martes, 13 de diciembre de 2011

5367.- THAIS BALLENILLA



Thais Margarita Ballenilla Rodríguez
(La Habana, 10.06.1950)

Poeta

Licenciada en Bioquímica, Facultad de Ciencias, Universidad de La Habana, 1976; es Master en Ciencias Toxicológicas Experto en Fármaco toxicología del Buró de Protección de la Salud y Miembro de la Comisión Asesora Nacional de Equipos Médicos del MINSAP (Investigadora Titular jubilada). En la actualidad es, además, Asesora y Colaboradora del Centro de Control Estatal de Equipos Médicos (CCEEM) y el Buró de Protección de la Salud del MINSAP, Profesora de la Maestría de Toxicología Experimental del Instituto de Farmacia y Alimentos (IFAL) de la U.H., y miembro del Comité de Normalización de Equipos Médicos del MINSAP.

Es graduada del Diplomado de Historia y Práctica de la Creación Poética (2007-2009) auspiciado por el Centro Nacional de Superación para la Cultura del Ministerio de Cultura e impartido por los profesores y escritores Susana Haug Morales, Jesús David Curbelo y Roberto Manzano; y del Curso de Técnicas Narrativas y de Poesía (2010) auspiciado por el Centro Provincial del Libro y la Literatura y la Casa de la Cultura de Plaza e impartido por el profesor Arnaldo Muños Viquillón.

Ha publicado el libro de poemas “Inventaré una despedida”, Editorial Extramuros, 2010; y el libro en multimedia “Amar. He aquí la Poesía”, Sociedad Cultural José Martí y Oficina del Programa Martiano, 2010.

Su poesía también es recogida en revistas literarias como Navegaciones Sur, de México, y Revista Hispano Americana de Literatura, del Centro Hispano Americano de Estudios Literarios en Perú, así como en sitios web de diferentes países, y en boletines como Plaza del Escribano de la Casa de Cultura de Plaza de la Revolución.

Por su obra y actividades literarias ha sido distinguida con:
• Premio Nacional de Poesía “Rafaela Chacón Nardi” 2006, auspiciado por la Sociedad de Amigos del Libro y la Biblioteca Nacional, por el cuaderno “Inventaré una despedida”
• Primera Mención en el Concurso “Ada Elba Pérez” 2005, Casa de Cultura de Plaza
• Mención en los encuentros provinciales de talleres literarios 2004, 2005 y 2006 y Premio en los respectivos talleres municipales de Plaza de la Revolución.
• Diploma de la Casa de Cultura de Plaza por la integración a las actividades literaria de la Comunidad y premios obtenidos en el 2005.
• Premio de Poesía “Oros Nuevos” 2009, auspiciado por la Sociedad Cultural José Martí y la Oficina del Programa Martiano, por el cuaderno “Amar. He aquí la Poesía”.

( Dirección de correo electrónico: thaisbr@infomed.sld.cu )


http://alascuba.blogspot.com/







del libro Inventaré una despedida, 2010


UN VIAJE CON ELISEO

¿Qué hay en las viejas puertas?

La familia trajinando tus afanes,
las naderías.
un juego extraño a soledad
como el rincón que huele más que a otoño.

No entiendes a tu sombra, va más allá de las puertas
y como Enkidu,
el silencio hiere.

Sentémonos a reflexionar sobre la piedra,
el tiempo, cierra un ciclo,
los muertos resucitan.















UNA CASA ESTÁ POR VENDERSE

Por Dulce María Loynaz

Nadie mira la casa.
Sólo la ceniza rasga las paredes
la luz,
penetra como un párvulo
corteja el silencio
que tiene muchos nombres,
y un espacio
donde el polvo marca el vicio.

Una fila de huérfanos insectos
muelen la luz como jinetes,
todos tienen alas
tienen prisa,
para horadar la muerte.

Me sumerjo en el sillón
invade mi cabeza un botín de huellas.
La obediencia de una taza de café
como único recurso, anticipa un eco
sin días,
sin palabras,
con la indefensa virtud del que habla a solas
mientras la voz es un motivo para buscar la calma.

No sé por qué la casa muere, y siento miedo.
Miedo de los cuatro momentos.
Miedo del tiempo donde las risas vienen a nacer.

Una taza de café no puede alejar una idea fija.

Cerca de mí, el perro
guarda los antojos de una paz perfecta.
Veo mi cara,
un coro entona el happy birthday
cuando bastan los dioses atados a mi nuca.

Como desalojar la memoria,
si el tiempo burló el polvo
con un antifaz,
mientras los dormidos perforan la noche
y la cadena, genética cadena,
parte el pan con la ausencia,
entre los fieles pájaros que fueron.

No me ha faltado la costumbre
un discurso entre ellos y yo
unidos a mí, “la noche negra”,
sin importar que el tiempo torce el hilo
y la ironía, la conciencia.

Será la casa un mito, como antes
o un cascarón con la raída sed
donde cercena la luz lo que se nombra
y la manera de estar cuando no estamos.

¿Quiero decir que la casa sueña
y nos conmueve el buenas tardes
donde vienen las abejas,
hablamos del mar,
con el mismo reloj, vacías las manos
de tribuna voz, de siglos ?

Cerca de mí, están las fechas
con la cólera que trastorna “el antes”
a pesar del sueño y los peces
soy la misma.

Doy las instrucciones.
Vendan mis muebles,
y la casa;
pero no el espejo, donde aún soy joven.

Impongo un precio antes de irme.













AL BORDE DE UN DOMINGO

"Estoy cribando mis cariños más puros".
[ Cesar Vallejo ]

I
La memoria en hojas recién lavadas vuelve
como una mujer de grandes moretones,
una matriz fija las esporas de la vida entera;
pegando grittttos.
Guarda para sí los 365 días en que puso huevos la nostalgia.

Ahora no soy más que un nudo de sombras.

La casa oferta los guarismas:
nada puede evitar
el café,
el milagro de los frijoles negros
la boca abierta de la niña Equis
(buen momento para los palillos de dientes)

Quién hubiera pensado en los domingos lamiéndonos los codos.

II
Madre dijo que no demoraría.
Algo poseen las personas mayores
el don obligatorio,
la sordera de imposibles.

No ceso un minuto de parar el reloj
como quien graba un domingo a la tres de la tarde.
Alquilo un mundo al borde de las piedras,
y nazco otra vez.

III
Éramos todos dentro de la casa
―copias de generaciones―
devorando la mesa
con tanta cana tía hablando y tanta muerte diminuta.
El humo domésticoalgoritza la nanicienta falda
(me acuerdo de los pantaloncitos bombaches)
el pan nos cobra sus 999 calorías (a las 12 de la noche),
labinomia fe, a pulso,
sugiere probar el agua del azul más triste.

IV
No sirve de nada el sírvete materno que sale de la tumba.
Amalgama de ovarios transparentes
la indigencia espiritual
del que pasa entre sus propias baterías genitales
y busca un levatian bíblico arrepentido.

No sirve de nada el dogma humano
neutralizando el cuerpo
con la guardamiopía,
el hambre de memoria
con la perspicacia de quién vive y quién muere.

Cuando se ha quebrado el propio hogar
las pupilas: dos puertas que al viento van y vienen
sombra...a...sombra, rallándome las uñas,
las 61 uñas que contaron los junios,
con la indiferencia de las paredes,
sin olvidar los retratos y...
toda la mudez bajo la tierra.

V
La vida nos lleva demasiada ventaja.
Habla cierta lengua de pájaros
como una políglota,
como un responso
como no sé que espanto.

Nombre, nombre de sus nombres: pedazos
Mamá,
Papá,
abuela Julia,
Charles, Miriam, Martica,
Luz María, Dulce María y todas las ecuménicas Marías
cosiéndome los brazos y las muelas.

Pensamos que vendría / el domingo bocón
y la vejetal memoria a servir de musgos,
nada más, rezando la pura yema infantil con sus nalgas
y su anillo inconfundible.

VI
No veo a Dios tocándome los hombros,
No oigo las lenguas que se van y llegan muriéndose de risa....
La extraña manera de ser los niños azules
con una frágil oración en los pulgares
Extraño el: ¿di mamá?

Ignoro la manera de versar la transparencia
para alzarnos sólo de espejo a espejo
con la única opción de sonreír,
(volver a sonreír, reír mucho)
ya no tengo Marías que se van
ya no tengo TRIL
ya no tengo CE
ya no tengo nada, nada,
nada.












del poemario inédito Todo es objeto de memoria

CANCIÓN PARA MÍ MISMA

"Escribo esta canción porque hace falta".
[ Thiago De Melo ]

No es un artificio poder vivir,
el tiempo es poco para gritar
¿Qué es lo que pasa?

No es el pacto del verano o el invierno,
ni el juego que inventé
como la muchacha que guarda su amor
en la cajita de sándalo,
asume la vida familiar, ante el absurdo
se fuga un rato de la tierra,
columpiada sobre la ida y el regreso.

Me gustaría escapar de la tierra,
obviar el destino y los árboles del miedo,
cantar al mundo la ternura,

con el silbido de los que seducen
todas las esencias,
todas las ideas,
todos los oídos a todos los hombres que sirven para amar y ser amados.

Falta mucho para que los nuevos pájaros canten después de las bombas
y arreglar la primavera.

Nuestro límite es llegar a la vejez
resolver los asuntos materiales,
un pequeño espacio
como......quién alquila el entusiasmo
la clásica ortodoxia de la suerte y
la opción de postular a los difuntos.
(preguntando: ¿cuál fue el ido?)

Ante la memoria todos estamos serios,
vivimos una vida prestada,
el momento de la total eternidad.

Me resisto a pensar que sobran los pedazos de sol
tras el asalto de pájaros que
no tienen nada que decir, ni lugar donde regresar.
Harta de memoria y de girar sobre la rueda,
observo el agujero de la hormiga,
los nombres perdidos,
padezco la certeza, las excusas y
la otredad
donde sobran todos los adioses y los muros.
Sobra esta gran canción para cantarme a mí misma.












AIRE LETAL

"¿qué traen las colinas azules del recuerdo?"
[ A. E. Housman ]


Un muchacho de la Habana ve brillar la luna
No recuerdo otra sensación para impulsar la vida. Hay que vivir: ¿Qué ironía?
La teoría del Génesis, el aria de las crucifixiones, un instante futuro donde brotan
los pájaros maltrechos.
El poeta insiste. Porqué el hombre esta aquí, cerca su frente de sueños y el amor prohibido. Una aspiración sublime.
El muchacho de la Habana me persigue. No me atrevo a pronunciar su nombre.
Camino las calles ―me cuentan su dolor― sospecho que alguien se suicidó.
Entre las multitudes, paradójicamente, un peregrino insiste en contemplar Jerusalén.











UTOPÍA

"Fue entonces que empecé a (des)creer en
la fragilidad de las palabras..."
[ Luís Manuel Pérez-Boitel ]

Un extraño ignora el lugar, la casa
sometida a tantas cosas imposibles,
los únicos recursos que solemos tener:
los sueños,
la suerte,
las viejas ilusiones, y los amigos (a veces) en alguna parte.

La felicidad,......la felicidad......¡No!
―es otra cosa―
discúlpeme por llamarla accidente,
capricho,
aventura,
tiempo perdido.

Una voz más fuerte podría llamarla Amor. Aun cuando sea tarde, siempre habrá sitio para las eternidades.
No seriamos golosos si probamos un bocado de silencio. Quizás el único recurso fueron los nombres quemados con palabras de IR A LO PROFUNDO.
Discúlpeme si me equivoco otra vez, y somos todavía los mismos. Quizás, la memoria fue el impedimento, y no supe limpiar de palabras frágiles este poema.













SI ALGÚN POEMA ME HICIERA COSQUILLAS

"Hombre sé mi metáfora"
[ Dylan Thomas ]

Vuelve una imagen y otra
la misma imagen de todos los días, a la que no le saco partido.

¿Serán las muchachas y los hombres pintados en las paredes?

Cae rarezas en los ojos, y no es posible escribir
nefastas paradojas del mundo interior
(donde está en breve todo el exterior).

Si me hiciera cosquillas algún poema.
¿Qué busco, rascándome la cabeza?
El afán ―del no se qué―
Una idea de color verde,
El maná que me obligue a transitar a través de los muros,
y confesar las licitaciones del blanco.

Nadie turba la conciencia y el débil concepto de eternidad.
Dicotomía para el que cuenta todas sus historias, y profetiza sobre las ballenas, pero:
¿quién comprenderá lo subterráneo,
lo que no pudo resolverse en una melodía o un quejido?

Claro. El poema es algo más,
algo más
(un sonido furioso, la huella descifrada, el canto ebrio de una virgen, una herida que no cierra, la palabra exacta, el amor partido en dos, un flecha de memoria)

Neurótica que soy al escribir con un mazo de alfileres.














CUARENTA

A Roxy

Dejan un saldo sus treinta;
solicita el aire,
la orfandad del horizonte
un puente abierto; anticipa
el dogma de los pájaros migrantes
y las violetas, con ese amor tan niño.

Mira el otoño que viene y anda.
Míralo, míralo bien,
no tiene nada de tarde y sueños,
humea (ciertamente)
entre la verdad y el último invierno.

El ruido de tu nombre
marca el límite en la casa violada por los años,
tropieza con la ausencia y una canción:
Los maderos de San Juan, piden queso, piden pan.

Un recuerdo muerde tus olores,
con la blanca esencia del instante,
y la negativa de vivir el azul crecido de mi vientre.

Mira el otoño que viene y anda.
Míralo, míralo bien,
no tiene nada de memoria y tiempo.













MEMORIAS DE UNA MUJER DE ISLA

"¿Qué trajo la metamorfosis?"
[ Virgilio Piñera ]

Podrán las palabras estar de pie con capuchas negras, en el preciso momento en que se lava sus pezones, una mujer con ojos de mar. Me acostumbro a (ser) la misma mujer o la Encarnación de la mujer en el silencio, la imagen que reboza la realidad, y todos los secretos de la casa.
No voy a aparentar las emociones y volver al viejo libro de la muerte.
―Iré a la cocina, colaré café y pasaré la noche en vilo―
Necesito alguien para hablar ―¿Por qué no le llevo una tacita de café?―
No quiero ser araña, quiero ser paloma en un carro de fuego con muchas serpientes a mi lado. Los recuerdos (amigos o enemigos), la mesa con la ausencia de las velas, el amor una vez a la semana, nos privan de la capacidad de soñar.
No iré a la cocina ―¿Iré? ―
Si pudiera saltar del lecho y beberme toda el agua maldita, la bebería toda para combinar la especulación y la experiencia, y vivir la noche de siempre.
No tengo tiempo para la parte externa del recuerdo, para la bobería bestial de esos seres milagrosos que pueden desalojar hasta la última gota en lánguidas transformaciones, en el exorcismo de los hombres-conchas, (huitclos) que disputan las espinas de los peces, (preferibles a los huesos) pobladores del mundo en que se invive y sueña.
―¿Por qué no le llevo café?― Hablaremos un rato.

Todos nos hemos desvestido, en la sistemática redondez de la plática (encima, sí, del vientre) esperando una proposición en el momento en que nadie cree en Dios.
La luz es una alegoría. La taza de café es otra alegoría. Cada día perdido es una alegoría.
Reconocemos el diálogo de la luz y la sombra a X millas de nuestros ojos,
los espejos estratégicos,
los dientes de los tiburones,
las eternas historias de los negros que fueron, y de los blancos que no fueron, o al revés o como parezca mejor (y también de los que se fueron)
Admiramos a los que pueden pernoctar en la cueva, los que pueden reír en la piedra de los sacrificios,
(bien por Piñera que podía reír como un hereje)
mas
desconocemos que muy pronto vamos a practicar estas mortales elegancias de los fantasmas,
del hombre que se creía un mudo pez, una mariposa del Etna.

Quién pudiera ser la mujer racional y pura, a las once en punto de la vida, quién pudiera ser el espacio que ignoramos, la memoria aferrada a esta isla.
―¿Decías algo?―
―No, solo saboreo una taza de café ―


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