viernes, 18 de noviembre de 2011

5180.- ALICIA GRINBANK


ALICIA GRINBANK nació en Buenos Aires (Argentina) en el año 1949
Es egresada de la Alianza Francesa en la Especialización Literatura, como profesora de

francés enseña y traduce, y desde su oficio de poeta y narradora coordina Talleres de Orientación para la Escritura y Cursos de Lectura.

Sus poemas y cuentos se han distinguido en certámenes nacionales e internacionales como:

Concurso del Museo de Arte Español Enrique Larreta; Premio Honorarte; Fundación Carmen Gándara; Editorial la Luna Que, Universidad de Morón; Fundación Banco Boston; Museo Argentino Saavedra; Fundación Avon, etc.
Integra antologías de cuento y de poesía de Argentina, Chile y Uruguay.

Libros publicados:
BRUMA Y VERDOR,1987, poesía
CURANTO,1992, poesía
LA BALSA DE LA MEDUSA, 2002, poesía
NOCHE CERRADA,2006, poesía. Mención de Honor como libro editado.
PULMÓN DE MANZANA, 2011







PULMÓN DE MANZANA

En 4 cuadras a la redonda se fragua el mundo.
Ventanitas y detrás el desdén el amor la cacería.
En algunas terrazas se baldea
en otras se tritura el costillar.
La vecina fuma a morir
y en el mercadito -a las siete de la tarde-
la broma chabacana
diluye el estrago de los rostros.

Pero la hora más intensa
sucede cuando me acuesto
y dejo que me bañe la luz nocturna del barrio.

Escucho su respiración de animal doméstico:
débiles reyertas besos salvajes.
Hasta que la bocina de algún tren carguero
hiende la noche y me duermo.

“Pulmón de manzana”









Sin página web, ni blog, ni celular
mi derredor es de silencio.
Hay sonidos sin embargo:
en la estación Colegiales
entre vías muertas e inmundicia
canta un gallo.

También él -sin corral ni batarazas-
sostiene su vida
con ese misterio de adiós que siembra el tren.









No doy el asiento en el colectivo
ni a anciana ni a embarazada.
La una vivió hasta ahora- lo cual es mucho-
la otra va a criar: toda una misión.
Yo en cambio
exigua de poderes maternales y cercada de vejez
debo mirar por la ventanilla.
Digerir la turgencia de ese vientre
y el pavor del blanco rostro suplicante.









El encargado del edificio
además
hace matambres para vender .
Se asoma a la bullente cacerola
cual vaporoso Narciso
y vigila al pobre atado.
Su vida –más que por el lustre del peldaño-
pasa por la gloria del matambre

Y tal vez todos cultivamos
-a la vera del brillo y las maneras-
nuestra oscura flor de sebo.

Inéditos de la serie “ESTACIÓN COLEGIALES”








TANGUITO

Vuelve tu rostro esta noche:
la mesa la copa y el vino
son el ruedo fantasmal
para el inútil olvido.

Aquí empino el más amargo
el más triste de los vinos:
brebaje del dolor uvas de la sequía.

Y ése que juntos bebimos
-el vino del frenesí-
ahora ya es sólo borrasca
charco en la soledad.

De la antología Memorias del Vino (Ed. Botella al Mar- Uruguay. 2007)









En un punto casi fijo del cielo
el pájaro
aletea con vehemencia.
Al mirarlo
no se sabe
si el aleteo es éxtasis de libertad
o desesperación.

De “Curanto”( Ed. Libros de Tierra Firme. 1992)











LAS QUE NO

Infladas por el viento
las camisas del hombre
aletean
su colorida vacuidad.
No son esposas a la espera
de la ensombrecida bestia de oficina
esposas humeantes de hijos
esposas sociales de brocato en Navidad.
Las camisas del hombre secándose en la soga
saborean ya a cada lengüetazo de sol
el olor del hombre la piel del hombre.
Sin preguntas
como alegres cortesanas.

De “La Balsa De la Medusa” (Ed. La Luna Que 2002)












MONDO CANE

Ahora se compró un caniche.
El doberman se le murió hace dos años.
En celeste bata de plush se pasea por el balcón
con el perrito en la mano. Y le habla.
El pobre- atónito-reposa en la peluda pechera
y ella confirma a través de él
su presencia en este mundo.
Inútil soliloquio donde mi vecina vierte su ceguera.
Su alegre reclusión enajenada.

De “Noche Cerrada” (Ed. El Mono Armado 2006)












LA BALSA DE LA MEDUSA

Las casas navegan
perdemos pie
boyamos.
El amanecer nos despierta amontonados.
Bailotea el pavor en los ojos.
Flotan puertas mechones en la almohada.
Es alta la mar y quieta.
Si viniera esa tormenta de una vez:
hundirse será más dulce
y todo volverá a ser bello sin nosotros.










CUCHARITA

Sabe tu secreto más guardado
tu pedir de boca.
Sabe que tu lengua dijo demás
y lamió de menos.
Sabe guardada en el cajón de los cubiertos
tu voraz hambre que la olvida.
Y espera.

El miedo te asalta la buscas desolado
y revuelves con ella
el té de yuyos que te calma.










TANGO

Si me cortan la ciudad en pedazos
¿adónde iré a parar con mis huesos y mi alma?
si no me dejan siquiera un friso
un conventillo un bar
si de todo hacen polvo de estrellas
shopping olvido.










MUDANZAS

De todas las cosas que se fueron
quedó una tetera blanca.

La próxima vez
¿en qué mesa?
¿será la pieza Nº 24 en el remate?
¿o alguien la olerá
buscándome?








MILONGUEANDO

Este animal
jadeante
interrumpida novia en otros brazos
ese calor que trae el vino
respiración que es pulso de la sangre.
Pulverizada escombro toda
cuando el danzarín toma mi cintura
no hay amor que me contenga
la impredecible fragmentada
la ígnea la pequeña
llora vino por los ojos suda
pierde la palabra
cae en la fosa húmeda
no quiere saber
delicadezas


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