jueves, 1 de septiembre de 2016

KHALIL MUTRAN [19.097]


Khalil Mutran 

Khalil Mutran (Baalbek, Líbano, 1 de julio de 1872 - El Cairo, Egipto 30 de junio de 1949), (en árabe: خليل مطران , transliterado en otros idiomas como Jalil Mutran o Khalil Motran), apodado "El Poeta de los dos países" (Sha’ir al Qutrayn شاعر القطرين), fue un reconocido poeta en lengua árabe, de nacionalidad libanesa y egipcia. El profundo sentido de su poesía es una mezcla entre la tradición de la poesía árabe y los conceptos y estructuras de la poesía occidental, considerándosele estéticamente cercano al modernismo. También escribió libros de historia y tradujo obras literarias internacionales.

Motran defendió la modernización de la literatura y poesía árabe, y fue un pionero en la creación de nuevas tendencias de la poesía fuera de los patrones beduinos tradicionales. Reflejó los tiempos modernos sin comprometer la fuerza de la lengua ni sus expresiones. Fue políticamente nacionalista y participó en los movimientos que se orientaban hacia la independencia de los países árabes (panarabismo), primero frente al Imperio otomano y luego frente al colonialismo francés y británico.

Era hijo de Jalil Abdu Yusuf Mutran (pariente del pachá de Baalbek) y de Malaka Sabbag (procedente de una importante familia palestina de Haifa, su padre había sido consejero del pachá de San Juan de Acre durante el asedio napoleónico).

Estudió en la Escuela del Patriarcado de Beirut (una institución greco-católica). Sus profesores de lengua árabe y literatura árabes fueron los famosos hermanos Khalil Yazigi e Ibrahim Yazigi (Nasif al-Yaziji). En 1890 Mutran emigró a París, donde se influenció por la literatura francesa.

En 1892 se trasladó a Egipto, donde trabajó como periodista en el diario Al Ahram por muchos años. En 1900 publicó su propia revista Al Majalah Al Masriah (La revista de Egipto) y en 1903 el diario Al Jawaneb Al Masriah (Las fronteras de Egipto), desde los que defendió firmemente el movimiento nacionalista de Mustafa Kamil. Además de sus propios poemas, también publicó los de Mahmoud Sami el-Baroudi, importante poeta y político (rab alseif wel qalam رب السيف و القلم , "el señor de la espada y de la pluma"). Durante este período tradujo al árabe mucha literatura internacional, especialmente francesa (Corneille, Racine, Victor Hugo, Paul Bourget) además de varias obras de Shakespeare (no directamente del inglés, sino desde el francés). En 1924 realizó un largo viaje por Siria y Palestina, tras el cual se definió a sí mismo como "un poeta de los países árabes" (شاعر الأقطار العربية).

Intervino de una manera destacada en la vida económica egipcia, ocupando la secretaría de la patronal agraria y contribuyendo en 1920 a la fundación del Banco de Egipto (Banco Misr بنك مصر ). Tras la muerte de Ahmed Shawqi en 1932, lideró el grupo literario "Apolo". Tuvo gran influencia en la creación del Teatro Nacional de Egipto (Al-Firqa al-Qawmiyya), que dirigió desde 1935. Su papel en la cultura egipcia fue reconocido por el gobierno de ese país al incluirlo en las celebraciones de los grandes pensadores de Egipto junto a literatos como Taha Hussein y Hafez Ibrahim.

Obra y estilo

Una antología de sus poemas, el Diwan-al-Khalil fue publicada en cuatro volúmenes durante su vida (el primer volumen en 1908).

Su estilo influyó sobre otros poetas de su época, como Ibrahim Al Yazigi, Abo Shadi y los poetas árabes en el oeste.

Mutran fue un pionero de la modernización de la poesía y la prosa árabes. Sus poemas se caracterizan por una genuina expresión intrapersonal y una sensitiva resonancia musical. Su prosa se alejó de la composición tradicional para crear un nuevo tipo de cuentos árabes con el estilo de los tiempos modernos.

Después de iniciarse bajo el estilo de la poesía tradicional, con el que abarcó gran variedad de temas, sus poemas se centraron posteriormente en temas románticos llenos de imaginación. Además de los temas románticos, Motran aplicó su creatividad a la descripción de la naturaleza, mezclando sus sentimientos y su sensibilidad humanista en sus poemas.

Albert Hourani percibe en sus poemas cómo "las formas y el lenguaje tradicionales no se usan por sí mismos, sino para dar una precisa expresión a la realidad, sea en el mundo externo o en los sentimientos del autor".



Las pirámides

Erigió, levantó, construyó, consolidó
no en bien de la grandeza, ni tampoco en el suyo propio,
sino en aras de la misma tumba,
haciendo para ello esclavo a su pueblo coetáneo
y entregando a las cadenas a sus hijos
para darlos a sus enemigos el día de mañana.
Veo aquí mismo seres infinitos como granos de arena
demasiado numerosos para ser contados,
amarillo el rostro, húmedas las cejas,
como un forraje seco perlado de rocío,
corcovadas las espaldas, mudo el paso,
hormigas reptando, eternamente humilladas,
como mares confluyendo, como ríos divergiendo,
descendiendo, subiendo.
¿Es que todas estas almas que han de morir mañana mismo
edifican para un ser mortal un sepulcro sempiterno?
¡Ah de los difuntos! ¿No os ha hecho aguzar el oído
la voz del heraldo, que lanza su llamada una y otra vez?
¡Levantaos! ¡Contemplad a la plebe que os rodea
y pisotea cogotes de reyes disecados!
¡Levantaos! ¡Contemplad a vuestros enemigos
que ocupan vuestros lares
y gobiernan desde ellos, déspotas, todopoderosos!
¡En pie! ¡Contemplad vuestros cuerpos,
expuestos a la vista de todo aquel que guste de mirar!
Es la vuestra una resurrección en la que
cualquiera de nosotros, vaya o venga,
os pide cuentas de vuestras acciones ya pasadas.
No os libró que construyeseis alto,
que expoliaseis la tierra
o hicieseis esclavos a los reyes.
Más os valiera, en cambio, la buena memoria,
si hubierais humillado vuestra tumba a ras de tierra
y perseverado en el buen camino.
Yerra quien imagina que la tumba ha de serle fortaleza
y se protege de la muerte con la misma muerte.

Incluido en Treinta poemas árabes en su contexto (Ediciones Hiperión, Madrid, 2006, selec. y trad. de Jaime Sánchez Ratia).





Nero 

That people which bestowed victory upon Nero
is more deserving of shame than he.
What was that Nero whom they worshipped?
He was coarse and ignorant,
A dwarf whom they raised on hight.
They crawled before him and he grew in arrogance.
They glorified him and extended his shadow
untill it filled the earth with crime.
They gave him of their power, so he
became a tyrant over them, and worse.
The ruler oppresses only when he has no fear
of the ruled revolting.
Some denounce Nero, But I, the nation;
had it defied him, retreat would have been his lot.
every nation creates its own Nero,
be he called '' Caesar'' or '' Chosroes''. 





A Rose That Died 

O questing birds, what seek you in your wanderings?
They made answere:
We are the hopes of youth; and here our beloved
lived and suffered.
She was the rose in our garden, reigning
justly with the submission of all therein.
Yet all too soon we saw her fall from her throne,
then disappear.
And so you see us ever searching for some trace of her,
Or flocking where once she was wont to be. 

Khalil Mutran








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ELKA NIAGOLOVA [19.096]


ELKA NIAGOLOVA

Elka Niagolova es una poeta búlgara, autora de 19  libros poéticos publicados en Bulgaria y 7 países más - Rusia, Francia, Ucrania, Serbia, Macedonia, Polonia, Croacia.

Ganadora de premios literarios nacionales: "Primavera del sur", "El poso de la chica de pies blancos"/ Bulgaria /por su obra completa; El Gran Premio  Dora Gabe( Bulgaria); Laureada del Gran Premio de Literatura Nacional de Polonia " El ángel blanco de la poesía"; laureada de la medalla de Pushkin (Rusia).

Su poesía esta traducida en mas de 15 idiomas. Ella misma traduce de 5 idiomas poetas clásicos y autores contemporáneos del mundo eslavo.

Presidenta de la Academia Literaria Eslava artística.
Directora en los Balkanes de la Asociación Internacional de los escritores.
Directora General de la revista " Signos" ("Znaci") 
Miembro de la Asociación  de los escritores Búlgaros.
Miembro honorifico de la Asociación de la Academia de la lengua rusa. 


Елка Няголова e aвторка на 19 книги, в България и в още 7 държави – Русия, Франция, Украйна, Сърбия, Македония, Полша, Хърватия. Носителка на национални литературни награди, сред които: „Южна пролет“, „Изворът на Белоногата“ (за цялостно творчество) и Голямата награда „Дора Габе“; лауреат е на учредената в Полша Международна литературна награда „Белият ангел на поезията“. Лауреат на Пушкински медал. Поезията ѝ е превеждана на повече от 15 езика. Самата тя превежда от 5 езика, поети-класици и съвременни автори от славянския свят. Председател на Славянска литературна и артистична академия. Директор за Балканите на Международната асоциация на писателите. Главен редактор на сп. „Знаци“. Член на СБП и на Академията за руска словесност.


Traducción del búlgaro al castellano: La poeta búlgara Magdalena BOYADJIEVA 

Превод от  български на испански : Магдалена БОЯДЖИЕВА 


EL RÍO

A vida y muerte era este amor!
Y se desbordó el río. Y cubrió todas las heridas.
Y la ribera cercana esta hurgada...
¿Pero qué, si el río se queda?

A vida y muerte era este amor!
El cielo va sobre zancos delante de mi.
Y es tan inaccesible. Y elevado de nuevo...
Solo los pájaros mantienen la guardia.

A vida y muerte...Domingos ciegos.
Al almendro se sientan, para darles luz.
Y el almendro florece como si fuera...por última vez.
¿Y por qué mis rodillas se doblan?

A vida y muerte...Dragón pesado es el río.
Lleva sombras y sol y amores dementes.             
Largo fue el día, y la vida tan corta.                
Sólo el camino de vuelta es conocido.                     

A vida y muerte! El amor es un puerto.
Todos somos estibadores y la carga llevamos.
Al final el río lavará las heridas
y con flor de almendro nos llorará ...



РЕКАТА

На живот и на смърт беше тази любов!
И разля се реката. И заля всички рани.
И отсамният бряг е опасно изровен…
Но какво от това, щом реката остана?!

На живот и на смърт беше тази любов!
Днес небето върви на кокили пред мене.
И е тъй недостъпно! И високо отново…
Само птиците там са на вахта несменна.

На живот и на смърт… Ослепели недели
край бадема присядат, ей така, да им свети.
А бадемът цъфти! Сякаш че за последно.
Но защо ми омекват и на мен коленете?...

На живот и на смърт… Тежък змей е реката.
Носи слънце и сенки, и любови несвестни.
Дълга беше неделята, а животът бе кратък.
Само Пътят обратен предизвестен е.

На живот и на смърт! Любовта е пристанище.
Всички ние сме докери и товара си влачим.
А накрая реката ще измие раните ни.
И със цвят от бадеми ще ни оплаче




De mi papá quien hoy debería celebrar 
su cumpleaños ...

Quizás los ángeles arriba, han roto
la almohada blanca del Señor.
Dos horas ya que cae la nevada
y alguien pide algo, pero sin palabras.
Quizás mi padre en el cielo
se pone calcetines calientes blancos.
La nieve susurra. ¿O así me parece?
O alguien delante de mi me observa...
Si sigo sus pasos con fe,
o mis ojos se tropiezan en el cielo?
Si subo escaleras invisibles hacia mi espíritu
¿y si brilla dentro de mi?
Está nevando... En el buzón celeste
una mano conocida ordena las letras -
una carta de nieve sobre hoja celeste:
"La vida es una esperanza, mi niña! 
Y alguien delante de mi camina 
en calcetines de lana blanca... ¿O así me parece?
Está nevando...En la decoración discreta
suena solo una única cuerda blanca.
Suena y suena ... Un recuerdo espléndido 
aquel que alcanzo ...

Me equivoqué. Con la nieve mi padre 
me manda su perdón de arriba.  



На моя татко, който днес
трябваше да има Рожден ден...

Навярно ангелите горе са разпрали
на дядо Господ бялата възглавница.
Два часа вече сипят се парцали
и някой там ме моли, но безгласно.
Навярно горе татко ми обува
чорапи от дебела бяла прежда.
Снегът шепти. Дали тъй ми се струва,
или пред мене някой се оглежда:
дали със вяра следвам го по стъпките;
дали очите ми препъват се в небето;
изкачвам ли невидимата стълба
към своя дух; и вътре в мене свети ли...
Снегът вали... Във пощата небесна
ръка позната буквите подрежда –
писмо от сняг по страница отвесна:
„Детето ми, животът е надежда!”
Пред мене някой ходи по чорапи
от бяла вълна. Или ми се струва?
Снегът вали... В декора ненатрапчив
звъни една-едничка бяла струна.
Звъни. Не отзвънява. А разкошен
е споменът, към който се присягам...

Сгреших. Сега отгоре татко прошка
ми праща с този сняг.



MARZO

El cielo es lavado -  tan limpio 
como la  lágrima de un elfo 
entre el moho silvestre. 
El cielo es como ropa tendida en marzo, 
y ahí en lo alto, encima del firmamento,
Dios sueña que es un niño, se esconde 
y le busca como enfadada su madre María.
Se fija en nuestro reino terrenal
con mano en la cintura y cuenca a los pies.
Y por sus ojos se ilumina la tierra entera
y cada rincón de amor se llena.
Sonríe y se derrite la nieve...
Y veo a mi padre de rodillas
escribiendo una carta en la nieve para mi
y luego coge las primeras campanillas de invierno ...
Yo sé perfectamente que es imposible,
pero esta luz los ojos ciega ...
y oigo con la piel y no con el oído,
como crece una semilla dorada.
Bosteza y se rompe con un suspiro,
con un rayo de luz atado al cielo -
una patita verde sobre la tecla del piano. 


  
MAРТ

Небето е изпрано – толкоз чисто –
като сълза на елф сред горски мъх.
Небето е през март простряна риза
и там, високо горе, над простира,
сънува Господ, че е малък, крие се
и търси го, сърдита, уж, Мария.
Тя взира се във земното ни царство,
с ръка на кръста и с леген в нозете,
а от очите и земята светва цяла
и обич всяко ъгълче превзема.
Усмихва се, та чак снегът топи се...
И виждам татко, че е коленичил
писмо до мен върху снега дописва,
а после къса първите кокичета...
Прекрасно зная, че е невъзможно,
но тази светлина очите взема...
И чувам – не с ушите си, а с кожата,
как никне долу едно златно семенце.
Прозява се, разпуква се с въздишка,
с невидим лъч завързано с небето,
краче зелено спуска на клавиша. 



EL DÍA ANTES DEL DILUVIO

Un ala - de una gaviota
o de Tracio renacido
volará de las fauces abiertas
de una tumba cercana.
El mar cabrá en la pantalla
del silencioso cine mudo.
Pero nosotros contigo estábamos solo
en aquellas fotos - de prueba.
Se encenderá la luz en un momento.
Con las manos taparemos los ojos
porque muy rápido 
se moverá la cinta en galope:
caballos, tracios,
La orilla de Kamen,
amor, odio, nosotros,
y Dios - operador 
en este cine mundial,
tomará su debido.
Y después ...No hay un" después".
Y la casa de la orilla de Kamen 
ya no está.
Pero la marea,
la marea es real
y nos advierte!
Entre estas tumbas, 
en esta orilla de Kamen,
me gustaría levantar 
una casa blanca.
Un puerto en el que, 
con las flotas destrozadas huiré   
y   un sueño en el que volver,   
porque todos los capitanes,   
sí, todos,   
habrán hecho de sus lonas   
camisas saladas.   
Y solo tú a mi lado quedarás   
para poder   
como un descubridor antiguo   
de tierra prometida,   
entrar en esta casa.   
Moras rebeldes -   
gitanas jóvenes felices,   
madurarán en septiembre   
en mi puerta...   
Y se amarán -   
a pesar de la muerte los grillos,   
llorarán de amor,   
hasta que se convierta la costa   
en un montículo en general     
hasta la colina de enfrente.   



ДЕН ПРЕДИ ПОТОПА

Едно крило- на гларус ли
или на прероден тракиец,
ще литне от отворената паст
на близка гробница.
Морето ще се впише на екрана
на нямото смълчано кино.
Но ние с тебе бяхме само
на онези снимки - пробните. 
Ще светне в миг.
С ръце очите ще прикрием ,
защото много бързо
на галоп ще се задвижи лентата:
коне,тракийци,
Камен бряг, любов, омраза, ние,
и Господ - операторът
в това световно кино,
ще вземе свойта лепта.
И после... Няма "после".
И къщата на Камен бряг я няма.
Но приливът,
но приливът е истински
и ни предупреждава!
Сред тези гробници 
на този Kамен бряг,   
бих искала да си издигна   
бяла къща.   
Едно пристанище, в което   
с разбитите флотилии ще бягам,   
и сън един, във който да се връщам.   
Защото всички капитани,   
да, всички капитани   
ще са направили  от своите платна   
солени ризи.   
А ти до мен   
един единствен ще останеш,   
за да можеш   
подобно древен откривател   
на обетовани земи   
във къщата да влизаш.   
Къпини непокорни -   
щастливи млади циганки,   
ще зреят през септември   
край прага ми.   
И ще се любят -   
на пук на тази смърт   
наоколо щурците!   
Ще плачат от любов,   
додето се превърне    
в могила обща   
чак отсреща хълма





Elka Niagolova con el gran poeta ruso Evgenii Evtushenko en Rusia



Elka Niagolova recibe el gran premio con el nombre de Aleksandar Pushkin



Elka Niagolova con Fernando Sabido Sánchez compartiendo recitales de poesía en Croacia








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miércoles, 31 de agosto de 2016

RODOLFO SÁNCHEZ GARRAFA [19.095]


RODOLFO SÁNCHEZ GARRAFA  

(Vilcabamba-Apurímac, Perú   1945)
Antropólogo por la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cuzco, Magíster en Antropología por la Pontificia Universidad Católica del Perú, Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue alumno de los colegios La Salle y Ciencias del Cuzco. En 1961 recibió primer premio y diploma del Club de Leones por haber ganado el Concurso Literario Interescolar en Homenaje al Día de la Madre. A los 25 años de edad publicó su primer libro Amaru: mito y realidad del hombre (P. L. Villanueva, Lima 1970), desde entonces su producción bibliográfica antropológica y poética ha sido constante. Fue becario del Gobierno Español en el INCIE de Madrid y Visitante del British Council en Londres. Formó parte de la representación peruana en la Conferencia Mundial «Educación para Todos» de Jomtien-Tailandia. Ha sido distinguido como «Amauta del Perú Eterno» por la Asociación «Capulí, Vallejo y su Tierra». Como investigador social, enfoca su interés en temas de pensamiento andino, etnolingüística e interculturalidad. Ha hecho docencia en la Unidad de Postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su fascinación actual es la antropología simbólica y llena sus horas con lecturas sobre poesía antigua y contemporánea, especialmente lo producido por aves raras de la poesía peruana. Como animador cultural dirige Markapacha.blogspot y Markapacha.com, en la idea de promover formas que hagan posible construir un mundo solidario y sin exclusiones. 


Libros de poesía de Rodolfo Sánchez Garrafa

Por las calles del Sol. 1995 
Por las calles del Sol. 2012
Iris de los sueños. 2012 
Paralelo 70.  2013 
Séptima columna. 2013 
Al di là.  2014 
Helio-tropos. 2014
El hombre retirado, Lima, Pájaros en los Cables Editores, 2015



UKUMARI
            
Soy oso de redonda cabeza e hirsuto pelo    
Oso de faz desconocida y andar trashumante         
En cumbres de alta montaña habité más allá
                                              Del Sol.         
Cosí el día y la noche con mis manos
El rayo fue mi aguja y los ríos mis hilos
                                              De color.
Mi primer vagido estremeció la tierra
Mi primera palabra explotó en la boca
                                              De un volcán.
Algo de humano alborota mis venas
Estrellas refulgen en mis ojos de semidiós
En mis brazos potentes despiertan cantos
                                              De libertad.




Nueva publicación: Helio-tropos, poesía de Rodolfo Sánchez Garrafa


Soñar se me hace difícil

Cada vez se me hace más difícil
soñar en las noches.

Ya casi no te sueño al cerrar los ojos
Ya casi no te veo
siquiera diciendo adiós.

Me preocupa caer en sopor
y olvidar lo pensado.

Tras el colapso de la vigilia
hoy olvido desde lo inolvidable
hasta las cosas menudas.

Temo que un día caiga
sobre mí la noche total.

Temo que un día se borren
para siempre
tus huellas inconfundibles.

Hace tiempo ya que los sueños
huían de mí al cerrar el día.

Por eso me abracé
a tu memoria
aún antes de tu partida.





Ojos de capulí

Tus ojos de capulí
descuelgan estrellas rojas
en pleno día para mí

Me dicen palabras dulces
que suelo saborear en silencio
ahora que me hallo frente
al ancho mar

No escapo
a ti me dirijo
atrevido
travieso
y no me canso de ver tus lunares
en lo alto de las olas
que agitan el cielo estival.
Agitadas olas danzan para mí

Frente al mar de Chorrillos
a chorros saltan luces de colores
Mi corazón también salta
por miles de razones
por gusto
por gratitud
por nostalgia mi corazón
se lanza por entre la espuma de las olas
y al par se cuela por los cantos
de los verdes acantilados.
El mar con sus brillos argénteos
ilumina poco a poco la vista nocturna
Las almas están quedas y están calladas
en este puerto de pescadores
que mis ojos vieron crecer en treinta años
De cara al mar
todos los antojos posibles
se agolpan y de pronto estoy solo
en la extensa playa de agua dulce
Las agitadas olas danzan para mí
Yo las miro
ellas me miran
por un momento nos amamos.
Las olas van vuelven y a su paso
envuelven
en apasionado abrazo
De pie no puedo menos que besarlas
una y otra vez
a ellas que al irme
se quedan también solas.




El girasol en el florero

El girasol
a
tu
lado
no gira
late y late de prisa
Se
acurruca
como hacen
las semillas
como hacen
los paraguas
en días de lluvia
exuberante
luego bate
sus alas amarillas.

El girasol
se prende
de
tu
mano 
De las sillas
se sujeta
como hacen
los niños
que temen
quedarse
solos
No pasa nada
–Les dicen–.





Metido en un campo de girasoles

Pocas veces
me
he
sentido
así
como metido en un campo de girasoles
Me ocurrió un día mientras veía una película
ya clásica de Vittorio De Sica
Me sucedió también al conocer un maestro
sapiente y diestro en el arte del magisterio
y la i luz i on.

Entre tanto la luna atraía mis inflorescencias con
su
canto
tan
especial
de paloma enamorada y en pleno día
arrebatábame hacia los predios encantados
de la noche.

Pero no hay quien se resista a
los
rayos
del
sol
de madrugada de esos que te jalan la pita
de marioneta o te aplican una soberana patada
sin contemplación alguna.

El amor sin medida ni aderezo está en todo lado
en el latido de sístoles y diástoles de apóstoles
y mirones
sino no se explica por qué giramos de
unos
a
otros
ojos
por qué vamos de unas a otras bocas
de unos a otros pelos
de unos a otros nombres.

Cuando la luna se oculta desespero por el amanecer
es que al romperse los conjuros vuelvo otra vez
a soportar la prisa vascular mientras
un corro de grillos en un campo de girasoles canta:
¡Oh soles!
¡Oh soles!
¡Oh soles míos que giráis y giráis
y a vuestro morro sin falta tornáis!
El morro de marras el morro aquel de los girasoles
que lleno de antenas se dobla en mi espalda
sin querer.


La virtud de este libro es ponerle sabiduría a las palabras para entender con nitidez el devenir del hombre, aquí la poesía recorre los recovecos más diversos de la humanidad, respira la música del tiempo absoluto, exalta la luz solar en la cuenca de los ojos de nuestra contemporaneidad, aún en las más diversas peripecias humanas donde ausculta lo infinito: esa sombra del quid divinum, que viene desde la tradición clásica, brilla; el poeta Rodolfo Sánchez Garrafa sabe hacer brillar lo opaco de las cosas, ponerle transparencia a lo oscuro, explicar la aurora a la finalidad de la vida. El portus del siglo de las luces no se ha cerrado todavía.
Armando Arteaga


LA LUZ EN MOVIMIENTO

Víctor Vimos

I

También es una sustancia, la poesía. Gobernada por una ley exenta al entendimiento, fluye sin prisa, dejando una serie de pistas que dan fe de su paso. El poema es apenas una de ellas. Un objeto tallado por el inagotable murmullo de los astros. 

II

El poeta es un escultor del misterioso mineral del lenguaje. Va del signo a la cosa significada queriendo profundizar en el mundo, como sugiriera André Malraux. Pero no lo logra. Por eso debe conformarse con la resonancia que sobre la nada –esa nada sagrada– produce su fracaso. Todo intento por condensar la realidad en palabras es una sumatoria de esfuerzos desvanecidos. 

III

Entonces:
¿Para qué sirve un poeta?

IV

Se trata –gran tristeza– de responder con palabras. A menos que adquiera una nueva visión de la vida, a menos que esté dispuesto a sacrificar su vida para imponer la verdad y esplendor de su visión, dice Miller, el poeta no sirve para nada. Por eso su oficio, lejos de envanecer las grafías y las hojas en que estas encontrarán la vejez, yace más cercano al silencio, a la familiaridad con que la vida erosiona toda lengua hasta convertirla apenas en un cántaro que recuerda el aroma de la sed. El poeta pronuncia con total entusiasmo un canto que sabe adquirido como pago del dolor. Por ello, su mayor logro consiste en preñar la memoria todos los días con las huellas de su experiencia. Así, la vida se hará raíz de la metáfora; el corazón la tinta con que mañana edificará nuevamente los rostros, nuevamente los nombres,
los colores nuevamente, solo para recordarnos que aquello que amamos ya no está más, pues también para los poetas el tiempo es una traición. 

V

Pero de nada sirve esa experiencia sino es visitada por la sustancia poética. Si no sirve, como creía Lucrecio, para verter el claro de los cantos en el más oscuro de los temas. Solo de ese modo, la poesía condiciona su unidad con el poema. Todo lo demás es polvo y estruendo.
VI
Este poemario tiene a su favor la luz y el movimiento, dos sustancias que encierran poesía. Su autor, el poeta Rodolfo Sánchez Garrafa, se ha esmerado porque esas cualidades dejen sospechar apenas el rumor de sus presencias en cada uno de los versos de este libro. No es extraña esa decisión. Desde hace algún tiempo, la búsqueda de este poeta parece concentrarse en el misterio de lo que se dice y también de lo que se calla, como si su recuerdo, materia espiritual y verbal de sus versos, huyera por momentos solo para dejar sentado sobre el lenguaje el invariable sentido del viaje. Un desplazamiento que se vuelve incesante sobre la forma y que, con cada nueva entrega, adquiere eso que en edad humana puede llamarse madurez. Pero en edad poética la madurez es sospechosa. Puede decir, por ejemplo, que uno ha encontrado una veta y que no cesa hasta desgastarla, repitiendo en cada verso una suerte de molde aprendido. Este, por suerte, no es el caso. Estamos ante un poeta que sabe que el riesgo es la mejor forma de no envejecer. 

VII

Divido en cuatro estaciones, este libro encierra un ciclo concretamente definido. Empieza por el final, es decir, evoca la muerte como punto de partida.
En Parasoles, la primera estación, dice: “Al irse el día pieza por pieza/ se arman las sombras”. Usa el sentido primordial que tiene que ver con el reemplazo que esa ausencia amerita. Dice “el día es de los hijos/ la noche… de los abuelos”. Y su orientación lleva a la voz del poeta a utilizar metáforas literarias que en el fondo esconden el vientre. Dice “cavernas”, dice ”semillas”, dice “Yo Adán soy Adán”, y espera con ello remarcar la idea de que desde aquí parte, liberado por completo de cualquier peso o vanidad, pero extraviado por el innegable dominio de la luz. No es gratuita la referencia al vientre: para iniciar un viaje es necesario el desprendimiento de lo vital.
Crisoles, la segunda estación, apunta a una voz que acelera su mansedumbre hasta confundirse con la furia. Tal vez, como indicaba Reverdy, la imagen, en este caso, sí es hija directa del espíritu del poeta. Dice “Muerte preludio de vida”, como si en esa inversión del sentido simbólico encontrase la mejor manera de extender su temor al olvido. Pero también en este verso se pudiera condensar parte importante la intención del poeta en este poemario: se trata de hablar del cambio pues se supone inconforme con lo real. Ese cambio, lo demuestra, tiene que ser en todo nivel. En este caso, va desde el lenguaje hasta el significado que atañe a la vida.
Considero, a riesgo de equivocarme, que estos dos cuerpos permiten una mirada autoreferencial al poeta Sánchez Garrafa. No solamente porque en ellos los versos se muestran métricamente más extensos que en el resto del cuerpo, lo que habla de una necesidad por contarse, sino también porque la experiencia, por momentos, huye de la sustancia poética y da vueltas alrededor de sentencias o reflexiones que suponen una forma de integración con lo real. Esto sin embargo no es un pecado. Es una elección que en este poemario se ve justificada en la tercera y cuarta estaciones, pues en ellas parece que el poeta hablara para el futuro. 
En Tornasoles, la penúltima estación, dice “El amor que se extraña suele /dejar una huella/ de silencio”, y compone un viaje a través de la pasión, de su pasión, capaz de acumular esperanza e ilusión. Probablemente aquí el amor no es visto como una realidad, sino como un fruto esperado y ajeno, y por eso su presencia se vuelve deslumbrante. 
En la estación final, Girasoles, el poeta Sánchez Garrafa, se encarga de cerrar el ciclo, ofreciendo su propia incertidumbre como una nueva vida, acaso inventando una forma propia de empezar a caminar. Dice “Aquí empieza seguramente el infinito/ y es curioso que me venga a la memoria/ el número de los traga fuegos circenses”. Ese sentido de vacío anunciado al inicio, se llena ahora por la promesa de lo inacabable, de lo inabarcable, como si por medio de esa desmesura que es la inmortalidad se pudiera aspirar a rozar apenas de nuevo la infancia.

VIII

Nada hay que pueda oponerse a la fuerza del canto. El poeta Sánchez Garrafa ha entendido bien este principio poético y sabe que el verso no sirve para expresar idea o comunicar sentimiento, sino que su mayor logro es testimoniar el paso de la creación por entre las huellas del lenguaje. Y lo demuestra manejando una serie de símbolos que, como en trabajos anteriores, dejan sentada una atmósfera andina en sus poemas, en la que el frío, la montaña y los astros parecen elevar al unísono un solo himno emparentado con la libertad. Además, el poco uso de puntuación parece tener un empate con la visión que el poeta nos comparte: no se trata de trabajar un poemario para ordenar un mundo en ruinas, sino de hacerlo para testimoniar ese caos de la única forma que un poeta puede lograrlo, siendo honesto y transparente. 
Wallace Fowlie decía que el poeta no existe solamente en lo que escribe, sino también en la pausa, en el espacio en blanco que queda en la página. Este poemario apuesta porque, en gran medida, sea esa pausa la que hable, una decantación sonora del verso que solo cuando es pronunciado –como cuando un pecado es cometido– permite el gozo total de su significado.   

IX

Enfrentado a la decisión poética Rodolfo Sánchez Garrafa parece intuir la claridad de la revelación que el verso alcanza, haciendo que quien escribe no deba –no pueda– volver los ojos a la realidad cotidiana para contentarse con su verdad. Por eso la invención que permite el lenguaje termina por convertir a su trabajo en una muestra especialmente lograda de lo que la experiencia vital puede causar en su encuentro con la sustancia poética. Desde ese punto la presencia del poeta si alcanza la certidumbre de la utilidad: se es poeta, como decía Vallejo, hasta el punto de dejar de serlo.

X

También la poesía es una sustancia. Y también, tras esa sustancia los signos arman procesiones, anhelando encontrar el resplandor de su forma en el inagotable murmullo de los astros.    

Lima/ Año de Manuela
¿Qués es poesía heliotrópica?
Rodolfo Sánchez Garrafa

Como estudioso de los símbolos, me siento atraído por la aplicación simbólica del «heliotropismo» en la poesía y, en particular, por su virtualidad arquitectónica, propicia para construir formas en parte misteriosas y en parte mágicas que se estructuran y luego fluyen en el uso de la palabra.
Sabemos que heliotropo es un vocablo compuesto que proviene del griego helios, sol, y de trepein, girar o cambiar de dirección. Los heliotropos son hierbas anuales o perennes, inflorescencias, caracterizadas por desarrollar un movimiento mediante el cual sus hojas y flores se ponen siempre de cara al sol, girando de este a oeste durante el día, y realizando movimientos de reversión para inclinarse hacia el oriente al amanecer, conducta que exhibe, por ejemplo, el girasol, planta cuyas células motoras del lado sombrío se estiran, haciendo que un segmento especializado de su tallo se flexione debajo de la flor en dirección al sol, para luego invertir su orientación en la oscuridad nocturna. 
En mineralogía el sustantivo heliotropo se aplica a una variedad de calcedonia que en su forma típica es de color verde con inclusiones rojas de óxido de hierro o jaspe rojo y, a veces, con inclusiones amarillas. La designación de este mineral deriva de antiguas nociones que hacen referencia a la forma en que este cuarzo refleja la luz. 
Para explicar algo más el título de este libro, conviene agregar que en literatura y, consiguientemente, en poesía, un tropo es un recurso retórico de expresión, que implica la sustitución de un término por otro cuyo sentido es figurado. Las voces trópos y tropus (del griego y el latín respectivamente), de donde proviene tropo, significaban «dirección». Un tropo hace que un término o vocablo cambie de dirección, y se desvíe de su sentido original para adoptar otro sentido diferente. Aquí los poemas, en su conjunto, son tropos o variaciones sobre la alternancia de luces y sombras en el curso de nuestras vidas, una alternancia caleidoscópica, por la que las mismas piezas se configuran de formas familiares y, a la vez, inusitadas.
Consecuente con los sentidos antes dichos, el propósito que le asigno a los manojos de poemas que conforman este libro es responder a la luz, asimilarla, dejarse llevar por ella o simplemente reflejarla, ora como plantas en movimiento perceptible desde la cámara lenta del escrito, ora como calcedonias que aportan sus gotas de sangre a la paleta de natura y quizá, aunque en menor medida, a las cuitas de Salamanca.
Apelo a la fuerza del lenguaje simbólico para enrolar, en lo posible, al eventual o comprometido lector, escucha o vidente. Aspiro –humano anhelo– que la experiencia plasmada en el escrito sea no solo compartida sino co-interpretada por otro u otra, mediante la concurrencia de imaginarios tal vez disímiles y distantes, pero unidos por un cordón umbilical sublime, con ecos afectivos, como aquellos que en los Andes se dejan sentir de montaña a montaña.
Procuro que los versos dancen por igual en torno a la razón y la intuición, que canten sublimaciones y susurren, pero que llegado el caso se insinúen también, y quizá seduzcan, mediante señales y emanaciones hormonales. Ser visitado por Hermes el dios del lenguaje, el mediador de toda competencia simbólica, de la lectura y entendimiento profundos, juega a favor de la recepción y procesamiento de una multiplicidad de sentimientos y pulsiones interiores en la cadena horaria ordenada por luces y sombras. Los versos animados por un impulso heliotrópico tienen así su dosis hermética, en cuya base se halla, en lo posible, la hospitalidad generosa a la belleza, pero también a los desarreglos que juegan del lado opuesto a la musicalidad perfecta.
Desde mi limitado conocimiento, entiendo que la poesía puede considerarse heliotrópica en cuanto le sea posible exhibir el resultado de una metafórica transparencia sensible a la luz del día, así fuese solo a la que se proyecta en pálidas tardes o en la impronta que permanece en el curso de la noche. En el heliotropismo no siempre estará el alarde de cromatismo sino que, a veces, la languidez de los colores fríos aportará irradiaciones inmortales gracias a sus ecos estelares y su comunión con el mundo de los sueños. La morriña y la tristeza existencial, los versos elongados, se aferran asimismo, en su monocromatismo, a la fuente de luz y de vida. Es posible que los elongamientos de ausencia sean tropismos enfermizos de esta poesía que traduce mi esmero por proveer luz para eludir la extinción del ser.
Suelo pensar que todos los mundos son heliotrópicos y que se mueven en torno de sus respectivos soles, con la diferencia que a escala sideral operan fuerzas de atracción y re-pulsión que actúan sobre caravanas de seres celestes o azules que cumplen sus respectivos circuitos de ida y vuelta, de la luz hacia la obscuridad y de esta otra vez hacia la luz.






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