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viernes, 5 de septiembre de 2014

MVULA YA NANGOLO [13.191] Poeta de Namibia


MVULA YA NANGOLO 

Mvula Ya Nangolo nació en la villa de Oniimwandi, distrito Uukwambi, en el norte de Namibia, el 9 de agosto de 1943. Es un periodista consumado que ha trabajado para dos de las mayores cadenas de radio en Europa Central. Ayudó a fundar “La Hora de Namibia” en Radio Tanzania, en Dar es Salaam, y ha laborado como comentarista, productor y lector de noticias para Radio Zambia en Lusaka. Ha publicado artículos en el Daily News and Sunday News, Tanzania; Times of Zambia y Sunday Times, Zambia, Namibia-today (SWAPO), y en African Magazine, Londres. Editor de Namibia-Today, órgano oficial de la South West African People’s Organization (SWAPO). Obra poética: From Exile (Desde el exilio), 1976; Thoughts From Exile (Pensamientos desde el exilio), 1991 y Watering the beloved desert (Regando el amado desierto), 2007. También escribió un documental político Kassinga—A Story Untold (Kassinga –Una historia no contada),1995, que describe en detalle la masacre de los refugiados de Namibia por las tropas surafricanas del Apartheid, en mayo de 1978. Es consejero especial para el Ministerio de la Información y la Tecnología de la Comunicación, en Windhoek. Al decir del poeta Daniel Kunene, “El desierto es también un poderoso motivo conductor para una región que carece de un ingrediente de preservación de la vida, específicamente de lluvia, la lluvia de libertad de los grilletes del colonialismo y la ocupación general de los poderes extranjeros; primero colonizados por Alemania, y luego ocupados por el Apartheid de Suráfrica. El poeta toma plena ventaja de esta aparente contradicción, para crear la expectativa de la lluvia en “Watering the beloved desert.” Y según E. Ethelbert Miller, “Al leer Watering the Beloved Desert uno quiero aprender la danza de la rana y orar a los ancestros. En el corazón de cada exilio sueña un poema. A menudo es la poesía de la tierra, el pueblo y los recuerdos. Mvula ya Nangolo nos ha dado un regalo. Palabras para el sediento. Debemos beber y fortalecer nuestros huesos, sangre y carne”.

Traducciones de Ricardo Gómez para Prometeo
Poemas de Mvula Ya Nangolo




La libertad no está en oferta

Si la felicidad es una mercancía que se puede comprar
la compraré a diario para todos en este país
como soy pobre – sudaré por un salario político
como soy pobre – pediré ideológicamente por mi país
sólo para comprar la felicidad, si es que ésta es una mercancía

Si la libertad es una mercancía que se puede comprar
El pueblo la comprará a diario para este país
como son pobres – sudarán por una victoria ideológica
como son pobres – pedirán con camaradería a muchos países
sólo para comprar una libertad genuina, si ésta es una mercancía

Como la verdadera independencia es tan pesada
quienes tienen cuerpos políticamente aptos tiran, por este país,
del yugo colonial para sacarlo con valentía del camino
 para que la felicidad mane de la fuente de la libertad
si nos cuesta la vida – estamos todos victoriosamente ensangrentados
y manchados por los soldados enemigos, siempre sedientos de sangre.



Desde el exilio

Cuando del exilio regrese  
Le pediré a alguien que me toque
Muy, muy suavemente
Y que poco a poco me calme
Quiero volver a sentir cómo se siente la vida

No he ido a casa en muchos, muchos años
Hace muchos años que no me dejo ver
Muchos años sin ser acariciado
Y he aprendido a añorar mi hogar aquí en el exilio
Donde no brilla tanto la vida

No me han tocado con mucha ternura
Me han buscado las balas
Que atraviesan mi camuflado
Y dejan mi corazón en carne viva
Quiero sentir de nuevo cómo se siente la vida

Cuando del exilio regrese
Pediré a alguien que me 
Presente a los recién nacidos
Que me ayude a identificar a esos adultos
Y que me lleve al cementerio al que hace tiempo 
Se fueron mis amigos y compañeros de juegos

Cuando del exilio regrese
Pediré a alguien
Que comprenda mi silencio,
La carta que nunca llegó
Y que hablaba de nuestro clan y tribu
Pues ahora sólo pertenezco 
A mi país a mi nación
Aún deseo que me acaricien suavemente
La mano y la atmósfera
De la gente en una esfera apacible



Poeta narrativo

Crea tan sólo nuestro poema perfecto
con imágenes tomadas de nuestros héroes ancestrales
y nuestra literatura oral
además de los sueños de mi abuela.

Escucha tu estrofa,
ahí está el tambor
y las gotas de lluvia que caen sobre tu bohío,
compositores que bailan –y, además, 
los cuentos tradicionales de mi abuela.

Temas tomados de los más ancianos de nuestra aldea,
mi madre… los chicos en la circuncisión,
batallas peleadas y ganadas.

Semántica…
¡Pero no pongas la firma de la abuela!
Tú no te escribes con ella.



Niño de Soweto

Sólo quieres mi nombre escribir 
las reglas de este juego literario aprender
que son las mismas, podría suponer,
si fuera civilizado el lugar del que te sé venir 
o tan sólo un poco equilibrado.
Que somos lo mismo, habrías notado;
que en este juego estamos del mismo lado 
y no nos habrías juzgado.

Aunque, igual
como un loco actuaste,
el corazón de mi hijo con vergüenza destrozaste;
eres una bestia por mí inculpada
de mi muñeca en cadenas, doblegada
de mi cabeza abaleada 
¿de mi dolor, bestia, estás enterada?

Más manifestaciones vanas no se harán
ni, del dolor, un registro no violento
mientras yo siga siendo mi propio capitán
ahora que regresar la pena, siento.

Es puro dolor mi muñeca encorvada, 
si para ti no es eso una ignominia plena  
nuestra igualdad está descartada, 
mientras tu vergüenza no haya sido pagada 
será toda tuya esta pena.

Masacre de Soweto, junio 1976.



Detenido en Pretoria

Aunque fuiste desencadenado
temo que estés muriendo en alguna parte
en un ambiente desconocido 
víctima de choques eléctricos sistemáticos
de caras civiles/coloniales tersas y bien alimentadas 
y las mañas de la Gestapo, afrontando una posición desventajosa

Carne y huesos te han hecho desaparecer un millón de veces
para quien quiera que pensara que debías hacerlo 
nunca olvidaremos recordar
a aquel bruto con brazos musculosos
que te metió la muerte a martillazos en tu encéfalo inocente  
y que luce el emblema de Pretoria

Cómo duele 
saber que él es nuestro asesino
y el conquistador de los indefensos
esta vez hemos sitiado a los verdugos
y los hemos hecho presos
para terminar así la lucha de clases armada, de los oprimidos.



Una flor

¿Alguna vez recorriste aquel sendero
   que va a mi aldea
entre el pozo comunitario 
   y la granja de tu tío?
Si la próxima vez que vengas
   no lo haces en máquina voladora

sino caminando en fila india
   con tus compinches, escoria
de ciudad…
   no pases simplemente de largo
por la parada del bus

pon una flor en mi tumba
   pues morí como un valiente
por tu alto salario
   el que recibes sin queja
te había liberado: 
   no vaya a ser que olvides al valiente

Allí sobre mi tumba
   sólo una flor, pequeño, 
sobre mi eterno lecho
   donde descanso pero sin morir aún
sólo una flor, muchacho.



Niño namibio

La madre le da el pecho, acariciante
el padre lucha valiente contra el enemigo
ninguno está contento con las migajas coloniales
que caen de la mesa en la que el enemigo planea arrojar
bombas sobre civiles que irán a tumbas tempranas

La madre le da el pecho, acariciante
el padre, orgulloso, cuida al bebé
juntos luchan contra el enemigo
ahora muchas manos usan ametralladoras
los helicópteros enemigos no encuentran ya dónde aterrizar

La madre ya no le da más el pecho,
el padre ya no cuida al bebé
ya ha crecido, el niño rechaza las migajas coloniales
que caen de la mesa en que el futuro se encoje debido a las bombas: 
decide agregar un arma al arsenal de la familia

Como la madre ya no le da el pecho
como el padre ya no cuida al bebé
porque el niño está luchando contra el enemigo
¡Todos han mandado las migajas coloniales al diablo!
Hay un arma más en el arsenal de la familia
los patriotas todos deberían, sin duda, liberar al país.



Funeral de un camarada

Azul, roja y verde nuestra bandera ondea
a cada corazón congregado, el dolor de una pérdida arponea
la rabia no nos ha reunido acá para derramar lágrimas vanas
flexionamos nuestro músculo, el que a Pretoria amilana
nuestra resolución punza al enemigo como una lanza en llamas

Azul, roja y verde nuestra bandera ondea
ante cada corazón convocado la muerte campea
el trabajo encubierto de cobardes agentes, por años retribuidos
ahora dejen que el enemigo escuche esta advertencia con sus muchos oídos
por años y años a seguir luchando estamos decididos

Azul, roja y verde nuestra bandera ondea
Para cada corazón de padre convocado es natural que así sea:
Liberamos al relámpago sobre esta tierra con muchas lanzas
Del campo de batalla, de la cárcel – el enemigo siente desconfianza –
Es cierto, marchamos valientes con y sin lanzas.



Eco de batalla

Cuando la muerte nos sorprende en la noche
la granada cómoda en nuestra mano
la subametralladora lista para nuestra tierra
y luego, al alcance, un momento de relámpago artificial

Un pensamiento fugaz perteneciente a nuestra mano 
nos guía como un experto a través del campo enemigo
navegando hacia adelante entrando en tierra de guerra
la muerte no sorprende a la mano que ha probado la batalla

Firmes permaneceremos
disparando precisos con un gran estallido
hiriendo, lisiando, matando al enemigo
por el inevitable regreso a nuestra amada tierra.



El sicofanta colonial

De Pretoria, la marca política casera local 
no nos sorprende que reciban tantos rand
pues nunca han tenido una posición política fenomenal
respecto a asuntos fundamentales de los que nos hemos sabido enterar
siempre en la arena han de edificar castillos neo-coloniales 
En vista de que siempre han tenido la tendencia
a cualquier cosa alegar, que recomendemos colectivamente
es claro que tienen poco lugar para enmendar su conciencia
y volver a la posición revolucionaria de la gente
Ya son millones en el mundo a los que ustedes abochornan 
con permanecer sin honra en el abandono suicida de Pretoria 
el mundo sabe que aún quieren aparentar 
pero sigue siendo verdad que los compraron por muchos rands



Sándwich de desierto

Los dioses deben haber creado mi tierra con un plan
dar una dosis letal al conquistador colonial
si a lo largo de la Costa de los Esqueletos se atrevió a posar 
para un retrato o intentó una rosa multicolor cultivar
aquí murió de sed o de ver su nariz sangrar 
así que, sólo inténtenlo y nos opondremos sin cesar 

Los dioses deben haber creado mi tierra con un plan
con mi esposa menos exigente me habrían de dejar
sin rosa roja o amarilla, su jarrón vacío está 
aunque las lluvias han de llegar y su porción nuestro suelo recibirá 
de la Madre Natural y más de una rosa habrá
pues mi esposa exuberante se exhibirá

Los dioses deben haber creado mi tierra con un plan
mi flecha embadurnada con una dosis letal
para matar a un animal escogido, sin despertar
sospechas de quienes, por ancianos, se hacen pasar  
protegiendo lo que los dioses crearon con un plan.



Poderosa lluvia 

Primero llovizna suave sobre tu piel
Después de dejar de asustar a los pequeños
Con relámpagos que trenzan el firmamento africano
Y truenos que rugen por todo el cielo de la aldea
La lluvia cae cuando es de verdad bienvenida

Primero llovizna suave sobre tu piel
Inspeccionando el terreno sistemática y serena
Cuando le gusta la zona se decide a diluviar  
Primero lenta y luego tienes la certeza de que los dioses 
De nuestro pueblo de verdad nos recuerdan.

Primero llovizna suave sobre tu piel
Y luego, de repente estás empapado
Un baño gratuito con agua purificada en lo alto
En algún lugar, de alguna manera, sin duda hay amor
Lluvia, ven o… poderosa lluvia cae ahora sobre nuestra aldea.



Presencia

He tejido palabras para formar a diario una plegaria 
buscando toda una vida a una compañera
han de haber pasado décadas antes de unírmele
viajando cerca y lejos en estos dominios
buscando por todas partes el amparo que me habría de ser dado

He tejido palabras para formar a diario una plegaria,
nadado a través de muchos océanos de entendimiento, 
ascendido a cordilleras de empinadas cumbres y 
descendido a aterradoras fosas de esta tierra 
¿Dónde estás niña de mi anhelo?

He tejido palabras para formar a diario una plegaria
cuando era casi el mediodía de mi vida
alguien apareció en la lejanía del horizonte
para quien trencé palabras que hicieron una prenda tibia 


El desierto del Namib

El polvo del tiempo no ha cubierto nuestro pasado memorable
Mientras aves marinas se posan sobre el mástil del naufragio
Desde la aparición de nuestro rico país en el reparto de la historia
Venidos de lejos, los pesqueros de arrastre en altamar, tan rápidos 
Menguan las poblaciones de peces para no confiarlas a extranjeros

El polvo del tiempo no ha cubierto nuestro pasado memorable
Mientras las aves marinas desfilan hermosas durante un vuelo rápido
Y muestran al mundo que aún estamos en el reparto de la historia
Como desierto más antiguo del mundo tenemos una colosal empresa
Escrutar la mengua de las poblaciones de peces o de colmillos de elefante.

El polvo del tiempo no ha cubierto nuestro pasado memorable
Mientras las aves marinas se dan un banquete con el botín del pescador
Nos han aún de considerar, pues seguimos siendo hecho mundial
Nos ocupamos aquí de la cosecha inmensa de la naturaleza 
Sondeamos las poblaciones de peces o los inmensos colmillos del elefante.



Yo soy África

El último hijo nacido de esta Mamá África que ahora envejece
            en una incubadora política pasó largo tiempo, eso parece;
según dice una calculadora: estuvo allí, de cien años, alrededor
            La sometida existencia del pueblo ¡vaya un importante factor!
como un joven orador por el jardín de infantes se le vio pasar
            y vio a los líderes políticos tras las rejas terminar
Esos líderes, a pasar el amargo trago colonial se rehusaban
            a regañadientes prefirieron una existencia exiliada
como otros miles, dijeron que se oponían valientes al gobierno colonial
            unánimemente propusieron una independencia total
“soy el último hijo nacido de África”, se les oyó al unísono clamar.



Soldando monumentos

Estoy soldando palabras para lograr un monumento más persistente
tallando madera para alcanzar mucha belleza sin tormento
¿Soy acaso el hijo de África que despierta en este momento?
¿Desterrado a la contraportada del libro de este rico continente?

Estoy soldando palabras para lograr un monumento más persistente,
Comprobando que lo que diga tenga dimensiones reales 
¿Estoy soñando en este momento con ir de compras globales?
¿Perforando en busca de más petróleo sin consumir al continente?

Estoy soldando palabras para lograr un monumento más persistente
La escultura podría lograr el mensaje político que ahora se requiere
¿Es pedir demasiado en este momento para este pequeño que muere?
La sangre ya ha enfangado lo suficiente las aguas de este continente.

18 de diciembre 2006.


PÁGINA VIRGEN

Siempre recurrimos a esta página virgen escondida
En este momento de indignación global explosiva
Pues en una jaula de hierro nos vemos encerrados
Tratando de bailar en este siempre inquieto tinglado
El calentamiento global, del que huir no se da por descontado.

Siempre recurrimos a esta página virgen escondida
Son las naciones ricas quienes han generado esta ira
Encerrando a los países pobres en una jaula de hierro
Aun sabiendo que de seguro ni ellos ni nosotros viviremos
Ningún país rico ha pagado por hacer del espacio su destierro.

Siempre recurrimos a esta página virgen escondida
En esta rabia mundial presente que ha sido tan discutida
No más hablar de que el mundo es sólo un escenario
De esta jaula hecha por el hombre debemos liberarnos
Para vivir en paz en este, nuestro espacio por Dios creado.

Traducción de Ricardo Gómez




Robben Island

Dedicated to comrade Andimba Toivo ya Toivo who spent eighteen years of a twenty year sentence on Robben island.  


Just how far is Robben Island from a black child at play?
What forces take his father there with all the world between?
Oh! Mother caution your warrior son again
or else he'll show his might

Just how far is Robben Island from the United Nations
   headquarters?
Have I time to ponder now when patriots are drilling fast?
Spears are flying and the shields are once more bloody
for the drums of war are beating again

Just how far is Robben Island from the London Stock Exchange?
You couldn't hear my talking war drums
for uselessly loud is the enemy's cannon roar

Just how far is Robben Island from the Yankee's White House?
I have no sight for I do not speak languages so foreign
the stars and zebra stripes are dazzling me
the US President speaks--his foreign secretary cheats

Then just how far is Robben Island from the field of Waterloo?
A few bushes away
a village or two in between
and the warrior son will take you there.




Guerilla Promise

I'll rush upon you
like escaping newborn sunray
that dazzle you with my lethal swiftness
'cause I'm the Fight
As unknown as an unborn battle
labouring with steel and hand grenade
I'm death conceived
'til my moment arrives 
with pain...blood and terror
I'm a soldier of this realm
I'm a poisoned arrow
I'm a string-bow
I'm a sharpened spear
I'm a sword
waiting in my sheath
only for your death.





jueves, 13 de febrero de 2014

COSMO PIETERSE [10.934]




Cosmo Pieterse

Cosmo George Leipoldt Pieterse (nacido en 1930, Windhoek, Namibia ) es un sudafricano dramaturgo, actor, poeta, crítico literario y antólogo. 

Pieterse fue a la Universidad de Ciudad del Cabo y enseñó en Ciudad del Cabo hasta abandonar Sudáfrica en 1965. Fue prohibido en virtud de la Ley de reuniones Sediciosas de 1962. Posteriormente enseñó en Londres y en la Universidad de Ohio en los Estados Unidos: Al llegar a la Universidad de Ohio en 1970, se convirtió en un miembro del profesorado numerario en 1976. Sin embargo, después de viajar para encontrarse con su editor de Londres en 1979, se le negó el reingreso a los EE.UU. En la información clasificada, figura supuestamente por ser "un comunista sospechoso". 

Obras:

(ed.) Ten One-act Plays . London: Heinemann Educational Books, African Writers Series 34, 1968.
(ed. with Donald Munro) Protest & conflict in African literature , 1969.
(ed.) 7 South African Poets: poems of exile . African Writers Series 64. London: Heinemann Educational, 1971.
(ed.) Short African Plays . London: Heinemann, African Writers Series 78, 1972.
(ed.) Five African Plays . London: Heinemann, African Writers Series 114, 1972.
(ed. with Dennis Duerden) African Writers Talking: a collection of radio interviews , 1972.
(ed. with Gwyneth Henderson), Nine African Plays for Radio . London: Heinemann, African Writers Series 114, 1973.
Echo and Choruses: "Ballad of the cells", and selected shorter poems , 1974.
(ed.) Summer Fires: new poetry of Africa , 1983.





CANCIÓN (NOSOTROS CANTAMOS)

Cantamos nuestros hijos que han muerto rojos
Cruzando el cielo donde atraviesan el alambre de púas
Balas de papel blanco, clavos de plomo gris
Y cantamos la luna en sus agonizantes fases.

Cantamos la luna, nueve lunas azules del ser,
Cantamos las lunas de sangre estéril,
Sangre de nuestras hijas, aguas en fuga
Desde ojos sin cuerpo, absortos y secos.

La simiente de la tierra cantamos, las flores
De la hombría, del trabajo, de la primavera
Cantamos las muertes que acogemos como nuestras
Como el nacimiento desde el polvo, que es verde, cantamos.







Cape Town
Cape Town was originally developed as a victualling station for Dutch ships sailing to Eastern Africa, India, and the Far East more than 200 years before the construction of the Suez Canal in 1869. Jan van Riebeeck’s arrival on 6 April 1652 established the first permanent European settlement in South Africa. Cape Town quickly outgrew its original purpose as the first European outpost at the Castle of Good Hope. It was the largest city in South Africa until the growth of Johannesburg and Durban.



To White South-Africa

If, when you walk around the Cape’s sand flats*,
You do not see men laugh or sing or play
But only hear them swear and shout, then say
That here are those who work in your stone flats,
Who walk your streets; who see your sights; who are
Your blood, your sin, your guilt your crime, who own
No colour in their lives but their own,
Who live in the dark because you bar
From light the children of the sun, who pray
To God for help that never came or will,
Who are to hunger, pain, each human ill,
Just as you are, and the last to death, all prey…
Your wealth feeds want, two-thousand miles o’ersea-
You’re blind to, ten miles from your eyes, stark misery







viernes, 10 de septiembre de 2010

966.- DORIAN HAARHOFF


Dorian Haarhoff Namibia, 1944. Poeta, narrador y tallerista de escritura creativa en África y en Canadá. School songs es uno de sus libros líricos. Sus libros para niños incluyen: Desert December, 1994; y Guano Girl and a children’s play, Alice in Welwitschialand. Otras obras: The Writer’s Voice, 1998; Tortoise Voices, 2001; Bordering, 1991; Aquifers and Dust, 1994; Tortoise Stories, Stories from Africa and the Great Elsewhere, CD, 2002.





POEMAS DE DORIAN HAARHOFF



PROFECÍA SECA

es ahora el tiempo de los profetas
con sus voces retumbantes.
la tierra los engendra espesos
como púa de camello, estos viejos.
su piel encostrada como un dique,
ellos miran los primeros brotes de la jacaranda
púrpura el labio del árbol.

las piernas del clima escriben crónicas del frío
ascendiendo desde la tierra de septiembre.
ellos siguen la mariposa
volando sobre alas de nieve, para encender,
sus formas de rocío en los pétalos.

ellos golpean sus bastones en exclamación.
las mariposas lo hicieron hace diez años,
recuerda aquella gran inundación,
cuando los cielos anegaron el desierto
y los automóviles, acampando en los lechos del río,
fueron lanzados hacia las cumbres de los árboles superiores
en los locos diluvios que mojaron prensa.

ellos miran con ojos de relámpago
cómo el sucio vórtice
lanza su fina arena hacia los rostros.
ellos apuntan a las colonias de hormigas,
al solo songololo que se escabulle.

en un crujido de huesos
los adivinos del cielo aclaran sus gargantas
y escupen las primeras gotas en el polvo.
con lenguas seguras como el trueno
ellos predicen una estación de buena tormenta.






DICIEMBRE DESOLADO

No hay nieve
En el diciembre de Namibia
sólo el blanco de las espinas
arrojadas a este cielo como abetos.
no hay ningún muérdago
excepto aquel de fruto rojo
que se aferra al higo
yermo y como un árbol bíblico.
no hay aire crujiente
para que campanillas o voces
tintineen,
ningún regalo de oro.
pero el escarabajo canta
amarillas canciones solares
haciendo pesebres
para pastores de cabras.
la estrella del desierto
brilla a través de la noche de Namibia
y nosotros traemos
cuarzos rosa para un Rey.






CANCIÓN DE AMOR A UN GUEPARDO

los muslos se levantaron, el espinazo se encorvó,
tu corazón grande traga el aire
en un arroyo de velocidad de guepardo.
te clavas a través de la acumulación de polvo
para remover la tierra con almohadillas de tracción.

si yo fuera un shaman de los tiempos psíquicos
abrazaría tu forma de criatura.

viviría una larga cautividad
acercándome furtivamente a Mogol y Sultán
envolviendo la caza en una línea de brisa,
una cabeza fina que resbala ante el viento,
la línea del ojo acerrojada en una pulsación,
tumbando a tierra al ciervo.

mientras los continentes desplazaron
su gravedad de gran volumen,
Yo rastrearía sus marcas,
uñas rociadas en una huella de cuatro garras,
la tierra tiende un puente a África.

aquí yo te observo marcando profundamente
bosques de espinos de árboles juguetones,
dejar caer un cuerpo de muñeca de trapo en un tenedor,
y luego dejar volar tu oscura mancha de desierto amarillo
con su aroma a través de la planicie interminable.

en un tiempo de cercas y depredadores
tu esperma se marchita en las cuevas del felino
que raramente hacen eco al chillido de los cachorros.

tímido, huidizo como la nube Namibia,
¿hacia dónde correrás, mi amor?
¿cómo cojearás hacia la vida en la extensa pradera?






Y AHORA EL PAYASO

un redoble de tambor tarararaa,
un estruendo de ruidoso estallido
y entre el aro él lanza
su cuerpo de balón reventado.
mechones de pelo
amarillos como un ojo de león
guindan de sus orejas.

contrae sus pies
al tamboreo del circo.
con amplia máscara blanca
y nariz de sol de goma, él rebota
y, ácido como un sorbete,
atraviesa por
nuestras lenguas desternilladas.

arriba abajo pedalea
sobre su monociclo.
nos pica las lágrimas,
pateando aserrín
con pies de torbellino.

luego suspira con suspiro de tonto
y cambia hacia el color
de nuestros ojos de isis.
nuestro goce y seriedad se evidencian
con las payasadas del clown.






FIGURA FOLKLÓRICA

poseo tantos nombres
como lenguas existen
en África completa
mi nombre es chasqueado
como cera de abejas en los dientes
o pronunciado suavemente
como miel en el estómago.

bajo la hoz de la luna,
macho en su pegajosa figura,
corro y cazo
veloz como el chacal plateado.
y cuando la luna es mujer,
brillante en su círculo completo,
me escondo como una liebre
y la observo remolcar la marea
afuera de la rocosa playa.

cambio mi naturaleza
veloz como un camaleón.
me escondo en matorrales
para asustar a un niño
y esparcir las cabras.
ordeño tibia
leche de vaca.

luego cuando el sol se inclina,
dirijo un coro de cigarras
en un árbol espinoso
y golpeo el tiempo púrpura.
moldeo mi cuerpo
en una plegaria del desierto
por toda el África.

Traducción de Raúl Jaime Gaviria