Wasser
Des Bachs, leicht angejahrt,
Ray Ban, glänzendes Sun Tan.

Ich wehe vor mich hin,
Ich bin ein Meister
Im Hinsehn und Vergessen.

Meine Wurzeln, die von Würmern träumen,
Die Wespenschwärme, die mich überfallen,
Der Tag, er flieht dahin.

Ich spalt, selbst wenn es Jahre wärht,
Auch noch den härtesten Stein.
Ich hör gepflegte Stimmen
Gedämpft und eitel weinen.

Na ja - ein Bäumchen sein.
Ich steh und starr und prunke,
Und spare Schatten.
Sauren Wein.



Scardanelli

Er berührte kalten Stein,
Marmor oder Erz, worauf die Hand wird zu Bein.
Fossil auf dem leuchtenden Mund
die erschütternd sprechende Wunde,
mystische Rose voll Zahnstein und abkühlendem Naß - 

lythisches Welken redete ihm zu,
stets dasselbe schwielig auf Namen und Erinnerung.

Oh, daß er dahin kommen konnte:
der fast wesenlos dünne Fleck, wo Nichts 
aufspringt in Etwas, die Linie, wo der Goldene Schnitt
aufgeht in ein persönliches Ansprechen.

Doch da ist weniger als diese feuchten Stimmen,
Geruch von Brennesseln und sengendem Blatt.
Es ist das Flüstern, das entsetzlich ist;
die Zeit des Schreiens haben wir gehabt.

( aus "Bezoekingen" )




Am Neckar

Etwas erstickte in schmachtender Erde,
ein Duft von Frühjahr und Wind stürzte sich 
ins Stiegenhaus tief in dem Winter

wenn Nektar, der in gespülten Pokalen
bewahrte, ausblutet am Mund.

Ein weißes, untröstliches Ich spaltet das Buch
unlesbar, ohne daß Asche und Urne
Südwind unf Palmwein wurden,
ohne daß etwas geschrieben ward.

Denkbare Arme, heimlich um den Wanderer
geschlungen gleich den würgenden Blüten
von dem Mistelzweig,

Augenblick voll verstärktem Gift,
dies kühle Grab, in dem ich atme,

tagelang mit in Ohren und Fingern
nichts als unstillbare Erde,

ein Odem aus Humus,
ein Regen aus Milch in frischem Grund.

( aus "Bezoekingen" )




Äther

Von der Hitze und dem Abstand
geriet sein Gesicht in Brand;
heiße Fluren, wo Speichel,
Schleimspuren und Saat hintrieben
auf vage gehörten Gräsern hinter ihm
und überall aus der sich nähernden,
Zweige knackenden, flammenden Gestalt,
die nicht in die Linse paßte

im Auge nach Abgrund suchte
und ihn, rot und nahebei
schließlich aufnahm in den Strom
eines sehr schnell vorbeigeeilten
tödlichen Leibes, der schluchzte und lechzte
nach seiner begehrten Trägheit
zur wirbelnden Mittagsstunde.

Oh Friedl,
die Bitternis in Dämonen.

( aus "Bezoekingen" )




Waken 

Als jemand in Sarajewo drauf los
geschossen hatte, wurden die ersten Wechsel
sichtbar von einem kahlen, trostlosen Gebiet,
noch halb bewaldet -

Kiefern vorallem, aufgebogene Schienen,
Stacheldrahtversperrungen, Stiefel,
getretene Gesichter und ein Schlund,
messbar nicht, in dem verstümmelte Glieder
wie halbe, unbegriffene Lettern verschwanden,
Arcimboldos* Schlund,
ohne Echo; 
es dauerte ein halbes Jahrhundert
bevor alle Wunden einen Körper fanden.

Eine rauhe Kälte umgibt uns;
auf Bürgschaften haben wir wenig Chance;
in blutroter Sonne kündigt sich
andermal eine Nacht an aus schwindelerregendem
Frieren, sodass Stein und Stern zu
demselben lebenlosen Weltall gehören,
das in Äckern und Grachten beginnt.

Stimmen und Klumpen wollen einander
nur selten zurück; ein Arm schwärmt noch, 
schreibt eine Beschwörung in den Schnee,
während hoch oben ein Auge gluckert
höher als das Perlhuhn auf dem Hackblock.

Es ist ein tiefbraunes Auge, zweifellos
nicht arisch und weiter auch nicht so scharf,
mehr etwas wie ein untiefer Weiher voll Sand
und mit dem erschreckenden dunklen Ton
wie im Sommer unerwartet ein Schatten 
über sich faltendes Wasser fällt,
ein neuer Raum, eine neue Eiszeit
in einer atemlosen, blutenden Wake**.

(aus "Botanie der steden" in "Bezoekingen" )




Elis

Er will keinen Wortstein in der Hand
keine Klaue, die ihn erinnert an
die Todesfalter mit dem
scharfen Raubtiergeruch.

In jedem Vergessen liegt schon
genügend Frucht, genug reifender
Körper, der in Mulm verändert

während die wächsernen Finger
sich drehen in der Urne,
die sie hervorbringt

wie eine klagende Mutter.
Oh, wenn in der Ewigkeit
von solchen Abenden

die Bibliothek atmet,
gejagt, unhörbar und voll
letzter Wunden, dieser unduldbare Salut,

leg dann eine Hand auf
das feuchte Fichtenblatt.

Zellen und Wälder spiegeln
sich im Weiher
der Nacht.
( aus "Bezoekingen" )

*Georg Trakl, österreichidscher Dichter, geb. 1887 inSalzburg, gest. 1914 in Krakau.



Georg

Die Felder noch durchschnitten von verfließendem Wasser,
Blut, das im Flügelschlag sich spiegelt,
Geschichte, ein jahrloses Zählen von
Ringen, bis ein Doppelbild sich


Entfaltet in eingerissener Oberfläche; 
halbwächsern noch, Tierin, vielleicht, 
ein Echo geduldig wartenden Wilds, Schreie, 
Flattern und namenloses, unsagbares 
Schauen ohne Augen.


Oh, dass der Abend noch
das Singen ohne Ohren
dulden möchte. 

( aus "Bezoekingen" )



November 1917

als Grete an ihr Ende kam -
als trete jemand an eine Tür
und drinnen nichts als Abgrund;
die andere Hand, sagte man, schlug
hinter ihr etwas zu.

Das nie Vermutete 
schien ablesbar auf violetter Haut,
die ewig Pergament gebliebene
Schwesterfarbe aus giftigem Gold,
geronnen aus dem Alchemistensaft

den der Weiße Engel kaum noch hatte;
eine Stimme verbarg sich im Hinterhaus,
hörte nur noch den Wahnsinn klagen
von einer Axt im Blut
von Holunder und Tannen.

Grodek, Krakau, Mühlau -
dein Gedicht eine 
unvollkommene Sühne - 

Deckstein, horchend offen
für den finsteren Fremdling,
während seine Finger weiter bebten,
inmitten faulender Blüten und Quaderstein.

( aus "Bezoekingen" )




Trakls Erwachen

Nach Limbach hätte er einmal behauptet,
bis zu seinem zwanzigsten Lebensjahr nichts
von seiner Umwelt bemerkt zu haben,
außer dem Wasser.
OTTO BASIL


Von einer Windhose
vor den Kopf gestoßen,
kein Überblick, wo jemals Zuflucht war,

weht uns des Wassers Duft 
in der Oberhaut zurück.
Trunk damals für Nüchternheit;
wurde nüchtern von einem sehr kleinen Tornado
in einem Körper aus Fensterglas -

diese ewige Beule auf der Stirn
die sich schrammte bei der Geburt.
Unansehnliche Schande ist unerträglicher
als was von einem jeden
angesehen wird;

angerichtet wird.
In kleinen Zimmern dürstet der Körper
nach dem Tau der Weiden im April.

Dieses lang nachbebende Lachen,
schreckliches Urteil über
unseren kleinen Tod,
wo ist der Schlaf
von je.

( aus "Bezoekingen" )







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