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martes, 30 de mayo de 2017

FELMAN RUIZ RODRÍGUEZ [20.161]


Felman Ruiz Rodríguez

(La Paz - Bolivia, 1989). Ha publicado “Fauces o de Belleza Magra” (Editorial 3600) y ha colaborado en los Fanzines Bipolar Fanzine (Colombia) y LetrAmargo (Bolivia). Publica sus textos en el Blog enlamasmedula1953.blogspot.com.



Dead horse

Ciudades descomunales se levantan ante tus ojos
Y cientos de avenidas que transitan por el mundo como hipódromos
Ves caballos de carrera reventando el músculo para no quedarse rezagados
Galopar indomables hostigando imposibles
Para que al caer, al menos su vida no haya sido silencio
(ya lo había leído antes, o eres parte del ruido o eres parte del silencio)

La intermitencia de una luz compacta te devuelve a la broma cruel
del frío cuarto de baño donde estás exactamente ahora.

Asomas tu rostro al espejo sólo para que éste te escupa.

El caballo domado
El hombre que pasta.





Soledad ladera

¿Por qué transitas esta calle de noche angosta y empinada si no lleva a ningún lado?
Y encima cargas con la tristeza como si cargaras a un muerto
La envuelves en sábanas y la arrastras con un amarre alrededor de tus hombros con tal cuidado
que pareciera que se tratara de tu propio cuerpo.
Y el empedrado duele
y también duele la cuesta que no asoma final alguno
Y aun así caminas sin soltar muerto
Parece que supieras que al final de la noche hay un sitio para enterrar esa tristeza, para ese peso de plomo en el que te has convertido
Pero la noche se hace más angosta que ya no caben ambos
Debes soltar amarras o habitar el otro cuerpo que yace tendido
Pero no puedes caminar solo
No puedes liberarte de los nudos que has entrelazado
Y minutos antes que la calle amanezca
Un barrendero te pisa los talones como si fuera el mismísimo frío ejecutando su oficio

Ahora son dos
Los muertos que necesitaban sábana





La vena creativa

Noche punitiva Habitación 4×4 Maderas crujientes Pieles percudidas
Partículas de vicio Recargado aire
Fernet apolillado Tapices sucios Colillas amargas Sábanas astilladas.

Y los oyes afuera merodeando.
Depredadores Hoyanco de Calaña
Miradas pérdidas Ojos que se evaden. El reflejo no carece de culpa.

Te perciben Te conjeturan Te roen Te deambulan
El bulbo raquídeo El aura El espectro La voluntad El armatoste

Quieren Inhalarte Dejarte vacía
Beberte hasta traspasar tu vaso Erosionarte Clausurar tu vida
Pero no los dejas
Te escondes tras aldabas Candados
Tablas tapiadas Clavos Remaches Metal abisagrado
Fisuras las luces Te envuelves en púas Atrincheras tu alma en cristales rotos
Te abandonas en la cruz para que no te hagan daño No esperas resurrecciones
La respiración se contrae El esófago La sangre de las manos El esfínter
Ves a la esperanza muerta retorciéndose en el sol.
Afuera rugen Emanan en bestias Muestran los maxilares Arremeten contra tu refugio
El revestimiento crepita Tus paredes te lloran El olor a carnicería se centuplica
La puerta cae Los canes entran El miedo les excita Tu miedo los enerva
Febos los amamanta
Calderos o quebrantahuesos Se te quedan mirando. Te me quedo mirando.
Y en ese infinito entre hallar tus ojos y deshacerte —Te pido me perdones
Porque en realidad tú no existes Porque eres una invención aldabada desde mi vena fálica.
Porque todo este aire viciado que es la ficción que está por acontecerte
Sólo yace en mi cabeza Oscuro recoveco de Mariposa pérfida.

Suelto los canes a finiquitarte Y me muerdo los labios.





Petricor

A Claudia

No sé exactamente lo que necesito

Quizás un grito de la vida con la boca llena de sangre
Quizás drenar este corazón que está cansado de transformar todo en acericos
Y llenarlo de la espuma rabiosa nacida de una marejada
Quizás dejar de parir precipicios
Dejar d
e bautizarlos y de guarecerlos, de verlos crecer pero nunca irse de esta casa
Quizás incendiar esta casa y verla arder a pocos metros con todos los precipicios dentro
Girar y partir, esperar luego la lluvia.

No sé exactamente lo que necesito Pero lo busco
Para también así hallarte,
Hallarnos
(El mismo amor, la misma lluvia, Campanella)
Y reencontrarte como en aquellas primeras veces
En que la medida de mi tiempo
Eras tú y el petricor.
El olor del amor hecho por primera vez.




Anomalía

Joder que ella era un maldito milagro.

Era una mañana de tregua en un país nacido en guerra
El olor del amor impregnado en la almohada
O como esa imagen de círculos concéntricos que se forman tras la precipitación leve sobre los adoquines.

Ella era una singularidad
Casi como esa mirada que al verte sabes te pertenece sin haberlo pedido.





Muñón

¿Antelabas que el primer apego (al que llamaste paliativamente amor) habría de culminar como un muñón en tu existencia?
Como si al espíritu le escindieses una extremidad gangrenada sin una sola venda
Y la cicatriz quedase como certeza de ello y sólo para recordártelo.

(Y nunca será sólo un primer muñón, serán varios. Habrá tiempo para ello).

Observo al árbol talado y al muñón que deja como evidencia de lo que alguna vez fue su arboleda
De graznidos de aves y de frutos húmedos
Ese verde que no prosperará nunca más pero cuya imagen se sostiene.

Es taxativo: Cada amputación te transforma.





País de silencios

Hoy
de madrugada
Vi a mi país atropellado bajo las ruedas de un tráiler
Y no sé qué me disloco más
Si no ver a nadie voltear para constatar su cuerpo
O el olor a indiferencia que despedía tanta tristeza sobre el asfalto.

Como sea, vi a mi país en la lona
Lo vi tirado en un cajero automático evitando morir de frío
Lo vi sentado sobre un adobe en una escuela miserable sin poder oír nada más que los perros en su estómago

Y entre un estruendoso silencio
Vi a mi país callar con las manos llenas de puntadas
Como si una máquina de coser le cosiera la boca de una sola dentellada

y hasta el futuro.
La colección de Textos a continuación son parte del poemario “Fauces”




ADEMÁN DE DOS DEDOS CONTRA LA SIEN

Este agujero en la sien
desde donde se bailan las musas.
Es una herida directa tras el gatillo
un puente entre este mundo y todos los otros
entre una escalera contra la nada
y una ventana que regurgita.

Partículas haciéndose firmamentos
-la entropía inmersa en este arte.

Cuando una vena abierta no quiere cerrarse
se hace evidente la danza que brotará de ella:
El ritual del agua escurriéndose entre las piedras
la danza de las musas haciendo de las suyas
tal es la destilación insostenible
entre las manos.

La sentencia que lo abarca todo:

La palabra también horada huesos enteros

La palabra

también

horada.





LOS ARGUMENTOS

¿No te intriga la ceguera de los que no lloran entre líneas?
¿La ironía de dibujar árboles en hojas de papel
o la asimetría irresuelta de los espejos?
¿No te fosfora la inercia mental de los cóncavos?
¿La ley del más fuerte/ y su transcripción cancerígena de
 los hechos?

Justificado entonces el soliloquio:

Todo autoesti(g)ma termina en vidorria
se debe estar al tanto del torso y su acertijo breve.
Toda piel está hecha de fósforo
y el fuego tiene sus argumentos.

MUJER ATADA CONTRA SU VOLUNTAD

Hay un océano escondido en esos cuencos tuyos
cuyas blancas aguas olean rojas, apenas
mi curvatura se tiñe sombra sobre la hendidura.

Indagar no concluyo
un pedazo de tu belleza
algo de tu lumbre
algo que me disloque en este mi dolerme
pero no
no comprendes que eres la gota infinita sosteniendo mi vaso:


No comprendes que sólo quiero humedecerme en tu noche
sin que tu cuerpo de agua intente hu(nd)irme.




SEXO A CIELO ABIERTO.

Donde yaces?
Bajo que yugo?
Montando sobre que yegua?
Eres acaso semental?
O acaso campo de sal pretendiendo dar espuma?
Te creía tormenta solar entrando por la boca

Pienso, quizás, eres hembra
Que entre tu entrepierna, llueve una diosa fecunda
Que termina a cielo abierto y con los ojos desbordados
Un alma satisfecha toda brava
Resurrecta entre las cortaderas
Semental o hembra
Tu sexo es viento donde copulan tigres azules.





POEMA DE AMOR PARA LOS ASIMÉTRICOS O ENTRE INCALCULABLES MOTIVOS DE LA NADA

Si una mujer logró desbaratarme hasta el fémur
fue por su sobrada falta de simetría
por esa su alambrada de púas trepándose en mi primer
    nervio a regañadientes
por esa su cabeza que más que cabeza era una bola de
      ferrocarriles en celo
un espectáculo de mercaderes ambulantes en pleno
         orgasmo     
un desastre de tálamo.

La amé por curtiembre y por su galaxia de anfibios
un celeste atorrante que coloca a cualquier con la cara de
   equilibrista 
a punto de romperse y que se rompe.
Era un azote de olas provocada por cuatro lunas
un tsunami capaz de atragantarse el cinturón de Orión
      entero
y aun así no sabía tender ni la cama.

Era la desquiciante
mi desquiciante
la que sólo me dejaba el alma llena de ropa sucia y de sauces a medio talar
y con la casa llena de alacranes copulando por mis
      alfombras
la que arrojaba todo contra los vidrios y éstos no se
          rompían
solo nos rompíamos los dos
a carajazos.

Aun teniendo los ojos como caballos de Troya
le ofrecí mis llanuras
sacudiéndose dentro
           espoleó
y cabalgamos directo a perdernos
primero los estribos después las nucas
hasta quedarnos sólo con las mandíbulas colgando.

Nunca antes había conocido el sexo entre dos herraduras.

Era el verbo más torcido que había explorado mi lengua
la que prefería clavarme una caja de clavos en las sienes antes que empaparnos en aguas tibias

la muy querida desalmada arcada
la más exquisita puñalada entre tanta cosa insípida.

Todos buscamos alguien tan infame como nosotros mismos.
La elegí en aquel entonces
Y la elegiría de nuevo.







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miércoles, 22 de marzo de 2017

JUAN CARLOS ETCHEVERRY CRISTI [20.043]


JUAN CARLOS ETCHEVERRY CRISTI

Juan Carlos ETCHEVERRY CRISTI (Santiago de Chile, 1963).- Poeta y publicista.

Colaborador de diarios de Chile y Bolivia. Formó parte del taller de poesía ‘Espacio’, de la sociedad de escritores de Chile (1989-1991).

Sus primeras aproximaciones a la poesía son a través del taller literario 'Espacio' [CEMOR - ASEC CHILE] inserto en la Sociedad de Escritores de Chile [1989 - 1991], conducido por el poeta Osvaldo Ulloa. Durante el periodo que duró el taller se produjeron dos cuadernos de poemas [1990] en las cuales el poeta Etcheverry participó con 2 poemas ['Lonquimay' y 'Pisagua Block'] junto a 24 poetas más que conformaban el taller de poesía 'Espacio'. Disuelto el taller, el poeta colaboró en el periódico La Época [2002] haciendo comentarios de libros de poemas. Trabajo además como redactor creativo en diversas agencias de publicidad; publica su primer libro de poesía 'Registros, Confites y Papelitos' [1994] en la Editorial Mosquito Editores, presentaci�n que precedió el fallecido poeta chileno Jorge Teillier. 

El año 1995 el poeta Etcheverry decide retornar a La Paz [Bolivia], en una especie de reencuentro con sus raíces paternas, lo que desconoce el poeta -como a muchos en la vida- este será un viaje de muchos años de permanencia, de los cuales se producirá su segundo libro 'Caída Libre' [2000]; material que fue concebido en Santiago de Chile, pero el autor decide respetar su origen por ser un viejo anhelo, lo publica en La Paz, Plural Editores, y es prologado por el poeta chileno Armando Uribe. Trabaja para el Grupo Santillana como asesor editorial de la División de Fondos Generales [1999].

El poeta Etcheverry además de continuar con su labor profesional imparte clases en diversas universidades privadas en La Paz, continúa escribiendo para diversos medios escritos tanto en literatura como otras temáticas: la Gaceta Literaria 'la letra e' periódicos: Presencia, Ultima Hora, Hoy y La Razón; semanarios Nueva Economía, La Época, revistas: Mercado & Publicidad, Datos y en Internet: Instantáneas Económicas Internacionales y recientemente en el Diario Crítico de Bolivia. También ha prologado el libro 'Ojos del Cuerpo' [2004] de la poetisa boliviana Rosario Aquim Chávez y ha presentado el libro 'Otoño' [2005] del poeta y politólogo Julio Aliaga Lairana ambos editados por Plural Editores. 

LIBROS

Poesía: Registros, confites y papelitos (1994); Caída libre (2000).



Encontrados*

Se deslizan sombras
por tu ventana -mi amor-
sombras que matan
la indeferencia del olvido
que se castigan entre si
para vivir.

Se deslizan por el gran
Santiago
hasta llegar a calles
desconocidas
llenas de ti -mi amor-

Encontrándonos los dos, 
en tonos negros dispariados
besan sus oscuras bocas
con sabor profundo.

La noche ha tenido 
su eyaculación
y el excremento 
viene saliendo temprano
sin café
sin dormir
a trabajar.

Se termina la feria
comienza el circo
que importa que rujan 
los leones si igual son 
pobres.

Se han levantado
edificios
en-cima
y las sombras se esparcen
de colores de vida 

-mi amor-

Ya todo ha quedado olvidado
cien bocas has besado
a vinagre 
-mi amor- 

Traspasan los olvidos
impregnados a pena
de alcaparra renaciente;
los lunes son siempre así.

Que rasguen la bandera,
la estrella en mi pecho
quiero
parecerme a SSSuperman
y volar, volar, guevear, volar 

-mi amor- 

*[poema extraído del libro: Registros, Confites y Papelitos]





Caída Libre*

Cayendo de la calle
con los brazos cortos
pero cayendo
solo
muy despacio
como el ardor de la vida
como las miradas no encontradas.

Cayendo en paracaídas
del cielo lleno
que despiertan las mañanas
al trasfondo del crepúsculo. 

Donde se oxigenan 
los cerebros inertes de estupor
cayendo parado.

Encima del avión
que me dio nacer
voy inclinándome
al final 
[sin cinturón de seguridad]. 

*[poema extraído del libro: Caída Libre]





Si tu pudieras*

Me cobijo con el manto de la noche
sin tener un sentido
definitivo
sin tener un rumbo
fijo.

Me atrapo en un intento 
furtivo
de esos grandilocuentes
para comprender la noche
por la noche.

En este intento
donde retas
al destino
sin que tenga algo
que decir...

Las sensaciones
van de norte a sur
como el viento
polar
que nos deja 
secos de amor.

Cómo conformar
esta levedad de existir
de apariencias e incrédulos
donde tu voz
y mi voz
no son nada.

Si tu pudieras
arroparme
con tu magia
y yo caer preso
del instante
que seguro ha de ser 
perenne.

Al menos eso se 
espera
con las valijas 
repletas
y vestido elegante
para la ocasión.

Si tu pudieras
despertarme de noches
incansables
de guerras furtivas
en vos.

No puedo menos
que soñar despierto
alcanzar el mañana
atrapar el arco iris
con el sólo deseo
de amar un instante,
quedarme perplejo
mientras tu llegues
a tiempo.

Si tu pudieras
hacer realidad este momento
de seguro
mi poesía 
subyugaría aquí y ahora
sin derecho a réplica. 




SUEÑO

Soy de esa generación
en la que grandes cambios
marcarían los hechos de la historia
mientras yo,
no tenía conciencia de aquello.

Soy de esa generación
en la que grandes líderes
proponían e invitaban a manifestarse
mientras yo,
me perdía en una inocencia
subyugada por mis padres.

Como es el tiempo
y la historia,
mientras grandes transformaciones
estaban por venir
muchos pasan estos días
frente al espejo
sin decir nada.

Soy de esa generación
que se venía de un despertar lento
mientras los cambios
tocaban tu puerta y daban a elegir
aceptas el reto
o te quedas fuera…

Dada esta encrucijada,
muchas veces pretendo mirarme
y hacer ese ejercicio que todos hacen a diario
y re-conocerme
pero no logro
hacerlo.

Todos me hablan
de las “bondades”
tecnológicas
sin embargo soy un convencido
que terminan
siendo presos
de sus propias intenciones
por muy buenas
que estas sean.

Siento que a veces pierdo
ese sueño
compartido Martin Luther King, Gandhi, los Beatles o Quino.

Siento que el mundo
no es
lo que era
mientras crecía
en una especie de burbuja
y sigo odiando la sopa igual que Mafalda.

Seguramente mis antecesores
habrán dicho lo mismo
y esto será una larga fila
de quejidos existenciales,
al menos hay esperanza
de convertirnos en personas
con emociones y sentimientos
que a una respuesta instantánea
como un café
¡todo al momento y comprimido!

Seguramente para muchos
soy un estúpido melancólico
que sueña despierto
y busca y rebusca entre sus pertenencias
fotos del recuerdo,
algo que te permita
conectar el ayer
con el presente,
y te dé esperanza
para ubicarte
en el momento
que el que vives.  

El mundo no es
ni bueno ni malo
es como es,
somos nosotros
los que hacemos
la diferencia.

Seguramente va a depender
del lugar donde estés
y que estés haciendo
para marcar la diferencia
y cultivar este sueño
tan deseado
que lo expreso
en todo lo que escribo.

Este sueño viene a ser
como un germen
que crece
a lo largo de la vida
que debemos preservar,
regar y cultivar
por sobre todas las cosas.

De lo contrario,
que importancia tendrá
para aquellos
que ya no están
pensando que el mundo sería un mejor lugar
y tuvieron ese sueño…

Habrá que tomar pues esta posta
para seguir corriendo;

este juego no puede quedarse sin jugadores
¡no podemos permitirlo!

Por mi parte,
os digo, que continuaré
con mis sueños e ideales
no importa si a otros no les parece
no importa mucho en realidad
este es Mi sueño
y nada ni nadie
podrá quitármelo
porque de este modo
califico
en la categoría
creo
de
ser
humano.




AVIÓN DE PAPEL

Cuando niño
lanzaba a favor del viento
muchos aviones
de papel;
en cada uno
que partía
se iban
tantas esperanzas
que me sentía
el “dueño del mundo”,
porque de esa manera
encontraban mis sentimientos
un sentido.

Ahora con los años,
me detengo
a mirar
detrás de la ventana
y cientos de temores
me atrapan
y la libertad
mueren en mi
con tanta frustración.

La poesía
ya no tiene
cabida
en el corazón
del hombre.

(Muere detrás de sí)

Le hago guiños
a la vida
para engañarme
de que todo:
“está bien”.

Ni los aviones
ni el sol
ni la luna,
más coqueta,
logra sacarme
de este letargo.

Ahora el viento
cambió
su sentido norte
-sur
no pasa más
por mi corazón.

Es cuando el poeta
llora
sobre sus lágrimas
y el silencio
para él.

De este sentimiento
se establecen
las palabras
que aún no abandona
y que lo sostienen
tal como lo es él.

Cómo recuperar
la inocencia
de niño,
cómo ser bombero
en algo
que ya está
en cenizas?

Te dejas
y esperas ese milagro
tantas veces anticipado
que no llega,
que no es.

Entonces uno de los aviones se eleva
más alto
tanto
hasta chocar
con el sol...

Ícaro soñó
con un día nuevo
Jesús bendice
al hombre
mientras éste
cala más profundo
en su piel.

Perdemos la voluntad
y los ejércitos marchan
sobre la cien
mientras intento
que mi ilusión funcione.

Las voces que dicta
se apagan
no sé si por cansancio
como el avión
que cae en llamas
ambos van a lo
profundo
y nada se podrá hacer.

Esta lección que toca
aprender,
de tanto des(encaje)
de tanto amar a-quién?








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lunes, 13 de marzo de 2017

NATANIEL AGUIRRE [20.032]


NATANIEL AGUIRRE 

Nataniel Aguirre González (Cochabamba, Bolivia; 10 de octubre de 1843 - Montevideo, Uruguay; 11 de septiembre de 1888), fue un destacado abogado, diplomático, político, escritor e historiador boliviano.

Nataniel Aguirre nació en la hacienda de Huayllani, en el departamento de Cochabamba el 10 de octubre de 1843. Fue el cuarto de cinco hijos —Cristina, Miguel, Modestino, Nataniel y Josefina— del matrimonio del financista y político boliviano Miguel María de Aguirre y de la dama peruana María Manuela González de Prada; esta murió en 1846 cuando el futuro escritor tenía solo tres años de edad.

Terminó el bachillerato en Sucre en 1857 y poco después conoció a Margarita de Achá, hija del presidente de Bolivia José María Achá. Con ella, a quien adoraba y dedicó un sentido poema, contrajo matrimonio el 30 de marzo de 1864 después de titularse de abogado. El matrimonio tuvo nueve hijos, uno de los cuales, José, quien seria también años después un destacado escritor y político boliviano.

Estudios y política

Estudió Derecho en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).1 y ejerció el periodismo ya en sus tiempos de estudiante; en 1862 fundó El Independiente, donde tenía una columna.

El mismo año de se casó y se recibió de abogado fue nombrado secretario de la Delegación Boliviana en Lima, Perú. La familia González Prada, parientes de Aguirre por el lado materno, lo introduce en los círculos intelectuales y políticos peruanos. También en 1864 escribe la obra de teatro Visionarios y mártires, sobre dos personajes —los patriotas peruanos Manuel Ubalde y Gabriel Aguilar— que en 1805 habrían concebido en el Cuzco la idea de la independencia de su patria.

Al año siguiente regresó a Bolivia para colaborar con las fuerzas de su suegro, que había sido derrocado por el golpe militar de Mariano Melgarejo, contra cuya tiranía lucha activamente (participa en el combate de la Cantería y en otras batallas).

Participó, tras la muerte violenta del dictador Agustín Morales, en la Asamblea Constituyente de 1871 y en los debates suscitados entre los unitarios, encabezados por Evaristo del Valle, y los federales de Lucas Mendoza de la Tapia, tendencia que, tras dudar, pareció más justa a nuestro escritor, que era de ideas liberales. Fue diputado por la provincia de Chapare —en calidad de tal asistió a la Constituyente de 1872—, miembro del Consejo de Estado del presidente Tomás Frías (1872) y prefecto del departamento de Cochabamba (1879).

En 1879 partió a la guerra del Pacífico a la cabeza del escuadrón Vanguardia. Dirigió la Convención de 1880, que ratificó en pleno conflicto a Narciso Campero como presidente constitucional. Este lo nombró ministro de Guerra primero y luego, de Relaciones Exteriores. En calidad de tal negocia en 1884 el Pacto de Tregua con Chile a pesar de que personalmente era partidario de continuar la guerra.2

Sus ideas sociales eran avanzadas; defendió la necesidad de una gran reforma agraria y apoyó a los indígenas. Suya es la frase: “Hagamos del pobre indio un ciudadano como nosotros”. En 1885, el mismo año de fundado el Partido Liberal de Bolivia, se convierte en jefe de esa organización en Cochabamba.

Literatura

Miembro de la llamada Generación de 1880, entre sus obras cabe destacar Represalia del Héroe, Biografía de Francisco Burdett O'Connor, Bolivia en la Guerra del Pacífico y la novela que lo hizo famoso, Juan de la Rosa. Esta obra —publicada originalmente con el título de Cochabamba. Memorias del último soldado de la Independencia y sobre cuya autoría han surgido dudas—,3 es, según críticos y expertos, una de las fundamentales de la literatura boliviana.1 También escribió teatro y poesía.

Últimos años
]
Falleció en Montevideo, de camino a Brasil, donde el gobierno del presidente Gregorio Pacheco Leyes lo había enviado como ministro plenipotenciario ante la corte de Pedro II. Sus restos fueron repatriados a la ciudad de Cochabamba, donde yacen ahora en su mausoleo del cementerio general.

Obras

1864 Visionarios y mártires Teatro  Obra dramática sobre los patriotas peruanos Manuel Ubalde y Gabriel Aguilar
1868 Represalia de un héroe  Teatro Obra dramática sobre el patriota Nicolás Bravo, pieza basada en un episodio de la independencia de México ocurrido en Oaxaca en 1812
1877 Unitarismo y federalismo   Historia -
1882-1883 Bolivia en la Guerra del Pacífico (1882-83), Historia -
1884-1885 "Juan de la Rosa" Memorias del último soldado de la independencia  Novela -
1886 La bellísima Floriana Novela -
1883 El Libertador Historia Compendio histórico de la vida de Simón Bolívar
1874 El general Francisco Burdett O'Connor Historia Relato sobre este irlandés que llegó con los ejércitos de Sucre y se quedó en Bolivia



A mi esposa

Contigo, dulce bien, mi venturanza
es cielo limpio, como tu alma pura,
lago tranquilo, donde al fin descansa
el alma mía de tu amor segura.

Allí la nube del pesar, si avanza,
es humo apenas, que un momento dura,
o ave de paso que a rozar no alcanza
la onda dormida en perenal tersura.

Así cruzo feliz y descuidado
ese mar de la vida, en que tormenta
la calma para mí no ha presagiado.

Y si a mi torno el huracán revienta,
será una isla tu amor, donde salvado
reiré al rugir la tempestad violenta



En su famoso libro “Juan de la Rosa”, Nataniel Aguirre insertó 
algunos poemas. A continuación uno de ellos.


Una paloma se ha perdido
En la enramada.
Tal vez la encuentres, ¡oh golondrina, 
Que inquieta pasas!
Oye sus señas, como en mi duelo
Posible es darlas;
Porque no hay nadie que decir pueda
Belleza tanta.
Hermosa Estrella de la Alegría.
Así se llama,
Sus ojos mismos son dos luceros
De la mañana.
Ninguna has visto sobre la tierra
Como ella blanca;
Porque lo que es menos la pura nieve
De las montañas.
Al ver su rostro la flor soberbia
De la achancara
Se dobló mustia sobre su tallo, 
Quedó humillada.








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