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sábado, 3 de septiembre de 2016

MONJE IL-YEON [19.108]


El tesoro nacional surcoreano N° 428, la pagoda en el templo Ingak que da explicación sobre las producciones del monje Il-yeon.
Hasta el presente, Il-yeon se considera un gran historiador gracias por su producción de 《Samguk Yusa》 y ochenta libros budistas pero solamente se ha encontrado uno de sus libros budistas. Sobre su producción, los detalles se escriben en la pagoda del templo Ingak en Gunwi-gun, Gyeongsang del Norte que es el tesoro nacional surcoreano N°428.



MONJE IL-YEON

Il-yeon (o Iryeon) (1206–1289) fue un monje budista de la dinastía Goryeo. Su nombre real era Kim Gyeong-myeong (金景明) y su nombre de cortesía fue Hoe-yeon (晦然).

Nació en Jangsan (actualmente Gyeongsan, Corea del Sur), y comenzó sus estudios para ser monje en la edad de nueve. A los veintidós años aprobó el examen nacional Seon. Cuando tenía cincuenta y cuatro años los reyes de Goryeo lo invistieron como el gran monje. Dice que tuvo lugar gran entrevista antes de su muerto y después se murió en el verano de 1289.



Poema del niño que recuperó la vista

Al amigo de infancia que jugaba en la calle,
se le cegaron de pronto los ojos.
Sin la compasión de Buda,
¿cuántos años habría pasado sin ver los sauces?



Monje Il-yeon, incluido en Memorias de los Tres Reinos (siglo XIII), incluido a su vez en Manioshu. Colección para diez mil generaciones (Ediciones Hiperión, Madrid, 1980, ed. y trad. de Antonio Cabezas García).




Il-Yeon, el autor de 
“Memorias Históricas de los Tres Reinos”

Il-Yeon indaga en la historia a la edad de 75 años 

Una mujer dio a luz a un niño en el año 1206 en Gyeongsan, en la Provincia de Gyeongsang del norte. Esta mujer había mostrado indicios de embarazo después de haber soñado durante tres noches seguidas que un sol enorme y deslumbrante se posaba en su útero. Recordando este sueño, la mujer nombró al niño Gyeon Myeong que significa “Ví una luz deslumbrante”. 

En apariencia el niño era limpio y compuesto. Caminaba con pasos firmes como un toro y sus ojos centelleaban con fiereza como los de un tigre. El niño era extraordinario desde el momento en que llegó al mundo. El pequeño quería ser monje budista, así que ingresó al templo Muryangsa de la provincia de Jeolla en el año 1214, convirtiéndose en sacerdote budista en 1219. 

Posteriormente, el hombre se concentró en el aprendizaje de la doctrina budista, registrando con cuidado todo lo visto y oído en sus innumerables recorridos a todos los rincones de la península coreana. Así, a la edad de 75 años de edad, en 1281, el hombre tomó la pluma para escribir un libro de historia. 

El monje budista Il-Yeon dedicó así su vida y su alma en la creación de este libro titulado “Samguk Yusa” o “Memorias Históricas de los Tres Reinos”. Se trata de uno de los dos documentos históricos más representativos de la historia antigua de Corea, junto con el libro “Samguk Sagi” o “Historia de los Tres Reinos”. 


Los libros de historia y la revitalización de la identidad nacional

Il-Yeon ganó el primer puesto en los exámenes de monjes budistas y dejó como legado unos 100 escritos de la doctrina budista. Il-Yeon fue el estudioso budista más destacado de su momento y en 1283 fue asignado como el “preceptor nacional” para enseñar al rey, el puesto más honorable al que podía ascender un monje budista. 

“Memoria Histórica de los Tres Reinos” es una compilación de relatos no oficiales de los Tres reinos de la antigua península coreana. Se basa en la colección de materiales históricos reavivados de la memoria popular y de relatos que sobrevivieron al tiempo. Il-Yeon decidió escribir este libro en vista de la situación interna de su reino hacia el siglo XIII. 

En aquella época, el reino de Goryeo atravesaba un momento histórico doloroso tras haberse rendido ante las invasiones de los mongoles. Goryeo había resistido tenazmente por tres décadas al acecho de los pueblos de Mongolia a los que se veía como tribus bárbaras. La amarga experiencia de la derrota frente a un invasor al que consideraban inferior, influyó negativamente en el orgullo del pueblo de Goryeo. Ante esta crisis de autoestima, la gente de Goryeo volvió la mirada al pasado glorioso del pueblo coreano para retomar el aprecio por su cultura y su tradición, buscando las bases sobre las que afianzar la moral del reino. En estos tiempos difíciles, Il-Yeon buscó la manera de inspirar a la gente y reivindicar la dignidad y el orgullo de una nación que se ha mantenido soberana durante 5000 años. 

El libro “Historia de los Tres Reinos”, escrito en 1145 por Kim Bu Sik, es una recopilación simple de datos históricos de Silla, Goguryeo y Baekje. A diferencia de este libro, el texto “Memoria Histórica de los Tres Reinos” de Il-Yeon, apunta a crear un sentimiento de consenso y de unidad nacional. El libro comienza diciendo “Dangun erigió su capital en Asadal y fundó la nación de Gojoseon durante el mismo periodo del emperador Yao de China”. Al mencionar al padre fundador de Gojoseon, el primer reino de Corea, que trasciende tiempo y espacio para constituir la vértebra de los estados que reinaron la península coreana, el libro expone claramente un sentido de identidad nacional del pueblo coreano. 

Empezando con la historia de Dangun, el libro de Il Yeon registra los mitos fundacionales en torno al nacimiento de los reinos antiguos de la península coreana como Mahan, Jinhan, los Cinco Reinos Gaya, Goguryeo, Byeonhan, Baekje, Silla, Silla Unificada y los Tres Reinos Posteriores. Sin importar la longevidad de dichos reinos o la grandeza de uno u otro, Il-Yeon ilustra con detalle los procesos de creación de dichos reinos antiguos mediante leyendas misteriosas y fantásticas que contienen mensajes divinos para el ser humano. 


La historia como tesoro 

El libro “Memoria Histórica de los Tres Reinos” consiste en cinco volúmenes y nueve capítulos. El libro contiene cronología de los Tres Reinos, el reino de Gaya, Goguryeo Posterior y Baekje Posterior. Describe también el proceso de introducción del budismo a los Tres Reinos, así como varias historias de monjes budistas, pagodas y estatuas de Buda. El texto explica diversos aspectos sociales y culturales del tiempo, elemento que había sido omitido en libros de historia del pasado, ofreciendo nuevos datos y perspectivas renovadoras para una aproximación diferente de la historia y la cultura de la antigua península coreana. 

Il Yeon había viajado a todos los rincones de la península coreana desde muy temprana edad, y logró recabar leyendas interesantes y mitos extraordinarios de reyes, aristócratas, monjes, así como de la gente común del pueblo. Il-Yeon supo organizar y exponer esos materiales de modo vívido, dando un nuevo valor a relatos tradicionales, que nunca fueron incorporados a la historia oficial. 


El libro de Il-Yeon rebosa de historias inspiradoras y de anécdotas sorprendentes, y no es simplemente una crónica histórica de hechos reales, sino que es una constante repetición de preguntas fundamentales como ¿qué es el universo?, ¿quién soy yo? o ¿qué le da valor a la vida humana? A la vez que invita a considerar estas preguntas, sugiere también posibles respuestas a través de su material histórico y la sabiduría que transmite la reflexión del pasado. Leyendo este libro, la gente pudo materializar el encuentro con sus raíces nacionales, encontrando respuestas a las preocupaciones de su momento, así como inspiraciones para aventurarse hacia un futuro mejor. Il-Yeon se dedicó a la escritura minuciosa de su colección de historias de Corea hasta que entró en nirvana en el año 1289, y con esta labor de recopilación histórica, el monje budista permanece en el sentir del pueblo coreano a través de sus relatos fantásticos. 

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jueves, 4 de agosto de 2016

WALTER K. LEW 19.035]


Walter K. Lew

Walter K. Lew es un poeta americano coreano y erudito que es autor de Treadwinds: Poems and Intermedia Works (Wesleyan University Press, 2002), ganador del premio Asian American literaria de Poesía. Actualmente es profesor en la Universidad de Miami.



Dejando Seúl: 1953

Tenemos que enterrar las urnas
Mi madre y yo. Tratamos de dejarlas en un cuarto trasero,
Atraídas por una lámpara, y correr

Pero ellos aterrizaron aquí, detrás nuestro, en la entrada principal.
Es la sexta hora, inicios del invierno, frío negro:
Sólo, del otro lado de las puertas de papel de arroz,

El ondol amarillo de flores calientes en el piso
Sigue cálido. Veo las azules
Lámparas en la pista de aterrizaje, el avión brillante.

Tras su último paso, mi madre, desorganizada
Como de costumbre, ha ideado una torpe cuerda y una pala
Para enterrar las urnas. Me pregunto en voz alta

Cómo ella se convirtió en doctora. Vete, ella decía,
Ve con tu padre: él tampoco
Sabe qué es lo que está pasando. Mira,

Mi padre está esperando en la pista de aterrizaje en un capote
Del ejército de Estados Unidos. Ha perdido su sombrero, a su padre
También lo perdió, y está fumando Lucky’s como loco…

Nos agarramos de entre las hierbas altas y el viento
Que comienza a correr por debajo de nosotros como un río de hielo.
Está nevando. Lloramos, ¿por el frío

O por qué? Solamente décadas
Después de eso, tapando las brillantes y frías jarras,
Descubro que éstas contienen todo lo que permite
El dominio que mi padre tiene sobre ella.

Versión: Adalberto García López




Leaving Seoul: 1953

 We have to bury the urns, 
 Mother and I. We tried to leave them in a back room, 
 Decoyed by a gas lamp, and run out

 But they landed behind us here, at the front gate.
 It is 6th hour, early winter, black cold:
 Only, on the other side of the rice-paper doors

 The yellow ondol stone-heated floors
 Are still warm.  I look out to the blue
 Lanterns along the runway, the bright airplane.

 Off the back step, Mother, disorganized
 As usual, has devised a clumsy rope and shovel
 To bury the urns.  I wonder out loud

 how she ever became a doctor. 
 Get out , she says Go to your father: he too 
 Does not realize what is happening .  You see,

 Father is waiting at the airfield in a discarded US Army
 Overcoat.  He has lost his hat, lost
 His father, and is smoking Lucky’s like crazy.  .  .

 We grab through the tall weeds and wind
 That begin to shoot under us like river ice.
 It is snowing.  We are crying, from the cold

 Or what?  It is only decades
 Later that, tapping the cold, glowing jars,
 I find they contain all that has made
 The father have dominion over hers. 




4/7/85

      Children shone in the front gate and put their hands together in the 
 demon pavilion.
      Then they went up red-dusted steps toward the granite stupa, where they 
 didn’t hesitate to bow with their mothers.
      Thick white candles with reverse swastikas and rows of images on the 
 ascending plinths of stone.
      I crouched under the temple, in the cool shadow, by the outdoor Nestlé‘s 
 coffee dispenser—and was aroused when two women strode by in russet 
 hanbok
      “Color of the dharma’s robes," said monk Sôgu suddenly beside me.
      I followed him down the hill and sat on a log.  There was a small lake and 
 I was calm enough at last.  .  .to listen to my new uncle conduct the 
 neighborhood’s Bodhisattva orchestra, seated on folding chairs in the mud 
 beside it. 








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jueves, 9 de junio de 2016

SIN SÔK-CHÔNG [18.853]


Sin Sôk-chông 

(Corea, 1907-1974). Poeta.



Cuando me llames

Cuando me llames 
vendré a ti 
como las hojas de ginkgo amarillentas
flotan en el viento del otoño.

Cuando me llames 
vendré a ti 
como la luna nueva hundiéndose
en silencio desaparece en la noche, 
mientras la niebla desciende sobre el lago.

Cuando me llames 
vendré a ti 
como el sol en la temprana primavera penetra en la hierba 
cuando cantan las garzas blancas en el cielo azul.

Traducción: Germain Droogenbroodt – Rafael Carcelén






WHEN YOU CALL ME

When you call me

When you call me I will come to you
like yellowed ginkgo leaves float in the autumn wind.

When you call me I will come to you
like the new moon silently sinks away at night,
when the mist descends above the lake.

When you call me I will come to you
like the sun of an early spring penetrates the grass
when white herons sing in the azure sky.

Translation: Germain Droogenbroodt


http://www.point-editions.com/new/es/cuando-me-llames/




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domingo, 22 de mayo de 2016

DON MEE CHOI [18.761]


DON MEE CHOI

Nació en Seúl, Corea del Sur en 1962 y ahora vive en Seattle. Además de su propia poesía, Choi es un prolífico traductor de poetas modernos mujeres coreanas, incluyendo varios libros de Kim Hyesoon .

Don Mee Choi es poeta y traductora de poetas contemporáneos de Corea, autora de los poemarios Hardly War (Wave Books, 2016) and The Morning News Is Exciting (Action Books, 2010). 

Es la ganadora de un Premio Whiting Writers 'y el Premio Lucien Stryk traducción de 2012. Vive en Seattle.

Libros 

The Morning News is Exciting, Action Books, 2010
Petite Manifesto, Vagabond Press, 2014 (chapbook)
Hardly War, Wave Books, 2016

Traducciones 

Mommy Must Be a Fountain of Feathers by Kim Hyesoon, Action Books, 2005
Anxiety of Words: Contemporary Poetry by Korean Women, Zephyr Press, 2006
All the Garbage of the World, Unite! by Kim Hyesoon, Action Books, 2011
Sorrowtoothpaste Mirrorcream by Kim Hyesoon, Action Books, 2014
I'm OK, I'm Pig! by Kim Hyesoon, Bloodaxe Books, 2014

Premios 

2011 Whiting Award
2012 Lucien Stryk Asian Translation Prize for All the Garbage of the World, Unite! by Kim Hyesoon


Nació en Corea del Sur en 1962 y llegó a los 19 años a Estados Unidos, luego de una estancia en Hong Kong. Su primer libro de poesía —que va del fragmento al verso, de la nota suelta al párrafo completo— interroga esta experiencia desde el punto de vista más íntimo de la historia personal pero también desde la crítica acérrima e inteligente al neocolonialismo y sus sintaxis. A veces, el que se va deja a un gemelo imaginario en su lugar. A veces, cuando la poesía lo hace posible, estos dos intercambian mensajes que, con suerte y gracias a Action Books que publicó este libro en el 2010, podemos leer.

Aquí va una traducción de “Un viaje de la neocolonia a la Colonia”, en The Morning News Is Exciting! (Action Books, 2010), p. 81-85.

Cristina Rivera Garza
http://cristinariveragarza.blogspot.com.es/2012_01_01_archive.html




Se fue a Hong Kong en 1972. Tenía diez años y entonces sólo hablaba coreano. Imaginó que había dos de ella. Me imaginó. Yo crecí en Corea del Sur mientras que ella crecía en Hong Kong. Yo me quedo donde estoy.

Mi mensaje para ti:
Me quedé atrás. El hogar es una cosa en capas.

Tu mensaje para mí:
El té verde es la norma y no se le añade nada más. En la economía de la Colonia es esencial que se aproveche cualquier oportunidad para darse a conocer. Si vienes de una neocolonia desconocida, entonces eres nada y así permanecerás hasta la fecha de tu partida. Toma un trago y quédate cerca de tus familiares. Tu equipaje pronto absorberá la niebla. Al transbordador en que viajas le depara una sorpresa —Té y los Ingleses. Ahora resulta evidente que la Colonia espera poder mantener a su creciente población en un estándar de vida razonable. Tu lengua es optativa. Es ideal para tu nueva situación doméstica: un departamento de tres recámaras con un balcón lo suficientemente grande para ti y tu tristeza. Todos admiramos la vista al puerto. No busques árboles ni sus flores. Los gorriones dejarán de gorjear después del crepúsculo. No te dejes enterrar por tu abrigo. No hay inviernos aquí. Por supuesto que puedes estar desolada. Esa es la Ley. Establecer residencia en una Colonia usualmente implica una cierta seguridad e incertidumbre. Toma otro trago. El té verde es la norma y no se le añade nada más. No te dejes embaucar por la ausencia de un toque de queda. Sabemos que la distancia es abrumadora. Ese es un aspecto esencial de la Colonia. Si vienes de una neocolonia desconocida, es necesario que te identifiques. No nos interesa. Aquí apreciamos el crecimiento rápido.

Mi mensaje para ti:
La hogar es una cosa en capas. Vivo como si no te hubieras ido nunca. Vivo en la casa en que naciste y hablo tu lengua optativa. Aquí sí hay inviernos. Me pongo seguido tu bufanda de listones y los guantes rojos. Te imagino de niña. Tú tienes una vista al puerto y yo una al río. La distancia es abrumadora. Se ha registrado un cambio en la Ley. La ley de 1972 ratifica la ley de 1961. ¿Qué pide la Ley? Estamos desoladas. Tu madre envió la maleta con la ropa usada. Me pongo tus vestidos sin mangas y huelo tu niebla. Mis gorriones no tienen ningún lugar al cual ir. No sé si mis nubes te alcancen o no. Te imagino de niña. Espero tu regreso.

Tu mensaje para mí:
Sé de la nostalgia. Es inimaginable e involucra a la comunidad de alguna manera. Empieza con una familia en la distancia. La seguridad no es nada. Partir no es nada. La Colonia es algo pero la neocolonia no es nada. El invierno no es nada; sin embargo, la Ley es algo. El caso es que estás desolada. La ideología es una cosa en capas. La Colonia es espacial. Una teoría descriptiva, que le llaman. La cena, el alimento más importante del día, que originalmente se tomaba a mediodía, y que gradualmente empezó a tomarse más tarde, no se empezó a servir entre las 3 y 4 de la tarde sino hasta el siglo XVIII. A media tarde se sirve el té, la hora de las visitas decentes. Tu familia se puede sentir incómoda en la mesa. Ahora los separan las sillas. Ahora duermen separados del suelo, bajo sábanas removibles. Y sueñas en capas: la montaña, el mar, el río, el puente, y el transbordador se traslapan, se doblan, y parten. Es posible que tu lengua optativa se deforme. A tu madre puede aquejarla un mal —el precio de tener un mundo interior. Quitarse los zapatos al entrar en casa está bien, pero no es apropiado hacerlo frente a la Ley. El hogar es nada y esa nada eres tú. Las nubes desaparecen con el tiempo. Debes soportar la distancia. La niebla es tu hogar.

Mi mensaje para ti:
Te fuiste. Por favor, regresa. Tengo tu peine. Sé de la nostalgia. Se abre como el paraguas de mamá. Juego a vestir a tus muñecas de papel, el clóset dibujado a lápiz. Camino despacio sobre el puente, tu horquilla para el pelo en mi pelo. El río tiene las aguas revueltas. Arrojo mis brazos y me quito los zapatos. Soy ninguna. Por favor, regresa. Tengo tu peine. Deprímete. Desaparece. Dile que no a la cena y a la niebla.

Tu mensaje para mí:
Olvidar es maravilloso y la noria de mi padre no tiene fondo. Freud dice: la manera en que se desarrollan la tradición nacional y la memoria de la niñez de cada individuo podría llegar a ser totalmente análoga. En efecto, alguna alta autoridad puede cambiar el objetivo de resistir por el de recordar. La locura puede ser una forma de resistencia. Olvidar es maravilloso y la noria de mi padre no tiene fondo. Para poder recordar un incidente doloroso para la sensibilidad nacional, la agencia psíquica de base tiene que resistir a la alta autoridad. Sin embargo, esto va contra la Ley. Té y recuerdos falsos. ¿Qué es más adorable? ¿La Colonia o la neocolonia? El cambio en el objetivo es menor. Olvida algo y, luego, recuerda cualquier otra cosa. Lo más adorable es el inconsciente, es tan vívido. En defensa de la paramnesia de la nación, el té debe servirse a todas horas. Migración, ¡mi nación! La familia en la distancia debe estar separada por un océano. La cercanía puede provocar accesos de nacionalismo. Obedece tus obsesiones de orden. La soledad de la niñez puede cambiar de objetivo. La soledad de la nación es una falsa categoría. Sé un fraude. Sé la Ley.

Mi mensaje para ti:
¿Estás triste? No estoy enojada. Te sentaste sobre el regazo de tu padre. 1972 fue el año de tu partida. Me acuerdo de tu falda de flores y tus shorts, la horquilla en tu cabello. La Ley se estaba acercando y tú te estabas alejando. Mis nubes te persiguieron. ¿Eres adorable? Yo soy tan vívida. Mis gorriones viajan sobre el océano a través de la noche y recuerdan tus flores. No soy tierra baldía. Yo sigo.






Untitled [1950 June 27]

1950 June 27: my father heard the sound of the engine of a North Korean fighter plane, Yak-9. Foremostly and therefore barely consequently in the highest manner, he followed the sound, running towards the city hall. After all it was hardly war. Yak-9, made in Russia, flew over the plaza of the city hall. Then in the most lowly predictably ethically unsound manner from the point of view of everything that is big and beautiful, the sound of the machine gun. He missed the chance to capture the Yak-9 with his camera. That late afternoon the yet-to-be nation’s newspapers were in print, but no photos of the war appeared in any of them. After all it was hardly war, the hardliest of wars, neverthelessly Yak. And it turns out that one thing is better than another. Hence still going forward, napalm again. Always moving up to Choson Reservoir. Always another hill, for in no circumstance can man be comfortable without art. Why that is so has nothing to do with the big problem—what to do with the orphan kids. And always the poor hungry kids. Now look at this and look at it and look at it. This is what the Republic of Korea is fighting for—miles and miles and miles of order words that are given in our society. Merry Christmas, Joe! Phosphorous and flamethrowers. Fire them up!—burn them!—cook them! Beauty is pleasure regarded as the quality of a thing from the point of view of everything that is big and beautiful in the highest manner possible and why that is so has nothing to do with hills and more hills, rivers and more rivers, and rice paddies and more rice paddies. How cold does it get in Korea? Brass monkey cold.







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domingo, 22 de noviembre de 2015

NA HYE-SOK [17.569] Poeta de Corea del Sur


Na Hye-Sok

Na Hye-Sok (18 de abril 1896 - 10 de diciembre 1948). Su pseudónimo era Jeongwol (Luna brillante), fue una artista, poeta, escritora, pintora y activista feminista liberal de Corea del Sur.

En Hye-Sok nació en 1896 en Suwon, provincia de Gyeonggi. Fue la cuarta en el seno de una familia adinerada. En su infancia la llamaban Agi y Myeong-soon. Le dieron el nombre de Hye-sok cuando comenzó a asistir a la Escuela de bachillerato femenina Jin Myeong. Demostró talento artístico desde muy temprana edad y se graduó como una de las mejores de su clase. Animada por su hermano, fue a la universidad y estudió pintura occidental, algo que se pensaba imposible para una mujer en la sociedad coreana en aquel momento.

Obra

Na Hye-sok (1896–1948) fue una escritora y pintora feminista coreana. Fue la primera pintora profesional y la primera escritora feminista en Corea. Pintó algunas de las primeras obras de estilo occidental de Corea y publicó novelas y relatos cortos feministas. Su obra escrita más importante, "Kyunghee", publicada en 1918, trata del autodescubrimiento de una mujer y la posterior búsqueda de sentido en la vida como una "nueva mujer". Es el primer relato corto feminista de la literatura coreana.

Después de graduarse de la Escuela secundaria femenina Jin Myeong en 1913, se especializó en pintura occidental en la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio. En abril de 1915, se convirtió en la coordinadora principal de la Asociación de Estudiantes Femeninas Coreanas en Japón. Fue por aquel entonces cuando se enamoró de Ch'oe Sung-gu, un estudiante de la Universidad de Keio y después el editor y director de la revista Hakchigwang. Su relación con Ch'oe tuvo una gran difusión entre los estudiantes coreanos en Japón, así como su cercana relación literaria y personal con Yi Kwang-su. En la primavera de 1915, el padre de Na Hye-sok la hizo volver a Corea y la obligó a aceptar una proposición de matrimonio de una familia bien establecida. Na Hye-sok pudo evitarlo al encontrar un puesto de profesora en una escuela primaria, según relató ella después. Después de enseñar y ahorrar dinero durante un año para pagar la matrícula, volvió a Tokio a finales de 1915 para seguir con sus estudios. Sin embargo, en abril de 1916 Ch'oe Sung-gu murió de tuberculosis y Na Hye-sok tuvo que dejar temporalmente los estudios para recuperarse del colapso nervioso que le sobrevino.

En 1920, Na Hye-sok, junto con Kim Won-ju y diez literatos más, fundaron la revista literaria P-yeho. A principio de la década de 1920, tanto Kim Won-ju como Na Hye-sok aportaron una serie de artículos para la primera revista para mujeres coreanas, que se llamó Sinyeoja (“Mujer nueva”), acerca de cómo mejorar la vestimenta de las mujeres coreanas. Sostenían que era necesaria una ropa más funcional y práctica para mejorar la higiene, salud e imagen personal de la mujer coreana, y criticaban los vestidos tradicionales coreanos que no consideraban el confort, la protección y la comodidad de la mujer.

En abril de 1920 se casó con Kim Woo-young en el salón de bodas Jeongdong en Seúl. Se casaron por amor, algo poco común en la Corea de la época.

En 1927 Na Hye-sok y su marido hicieron un recorrido de tres años por Europa. Se dice que estando en París con su marido ausente, tuvo un affaire con Choi Rin, líder de la religión Chendogyo, lo que la convirtió en carne de cañón para los periodistas. Su marido pidió el divorció por la infidelidad, pero no se sabe si realmente le fue infiel. Su diario muestra que hasta finales de la década de 1930 luchó por mantenerse fiel a los roles tradicionales de esposa y madre a pesar de las muchas humillaciones y frustraciones de su infeliz matrimonio. De cualquier forma, se la tachó de ser una mujer que utilizaba sus pretensiones artísticas como una excusa para tener aventuras sexuales.

A pesar del divorcio y de la mala reputación, Na Hye-sok continuó pintando y ganó un premio especial en la 10º Exhibición de Arte Joseon en 1931. También publicó un relato titulado "Confesión de un divorcio" en la revista Samcheolli en 1934, donde habló de temas como la desigualdad entre hombres y mujeres según la moral y tradición coreanas, desafiando el sistema social patriarcal y la mentalidad machista de la Corea de aquel entonces.

Murió sola el 10 de diciembre de 1948 en un hospital para mendigos. Era frecuente mentar su final para regañar a las mujeres jóvenes coreanas con ambiciones literarias o artísticas con frases como: "¿Quieres ser otra Hye-sok?". Sin embargo, recientemente se la ha reconocido en Corea por sus logros en el arte y la literatura. El Seoul Arts Center abrió una exposición retrospectiva de sus obras en el año 2000.

Obras

"Confesión de un divorcio" (이혼고백서, 離婚告白書)
"Ir de luna de miel a la tumba del primer amor" (첫사랑의 무덤으로 신혼여행을 가다)
"Kyunghee" (경희)
"Jeongsun" (정순)
Kyonghui (At Highbeam, so requires subscription. In English.)
Obras completas de Na Hye-sok 나혜석전집, 羅蕙錫全集)
Antología de Na Hye-sok (나혜석 작품집)



NORA

Yo era una muñeca-
una muñeca como hija de mi padre
una muñeca como esposa de mi marido.
Yo era un juguete para ellos.
Permito a Nora ir
con cuidado la dejo ir,
derribando los altos muros
y abriendo las puertas a profundos cuartos interiores,
la dejo suelta en el aire y se llena de libertad.

Yo soy un ser humano,
incluso antes de ser esposa de un marido
y antes de ser madre de los niños
en primer lugar, soy un ser humano.

Yo soy un ser humano,
las cadenas ya están rotas
el camino hacia la libertad está abierto
y el poder dado por el cielo está repleto.

Ah! jóvenes muchachas,
seguidme como a vuestro propio despertar
levantaos y ejerced vuestro poder!
La luz de un nuevo día está brillando.

Traducción del inglés: Ana Muela Sopeña




NORA

I was a doll—
a doll as my father's daughter
a doll as my husband's wife
I was a toy for them.
Let Nora go
gently let her go,
by knocking down the high walls
and throwing open the gates at deep inner quarters,
let her loose into the air filled with freedom.

I am a human being,
even before being a husband's wife
and before being a mother of children
first of all, I am a human being.

I am a human being,
the shackles are already broken
the road to freedom is open
and the heaven-given power is overflowing.

Ah! young girls,
follow me as you awaken yourself
rise up and exert your power!
the light of a new day is shining.










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viernes, 25 de septiembre de 2015

DO JONG HWAN [17.134] Poeta de Corea del Sur


Do Jong Hwan

Do Jong Hwan (nacido el 27 de septiembre de 1954 en Jeongju, provincia de Chungcheong del Norte, Corea del Sur) fue profesor de escuela y escritor a tiempo parcial hasta la muerte de su mujer (solo dos años después de casarse), lo que le llevó a escribir Malvarrosa, una colección de desgarradores poemas de amor con los que consiguió fama y las alabanzas de la crítica. Con el objetivo de mejorar los estándares de educación, ha sido director de un sindicato de docentes y también ha sido un activo líder regional de una organización en favor de la democracia. Aunque perdió el trabajo de profesor e incluso fue encarcelado por sus actividades, ha continuado luchando por la justicia y un futuro mejor.

Obra

Escrita en parte como tributo a su esposa fallecida, cuya pureza y belleza le recuerdan a la malvarrosa, en el poemario Malvarrosa es palpable la insoportable pena por la repentina pérdida de su amor y el intenso anhelo de felicidad que compartió con su mujer. Cuando él se da la vuelta "dejando una canción en su tumba", ella lo sigue "en el lloro de insectos sin nombre"; y cuando él va hacia su casa "dejado una lágrima en su tumba", ella se convierte "en la lluvia que cala profundamente en su cuerpo". Para superar esta angustia y desesperación, el poeta abraza el mundo con una perspectiva nueva. A través de su sufrimiento, el poeta se da cuenta de que la vida ha de seguir incluso si es más dolorosa que la muerte.

Do Jong Hwan también ha escrito sobre la división de Corea, describiendo las dificultades que vive un solo pueblo en un país dividido y abriendo nuevas posibilidades para la unificación de Corea del Norte y Corea del Sur. Ha obtenido numerosos premios de literatura.

Obras en coreano

En la aldea Godumi (1985)
Malvarrosa (1986)
A ti a quien amo (1988)
Quién eres (1993)
Una flor cae en el pueblo de la gente (1994)
Suave línea recta (1998)
La raíz de la pena (2002)



Vacilando, florecen

¿Habrá flor que florezca sin vacilar? 
Hasta las flores más hermosas del mundo,
vacilando, florecen.
Vacilando yerguen su tallo recto;
pues no hay amor que prospere sin vacilar.

¿Habrá flor que florezca sin mojarse? 
Hasta las flores más relucientes del mundo,
mojándose, florecen.
Sus tiernas hojas brotaron entre lluvia y viento;.
pues no hay vida que prospere sin mojarse.

Traducción de Zyanya Gil Yáñez.




Ríos

Fuimos hacia el lugar más bajo,
llevando las cosas más sucias,
¿ustedes nos denigraron?
¿ustedes nos ensuciaron?
Gente que a nuestro paso lava inquieta en la orilla sus manos,
nosotros siempre fluiremos a un lugar más bajo que el suyo.

Traducción de Zyanya Gil Yáñez.

http://literaturacoreana.blogspot.com.es/




IVY

That is a wall.
When it feels like just one of those walls,
then,
the ivy silently climbs the wall.
When it is called a wall of despair,
without a drop of water, and not a single grain of seed could survive,
the ivy moves forward without haste.
Even a short span is scaled together, hand in hand,
until all despair is covered blue,
– there is no letting go of that despair.
When we shake our heads before an insurmountable wall
an ivy leaf leads thousands of ivy leaves
and eventually conquers the wall.



BETWEEN THREE TO FIVE O’CLOCK

The face of a wild cherry tree leaf is turning redder than a red dragonfly The seasons of the universe are passing by autumn, and the time of my life is between three to five in the afternoon My life between twelve to one o’clock was intense, but what followed was mostly worm-eaten

Though already distanced from the centre of time, I am grateful that there are still a few hours before dark, and happy at the thought of being granted yet another brilliant spectacle of clouds illuminated by a twilight sky just before the sun goes down

Soon, winter will arrive There will come a day when ice melts at the northern end of the earth, sending ice chunks all the way to seaside villages Even then, the woods will embrace my dimming body and shadow The flowers and trees are well aware of how much I loved the cork oaks, squirrels, children and pansies last spring and summer, and how hard I fought to protect them The earth will raise its tranquil hand as my witness

I still have a few hours left

and the time now is between three to five o’clock



EVENING FOREST

In memory of Scott Nearing

It is evening, when even the peony closes its flowers.
Watching the birds call out to one another in the same cry
and nesting on the branches, I rest my axe.
At this hour
when the forest gathers its final scent
for beans and potatoes planted yesterday, and for squirrels and deer,
the sound of wood-splitting will not be comforting.
While neatly stacking pieces of firewood under the rafters,
I thought of you.
When you moved to the Vermont forest
after twice being dismissed from mainstream society,
you had lost hope for the progressive movement
and were thoroughly shunned by the world.
However, you escaped
from the engulfing madness, destruction and devastation.
I washed my forehead with the flowing water,
sat down on a rock and thought.
Unlike you, after a day of hard work, reading, and writing
I did not experience harmony with nature.
Just like arranging the scattered blocks of wood and sprigs
in a neat pile, my life too
will be put back in order.
Brushing the dust off my clothes
I will greet evening in a slow and simple way.
As darkness cloaks the woods and valleys
the grass and trees align their hands
towards the stars.
We are a family living the same life.
I hear a wish for abundance and peace
cradled in the arms of the complete, massive universe.
Tonight, many stars are still covered by the clouds
while the night fog has not lifted from my heart.
But as I become familiar with the simplicity of life,
with a firm grasp on consistency
when my eyes regain the light of the universe
the stars will come flooding to this valley.
Of all that which fills me up within,
remove what should be removed and
return what should be returned.
Let things fall into place.
If I were to get back a natural face and smile
and mature into the well-balanced character that you are,
with righteousness and goodness joined in the body,
how wonderful it would be. Then
summer mountains and autumn forests will rejoice.
I am happy to have known you in my later days.
May you find peace on the other side of the sea.
In memory of you and your timeless search for perfection
in the forest and beneath the stars.


Poems translated by Park Kyung-ri