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viernes, 6 de enero de 2017

AURÉLIEN DONY [19.817]


Aurélien Dony

Aurélien Dony es un poeta belga de habla francesa, nacido en Dinant en 16 de de abril de de 1993.

Aurélien Dony asistió a la Athénée Royal Adolphe Sax de Dinant, antes de obtener un diploma de enseñanza literaria-moral en la Carlomagno High School en Lieja. Entró temprano en la literatura a la edad de dieciocho años, con la publicación de un primer libro titulado Il n'y aura plus d'hiver.

En 2013, ganó el Georges Lockem Precio de la Real Academia de la lengua y literatura francesa en Bélgica, premiando a un poeta menor de 25 años para su segunda colección titulada Puisque l'aube est défaite. 

En 2016 aparecen casi simultáneamente su tercera colección poética Au seuil d'un autre corps, Mont-Saint-Guibert, éd. Le Coudrier, 2016. y una novela escrita con Claude Raucy. Esta última, Le temps des noyaux, cuenta una historia de amor homosexual imposible en 1918.

Aurélien Dony es el otro cantante y letrista de las Gemínidas grupo.


Poesía

Il n'y aura plus d'hiver, Tenneville, éd. Memory Press, 2011;
Puisque l'aube est défaite, Bruxelles, éd. Mode Est-Ouest, 2014;
Au seuil d'un autre corps , Mont-Saint-Guibert, éd. Le Coudrier, 2016.

Novela                                      

Le temps des noyaux (coécrit avec Claude Raucy), Bruxelles, éd. Mode Est-Ouest, 2016.

Premios 

Prix Georges Lockem 2013 pour Puisque l'aube est défaite.


En el marco del dossier de Poesía francófona reciente preparado por Gustavo Osorio de Ita y Sergio Eduardo Cruz, presentamos una muestra de la obra de Aurélien Dony, poeta belga de expresión francesa nacido en 1993. Publicó su primer libro a los dieciocho años y actualmente estudia en Liège, además de participar en el proyecto musical ECHO, como autor e intérprete. La traducciones es de Ilse Campos. http://circulodepoesia.com/2017/01/veinte-poetas-francofonos-recientes-aurelien-dony/



La mentira auténtica

Ilusión de ser uno mismo
En las fachadas de las ciudades:
Los ojos se pierden
Y el alma cree comprender.

¡Gran imbécil!
Miento, sincero
A cada nuevo corazón
Que me meten bajo el diente.

Habría perdido la cabeza
Inventándome mundos,
De historias, de conquistas
Que yo no sabía…



Yo soy…

Soy un invitado maldito a los festejos paganos,
Un bufón clownesco con acento de desecho,
Soy el saltimbanqui de hojas muertas
Y el portero de los rastrillos

Soy la capa negra que rechaza el hombre alegre,
Soy el flujo y el reflujo, el infinitamente quebrado,
El socorro del mendigo (soy moneda o billete)
Soy sollozo de lagos y risa de escarcha.

Soy el estafador, el bribón, el saqueador,
El parásito y el festín, el mosquito y la bombilla,
El álamo sin hojas (el principio del ataúd)
El rey de los saludables en camino hacia el Érebo

No importa a dónde me inviten… ¡yo seré el asco!



¡Perro de invierno!

Vete
¡Perro de invierno!
Vuelve a tu nicho
Y saborea mis huesos.

Tus colmillos.
Estalactitas,
Sumergen.
Pero, ¿yo lo sabía?

Yo no sé nada,
La bruma húmeda
Era muy fría
¡Perro de invierno!

¡Miseria!
Vuelvo.
Encontraré
Un invierno más gentil.



Le mensonge authentique

Illusion d’être soi
Aux devantures des villes :
Les yeux se perdent
Et l’âme croit comprendre.

Bel enfoiré !
Je mens, sincère,
À chaque nouveau cœur
Qu’on me met sous la dent.

J’aurai perdu la tête
À m’inventer des mondes,
Des histoires, des conquêtes
Que je ne savais pas…



Je suis…

Je suis un invité maudit aux ripailles païennes,
Un baladin clownesque à l’accent de ferraille,
Je suis le saltimbanque des feuilles mortes
Et le portier des râteaux.

Je suis la cape noire que renie l’homme heureux,
Je suis le flux et le reflux, l’infiniment brisé,
Le secours du mendiant (je suis pièce ou billet)
Je suis sanglot des lacs et rire du frimas.

Je suis l’escroc, le brigand, le pilleur,
Le parasite et le festin, le moustique et l’ampoule,
Le peuplier sans feuille (le début du cercueil)
Le roi des salutaires en route vers l’Erèbe.

Qu’importe où l’on m’invite… Je serai le dégoût !




Chien d’hiver!

File
Chien d’hiver!
Rentre en ta niche
Et savoure mes os.

Tes crocs.
Stalactites,
Plongent.
Mais le savais-je ?

Je n’en sais rien,
La brume humide
Était trop froide.
Chien d’hiver !

Misère !
Je retourne.
Je trouverai
Un hiver plus doux.



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domingo, 1 de enero de 2017

TOM VAN DE VOORDE [19.811]


Tom Van de Voorde 

Ghent, Bélgica, 1974. Poeta, ensayista, traductor y gestor  cultural flamenco. En 2008, publicó su primer libro de poesía, una colección de “paisajes contemporáneos” titulada Vliesgevels filter, que fue nominada para el premio C. Buddingh. En 2013, publicó Liefde en aarde, su segunda colección de poemas, instantáneas de asuntos políticos y económicos, nominada para el premio Herman De Coninck. Sus obras han sido traducidas a siete idiomas, y le han valido invitaciones a numerosos festivales de poesía en Europa. Ha traducido al neerlandés la poesía de Wallace Stevens y Michael Palmer. Hasta 2010 fue el editor belga de Lyrikline.org y Poetry International Web. Está a cargo de la programación literaria en el Centro de Bellas Artes Bozar de Bruselas.



Con traducción del inglés de Katherine M. Hedeen y Víctor Rodríguez Núñez, presentamos una muestra de la poesía de este autor flamenco, quien está a cargo de la programación literaria en el Centro de Bellas Artes Bozar de Bruselas.



Vragen aan Shiva

hoe zinvol het is een vat 
vol zeewier en golfslag te vangen,

gesluierd met sterren in
agrarische vlakte te rollen.

Breng me een gehavende fontein, 
een touw aan een handvol paarden,

de zon op een veld vol tegels
in goudkleurig zand gelegd. Welke

richting geeft de olie aan een vaas 
eer een bloem haar kleur

verzint, een dam zijn vrijheid wint.
Al die oplichtende vrienden, schuilend

tussen zo veel netten. Tel ze en bereken. 
Vraag of ze zelf haar naam mocht kiezen,

wat het dan was: een paar uitgesneden stenen, 
een dak, geschaard tegen vergissingen,

als rijzende vlakte, geografisch naïef. 
Misschien was het wel genoeg, Ahmadi,

de geschiedenis van je land te borduren
met edelmetalen, necrologieën

als schelpen naast elkaar te leggen, 
er ledematen bij te verzinnen.


Pregunto a Shiva

para qué sirve a la tierra un barril 
inundado de algas y oleaje

que da vueltas por los llanos agrícolas
envuelto en estrellas neblinosas.

Dame una golpeada fuente
una atadura con un puñado de caballos,

el sol sobre un campo de azulejos
que se recuesta en la arena dorada. Cómo

el aceite da entrada al vaso,
antes de que una flor invente

su color, antes de que una presa logre su libertad.
Todos aquellos amigos, iluminados, que dan refugio

en muchas redes. Cuéntalos y calcula.
Pregúntale a ella si escogió su nombre,

qué era: unas pocas piedras labradas,
un techo apuntalado contra la confusión,

un llano al alza geográficamente ingenuo.
Quizás esto fuera suficiente, Ahmadi,

para bordar la historia de tu tierra
con metales preciosos, necrologías

recostadas mejilla contra carrillo, como conchas
que inventan más extremidades.



*



La mujer cartero me pregunta qué
significa reino en hebreo

cuando yo comienzo a recapitularle
los pros y los contras de la servidumbre

ella monta su bicicleta cuesta abajo
bramando las últimas palabras de Adriano

esas que le faltan a la Británica
en nuestro próximo encuentro

ella señala un montón de piedras
que hace mucho espera una torre.



*



Desayuno con Bertolt Brecht bajo un tilo.
Mi plato amarillo resplandece, el suyo es un brillo anaranjado.
El huevo frito estalla entre los dos,
ya no pide que le presten atención a gritos:
gracias al sol, gracias a los cielos.
“Mein Lieber Freund”, comenta con indiferencia,
“¿crees en la Europa del Este?”
Las copas de los árboles son una cuerda floja, cada tronco
un filtro de té colmado. Cuando nos despedimos
me regala una receta para un coctel 
pasado de moda hace rato y me pide que nunca
más vuelva a martillar la verdad. “Danke schön”, le respondo,
por dejarme levantarlo por los brazos, ab und zu.



Hacerme quererte

al hacer la señal de la cruz
con un zapato

por encima de una calavera
o sobre la espalda de alguien

pintarla
con pintura hecha en casa

perfumada de ácido carmín,
cuando te friegan

o te amenazan con música.
Ah piojo ingenuo,

no te pongas la armadura.
Déjame pintar esas líneas

de color sangre, explicar
minuciosamente cómo

suena un sustantivo como “policía”
en una lengua muerta.


Cosmético

Cuando traté de adornar tu cuello
hallé un ganso a su alrededor. Cabizbajo.

Su cuello largo enganchado al tuyo,
tu pecho un abanico de plumas.

Dónde queda la gravedad de todo
esto, pensé, sin

saber que de hecho estuvieras atada
al piso, o que acogieras el pensamiento

de que el arte de volar es un momento
que se domina de costado.








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miércoles, 23 de noviembre de 2016

MARIA BIERMÉ [19.620]


Maria Biermé 

(1863-1932). Nace en Veviers, Bélgica. Poeta, ensayista, crítica de arte y profesora. Su primer poemario, Rayons d’âme (1907), refleja fe y patriotismo; fue reeditado en 1925 con un prefacio de Alphonse Daudet y galardonado por la Academia Francesa. Colaboró en Le farfadet, La vie intellectuelle y L’ éventail con artículos de historia y crónicas culturales.





Sufrimientos 

Grité mi dolor a las estrellas… 
Ellas siguieron iluminando las noches, sin verter luz en mi alma; 
Y le pedí a la nube ahogarlas en su sombra. 

Confié mi desdicha a un pájaro que gorjeaba sobre las cimas. 
Ni una lágrima humedeció su voz… 
Y le supliqué al trueno sofocar sus cantos. 

Murmuré mi aflicción a las hojas de los grandes árboles. 
En burlón concierto, rieron de mi desolación… 
Y llamé al viento malvado para que las arrastrara con su ira. 

Pegué mis labios a la tierra para confiarle mi tristeza. 
El polvo se levantó en torbellino para clamar todos mis secretos… 
¡Y convoqué a la lluvia para que en cada gota suya se ahogara cada grano del polvo maldito! 

Levanté la mirada hacia el sol, para que leyera mi pena. 
El gran astro perforó mis ojos con sus ardientes rayos… 
¡Y grité mi rabia a la noche para que apagara el sol! 

Estreché rosas contra mi pecho para aliviar mi sufrimiento. 
Las rosas le clavaron todos sus dardos 
y mi corazón herido tiñó, de sangre, las pálidas corolas. 

Entonces, con el alma aún más adolorida, me fui por caminos desiertos, sin más cantos ni soles, sin más lágrimas ni estrellas, sin nada más que la tierra desnuda, los árboles trémulos, los cielos despojados de su vestimenta de astros y la noche envolviéndolo todo, en la inmensa desesperanza de sus tinieblas. Me fui, sola y sin llorar, porque la amargura de la venganza había agotado la dulzura de las lágrimas y llegué, sin saberlo, cerca de la Cruz blanca que bendice los campos. Perdida, me arrojé en sus grandes brazos abiertos y, sin decirle nada, ella comprendió y me consoló, porque ella había sufrido, porque ella había amado.






Souffrances 

J’ai crié ma douleur aux étoiles… 
Elles ont continué d’éclairer les soirs, sans jeter aucune lueur en mon âme. 
Et j’ai dit à la nuée de les ensevelir dans son ombre. 

J’ai confié mon chagrin à l’oiseau qui gazouillait sur les cimes. 
Pas un pleur n’a mouillé sa voix… 
Et j’ai supplié la foudre d’étouffer ses chants. 

J’ai murmuré ma navrance aux feuilles des grands arbres 
Dans un bruissement moqueur, elles se sont ri de ma détresse… 
Et j’ai hélé le vent méchant pour qu’il les emportât dans sa rage. 

J’ai collé mes lèvres à la terre pour lui confier ma tristesse. 
La poussière s’est levée en tourbillon pour clamer mes secrets à tous… 
Et j’ai mandé la pluie, pour qu’en chacune de ses gouttes, se noyât chaque grain de la poussière maudite! 

J’ai levé mon regard vers le soleil, pour qu’il y pût lire ma peine. 
Le grand astre a transpercé mes yeux de ses rayons brûlants… 
Et j’ai hurlé ma rage à la nuit, afin qu’elle éteignît le soleil! 

J’ai pressé des roses sur mon cœur, afin qu’elles adoucissent ma souffrance. 
Les roses y ont enfoncé tous leurs dards… 
Et mon cœur blessé a teint, dans son sang, les pâles corolles. 

Alors, l’âme plus douloureuse encore, je m’en allai par les chemins déserts, sans plus de chants, ni de soleils, sans plus de pleurs ni d’étoiles, sans plus rien que la terre nue, les arbres frissonnants, les cieux dépouillés de leur vêture d’astres et la nuit enveloppant tout, dans l’immense désespérance de ses ténèbres. Je m’en allai, seule, et sans pleurer, car l’amertume de la vengeance avait tari la douceur des larmes et j’arrivai, sans le savoir, près de la Croix blanche qui bénit les campagnes. Eperdûment, je me jetai dans ses grands bras ouverts et, sans que j’eusse rien dit, elle comprit et me consola parce qu’elle avait souffert, puisqu’elle avait aimé.

Rayons d’âme, suivi de Deuil et Infiniment j’aime la vie, Paris: Sansot, 1924, p. 69-71. 




CONSTELACIÓN DE POETAS FRANCÓFONAS DE CINCO CONTINENTES (DIEZ SIGLOS)
Selección, traducción y notas de Verónica Martínez Lira y Yael Weiss







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GWENAËLLE STUBBE [19.615]


Gwenaëlle Stubbe

Gwenaëlle Stubbe es una poeta belga nacida en Bruselas el 29 de de septiembre de de 1972. Se graduó en letras, y su tesis se ha centrado en el poeta belga Carl Norac. Poeta, prosista y dramaturga francófona. Vive y trabaja en Ivry-sur-Seine (Francia) desde 2002.

Además de escribir sus libros, crea juegos de radio, participa en conferencias y talleres de escritura. 

Bibliografía:

Un serpent de fumée , Bruxelles, Belgique, ill. Camille De Taeye, Éditions La Pierre d'Alun, 1999
L'incroyable histoire du grand Gelbe , Bruxelles, Belgique, avec Laurence Vielle, Éditions de l'Ambedui, coll. « Textes pour le théâtre » ( n o 25), 2000 , 118 p. 
Le héros et sa créature , Bruxelles, Belgique, Éditions Le Cormier, coll. « Poésie », 2002 , 36 p. (ISBN 978-2-930231-46-4)
Salut, salut Marxus , Marseille, France, Éditions Al Dante, coll. « Fiction », 2006 (ISBN 978-2-84761-102-1)
Ma tante Sidonie, Paris, POL, coll. « Fiction », 2010, 114 p. (ISBN 978-2-8180-0003-8 ) 

Ficcciones radiofónicas:

Jeunes entre vide et ville , L'autre écoute sur RTBF1, juin 2001 
Kenny Rogers et la Morna, 2000.
Les moutons sauvages, L'autre écoute sur RTBF1, décembre 2001.

Premios:

Prix de la Découverte de' Académie royale de langue et de littérature françaises: poème «Partition sur l'écharde» et reçoit le prix Lockem 1997 
Prix AMIC de l'Académie française, Paris, pour l'ensemble de l'œuvre, 2003.
Prix Nicole Houssa 2000. Décerné par l'Académie Royale de Langue et Littérature françaises de Belgique pour le livre Un serpent de fumée.
Médaille d'argent au concours de littérature des IVes Jeux de la Francophonie en 2001 au Canada.


Punto de vista sobre la especie 
humana (Gwenaëlle Stubbe)

Si Dios nos hubiera creado con precisión, nos habría reducido a hocico. Es una vergüenza no hacer concordar muy precisamente nuestras cabezas con su contenido. Hacernos creer que podemos desplegarnos símil acordeón.

Reclamo la comercialización de los hocicos para atrapar al hombre en morro.

Con sólo mirarlo, no se podrá dudar más de su textura.

La conclusión en hocico de la cara humana dará de ella una idea rápida que permitirá el cálculo exacto de nuestra especie sin que moleste siquiera un mechón de pelo.

Seis poetas belgas jóvenes de lengua francesa 
( Por Laura Calabrese - Alejo Steimberg ) 
http://www.la-costurerita.com.ar/belg3.php





47

Não passa de uma história de dentes. Esta cidade!
De dentes fixados sobre mim com toda a rapidez. Que no último segundo
recuperam a sua trajectória.
De todo o modo - Guardai os vossos dentes não preciso deles!
Todos nós somos apanhados nesta cidade, desde que lá estamos postos
pelo mínimo passo. No entanto não vereis aí nenhuma - junção do tipo -
O vosso ar agrada-me. Com vossa licença, vou ficar com ele.
Também esta semana, tenho esta sorte de me estar nas tintas e de passear por
sem laços.
Mesmo que isso circule pelo dobro em cada pedaço de passeio.
E pelo meu único laço, acho que sou livre e conservo com graça nesta grande
cidade, o uso perdido da minha costela.

(tradução de Nuno Júdice, in Encontros de Talábriga - 4º Festival Internacional de Poesia de Aveiro, Limiar, 2003)









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VINCENT THOLOMÉ [19.614]


Vincent Tholomé 

(Bélgica, Namur, 1965) Publicó Las Experiencias de John Cage y Kirkjubaejarklaustur (en editorial Le Clou en el hierro; Bang! (ed.Carte Blanche) y Photomaton (ed.Les carnets du dessert de lune, 2002), entre otros libros de poemas, además de numerosas plaquettes.Es performer. Participa frecuentemente de lecturas públicas e improvisaciones en dúo, trío y cuarteto. Dirige talleres de escritura para la revista Indications. 


Vincent Tholomé.   Né à Namur le 20/11/1965 
Poète (à défaut d’un autre mot, dit-il)
Ex-revuiste (ttc, facial), Vincent Tholomé a multiplié les aventures et les rencontres, s’impliquant dans bon nombre de projets collectifs. Il publie depuis une dizaine d’années en France et en Belgique. On peut le lire chez plusieurs autres éditeurs (Carte Blanche, Les Carnets du Dessert de Lune, Rodrigol, Maelström, etc.). On trouve aussi de lui quelques textes sur le net (notamment aux Cahiers de Benjy et dans Kazak).

Publications

Tout le monde est quelqu’un. Rodrigol, Montréal, 2007
The John Cage Experiences. Le Clou dans le Fer, Reims, 2007
Kirkjubaejarklaustur. Le Clou dans le Fer, Reims, 2009
La Pologne et autres récits de l’est. Le Quartanier, Montréal, 2010
Histoire secrète des prairies du nord-est asiatique. Publie.net, 2010
Cavalcade. Rodrigol, Montréal / Le Clou dans le Fer, Reims, 2012
Vuaz. Maelström, 2013




FOTOMATÓN 1

nací en 1965, nací sin problemas en 1965, si hubiera nacido con problemas habría nacido igual en 1965, nací en 1965 con: todas mis orejas, todos mis ojos, todas mis manos, toda mi boca, no me faltaron brazos, dedos de la mano ni del pie en 1965, nací de una vez y por completo, ninguna parte de mí se quedó en el vientre de mi madre, me llevé todo al salir, me llevé al salir del vientre de mi madre me llevé de pasada me llevé: mi cabeza, mi tronco, mi sexo, mis miembros, era posible que naciera con una parte de menos, era posible en 1965 que dejara una parte de mí en el vientre de mi madre, pero no fue el caso, nací por completo y de una vez, hubiera podido nacer por partes pero entonces no habría nacido, no se puede nacer por partes, se nace de una vez y por completo o de una vez incompleto, no se nace de a pedazos, se nace como uno es de una sola vez, lo que uno olvida en el vientre de su madre, el pedazo de sexo que uno olvida, el pedazo de cabeza que uno olvida, el pedazo de boca que uno olvida, se perdió, olvidado, está acabado, no nacerá, no vendrá al mundo, se quedará en el vientre de mi madre o en el limbo, no se sabrá, ni siquiera, qué, aspecto, tenía, para nosotros, es como si no hubiera existido, para nosotros, no es un pedazo, que ha sido olvidado, para nosotros, es un pedacito que no vendrá, para nosotros, nos las arreglaremos sin él, para nosotros, se puede quedar a dormir, para nosotros habrá que vivir sin él, pero yo nací yo mismo con buena salud en 1965, no dejé nada en el vientre de mi madre, yo nací yo mismo como ella quería con: dos manos, diez dedos, dos ojos, una cabeza no demasiado grande, dos narinas, como mi papá había pedido, como mi mamá había pedido, soy desde entonces como mi padre, como mi madre, me hicieron, tengo el cuerpo humano que habían querido mi madre mi padre, dijeron al verme salir del vientre de mi madre, dijeron: uf menos mal se quedó nueve meses tiene un cuerpo humano , no posee un cuerpo gatuno, es humano no es un gato, si hubiera nacido en junio julio de 1965 habría recibido un cuerpo gatuno pero nací en noviembre de 1965, me alcanzó para parecer humano, me alcanzó para ser humano , y no una mula, mi madre habría sacado una mula de su vientre si yo hubiera nacido en 1966, en enero ferbrero o marzo abril de 1966, pero no, salí a tiempo en noviembre del 65 fue como mi madre padre me querían, recibí de ellos como querían un cuerpo humano, soy un hombre desde que nací, dejaba un pedazo de lengua en el vientre de mi madre igual era un hombre, soy un hombre en tanto que he nacido en 1965 durante el mes de noviembre del 65, cuando mi padre mi madre temían todavía que yo fuera un gato o una mula.

Vincent Tholomé
(Traduccción: Laura Calabrese  y Alejo Steimberg) 
https://ustedleepoesia2.blogspot.com.es/




los franceses tienen sentido de la moda (Vincent Tholomé)

los franceses tienen sentido de la moda, los franceses tienen un don natural para la moda, la moda es la naturaleza de los franceses, la naturaleza de los franceses es su sentido de la moda, aun cuando son muy groseros los franceses conservan su sentido, la moda en francia sigue naturalmente una dirección, el sentido seguido por la moda en francia es el sentido de francia, el sentido que sigue la moda en francia no tiene el sentido que sigue la moda en bélgica, los belgas tienen sentido de la moda no tiene sentido, lo chic belga es natural no es la moda francesa, el sentido del mundo es el sentido de la moda, los franceses piensan que los belgas no tienen sentido de la moda, no tienen sentido del mundo, tienen un sentido pero no el del mundo, los belgas tienen un sentido si siguen el sentido de la moda, los belgas piensan siempre que francia y los franceses tienen sentido de la moda, tienen sentido del mundo, los belgas a veces están de moda en francia, los belgas dando sentido al mundo están de moda en francia, los belgas están a la moda cuando los franceses dicen que los belgas están de moda en francia, los belgas no deciden el sentido de la moda en francia, los franceses deciden el sentido de la moda en Francia y en Bélgica, los belgas no deciden si los franceses están a la moda, los belgas dicen que los franceses están a la moda, para los franceses tiene cierta importancia, para los belgas no, los belgas piensan que la moda no es natural, los belgas no piensan la naturaleza francesa, el curso de las cosas es natural en los belgas, los belgas dicen que son naturales y menos a la moda que los franceses, los belgas de moda en francia son belgas de pleno derecho, la naturalidad de los belgas está de moda en francia, los belgas de moda están orgullosos de estar de moda, está en la naturaleza de los belgas estar orgullosos de estar de moda en francia, los belgas a la moda participan del mundo, los belgas.

(Traduccción: Laura Calabrese  y Alejo Steimberg) 
https://ustedleepoesia2.blogspot.com.es/









LE MAGASIN ACMÉ

(lors de cette expérience john cage ou son équivalent s'assoira sur une chaise en bois et s'y tiendra immobile et silencieux tout au long de l'expérience un ou qu'une comparse en fera le commentaire)

(l'expérience commence avec john cage ou son équivalent, c-à-d n'importe qui, homme ou femme, voire même enfant, s'asseyant sur une chaise simple en bois, le dos bien droit et pourquoi pas les mains à plat sur les cuisses)

En 1935. Après quelques folles nuits très chaudes très sexe dans un hôtel d'Arizona. M. john cage épouse mme john cage. En 1935 au coin de la rue de john cage il y a un magasin acmé vendant des aspirateurs. En 1935 mme john cage s'installe dans un nouvel appartement à New York City. Le fait est que mme cage. L'épouse de m. cage. Ne s'installe pas seule dans un appartement de New York City. En 1935. Pour tout dire. Quelques machines jouent déjà dans l'appartement de m. et mme cage mais pas d'aspirateur. Le fait est que

(comme tout au long de l'expérience, le commentaire s'interrompt, laissant juste john cage ou son équivalent assis immobile et silencieux sur sa chaise, rappelons-le, simple chaise de bois)

lorsqu'il se rend seul en 1935 au magasin acmé john cage a l'intention d'acheter une machine. La femme de john cage est restée seule à l'appartement de john cage et joue avec ses machines. Un four électrique pourvu de boutons. Une cafetière à cadran. La femme de john cage entretient de bons rapports avec ses machines mais malheureusement ni avec les lave-linges ni avec les aspirateurs. Aussi la femme de john cage envoie-t-elle john cage en 1935 acheter quelque chose. Une machine. Un lave-linge au magasin acmé. Aussi quand john cage s'introduit dans le magasin acmé il pense dit-il fermement lave-linge. Cependant dit-il une fois dans le magasin acmé il arrive à john cage une chose bizarre. Alors que john cage s'apprête comme n'importe qui à faire

(dans cette expérience, le problème sera de laisser courir le silence suffisamment longtemps pour qu'il s'installe, peut-être la solution serait de déterminer sa longueur au hasard, par un tirage aux dés par exemple)

sa demande le fait est que john cage a une absence. Disons que la langue de john cage passe au trou noir. Rappelons-nous que john cage a comme n'importe qui comme vous et moi comme vous et moi un trou noir dans la tête. L'expérience

(il va de soi que ces longueurs seront déterminées avant l'expérience, avant que john cage ou son équivalent ne prenne place sur une chaise en bois, le dos bien droit et, pourquoi, les mains à plat posées sur les cuisses, oui)

essentielle de john cage en 1935 au magasin acmé tient dans le fait que la langue de john cage passe dans son trou noir. De sorte que. Se faisant. L'essentiel de l'expérience de john cage au magasin acmé a lieu dans le silence. Même si l'on trouve aisément dans les coins du magasin acmé de 1935 différents modèles de lave-linges à bouton pressoir. Même s'il est aisé à john cage de formuler sa demande. Il se fait que john cage. Le compositeur. Un homme du bruit. Du son. Et de paroles. Comme n'importe qui. N'importe qui. Eh bien. Il se fait que john cage. Eh bien. Oui. Eh bien. Il ne sait pas pourquoi. Il n'a jamais su pourquoi. Le fait est que. En 1935. Au magasin acmé. Il se laisse littéralement faire. De sorte que. Alors que john

(n'utilisons cependant pas plus de deux dés, ne tirons pas de longueur supérieure à 12'' et inférieure à 2'')

cage n'a jusqu'ici formulé aucune demande et qu'il ne formulera aucune demande. On. Quelqu'un. Lui présente à défaut un aspirateur. Il s'agit d'un homme. On. Quelqu'un. Lui montre les capacités. Littéralement époustouflantes. Littéralement époustouflantes. Dira john cage. Plus tard. À la maison. À sa femme. D'un aspirateur. On lui dit à quel point il peut aller vite et n'importe où. On lui prouve par a + b l'avantage de l'absence de levier et d'embrayage. Puis on passe  beaucoup de temps à attendre que. Lui john cage. Émette un avis. Un

(peut-être doit-on cependant prendre garde au fait que deux longueurs semblables ne se suivent pas)

désir. Un besoin. Puis il existe une gêne devant son silence. En fait il existe une gêne devant le fait que la langue de john cage soit. Eh bien. Littéralement dans son trou noir. En fait personne ne sait le voir. En fait on soupçonne une attaque ou une dégénérescence. En fait on continue plutôt comme si de rien n'était. Une poussière. Dans le magasin acmé de 1935. Volette dans un trait de lumière. Un insecte inconnu se pose sur la vitrine. On a mis en marche la climatisation. On porte l'uniforme du magasin acmé. La plupart des clients viennent en couple. Plus tôt dans l'année, monsieur et madame john cage ont acquis un four électrique pourvu de boutons ainsi qu'une cafetière à cadran. En 1935 monsieur et madame john cage comme tout le monde veulent. Et possèdent. De plus en plus. Une griffe minuscule dans le parquet. Eh bien. Entre subitement dans la tête de john

(en cours d'expérience, il est aisé de suivre la durée des longueurs par la méthode des crocodiles, 1 crocodile équivalant à 1 seconde, 2 crocodiles à 2 secondes, etc., de sorte que, durant le silence, le ou la comparse de john cage ou son équivalent se récite mentalement et lentement le nombre de crocodiles tiré au sort puis elle ou il reprend son commentaire une fois le compte fini)

cage. Dans sa mémoire. Lorsque. Plus tard. John cage évoquera l'expérience produite en 1935 dans le magasin acmé du coin john cage y pensera. Ensuite john cage sort sa carte crédit. Ensuite on le voit dans la rue une boîte d'aspirateur sous le bras. Ensuite après avoir ôté l'aspirateur de sa boîte la femme de john cage dira qu'il est fou dingue. C'est tout. C'est tout ce qui s'est produit pour john cage une étonnante expérience dans le magasin acmé du coin. En 1935. Toujours. Une année phare pour john cage. Une année riche en expériences. Une année de plus sans lave-linge.

2012, Vincent Tholomé
From: The John Cage Experiences
Publisher: Le Clou dans le fer, Paris, 2012, 9782917824184




THE ACME STORE

(during this experiment john cage or his equivalent is to sit on a wooden chair where he will remain motionless and silent for the whole length of the experiment a colleague will deliver the commentary)

(the experiment begins with john cage or his equivalent, that is, anyone at all, man or woman, even a child, sitting on a simple wooden chair, with his back straight and why not his hands flat on his thighs)

In 1935. After a few crazy nights very hot very sex in an Arizona hotel. Mr john cage marries mrs john cage. In 1935 on the corner of the street of john cage there is an acme store selling vacuum cleaners. In 1935 mrs john cage moves into a new apartment in New York City. The fact is that mrs cage. The wife of mr cage. Doesn’t move into a New York City apartment by herself. In 1935. To put it frankly. There are already several machines playing in mr and mrs cage’s apartment but not a vacuum cleaner. The fact is,

(since throughout the experiment the commentary is interrupted, leaving john cage or his equivalent just sitting motionless and silent on his chair, remember, a simple wooden chair)

when he goes alone in 1935 to the acme store john cage has the intention of buying a machine. The wife of john cage has stayed alone in the apartment and plays with her machines. An electric oven with buttons. A coffeemaker with a dial. The wife of john cage has good relationships with her machines but unfortunately neither with washing machines nor with vacuum cleaners. So the wife of john cage sends john cage in 1935 to buy something. A machine. A washing machine at the acme store. So when john cage enters the acme store he is thinking firmly he says washing machine. Yet he says once inside the acme store something strange happens to john cage. While john cage is preparing like anyone else to make

(in this experiment the problem is to let the silence last long enough for it to settle in, maybe the solution is to determine its duration by chance, by a throw of the dice for instance)

his request the fact is that john cage has an absence. You could say john cage’s tongue falls into the black hole. Remember that john cage has like anyone else like you and me like you and me a black hole in his head. The fundamental

(it goes without saying that these durations are to be determined before the experiment, before john cage or his equivalent takes his seat on a wooden chair, with his back straight and, why, his hands on his thighs, yes)

experience of john cage in 1935 in the acme store follows the fact that john cage's tongue falls into the black hole. So that. As it happens. The experience of john cage in the acme store takes place fundamentally in silence. Even if different models of push-button washing machines are easily found in the corners of the acme store of 1935 . Even if it would be easy for john cage to formulate his request. It happens that john cage. The composer. A man of noise. Of sound. And of words. Like anyone. Anyone. What do you know. It happens that john cage. What do you know. Yes. What do you know. He doesn't know why. He never knew why. The fact is. In 1935. In the acme store. He literally lets himself get strung along. So that. While john

(let’s not use more than 2 dice, however, let's not throw any durations longer than 12” or less than 2”)

cage hasn’t formulated any request yet and while he won’t formulate any request. One. Someone. Shows him a vacuum cleaner instead. A man. One. Someone. Shows him its features. Literally flabbergasting. Literally flabbergasting. John cage will say. Later. At home. To his wife. About a vacuum cleaner. He is told how fast it can go and in any corner. It is proven to him by a+b the advantage of not having a lever or a clutch. Then a long time passes waiting for. Him john cage. To express an opinion. A

(maybe however we should be careful that two similar durations don't follow one another)

desire. A need. Then his silence becomes awkward. In fact what becomes awkward is the fact that john cage’s tongue is. What do you know. Literally in his black hole. In fact no one can see it. In fact they suspect an attack or a degeneration. In fact they keep going as if nothing happened. A mote of dust. In the acme store of 1935. Floats in a sunbeam. An unknown insect lands on the window. Someone has started up the air conditioning. They’re wearing the acme store uniform. Most clients come as a couple. Earlier in the year, mr and mrs john cage acquired an electric oven with buttons as well as a coffee maker with a dial. In 1935 mr and mrs john cage like everyone else want. And possess. More and more. A minuscule scratch in the wood floor. What do you know. Suddenly comes into the mind of john

(during the experiment, it is easy to keep track of the durations by using the crocodile method, 1 crocodile being the equivalent of 1 second, 2 crocodiles of 2 seconds, etc. so that during the silence, the companion of john cage or his equivalent will slowly recite mentally the number of crocodiles thrown by the dice then she or he will pick up the commentary once the count is finished)

cage. In his memory. When. Later. John cage mentions the experience that took place in the neighborhood acme store john cage will think about it. Then john cage takes out his credit card. Then he’s seen in the street with a vacuum cleaner box under his arm. Then when he has taken the vacuum cleaner out of its box the wife of john cage will say he is plum crazy. That’s all. That’s all that took place for john cage an amazing experience in the neighborhood acme store. In 1935. Always. A key year for john cage. A year full of experiences. One more year without a washing machine.

© Translation: 2012, Nathaniel Rudavsky-Brody
First published on Poetry International, 2015




UNE VISITE CHEZ LE DOCTEUR

(lors de son expérience dans la salle d'attente chez le médecin john cage ou son équivalent s'assiéra sera muni d'un quotidien qu'il manipulera de loin en loin lors de l'expérience proprement dite)

On est en 1935. On est chez le docteur williams. On a une cousine de mme cage en visite chez le docteur williams. C'est une cousine bouclée de mme cage. C'est une cousine de New York City. Elle se rend à cette époque. En 1935. En moyenne 3 fois la semaine chez le docteur. Le bon docteur williams. Il tient un cabinet dans le quartier de l'appartement de john cage. Il est aussi le docteur de john cage. Lorsque john cage. Un jour. Décide d'aller chez le docteur en raison de. Disons. En raison de quelque chose qui cloche. Mettons un trou noir dans la tête. Voilà. C'est ça. Un jour john cage constate qu'il a un trou noir dans la tête. Il

(il conviendra en fait de mettre au point une espèce de chorégraphie ou de pièce musicale où l'on verra john cage ou son équivalent tout d'abord manipuler le journal comme il arrive à tout un chacun de le faire on tourne simplement les pages quoi)

décide alors de se rendre au cabinet du docteur williams. D'abord dans sa salle d'attente. Un petit machin de 10 m2. On y a disposé 5 chaises 1 table des magazines et des journaux. Il y a là. Dira john cage. Dira plus tard john cage. Tout ce qu'il faut pour se distraire. Dira john cage. Le compositeur. Un homme comme vous et moi. Il s'installe un jour dans la salle d'attente du docteur williams. Il salue la cousine de mme cage d'une bise sur la joue. Puis il s'installe dans la salle d'attente du docteur williams juste à côté d'elle. Tandis que 3 autres clients lisent des magazines. Ils attendent de passer dans le cabinet du docteur. Du bon docteur williams. Et. Tandis que machinalement john cage.  Juste pour avoir quelque chose en main. Juste pour avoir quelque chose en main. Se prend un. Pourquoi pas oui. Journal. Le docteur williams. Eh bien. Entre dans sa salle d'attente et salue la

(puis au fur et à mesure de l'expérience lors des silences arbitraires ou déterminés par le hasard john cage ou son équivalent ajoutera au chiffonnage du journal des bruits de talons claqués au sol)

compagnie. Et demande c'est à qui le tour. Et rentre dans son cabinet avec celui ou celle c'est à qui le tour. Cette fois-ci une petite vieille. Elle a du mal à marcher. Elle a un ulcère à la jambe. Elle vient changer son pansement. Elle vient se faire panser la jambe. Elle vient se faire désinfecter puis panser son ulcère à la jambe. Désinfecter puis panser par le docteur williams. Le bon docteur. Et. Alors que. Dans la salle d'attente la conversation entre john cage et la cousine de mme cage retombe. Alors que. Subitement john cage joue avec le journal. Subitement. Sans qu'on s'y attende. Sans qu'on s'y attende. Il y a le trou noir de la tête de john cage. Il fait des siennes. Il fait. Disons des siennes. De sorte que. John cage. Compositeur. Subitement. En 1935. Un journal à

(en fait john cage ou son équivalent pourrait aussi se lever de la chaise et pourquoi pas faire un pas de danse en même temps qu'il manipule le quotidien)

la main. Dans une salle d'attente d'un docteur de New York City. Découvre les possibilités musicales. Pour le moins époustouflantes. Pour le moins époustouflantes. D'un simple quotidien certes épais. Certes épais. Mais. Tout de même. Pareil à. Pareil à n'importe quel autre. De sorte que. De sorte que. On s'aperçoit très vite. Dans la salle d'attente. Que quelque chose. On ne sait pas quoi. En 1935 on ne sait pas quoi. Pour le moins. Perturbe john cage. Non pas une nouvelle du quotidien. Dira la cousine de mme cage. Mais je sais c'est bizarre mais je me dois de te le dire. Je ne peux pas ne pas te le dire. Ma chérie. Dira la

(une structure rythmique mêlant froissement de papiers déchirure du journal claquements de pieds mouvements du corps peut ainsi petit à petit apparaître s'arrêter reprendre de plus en plus frénétiquement)

cousine de mme cage. À mme cage. En personne. En personne. Mais quelque chose venant du quotidien lui-même comme si. Eh bien. Comme si. Quelque chose du quotidien lui-même. Subitement. Absorbait john cage. Ton mari. Ton mari. Tout de même. Dira. Plus tard. La cousine de mme cage. À mme cage sa cousine. Dans une cafétéria sur la 5ième avenue. De sorte que. Dans la salle d'attente. Eh bien. Il y a comme un froid qui circule entre les clients. En fait un trou noir. Tandis que le docteur williams. Eh bien. Fait entrer dans son cabinet le client suivant. Un petit vieux aux sourcils broussailleux. Il souffre d'une tumeur à la hanche gauche. Il boîte en entrant chez le docteur williams. Dans son cabinet. Et. Alors que l'entrée du docteur williams aurait pu. Au moins. Tirer john cage. Le compositeur. L'homme littéralement fasciné. Vraiment. Par. Disons. Les hautes potentialités musicales du quotidien. Au point que. Rien. Même l'entrée du docteur williams dans la salle d'attente. Même l'entrée du docteur venant. Judicieusement. Disons judicieusement. Rompre. Disons. L'atmosphère. Le climat de la salle d'attente. Le sale climat. Instauré. À  son insu. À son insu j'insiste. Par john cage en personne. L'individu souffrant. En 1935. D'un trou noir dans la tête. Au point qu'il doive se

(en fait il serait amusant que john cage ou son équivalent soit 2 voire 3 tout un jeu de mimiques de regards de relations pouvant alors avoir lieu)

rendre. À l'insu de mme cage. Chez le docteur williams. Malencontreusement également le médecin d'une cousine de mme cage. Une blonde bouclée. Elle rend ce jour-là une de ses 3 visites semaine chez le docteur williams. Elle est peut-être secrètement amoureuse du docteur williams. Je crois qu'elle est secrètement amoureuse du docteur williams. Dira john cage. L'homme qui. Apparemment. Apparemment. Lorsqu'il reste seul dans la salle d'attente avec la cousine blonde et

(enfin c'est à john cage ou à son équivalent de voir)

bouclée de New York City. N'a même pas remarqué la venue du docteur williams puis la sortie du docteur accompagné cette fois d'une mère de famille et de sa fille qui renifle et qui tousse. Elle a 5 ans. Elle porte de hauts bas blancs. Elle doit avoir la coqueluche. Elle ne remarque pas m. cage. L'étrange manège de m. cage. Maintenant seul dans la salle d'attente. Maintenant seul avec moi. Dit la cousine. Plus tard. À mme cage. Devant un chocolat chaud. Quelque part dans une cafétéria de luxe 5ième avenue. À peine rentrée de sa visite chez le docteur elle sonne à sa cousine. Elle sonne à l'appartement de m. et mme cage. C'est mme cage qui décroche. Elle lui fixe un rendez-vous pour l'après-midi. Quelque part sur 5ième avenue. Dans une cafétéria de luxe. Elle n'hésite pas à dire à mme cage combien elle a trouvé étrange le comportement de john cage. Ce matin. Dans la salle d'attente du docteur williams. Un journal quotidien à la main. Elle le dit devant un chocolat chaud. On le sert ici dans de grandes tasses hautes et droites. On le sert ici avec beaucoup de mousse de lait. C'est le lieu favori de rendez-vous de mme cage et de sa cousine. Elles peuvent garder ici. En 1935. Leur chapeau sur la tête. Et. En effet. Elles le gardent. De sorte que. Lorsque le docteur williams sort de la salle d'attente accompagné de la cousine de mme cage. Eh bien. John cage reste seul dans la salle d'attente.

(oui à chacun de voir en fonction de ce qu'on sait faire en fait en fonction de son aisance etc. oui vraiment)

Poursuit seul l'expérience singulière et magnifique magnifique vraiment que. Depuis environ une heure. Il tente maintenant. De sorte que. John cage. Épuisé. Littéralement. Physiquement. Par l'intense concentration que nécessite eh bien ce genre d'expérience. Eh bien. Finit par. Disons. Sortir de son trou noir. Sortir de son trou noir. Et. Et quitte la salle. C'était donc ça qui était en germe. Se dit john cage. Une fois dehors. Une fois rendu à la rue. C'était donc simplement ça. Pas de quoi. Vraiment pas de quoi s'inquiéter. Se dit john cage. Emportant avec lui un magazine. Et 2 ou 3 quotidiens. Impatient de poursuivre chez lui. Un appartement de New York City. Ses expériences. Heureusement qu'il n'a pas vu le docteur. Le bon docteur williams. Qu'aurait-il eu à lui dire. Heureusement qu'il a eu raison de ne pas inquiéter mme cage. Heureusement que j'ai eu raison de ne pas inquiéter mme cage. Se dit encore john cage. Rentrant à vive allure. D'un bon pas. Chez lui. Au 3ième étage.

2012, Vincent Tholomé
From: The John Cage Experiences
Publisher: Le Clou dans le fer, Paris, 2012, 9782917824184



A VISIT TO THE DOCTOR

(during the experiment in the doctor’s waiting room john cage or his equivalent is to be seated will have with him a newspaper which he will rustle from time to time during the experiment itself)

It is 1935. At doctor williams’ office. There’s a cousin of mrs cage who’s come to see doctor williams. She’s a curly-haired cousin of mrs cage. She’s a cousin from New York City. These days she goes. In 1935. On average 3 times a week to the doctor. The good doctor williams. He has a practice in the neighborhood of the apartment of john cage. He is also the doctor of john cage. When john cage. One day. Decides to go see the doctor because. You could say. Because something doesn’t feel right. You could say a black hole in his head. There. That’s it. One day john cage notices he has a black hole in his head. He

(it would be a good idea to prepare a sort of choreography or piece of music where in the beginning john cage or his equivalent will be seen rustling the newspaper as anyone else might do you know just turning the pages)

therefore decides to go see doctor williams. First in his waiting room. A tiny space of 10m2. Provided with 5 chairs 1 table magazines and newspapers. There is. John cage will say. John cage will say later. Everything you need to keep busy. John cage will say. The composer. A man like you and me. One day he sits down in the waiting room of doctor williams. He greets the cousin of mrs cage with a kiss on the cheek. Then he sits down next to her in the waiting room of doctor williams. While 3 other patients are reading magazines. They are waiting to go into the doctor’s office. The good doctor williams. And. While john cage mechanically. Just to have something in his hands. Just to have something in his hands. Takes a. Why not yes. Newspaper. Doctor williams. What do you know. Comes into the waiting room and greets

(then as the experiment continues during the silences that are arbitrary or determined by chance john cage or his equivalent will add to the rustling of the newspaper the sound of tapping heels on the floor)

everyone. And asks whose turn it is. And goes back into his office with he or she whose turn it is. This time a little old lady. She has a hard time walking. She has an ulcer on her leg. She’s there to have her bandage changed. She’s there to have her leg bandaged.  She’s there to have her leg disinfected then the ulcer on her leg bandaged. Disinfected then bandaged by doctor williams. The good doctor. And. While. In the waiting room the conversation between john cage and the cousin of mrs cage drifts off. While. Suddenly john cage starts playing with the newspaper. Suddenly. Without warning. Without warning. There is the black hole in the head of john cage. He starts acting strangely. He starts. You could say acting strangely. So that. John cage. Composer. Suddenly. In 1935. A newspaper in

(in fact john cage or his equivalent could also get up from his chair and why not dance a few steps at the same time as rustling the newspaper)

his hands. In the waiting room of a New York City doctor. Discovers the musical possibilities. Flabbergasting to say the least. Flabbergasting to say the least. Of a simple newspaper, though indeed a thick one. Indeed a thick one. But. Still. The same as. The same as any other. So that. So that. People quickly start noticing. In the waiting room. That something. They don’t know what. In 1935 they don't know what. To say the least. Is bothering john cage. Not an article in the newspaper. The cousin of mrs cage will say. But I know it’s strange but I owe it to myself to tell you. I can’t not tell you. My dear. The cousin

(in this way a rhythmic structure that mixes crumpling paper tearing newspaper tapping feet moving bodies can emerge little by little stop start again more and more frenetically)

of mrs cage will say. To mrs cage. In person. In person. But something coming from the newspaper itself as if. What do you know. As if. John cage was. Suddenly. Absorbed by something from the newspaper itself. Your husband. Your husband. Now really. The cousin of mrs cage. Will say. Later. To mrs cage her cousin. In a café on 5th avenue. So that. In the waiting room. What do you know. It’s as if a chill settles over the patients. In fact a black hole. While doctor williams. What do you know. Has the next patient come in his office. A little old man with bushy eyebrows. He’s suffering from a tumor on his left hip. He limps as he goes in to see doctor williams. In his office. And. While the entrance of doctor williams could have. At least. Brought john cage back to himself. The composer. The man literally fascinated. Really. By. You could say. The great musical potential of the newspaper. To the point that. Nothing. Not even doctor williams coming into the waiting room. Not even doctor williams coming into the waiting room. Judiciously. You could say judiciously. Could break. You could say. The ambiance. The atmosphere in the waiting room. The bad atmosphere. That is because. Of him. Of him I insist. Of john cage in person. The individual suffering. In 1935. From a black hole in his head. To the point where he has to

(in fact it would be funny if john cage or his equivalent were 2 or even 3 a whole game of mimics of looks of relations could therefor take place)

go. On the insistence of mrs cage. To see doctor williams. To see doctor williams. Unfortunately also the doctor of a cousin of mrs cage. A curly blond. That day she makes one of her 3 weekly visits to doctor williams. Maybe she is secretly in love with doctor williams. I think she is secretly in love with doctor williams. John cage will say. The man who. Apparently. Apparently. When he is left alone in the waiting room with the blond and curly

(in the end it's up to john cage or his equivalent to decide)

cousin from New York City. Didn't even notice doctor williams coming in then the doctor going out accompanied this time by a housewife and her daughter who is sniffling and coughing. She is 5 years old. She's wearing white tights. She must have the whooping-cough. She doesn't notice mr cage. The strange circus of mr cage. Now alone in the waiting room. Alone with me. Says the cousin. Later. To mrs cage. Over a hot chocolate. Somewhere in a fancy café on 5th avenue. Right after coming home from her visit to the doctor she calls her cousin. She calls the apartment of mr and mrs cage. It’s mrs cage who answers. They set a meeting for that afternoon. Somewhere on 5th avenue. In a fancy café. She has no problem telling mrs cage how strange she found the behavior of john cage. That morning. In the waiting room of doctor williams. A newspaper in his hands. She says it over a hot chocolate. Here they serve it in big tall and straight glasses. Here they serve it with lots of milk foam. It’s the favorite place of mrs cage and her cousin to meet. Here they can keep. In 1935. Their hats on. And. So. They keep them on. So that. When doctor williams goes out of the waiting room with the cousin of mrs cage. What do you know. John cage is left in the waiting room alone.

(yes each one can decide depending on what they know how to do in fact depending on what they’re comfortable with, etc. yes really)

Continues alone the unique and magnificent really magnificent experience that. For the past hour or so. He has been experimenting with. So that. John cage. Exhausted. Literally. Physically. By the intense concentration that what do you know this kind of experience necessitates. What do you know. Ends up by. You could say. Coming out of his black hole. Coming out of his black hole. And. And leaves the waiting room. So that's what was in bud. John cage tells himself. When he’s outside. When he’s in the street. That’s all it was. Nothing at all. Really nothing at all to worry about. John cage tells himself. Taking a magazine with him. And 2 or 3 newspapers. Impatient to continue at home. A New York City apartment. His experiences. Good thing he didn’t see the doctor. The good doctor williams. What could he have told him. Good thing he was right not to worry mrs cage. John cage tells himself. Returning home quickly. At a brisk pace. His home. On the 3rd floor.

© Translation: 2012, Nathaniel Rudavsky-Brody
First published on Poetry International, 2015


Vincent Tholomé, The hotel room

Translated by Alex Niemi

THE JOHN CAGE EXPERIENCES

The hotel room (during the duration of the experience john cage or his equivalent will stretch his arm desperately toward a bedside lamp that is real and illuminated but nevertheless unreachable)

We ask ourselves what goes on in john cage’s head. We also ask ourselves what he thinks about. After walking many many kilometers. In 1935. In the Arizona desert. John cage. And the future mrs. cage. The fiancée of mr. cage. A superb woman. Certainly. At that point in time. In a baby doll nightdress. Well. They arrive at a hotel. They take a room in a hotel. With a bed. One bed. For two. Wow. It’s. Yes. Sex. It’s. Yes. Very hot. Very hot between john cage and the future mrs. cage. But. After a frugal meal. And even though it’s very hot very sexy between john cage and the future mrs. cage. We ask ourselves why john cage. Once in his

(john cage or his equivalent meaning anybody, you or me, stretches an arm desperately towards a bedside lamp that is real and illuminated, and if the rendering of the experience is done sitting down, at the far end of the table)

bed. After his ablutions. Once the covers are pulled tightly up to his armpits. Stretches his right arm out desperately to turn off the hotel bedside lamp. We ask ourselves why john cage. Comfortably stretched out on his bed. In pale blue pajamas for example something very ugly very astonishingly old-fashioned. Doesn’t just ask his future wife who’s still awake at this hour. Still in the middle of the night. As for her. The ablutions. To turn off the hotel bedside lamp when she comes soon. In 5 minutes. Max. To

(the effort that it costs to stretch out an arm is clearly visible on the face of john cage or his equivalent, anyway we see it if the rendering of the experience is done sitting down… if the rendering of the experience takes place lying down, all the effort will be visible in the body of john cage or his equivalent writhing desperately to reach this damn lamp)

sleep. To join in fact her. Yes. Fiancé. This is the way we say things. In fact. We ask ourselves a lot of things on the subject of john cage a man like everyone else meaning like you and me like you and me. It appears looking as we do here in detail at john cage’s reasons for being and for acting that there is in john cage’s head like in

(if everything takes place lying down, the body of john cage or his equivalent should render the effort without moving too much, john cage’s experience being as mental as it is physical)

anybody’s head a black hole. Well. Then. Meaning. We notice for example how carefully john cage smoothed the sheets and the blanket so that john cage is now in his hotel room perfectly ensconced in a creaseless sarcophagus. The

(here, for a little variety, attempt 2 quick punches in the direction of the lamp)

wallpaper in the room is tearing at the rate of 1 mm per year. Once the drapes are drawn. They don’t let in a single sound from the street. Not a single tire screech for example. Not a single drinking song bellowed by a drunkard. So that. We

(a small jump towards the lamp and that’s it)

can say that. In the hotel room. John cage and the future mrs. cage. Human beings. All the same. Like you and me. Like you and me. Well. They live yes as if in the shadow of an experience. They live an experience withdrawn from the world. So that. Everything that happens in shadow. Everything that happens in the hotel room. Well. Yes. Assumes. John cage thinks. Suddenly nervous. A considerable importance. So that. John cage thinks. Suddenly nervous. There is some of that. Of this experience. Something of. Yes. Well. To get out of it. Without a doubt. Without a doubt. John cage thinks. The composer. The

(take care separating the words and gestures, to let each live in turn and have a space where it can stretch out easily, thinks john cage or his equivalent)

musician. So that. She. The future mrs. cage. A superb woman. That goes without saying. Passes. Phew. Very sexy. Very sexy. By the foot of the bed in a baby doll nightdress. She is vigorously pulling her hair from a brush when john cage sees her pass by the foot of the bed. She even hums a popular tune. And why not something by louis armstrong. It is 1935. All the same. All the same. She still has things to do in the bathroom. Thinks john cage. The composer. When his future. His. Yes. Already. Already. Promised. Vigorously. Passing by the foot of the bed. She pounds the ground.

(barely moving here)

Literally. Her feet are bare and she is hammering the ground. While the future mrs. cage returns to the bathroom. While john cage is wrapped tightly in the sheets and. Desperately. Stretches his arm. The left or the right. Not so important in the end. Not so important. In view of. Yes. Reaching the hotel bedside lamp. In fact its switch. Then turning it off. A clump of hair flies

(here move the hand once and then that’s it)

gracefully into the trash. The wool threads of the full carpet stand up straight. The wallpaper continues to tear. A truck outside backs into a streetlamp. It can’t be heard from the room. It could be guessed from the dimming of the electric bulb’s light but john cage. Absorbed in his thoughts. And in his actions as well. It must be said. Does not notice. No. So that. Yes. John cage’s life in the hotel room is now a dearest future wife doing something bad but what at the bathroom sink. The wallpaper tears imperceptibly in the upper right corner of the room. The feeling of being the object of an experience but what kind. So that. Once a future mrs. cage has finished with the bathroom. Once a future mrs. cage. Very sexy. In a baby doll nightdress. In a baby doll nightdress. Carefully closes the bathroom door. Once the heels of the future mrs. cage circle the bed. So

(And so here john cage or his equivalent gets up from the chair or stands up, goes and turns off the lamp that has been illuminated throughout the entire experience then comes back to either sit in the chair or lie down on the ground, concluding the experience)


that. Now. The future mrs. cage. Superb. Really hot. In a baby doll nightdress. She disturbs the bed’s careful organization. The smooth sheets without a single crease. She. Yes. John cage thinks. Oui. Slides under the. Yes. Oui. Sheets. Like it was nothing. Like it was nothing. Thinks john cage. Who observes her. Without saying anything. From his sarcophagus. From the cozy nest concocted in his bed. Slides yes maybe under the sheets maybe without turning off. Without turning off. The. Yes. Bedside lamp. Unattainable. Out of john cage’s. Reach. Unless with a superhuman. Effort. On his part. By him. John cage. A man. Like anyone. Like you and me. Thinks john cage. From his black hole. From the hole he has. Like anyone. In his head. Somewhere. He thinks. Obliged as he is to get up. To leave the bed. Just to turn off. All the same. All the same. John cage will think. In old-fashioned pajamas. She exaggerates. She exaggerates. That’s all. That’s all that there is to say. That’s all there is to say about john cage. That’s all that there is to say about john cage at the hotel. About the beautiful and terrible experience. Very hot. Very sexy. Of john cage at the hotel. In 1935. In Arizona. He will specify. Nothing to add. Later. Much later. Yes.


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