miércoles, 22 de junio de 2011

3956.- JENNY MASTORAKI


Jenny Mastoraki (en griego: Τζένη Μαστοράκη ) (nacida en Atenas, 1949) es una poetisa y traductora griega . Estudió filología en la Universidad de Atenas.
Pertenece a la Genia tou 70 " (generación de los años 1970), que es el término utilizado para describir a los autores griegos que comenzaron a publicar su trabajo durante esta década, especialmente al final del Régimen de los Coroneles y los primeros años de la Metapolitefsi.

Poesía
Διόδια 19721
Το σόι, 1978
Ιστορίες για τα βαθιά (historias de lo profundo), 1983
Μ' ένα στεφάνι φως (Con una guirnalda de luz), 1989









Resumen

Hijo, mi madre
me ponía sobre la piel el padrenuestro
y talismanes azules de Tinos.
Tomaba una gran llave
y cerraba dos veces mis ojos.
A la mañana enumeraba los sueños
y los registraba en un cuaderno.
Ahora me exorciza
el canto en los labios
cuando duermo
y todas las noches mi cama
se convierte en un tapiz
donde borda: "Libertad o Muerte".

Poesía griega moderna, Vinciguerra, 1997.
Traducción e introducción Horacio Castillo.






La alegría de la maternidad

Por las noches hago trabajos peligrosos.
Ato grandes cuerdas
de ventana a ventana
y cuelgo diarios clandestinos.
Qué puedo hacer, la poesía ya no rinde.
Nos lo dijeron también otros, te dicen.
Y después, hay algunos que cantan
la alegría de la maternidad.
Mi hija nació
como todos los niños.
Al parecer, tendrá también fuertes pies
para correr a las manifestaciones.









La puerta

Ahora, sobre la puerta caída
pasan y cuelgan sus cantos
atados con cintas de colores
como exvotos a tal o cual
Virgen milagrosa.
El poeta carga
la puerta en la espalda
y calla.
Alguna vez lo verás
caminando encorvado
o pasar oblicuamente por las callejuelas
y esa puerta
ladeada
deja profundas marcas
en el pavimento.


Transcripción de Poesía Griega Moderna
Selección y traducción directa del griego: Horacio Castillo
Buenos Aires, Editorial Vinciguerra, 1997







Los subterráneos

En galerías secretas, con ahorcados y anfibios y un
rumor como de agua que pasa. Mucha agua.
Detrás de las paredes se arrastra algo inmenso y
pesado, que ha hervido en fuegos horribles, acaso un
manantial, un pasaje subterráneo, y se agita, y todo
lo estrecha y absorbe. Sin sonido.
Allí esperarán hombres tiernos llorando. Con sus
largos cabellos erizados en la oscuridad, como de
ahogados.





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