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martes, 2 de mayo de 2017

OLLI-PEKKA TENNILÄ [20.122]


Olli-Pekka Tennilä

Olli-Pekka Tennilä nació en 1980 en Kuopio, Finlandia.  Es co-fundador de la editorial Poesia. Su primer libro, Ololo apareció en 2008. Su segundo poemario Yksinkeltainen on kaksinkeltaista ganó el premio Runeberg. Olli-Pekka reside en Jyväskylä, Finlandia. 



La poesía finlandesa actual 
Traducción de Mohsen Emadi y Arturo Loera
http://www.periodicodepoesia.unam.mx/index.php/4590#2



Notas a alguien que ha estado presente todo el tiempo.
De pronto resulta que ahí hay alguien.
Ha estado todo el tiempo.
Tal vez siempre.


*

El aire pesa.
Un reino de oxígeno denso.
Cuando alguien ha pasado, los remolinos permanecen.


*

O se repite a sí mismo.

Qué pasa si él es el vacío,
Y así se repite.

O como el vacío.


*

Una cantidad importante de la vida lo considera como un lugar,
pedazo de un lugar. Pertenece a un lugar.

Lleno de cráteres, sombreados,
lados oscuros.


*

De vez en cuando una cerca —cualquier cerca—

resulta ser una tabla igual que en una cubierta de algún barco.


*

De repente llueve. Podría suceder cualquier cosa.
Pero llueve. Sólo llueve.

*

Llámalo casualidad.
Llama.
Tal vez ya está en camino.

*

En la esquina de unos ojos, siempre están algunos animales atrapados.
Defienden su territorio.

*

De vez en cuando las nubes se producen sobre el abismo.
Alrededor de él bostezan.
El tiempo es alto.


*

Las estructuras ligeras giran a toda prisa y forman una pista. Cuelgan —evitan moverse
retrasar 
el momento cuando todo resulta claro, que no hay nada para colgarse.
Lo llaman: 
volar. Pero las aves, él lo ha notado, no volaron realmente.
Más bien nadaron a través del aire. Es más, luego, viendo a los peces, parecía
como... si uno pudiera hablar de volar.


*

Es gratificante observar a las aves, y los chicos pueden permitirse verlos. 
El investigador de los bichos se agacha y gira los tallos. Está explorándolos. Las subespecies de observadores son innumerables. A menudo el recolector se esconde a sí mismo. Cuanto más profundo va, más raras serán las observaciones. Pero el acto de ocultar abarca una posibilidad para notar algo grande y muy sensible. A medida que crece el objetivo—como si ganara la rareza de un unicornio— también las expectativas crecen sin límite. Ambos, en la capacidad de ocultar su rareza, son, al final, una consecuencia directa del tamaño y frecuencia del objetivo.

*

Aquellos que llegan por todas partes como a una posada en medio de la tormenta.
Aquellos que comienzan a hablar de inmediato como si debiéramos compartir el mismo
destino, un barco y algunas otras circunstancias extrañas.
Aquellos que siembran la fraternidad y la hermandad en donde no había hace sólo un momento. No es necesario decirlo: están en lo correcto.

Aquellos que siguen la misma discusión en todas partes, aunque sus compañeros cambien. Aquellos para los que un pasajero es una piedra de toque y una fuente de información, y aquellos, que cuando hablan, tienden enojarse y demandan respuestas donde quiera que se pierden, están en lo correcto.

Aquellos cuyo paso es incierto como los pasos de un niño, aunque pisoteaban el mismo camino por décadas, están en lo correcto.

Aquellos que un día determinado se interesan en todo lo que se enfrentan, aunque generalmente sólo en algunas cosas, pero en ese día y a partir de ahí cada día, al parecer, en todo. Ellos gastan. Sabemos que no pueden pagarlo. Tarde o temprano van hacia abajo y hacia fuera. No sabemos que han gastado o a donde van. Generalmente: en qué han caído. Pero cualquiera puede entender que esto no puede seguir. Este es el principio del fin. Están en lo correcto.





OLLI-PEKKA TENNILÄ

Olli-Pekka Tennilä (s. 1980) on jyväskyläläinen runoilija ja Osuuskunta Poesian perustajajäsen.

Hänen esikoisteoksensa Ololo (ntamo) ilmestyi vuonna 2008 ja toinen teos Yksinkeltainen on kaksinkeltaista (Poesia 2012) voitti Runeberg-palkinnon.

TEOKSET

Ontto harmaa (2016)
Yksinkeltainen on kaksinkeltaista (2012)





-

miércoles, 8 de febrero de 2017

LAURI OTONKOSKI [19.924]


Lauri Otonkoski

(Helsinki, Finlandia, 1959). Poeta, ensayista, dramaturgo y músico. 

Producción 

Poesía

Mutta kukaan ei enää tiedä. Porvoo, Helsinki, Juva: WSOY, 1990. ISBN 951-0-16731-2.
Harmaan koiran rondo. Porvoo, Helsinki, Juva: WSOY, 1992. ISBN 951-0-17891-8.
Paossa. Porvoo, Helsinki, Juva: WSOY, 1993. ISBN 951-0-18972-3.
Musta oli valkoinen. Porvoo: WSOY, 1995. ISBN 951-0-20485-4.
Ahava. Porvoo, Helsinki, Juva: WSOY, 1998. ISBN 951-0-22935-0.
Olo. Helsinki: WSOY, 2002. ISBN 951-0-27473-9.
Cameo. Sinfoninen runo. Helsinki: WSOY, 2005. ISBN 951-0-30754-8.
Harmi!. Helsinki: WSOY, 2009. ISBN 978-951-0-35623-4.
Origami. Helsinki: WSOY, 2012. ISBN 978-951-0-39429-8.

Libros para niños 

Otto... hänen merkilliset vaiheensa ihmisten parissa.... Kuvitus Tarja Lapintie. Porvoo: WSOY, 1997. ISBN 951-0-21645-3.

Otros trabajos 

Salonen, Esa-Pekka & Otonkoski, Lauri: Kirja: Puhetta musiikitta. Helsinki: Tammi, 1987. ISBN 951-30-6599-5.
Otonkoski, Lauri (toim.): Klang: Uusin musiikki. Helsinki: Gaudeamus, 1991. ISBN 951-662-531-2.
Kiiskinen, Jyrki & Otonkoski, Lauri (toim.): Motmot: Elävien runoilijoiden klubin vuosikirja 1994. Helsinki: WSOY, 1994. ISBN 951-0-20129-4.
Aarre Merikanto. Helsinki: Finnish Music Information Centre, 1997. ISBN 952-5076-00-8.
Kuultavaa luettavaa: Kirjoituksia vuosilta 1980−1999. Helsinki: WSOY, 2000. ISBN 951-0-24487-2.
Otonkoski, Lauri (toim.): Ilon ja kivun kääntöpiiri: Afrikkalaisia novelleja Saharasta etelään. Helsinki: WSOY, 2004. ISBN 951-0-29029-7.

Traducciones

Raymond Carver: Rivi riviltä, lyönti lyönniltä: Valikoima runoja. Suom. Lauri Otonkoski ja Esko Virtanen. Porvoo Helsinki Juva: WSOY, 1994. ISBN 951-0-19350-X.

Premios

Nuoren taiteen Suomi-palkinto 1995
Tanssiva karhu -runopalkinto 1996
Pekkas-palkinto 1999
Kirkkotaiteen Engel-palkinto 2001
Tanssiva karhu -palkinto 2003



¿Qué queremos decir?

¿Qué quiere decir en realidad el sol, cuando sale? ¿Haría un
ejercicio tan solemne, tan arqueado, prescrito sólo por alguna
costumbre vetusta?
¿Cómo escoge la hierba el lugar de su marchitamiento, o el
hombre?
¿Qué dijiste; o sólo hablaste?
Es un alivio acordarse, a la vez, de cuán poco puede significar el
lenguaje. No está de guardia el escritor como un policía tiritando
en el frío. No gesticula en la encrucijada. El escritor es una anciana
afable, que invita a la posibilidad de ir en busca de hongos o tomar
una cerveza. Y cómo no.
Pero desde luego. Por supuesto. También sucede que si el poeta
ve a los niños del kínder agrupados en la esquina, hace todo lo
posible para que puedan cruzar sin peligro.
Y cuando los niños se han ido y ya están junto al parque, se
apresura el poeta tras el grupo y se une, sin sentir, a la fila.
Se ha enfrascado en todas las edades.




Pero

Piensa audazmente: el cielo es de vidrio
Piensa más audazmente: el cielo es de vidrio
pero las piedras son livianas
Lo que se dice al niño
Cuando se quita la primera certeza en ciernes,
     o las primeras zapatillas de terciopelo:

echa una mirada a la iglesia y al puerto. Tienes ojos.
Hay la vida piélica de la manzana, hay el lema cereal del pan.
          Hay un viaje largo que emprende el agua
                 desde el frío de la cavidad
          hasta el calor del vino y el tiempo
                 está medido en los mapas, no hay fiesta demasiado
                       pequeña
como para no celebrarse.

Y aún:
             piensa más audazmente
             y duerme en esos brazos

ya que se exige audacia

cuando lluevan añicos




Alguien ha encontrado

La diafanidad de la noche: alguien ha encontrado quien
              lo escuche,
a quien describirle la transparencia de la noche.

La cúpula de su alegría crece hasta queda esmaltada
              de estrellas,
                        le da la mano a unos dioses, mas ellos
tampoco quieren nada y nada saben.

¿De verdad piensas pisotear el silencio?
Él los sostiene a ellos y en secreto llevan
 de la colina al pueblo
la fruta profunda del mañana.




Memorias apócrifas
(Fragmentos)

6

Mañana probablemente estaré en esta misma habitación, que
se inunda del ayer y el anteayer.
           Niños en el jardín del colegio entre una clase de
francés y la vida. La imagen se
complementa con una estación del año, cuando empiezan a
           llover gotas parecidas a uñas
           revestidas de plomo.
                   Y aún no quisiera revelarles cómo es:
                   cómo al menos es:
                   cómo en el peor de los casos es:
                   cómo de verdad es:
                   cómo es lo absurdo que hay:
                   cómo es lo oculto que hay:
                   cómo es cuando una aeronave se enamora de las
                   naves submarinas.



12

El tren nocturno para Moscú sale por el andén cuatro para
transportar en el morro flores de plástico e insomnios hacia
el sureste. El tren nocturno a Moscú como una novela de
espionaje empastada en rústica. Como la expresión en la cara
de un poeta novato en la escalera de la editorial.
 En el restaurante amistad a bocanadas, alegría que se
balancea a cien kilómetros por hora, aunque el tren esté en
camino hacia Moscú. El paisaje desaparece horizontalmente
hacia alguna parte. ¿Allá también vive gente? Un vaso de vodka
a la vez: tal es mi táctica individual de la tierra arrasada.
 Cerca del pueblo, cuatro ovejas, contadas muy pronto, el
cielo que llovizna matiza la taiga como un calcetín mojado,
y qué pensaría yo esta noche:
-¿es posible, haciendo cosquilla, espantar la depresión?
-¿nacen esquimales de la unión entre un saami y una mulata?

-si el domador tiene éxito, ¿le toca volver salvajes a los hombres?
-¿se produce algo auténtico cuando uno falsifica una falsificación?

¿Ya entienden ustedes?: traigan una copa de sosiego. ¡O sigo
pensando!



15

La noche en la isla Boskär. Julio.
         No puede entenderse todo eso, si no se cree todo lo que
cabe en un instante: todo lo que hay, todo lo que no hay.
         Un bramido pagano cuando la luna, teñida por la sal, se
remolca desde su descanso marítimo: una sandalia fugitiva
choca proféticamente con la baliza en las cercanías de un
bajo invisible.
         Una confesión interrumpida por la risa del cura sentado
en el confesionario. Una confesión hace llorar hasta a un
policía. Continuación del viaje en las dos direcciones del cruce.
Reunión de todos los sentidos en torno a la hoguera. Hombre
que se agazapa en su crisálida de cuatro extremidades.
         Un bosque que suspira un himno verde:
Una flauta está siendo enterrada en un lugar secreto.

Memoria del Primer Festival Internacional de Poesía de Lima (FIPLIMA) 2012



Poems from Ahava (WSOY, 1998)

And life went on, went on as a kind of weird fugue,
               a forked path that drops across your eyes,
                    rejecting simple questions.
Which summer was that,
               I ask in December, 
in a high room, with a tiled stove, a bricked up
          nostalgic sentence about the warmth of other times,
               a crossing where all the world's words
                         discover the the comparative degree of silence,
                                        the one with meaning. 
Should I peep across a couple of cloudy stanzas to get a better view,
     but again my eye conjures up a medieval constricted soul. 
All that's left is a thirst of all the senses, a frigid study of sentences, 
                              of bones.

                                             Yes, even if speech
     is like trying to master a hundred-string guitar with ten fingers. 
Even if stories
          masked in words are no longer enough
               for a time drowned in virtual dreams. 
Even though, day and night,
          the same perpetual dusk drifts a continent of ice over the city. 
Nevertheless
          I do think of something, with clenched hands,
                    when I come to the edge of the park. 
That park is just a slice of the city,
                         humming nostalgia for the forest. 
Under a tree a dog, its ears wearing
          the same look as when
               perpetual motion's being invented. 
A tree's armpit
     is singing three bought vowels, 
and there's something else in the air,
     some thread unwinding from the eye
          of a winged being that's crashed into winter. 

Christmas morning and the voice of a decomposing year:
                         this way too one can arrive at a fifth season. 
And environing the park a church resting on darkness,
                              a library, a mental hospital: 
yes, all life's here except for the pub. 
That soundless park, that Christmasless dog,
               and a break of day suddenly so draughty. 
As if the world had left the back door open,
                    and, bent like a question mark
                         I push my face out of it: 

What expression could you wear today
                              for denying written history? 

What's the great instrument
          that even today is passing across the heavens
               and again playing an inconceivable scale? 

How is it that a star still crowns the tree of memory today 
though the roots' production-chain
          was put on a sound basis trade-cycles ago? 
But the door's still open and closed,
                    it's a revolving door, 
glass and wood and motion like memory,
                         or the caprice of dream. 
And again the park's there
                              and the edge of the park's morning.
               But I'm coming from a direction
                    that's no longer describable. 
As a messenger
          of so much good and bad will
               I travel under the stars, 
towards Christmas and the millennium.
               A hundred black specks
          on the sooty snow, the first Christians,
                    their feet splayed and frozen,
               trail a corridor across an iced landscape. 
Asking no questions, singing no songs. 
Is it I
          or some foredoomed will
     that casts a stone at that innocent congregation of ducks? 
That trade union struggling to escape. 
But I called the stone Luke
               and so I know 
the deed was stupid
               but apostolic. 

And, at last, the stone's been cleansed,
               once Luke's
          water, grit
     and all its interpretations are scrubbed off,
       the Christmas evangelist in my pocket, 
I'm truly at one in spirit with the wind and the rain. 

'Eyeless, wingless stone, 
why did you call her sinner 
who watered the feet of Jesus with her tears, 
dried them with her hair
          and finally anointed them with odorous spikenard?' 

'Perhaps that sinner's trade was not healthy, 
but an old trade it was
                    and a merciful one. 
If she did cherish only the palest slice of love,
               yet a slice it was.' 

'She that was called a sinner knew 
that only eyes are needed for speech. 
For touch, just the smoothness of skin
     and the silvering of another's skin.' 

But Luke, the all-knowing, in my pocket 
again remembers 
that a stone's only skill is its weightiness. 
It wants to take wing and fly again 
with no repetition of its five theses: 

1. If you don't know which sense to knock on the labyrinth door with today, you're already on the verge of speech. 

2. If you don't remember that Easter has Christmas in view, you've neglected your homework. 

3. If you touch, touch totally. 

4. If you speak, say it all, and out loud. 

5. If you don't realise how frail the substance is 
on which you should draw the heart line of your questions 

you're richer by many stinging silences. 

The dog with the sad posture has already gone its way, 
the stone's stone again,

          and no door's open any more or closed. 

And now like then
                    November was the month of death,
     but after November came December

                              and Christmas

               and life went on, 
it went on like a weird fugue.... 

Translated by Herbert Lomas 




Ahava

               - a cool dry spring wind
               - (Bibl.) a place name in Babylonia, also a moving stream or canal

No one can tell from the clench of a hand 
whether it's closing into a fist or a prayer. 

The stone can't tell, hidden in a policeman's shoe, 
a child can't tell, 
nor the granite smile grown pale in the embrace of salt water. 

And he can't tell, the one who's spent 38 years 
in the first grade. 
The one who doesn't know mathematics, 
and mathematics doesn't know him.

          But the family tree whispering inside him knows: 

'Man wasn't made to know
          but to roam free and curious
               like a trail of smoke
                    round and through
          phenomena, love and horror.' 

This is the voice today too, this voice,
               curious,
                    curious and free.

Translated by Herbert Lomas 





As for a person who's full of Barabbas's bewildered silence and stands at the devastating intersection of frost, a phone booth and an unhoped-for message, who yet suddenly opens his senses to a world seen as flowing, as if a polyphonic motet were part of a triumphal procession to some winter day's matinee,

          what if I should dedicate this poem to him?

Translated by Herbert Lomas 




Observations on true voluptuousness

Mornings he ends up
putting on his clothes.

In his profession
he works.

On his way to work he sees an incident
and decides to tell his nearest about it that night,
employing a few colloquial expressions.

He has a mood
but the weather's outside.

From the lunch menu he does select
some food and a little drink.

In his free time he loves
works made by artists
and compositions composed by composers.

In the bus, he directs his gaze at a person (female).
'Subject, predicate, object!'
he admits.

'Expletive, giggle!'
She turns to look
at the view through the window.

But when saw-souled sun and contemplative moon
changed places
and day swooned into the weave of night
               the world's engine
          it, it just went on purring.

Translated by Anselm Hollo 







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martes, 15 de noviembre de 2016

AINO HUUSKO [19.558]


Aino Huusko

(Nummela, Finlandia, 1980). Poeta, traductora y curadora de eventos poéticos. Recibió una Maestría en Escritura de Poesía por la Universidad de Kingston en el Reino Unido. Ha participado en diferentes performances de spoken word y micrófono abierto en Londres como Poetry Unplugged, Spoonful of Poison, Talking Rhythm y Girlfriend in a Comma, entre otros. Fundadora y curadora de Howl, una serie de slams poéticos y de spoken word realizados en Londres en 2011. Fue seleccionada como poeta en residencia en Aculco Radio de Londres en 2010. En 2015 presento Dirt, su antología poética con fotografías de Linda Barck, publicada por la galería Andel31, de Copenhague, como parte de la exhibición Good Works. Sus poemas han sido incluidos en las antologías Loose Muse: Anthology of New Writing by Women, 2013, publicada por Morgan’s Eye Press en Londres, y Hallelujah Chorus, 2012, publicada por la maestría de poesía de la Universidad de Kingston. En la actualidad esta preparando Mugre, la traducción al español de Dirt, su antología poética, que será publicada en 2017. Su meta es hacer la poesía y el spoken word más popular y accesible a nuevos públicos.
[Foto de Carlos Zárrate.]


(Versiones al español de Juan Toledo)


Entra mugre

Cuelgo la ropa sucia directamente de una canasta húmeda.
Calculo la cantidad en kilos pasando la factura de mi mano derecha a la izquierda
(una prima un tanto reticente, sin mucho en común).
Barro el fino polvo de afuera al decir, siéntase como en casa
y piso cada caca de perro por las que las flores florecen por las calles.
El espesor de las huellas se vuelve una alfombra o un camino menos deambulado;
me atrevo a dejar todos los traseros de la familia sin limpiar
y no separo la ropa de llevar de día de la de noche. Llevo un olor acre,
como un bosque tras un chaparrón, un lago hurgado;
patas arriba, el sedimento en el cielo. Mugre siempre se acomoda,
las ostensibilidades entran. Nómbralas en desorden.


Enter Dirt

I hang clothes to dry directly from a soaked laundry basket.
I count the amount in kilos handing the invoice from my right hand to my left
(the slightly held-back cousin, not much in common).
I sweep fine dust from outside in saying, make yourself at home
and step on every dog poo for which the flowers are blooming by the streets.
The density of footprints becomes a carpet or a road less travelled;
I dare to leave all the bottoms of the family unwiped
and I don’t separate day wear from night. I smell pungent,
like a forest after a heavy rain fall, a lake rummaged;
upside down, the sediment up in the heavens. Crud always settles,
enter ostensibilities. Name them without order.


Manzanero

Arremeto contra
mí en todas
otras personas.
Entre más cercanas son
más breve el sobresalto.
Vendada en
un hogar desconocido;
el terreno más árido
floreció solo;
dio no fruto.
Estoy robando manzanas
de árboles aledaños,
rompiendo ramas
guardando agua
distorsionando imágenes.


Apple Orchard

I attack my
self in every
other person.
The closer they are,
the shorter the jump.
Blindfolded onto unknown home;
the driest territory,
blossomed alone;
bore no fruit.
I’m stealing apples
from neighbouring trees,
breaking branches,
saving water,
distorting images



Himno al este de Londres

Sin pérdida o vergüenza me encantas
mi recuerdo con un extraño resplandor.
Cómo me acogiste por un momento
y me hiciste desayuno. Cómo me pudiste
haber dicho que tan sólo somos esparcidos
cuando cierro los ojos y pienso en Inglaterra:
los bufones, los cokers, los clowns:
Dios salve mi loco desfile
por ti troté (y fui salvada).

Là où ça sent la merde, ça sent l’être.
Viviendo en el este no tiene remordimiento.
Pintura fresca, grandes ganancias y sólo las luciérnagas mueren jávenes.
¡Todos nuestros héroes están muertos!
Alguien gritó, un alarido
en silencio y aun así no fue del todo cierto: Mire, es mutación.

Sí, este tedio es contrarevolucionario.
La perseverancia, una religión que realmente puede perjudicarlo
y a otros alrededor suyo. Aun así adoro
y aguanto el este de Londres
que ha fracasado en el futuro. Fracasado en el pasado.
Poder en el ahora donde la tradición
es una prisión así que por favor, espere allí
hasta que usted sea útil – Gracias
(extraño para su sonrisa terapéutica)



Hymn to East London

Without loss or shame you haunt
my memory with a strange afterglow.
How you took me in for a while and made me breakfast.
How could you have told me we are just stencils
when I closed my eyes and thought of England:
The jokers, the cokers, the clowns;
God save my mad parade
I trotted for you (and was saved).

Là où ça sent la merde, ça sent l’être.
Living east has no remorse:
Wet pain, big gain and only the fireflies die young.
All our heroes are dead!
Someone blundered, a scream
in silence yet it wasn’t quite true: Look, it’s mutation.

Yes, this boredom is counter revolutionary.
Perseverance a religion that can seriously harm you
and others around you. Yet I adore
and endure the east of London
that has fail in the future. Failed in the past.
Power in the present where tradition
is a prison so please, wait there
until you are useful – Thank you
(stranger for your therapeutic smile)









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