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martes, 4 de octubre de 2016

HARUN HASHIM AL RASHID [19.202]


Harun Hashim al Rashid

Palestino, de Gaza. Su hermano Ali Hashem Rashid es también poeta de cierta nombradía. Ha publicado diversos divanes, todos ellos inspirados en el drama palestino: Con los extranjeros, 1954; El retorno de los extranjeros, 1956; Gaza en la línea de fuego, 1957; Tierra de revoluciones, 1959; Hasta que vuelva nuestro pueblo, 1966; Navío de ira, c. 1970; Salmos de la tierra y de la sangre s .f. Es autor también de un libro en prosa: Días en la oscuridad, 1959. Desde un punto de vista estilístico general y de ubicación poética, Hashem Rashid puede ser considerado como un continuador de los movimientos ?neo-románticos? de entre-guerras, especialmente importantes en Egipto, y en concreto, en la Asociación Apollo. Sus vinculaciones , asimismo, a la obra lírica de los poetas del Mahyar, emigrados árabes a América, es ciertamente evidente. Tal sensibilidad romántica de base se contrarresta o amalgama, sin embargo, con un poderoso aliento realista nacido sin duda de la tragedia de su pueblo, tema prácticamente único de su obra, como decíamos. En realidad, su poesía brinda por ello tanto los hallazgos como los desniveles propios de los fenómenos híbridos y de confluencia. Es autor del himno nacional de Bahrain.




LAS CAMPANAS
(Fragmento primero)


En este país de gentes omnipotentes,
no podemos,
no seguiremos,
ya, tranquilos:
Ni en Gaza
ni en Naplusa
ni en Yanín.


*  


Por Jafa
Por Hayfa
Por Ramla y por Lidda.
Por todos los caminos
de la tierra ocupada,
dicen a voz en grito:

No era un estado...
Este Israel,
no era un estado.




LES CANTO

Les canto, les lloro, les llevo hasta las cumbres,
y de sus lagrimales tejo
la claridad del alba en las tinieblas.
Les he llevado a cuestas a través de desiertos de dolor,
y caminé con ellos sobre espinas,
escombros y carroña.
Sin que mi mano un solo día se cansara
ni por ellos mi pie se fatigase.
Yo les canto los himnos que trazara mi pluma
y que alumbran su noche, entre chozas y tiendas.
¡Amados míos! ¡Hermanos!
¡Compañeros de angustia e infortunio!
¡Yo soy uno de ellos en el fuego del odio,
la venganza, el desquite!




Let It Be Known 

Let it be known:
there will be no peace.
because the lodgers in the tente
have become fed up with humiliation of
living there,
become tired of suffering, misery and illness,
bored with the death creeping in their bones,
sick if life itself,
because they are homeless,
walking in darkness. 






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domingo, 17 de abril de 2016

TAMIM AL-BARGHOUTI [18.476]


Tamim al-Barghouti 

Nació en Deir Ghassanah, lugar próximo a Ramallah, Palestina  en 1977, de madre cairota, Radwa Ashour y padre palestino, Mourid al-Barghouti. Su padre fue expulsado de Egipto cuatro meses después de que naciera y no pudo volver a entrar en el país hasta 1995.

La música ha formado siempre parte de la vida de Tamim. El laúd de juguete que recibió en su tercer cumpleaños sería el primer paso de un futuro próximo en el que aprendería a tocarlo de verdad. En 1996 y 1967 ganó el premio de música de su facultad de El Cairo, facultad que posteriormente le concedería el premio de poesía en 1998. El mismo año ganó además la medalla de poesía en el Instituto de artes aplicadas. En el 2000 recibió el premio de poesía de la Fundación regional de cultura de Marrakech, Marruecos.

Ha publicado cuatro poemarios. El primero de ellos “Mijana”, escrito en dialecto palestino, apareció en Ramallah en 1999. Ha presentado sus poemarios en la Universidad de El Cairo, en la Universidad americana de El Cairo, y en el lugar en que nació, Deir Ghassanah, entre otros sitios.

Acerca de la poética de Tamim es interesante destacar como usa de manera intermitente el árabe fusha y dialectal, tanto el egipcio como el palestino. Más aún lo es el hecho de que use el fusha, con la qasida como soporte estructural poético, cuando quiere acercarse con sus poemas a una realidad política y social, que de alguna manera afecta a la totalidad de los países árabes, como es en muchos casos el conflicto palestino.

Su poesía, escrita en árabe clásico y de fuerte contenido político, está teniendo en la actualidad gran repercusión en los territorios ocupados. Recitando a la manera árabe tradicional, nos dice:



“Aquí están, frente a ti,
ellos son la escritura, tú los márgenes (…)
pero en el viento entre dos balas, verás palomas volando
que anuncian un estado (…)”






El poema que aquí presentamos está escrito en dialectal egipcio, por lo que limita su campo de actuación a un entorno más reducido. Es esta una creación personal, privada, con la que transmite al lector una realidad muy íntima, que quizá necesita ser liberada del mayor número de ataduras estructurales posibles, sin que por ello deje de lado cierta lógica organizativa.



Regalo

Mi vida ha sido un regalo desde que nací.
Hoy abro el papel de regalo que lo envuelve y desato su nudo:
Encontré muchas cosas dentro, unas normales pero otras increíbles:
Un reloj de oro
En cualquier vida, cada hora que pasa se vuelve de oro,
Jack in the box
Que al verlo o te ríes o te mueres de susto, depende.
Una bonita muñeca con muelle,
Y otra también bonita sin muelle.
Una corona prisionera y unas cadenas de rey.
Encontré una sota que permanece igual a través del tiempo,
Encontré libros
Y un vídeo largo titulado: “50 años de conflicto entre sionistas y árabes”,
El infierno rojo lo encontré dentro de un tintero, y el paraíso también en un tintero
Encontré un caballo árabe con su hipódromo de pegamento,
Un fogón sin llamas,
En el fondo de la caja encontré una tarjeta blanca,
Solo con mi nombre,
El resto aún está por escribirse.
No sabía qué hacer con todo aquello,
Gracias Dios, pero no tenía por qué molestarte.
Amontoné a todas las cosa dentro de la caja,
Cerré la caja, la envolví con papel de regalo y até bien el nudo,
La arrojé al techo del cielo, muy alto
Y se transformó en una bandada de palomas
Que persigo eternamente.
¿Por qué lo hice¿
Juro que no sé el porqué.

(poema traducido del árabe por Rahma Daira)



Lo siguiente son extractos de un programa de televisión con el académico y poeta palestino Tamim Al-Barghouti, que fue presentado en Al-Jazeera TV el 14 de diciembre, 2010. Al-Barghouti ha escrito cinco libros de poesía y dos libros académicos y actualmente es profesor asistente visitante en la Universidad de Georgetown.

Tamim Al-Barghouti: “Creo que los dirigentes palestinos y árabes y he escuchado esto incluso de algunos gobernantes árabes que aparecieron en la televisión aquí en los Estados Unidos, deben considerar la alternativa. La alternativa al proceso de paz es la resistencia en todas sus formas, incluida la violencia. Creo que si los estadounidenses y los israelíes mantienen su conducta, esto nos llevará a la confrontación. Lo único que impide esta confrontación ahora es la indulgencia exagerada de la dirigencia palestina, lo que hace que su población esté expuesta al peligro. […]

“Decir que los palestinos son la parte más débil bien podría decirse de los iraquíes, afganos o los libaneses, cuando confrontan a los Estados Unidos. Sin embargo, ha trascendido que los iraquíes afectados por la pobreza, con todas sus sectas y a pesar de su falta de orden político, debido al colapso del estado, son capaces de imponer las políticas estadounidenses no deseadas”. […]

Entrevistador: “Se podría decir que la causa palestina mostró la habilidad de los palestinos a ser firmes durante 60 años, pero por otro lado, cuando uno examina el mapa de la Ribera Occidental y las proporciones de los asentamientos israelíes allí, estos deben hacer surgir preguntas sobre su capacidad de perseverancia”.

Tamim Al-Barghouti: “Esto es debido a que el pueblo de la Ribera Occidental se ha rendido. No hay asentamientos en Gaza, donde la gente no se rindió. Israel sólo ha salido de los territorios árabes ocupados después de una confrontación armada o una serie de operaciones de una resistencia popular. Esto sucedió en el caso de Egipto, cuando los Estados Unidos impusieron lo que a usted le gusta llamar la ‘paz’ entre Egipto e Israel, sólo después de que las fuerzas armadas egipcias y sirias abrieron fuego contra los israelíes, matando a 5.000 israelíes. Israel se retiró del Líbano sólo después de veinte años de resistencia. Esta se retiró de Gaza sólo debido a la resistencia y no veo ninguna razón por la que se retiraría de la Ribera Occidental sin una resistencia”.

[1] http://tamimbarghouti.net/Tamimweb/English/index.htm




Gift

My life is a gift 
Given to me 
On my zero birthday. 
Today I pulled out the ribbon, 
Unwrapped the Box 
And found lots of things, 
Ordinary, 
But also wonder-full: 
A watch of gold, 
And of gold 
Is every hour in one’s life; 
A jack-in-the box 
Which makes you laugh 
Or scares you to death, it depends; 
Two beautiful baby-dolls, 
The first a toy, 
The second is not; 
A prisoner’s crown and the shackles of a king; 
I also found a Jack of Spades 
You turn him upside down 
He stays the same; 
I found books; 
I found a long video tape labeled 
‘Fifty years of conflict between the Zionists and the Arabs’; 
I found hell in an inkpot, 
And heaven in an inkpot too; 
I found an Arab horse on a race track 
Covered with glue; 
I found a stove with no flames; 
At the bottom of the box, 
I found a white card with my name on it,
The rest has not yet been written. 

I did not know what to do with all these things! 
Oh, God, thank you, 
But why the trouble? 

I put them all back in the box, 
I closed it, 
Wrapped it, 
Tied the ribbon, 
I threw it skywards and up it went, 
The gift turned into a host of flying doves 
That I will follow forever. 
Why did I do that? 
I really do not know!


Oh, Egipto está perto

Está perto, será hoje. 
Nada resta do poder 
a não ser alguns cassetetes. 
Se você não acredita, venha a praça e veja por si próprio. 
Um tirano só existe na imaginação de seus súditos. 
Todo mundo que ficar em casa estará em perigo. 
Depois disso, estaremos livres.

por Tamim al Barghouti 









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viernes, 12 de febrero de 2016

MAY ZIADEH [18.114]


May Ziadeh 

(1886-1941) fue una figura central del renacimiento árabe. Nació en Nazaret, Palestina. Entre los años 1912-1916, formó en El Cairo el “Salón literario”, instancia en la que reuniría semanalmente una tertulia con las figuras más grandes del renacimiento cultural árabe de la época, entre ellos, los egipcios Taha Husayn, Ahmed Lutfi Al-Sayed, Mahmud Abbas Al-Aqqad, Ya’qub Sarruf o Ahmed Shawqi, y los libaneses Khalil Mutran o Antoine Gemayel. Estudio filosofía, historia e idiomas. Además del árabe y el francés, que fue el idioma de sus primeros dos libros de poesía, domina a la perfección inglés, alemán, italiano, español, latín, y griego moderno. Publicó más de quince libros, entre poemarios, colecciones de artículos de crítica literaria, traducciones y escritos políticos. Lamentablemente, más que por su trabajo, es conocida por su amor epistolar con el poeta Khalil Gibran, a quien nunca conoció personalmente, ya que éste vivía en Nueva York, y al que ella hizo famoso en los países árabes a través de artículos sobre la obra del poeta en los principales periódicos de Egipto y Líbano.

A May Ziadeh, los árabes la llamaron Ánisa Mayy. Su nombre completo era Marí Bint Iliyas Ziadeh, cristiana nacida en Nazaret en el seno de una familia maronita de madre palestina y padre libanés. En esta ciudad recibió su primera formación hasta que se trasladó, durante su juventud, al Líbano, donde continuó sus estudios en francés, en una escuela católica femenina. A principios de siglo, la familia Ziadeh se instala en Egipto. En la ciudad de El Cairo su padre, Elías Ziadeh, dirige un periódico de cierto prestigio, al-Mahrusa, del que fue fundador. Este será, precisamente, el ámbito en el que la joven poeta comienza a publicar sus versos en francés. La formación de esta mujer políglota la lleva a cursar en la Universidad Egipcia estudios de historia, filosofía y ciencias modernas, graduándose en 1917. Asimismo se interesó por las ciencias coránicas siendo instruida en el Corán por diversos maestros de Al-Azhar. Es necesario destacar que May Ziadeh comenzó su andadura bajo el pseudónimo de Isis Copia, pero en 1911, ella misma traduce al árabe algunos poemas de su primera colección en francés, Fleurs de Reve. 

May se encontraba inmersa en el colectivo de escritores que, por esta época, están contribuyendo activamente a la modernización de la lengua y del pensamiento árabe, no obstante al momento histórico que le tocó vivir se le denomina Nahda. Suele ser habitual traducir la palabra árabe Nahda por «renacimiento cultural». En este contexto el término «renacimiento» no debe ser ni entendido ni relacionado con el amplio movimiento cultural producido en la Europa occidental de los siglos XV y XVI. Por el contrario este es un Renacimiento Cultural propiamente Árabe que tuvo lugar entre los siglos XIX y XX y que, al contrario que el europeo, no vuelve sus ojos al pasado para recuperar una cultura clásica, sino que pone su mirada en el presente y en el futuro con objetivos claros de modernización. Los factores que intervienen para que dicho movimiento cultural o Nahda, que muchos prefieren traducir por «despertar», se ponga en marcha habrá que buscarlos en una combinación histórica de sucesos entre los que contarán sensiblemente el impacto que tuvo en las sociedades árabes la irrupción del proceso colonial del siglo XIX. A este hecho habría que unir la decadencia cultural y política progresiva en la que la civilización árabe había ido cayendo desde el final de la Edad Media. En estas circunstancias, comenzaban a oírse voces de intelectuales que reflexionaban sobre la situación y buscaban nuevos caminos para salir de ella. 

Una de esas vías de cambio será la propia lengua árabe. Algunos autores proclamaban la “caducidad” de una lengua árabe clásica y de unos géneros literarios obsoletos para dar respuestas y cauces de expresión al momento histórico que estaban viviendo y se mostraban partidarios de acometer cambios profundos en esta dirección. Este movimiento, además, compartiría un enraizamiento natural con la Ilustración Europea coetánea. Unido a este proceso de renovación estaba la aparición de la prensa escrita. Una renovada lengua árabe se estaba gestando a golpe de pluma, creando un nuevo instrumento lingüístico en cuya arquitectura intervienen tanto los periodistas como los filólogos, a veces ambas profesiones reunidas en una misma persona. 

En este proceso la prensa tendrá un papel crucial no sólo por la renovación lingüística sino por la inmediatez de la transmisión de nuevas ideas y la construcción de un pensamiento moderno en el ámbito árabe. Será, precisamente este escenario cultural el ideal para amparar todo tipo de innovaciones puesto que las páginas de los recién inaugurados periódicos se abrieron a la poesía, el teatro, la narrativa breve, el ensayo y también a las nuevas ideas que propagaba la Nahda. Entre esas nuevas ideas se encontraba la de la emancipación de la mujer. 

Precisamente May Ziadeh se incorporaba a esa línea de periodista y escritora en la que una prolífica producción abarca diferentes géneros literarios. A esto, debe sumarse el conocimiento profundo que tenía de varias lenguas europeas lo que le permitía incorporar un bagaje ilustrado excepcional a la vez que realizaba una importante labor de traducción pues trasladó al árabe novelas escritas en francés, inglés y alemán. De esta forma, May Ziadeh contribuyó activamente a la modernización de la lengua y del pensamiento árabes del momento. 

Por otra parte, el segmento de años que ocupa la vida de la ánisa Mayy, coincide prácticamente con la de otra autora, mucho más conocida en el mundo occidental. Ésta era Virginia Woolf (1882-1941), cuya obra Una habitación propia (1929) representa uno de los legados más significativos para el movimiento feminista. En ese texto, Virginia Woolf reflexiona sobre la ausencia de las mujeres del ámbito cultural, en concreto del literario, a causa de una interrelación de factores entre los que se encuentran tres importantes carencias: la dependencia económica, la posibilidad de disfrutar de tiempo de ocio y la de un espacio propio que le permita la intimidad suficiente necesaria para acometer la actividad creativa. Esa habitación propia representa, además, la división del espacio en público y privado que procede de la Ilustración, espacios pensados por y para el hombre y donde las mujeres tenían poca capacidad de elección. Es más, eran excluidas de ambos si consideramos que el espacio privado es el territorio donde se puede cultivar el conocimiento de sí mismo. Por lo tanto a ellas lo que les quedaba en realidad, era un tercer espacio, el espacio doméstico. Un lugar físico donde desarrollar la maternidad ausente de los parámetros de intimidad y ocio que caracteriza al espacio privado propio de los hombres. 

Pues bien, May Ziadeh, como otras mujeres de su tiempo, buscó los entresijos que le permitieran “burlar” las estrictas normas sociales de división de espacios y fundó en 1912 uno de los salones literarios más famosos del mundo árabe durante la segunda y tercera década del siglo XX. El salón, diseñado según el ejemplo francés, se convirtió en un lugar de encuentro entre mujeres y hombres pertenecientes al mundo de la literatura. En este salón fue, precisamente, donde May comenzó a ejercer una importante proyección en la obtención de derechos de las mujeres. Si bien ella no editó ninguna revista, sí que aportó su influencia a través de las tertulias organizadas en su salón y de numerosos escritos y discursos que apoyaban la causa de la mujer. Precisamente, entre sus obras destacan la titulada Bahita al-Badiyya, pseudónimo de Malak Hifni Nasif (1886-1918), colaboradora habitual del periódico al-Yarida y autora del libro al-Nisaiyyat (De Mujeres), una recopilación de artículos y ensayos en el que se exponía el ideario feminista. 

Hay que insistir en el papel fundamental que la prensa tuvo en la difusión de dicho ideario entre las mujeres y los hombres de su tiempo, a la vez que el esfuerzo cotidiano por la causa llevado a cabo por mujeres como May Ziadeh, quien, a modo de ejemplo, impartió un discurso en la Universidad de El Cairo en 1919 con motivo del homenaje a Bahita alBadiyya, en el primer aniversario de su fallecimiento. En él, Ziadeh no perdió la ocasión de hacer un elogio tanto de la vida y obra de la homenajeada como del reconocido precursor del movimiento feminista árabe. Nos referimos a Qasim Amin (1865-1908) autor, entre otras, de Tahrir al-mar’a (La liberación de la mujer) en 1899 y al-Mar’a al-yadida (La nueva mujer) en 1901. Ambas obras fueron objeto de grandes debates intelectuales en su momento. 

En el salón de Mayy Ziyada, esa «habitación propia» establecida en medio de la ciudad de El Cairo que fue origen de debates intelectuales de gran calado en la sociedad y la política de su época, por las mismas fechas de su fundación, May comienza una peculiar correspondencia con el conocidísimo autor Khalil Gibran (1883- 1931), quien por entonces habita en Nueva York. Esta correspondencia durará veinte años, hasta la muerte del escritor y a través de ella comenzará una historia de amor escrita entre estos dos destacados autores de la época. Gracias a esta correspondencia se sabe, además, que a la muerte de Elias Ziyada en 1929, Gibran escribe un telegrama de pésame a May porque una enfermedad en su mano le impide ya escribir. 

La pérdida de su padre deja a nuestra ánisa Mayy sumida en una profunda depresión que se verá agravada tras la muerte del propio Gibran dos años después, hasta el punto de que será internada en un hospital psiquiátrico libanés por unos familiares que logran incapacitarla y confiscarle sus propiedades. Esta triste noticia hace que sus amigos de Egipto y Libia se movilicen para tratar de ayudarla y será la prensa libanesa a la que se le deba la incorporación de May a la vida. Publica numerosos trabajos en la revista al-Muqtataf, aunque por poco tiempo pues falleció unos años después sola en su casa de El Cairo. 

En resumen debe observarse la figura de Mayy Ziyada en el contexto del enriquecimiento cultural que el Egipto de su época estaba viviendo, y, en cierta medida, incorporando un importante bagaje que la emigración sirio-libanesa del momento traía consigo. Mayy, junto a otros nombres propios de mujer, formaban parte de un grupo con señas de identidad comunes muy claras: se habían formado en escuelas extranjeras ubicadas en sus respectivos países, la mayoría de ellas eran cristianas, sus familias emigraron escapando del poder otomano, políglotas y activas intelectualmente fundaron periódicos y revistas femeninas, con excepción de May, en Egipto y fueron asiduas columnistas de la prensa diaria. Desde ella se planteaban los debates sociales en torno al tema de la mujer entonando el ideario feminista consiguiendo logros sociales para este colectivo de gran alcance. Además de esto, influyeron en la construcción de un nuevo pensamiento árabe y reformularon la lengua de sus antepasados. Hay algo trágico en la vida de May Ziadeh, además de la falsa acusación de locura que la despojó de su libertad, dinero, de los derechos civiles y arruinó su reputación gracias a su prima, su "mejor amiga". La tragedia y el dolor comenzaron mucho antes de eso, durante los "años dorados" del Salón Literario que había organizado. Esos años se llenaron con un tipo diferente de agonía. Una multitud halagadora apenas alivió su soledad. Una mujer inteligente y extremadamente sensible, May fue consciente, con amargura, de la indiferencia hacia su obra. Estaba rodeada de gente que admiraban su belleza, pero no sus logros, y su alabanza en la conversación no podía ocultar la subestimación de su trabajo. Abbas Mahmud al-Aqaad fue ejemplo de ello. Escribió acerca de su elegancia y belleza, sin embargo, pasó por alto su importancia en el movimiento literario. Al-Aqaad escribió: "Se dio la vuelta al mundo entero en una sala de recepción donde la belleza no se altera por nada, o tal vez es su aspecto el que se asemeja a un hermoso museo lleno de buen gusto". Elogió la capacidad de May para diseñar y organizar sus veladas "como si fuera un diseñador de interiores". Sin embargo, sólo se puede encontrar en sus escritos sobre ella apenas una "alabanza" débil por sus habilidades literarias: "Lees los escritos de la señorita May y no encuentras nada que te ofenda" ¿Es ésta la alabanza o la condena? Y añadió: "La gente puede tener diferentes opiniones con respecto a estilos de escritura o formas de pensar o de expresión; cada escritor está sujeto a diferentes revisiones críticas. Sin embargo, las opiniones divergentes deben estar de acuerdo de que May, la persona sensible que hay detrás de la escritora y pensadora, merece respeto”. La negativa de Al-Aqaad a considerar sus obras puede ser interpretada no sólo como una renuncia a May, sino a no admitir que las mujeres puedan ser escritoras capaces de elevarse a la altura de los hombres. May Ziadeh sufría la incomprensión y la falta de apreciación en los buenos tiempos de su salón literario, incluso en las manos de algunos de los que se beneficiaron del impulso que ella les brindaba. Era considerada un "adorno intelectual", en una época en que los escritores no se distinguían de los funcionarios. Mai, la señora del Salón, fue entendiendo de manera gradual y dolorosa que el afecto falso y los elogios superficiales son mucho peores que la enemistad. Muchos ‘intelectuales’ hombres, como al-Aqaab, estaban confundidos ante el excelente trabajo de May y de otras muchas mujeres como ella. Mas, a pesar de tantos obstáculos, el talento creativo y su presencia femenina ha trascendido las barreras de género para llegar a la humanidad. La subestimación de Ziadeh persistió en trabajos críticos, incluso después de su muerte. Sólo trascendía lo contingente a su relación amorosa, platónica, con Gibran. El aislamiento emocional de May la llevó a huir de la atmósfera sofocante de sus admiradores en el mundo de la literatura. Ella se unió a Kahlil Gibran a través de la lectura de sus obras literarias, lo que la llevó a enamorarse de un hombre al que nunca conoció. Deseaba alejarse de aquellos hipócritas, ambivalentes acerca de su capacidad intelectual y creativa, de los que la trataban como a una delicada mujer, y de los que olvidaron que ella no era una muñeca. May buscó una relación en la que fue reconocida como una "artista a la par", y como un ser humano en busca de inspiración y de verdadera amistad. Estudios modernos inciden en la explicación de la clase de emociones dolorosas y secretas que, consciente o inconscientemente causaron cicatrices en May y la condujeron a su temprana muerte. Ahora reconocemos la muerte emocional que se manifiesta cuando una persona descubre la brecha entre ella y aquellos a los que ama y odia al mismo tiempo. La situación de May era particularmente desesperada, pues no logró llenar este vacío a través del amor, la maternidad o el arte, mientras que la muerte de sus seres queridos y la traición de los amigos conspiraron en su contra. Algunos críticos y lectores de ahora aprecian el dolor experimentado por May y están consternados de leer críticas que especulaban sobre su vida y estado mental, pero desatendieron su arte y su contribución literaria. Algunas se abrieron paso en los artículos escritos, incluso después de su muerte. Jihan Ghazawi Awni condenó estas cuentas en una carta que envió a la fallecido novelista Samira Azzam, publicada más tarde en un libro de Emily Faris. Jihan escribó: "La acusaron de ser lesbiana, y afirmó que ella nunca hizo el amor con nadie, ni siquiera con Gibran. Otros la acusaron de frialdad y falta de emociones, así como de perversión sexual. Otros afirmaban que era extremadamente débil y pesimista, en la medida en que perdió el control cuando fueron robadas sus cartas a Gibran. Ninguno de sus críticos intentó estudiar a May por lo que ella escribió. "En esta carta, Awni hacía hincapié en que ninguno de los rumores sobre May "reflejan la verdad sobre ella". Uno siente el desprecio por el trabajo de May entre las líneas de la alabanza falsa de quienes la juzgaron como un fenómeno social, más que literario. ¿No eran la mayor parte de los críticos menos creativos y demostraron menos talento que ella? ¿No eran varones los "gallos" del gallinero literario de su época? May fue una escritora con más talento, más educada y con más conocimientos de lenguas extranjeras y tendencias literarias internacionales que la mayoría de los que "disertaron" en sus escritos y describieron su literatura como femenina y mero material de consumo. Haciendo justicia a May, se está haciendo justicia a todas las mujeres escritoras, un paso que podría constituir un punto de partida en la crítica "masculina” árabe y, también, mundial. Esta tarea ya la han comenzado algunos críticos contemporáneos, que se han separado de la evaluación de los libros como si fueran parteras para describir los recién nacidos en función del sexo de su autor, hombre o mujer. Las obras de May se han oscurecido con "polvo" y fueron abandonados o sometidos a la ambivalencia y la hipocresía. Ahora, los críticos están dejando a un lado el polvo, el descubrimiento de sus escritos, para rescatarlos desde el reino del abandono para su estudio y análisis. Investigadores como Salma al-Haffar al-Kuzbari han rescatado la verdadera biografía de May del daño sufrido a través de los años. El arte verdadero y excepcional de Mai fue indiscutiblemente ensombrecida por los mitos que circulaban sobre su vida. Cuando leemos sus obras, se nos recuerda que es posible para aquellos que murieron, renacer para influir en nuestras vidas y crear simpatía en nuestros corazones. También hay entre los muertos quienes merecen ser olvidados. Sin embargo, nos beneficiamos de recordar a May Ziadeh. Sus contribuciones deben ser revividas y sus obras, largamente descuidadas, deben ser sacadas a la luz. La escena que más duele en la vida de Mai Ziadeh es la de su último discurso en la Universidad Americana de Beirut, el primero de su breve era "post-locura", poco después de ser liberada del sanatorio. Se puso de pie en la tribuna, con el pelo completamente blanco, una figura solitaria en medio de la angustia. Era como si estuviera exigiendo sus derechos, exigiendo el respeto como todos los hombres de edad avanzada, pero carecía de los rasgos tradicionales que tenían las mujeres de su edad no era esposa ni viuda, ni madre ni abuela. May no se tiñó el pelo ese día y parecía aún más blanco en su soledad. Ella hubiera querido desafiar a todos, para mostrarles su verdadero yo, y para mostrar el dolor que destruyó su corazón. May Ziadeh murió con el corazón roto. Fue una pensadora sin igual entre los hombres. Estaba llena de entusiasmo por la ilustración, el desarrollo y el conocimiento en un momento "virilidad literaria" en el que prevalecía la dominación masculina. Era una artista armada con un tesoro de conocimiento. El apodo de "Novia de la Literatura " resume su sufrimiento a manos de los críticos de su tiempo. El novelista Yousuf Idriss, por ejemplo, aunque muy guapo, no fue bautizado con el apodo de "Novio de la Literatura Masculina". ¿Por qué la feminidad de May menudo se interponía entre ella y su obra? ¿Por qué la mirada de May y el encanto de su presencia se oponen a un estudio objetivo de sus escritos hasta muchos años después de su muerte? ¿Por qué el poeta de su Salon Literario Ismail Sabri alababa sólo su belleza física y ninguno de sus poemas? Él dijo: "Si no deleito mis ojos con May, voy a negar su mañana, oh Martes". Este poeta no escribe acerca de su intelecto, pero escribe como si fuera solamente la dueña de un salón literario en lugar de una escritora. May dijo: "Espero que después de mi muerte alguien me hará justicia". Hoy podemos ver una nueva generación de investigadores que hacen con su trabajo la justicia que se merece de verdad. Restituirán a May sus derechos y tomarán nota de su conocimiento de grandes figuras intelectuales como Bergson, Spencer, Abikouros, Nietzsche, Emerson, Schopenhauer, Darwin, Hobbes, y muchos más, además de las diversas escuelas filosóficas y políticas que eran desconocidos para la mayoría de quienes visitaron su salón literario.

Es prueba de conciencia no discriminar a las mujeres escritoras en función de su sexo.


Ojos

En todas las caras hay ojos que son amuletos de ébano y de plata, 
que son agua que brota de las pestañas, orillas de lagos rodeados de álamos. 

Ojos, ¿no te sorprenden los ojos? 

Los sueños y los ojos grises, 
ojos azules de mil tonos, 
ojos de color ámbar y dulces, 
la seducción de los ojos claros, 
la fuerza y ​​la dulzura de los oscuros. 

Todos los ojos, 
tan claros como el cielo, 
tan profundos como el océano 
o inmensos espejismos como el desierto 

Los que atraen los sentidos en el reino etéreo donde todo es belleza, 
ojos cruzados por nubes llenas de relámpagos y de lluvia. 

Aquellos que miran hacia otro lado sólo para conocer algo nuevo, 
semillas de belleza, 
ojos entornados y redondos, ojos almendrados y rasgados, 
hundidos en sus órbitas de tanto mirar, 

Aquellos que, perezosos, giran lentamente, 
o en los que los párpados se posan leves, 
como una bandada de pájaros blancos 
que planean sobre los lagos del norte. 

De otros ojos manan rayos de fuego verde, 
como alcayatas que atraen al corazón que aguarda. 

Y otros, y otros más ... 

¡Ojos sensibles, 
ojos pensativos, 
ojos que miran hacia adelante, 
ojos que cantan, 
que se arman de odio y de ira 
o que son abismos llenos de misterios! 

Los ojos y sus secretos. 

Ojos que esconden pensamientos íntimos o que los revelan. 

Ojos agobiados por un velo de apatía, 
de pupilas dilatadas por el amor, o contraídas por el odio. 

Ojos que incesantemente preguntan "¿quién eres?" 
y vuelven a preguntar tras cada respuesta. 

Ojos que en un instante deciden "tú eres mi esclavo" 
o que imploran "tengo que sufrir, ¿quién me va a torturar?" 

Ojos que dicen "quiero oprimir, ¿dónde está mi víctima?" 

Ojos que sonríen y que suplican. 

Ojos en los que brillan la magia de la oración y el éxtasis de quien reza. 

Ojos que investigan todos los secretos y preguntan "¿no me conoces?" 

Ojos que alternan preguntas y tentaciones, negaciones y afirmaciones. 

Los ojos, los ojos, ¿no te asustan sus ojos? 

Y tú, ¿cuál es el color de tus ojos, qué expresan, 
apelan a lo visible o a lo invisible? 

Acércate hasta el espejo 

Mira tus talismanes encantados, ¿los habías estudiado antes de ahora? 

Obsérvalos en el fondo de su abismo, encontrarás el deseo de saber. 

Espían el ritmo de la creación, rastrean el movimiento eterno de las estrellas 
y en el abismo más profundo verás cada lugar, cada rostro, cada cosa ... 

Y si quieres conocerme, o entender lo desconocido, 
observa tus pupilas, 
tus ojos me van a encontrar en ellos mismos. 

A pesar de sí mismos. 




À Mademoiselle C. 

Vos yeux si beaux, chère belle,
Que leur regard est torturant;
Votre nom je l'aime et l'épelle
Votre nom de flot murmurant.

Je suis brune et vous êtes blonde,
Ce contraste est délicieux,
Un peu des profondeurs de l'onde
Se mêle à l'azuré des cieux.

Car je suis la Nuit, vous le Jour,
Un Jour rose et bleu qui scintille;
Moi, le lac; vous, l’astre qui brille;
Vous, le rêve et moi... moi l'amour.

(May Ziadeh, Fleurs de Rêve, 1910, sous le pseudonyme d'Isis Copia)



Avis 

Mon histoire est un peu géographique.

J'étais en pension La ville nostalgique

Que baigne l'Océan vous tous la connaissez;
Ses sables sont toujours par les flots caressés...
Et c'est Beyrouth... Beyrouth la porte de Syrie,
Dont l'azur est riant et la rive fleurie.

Et c'était l'examen qu'on dit semestriel.
Notre examinateur, un excellent mortel,
Avait mis de côté tout intérêt de science
Et n'agissait qu'avec une extrême indulgence;
Devant lui l'élève à l'autre se succédait,
Écoutait tous ses mots, pensait, y répondait.

Arrivait le beau tour d'une enfant. Fort à l'aise
En face d'un dessin de la terre Française,
Elle attendait un geste, un mot, une question.
"Où sont les Alpes ?" dit-il d'un aimable ton.
Le doigt fier, esquissant un fort immense geste,
D'une voix qui voudrait être toute céleste
Elle répondit...
"Les Alpes sont dans la mer Méditerranée !"

(May Ziadeh, Fleurs de Rêve, 1910, sous le pseudonyme d'Isis Copia)




Lacrymosa 

J'ai caressé ma lyre avec mes mains lassées
Et j'ai gravi la côte où j'ai souvent marché,
Et j'ai baisé les fleurs des branches enlacées,
Et j'ai suivi mon rêve, allant au but cherché.

Le coeur battant à coups précipités, dans l'ombre;
Un seul désir dans l'âme, une larme à mon cil,
Voyant le ciel trop noir et la cité trop sombre,
Je t'ai suivi, mon rêve angoissant et subtil!
… Suivre son rêve, aller quand le sort vous appelle,
Au crépuscule tendre errer seul et pensif,
Et regarder le ciel quand le chagrin rebelle
A meurtri le Coeur pur sanglote, passif…
…Le ciel est noir, mais quelque chose,
Un point à reflets chatouillants,
Un semblant de prunelle rose,
Un astre aux feux doux, ondoyants…
Ainsi que l'étoile, naguère,
Bethlehem aux Mages montrant,
L'astre qui me guide m'attend
À la porte du cimetière.

Enfant depuis longtemps parti,
Ô frère devenu bel ange,
Pardonne à ma voix, mon petit,
Ma triste voix qui te dérange!
Que ta forme, sans s'attarder,
Reprenne la robe éphémère 
De son enfance et de sa terre
Et vienne un peu me regarder !

Te souvient-il de notre enfance ?
Toi vieux de quelques mois, Mimi;
Moi, fière de mon importance,
J'avais bien deux ans et demi;
Nous dormions souvent côte à côte
Amusés de nos entretiens 
Composés de rire et de riens,
À voir une mouche qui saute;

Parfois nous nous battions bien fort,
Et tu mordais ma main osée
Qui touchait ta ceinture d'or
Sur ton cher berceau déposée;
Et moi je mordais à mon tour 
Ton doigt, ta main, ton bras, ta joue,
Et tu te sentais bien, avoue !
Essoufflé de ma rude cour.

Alors, conciliant comme un homme,
Ton bras s'étendait, appelant;
Et tu saisissais mon corps, comme
Une mère apaise un enfant;
Tu suçais ma lèvre sévère,
Et moi sur le bout de ton nez
Je posais mes doigts consternés
D'avoir ainsi blessé mon frère.
Puis vint un beau jour de printemps
Mais son rayon semblait livide,
Et depuis déjà bien longtemps
Je pleurais sur le berceau vide
Quand, craintive, j'ai vu s'ouvrir
Un étrange écrin blanc et rose
Où l'on a couché quelque chose…
Et les échos semblaient gémir !

Depuis ont passé des années;
J'ai grandi, souffert, embelli,
Et de mes amours raffinées
Le plus cher dort enseveli !
Souvent le doux appel de frère 
A brûlé ma lèvre et mon coeur…
Ah! Trop cruelle est la douleur
Qui remplit nos jours sur la terre!

Ô mon frère, ô mon frère mort,
Rien ne frissonne dans ta cendre !
Ne sens-tu rien de doux et fort
Sur tout ce qui fut toi descendre… ?
Car ta soeur vient pour te chanter
De nos berceuses orientales,
Nocturnes lentes, automnales…
Ne pourrais-tu les répéter… ?

Les morts oublient-ils les romances
Qu'ils ont appris à bégayer,
Et leurs compagnons de souffrances,
Et tous leurs efforts d'essayer… ?
Et de leur langue maternelle
Oublient-ils les si chers accents,
Et les visions d'attraits puissants
Du pays, des campagnes belles… ?

Ah! Dans mes bras, forme d'amour
Qui doucement sur moi te penches,
Viens! Reçois et donne en retour
Le baiser d'un coeur qui s'épanche !
Il est las, aigri, chagriné
De voir le vie un long mensonge;
Frère, viens le baiser en songe !

….Des pleurs sur mon front incliné…

(May Ziadeh, Fleurs de Rêve, 1910, sous le pseudonyme d'Isis Copia)



May Ziadeh "occhi"

Il viso ha pupille come amuleti d’ebano e argento
Acque da ciglia sgorganti, sponda di laghi cinta di pioppi
Gli occhi, non provi sgomento per gli occhi?
I sogni e i grigi occhi,
gli occhi blu dalle mille sfumature
gli occhi ambrati e dolci
la seduzione degli occhi chiari
la forza e la dolcezza degli occhi scuri.
Tutti gli occhi,
quelli chiari come il cielo
o profondi come l’oceano
o vasti e illusori come il deserto
quelli che portano i sensi nell’etereo regno dove tutto è bellezza
gli occhi percorsi da nubi piene di lampi e pioggia
quelli da cui distogli lo sguardo solo per cercare un neo,
chicco di bellezza
occhi vicini e tondi, occhi a mandorla e allungati,
infossati nelle orbite per aver troppo scrutato
quelli che, pigri, lentamente si volgono
quelli dalla palpebra superioreche lieve si posa,
come stormo di candidi uccelli
plana sui laghi del nord
altri occhi emanano raggi di fiamma verde,
come uncini attraggono il cuore che guarda
ed altri, ed altri ancora…
occhi sensibili
occhi pensierosi
occhi lieti
occhi che cantano
che armano odio e ira
che sono voragini di misteri!
Gli occhi e i loro segreti
Occhi celano pensieri, o li svelano
Occhi appesantiti dal velo dell’apatia
dalle pupille dilatate d’amore, e contratte d’odio
Occhi chiedono incessanti "chi sei" e
tornano a chiederlo ad ogni tua risposta
occhi che decidono in un lampo "tu sei mio schiavo"
o che implorano "ho bisogno di soffrire, chi saprà torturarmi?"
occhi che dicono "voglio opprimere, dov’è la mia vittima?"
occhi che sorridono e supplicano
occhi in cui risplende l’incanto della preghiera e l’estasi dell’orante
occhi che indagano nei tuoi segreti e chiedono "non mi conosci?"
occhi che alternano domande e seduzioni, dinieghi e affermazioni.
Gli occhi, gli occhi, non ti sgomentano, gli occhi?
E tu, qual è il colore dei tuoi occhi, cosa esprimono,
a quale visibile o invisibile si rivolgono?
Vai allo specchio
guarda i tuoi talismani incantati, li avevi mai studiati prima d’ora?
Osservali in fondo al loro abisso, troverai la voglia di sapere,
che spia il movimento del creato, e degli astri insegue l’eterno moto
e nell’abisso più profondo vedrai ogni luogo, ogni viso, ogni cosa…
E se vorrai conoscere me, l’ignoto, scruta le tue pupille,
il tuo sguardo mi troverà in se stesso, tuo malgrado.



Khalil Gibran y May Ziadeh

Gibrán Jalil Gibrán nació en Bisharri, Libano, el 6 de enero de 1883. Su familia lo llevó siendo niño a los Estados Unidos de América. Allí escribió sus obras más famosas en inglés. De entre ellas, "El profeta" es el libro que más se ha difundido y vendido después de la Biblia.

Estas, sus "Cartas de amor" a Mayy Ziyadeh -la amada que nunca vió personalmente- muestran la intensidad de un amor que supo borrar la frontera que separa la real de lo imaginario.

El hecho de que jamás llegaron a encontrarse es algo que llama la atención, y lleva a pensar que la lejanía de la amada fue el fuego que alimentó de continuo la obra universal del artista, dando lugar a sus mejores creaciones. Como él mismo afirma en una de sus cartas: "El amigo ausente puede estar más próximo y cercano que el amigo presente, ¿no es el monte más impresionante y de más clara apariencia para el que marcha por la llanura que para el que vive en él?

Cuando Gibran publica en 1912 su novela “Alas rotas”, May le envía una primera carta, haciéndole llegar su admiración por el libro. Él se apresura a contestar y así se inicia una correspondencia que durará casi 20 años, hasta el final de la vida del poeta.


Fragmentos de Cartas de Amor de Khalil Gibran a su Amada May.

Las cosas profundas no han cambiado:
el sentimiento y la pasión del primer encuentro,
todo eso permanece y seguirá igual para siempre.
Te amaré toda la eternidad, como ya te amaba
mucho antes de verte por primera vez; a esto lo llamo Destino.

Nada nos separará; ni tú ni yo podemos cambiar esta relación.
Quiero que recuerdes, hasta el fin de tus días,
que eres la persona más importante de mi mundo.

Aunque te casaras siete veces con siete hombres distintos,
todo permanecería igual en mi corazón.




10 de Mayo,1916
Querida May:

Te envío una parábola que terminé. He escrito poco, y solamente en árabe. Pero me gustaría oír tus correcciones y sugerencias sobre este trecho.

En la sombra de un templo, mi amigo señaló a un ciego.
Mi amigo dijo: "Este hombre es un sabio".
Nos aproximamos y pregunté: ¿Desde cuando es usted ciego?
Desde que nací"
Yo soy astrónomo, comenté. Yo también respondió el ciego.
Y, colocando la mano sobre su pecho, dijo:
Paso la vida observando los muchos soles y estrellas que se mueven dentro de mí".




25 de Julio, 1919

Desde que le escribí hasta ahora, la he tenido presente. He pasado largas horas pensando en usted, hablándole, interrogando sus misterios e informándome sobre sus secretos. Y es asombroso que, frecuentemente, haya sentido la presencia de su esencia etérea en este despacho espiando mis movimientos, dirigiéndose a mí, rodeándome, manifestando su opinión sobre mi conducta y mis actos.

Una vez me dijo:
“¿No se da entre las mentes una conversación y no se produce un intercambio entre las ideas, que la aprehensión sensorial no puede efectuar?”.
Últimamente se me hace patente la existencia de un vínculo intelectual sutil, vigoroso, extraño, cuya naturaleza e influjo difieren de los de cualquier otro, pues es más intenso, sólido y permanente; no comparable a los lazos de la sangre, biológicos o morales. Ni uno solo de los hilos de este lazo está tejido por los días y las noches que pasan entre la cuna y la tumba, pues puede darse entre dos a los que ni el pasado ni el presente han reunido y a los que quizá ni el futuro reunirá.

En este vínculo, May, guarda el alma un oculto entendimiento mutuo, algo así como una profunda canción tranquila que oímos en la calma de la noche y que nos traslada más allá del día, del tiempo, de la eternidad...

“Si amas a alguien, déjalo ir,
porque si regresa siempre fue tuyo.
Y si no, nunca lo fue.”
Khalil Gibran.