lunes, 5 de marzo de 2012

6032.- CLAUDIA SASTRE




CLAUDIA SASTRE (Poeta y narradora - 1965)
Nació en La Plata y vive en Puerto Madryn desde 1979. Esta activa militante de las letras fue la impulsora del café literario que desde el Pub la Oveja Negra en la ciudad del golfo convocó a poetas, músicos y todo aquel de sensibilidad suficiente como para reconocer el llamado de una manifestación artística. Hoy lo hace desde La Barca, otro proyecto cultural de similares características al anterior. Se trata de espacios bien ganados a la liviandad y las variables económicas. De igual modo y con similares intenciones, fue editora de "La Hojita", un suelto de arte y poesía de aparición esporádica y "cuandosepuede" (como siempre sucede en nuestro país) cuyo objeto tuvo una razón de hierro: que la lírica circule, camine y se meta donde haya espacio para que su voz diga lo que tiene para decir sobre la belleza y la verdad. Hacia finales de octubre o principios de noviembre saldrá de imprenta la edición de "Faúnicas", un libro de poemas de singular belleza y despojado lenguaje cuyo atractivo reside en la imagen que sueltan sus palabras y en el hilo conductor que sostiene su temática. En el mes de agosto, Claudia Sastre fue premiada por la Dirección de Cultura de Bariloche (Neuquén) y la revista literaria "Espejos del Alma" por su trabajo poético. Obras: "Instrucciones para morir" (inédito); "La lengua derrotada" (inédito); "Nanacatum" (inédito/novela); "Maldito viento del oeste" (inédito/novela, en corrección).


- I -


Igual, ¡Que soy de todos modos?
Un número estampado
en un documento.
Los animales no reconocemos
los nombres
que los hombres nos han puesto.
Nos llamamos a los gritos
desde otro lugar
del universo.








- IV -


DE HIENAS


Yo, con usted
No comparto mi carroña,
Búsquese su propio cadáver.
Con usted
No me siento a la mesa,
Usted no tiene escrúpulos.








- VII -


DE PAJAROS


No grites, no grites
Tu función de pájaro
es cantar.
No grites, no
Los pájaros no tienen
Lágrimas a la vista,
Sólo cantan...
Y su canto en el bosque
Hace llorar a los mortales.








- XIV -


LA HORMIGA POETA


Yo no soy el gusano vencedor
yo soy la hormiga,
aquella que se llevó el último
descendiente de los Buendía.
No hay dinastía que nos detenga
que nos resista.
Mi autora lo sabe,
ella, algún día
será primero gusano,
después, hormiga,
irá al infierno de los humanos
y a la semilla,
después irá a la fruta
y a las hormigas.
Será tu último verso, poeta
serás poesía.
Un agujero en la tierra
y otra semilla.
Yo no soy el gusano vencedor
de la tragedia
yo soy la hormiga,
que se come al poeta,
soy la poesía.










- XV -


DE LOMBRICES


Por mirar las estrellas
no dejes
de mirar hacia abajo.
Entre la humedad de la tierra
Y el único abismo.
Aquí también
Se resume el universo.










Hierro de marcar


Cuentan que en los cincuenta
entraban los gringos al mogambo
pateando puertas
mareados por la merca y el alcohol
entraban a los tiros y encendían
los cigarros con billetes
y con el índice señalaban a la chica
más hermosa
-una puta recién traída
carne fresca
no tocada todavía en la zona
y en un cuartito, detrás del cabarute
donde la cocaína se servía en platos hondos
para la clientela más selecta
con un elemento de marcar
ganado, el gringo, con sombrero puesto
todavía
escogía su señal
-una gentileza de la casa-
aquella
que estamparía
en las ancas rosadas
de su chica
para su propiedad
el tiempo que le dure
el entusiasmo.












Toda poesía es inútil


Porque yo no soy esa
la que escribe cosas bonitas
que le gustan a la gente
gente que dice: ahhhh! y pone caraboba


No.


Soy dura con mi letra
y mi poesía hiere
como un niño muerto
en una cama de hospital.
Porque con las cosas
que nos suceden cada día
toda poesía es inútil
Toda la poesía
del mundo es superflua


Mucho peor aquella
que reconcilia al hombre con el mundo


Con qué mundo?
en mi mundo el paisaje
este paisaje del sur
el más famoso y más hermoso
del mundo
no esconde
niños que se mueren
por mala praxis en los hospitales
adolescentes que se cuelgan
del alcohol o sin pesar
de los árboles escasos
mujeres que mueren en el parto
o abortan torturadas
por un policía
en una comisaría de las heras


O bien nos malmorimos en la ruta
ya que siempre
estamos yendo a algún lado
o volviendo de otro
y si no es la nieve
será la escarcha, la falta de gasoil
o algún piquete.
Andar es peligroso y no nos queda otra
entonces nuestra esencia
nómada se encuentra
al paso


Estaciones de servicio
melancólicas
paradores, como de bagdad café.












Cuesta del ternero- 1993


Lucinda Quintupuray se llama
la que murió
en 1993 bajo circunstancias
dudosas, en su casa de campo en
cuesta del ternero.
Allí había nacido.
Allí su familia vivía
desde 1914, o antes.
Allí está enterrada con los suyos
junto con su hijo, también muerto
poco después
también en circunstancias
poco claras.


Lo llamaron accidente por darle
algún nombre, pero lo cierto
es que las tierras
de los Quintupuray son aptas
para transacciones inmobiliarias
por poderes importantes
que ya las comprarán
y más tarde
o más temprano se enfrentarán
los poderes mundanos con
los brujos y se verá quién
quién cuando transpiren
la sangre explotada los poderosos
los menéndez los benetton
los negreros de todo tipo
cuando el alma grande quintupuray
el alma chingolo
el alma nevisquita de los ñirentales
baile para nosotros.












1.


“...pero poca agua, para que la tengas como Dios 
y para que retengas la señal de su palabra...” Odysseas Elytis


Nadar
como quien
recita una oración
enhebrar
palabra por palabra
enlazar con el cuerpo
la brazada
largar el aire
la cabeza a un lado, dios
me salve una bocanada
para maría aire
que el señor sea contigo bendito
eres, nadar
el miedo al calambre y la mano
que entra al agua
el ritmo sea aire
el cuerpo sea aire
recordar
al molino esa máquina
perfecta sus aspas
los brazos son
aspas del molino
sacando agua
el verano los mosquitos
el tanque australiano
girando el viento
bocanada de calor
como quien
recita su oración
del bendito es el fruto
del tu vientre, jesús
una brazada y aire y otra
agua abajo del tu cuerpo
lleno eres de gloria
por todos lados agua
y santa sea la madre
que espera
en la orilla siempre
santas las madres las únicas
que esperarán
todo el tiempo en la orilla
y cuando llegue el día
de todos los ahogados
y cuando salgan a flote
buscando el aire
encontrarlos en el trayecto
quedarse abrazado a sus cuerpos
erráticos como boyas
sus pestañas curvas
su cansancio infinito
cansancio de nadar aunque
sus santas madres nunca
se cansaron esperan
en todas las orillas ruegan
por nosotros ahora
aprietan en sus manos
un pañuelo anudado dos veces
y en la hora
una brazada y otra
la cabeza a un lado la boca
expulsa agua
círculos fugaces más adelante remolinos
son los brazos en el agua
son como un rito un reto
un rapto de amor
como las ballenas son
se hacen el amor
dentro del agua
pero no saber de cierto cuando
se sumergió por vez
primera debería poder
recordar debería
poder respirar
dentro del agua
el cuerpo recordaría
debería
recordar flotar
suspendido en el tiempo
lejos de la orilla
y santa la madre aguardando
que dice que seré
salvado de las aguas
nadar como quien
recita su plegaria
verme como si reflejado
el agua rozar los surcos
cerca de los ojos
tocar las orillas los sauces
semejante al recuerdo
de los ojos del padre, nadar
amplio su pecho buscar aire
como aquel que busca agua
con los ojos al cielo
y una vara que tiembla
creer en él como aquel
que dice su plegaria
creer hasta querer recordar
el padre joven nadar
hacia la orilla amplio
su pecho subir
bajar por el esfuerzo
la orilla aún lejos
nadar sea recordar flotar
y madre que ruega que pide
hijo único varón expire
inspire no jadee expulse
el agua por la boca
otra brazada ora plegaria dice
nadar salvarse de las aguas.






2.


"I have know water I have sung all night for the 
last cargo of boys" Anne Sexton




No fue ese el sueño
donde anduve
anoche
pero sí era mi cuerpo
el que hundían
en el agua.


Desaprendí
de un modo tan terrible
a nadar
(encontré los restos
de mis pasos
en la arena)


Navajas de agua
insertas
en mi ojo
mi ojo único despierto.


No fue ese sueño
donde delfín vestía
traje celeste
(los restos encontré
de la arena
en mis pasos)


No fue ese el sueño
donde delfín vestía
traje
era mi cuerpo celeste
ese que hundían
en el agua.








3.


No quieren que vague
desnuda
por altas galerías
donde saben que estos pasos
me llevarán
a dormir entre los locos.


Blancos paños de lumbre
me aplican
sobre las heridas.


Sólo mis hombros lacerados
soportan
el ruido del deseo.


Conozco el baúl
donde se guarda
la escarcha de la novia
los azahares encendidos
para su frente insomne
la espalda
iluminada por la fiebre
el vaso que espera
sobre la mesa
sal de anfetaminas
que tendré que beber.


No quieren que palpiten
estos ojos
porque sé que en la alberca
tanta agua se atormenta
y los peces furiosos
se retuercen
saciándose de amor.


A Carolyn Riquelme.






4.


Lentísimo caer
de la gota
sobre el pensamiento
suplicio chino
rítmico
congelando
el redondo hueso
pelado de la sed.


Oscuro vicio mío
de decir
esta culpa es mía
es mía la culpa
que rueda aguas
abajo.


Esta sed es mía
es mío el suplicio
que golpea aguas
abajo.


Agua palabra
y piedra suelta
no tiene vuelta;
piedra de agua
suplicio
congelando
el redondo y pelado
hueso
de la sed.


Ritmo lentísimo
de la gota, caer sobre
el pensamiento
vicio mío
oscuro suplicio chino
palabra, agua, piedra
suelta
no tiene vuelta.








5.


Primera y segunda boya


Descubrí que mi niño
marchaba por el mar
siguiendo la huella
de tantos
marineros insensatos.
Sus pies estaban
construidos por el agua
pocos meses bastaban
para su minúsculo centímetro.
No me pidan que no tiemble
en mi cama de noche
cuando el aire cansado
trae su nombre
un nombre apaciguado
por el agua.
Celebro los naufragios
en un altar de resaca
en el jardín
Y aguardo a que florezcan.
Doy a luz las farolas
por los barcos
que saben
tripularse solos.
Primera boya


(si caleuche viene
trasegando niebla
por las arboladuras
destrozando cuadernas
con sus naúfragos en vela
hallará puertos
de luces intermitentes
habrá rumor de comejenes
saltando por la boca
de los esclavos muertos en galera)






Agua es un vocablo
que tiene ruido adentro
como una calabaza seca
que agita sus semillas.
Es preciso despertar
a los caballos
que fallecieron dobles
de película
y enseñarles a nadar.
no temas, hijo, por el frío
que mami hará una colcha
larga como el viento
para abrigar
tu blanca transparencia.
Un agua dentro mío
había congelado tu columna
hablaban de no existir
en el hueso necesario
de no hallar latido
temblando en la pantalla.


Segunda boya


(si viene caleuche
yo despierto los ojos
y les hago de comer.
Deberían volverse roncas
las bocinas de los buques
y dar la vuelta al mundo
en nariz de una tonina.
La luna es un jirón
del otro lado)











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