martes, 5 de octubre de 2010

1391.- LAUREN WILLIAMS


Lauren Williams nació en Australia en 1958. Poeta y performer. Ha publicado los libros de poemas: Driven to talk to Strangers (1991); User Pays (1991); High & Low (1992); Bad Love Poems; The Sad Anthropologist (1993); e Invisible Tattoos (2000). Realizó estudios universitarios de lengua castellana en su país natal.




Presiona para apostar

El sueño entre límites, el sueño vigilado cuidadosamente;
el sueño programado que solamente ocurre por un precio;
el sueño pendido frente a ti, siempre detrás del vidrio;
el sueño alimentado por un rumor, que poco a poco tantaliza, sólo recibes una pizca;
el sueño de la rata de Skinner; el sueño del botón mágico, que roe a través de tus bolsillos mientras tu mano sigue alargándose para apretar / alimentar / apretar; en caso
de que sea la otra rata, la rata vecina, el traqueteo del sueño
de pequeñas riquezas montando la espalda del gran sueño de escaparse;
el sueño que come otros sueños entre la seguridad estéril de la monotonía;
la comodidad de las reglas; la ilusión de la imparcialidad; la hipnótica mirada
fija del video; la interminable ronda; la industria noche y día; la bocatoma sorbiendo la esperanza; la debilidad repartida; la estupidez compleja; la serenata electrónica burbujeando; el redoble de la pezuña del chip de computador, galopando horas adentro, segundos cuando todo es posible; para eso pagas; el sueño capitalista; algo
por nada; chasquido de caricaturesca riqueza; menú de rentas en el restaurante
de una sola vía el hambre enmudecida de animales en el pesebre vacío.




Conjuro

Medellín, Medellín, Medellín...
El nombre zumba en la boca como un insecto
O como la vibración de una campana
Ombligo en los pliegues verdes
del vientre bailarín de Colombia,
una súbita escudilla de incandescencia,
un chorro de diamantes en la palma negra de la noche.
De día, una copa humeante de montañas
sorbida por los labios nublados del cielo.
Largos cuerpos de vapor fluyen deslizándose
a tenderse sobre el aire como gigantes curiosos
y miran, mientras que abajo, la ciudad se revuelve
en su calderón de diesel y salsa,
cumbia y cocaína,
aguardiente y sangre,
dinamita y poesía.
Las esculturas irradian espigones de belleza
hacia la atronadora atmósfera.
El espectro del tango danza en las calles
con ciudadanos de ojos oscuros
que cabalgan el escorpión de la ciudad
igual que caballeros,
enloquecidos con una eterna explosión
de esmeraldas bajos sus pies.




Capricho

Un demonio enorme
continuamente devora el mundo
pero hay pocos
poetas en su vientre.

Ellos vuelan como ángeles
a través de la oscuridad
hacia la estrella
de su ano.

Traducciones de la autora


REVISTA PROMETEO

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