miércoles, 25 de enero de 2012

5688.- ADELAIDA CABALLERO




Adelaida Caballero
Elizabeth Adelaida Caballero Arreola (Monterrey Nuevo León, 1986), conocida como Adelaida Caballero es una poetisa mexicana que actualmente vive en Gotemburgo, (Suecia).
Comenzó a escribir a los seis años y su primer libro Cuervos en mi ventana, fue editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2000, cuando tenía apenas trece. En diciembre de 2002 fue galardonada como ganadora por el estado de Nuevo León en el concurso La Juventud y el Mar organizado por la Secretaría de Marina dependiente de la Armada de México
El Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco) la hizo acreedora en octubre de 2003 al Primer lugar en su concurso de reseñas sobre la exposición "Siglo XX: Grandes Maestros Mexicanos" por su trabajo Remedios o la poética de lo científico en el cual propuso que la obra de la pintora española Remedios Varo es una cosmología personal independiente cuya expresión plástica más que una metáfora, es el producto de imágenes poéticas sostenidas por referentes formales tomados casi siempre de la ciencia, lo que según Caballero reduce a ésta a ser un recurso formal y no un tema específico.

Poesía, heavymetal y teoría literaria

En 2007 se dio a conocer fuera de México con Cuando los demonios cantan (Ediciones Edén), poemario prologado por Indran Amirthanayagam y José Kozer. El mismo título cuenta con un epílogo escrito por el autor y cantante Erik Danielsson, líder de la agrupación de black metal Watain. Ese mismo año durante un viaje a Escandinavia conoció a músicos como Björn Strid (Soilwork), Martin Rosendahl (Corpus Mortale), Per Gustavsson (Nifelheim) y Oscar Carlquist (RAM), siendo éste último quien más tarde la invitaría a hacer una colaboración en su álbum Lightbringer (AFM Records, 2009).
De 2003 a 2007 cursó estudios de Letras Hispánicas en la Universidad Autónoma de Nuevo León, institución que otorgó el Primer lugar de Poesía en el XVII Certamen de Literatura Joven Universitaria a su trabajo Apología de los puntos cardinales (en Antes de nosotros, UANL 2007), poema largo que aborda perspectivas de tiempo, espacio y creación, así como elementos que la han horrorizado desde pequeña, como es el caso de los pájaros y las mariposas negras.
En 2008 abandonó México y a finales de ese mismo año comenzó a trabajar en la creación de la Organización Internacional de Escritores Jóvenes junto a Amanda Durán y Miguel Ángel Ortiz, proyecto que busca el fomento de la creación y la promoción del trabajo literario de autores menores de veinticinco años sin importar su nacionalidad, su ideología política o su lugar de residencia.
En enero de 2009 se inició en la teoría con un curioso ensayo titulado Sistemas semánticos no verbales en el orbe de la obra literaria (o Nonverbal Semantic Systems in the World of Literary Works, en Out of nothing, Issue 1. USA, January 2009) cuya defensa principal es ser un:
"estudio teórico realizado por la propia autora de la obra de que es objeto, lo que debe otorgar al documento cierta fidelidad, ya que si bien es prácticamente imposible para el teórico o el crítico ahondar en los intersticios de la mente del autor fuera de lo que pueda interpretarse psicológicamente en la obra misma, no es así para el creador que explicita estos aspectos intencionalmente bajo cierta normativa de objetividad y adoptando la postura del teórico de su propia obra, en donde la obra no es el objeto misterioso a desmitificar sino la demostración completa de la teoría creativa o poética."

En este mismo documento acuña el término adegrama (de ad- proximidad y grama- escrito o gráfico), al que define como un sistema de significación basado en estructuras sintácticas, signos no lingüísticos o lingüísticos exacontextuales, polisémicos; leyes, principios y fórmulas fundamentales generalmente importados de otras disciplinas (biología, astrofísica, matemáticas, música, etc.) y que reconfiguran el sintagma para volverlo atractivo al ojo y de paso estimular la cognición en los receptores, dándole al texto literario (y acrecentando en el texto poético) la posibilidad de una lectura elevada a cierta potencia.

En abril de 2009 consiguió el X Premio Gloria Fuertes de Poesía Joven convocado por la Fundación Gloria Fuertes con el poemario Mecánica del fuego. El jurado, que acordó premiar a Caballero por unanimidad, estuvo formado por Ana Rossetti, Blanca Andreu, Javier Lostalé y Luzmaría Jiménez Faro.

Colaboraciones interdisciplinarias

En 2009 colaboró con la banda de heavy metal RAM (Suecia) durante las grabaciones de su álbum Lightbringer, leyendo fragmentos de distintos poemas en los tracks 01 y 10, Crushing the Dwarf of Ignorance y Prelude to Death.8

Otros datos de interés

En octubre de 2008 planteó la crisis de autoconcepto al que se enfrenta el estudiante de humanidades en México así como el problema de las políticas institucionales universitarias mexicanas actuales a través de una crónica titulada Será melón, será sandía (en La Universidad a debate, Revista Pantagruélica, octubre de 2008).
En la página legal de la edición impresa de Cuando los demonios cantan se encuentra la leyenda Todas las partes de esta publicación incluido el diseño de la cubierta pueden ser reproducidas, almacenadas y distribuidas de cualquier forma y por cualquier medio en pro de contribuir a la difusión del trabajo de los autores jóvenes.

Obras y publicaciones

Cuervos en mi ventana (Universidad Autónoma de Nuevo León, 2000)
Remedios o la poética de lo científico (en Vida Universitaria, Universidad Autónoma de Nuevo León, octubre de 2003)
Cuando los demonios cantan (Ediciones Edén, 2007) texto completo
Apología de los puntos cardinales presentado para el XVIII Certamen de Literatura Joven Universitaria y publicado en Antes de nosotros, Universidad Autónoma de Nuevo León 2007
Será melón, será sandía Revista Pantagruélica, octubre de 2008. México)10
Pérdidas (en Fatum, Revista de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Baja California Sur. Número 11, mayo de 2008. México.11
Nonverbal Semantic Systems in the World of Literary Works (Sistemas semánticos no verbales en el orbe de la obra literaria, Out of Nothing, Issue 1, Jan. 2009. Traducción de Laura A. Vena)



Poesía joven regiomontana


Él me observa, poema desvelado
mientras le escribo versos boca abajo
y anochecen dormidas las ciudades
los pueblos, la imaginación y el tiempo
prendado de las simples cosas






Batallas


Hordas infinitas, mujeres plomo
Lluvia metálica en rostros metálicos
Llave de Fa, corva y siniestra
Oído amorfo
– homúnculo anidando
en el cadáver de otro homúnculo –.
Tristeza, su armadura vulnerable
Ojos errados, cabizbajas las huestes
Rompe un himen silencioso el olifante
como en tardes de Roldán:
ejércitos plomizos me disputan
Son bestias doloridas las ideas
El fuego
mis mujeres caídas en combate














Ciudadano antípoda


Las aguas se baten en duelo
El careo
obstáculo infranqueable
ahoga los meses mudados en años
Esos como navaja
sobre mi piel de roble

La mordida de Aracne
ardía como los besos
de algún insecto que amante
la mató en su tela
Horas de danza
espera apocalíptica
se funden en el susurro
de sábanas memorables
Debe testificar toda mi carne
frente a un tribunal
conmovido de presagios
El cuerpo flaquea
se esparce como las cenizas
que el Viento del Norte
como a una hija lleva en brazos
Oscuras siempre
bajo el mismo sol
de todas las soledades
tu voz y la mía
en íntimo contrapunto
Perdidos en dimensiones
de algún átomo polivalente
vivimos en roncas cumbres
antípodas del universo














Otras cosas simples


Epígrafe.- (Por eso muchacha no partas ahora
soñando el regreso
que el amor es simple y a las cosas simples
las devora el tiempo

Chavela Vargas, Las simples cosas





Cerrados los ojos
son suficientes dos olas
para escribirle versos boca abajo
Agua en horizonte levantada
huele soles, despedidas
puños crispados
Aquí, donde las aguas se baten en duelo
Y el careo parece erigirse
como obstáculo infranqueable
vuelcan tardes cuerpos en arena
ojos negros, nombres oxidados
Parten horas
duermen río y embarcadero
Su pueblo viste gris y Viento Norte
Él me observa, poema desvelado
mientras le escribo versos boca abajo
y anochecen dormidas las ciudades
los pueblos, la imaginación y el tiempo
prendado de las simples cosas












Soledad


Su piel rompe mis pasos
Ansiosa, me examino
me entrego a un tacto gris
un tacto ingrávido


Más, pesarán sus huellas como plomo
dolerán sus dedos como dardos:
imaginación exánime, anémica, inconclusa










Sobre la cama


Broto de su nombre, exuberante
Sobre el trapecio
quieta, mariposa negra
la vigilia


Ato la cortina
Vuelve una trinchera de sombras
Torso protector, él me recibe
Húmeda
fogosa madreselva
Me ciñe a su cintura espesa
de planta carnívora
Llagas gimotean, ansiosa
ávida recibo al vástago


Bebo de sudores
que a otros cuerpos pulverizan
Miento a la llovizna
la amargura de lo ignoto
Un pájaro negro
se desviste en la cornisa








De Cuando los demonios cantan (Edén 2007)




Penumbra


A veces era un tálamo siniestro,
la luna pavorosa, el terraplén
donde las manos nos sudaban de repente
al brincar al otro lado,
el musgo crecido sobre el hormigón de la baranda,
las espinas del limonero en los brazos
o a veces sólo el rostro que hizo el viento
al ondear la hierba en ambos lados del camino.


Él estaba en todas partes, como el polvo.


Las cosas emigraron con el tiempo,
esa herida del tapiz,
una mancha de madera en la pared
y el espejo roto de vergüenza.


Debí entonces aprender que para no perdernos
hay que abrazarnos al cuerpo de los que no están.














De Mecánica del fuego (Torremozas, 2009)




La maldición de los pájaros


No tienen memoria pero sufren
la compañía rancia del recuerdo
llevándolo cosido en ambas alas
como sombra.
Por la tarde
tratan de volar sobre sí mismos
para no mirar al polizonte
que viaja imperturbable junto a ellos.








El sistema del mundo


La baraja se lee, según la abuela,
de izquierda a derecha y de abajo hacia arriba.


Los libros se leen, occidentalmente,
de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.


Los hombres se leen, en todas partes,
de abajo hacia arriba y de afuera hacia adentro.


La única verdad :cualquier otra cosa es mentira.
















La muerte más útil


Estos días hablo y no me escucho.


Escribo anónima la palabra anónimo
y la deslizo por debajo de la puerta
de una casa demolida.


Pólvora y agua es lo que sale de mi boca,
cantos rituales que hacen llover sobre el mar,
huracán en fuga que se arroja
como una hembra en celo
sobre la plaza pública de un pueblo fantasma.


Siembro canarios en tierra de ataúdes
pero ante el escándalo del mono
la voz de los planetas se disuelve.


Ser crucifixión no es el oficio más triste, es este:


la gran impertinencia
de obsequiarte flores cuando quieres pan,
de ofrecerte pan cuando vives de cocaína,
y de no ser mártir para tranquilizar
a quienes necesitan inventarse un dios
desesperadamente.


Puesto que a nadie doy lo que desea,
este oficio blanco es uno inútil:
¿qué hago además
de improvisar sonatas para sordos
o componer un himno en el país de los exilios?


Nada :ya me veo muerta
en medio de una huerta
con flores amarillas que suenan a canario.












Lamentación


En el valle era ya la noche
madre sumergida con el lago a la cintura.


Por la boca negra del destierro
fueron dados nombres a las barcas
en la caligrafía de las flores.


Anduve los muelles,
busqué un nombre que en pedazos
se pareciera al mío.


No hubo.


Y para callarme las alondras
excavé la tierra con los párpados
dispuesta a encontrar el nombre grave de la piedra
pero de los muslos de la madre ensangrentada,
era una mujer que no era yo
la que nacía.












La mecánica del fuego


para Oscar Carlquist


Muerta y renacida varias veces bajo la maraña de los pinos
anduve en el camino de las brujas,
descalza,
respirando
la palabra azul de las frutillas.
Escuché las voces de la herrumbre y de los muertos
que andaban por los huecos de la noche,
traspasados
por el crujir perpetuo de la piedra.
Los coros estelares se alargaron,
los vaticinios de octubre conocieron las edades
tatuadas en los brazos de los saucos.


En los claros otras veces, frente a alguna hoguera
danza enfurecida en la sordidez del bosque.


El tiempo zurció arrugas en secreto,
se llevó las rotaciones a la boca
y escupió tres puntos suspensivos.


En aquel sistema del mundo eran los días
de un violeta negro color baya silvestre.


Luego volví a casa
con alguna sombra amarrada a mis tobillos
y cuando se apagó la última luz
supe que morir es la mecánica del fuego.












Quien cuida la puerta


Antes de ser ojo gris, fuiste gato.
Conocías de memoria cada letra de otro libro y otros muertos,
te llevabas contento la mirada a los dientes
y regurgitabas los huesos
de imágenes incontenibles.
Luego de ser gato y antes de mutar en ojo gris, fuiste saliva.
Andabas en todas las bocas,
la gente se besaba con los ojos,
urdía tu naturaleza lacrimal.
En tiempos en que los ahorcados hablaban desde sus encinas
era así y ahora,
ojo de gato llorando
sus primeras seis de siete muertes
escondes las uñas y callas :tampoco tú conoces el destino.







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