miércoles, 30 de noviembre de 2011

OLGA ZAMBONI [5.244]


Olga Mercedes Zamboni 

Nació en 1938 en Santa Ana – Posadas (Misiones) ARGENTINA. 
Falleció el 26 Enero de 2016

Novelista, poeta y cuentista. Maestra Normal nacional y Profesora especializada en Castellano Literatura y latín, con post grados en Madrid y en la UNAM (misiones); cursos en Lima, Salamanca y Buenos Aires.

Actualmente a cargo de la cátedra de Literatura grecolatina en la facultad de Humanidades de la Univ. Nac. de Misiones, desde 1986. Fue titular de Latín y literatura Latina III y IV en el Instituto Superior del profesorado "A,. Ruiz de Montoya" de Posadas, desde 1966 a 1985 y organizadora de la cátedra de Elocución en el mismo Instituto. Ejerció la docencia en todos los niveles de enseñanza, desde una escuela rural (1957-60) y escuelas de nivel medio (1962-81).

Creó y coordina grupos de Taller Literario, el primero en Misiones, desde 1982. Su primera publicación en volumen: Cocina de Taller (1995).

Ha dado numerosas cursos de literatura regional, tema que investiga desde hace años y talleres de lo mismo en provincias argentinas y en Asunción (Paraguay). Ha dado conferencias, algunos títulos:

Mujer y Literatura, reconquista
Mujer: oficio de luciérnaga, Lima, Perú, 1994.
De mujeres, luciérnagas y fin de siglo. San Luis, Congreso de pensamiento latinoamericano,1995.
Misiones, una literatura de frontera, Buenos Aires, Biblio. Nac., 1993.
Horacio Quiroga, escritor de frontera, Porto Alegre, 1991.
El escritor del interior, Alvear, Ctes., 1987.

OBRAS PUBLICADAS (individuales):

Latitudes (poemas) Ed. Montoyas, Posadas, 1980.
Poemas de las Islas y de Tierrafirme, Edic. Índice, 1986. Premio Secret. de Cult de la Nación.
Tintacuentos (cuentos) edic. de la Serpiente, 1988.
El Eterno masculino (poemas) Edit. Vinciguerra, 1993.
Veinte cuentos en busca de un paraguas, Vinciguerra, 1997.
“Vestidos de Colores” (2011)

OBRAS en colaboración:

Doce cuentistas de Misiones, Ed. Puente, 1982,
Diez cuentistas de la Mesopotamia, Edit. Colmegana, 1987.
Cinco Mujeres cuentan (cuentos) Salezán editor, 1989.
Misiones: una provincia argentina en el corazón de América, Ediciones Corregidor, Buenos Aires.
Con la pluma y la palabra (figura un cuento premiado en concurso) Edit Colihue, varias ediciones.
Marco Sul/Sur Poesía, edición bilingüe español- portugués, Porto Alegre, Brasil, 1990.
Vouzes da outra margem (ensaio de analise literaria do discurso psicótico)
Trabajo incluido en O lugar sagrado na terapia, de Carlos José Hernández, Sao Paulo, Nascente, 1986.
Antología de poesía de fin de siglo, Edit Vinciguerra, 1996.
Cuentistas argentinos de Fin de Sigl. ed. Vinciguerra, 1997.
Antologías y obras de uso escolar:
Cuentos Regionales argentinos del Litoral, edit. Colihue.
A la deriva y otros cuentos de Horacio Quiroga
Un tren a cartagena
Los que comimos a Solís de Ma. Esther de Miguel.
Antología de la Literatura misionera, tercer nivel. Ed. Consejo de Educ de Mnes, 1987.
El Cielo abierto, prólogo estudio a la novela de glaucia de Biazzi.
Mitos y Leyendas (Un viaje por la región guaraní) En prensa. Ed.
Universitaria de Misiones.
Ha prologado diversos libros con ensayos críticos.


POEMA

El poema es la nave que no llega
El puerto que no existe
La ola sin la playa

El poema es una nube sola
que pronto el aire de la siesta deshace
y se evapora sin dejar huellas
en el inmenso cielo de granito

El poema se abre en un deseo
urgente de existir
y se cierra con el último verso
nunca encontrado pero siempre entrevisto

El poema se mueve ´
entre las manos y el alma
Se viste de palabras
que solamente suenan para uno
por eso es única intransferible
hoja en el viento



SER LIBRE

No sé si viviré en algún poema en el caso
de que un poema me sobreviviera
No sé si algún retrato
perdurará en el álbum de meses memoriosos
No sé
si las arenas del recuerdo
arrojarán sentido sobre mis iniciales

Reprogramada en lápida invencible
tampoco sé si aquellos hombres que me amaron
me sobrevivirán y
por azar descuidado
portarán una flor a mi tumba de aire

Pero sí sé que libre
de ataduras y espantos
volará en compañía de los ángeles
mi repetido adiós nostálgico.

Sin voz sólo memoria
desmemoriada y frágil sobre el cielo



DE PRONTO ANOCHECE

…y de pronto anochece
Quasimodo

A José, in memoriam.

No sé si te debo este recuerdo
Hace tanto que no pensaba en lo que fuimos
Y hoy esta imagen última me acomete:
Tu mano desde la calle saludaba
y yo me marchaba en un taxi
quién diría
que serías vos poco después
el que se iría para siempre

Tus huesos estarán abriendo cauces furtivos
ya sin la íntima sustancia
que te hacía ser lo que fuiste

No sé si debería escribirte un poema
¿debería?
Tal vez
Fuiste amigo y amante, cobarde y bárbaro
ejemplar y virtuoso aliado e inhumano

Hoy apenas si pienso
sos una sombra imprecisa
Un terrón ya deshecho
“sobre el corazón de la tierra”.


ÁRBOL DEL CAOS

Infinitos gajos
a valor infinito
nutren el mundo que creía en el Orden
como insoslayable parámetro

Se ha descubierto: el árbol planetario
de mítica factura
esconde una ordenación de fractales
que es arenisca de universo

Está en el ala de una mariposa
han dicho
en cada planta
en la mínima célula
Islas del orden en el mar del Caos

Hoy los dioses tal vez han emigrado
en algoritmos de escape
y nos dejaron como siempre el enigma
Entonces rumiamos ecuaciones:
los infinitos gajos de estructura compleja
infinitesimales
multiplicadas partículas
nutren el Caos primigenio
engendrador de lo existente
Tal vez en los misterios fractales
late el comienzo y el fin
Tal vez silencios cósmicos revelen
la estructura perdida

El Árbol de la Ciencia del Bien ha dicho
que el Caos sostiene el universo
y en cada gajo en cruz en cada nervadura
nos da su cifra.
Mientras, el otro, el del Mal
–trampas del Orden, contraparte eterna-
hoy como ayer prepara guerras.

Y más acá la propia y nuestra continúa.



EL NÚMERO CUATRO

Cuatro y el Universo
Aire y Fuego, la vida
La Tierra
último lecho
Y en el Agua nutricia
precioso don materno
nacemos.

Cuatro también los puntos cardinales
El Norte altivo sobre el Sur vulnerable
y el sol saliendo al Este
sin hablar del Oeste y su caída
Ocaso y Occidente.

Cuatro las marcas del correr del tiempo.
Cuatro estaciones dando vuelta a los climas
del rudo invierno a la sazón del verano
para que ojo y piel se acostumbren
a que todo varía y se deshace
y cambia de color.

Espacio-tiempo-universo
numerados en cuatro.

(Cuatro palmeras también eran el límite
del Paraíso guaraní
la Tierra Sin Males
donde la humanidad fue creada
y el colibrí temblaba
en la boca de Ñamandú el Primero).
Y cuatro son, por fin,
los puntos límites de la Cruz
principio de la Historia.

Pero la nuestra muere sin finales ni número..




HAIKUS DEL SILENCIO

Sólo destellos
entre nubes oscuras
destila el cielo



Vuelve la tierra
a redondear en sombras
sus equinoccios



Solos y neutros
miramos cómo gira
la rueda insomne



Diosa Fortuna
decían los antiguos
al coronarla



Dulces placeres
alocadas lujurias
brizna de tiempo.



Sólo el silencio
vigila la memoria
de tu presencia.



Penélope

“Su sombrero de piel marrón y sus zapatos de tacón”
Joan Manuel Serrat

Y vos en qué andabas mientras la tela te crecía
por qué te hicieron emblema
sacro de la fidelidad
¿alguien acaso informó
tus más profundas noches,
tu cama vacante
de un esposo fecundo en ardides
que escuchaba sirenas en el largo
camino a casa
y compartía lechos de diosas?

Acaso será cierto que lo desconociste
en el andén
de tus más íntimos humores

Nadie sabrá de vos, Penélope, más que el diseño
que te forjaron los homeros y las mitologías.






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