viernes, 24 de junio de 2011

ANTONIO AGUDELO [4.011]


ANTONIO AGUDELO

(Villaviciosa, Córdoba, 1968) es poeta, antólogo y ensayista. Estudió en la Universidad Laboral de Córdoba. En su obra destacan: “El Sueño de Ibiza”, (1ª y 2ª edición Diputación Provincial de Córdoba, 2008 y 2011),  (3ª Ed. 2012, Ediciones Depapel); la antología “Paisajes Corchúos”, (2009, Diputación Provincial de Córdoba); “Madreagua”, (2012, Ediciones Depapel); “La Central Térmica”, (2012, Ediciones Depapel); “El Mundo Líquido”, (2014, Editorial Celya), que viajó hasta la Biblioteca del Congreso de Washington (EE. UU.); y "El Cielo Ajedrez" (2016, Editorial El sastre de Apollinaire). "El Cielo Ajedrez"de Antonio Agudelo, con ilustraciones de Juan Carlos Mestre, 2016. Ed. El sastre de Apollinaire

Agudelo ha sido traducido al inglés por Claudia Routon, y al portugués por Aurora Cuevas Cerveró. Habitualmente participa en los Ciclos “Citas Literarias”, de la Diputación Provincial de Córdoba, y “Letras Capitales”, del Centro Andaluz de las Letras, y en los programas de la Comunidad de Artistas “Debajo del Sombrero, Punto y Seguido”, de Radio Miami (EE.UU.).

Paralelamente, Agudelo ha cultivado el ensayo en torno a la experiencia poética con "La palabra inicial, teorías del mundo". Ha sido jurado de los prestigiosos premios de poesía Acordes y Vicente Núñez. Ha sido incluido en las  antologías “La Luna en  Verso”, "Mapuche", “Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez” y "Quejío", Córdoba con Grito de Mujer 2015. Ha participado en las revistas: "Noche Laberinto" (Colombia), "Desván" (Madrid),  "Sopa de Ornitorrinco", "Suspiro de Artemisa" (Córdoba), etc. En el 2011 y 2012 participó en el Festival Internacional "Cosmopoética, Poetas del Mundo en Córdoba", y en el 2013, en "La Noche en Blanco de Granada".

Blog: tp://aagudelomartinez.blogspot.com.es/


EXTRAÑO

Ya silban los cuchillos negros en nuestro corazón.
Alguien sangra de frío ante una tumba vacía;
van a venir

muy pronto los torturadores, los que golpean el hígado
hasta la pausa mortal y vaciar el corazón.

Cualquier momento es el momento de morir, de pasar a no ser;
¿vuela el alma entera a su quietud, el alma en ala del pájaro cantor?

¿Qué fue la vida, qué fue existir en un jardín torturado?
¿Y esto era la vida, morir tantas veces?

Amanecí bajo el morado fondo del crepúsculo
y fui la noche en tus párpados.
Escribo con mi sangre, perdí lo que nunca tuve.

¿Quién puede amar la inexistencia,
quién puede existir entre dos negaciones y
sangrar de frío hasta vaciar su corazón? Qué extraño.

(Como la luz, poemas de amor y muerte). Inédito.




VERÓNICA

Dorada y dulce como una naranja
abres las páginas del libro
entre los lirios tiernos
de la laguna blanca de tus manos.

Inclinas la cabeza y lees los versos
igual que el girasol los surcos de la tierra,
el fuego contenido de las brasas,
la magnolia de un eco de tormenta,
la historia de mi corazón escrita
con el amor que alienta el desamor.

Hay palabras escritas con cuchillo,
con el vacío de quien busca una respuesta.
Verónica, al oír mis palabras en tus labios
confieso que sentí el temblor de mariposas
que siente el alba con la flor del cerezo.
Con ojos húmedos me miras a los ojos,
y en tu mirada me habla la luz,el enigma
oscuro de la luz,
ese lenguaje de luciérnagas
que nos acerca a lo invisible y crea el mundo
que nos salva del mundo.

Rosa de mayo, conocerte es florecer,
y celebrar la vida desde la belleza.

( Poema dedicado a la poeta Verónica Aranda )




de “El Mundo Líquido”: Canción del Visionario.


CANCIÓN DEL VISIONARIO

Luz clara y cuerpo ilusión son uno.
Allen Ginsberg


HE VISTO este mundo república del viento que tiene como
monarca un accidente

He visto el Mesías, raudo como una centella en
la calle Robespierre, la poesía es
el ángel irradiante de lo humano

He visto el Mosisés de Miguel Ángel en la región secreta,
los diamantes del Génesis y la fraternidad del pan

He visto a Leonardo Da Vinci dibujar el día en la medianoche
ya de la vida toda y de muerte ninguna

He visto el rey David que se comió la Gran Manzana en brazos
de Nueva York

He visto una rubia americana y entre los macarras con arpegios
tatuados tú eres el Hada

He visto una antología de poetas suicidas que flotan como globos
aerostáticos sobre los rascacielos de
Manhattan

He visto los ángeles del Apocalipsis recién vivos en la puerta
del New York Times

He visto la soberbia de la inquisición y los manantiales de Buda
donde van a beber los elefantes
honoris causa

He visto el campus universitario de Córdoba, los estudiantes y
la clase obrera que con sus bicicletas hacen girar
el mundo

He visto que el globo ocular y el globo terráqueo son uno
el mismo

¡Uno ha visto tanto…!



EL CIELO AJEDREZ  

Prólogos de Alejandro López Andrada y Verónica Aranda
Epílogo de Salvador Negro
9 Ilustraciones de Juan Carlos Mestre (a color) 
Madrid, enero de 2016  
Colección Poesía, nº 9 

Antonio Agudelo es uno de esos poetas inclasificables y absolutamente necesarios. Nos trae epifanías en las que el yo poético ocupa la habitación más oscura del salitre y, como Rimbaud, puede ser “el niño conducido por relámpagos delante del cerezo”. En su ideario poético hay una visión de la poesía como un intento de suturar el espacio entre la conciencia y el mundo. Agudelo confía plenamente en el poema para representar el universo y el misterio de fondo que nos constituye. 

El poeta cordobés cuida cada palabra, se detiene en su transparencia, en su dimensión sanadora, sin dejar de lado el compromiso, porque la palabra poética es también transgresión, desobediencia a los poderes políticos.  Es este mundo de hoy, sometido a la tiranía de la tecnociencia, el poeta debe orientarse más que nunca hacia la sociedad y “salvar vidas”, no dar la espalda al sufrimiento humano.

El cielo ajedrez,  tiene distintos ritmos y temperaturas. Llega hasta el fondo de las zonas abisales para encontrarse con la vacuidad y el silencio. El fulgor y la muerte pueden estar en un mismo plano;  a través de la paradoja hay un intento de llegar a la verdad, de conectarse con la naturaleza. En este camino de depuración estilístico y espiritual propio del que ha elegido la soledad de los bosques y dialoga a diario con el cosmos, Agudelo cultiva también el haiku, después de haber comprendido que todas las cosas se relacionan entre sí de forma invisible. Que podemos percibir en cada “temblor de flores” la sacralidad del mundo y plasmarlo en diecisiete sílabas.

Un libro-objeto bellamente editado por El Sastre de Apollinaire, con nueve ilustraciones a color de Juan Carlos Mestre:
  




                              Dibujos: Juan Carlos Mestre



EL CIELO AJEDREZ

El silencio se extiende sobre la mesa del mar y apenas nada se mueve ni busca la salida. El arlequín no entra en su misterio donde el mal apaga sus países ni desaparece en batallas de la noche funeral y vacía. La luna es limpia en el cielo ajedrez, para que nada pueda caer en el cero de Dios. Sobre la mesa el pan y los colores de las frutas en platos limpios. Eso no es la dictadura militar, no todas las palabras condenan a muerte. Aquí no hay ruinas ni se deja paso a la cruda verdad del río del silencio, su próximo ataúd. El arlequín respira su humano aliento, esa sabiduría para ser feliz el día de Pentecostés. Hay café y pasteles tricolores sobre la mesa del mar, paz en los manteles. En la oscuridad del comedor, todo volvía. Es la igualdad con el otro, la dignidad de las palabras. No hay luz más allá de la revelación de la muerte: luz insumisa, luz. Apollinaire recomienda la Revolución Industrial, ser un desobediente activo como Max Ernst que dibuja el Nuevo Mundo, no un físico cuántico de la brevedad suicida en la Casa del Sueño. Es el sufrimiento inútil, la enfermedad venérea, la tortura medieval, la guerra, la infamia y hasta la misma muerte. Luz tenaz, luz. La luna es limpia en el cielo ajedrez, no enciende los huesos en el cero de Dios.  



CONSEJOS  NOÉ

El palacio del rey Darío no es de oro / la calavera de los teatros vacíos / la noche está patas arriba / el viejo Heidegger con un chasquido de dedos te dice pasa / la tensión del alucinado encuentro / las bodas de Pentecostés / el robo de la dictadura militar / los niños han sido devorados por los dientes del sol / pan para el día pan / la conciencia del relámpago / el monstruo de la razón que engendra sueños / dijo William Blake / el esqueleto del poema que agoniza para ser / la carestía / Tristan Tzara envuelto en trapos paralíticos / el dolor de un hombre que llora por dentro / el sufrimiento inútil / los abecedarios mudos / las soberanías del espanto / la carroña infame / las piedras contra la perra injusticia / los fracasos lloraban por la destrucción del templo / todos los relojes del mundo han sido calcinados / la tradición tiene esa mala costumbre / de añadir almas nuevas al purgatorio / el sangriento capitalismo / cortar las entrañas de la corrupción / las misiones rojas / el tigre no bebe universo en la pérdida / la poesía no es el arte de perder / pensar la luz y ser dentro del pozo es un verano muerto / el silencio de las víctimas / la derrota tiene la dignidad que la victoria no conoce / el compromiso ha de ser un desobediente activo / no metas el dedo en el ojo de un muerto / no metas la lengua en los desastres del horror / nadie es Rimbaud / un  tipo peligroso con revólver de escarcha / el amor conoce sus instrumentos de muerte / andar con pies de plomo sobre las lecturas / huye de la creencia alegórica / la didáctica medieval / la retórica del engaño / el barroco carbonizado / todos los relojes del mundo han sido  calcinados / la tradición tiene esa mala costumbre / de añadir almas nuevas al purgatorio / vive y deja vivir / busca una felicidad responsable / el descubrimiento de América / Apolo dios de la luz abandonó Nueva York y el monte del Parnaso / y ahora es pastor de estrellas en el jardín de ciudadanos / Nueva York está en nosotros / la arboleda comunal / las cajas de música / la guarida de la mesa / la serenidad es el valle del lenguaje donde silba el perejil / la dulce vida en el cibercafé / las vacas de Chagall comen ensalada de estrellas / el vestíbulo del corazón / llegan obreros y estudiantes para la revolución francesa / desatar los nudos de los altos patíbulos / liberar a los presos / libertad es la ley / la identidad desobediente / los niños han de inventar lo maravilloso para resistir a la muerte / la vida es el valor supremo / vale la pena ser feliz / Paco Picabia cree en el poder popular / las bicicletas que hacen girar el mundo / contra la telaraña de la costumbre / la filosofía tricolor / el arca de Noé / los cisnes salvados del diluvio.

                                                                                       Antonio Agudelo



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