domingo, 18 de diciembre de 2011

JORGE CÁCERES [5.449]








Jorge Cáceres

Su nombre verdadero fue: Luis Sergio Cáceres Toro (*Santiago 18 de abril de 1923 - † id 21 de septiembre de 1949) Poeta, artista visual y bailarín chileno, integrante del grupo surrealista Mandrágora.

Tercer hijo, de un total de cinco, de Ernesto Cáceres Ramírez y de Sofía Toro Pérez. Hizo sus estudios iniciales en el Instituto Luis Campino y posteriormente los continuó en el Internado Nacional Barros Arana en Santiago de Chile.
El 18 de julio de 1938, sin aún cumplir quince años, se integró a la fundación del grupo surrealista chileno Mandrágora, en un acto realizado en la Universidad de Chile. En esa ocasión Enrique Gómez Correa, Braulio Arenas y Teófilo Cid convocaron a la rebeldía perpetua del espíritu, pretendiendo forjar la vida como la más inesperada y asombrosa alegoría.
Del internado Barros Arana, sin terminar sus estudios secundarios, Cáceres se matriculó en la Escuela de Danza del Ballet Nacional de Chile, que dirigía, en ese entonces, el coreógrafo alemán, Ernst Uthoff. Después de unos años llegó a ser una de las figuras centrales de este ensamble clásico.
Conoció a Vicente Huidobro cuando sólo tenía 16 años. En los primeros períodos de la década del treinta, Huidobro influyó marcadamente en los jóvenes poetas chilenos, como propagador del surrealismo, ya sea, a través de su discurso alegórico o por los documentos vanguardistas que había traído de Europa, referidos a los trazados y manifiestos de este movimiento. Esta documentación circuló profusamente entre los adherentes de "Mandrágora", e influyó de manera notoria en Jorge Cáceres a quien lo estimuló a escribir sus primeros poemas y a hacer collages, fotomontajes y caligramas. Cáceres intervino, en 1941 y en 1943, en dos exhibiciones, con Braulio Arenas, en Santiago de Chile. Ulteriormente, expuso sus trabajos, individualmente, en la Galerie Bard de París, en 1948.
Falleció el 21 de septiembre de 1949, en su apartamento de calle Lira 314, en Santiago de Chile, donde vivía solo, al parecer de un accidente doméstico en el baño, que no quedó suficientemente aclarado y que podría tratarse de un ataque cardíaco o de un suicidio ya que el informe de la autopsia señaló: Toxemia aguda, intoxicación por inhalación de gas.

Obra
René o la mecánica celeste (1941)
Pasada Libre (1941)
Monumento a los pájaros (1942)
Por el camino de la gran pirámide polar ( 1942).
El frac incubadora (1946)
Textos Inéditos (1979). Recopilación póstuma de Ludwig Zeller
Jorge Cáceres, poesía encontrada (2002). Recopilación de Guillermo García, Pedro Montes, Mario Artigas y Mauricio Barrientos (Pentagrama Editores).

Su obra está integrada también a las antologías:
13 poetas chilenos (1948) de Hugo Zambelli
Cuarenta y un poeta jóvenes de Chile (1943) de Pablo de Rokha;
Antología crítica de la nueva poesía chilena (1957) de Jorge Elliott
Atlas de la poesía de Chile (1958) de Antonio de Undurraga.



De Los campos ópticos,1938






COLLAGE


Por qué esa mano esos ojos de la elocuencia
Los grandes errores de ambos sexos
Las bodas del oro en relación
La solicitud la nieve sobre los pájaros
Sobre todo también la voz del pájaro-lira?








LAS MANOS


a Alfred Jarry


El viajero que no se defendía de atravesar un puente en llamas
Ronda sin cesar al perro que él esperará
Las piedras no son sino al romperse a su vez
El día y la noche dan vueltas en los árboles
Este que le maravilla con su espejo es un pájaro de tela.


Él ha perdido su linterna en la superficie también
Mientras se encanta con sus ojos hace fuego
Y da caza a las caricias
Sin embargo.


El grito, el grito va a posarse en su cabeza
La cabeza de paja, cabeza de cabellera de alas
Y pronto bajo el marco de nieve
La alondra que hila marcha a su lado
Y la nieve cae al hemisferio
Entre las hojas.










LOS CAMPOS ÓPTICOS


Cuando llegarán las alas que el viento hace girar
Las cuerdas y los cardos sangran
Colocan sobre los labios redes de sangre
Para que el pié calce su labio de fuego
Los labios que envuelven al tiempo
Labios de la elocuencia
Oh! prisionero prisionero de mi cabeza
Tú has nacido sólo para decir mi mal
Que es con lo que yo me corono
Tus manos
Ya no conocen estas manos en las suyas
Las manos avaras del día
Y las manos abiertas de la noche.


Pequeña lámpara
Que el fuego lame
Una lámpara puede cantar su olvido
Yo he sido el amante en esas playas de punta dorada
Las playas
Donde los pájaros caen de las estrellas de plumas.












De Pasada libre, 1941




BRAULIO ARENAS


“La poésie est une pipe.”
Breton – Eluard


En fin inmóvil sobre el mármol del buen tiempo
Las largas orejas baten en los zócalos de vidrio
Desguarnecidas del encaje de las tempestades
Y prestas a coger el rubí de los guijarros
Que sopla en el huso de la ventana
Donde un árbol de coral apresa el calor de la sangre
Cuando las últimas nubes se diluyen
En el desierto de sus semejantes.










PASADA LIBRE


Y un peldaño entre la más helada sombra
En el centro preciso de estos cuatro muros
Absurdo centro de la libertad de la lámpara
Girar allí como siniestro especial sobre la alfombra
Especial porque protesta en el nivel
Especial porque sus orejas son las mismas de siempre
Por la mujer del periódico colonial
Por la sombra pagada
Por su gran sueño que se repite
La exactitud de la punta del pie
No es más que el brazo del reloj que resbala
Como una fruta sobre la baranda
De una escalera
Como un renegado de un sueño
Que avanza con las manos en tres
De peldaño en peldaño hacia la cima
Cargado de serenidad de infancia
Descubre su rostro al obscuro júbilo
Descubre un metal entre sus amigos que bailan
Un gran fuego de rubor y el latido que llama
Y el arco iris sobre las aldeas invisibles
Cuando soplará el viento que muerde las rocas
Para los desconocidos para las últimas tazas
Para las manos entre los pliegues de abanico
Exactamente los pliegues de un ala
De una ceniza de su cuerpo que habla
Sobre la mesa proceden en el sitio de onix
Quienes sino el correr de la luz prisionera
Y el cauce de la hora por cumplirse
Y un pecho descubierto corazón batiente
Contra unas cifras mendigas
En el filo de una oreja de coral
Que es de despojos que nieguen la presencia del amor
Que niegan la caída de la muleta
Sin haber porqué.










PARA TU CUERPO OTRO CUERPO MÁS QUEMANTE


I


Eso que yo escribo es sino mein lieber Hans ist gestorben
Yo devoro excrementos al más libre sueño
Y perpetuo yo escojo tu mano
Entre las risas de marcha yo río de todas mis fallas
Renunciar a una calma sin fin
A una dicha sin cabeza.


II


Veredas de granito que yo he amado al desuso
Las moscas giran alrededor del fuego
Y entre esas grietas hacen nueva vida
La vida de un ala de un solo sueño
Como un simple que busca su pequeño reposo
Y maldice toda aventura del cielo más próximo
Para no morir en el viraje
De un sol negro.


III


Pues yo he seguido pero demasiado tarde
Un mensaje un deliberar de palabras
Un signo de infancia
Un desconocido
De las tierras.


IV


Todos mis sentimientos de crueldad
Se balancean en los barrios que no son más que una mancha
Al regreso más íntimo oh bondadoso vigía
A una altura de membranas tú sueñas con el faro
Que es sin más un ala.










De René o la mecánica celeste,1942




EL MENOR ESFUERZO


a Henri Matisse


Lejos de los destellos que encantan los jardines
Un puente para que los colores yerren
El canto de los plumajes es más perpetuo
Que los nidos en el fondo de la fuente
Donde todo se cruza
Para la hora de los desconocidos
Y para saber quien soy
Yo me olvido del espejo más puro que esconde la luz
Que me devuelve la sonrisa de la langosta de coral
Si yo camino a lo largo de la costa yo denuncio mis pasos
Y si deseo ser el único bajo el sol que gira
Envejeceré por la codicia del bosque
Y por un mundo perpetuo
Que graba mis sueños en la arena perpetua
Los sueños de un desconocido más fuerte que me niega
Pero menos sabio que mi debilidad.


Y ahora verme aquí rodeado de orgullosos que ríen
Ellos despueblan una ciudad que ya no fuma
En los peldaños yo leo el color de la hora
Y sin saber las manos toman los rasgos de la vista
Para no olvidar un jardín en relieve.












PRIMER DIA


a E.


Las sombras floridas que envuelven a los árboles
Y los árboles suspendidos por la primavera
O el último saludo del caminante anónimo
Las lágrimas de uva la libélula que nace
Que tiene su tela azul
Sobre las playas de verano.


El sol entre la lluvia de las hojas se defiende él es más bello
En torno a la cabeza ya no hay pájaros alrededor
Pájaros de plumas del mediodía
Ellos tienen los ojos de robo
Y gestos de nieve cuando la noche cae.


La mirada de todos los días esta mirada
Mi actividad la más invisible
Entra sola con las hojas al fuego del otoño
Entre las acacias de cabelleras blancas
Y las albas que caminan hacia las olas
Bajo la tela azul bajo las alas de punta de fuego
Bajo las manos bajo la tela azul.










De El AGC de la mandrágora,1957


NUBE PÚBLICA


El ombligo espera un saludo
De pequeños follajes de la Opera
Cuando
En el pasaje de la Beresina
Yo recordé una capa de fuego de paja
Bajo la tela negra
Tú ibas hacia las olas
Caminando en la punta de los dedos
Cerca de Versailles
Al lado de un árbol de timoneros de alondras
René Brouiller pasó ha pasado sin sombrero
Besar a la ondina del rostro de mi noche
El perro que conoce mis cabellos de cuero
Ya no fumaba
Entonces el desconocido
Besó su revólver
Y me condujo
Por entre las lámparas de cabellera de ónix.










UN FANTASMA


a Braulio Arenas
La imagen por nadie escuchada se responde a su voz
Y si ella crece en sí es porque ya no hay viento
Los vidrios se cubren de rocío cúbrelos el cielo
Pero los pájaros dejan de ser más nuevos sus plumajes no cambian
Buscan las estrellas las hojas de polen doquier el tiempo es un instante
Pues yo conozco esas estrellas vivas
Y mi realidad de escuchar de pensar son la llama mendiga
Su voz de vanidad.


Los sueños de presa las salas de tortura
La lira en oro siembra al cielo su maldad
Huellas desconocidas donde brota el rayo equino
Esta ciudad o bien esta calle no son para mí mas que dos risas dos veces
Una mano.












JUSTINE


El 8 de julio de 1787 una mujer ha cruzado por el sitio que hoy ocupa el puente de Enrique IV
Abatida por el peso de un pensamiento ella se ha inclinado al pozo
Con un gesto de ráfaga todos los párpados del mundo se han cerrado
Y sin un presentimiento de socorro las ventanas daban al sótano
Y las copas de los castaños más familiares que entonces
Con una mueca de socorro erraban la tempestad de París
Sorprendida por un ojo que se ha posado en su presa
Una mujer sobre la nieve con manchón de armiño
En un sentido inverso a la línea negra que cruza su pecho
El rayo la ha detenido no obstante en el bosque
Los árboles dejan caer sus últimas señales y expiran
Pero una ventana se ha abierto en la niebla a todo escape
Una mujer de blanco con aretes de fieltro
Con cabellos de fósforo demasiado fresco
Se ha detenido en la costa ella ha tomado el mal paso
Pasajera misteriosa ha sabido ocultar su nombre bajo un signo de talismán
Entonces sobre cada ventana de Viena una lámpara se ha evaporado
Como una rama en el bosque al paso del hormiguero
El relámpago primo del hada en los hilos telegráficos
Juega al amor detrás del seto
Si yo digo Bressac es para dar al lector un sentido más lúcido
De ese juego de manos su esclavo el pararrayos siniestro
El sol se ha desplomado para siempre en el bouquet de la pasajera
Que gira sin cesar bajo la Vía Láctea
Todos los perfumes del día se han encerrado en el observatorio
Donde dos canarios helados han descubierto un bombón de vitriolo
Sobre el marco de la ventana una flor momentánea
En el gabinete negro de la fotografía aplicada al sueño
Haciéndose llamar por un nombre de generación un tanto sórdida
Ella sabe que mi pensamiento da vueltas
Como los latidos negros sobre blanco de la aguja sobre la esfera
La noche cae en un abrir y cerrar de ojos sin contar que ella ya estaba ahí
Una mujer con cinturón de castidad de plumas de cuervo
Se pasea desnuda al borde de una ciudad que se llama yo no sé
Bajo su guante yo he notado la señal del grillo
Cuando pasaba ha levantado la cabeza
Ella me ha dicho Monsieur de Bressac me espera para el té
Un rendez vous de pacotilla sobre la nieve a vista de reno
Delante del abismo de límites vagos
Una cabeza con doble lengua de muñeca que dice sí y no
Ha caído la muerte ha rodado sobre el parquet encantado violeta doble
En todas direcciones unos ojos galvanizados en dos direcciones
Enmascarados ellos han pasado por el ancho del alero
El tornasol ha girado en dos direcciones a conocer su propia presa
Justine una vez yo he dicho Justine el 8 de julio de 1944 para las generaciones al fondo del día
El rayo se ha detenido un instante en su dedo
Pero el mundo ha pasado solo ha errado bajo la luz que tapiza el bosque
El se ha mantenido disponible al amor de dos siglos consecutivos
Una patada en pleno rostro
Los mejores han pasado.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada