miércoles, 17 de noviembre de 2010

1957.- ABEL SANTOS


ABEL SANTOS. Nació en Barcelona, 1976
Socio de Anceo (Asociación cultural y artística)
Ha publicado los siguientes libros de poemas:
ESENCIA (Ediciones Az90, 1998)
EL LADO OPUESTO AL VIENTO (Parnass ediciones, 2010)
Ha participado en las antologías:
SONRISAS DEL SÁHARA (Parnass Ediciones, 2010)
EL CRACK DEL 2009, de próxima aparición (Parnass ediciones)
Colaborador habitual en las revistas de creación literaria: REFLEJOS (Fundación Espejo de Viladecans) y en RETALLS D´ART (Sant Boi de llobregat)

Blog personal: http://www.abelsantospoesia.blogspot.com/




CONTRA EL ARTE DEGENERATIVO

Contra el arte sin reto
un viaje astral controvertido:

la proyección
de imaginarte en tu cuerpo
hasta sentir el latido
de tu corazón:

ese es el secreto.




LA MANO VACÍA DEL MALABARISTA

La bola está en el aire

y ni el realismo
sucio
ni el misticismo
sucio
ni el individualismo
sucio
sospechan



cuando la mentira pasa
a nuestras manos
que siendo un ismo
el Taoísmo
es una rebelión
el tiempo que la mano está vacía

así como no sospechamos
pese al número de bolas
pese al número de manos
que es un estado
de gracia
de desgraciados
la caída
de la
civilización.




FUE UNA ÉPOCA

Una vez sabes cómo empiezan las noches
y cómo las noches acaban…

vienes de tomarte
unas cervezas tranquilo

los mirlos de siempre están
en la cuerda floja
quieren elevarse por encima de la música
con otra línea más
que se sale del pentagrama

a cierta edad
subes rápido las calles antes de que lluevan
cristales

meditas no sufrir en público
que han cambiado
tantas cosas

ella está al otro lado del hilo
entras en casa
enciendes la luz

sólo quieres una vida con ella
cigarrillos y leer
tiempos muertos de Roger Wolfe

deseando
que el universo te dé a probar
un poco de su silencio

como un nuevo narco
que deja que pruebes
el material con el que se estimula

el suficiente
para volver a escuchar su voz mañana
hacer entrar en razón al mundo.

(Poemas incluidos en el poemario
EL LADO OPUESTO AL VIENTO,

Parnass ediciones 2010)





CORAJE

Imaginar una lámpara hasta encenderla.
Roberto Juarroz.


Cuando la oscuridad
quiere atraparme con sus zarpas poderosas
para alimentarse de miedo

cuando el temor
quiere desplumarme el valor
con su apariencia de sombras

yo arriesgo tranquilo
mi profundo amor por mí

si cierro los ojos
el mirlo blanco de mi frente arroja
migajas celestiales
al desterrado miedo

si apago la luz
soy el niño del corazón sin ausencia
que desaparece en un universo
lejos de la impotente oscuridad

es bien sencillo

nunca jamás podrá ganarme
aquello que no existe.

[De la antología SONRISAS DEL SÁHARA.]



ESENCIA (POEMAS)


Ediciones Az90, Barcelona, 1998





MADRE

Madre, tus piernas enmudecen sus quejidos,
saben de memoria el peso del trabajo laborable
que tú has situado en la cocina
sin que nadie parezca enorgullecerse de tu persona por ello.

Madre, las yemas de tus dedos parecen no tener vacaciones
y el sueño está exiliado de la patria de tus ojos,
pero sigues aquí, en pie, entre trastos por fregar,
como un vendaval de perseverancia por seguir adelante
[con todo.

Madre, se van burlando del tinte
las perezosas canas de tu pelo, pero aún hay
un arcoiris diminuto en las facciones de tus risas de niña
y eres sabia en esto de la estrategia
y el juego de la vida al que tanto apuestas por nuestro bien.

Madre, descansa, reposa por un tiempo,
descansa, date una pausa,
porque se me resquebraja el corazón al vere doblegada,
date una pausa,
porque sé que estarás desmesuradamente interesada en la
[prisa,

y hace ya tiempo que tus hijos mayores no fumamos a
[escondidas,
date una pausa,
porque a los adolescentes, pronto empezará el mundo
a teñirles las pupilas de colores nuevos y peligrosos.

Madre, se que siguen habiendo todavía
pañuelos y consejos esperándome en tu hombro,
aunque el tiempo haya asesinada a las nanas
y ya no nos firmemos las mejillas, con nuestro afecto,
tan a menudo como entonces,
pero sé que sigues escondiendo un te quiero en cada plato.

Madre, tus piernas enmudecen sus quejidos
cuando las horas en que las camas se deshacen
cobijan y sopesan tu cansancio.

Por eso yo, con este modesto poema,
he querido hablar por tus dolencias,
porque hay mucho que aprender de ellas, Madre.

de Esencia (Poemas), Ediciones Az90,
Barcelona.




INSTANTE
Quizás, nuestro vínculo,
sólo fue una mirada
que se consumió
en lo platónico,
y que brilló
sólo por un instante
en las pupilas,
y huyó cuando el amor
se hizo palabras,
promesas,
labios
que clavaban
apresurados besos
indecisos...
Quizás, nuestro vínculo,
sólo fue eso:
pasiones
que se
desbarataron
cuando ya supimos
nuestros nombres.

de Esencia (Poemas) Ediciones Az90,
Barcelona, 19

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