martes, 15 de noviembre de 2011

5163.- ANDRÉS AGUILAR-PÉREZ


Andrés Aguilar-Pérez. VENEZUELA
Miembro de la Célula comunista “Andrés y Ramón Pasquier”; Miembro de Número de La República del Este; Asesor Ad Honoren en la 1ra. Vicepresidencia de la Asamblea Nacional (Dr. Roberto Hernández. W); Maestro de escuela primaria; Militante del Partido Comunista de Venezuela (PCV) desde 1955 hasta el 2007; Preso político durante seis largos años en el Cuartel San Carlos (Caracas), La Isla del Burro (Lago de Valencia) y la Cárcel Nacional de Sabaneta en Maracaibo, juzgado por el Delito de Rebelión Militar y Difamación e Injurias a Las Fuerzas Armadas; Exiliado político; bailador de calipso y golpe mirandino; Ponedor de manos para curar enfermedades espirituales en mujeres de cierta edad, a quienes les pica pero no saben donde; Libador impenitente de bebidas llamadas espirituosas; Practicante empedernido del Kamasutra; Militante a tiempo completo por la salvación de los bosques, el aire, el agua y los animales, a los hombres que los salve otro; Profesor especialista de clases de baile a través de la radio; Enemigo acérrimo –oígase bien- de los traidores a la causa revolucionaria del pueblo en cualquier parte del mundo; Enamorador de muchachas bonitas entre la una y las cinco de la tarde en la Plaza Las Tres Gracias, Plaza Las Delicias, Plaza Guaicaipuro y otras de esta urbe maravillosa (nunca en sábado y domingo); Hacedor de coronas de malabar para aquellos amigos y parientes a quienes se les ocurra dejar este mundo para emprender la búsqueda del camino que lleva a la eternidad.

Ha escrito entre otros los siguientes libros:
Siete fechas y un epitafio (poesía)
Un muerto muy especial (novela)
Los sueños de Carmelo (relatos)
Este sol si quema, carajo (poesía)
Por aquí pasó el Comandante Elías (Novela)
Josefina nos dijo adiós (poesía)












(Para Ramón Palomares)

Que los palomares
Desciendan al patio casero de la infancia
Que vayan trayendo lunas del páramo con Don Ramón
Y dejen plumas fuentes
Al viejo Lobo

El Viejo Lobo puede ahora comprar
Arcabuses para disparar margaritas y sonrisas
A las muchachas de Valera
A las tres de la tarde

Mi madre me decía
Cuídate hijo
Cuídate
La poesía te quitará la vida
Es camino que se pierde rumbo a la eternidad

Allí te encontré Viejo Lobo
A la vera del camino
Reposado
Enjuto
Nuevo
Para enseñarme tus pasos
Al jardín que cultivas
Como andino labriego de los montes altos






DEL LIBRO SIETE FECHAS Y UN EPITAFIO


En la tierra de esta selva inquietante
Oro verde
Agua verde
Colina verde
Animal verde

Despierto
No estás desnuda a mi lado
No estás
Todo fue un hermoso sueño
Pienso
Este sabor que tengo en la boca
Es el sabor de tu cuerpo
Tu sabor es mi cuerpo
Y tu cuerpo
Siempre en mi cuerpo
Quiero volver al camino
Donde te encontraré
Seguramente








Tus tres olores magníficos y preferidos
El calor de tu cuerpo comienza a subir
Por mis piernas
Como un grito
Entonces comprendí que sería esa la noche
Cantos
Sábanas de Magahja
Nuestros líquidos
En la nata de la vida
Zoroastro
Dios del fuego y hacedor
Del mundo
Es nuestro padrino
Zuleima
Mi mujer flor
—Comprende mi gesta de buscador de fortunas—
Se suma a nuestra victoria maravillosa
Sigue bailando mi Bella Dama
Sobre todas las cosas conocidas
El príncipe Omarshad
Me da de beber las raíces del amor eterno
Su hijo Cahapulichjan
Siembra en mis sienes la sabiduría








Todos piden tu cuerpo
Que se mece en los aplausos
Estoy herido con tu nuevo resplandor
Que penetra por mis poros
Como un sopor de gaviotas
En mí hago el amor con Dircea
Irene
Eunomia
El cielo se torna
Como mis pupilas
Psaumis vencedor en la carrera de caballos
Quiere llevarte a Éfeso —no entiendo por qué a Éfeso—
Mis posibilidades
Se agrietan cuando tus labios me sonríen desde lejos
En señal de despedida
Haces el amor con Agesídamo
Tu amante Jenofonte se vio morir lejos de Corinto
Con su corona de mirtos
Brindándote su triunfo
Qué más quieres mi Bella Dama
Mi muerte también
El mar quita al viento tu adiós
Otro camino
Otro encuentro bajo alguna primavera








Era la muerte lo que latía en tus sienes la muerte de Héctor
Una nube de Polvo
Descubre tu silueta
Dejándome tu despedida
Escrita en mi cuerpo desnudo
Para siempre
Dónde estará tu perfume
Tu camino







El granero de nuestra noche de pájaros
Es una cama celestial
Mis labios lavan tu cuerpo
Vuelve a palpitar tu corazón
Somos tú y yo
Días de verano
Blondel y Sutherland
Descubren a Ricardo en el Castillo de Linz
Pagamos el rescate
Debo decirte que Villiers murió en mis manos
Como un gato maloliente
Juan de Nottingham
Usurpa corona y muertes
Inglaterra tiembla
Ricardo no merece tantos honores
Caballos y muertes
Hay en la vida de Ricardo
La batalla es brutal
Blondel
Cubre mi espalda de las asechanzas










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