sábado, 29 de octubre de 2011

5035.- FELIPE BOLLAÍN


Felipe Bollaín Parejo nace en Sevilla en 1974. Técnico superior en Imagen y Sonido por el I.E.S. Néstor Almendros de Tomares. Guionista de cine y televisión por la Escuela Andaluza de Cinematografía.

Se interesa desde muy joven por el teatro, el cine, la pintura y la poesía. Colabora y participa en diversos eventos artísticos en Sevilla. Ha recitado en diversos espacios culturales de esta ciudad. Forma parte, junto a Nieves Peña, Miguel Poo y Javier Monsalvett del grupo Rin Ran (que aúna música y poesía).


Obra seleccionada en el Premio Focus-Abengoa de Pintura en su edición de 1998. (Entre el jurado: Luis Gordillo y Antonio López).

Finalista en el Concurso de ilustración y poesía para escritores noveles El Aspersor (Radio 3, Radio Nacional de España), 1999.

Finalista en el concurso de poesía para escritores noveles “El Aspersor” (Radio Nacional de España, Radio 3), hecho libro por Editorial Calamar, 2000.

Finalista en el Concurso de poesía “La voz + joven”, Obra Social Caja Madrid, 2008, con la obra “Rabiografías.”

Desde Junio de 2008 forma parte del colectivo artístico-poético aina libe, exposiciones callejeras de fotografía-poesía usando como espacio locales abandonados. Mantiene un blog al respecto: http://www.ainalibe.blogspot.com

Publica “aina libe: cambia con el sol”, Editorial Conteros, 2009, un libro colectivo que recopila poemas, fotografías y relatos cortos de los componentes de este grupo poético-artístico en sus dos primeros años de existencia.

Publica su primer libro de poemas ilustrado “Los gatos han aprendido a abrir el frigorífico” (Editorial Conteros, 2010).

Desde Marzo de 2011 conduce “Trianáfora” como locutor, un programa de radio sobre poesía de una hora de duración, en Radio Triana (106.5 FM. Sevilla).www.trianafora.blogspot.com

Desde Marzo de 2011 dinamiza una tertulia-taller quincenal de escritura en el Centro Cívico La Casa de las Sirenas, en Sevilla.




OBJETIVO

Tu afecto y mi metáfora:
un círculo perfecto,
convexo y antiguo.

Lo tengo y no lo tengo.
Lo tengo y no lo tengo.
Lo tengo y no lo tengo.

Como las llaves de la lluvia.


De "Los gatos han aprendido a abrir el frigorífico",
Editorial Conteros, 2009.







TODOS TUS TRUCOS SALEN

Todos tus trucos salen,
eres una maga: me partes
por la mitad o me haces
desaparecer.

Yo no tengo tanto mérito como tú,
soy un amago: mis poemas
son trucos que no siempre me salen.

Me enseñaste a escribir.
A veces no te olvido.
Estoy unido a mí.

Aparezco.


De "Los gatos han aprendido a abrir el frigorífico",
Editorial Conteros, 2009.








EL SUEÑO COMPAÑERO

El sueño compañero nos advierte de todo.
No soñar es indicio de una atrofia en el alma.
Y así andamos,
a tientas,
sin vivir en la vida,
pescados por el bucle racional de la culpa,
hasta que la memoria reorganiza sus piezas,
entonces -tierra tiembla- se produce el milagro:
lo que se despeñaba por un túnel de ideas
ahora luce despacio su belleza de siglos,
indaga en cada paso como un giro de llave,
destapa como un trueno la esencia reprimida,
escribe sin palabras el idioma del acto
y completa su ciclo con ojos bien abiertos.

De "Los gatos han aprendido a abrir el frigorífico",
Editorial Conteros, 2009.








NUBEDADES

Tan nítida a mis ojos,
tan pequeña y abstracta en mi memoria,
tan vívida en mi sueño abierto,
esta mancha impoluta de deseos incumplidos,
esta nube que sube sobre su propio beso
me hace hablar nublado,
engulle mi vacío y nos distribuye:
tu ratón, tu sartén, mi conejo,
mi gato, mi cucurucho, tu castillo,
mi barco, tu calabaza, tu chistera
y ese dragón -a veces panorámico-
que se acerca filmando y nos da miedo,
pero muy abrazados le miramos
hasta que se convierte en otra nube.

El viento siempre borra las pizarras
de quien no señala certezas en el cielo.
Quien no sueña no ve en ella figura.

Es la tiza -su polvo, lo que intuyes-,
la inmensa nube blanca de lo urgente.

De "Los gatos han aprendido a abrir el frigorífico",
Editorial Conteros, 2009.








MARALABISMOS


Serán mares lo que llueve. Yo he bebido vida.

- - -

De nuestra herida sale sangre ilesa.

- - -

Una pareja va cogida de las manos de un niño.

- - -

Hay palabras que besan el origen.

- - -

Lapsus de un destructor: ¡Me importa un camino!

- - -

No se puede rebatir a un pájaro.








CON UN CUENTO EN LOS DIENTES


INTRO PARA CONTINUAR

Intro para continuar.
Introduzca los datos del alumno
con número de matrícula asignado anteriormente.
Modifique los campos deseados.
Corrija los campos en brillante.
Alumno no matriculado.
Debe teclear al menos un centro.
El centro no existe.
Alumno inexistente.

(Fragmento de una hoja de archivo de datos de
la Facultad de Filosofía de Sevilla.)




PARACAÍDAS

Siento más que nunca una mala máscara de insípidas palabras.
Terco araño frías baldosas con las uñas de mis ásperos pies.
Agarro mi adjetivo y lo coloco.
Maniobro en escarpada pendiente.
Ato conatos, esbozos de pozos abiertos a las inmensidades cerebrales.
Cito tacitas de tácitos recuerdos.
Dormido mido mi dolor.
Trinco trémulos trozos de todo.
Meriendo, no me rindo.
Uno dos palabras: te amo.
Trazo el trasunto exacto de mi sangre
y aquí lo expongo.
Respondo.




INSPIRACIÓN

La inspiración es una funcionaria
que almacena folios vírgenes
para transformarlos en árboles.







Las piedras caen sobre las estrellas
las estrellas caen sobre los perros
los perros ladran y hacen
desaparecer la noche.









Un bolsillo es una cueva donde guardo las ganas de tocarte.
Una cueva donde nuestras manos se acoplan densamente
sin estúpidos coitos. Como si dos desiertos renovaran
su arena de intercambio.




AÑORO TUS INCENDIOS

Añoro tus incendios
tu cuerpo en estampida
tus animales sueltos
los caracoles que danzan en tu pecho
los dragones que nunca tienen sueño
y esta tortuga china
que me escupe recuerdos al ombligo...
tu manera de robar estrellas
saltando sobre los charcos
tu tacto de ciervo...
Mi iguana te sigue vigilando…
¿Qué hago yo con el vaso del que bebiste anoche?
¿Con este vaso que siempre estará sucio?...
Estás en otro bosque.
Estoy en otro bosque.
Nos seguimos queriendo.
Somos enemigos de otras llamas.





QUE BROTE

Que rote sin brusquedad tu tierno brote,
transmitiendo su inconsciente fluir
Que te brinde la Tierra su desnudez rotunda
y no escatime en gatos si te miras adentro.
Que el sol acaricie la música de tus párpados
y embriague el movimiento de tu esencia latente.
Que rujan las cicatrices de la luna
para calmar a los molestos mosquitos de tu miedo.
Que cuando llores, el viento
salude a los charcos con un beso.
Que los truenos se deslicen como amigos,
tendiéndote con sus manos un camino que lleva
al infinito amable del pensar.
Que tu canto conquiste un mundo nuevo para mecerte
en los brazos del presente instintivo.
Que los peces engullan tus angustias, transformándolas
en globos, en sonrisas...en burbujas.
Que el mar reagrupe tus insomnios, ofreciéndote
su blanda bola cariñosa.
Que ronroneen los bosques a tu paso...
Que crujan las enérgicas raíces de la duda
y así germine la verdad sin preguntas
de un esfuerzo sencillo.

Que la ciudad despierte a lo callado.
Que la oscuridad pase las páginas
sin que nos demos cuenta.
Que cesen los tiros por la espalda
y así sentir pureza sólo, intacta.
Que recite el silencio su silencio:
invisible sangrar de hazañas cotidianas
(el sangrar diario de tus hazañas invisibles)...
que aterrice tu indomable raza
y azote tanta estupidez actual...









5034.- VICENTE SABIDO RIVERO


Vicente Sabido Rivero



(Mérida, Badajoz 1953 - Murió el 4 Septiembre 2013)
Vicente Sabido, Doctor en Filología Hispánica, es Profesor Titular de la Universidad de Granada. Sus estudios se encaminan en general hacia el periodo del XVIII. Ha publicado muchos artículos y poemas en revistas y antologías de ámbito nacional.
Su primer libro, Aria, recogía los poemas escritos durante 1972 bajo la influencia de la música anglosajona y algunos clásicos como Quevedo y Shakespeare, según dice el autor. Es un libro entre surrealista y coloquial, muy subjetivo. “Un libro confuso, juvenil y entusiasta”.
Miguel D´Os en el prólogo de su antología Los cuarenta principales dice que “en Sabido coexisten un intimista elegíaco neorromántico, un poeta descriptivo, un lírico metafísico, un poeta social y un autor metapoético”. Y no resultan contradictorios, sino que se van alternando. La temática de los poemas de Sabido se ha ido enriqueciendo, pero la memoria, la infancia irrecuperable, la crónica, el tono social y la metapoesía aparece en todos sus libros.
El estilo de Vicente Sabido tampoco ha cambiado a lo largo de los libros, esta bien definido desde el segundo: sencillez expresiva, tendencia al coloquialismo, imágenes surrealistas o al menos sorprendentes, fruto de su interés por la poesía irracionalista del 27. En algunos poemas emplea un estilo prosaico, incluso llega al poema en prosa.
Sus influencias literarias son variadas, desde la poesía barroca de Quevedo, hasta los poetas del 27, Machado, Baudelaire y los simbolistas, Eliot, etc. A ellas se ha de añadir la cultura pop, a la que hace frecuentes referencias, explícitas o encubiertas (soñábamos submarinos amarillos). No se puede decir que esté dentro de la estética de los novísimos, aunque participe de algunas de sus características, como la intertextualidad, la cultura beat, etc. En contra, Vicente Sabido, se aleja de ellos al intentar recuperar el sentido clásico del poema.
Si el primer poemario era producto de la juventud, el segundo libro, Décadas y mitos, es más maduro, ensaya los metros clásicos, y se construye con la referencia clara de La tierra baldía de Eliot, lleno de citas culturalistas se nutre de la memoria, de referencias históricas, de reflexiones más profundas.
Sylva está mejor estructurado, aparecen imágenes tan logradas como los grillos de cristal, el aroma pequeño del jazmín, el rumoroso vals de las constelaciones, otoño era un estanque de luz dorada y vieja... Es un libro heterogéneo en el que se juntan la memoria, la autobiografía, la crónica con tintes de crítica social y aparece ya el interés por la historia, anunciado en los anteriores libros, pero que en éste ocupa un espacio importante del libro.
Adagio para una diosa muerta es un poemario distinto, centrado en la historia, como homenaje a su ciudad de nacimiento, Mérida. El libro hace un recorrido histórico de la humanidad-Mérida, comenzando en la prehistoria y llegando al momento actual. Quizá por el intento de objetivar la historia, el libro es interesante pero carece de la emoción que tienen los demás libros del poeta. El título del libro pertenece a un poema aparecido en Sylva, por lo que se supone que este Adagio... es una continuación de aquél.
Aunque es de noche es un homenaje al sur, como lugar de la infancia, de la luz y del cante. Poemario profundamente lírico y quizá melancólico, al menos nostálgico. La historia se hace todavía más presente en el libro. El título lo toma de un verso de San Juan y en él dice el autor que “persisten la obsesión, elegíaca, el recuerdo de la infancia, así como lo intimista y lo amoroso; hay algún poema de crítica social...”
F.J.J.B.

Bibliografía
Aria. Granada, Universidad de Granada, 1975. ( Premio "García Lorca para Estudiantes" en 1974).
Décadas y Mitos. Granada, Universidad de Granada, 1977.
Sylva. Granada, Diputación de Granada, Colección "Genil", 1981.
Adagio para una Diosa muerta. Editora Regional de Extremadura, Mérida,1988
Antología Poética. Excelentísimo Ayuntamiento de Mérida, 1990.
Aunque es de noche. Editorial Renacimiento, Sevilla, 1994.





Sylva, de Vicente Sabido.




1940


Entonces
las veigas entre niebla,
las vacas con carbunco,
el hórreo verdinegro y las panochas
bajo los cielos gasas.


0 tal vez
llanuras de molinos incendiados,
meses de polvo y mosto,
senderos de herradura adormecidos
que huellan el arriero y las urracas.


Entonces el pan duro y las cebollas
podridas, el quinqué de queroseno
apagando las noches,
las viejas enlutadas y la polio,
la taba, la peonza, aquellos dulces
de pascua.


Pues naciste en un tiempo memorable
de llanto, vino tinto y gabardinas
sobre un millón de muertos recién muertos.















DEL TIEMPO VIEJO


Aquellas noches tibias
los grillos de cristal,
las temblorosas
esquilas, el aroma pequeño del jazmín,
ahogaban con su música


el rumoroso vals de las constelaciones.


Y las abuelas negras
en sus sillitas viejas
hablando de los muertos, las cosechas...


Los niños en la plaza
juegan al escondite.
Verano lentamente inunda,
lame, aquieta...


Bajo la enredadera
hay un clamor de risas.
Mis padres. Tía Maruja.
Limón. Agosto. Cal. Somos dichosos.


Dónde desagua el tiempo. Di. Decidme.













S YL VA
A Blanca


Andabas por las calles del otoño
calladas de humedad y el amarillo
concierto de los árboles te amaba.
Te amaba el cielo gris y los tejados
umbrosos y los pájaros humildes
y el viento oscuro y fresco de los bosques.
Te amaban las vaguadas, las colinas
sangrientas de amapolas.
Y en Mérida te amaban
los blancos capiteles, la sonrisa
marmórea de los dioses mutilados.
Te amaban las cigüeñas vergonzosas
y hasta los lapiceros que mordías.


(Lento espigaba el trigo.
Lenta el agua buscaba las raíces.
Lenta la yerba crece. Lento el hombre
echa la hoz. Y trilla. Y lento amasa
su pan con llanto y fuego)


(El tiempo no perdona
ni a la roca más firme ni a la rosa
más tierna.

El tiempo quiebra

los cielos más azules y las aguas
más tersas.

Como un cáncer

agrieta dulces sueños, da al olvido
palabras de pasión, gestos heroicos)


Perdida en el invierno.
Perdida entre la lluvia
fresquísima de enero.
Subiendo por el frío.
Subiendo por la pena.
Subiendo por el llanto y por el gozo
con tanta certidumbre.


Andabas por las calles entornadas
donde la madreselva trepa
las altas tapias blancas.
Andabas los pasillos soñolientos
del Instituto viejo, con tu risa
cristal, entre los muros
cargados de expedientes y pintadas
ingenuas sobre el sexo, y el gobierno.
(Andabas por los ojos de tu madre
marcándole el camino, como un faro
en medio de la niebla)


(La tarde es de tormenta.
Las nubes montañosas
descargan su coraje por los campos.
Agreste sinfonía
detrás de los vitrales.

Yo recuerdo

los góticos pináculos de Burgos,
en tanto la gramola toca graves
cantigas alfonsinas)


Andabas por las playas de septiembre:
almendros, sal y conchas. Conocías
el vuelo de los pájaros marinos,
las caras de la arena, los dibujos
efímeros del agua entre las peñas.


Aprendiste los himnos de las olas
cantando jubilosas a la muerte.


Gaviotas, arrendotes. Conocías
la bóveda nocturna estrella
a estrella y les dabas mil nombres misteriosos,
helados, cristalinos, ya polvo en la memoria.


(Inventa nuevos cielos.
Inventa nuevos mares. No te canses,
amada, de enseñarme como a un niño
las voces del silencio
en un jardín desierto, la caricia
profunda del crepúsculo,
la música pequeña de las lilas)


Ni siquiera sabemos qué es la vida,
para qué preocupamos del detalle:
las curvas de la rosa, el vuelo tibio
de una paloma blanca, y el azar
que trajo hasta mis ojos tu mirada.


Y yo con mis costumbres,
al margen de tus cosas,
al margen de tu cine y tus zapatos,
al margen de tu blusa y tu sonrisa,
tu tos y tus muñecas,
tu pena, tus blue jeans y tus amigas.


Y yo perdiendo el tiempo
entre los polinomios y los Beatles,
entre la bicicleta y los Urales,
las Tablas de la Ley y las estampas.


Pensar que en dos minutos
hubiera compartido tus paisajes,
tus sueños, tu rutina.
Que estabas a un suspiro de mis ojos,
a un paso de mi aliento.

Y que quedaba

aún tanto hasta el encuentro.


Tú, lejana, subiendo por el pozo
de los años, oscuro y resbaloso.
Subiendo por mis días sin saberlo.
Pasando de la rosa hasta la página
más gris de la gramática.
Pasando del latín al tocadiscos,
al chicle y Julio Veme.
Subiendo por los siglos y las simas
hasta tocar mis labios.


Pensar que por tus huellas
andaba sin saberlo.
Pensar que respiraba donde el aire
guardaba tu latido.
Pensar que tantas veces he tocado
el hueco de tu cuerpo.
Pensar que he compartido tanto abril
a un paso de tus ojos.
Pensar que te soñaba desde niño
y estábamos despiertos y tan cerca.


He dado tantas vueltas
para llegar a ti. Me he desviado
por tanto falso atajo que es milagro
tenerte entre mis brazos.

Cuántos días

Brillantes como espejos. Cuántas noches
de asfixia y alquitrán. Mi corazón
lento sangraba. Y bajo el cielo
helado, solitario, yo buscándote.


Buscándote en los chopos
de plata y en los charcos del invierno.
Buscando entre las hojas
tu dulce piel sedeña.
Buscándote, perdido, como un loco
persigue la razón en su delirio.


Perdido en el neón y las películas.
Perdido en los caminos cotidianos.
Perdido entre los libros,
y las conversaciones y las copas.
Inútil entre inútiles sin ti
Cadáver entre muertos sin tu vida.


Amor, dime el secreto
designio de las cosas.

Por qué el tiempo

nos ciega, tiende trampas,
nos pierde en laberintos.
Amor, por qué la vida
no es buena con nosotros, nos aprieta
el alma hasta el gemido

y se alimenta

con lágrimas de sangre.


Viniste como un sol amigo y tibio,
como un caudal de rosas, como un viento
de Sandro Botticelli,
como una sinfonía
de flautas de madera y mandolinas.
Te adoro en tus pupilas, en tus cejas
arqueadas y sumisas. Cómo fulge
la frente blanca y dulce en la cascada
castaña de tu pelo. Cómo vuelan
tus manos melodiosas por el aire
buscando mis mejillas. Cómo vuela
tu risa por mi pecho. Cómo tiembla
mi voz enamorada
cuando chocan mis ojos con los tuyos.


Déjame, amor mío, en este instante,
en este instante azul agazaparme
pequeño entre tus brazos,
pequeño entre entre tus labios y decirte:
escucha mi silencio.
Escucha mi silencio y mi alegría.


(El mundo es nuestro lecho y nuestra casa.
Despierta, amor. Despunta una mañana
de campos de algodón tímido y albo.
Da cuerda a la ilusión.
Volvamos al principio a cada instante.
No es tarde para nada. Nunca es tarde.
No tengas miedo nunca.

Ven.

Escucha.)













BALADA DEL AMOR PERDIDO


Porque sabes
qué tristes son las tardes de este abril,
qué tristes son los trinos,
qué tristes las sonrisas,
los niños, las muchachas

este abril

porque el amor se fue y sin paradero...


Porque sabes
que nadie es tan feliz como pregonan
los discos del momento,
la prensa, las películas,
profetas, soñadores y filósofos,


en este abril tan rosa y tan cereza,
en este abril sin mitos
que ocupen los lugares donde el amor estuvo.


Porque sabes
que nada sabes, nada.
Que toda tu sapiencia
son unas letras grises que el tiempo va borrando.


Porque sabes
que aquí estuvo el amor.

Y que se ha ido.









Adagio para una diosa muerta, de Vicente Sabido.



UN CAZADOR


Negra cae la lluvia
sobre los campos negros,
sobre el oscuro miedo
de unos ojos cerrados.


En la vaguada truena
un rayo amoratado

y el aullido

del lobo centellea
famélico, amarillo.


Famélico, amarillo
y oscuro, el hombre estrecha
contra su corazón helado
un hacha de diorita.













TABELLA DEFIXIONUM
(Tablilla funeraria)


124 d. d C.


Todos preguntan
por ti, Priscila.
Preguntan la escalera,
el atrio, el pajarillo, todos, todos


Priscila, te reclaman: los geranios
pequeños, los macizos
de fucsias y de rosas,
el arcón de los lienzos, las ajorcas
cerámicas...


Todos te lloran, sienten
el hueco de tu risa, la canción
de tus tobillos finos.

Y qué hará

sin tu latir agosto

Y qué será

de las campiñas secas sin tu aliento.


Qué será de tu esposo,
de tu joven esposo,
del infausto esposo que te arrojó al Guadiana.







Décadas y mitos, de Vicente Sabido.




LA CASA SOLARIEGA


Mansión, mansión,
con tus doncellas núbiles o amargas o quién sabe,
con tus estancias quietas las tardes del estío,
con tus estancias quietas,
donde arabescos rotos de escayola
amarillecen, lucen en cansancio.


Mansión, mansión,
donde el rincón alberga un polvo que me es dulce,
que lo quiero así, porque requiero
que los esbeltos fustes derrocados
me sean dulces.


La realidad, la vida. Y tan incierta
como mansión que fue y ahora es despojo,
como mansión neoclásica que un día
supo albergar la vida y es ruina.


Y que es ruina, sí, escoria en que me tiendo
Para cantar al mundo mi reinado.
Donde me tiendo y clavo una esperanza
Que me mantenga en pie aunque hay despojo.















RAINAND TEARS
(Lluvia y Lágrimas)


Y tú, querido Alberto,
que un día yo envidié por evadirte
de casa de los viejos
en busca de la dicha por las playas
calientes, andaluzas,
contéstame qué se hizo de tu orgullo
si Torre de Babel perpetuamente
confusa y rutilante
o apenas el llorar ceñido al cuenco
pequeño de las palmas.


Gozabas de visiones sociomíticas:
hembrajes en furor quemado rimmel
a Diana Cazadora y Afrodita
indistintamente.


Cuando en las horas muertas
soñamos submarinos amarillos
¿pensabas en amar o en la tristeza
que hurgabas en tu adentro?
¿pensabas en azules singladuras
donde arropar tu ilusa hipocondría?


Ahora que lo pienso
(detrás de los cristales lluvia y llanto)
y endulza mis oídos
la música inefable del sesenta,
a ti te lo pregunto:
adónde fue tu orgullo.
A ti, querido Alberto,
con dos palmos de tierra sobre el gesto.











UN LEGIONARIO
5 a.d. C.


Con los ojos cansados
mira morir el sol tras las colinas,
mira la primavera
caliente y olorosa
que no esperaba ya. Mira las golondrinas
volar, volar. Y entre las hojas del emparrado
siente bullir la vida breve
de las avispas.


Ya sin pesar, y casi alegre,
va remembrando luces y penumbras:


las noches densas de marcha por los feroces
bosques de Lusitania,
los altos mediodías, el rugido
del sol en los escudos,
el bronce, los piojos, el hedor
de las ciénagas, la frescura
de aquella niña griega.


Ya casi ciego,
moja en el vino amargo su impaciencia.


Una moneda guarda para el tránsito
del río Leteo hacia la Vida.








Aunque es de noche, de Vicente Sabido.



AMANECER (1956)



Del sueño al sueño voy. Los almacenes
oscuros del invierno
huelen a pimentón y lento aceite.

Un carro en la memoria o en las piedras
va a la labor, quedo, tranquilo.

En el luciente hogar la leche humea
y el sol tímido trepa frescas tapias.

El día se llevó los negros chopos
de la noche pequeña.

Soy niño. Soy feliz. Feliz me espera
mi heroico caballito de madera.















RECUERDO INFANTIL (1958)



Libro de pastas verdes, con grandes hojas y selvas
y en tus ojos oscuros, abuela, se refleja
el ruido de la calle.

Y el patio al que regreso
con lágrimas furtivas.
El patio con arriates y mimosas
plantadas en bocoyes.
El patio, el patizuelo
que a mí se me antojaba en las felices siestas
profunda, verde fronda, más que la de tus libros.

Qué densa soledad aquellas tardes
el tiempo me ofrecía.
Que mágicas andanzas tras los perros,
los gatos y las latas.
Que oscuro microcosmos de grandeza
los viejos torreones, las campanas.

(Tras la persiana verde, abuela, tu universo
de espejos y de encajes)

Espacio de la dicha que no ha de regresar
pues sólo en mí existía.
Dónde estará. No logro adivinarlo
cansado de mirar
sin inocencia.















LEYENDO A UN ROMANTICO INGLES


Oh noche, qué suave
bajaste la ladera. Qué brillantes
pusiste los arroyos y brocales
de los pozos.

Oh noche melodiosa
de estrellas y susurros.

Oh noche, pues ahora
toda la casa es
como un claro de luna,
vela conmigo, quédate,
bésame lenta y dulce:
no me dejes a solas con el dolor del mundo.

Porque la casa está
como un claro de luna
y los objetos cantan en quietud
un himno de alegría:

quédate, lenta, tú,
oscuro adagio, tú...

Pues el dolor antiguo parece aletargado,
parece que se ha ido para no volver nunca.
















OTOÑO


Dorada sobremesa del otoño
en el albergue viejo.

Un libro junto al fuego rememora
algún instante muerto.

Escuchas los susurros de las hojas
en el silencio seco.

Alegría de chopos amarillos
y jóvenes cerezos.

Un cuco canta afuera, tan lejano
como si fuese un sueño.

Y la luz es de miel, como aquel día
de tu mejor recuerdo.

En el fondo del bosque centenario
dormitan los misterios.

Pasado y porvenir en el olvido.
Es el presente. Eterno.

No somos. Es el mundo. Y eso basta.
Después ya nada espero.

La tarde lentamente desvanece
un imposible cielo.














GUIA PARA INICIADOS


He de revelaros un secreto: hay
en Granada sitios,
lugares donde el tiempo se remansa
como el agua en los pozos.
Por ejemplo, Plaza de las Pasiegas
donde el alto frontispicio de la catedral
da sombra a algún mendigo;
calle de Niños Luchando; recoleta
Plaza de San Nicolás, con acacias
y la Alhambra soberbia recortándose
contra el azul o el pálido lechoso
de la Luna; Carrera
del Darro donde el tiempo
discurre embovedado.
Y en mi corazón,
tantos años ya en la recta
final de soledad.







Vicente Sabido

VIERNES, SEPTIEMBRE 06, 2013





Me conmovió ayer —como a Álvaro Valverde— la llamada de Blanca Domínguez Cadenas para comunicarme la muerte este miércoles 4 de su marido, Vicente Sabido Rivero (Mérida, 1953). Profesor de literatura española de la Universidad de Granada desde 1977, era uno de los buenos poetas extremeños de la diáspora que nunca perdió el contacto con su tierra, ni en lo personal y familiar ni en lo literario. En el contexto universitario en el que estudió y comenzó a trabajar, publicó sus primeros libros: Aria (1975), Décadas y mitos (1977) y Sylva (en la Colección Genil de la Diputación de Granada, 1981). Pero su inclusión en la antología Abierto al aire (1984), de Álvaro Valverde y Ángel Campos Pámpano, lo situó en un mapa literario extremeño en el que luego publicaría Adagio para una diosa muerta (1988), en la colección La Centena, y en 1990 una Antología poética a cargo del Ayuntamiento de su ciudad natal. En 1994, su compañero de generación Abelardo Linares le publicó en Renacimiento Aunque es de noche, que para mí es su libro principal. Tuve ocasión de reseñarlo en las páginas del primer número de la revista cacereña La ronda de noche, que ideó Julián Rodríguez. Allí escribí: «'No hay otros paraísos que los paraísos perdidos' escribió Borges para cerrar su poema «Posesión del ayer», de Los conjurados, y esos paraísos únicos y perdidos se recrean en el libro de Vicente Sabido y en gran parte de su producción poética hasta hoy. Todo se basa en la sucesión del tiempo y en la situación del poeta en el curso de la rueda. Cante amor, cante historia o intrahistoria, circunstancias, cante la canción o la tierra, el poeta, siempre, intenta fijar el tiempo en el poema». Ay, el tiempo. De 1975 a 1994 ocupó otra antología que apareció bajo el título de Los cuarenta principales y con prólogo de su amigo y colega Miguel D'Ors en la colección Maillot Amarillo de la Diputación de Granada en 1999. Quien quiera conocerle mejor puede leer, además, una recopilación de sus prosas y ensayos a la que puso el borgesiano título de La lluvia de Cartago (Editora Regional de Extremadura, 2006) y de la que también pude dar mi lectura en la revista Clarín (núm. 69, mayo-junio 2007), de su paisano y valedor poético José Luis García Martín. Y el puñetero tiempo ha sido poco para que disfrute del reconocimiento editorial de otra antología de su poesía publicada por Renacimiento titulada Amor, de la que solo tenía noticias y de la que, por ahora, solo he podido ver una muestra en el escaparate virtual de Casa del Libro. El tiempo. Es significativo que en los últimos años solo podamos hablar poéticamente de Vicente Sabido a través de sus recopilaciones y recuentos, como si él hubiese tenido la necesidad de compendiar y la imposibilidad de crear. Este julio pasado supimos del agravamiento de su cáncer de estómago complicado con una metástasis en el hígado desde finales de año, por las noticias que él mismo nos dio a principios de este 2013. Seguía en la lucha, nos dijo al comienzo de este verano. Muy a principios de septiembre de 2004 estuvieron Blanca y él en Cáceres. Comimos juntos en El figón y les enseñé la Facultad en el nuevo campus que no conocían, y el Servicio de Publicaciones. Vicente se mostró muy cercano, con muchas ganas de congeniar con el relato de algunos íntimos padecimientos que le acompañaban, me dijo, desde hacía treinta años; y que sobrellevaba mejor gracias a Blanca, siempre con él, y a que había dejado de fumar después de la muerte de su padre por un cáncer de pulmón provocado por el tabaco. Eso me dijo. Septiembre. Septiembre su nacimiento —el día 18 habría cumplido los sesenta. Septiembre su muerte. Septiembre nuestro último encuentro. Septiembre también, de 1978, en Mérida, un poema realmente representativo de la persona de Vicente Sabido, «Adagio para una diosa muerta», de Sylva, y que luego dio título a otra de sus obras: «Morimos los humanos. Ella nos sobrevive / y exhibe una ruina que es nuestra, sólo nuestra. / Sólo la imagen rota que nuestros ojos rotos / vislumbran en la niebla de un tiempo sin raíces». De Vicente Sabido. Esta tarde, a las 20.30, en la Basílica de Santa Eulalia de Mérida, una misa funeral le recuerda.



PUBLICADO POR MIGUEL A. LAMA 

http://malama.blogspot.com.es/2013/09/vicente-sabido.html




5033.- ANDREA LUCA


ANDREA LUCA
Escritora española, nacida en Madrid en 1957. Licenciada en Filosofía, ha realizado también estudios de Leyes, pero trabaja como colaboradora habitual en la prensa escrita (ABC y Diario de Córdoba). Además, se ha especializado en la restauración y encuadernación artística de libros de lujo. Su vinculación al mundo de las Letras no se detiene en su formación académica y sus actividades laborales, ya que cultiva la poesía desde muy temprana edad y dirige la editorial Sirena de los Vientos, creada por ella misma.

Su corta pero interesante producción poética ha merecido la atención de la crítica especializada en el estudio de la lírica de finales del siglo XX, que ha incluido algunos poemas de Andrea Luca en las antologías más representativas del momento. Además, en 1984 fue galardonada con el premio de poesía erótica "Ateneo de Guipúzcoa". Hasta la fecha (1998), ha dado a la imprenta cuatro volúmenes de poesía: A golpes del sino (Madrid, 1979), En el banquete (Madrid, 1987), El don de Lilith (Madrid, 1990) y La canción del samurai (Madrid, 1992).

Partidaria de una poesía depurada de cualquier elemento retórico preciosista o ampuloso, Andrea Luca cultiva un lenguaje poético que, en su delgada concisión, sólo da cabida al concepto en estado puro. Así, intenta conciliar la ética con la estética, para conferir a su creación lírica el grado de teoría del conocimiento, de instrumento capaz de dar nombre a lo desconocido y profundizar en lo que ya se conoce. Entre sus temas, sobresale la búsqueda del "otro" a través de la experiencia erótica, dentro de un cierto tono de 'malditismo' en el que halla su justo acomodo la concepción de la androginia como el estado humano perfecto: "No te extrañe que vaya a ti / y desaloje el nivel de tu cintura, / que te apriete en un abrazo hasta dolerte, / y luego, tras contemplarte largo rato, / quiera volver sólo a respirar el aire húmedo / del invierno. A veces soy / ese inquieto vampiro adicto a la dulce piel / que al no encontrar conversación propicia / en la belleza, necesita de la noche / para en sí mismo regocijarse" (de En el banquete).http://mcnbiografias.com/




No Son Las Cosas

No son las cosas
lo que las cosas son:
el hombre fagocita
toda la materia
y la convierte en epidermis
de su culto. No hay hechos,
sino juicios, y todo es
y no es según el traje de la época.
Habituados al rebuzno,
con las riendas bien sujetas,
la vida es una espuela
que dirige el camino.
No hay tiempo de pensar
más que en el giro o pirueta
que haga sobrevivir al estómago.
No son las cosas
lo que las cosas son
ni nunca fueron
ni serán,
mientras no nos crezca la cabeza
hacia dentro
y desandemos el camino
de regreso al Edén.







Con esa boquilla que fumas

Con esa boquilla que fumas
provista de cierta suntuosidad,
los cabellos grises, cortos y muy rizados;
un hedónico donaire en las maneras
y ese halo de sutil belleza decadente.
Con todo eso, como digo,
podría enamorarme de ti, si
de verdad, no te conociera.









Herencia del fuego

Aprendo, desaprendo, me prendo

como la chispa sobre la paja. Alumbro
y me extingo en la posibilidad de la vela.

Devoro y calcino
cuando el fuego es mi hambre,
también ilumino el íntimo rincón
de la alcoba. Soy llama
que a sí misma se nombra.

Llamada
y llamarada en un bosque bajo el trueno.
soy rayo que ilumina y serpentea
con eléctrica convulsión en la noche
de la sangre. Y humo que se alzará
de mi sombra como un volcán durmiente
donde bailan las pavesas.








Hay que vivir la vida como un sueño.
Respirar el fondo profundo de la pesadilla
sabiendo que hay un despertar.

Hay que vivir la vida como si tuyo
fuera el guión y otro el protagonista:
la calle en un día de lluvia
contemplada desde la ventana.

Vivir es el humo del cigarro
que se consume entre los dedos.
Sólo la ceniza perdura, Ave Fénix
en metamorfosis.

Vivir es una maravilla con Alicia
en el país del cuerpo, y un naipe
en la mano que se deshoja
igual que las margaritas.








Abrázame desde tu vaporoso estado
y gózame según convenga a tu humano instinto:
si hombre, seré una brisa marina
y todo el mar habitará mi rictus bivalvo;
si mujer, para ti el polen de la floresta
y el peso frutal de mi árbol.

Pero cuando activo
sea mi deseo, ¿quién de ti encontraré?
Si como mujer pido, sé álamo;
si como hombre, dos montañas y un volcán.
Y así en vaivén mi dualidad se pierde
sé espejo de abrazador azogue
donde el vaho de mi suspiro quede atrapado
y sea también foto de nuestro álbum familiar.







5032.- JESSICA ARIAS MINGORANCE



Jéssica Arias Mingorance, nacida en el cálido y veraniego municipio de Vila-seca, Tarragona (1984). Se adentró en el mundo de la literatura escribiendo relatos, prosa y poemas a los 12 años.
Ha tenido sus propias columnas en 2 medios, en el periódico “La Vila”, que se edita en la costa dorada española, y en la revista “El faro de Salou”, que se edita en Salou como su nombre indica.
Ha luchado por abrirse camino en el mundo literario, siempre intentando superarse y llegar más lejos, por ello decidió ponerse en contacto con www.Lialdia.com, que conoció navegando por internet y especialmente observando el espacio que en este diario digital se le brinda a la poesía, al arte y el apoyo a quienes se adentran en el hermoso camino del verbo convertido en verso.
Jéssica posee un importante curriculum literario y recibió reconocimientos el Día de Sant Jordi en su certamen de poesía, en los años 1998 y 2000 de el instituto IES Vila-Seca y por su partcipación en la exposición internacional de arte por la subsecretaría de educación y cultura de Casilda, Santa Fe. ACM, Artistas contra marginación. Noviembre 2007.
Colabora en revistas locales como: La Crida (Cambrils) desde 2008, Periódico La Vila, de la costa dorada, El faro de Salou, Periódico Infojove, de Vila-seca, Revista Públics, Tarragona.
En algunos de estos tuvo su propia sección de poesía, como en La Vila y El faro de Salou.
Sus poemas se han publicado nacionalmente en : Mensajero de ilusiones- Alicante, La Cita- Alicante, Azahar- Cádiz, Los Castores- Sevilla, Hojas de morera- Barcelona, Revista literaria, Amics de la poesía del casc antic – Barcelona, Dossier de poesía- Barcelona, La Botica- Vizcaya
Colectivo artístico Gasteiz- Vitoria-Gasteiz, Aguamarina- Leioa, Opúsculo poético- Palma de Mallorca, Manuscrito- León, Jamuz- León, Siembra, asociación cultural Anselmo Lorenzo- Alicante, Pluma libre y desigual- Zaragoza, Igna-Mar- Torredelcampo-Jaén
Internacionalmente ha escrito para “Convergencia” periódico local de Cuba, “Radio sentidos”, emisora por Carlos Fernández, Argentina y para la Sociedad de poetas anónimos, Chile.
Desde noviembre de 2010 dirige y edita una revista literaria-cultural, sin ánimo de lucro, titulada “A orillas del verso”.
A publicado 4 libros:
“Sueños fríos”, 2005, editorial corona del sur, Málaga
“A orillas del alma”, 2007, ediciones cardeñoso, Vigo, Prólogo por el cantante Mikel Herzog.
“Más allá del horizonte”, 2009, ediciones Cardeñoso.
“Susurros de amor”, 2010, corona del sur, Málaga.





TÚ Y YO

"Porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero"
Mario Benedetti


Como un pacto de amor secreto
nos amamos en silencio
en el eco de nuestro latir.

En sueños. Juntos. Nos quisimos.

Como un pacto silenciado
noa amamos tú y yo,
donde cada mirada
parecía ser un tierno beso
y un susurro -casi insonoro-
insinuaba un "te quiero" a voces.

Sentí tu amor tan cercano
que sentí temor de perderme
en su cálida brisa.
Tú sentiste mi amor en tus manos.

Nuestro pacto secreto
dio a la luz un beso
y firmamos nuestras almas
prometiendo amor eterno.







Seda

A mi madre
Como si un pétalo de rosa
tu rostro al acariciarlo mis dedos fuera...

Como la primera mirada
se adentra en tus pupilas
y tan solo con su sombra te cuida
te acurruca y te deshoja
cual margarita indefensa y frágil

En la noche duermes
entre sus susurros en canto,
cantos de amor en nanas
Te miro y te pienso
como si al acariciar tu rostro
un pétalo de rosa fuera









Ya no escribiré versos

Si un día, caminando por la vida
ya no me guían tus manos,
y al tropezar con una lágrima
me ahogo en un mar de llanto,
quedarán los versos enterrados
a la sombra de mi alma.

Invadirá la locura a los sonetos.
volarán las metáforas suicidas
_ya sin rumbo _.

Ya no escribiré versos…
Mi pluma yacerá
en el luto del tintero.
Llorarán las rosas
lágrimas rojas de seda
enredadas entre espinas.

Que sean tus besos mi abrigo
en las últimas horas silenciosas
donde no habrá mayor soledad
_ni peor pena_, que morir
sin el roce de tus labios,
sin tus susurros en mi oído.

Con un alma muerta de frio
y un abandonado corazón
que no encuentra tus latidos.
Me voy despacio…
De puntillas…
Ya no escribiré versos.









Versos robados

Despunta el alba.
No quiere cuentas
la madrugada
con el verso inacabado
de mi alma.

Mis manos desoladas
tiemblan de frío.
Resbala por la punta
de mis dedos
la melodía de un poema.

La roba una estrella
que, fugaz se perdió
en el horizonte.
Una inquieta ola del mar
se llevó mis versos
para ahogarlos.







Música crepuscular

Frente a mis ojos
la vida se extiende
como un arco iris
de colores crecientes.

Bajo el calor del sol
o la fría lluvia,
se respira la vida
como el perfume de las rosas.

A orillas del mar
respiro el aire puro,
percibo la suerte de vivir
y la importancia de las cosas.

En mi ventana
siempre amanece primavera.
Solo hay invierno
bajo la nieve.

«Mis versos te doy
para que caigan suaves a tu corazón
como lágrimas de lluvia en los cristales…»






Huellas en la arena



Me ha acercado el mar
un ligero verso,
un poema amargo
que no he sabido aceptar.

Con sabor dulce deun beso
apunto de dejarlo escapar,
por no perder y no entregar.

Sellado el verso
a mis labios de uena mañana
la soledad miraba de reojo.

Justa medida de importancia
pero lo llevo de la mano.
Pisoteo a la ignorancia.

Y al girar la calle
me sonrie la suerte.








Prólogo de mi felicidad


Recogí los destinos de mi vida
en el horizonte de tus ojos.
Me brindaste los suspiros de mis días
con la sinceridad de tu boca.
Escogí la luz de tus ojos
para ver en ellos mi camino
como prólogo de mi felicidad.


Del libro “Susurros de Amor“







Poema a Antonio Gala

Susurró tus dulces versos
en lágrimas, la caracola
amanecida a la orilla,
florecida en las rocas.
La arrastran las olas.
La llueven las nubes.
La acunan estrellas.
Entre mis manos
se deslizan
tiernos,
dulces
entre las tristes ramas
del emocionado sauce.
Se deshacen en la nieve
y en el deshielo mueren
para nacer acacia
en primavera.







viernes, 28 de octubre de 2011

MARIANO ESQUILLOR [5.031]


Mariano Esquillor 


Mariano Esquillor (1919-2014)
Fue albañil antes de poeta. Descubrió a Víctor Hugo y fue capaz de sentir la llamada de la poesía, la revelación y la rebelión de la palabra mientras tabicaba y aplicaba con escrupulosidad la plomada. Desde entonces, Mariano Esquillor (Zaragoza, 1919) ha escrito una cuarentena de libros; algunos están inéditos o han sido compilados en “Arco lírico” (Olifante, 1999), pero ha publicado en torno a una veintena de títulos. Además, en los últimos años, ha descubierto su condición de pintor expresionista, pintor de monstruos; Raúl Herrero, responsable de Libros del Innombrable, le ha hecho un refugio para sus últimos años en su empresa. Le ha publicado varios libros: “Playa de tormentas mudas” (2000), “Opio” (2002) y “Huracán de Sol” (2004). Y ahora acaba de aparecer una especie de cuaderno de apuntes, de diario y de autobiografía que se titula “Columpio autobiográfico”, donde el poeta habla de todo: de sus musas, de sus paseos, de sus amigos, de su búsqueda constante, de sus visiones, de la muerte que acecha, de la amada insomne y ya difunta, Fanny, Fuensanta. Mariano Esquillor es un poeta que participa de la visión, acaso de la profecía, de la adivinación poética, y alguien ha encontrado en él algunos registros semejantes a William Blake o John Donne.




Transcribo este texto:

-“Hoy volví a encontrarme con mi musa, la de los ojos verdes y el alma blanca. Hablamos de la Paz: cuánto misterio sobre el color de la tristeza. Nos fuimos a reír al río de las alegrías. Allí las lágrimas no son eternas. No nos asusta la soledad, tenemos a Dios. Preciosa imagen. Mi musa me habló desde su bola de cristal: Tú y yo, un día, seremos vida inesperada en las cumbres de la creación”.

Y también éste, tan importante para un coleccionista de sirenas como yo:

-“Camino sin más ayuda que el templo que me lleva a la muerte. Pero, a mi paso, encontré una sirena que me ayudó a vivir. Ya no se me atrofian los sentidos. Sobre mí brotan fuerzas divinas. Hoy saldré con mi bandera de paz en busca de la belleza. La que nunca sucumbe. Tal vez me acompañe la serenidad que, a veces, me envía la locura. Sobrevolaré, ante el aire, con mi bola de fuego, lejos del infierno”.

-“Llámame. No detengas tu aliento en las sombras. Dibújame sobre tu cuerpo débil, sencillo y fuerte, pero no te alejes de mis hojas malditas que tú, al tocarlas, las conviertes en amor divino”.

http://antoncastro.blogia.com/2005/112402
-mariano-esquillor-visiones-del-albanil-poeta.php



Arco lírico es la auto-antología que Mariano Esquillor ha elaborado a partir de sus, hasta hoy mismo, treinta y siete libros inéditos.

Nos encontramos ante un raro de difícil clasificación en la historia de la poesía española de la segunda mitad del siglo XX. Anclada en un presente hostil y heredera de un colosal pasado, la voz que recorre Arco líricotiene puestos sus ojos en el futuro que atesora, un futuro que va másallá de la muerte. Sana envidia para santones, lección para los másjóvenes, la poesía última de este aragonés cuenta entre la másinteresante y original que se escribe hoy en España.

Ángel Guinda
Madrid, otoño 1998





Mi Juicio
corrige tu pasado. La paz del
divino amor disuelve, con su joya de albas,
la niebla dormida en mi silencio.

El camino imperfecto
puede ser reversible cuando
el espíritu se detiene a contemplar
la grandiosidad de Kristo.








EL ESPEJO de mi error es como un piadoso
monasterio iluminando mi cabeza cuando a solas vive.

He sellado mis ojos
con las limpias campanas
del día y, también, con la triste
mirada de mi amor anegado
por aturdidas noches
con el alma atrapada en el destierro.

Como en un concierto de silencio,
bebo en la profunda estrella del olvido.


Poema del libro ARCO LÍRICO,
publicado por Olifante Ediciones de poesía,2005.





El expresionismo pop del poeta Mariano Esquillor
Dejo aquí una brevísima muestra del popexpresionismo del poeta Mariano Esquillor, fecundo en todo.
http://forega.blogspot.com/2008/10/el-expresionismo-pop-del-poeta-mariano.html

















FLORBELA ESPANCA [5.030] Poeta de Portugal



Florbela Espanca

Flor Bela de Alma da Conceição, conocida como Florbela Espanca (Vila Viçosa, Portugal, 8 de diciembre de 1894 - Matosinhos, Portugal, 8 de diciembre de 1930), fue una escritora portuguesa.


Precursora del movimiento feminista en Portugal, tuvo una vida tumultuosa, inquieta, transformando sus sufrimientos íntimos en poesía de la más alta calidad, cargada de erotismo y feminidad.

Hija de Antónia de Conceição Lobo y de João Maria Espanca, que no la reconoció como hija. Sin embargo, tras la muerte de Antónia en 1908, João y su mujer Maria Espanca crían a la niña. Su padre sólo reconocería la paternidad muchos años después de la muerte de Florbela.

En 1903 Florbela Espanca escribió la primera poesía de que se tiene conocimiento, A Vida e a Morte. Se casó en el día de su cumpleaños en 1913, con Alberto Moutinho. Concluyó un curso de Letras en 1917, inscribiéndose después en Derecho, siendo la primera mujer en hacerlo en la Universidad de Lisboa.
Sufrió un aborto involuntario en 1919, año en que publica el Livro de Mágoas. Es en esa época cuando Florbela comienza a presentar síntomas serios de desequilibrio mental. En 1921 se separa de Alberto Moutinho, teniendo que afrontar los prejuicios sociales al respecto. Al año siguiente se casa por segunda vez, con António Guimarães.

El libro Sóror Saudade es publicado en 1923. Florbela sufre un nuevo aborto, y su marido pide el divorcio. En 1925 se casa por tercera vez, con Mário Lage. La muerte de su hermano Apeles (en un accidente de aviación) la afecta gravemente y la inspira para escribir As Máscaras do Destino.
Intentó suicidarse por dos veces en octubre y noviembre de 1930, en vísperas de la publicación de su obra maestra, Charneca em Flor. Tras el diagnóstico de un edema pulmonar se suicida el día de su cumpleaños, el 8 de diciembre de 1930. Charneca em Flor se publicaría en enero de 1931.


Paseo en el campo


¡Amor mío! ¡Mi amante! ¡Mi amigo!
Coge la hora que pasa, la hora divina,
¡Bébela dentro de mí, bébela conmigo!
¡Me siento alegre y fuerte! ¡Soy una niña!

Yo tengo, Amor, la cintura esbelta y fina…

Piel dorada de alabastro antiguo…
Frágiles manos de madona florentina…-
¡Vamos a corres y reír por entre los trigos!-

Hay encajes de gramíneas por los montes…
Amapolas rojas en los trigales maduros…
Agua azulada cintilando en las fuentes…

Y a la vuelta, Amor… convirtamos, en las alfombras

De los caminos salvajes y oscuros,
¡En un astro sólo nuestras dos sombras!...



Ser poeta 

Las almas de las poetisas están hechas de luz, como los astros: no ofuscan, iluminan...
Del cuento “Al margen de un soneto”

¡Ser poeta es ser más alto, es ser mayor
De lo que son los hombres! ¡Morder como quien besa!
¡Es ser mendigo y dar como quien es
Rey del Reino de Más Acá y Más allá del Dolor!

¡Es tener de mil deseos el esplendor
Y no saber siquiera qué se desea!
¡Es tener aquí dentro un astro que flamea,
Y tener garras y alas de cóndor!

¡Es tener hambre, es tener sed de Infinito!
Por yelmo, las mañanas de oro y de satén...
¡Es condensar el mundo en un solo grito!

Y es amarte, así, perdidamente...
Es que seas alma y sangre y vida en mí
¡Y decirlo cantando a todo el mundo!

Este poema de Florbela Espanca (1894-1930) es una canción muy popular en la tierra de las flores y el amor que es Portugal. Y como hija de su cielo, tierra y  mar, también la vida de esta poetisa es gobernada por la diosa del Trono de Rosas, madre eterna del amor y la belleza: la diosa a quien los griegos dieron el nombre de Afrodita –nacida de la espuma del mar– y Venus los romanos. Estos últimos la honraron, junto a Marte, como su Alma Mater, hasta el punto que el gran juramento quebrado, la gran profanación fue el ser revelado el nombre secreto de Roma, que era, precisamente, la lectura inversa de este mismo nombre, o sea, AMOR.

El pueblo portugués convirtió en fados los versos de esta poetisa, la elevó, algo sin precedentes en la historia de su literatura, a la categoría de musa, como hiciera Platón con la divina Safo, de Lesbos. Ella, Florbela Espanca, es la Dama del Alentejo, y abandonados sus restos mortales a la tierra que los hizo crecer es ya no solo inspiración de  amantes, es compañera, es amiga de quien abre su alma a los vientos de la vida, de quien siente sus soledades y heridas, y al mismo tiempo el reino que espera siempre más allá del exilio que este mundo es. De qué manera encarnan sus versos la profundidad y el misterio del eterno femenino, liberado de ataduras trasnochadas, brillando como una estrella en el azul infinito, se hace evidente para quien lee sus sonetos, escritos, como quería Nietzsche, con la sangre de su alma y lo más puro de su vida. Los hombres se sienten conmovidos por tanta belleza, tanta que se adentra en la tierra ignota de lo sublime, donde los vientos no son ya de placer estético sino de terror sagrado. Es difícil encontrar aquí, en estos horizontes de Portugal, o en los más lejanos de Brasil, una mujer que haya leído sus versos y no se haya sentido identificada con lo que dice, como si sus poemas diesen voz a sus anhelos y vivencias más íntimas, como si la misma psique femenina fuera un iceberg que se deshace y trasfunde en el océano sin orillas de su amor.


Espera

No me digas adiós, ¡oh sombra amiga!,
Ablanda más el ritmo de tus pasos;
Siente el perfume de la pasión antigua,
¡De nuestros buenos y cándidos abrazos!

Soy la dueña de místicos cansancios,
La fantástica y extraña niña
Que un día quedó presa en tus brazos…
¡No te vayas aún, oh sombra amiga!

Tu amigo hizo de mí un lago triste:
¡Cuántas ondas riendo que en él no oíste,
Cuánta canción de ondinas allí en el fondo!

Espera… espera… oh sombra amada…
Mira que más allá de mí ya no hay nada
¡Y nunca más me encuentras en este mundo!...
No me digas adiós, ¡oh sombra amiga!,
Ablanda más el ritmo de tus pasos;
Siente el perfume de la pasión antigua
¡De nuestros buenos y cándidos abrazos!

Soy la dueña de místicos cansancios,
La fantástica y extraña niña
Que un día quedó presa en tus brazos...
¡No te vayas aún, oh sombra amiga!

Tu amor hizo de mí un lago triste:
¡Cuántas ondas riendo que en él no oíste,
Cuánta canción de ondinas allí en el fondo!

Espera...espera... oh sombra amada...
Mira que más allá de mí ya no hay nada
¡Y nunca más me encuentras en este mundo!...



VERSOS DE ORGULLO

¡El mundo me quiere mal porque nadie
Tiene alas como yo las tengo! Porque Dios
Me hizo nacer Princesa entre plebeyos
¡En una torre de orgullo y de desdén!

¡Porque mi Reino queda más Allá!
Porque traigo en mi mirada el vasto cielo,
¡Y porque oros y resplandores son todos míos!
¡Porque Yo soy Yo y porque Yo soy Alguien!

¡El mundo! ¡¿Qué es el mundo, oh amor mío?!
El jardín de mis versos todo en flor,
La mies de tus besos, pan bendito,

Mis éxtasis, mis sueños, mis cansancios...
Son tus brazos dentro de mis brazos:
¡Vía Láctea cerrando el infinito!...


NERVIOS DE ORO

Mis nervios, cascabeles de oro que tintinan
Cantan en mi alma la extraña sinfonía
De la voluptuosidad, del dolor y la alegría,
¡Que me hace reír y me hace llorar!

En mi cuerpo estremecido, sin cesar,
¡Agito los cascabeles de oro de la locura!
La Quimera, la Locura, la Fantasía,
¡En un rubro torbellino Las siento pasar!

El corazón, en una imperial entrega,
¡Lo yergo hacia lo alto! Y, sobre mi mano,
¡Hay una rosa de púrpura, entreabierta!

Y en mí, dentro de mí, vibran dispersos,
Mis nervios de oro, espléndidos, que son
¡Todo el Arte supremo de mis versos!



Os versos que te fiz

Deixa dizer-te os lindos versos raros
Que a minha boca tem pra te dizer!
São talhados em mármore de Paros
Cinzelados por mim pra te oferecer.

Têm dolência de veludos caros,
São como sedas pálidas a arder...
Deixa dizer-te os lindos versos raros
Que foram feitos pra te endoidecer!

Mas, meu Amor, eu não tos digo ainda...
Que a boca da mulher é sempre linda
Se dentro guarda um verso que não diz!

Amo-te tanto! E nunca te beijei...
E nesse beijo, Amor, que eu te não dei
Guardo os versos mais lindos que te fiz!



Teus olhos

Olhos do meu Amor! Infantes loiros
Que trazem os meus presos, endoidados!
Neles deixei, um dia, os meus tesoiros:
Meus anéis, minhas rendas, meus brocados.

Neles ficaram meus palácios moiros,
Meus carros de combate, destroçados,
Os meus diamantes, todos os meus oiros
Que trouxe d'Além-Mundos ignorados!

Olhos do meu Amor! Fontes... cisternas...
Enigmáticas campas medievais...
Jardins de Espanha... catedrais eternas...

Berço vindo do Céu à minha porta...
Ó meu leito de núpcias irreais!...
Meu sumptuoso túmulo de morta!...



Presentación

Aparece la antología poética Las espinas de la rosa de la escritora portuguesa Fiorbela Espanca.Publicación bilingüe, portugués-español. Versión de Ángel Guinda. Solapa de José Regio y María Tecla Portela Carreiro. Nació en 1894 y se suicidó en 1930. Su obra poética es un modelo de alarmante brutalismo emocional.

Nota de Edición del Traductor

El título Las espinas de la rosa me vino dado tras una profunda inmersión, durante largo tiempo, en la vida y obra de Florbela Espanca. La edición contiene sonetos de " Livro de mágoas", "Livro de Soror Saudade", "Charneca em flor" y "Reliquiae". Bien sé que oir la singularidad del lenguaje es misión del poeta y traductor. Y que todo propósito de reproducción impecable de un texto en una lengua distinta a la de referencia está abocado al fracaso, pues no es posible repetir lo irrepetible. Mi modesta intención ha sido trasladar al castellano el sentido, sin desvirtuarlo, de esta poesía.

Más alto, más allá

La poesía de Florbela Espanca es un modelo de alarmante brutalismo emocional. Los sentimientos expresados con visceral urgencia en el más crudo realismo. El sufrimiento al desnudo viste, conmueve, asola a quien la lee. Una poesía que, si fuese árbol, sería un almendro amargo; el gris sería su color; su salud: la claridad de forma y vehemencia de tema; su enfermedad: la tristeza; su paisaje: el crepúsculo; su fuerza: el atrevimiento; su hechizo: el erotismo más sutil; su música: la lluvia.

Introducción, por Ángel Guinda



ESTE LIBRO ...

Este libro es de penas. ¡Desgraciados
del mundo, llorad, llorad al leerlo!
Sólo vuestro sufrir de atormentados
puede, acaso, sentirlo y comprenderlo.

Yo os lo dedico. ¡Bienaventurados
quienes lo vivan pese a no ser bello!
Biblia de tristes, ¡oh, desventurados,
vuestra inmensa amargura amaine al verlo!

¡Livro de anhelos, penas, amarguras!
¡Livro de sombras, nieblasy nostalgias:
ve por el mundo... (Acógelo en mi pecho)!

¡Oh, afligidos: los ojos enrasados,
mi pena sollozad conmigo cuando
leáis mi libro lleno de dolor



ESTE LIVRO...

Este livro é de mágoas. Desgraçados
Que no mundo passais, chorai ao lê-lo!
Somente a vossa dor de Torturados
Pode, talvez, senti-lo...e comprendê-lo.

Este livro é para vós. Abençoados
Os que o sentirem, sem ser bom nem belo!
Bíblia de tristes...Ó Desventurados,
Que a vossa imensa dor se acalme ao vê-lo!

Livro de Mágoas... Dores... Ansiedades!
Livro de Sombras... Névoas e Saudades!
Vai pelo mundo... (Trouxe-o ne meu seio...)

Irmãos na Dor, os olhos rasos de água,
Chorai comigo a minha imensa mágoa,
Lendo o meu livro só de mágoas cheio!...



Amiga

Deixa-me ser a tua amiga, Amor,
A tua amiga só, já que não queres
Que pelo teu amor seja a melhor
A mais triste de todas as mulheres.

Que só, de ti, me venha magoa e dor
O que me importa a mim? O que quiseres
É sempre um sonho bom! Seja o que for,
Bendito sejas tu por mo dizeres!

Beijá-me as mãos, Amor, devagarinho...
Como se os dois nascessemos irmãos,
Aves cantando, ao sol, no mesmo ninho...

Beija-mas bem!... Que fantasia louca
Guardar assim, fechados, nestas mãos,
Os beijos que sonhei pra minha boca!...




Folhas de rosa

Todas as prendas que me deste, um dia,
Guardei-as, meu encanto, quase a medo,
E quando a noite espreita o pôr-do-sol,
Eu vou falar com elas em segredo ...

E falo-lhes d'amores e de ilusões,
Choro e rio com elas, mansamente...
Pouco a pouco o perfume do outrora
Flutua em volta delas, docemente ...

Pelo copinho de cristal e prata
Bebo uma saudade estranha e vaga,
Uma saudade imensa e infinita
Que, triste, me deslumbra e m'embriaga

O espelho de prata cinzelada,
A doce oferta que eu amava tanto,
Que reflectia outrora tantos risos,
E agora reflecte apenas pranto,

E o colar de pedras preciosas,
De lágrimas e estrelas constelado,
Resumem em seus brilhos o que tenho
De vago e de feliz no meu passado...

Mas de todas as prendas, a mais rara,
Aquela que mals fala à fantasia,
São as folhas daquela rosa branca
Que a meus pés desfolhaste, aquele dia...



Lágrimas ocultas

Se me ponho a cismar em outras eras
Em que ri e cantei, em que era q'rida,
Parece-me que foi noutras esferas,
Parece-me que foi numa outra vida...

E a minha triste boca dolorida
Que dantes tinha o rir das Primaveras,
Esbate as linhas graves e severas
E cai num abandono de esquecida!

E fico, pensativa, olhando o vago...
Toma a brandura plácida dum lago
O meu rosto de monja de marfim...

E as lágrimas que choro, branca e calma,
Ninguém as vê brotar dentro da alma!
Ninguém as vê cair dentro de mim!



Horas rubras

Horas profundas,lentas e caladas
Feitas de beijos sensuais e ardentes,
De noites de volúpia, noites quentes
Onde há risos de virgens desmaiadas…

Ouço as olaias rindo desgrenhadas…
Tombam astros em fogo, astros dementes.
E do luar os beijos languescentes
São pedaços de prata p’las estradas…

Os meus lábios são brancos como lagos…
Os meus braços são leves como afagos,
Vestiu-os o luar de sedas puras…

Sou chama e neve branca misteriosa…
E sou talvez, na noite voluptuosa,
Ó meu Poeta, o beijo que procuras!

(in Antologia de Poetas Alentejanos)



Súplica

Olha pra mim, amor, olha pra mim;
Meus olhos andam doidos por te olhar!
Cega-me com o brilho de teus olhos
Que cega ando eu há muito por te amar.

O meu colo é arrninho imaculado
Duma brancura casta que entontece;
Tua linda cabeça loira e bela
Deita em meu colo, deita e adormece!

Tenho um manto real de negras trevas
Feito de fios brilhantes d'astros belos
Pisa o manto real de negras trevas
Faz alcatifa, oh faz, de meus cabelos!

Os meus braços são brancos como o linho
Quando os cerro de leve, docemente...
Oh! Deixa-me prender-te e enlear-te
Nessa cadeia assim eternamente! ...

Vem para mim,amor...Ai não desprezes
A minha adoração de escrava louca!
Só te peço que deixes exalar
Meu último suspiro na tua boca!...



A maior Tortura

                                           A um grande poeta de Portugal


Na vida, para mim, não há deleite.
Ando a chorar convulsa noite e dia ...
E não tenho uma sombra fugidia
Onde poise a cabeça, onde me deite !

E nem flor de lilás tenho que enfeite
A minha atroz, imensa nostalgia ! ...
A minha pobre Mãe tão branca e fria
Deu-me a beber a Mágoa no seu leite !

Poeta, eu sou um cardo desprezado,
A urze que se pisa sob os pés.
Sou, como tu, um riso desgraçado !

Mas a minha tortura inda é maior:
Não ser poeta assim como tu és
Para gritar num verso a minha Dor ! ...



Desejos vãos 

Eu queria ser o Mar de altivo porte
Que ri e canta, a vastidão imensa!
Eu queria ser a Pedra que não pensa,
A pedra do caminho, rude e forte!

Eu queria ser o sol, a luz intensa
O bem do que é humilde e não tem sorte!
Eu queria ser a árvore tosca e densa
Que ri do mundo vão é ate da morte!

Mas o mar também chora de tristeza...
As árvores também, como quem reza,
Abrem, aos céus, os braços, como um crente!

E o sol altivo e forte, ao fim de um dia,
Tem lágrimas de sangue na agonia!
E as pedras... essas... pisá-as toda a gente!...
Florbela Espanca - Fanatismo

Minh’alma, de sonhar-te, anda perdida
Meus olhos andam cegos de te ver!
Não es sequer razão do meu viver,
Pois que tu es já toda a minha vida!

Não vejo nada assim enlouquecida...
Passo no mundo , meu Amor, a ler
No misterioso livro do teu ser
A mesma história tantas vezes lida!

"Tudo no mundo é frágil, tudo passa..."
Quando me dizem isto, toda a graça
Duma boca divina fala em mim!

E, olhos postos em ti, digo de rastros:
"Ah! Podem voar mundos, morrer astros,
Que tu es como Deus: Princípio e Fim!..."