lunes, 31 de agosto de 2015

JOSUÉ R. HIPOLO [16.955] Poeta de Perú


Josué R. Hipolo

Josué R. Hipolo (Lima, Perú 1995) es estudiante de Filosofía de la UNMSM. 

Es editor y miembro del colectivo/revista Poesía Sub 25 (poesía joven), junto a otros amigos poetas. Estudia Filosofía en la Universidad nacional mayor de San Marcos, vinculándose a la docencia. Hasta el momento ha colaborado con poemas libres en el segundo número de esta misma revista y otras colaboraciones a diferentes webs de poesía. Actualmente trabaja en un poemario que espera editarse pronto.



[creación literaria a base de programas de tv]

Escucho canciones de los Backyardigans para tener inspiración y escribir un poema que esté compuesto por versos libres y un arcoíris de azúcar, enciendo la tv y me doy cuenta de que está dando el programa de Laura Bozzo, entonces mi poema ahora será sobre arañas gigantescas que dicen llamarse Juanita, Chabela, Sabina y Sonia, y cogen a moscas que parecen zancudos o zancudos que parecen moscas y se ponen a bailar hasta que las arañas se aburran y las moscas-zancudos se pongan tristes por esto. O hasta que yo me aburra de escribir sobre zancudos, moscas o arañas y cambie de canal. Si esto llegase a ocurrir existe la posibilidad de que sintonice el Chavo del 8 ya que eso me anima, o sino poner un video del chavo pues la tv últimamente está muriendo metafórica y literalmente.

Enciendo el dvd, el disco está algo sucio pero le doy un soplido y ya está. Este es uno de mis episodios favoritos, don Ramón, los espíritus chocarreros, la sesión espiritista; sin duda uno de los mejores y tal vez mi favorito. Entonces lo tengo, escribiré sobre los espíritus chocarreros pero no sé si hablar de ello tenga coherencia, solo pensé en algo como que los espíritus están en mi sala, una noche, jugando un partido de póker y uno de ellos se molesta por haber perdido y va furioso a la cocina a llevarse el pan de mi casa; en eso aparezco yo que me he despertado por un mal sueño que tuve sobre el apocalipsis y que su inicio iba a ser en México pero que los espíritus chocarreros me ayudarían a romperle la madre a los que la iniciaran.

Francamente no tenía nada, quizás el Chavo del 8 no me inspire mucho, mis siguientes opciones serían:

Sintonizar algo nuevamente, en la tv, arriesgándome a que me den convulsiones por algunos ánimes y no tener tiempo de escribir porque, si encuentro alguna película como Duro de matar me entretendría hasta el final de mis días viendo una y otra vez todas las sagas o como se llamen y ser reconocido como “el hombre que vio Duro de matar y murió por pendejo”. No.

Apagar la tv, mandando al diablo a los Backyardigans, Laura Bozzo, El Chavo del 8 y Duro de matar, y encender la radio y poner música disco ohhh siiii… more than a woman… more than a woman to me ♫ o simplemente poner un disco de música clásica variada que me ayude a escribir, porque he de confesar que tengo un síndrome de un viejo que le gusta escuchar música clásica para escribir, yo lo llamo “el síndrome del viejo que le gusta escuchar música clásica para escribir”. No.

Mi tercera opción sería no encender ni radio ni tv y sentarme a escribir frente al computador, cualquier palabra que salga de mis manos o cualquier cosa que se me ocurra, un ejemplo sería la mosca que está ahora encima de la pantalla de mi celular que se frota las patitas delanteras como si tramara algo contra mí pero mi celular comienza a vibrar y la mosca cree que es un atentado contra ella y dice —no mames, este país se está yendo al carajo— y entonces decide irse a una fiesta en una gran telaraña donde moscas y zancudos bailan hasta el cansancio con unas arañas llamadas Juanita, Chabela, Sabina y Sonia. Sí.




Filosofía marxista

Encontré a un muchacho delgado de 1.60 cm que dijo llamarse Carlos Marx, tenía 15 años y aún estaba en la escuela, me contó que tuvo un sueño donde todos se amaban a todos y todos se compartían todo, por mi parte, me imaginé una ronda de hippies desnudos danzando en un lugar verde con flores y toda la cosa, también se me vino la idea de que ese muchacho era homosexual y sí, pude corroborarlo porque me presentó a su amado Federico, fue algo tierno, tenían la misma edad y hacían una bonita pareja.





Teorema de la destrucción

Oh tú la nada/ la ruina/ el poema/ hombre parado en una recta numérica del 1 al 10 fingiendo que es la línea del tiempo/

perfecta simetría del espanto/ mejilla encendida en llamas y mil besos al fuego/ ¡terror!/ bellas calles en sepia/ odio/

sonrisas cuarteadas por el sol de medio oriente/ superman ha muerto dentro de un edificio de california y nadie supo nada/ las leyes de la física se desvanecen/ se esfuman/ se van/






Degeneración

Mis cabellos sin manos sobre él// mi cabeza asimétrica al igual que mi rostro// mis ojos de muerto asustados por el día// mi nariz que olfateaba paz en tu cuerpo// mis labios resecos que bebían agua sagrada hasta vomitar estrellas// mi lengua estallada en 1623 pedazos que se esparcieron por el universo hasta desaparecer// mi torso blanco como la luna achinando los ojos redondos// mis brazos que arden en llamas dantescas// mis manos con dedos largos y fríos como un primate muerto de tristeza// mi pelvis imaginaria que viaja de planeta en planeta// mis piernas al igual que mi torso pero dividida en dos partes iguales// envoltura de piel// envoltura de pelos// la sonrisa que jamás tendré a las 6:00 p.m.// la última palabra dicha entre dientes// el sentimiento escondido en un jarrón de la sala que fue entregado entre risas// la oquedad en los brazos// los besos que se dan a niños sin hogar llenos de mocos y lágrimas en la cara// el amor que se da a los perros hambrientos// la vida es una enfermedad DEGENERATIVA!

[vida] (…)

[vida] (…)

[vida] (…)

[vida] (…)

Nos levantamos a morir un día en el que el sol está molesto con nosotros mientras la luna nos ve con ojos de furia.

Tocamos las teclas de un computador gigante buscando cuantos significados tiene la palabra N y descubrimos que es una letra y un río en el Perú y caemos en el frustro por no encontrar lo que buscamos, después morimos o vivimos, o cantamos una canción a escondidas del mundo y terminamos hambrientos, fregados, jodidos y finalmente morimos una vez más.




*



Andrómeda

Te vi llorando frente a la tumba donde yacía muerta tu risa. Te vi llorando mientras el espíritu santo bajaba del cielo y se posaba en tu hombro derecho con ojos de lástima y soltaba una lágrima y tú sonreíste porque creías que las palomas jamás llorarían.

Creías que los arcoíris estaban hechos de azúcar y gelatina, creías que la verdad era la mentira más grande inventada por el hombre y llorabas

mientras la lluvia caía, nieve caía, granizo caía, estrellas caían, asteroides caían… jamás te diste cuenta que vivías en un punto especial del universo, a un millón de años luz de un hoyo negro a una distancia perpendicular de Andrómeda a tres centímetros de la palma de mi mano izquierda.

Recuerdo que subiste a lo más alto de mi hombro y con voz chillona gritaste mi nombre, voltee la mirada pero el espíritu santo ya te había llevado.

Regresaste a tu millón de años luz frente al hoyo negro. Sonreíste, alzaste la mirada y encontraste que las estrellas tenían las formas de tus lágrimas y comenzaste a llorar estrellas.

Fue ahí cuando un movimiento telúrico de 4, 6o en la escala de Richter remeció el epicentro de tu rostro dando un gesto de alegría y confusión por las visiones que tenías cada noche acerca del futuro de la humanidad.

Me viste parado en la falangeta de mi dedo meñique pensando en qué pasaría si me aventara de mi propia mano.



a) Esto causaría una paradoja.
b) Estaría soñando.


Decidimos que sea la tercera opción aunque esta no exista.

Porque ya nada existe


Ni tu sonrisa
Ni tu llanto de estrellas
Ni mi mano izquierda
Ni mi falangeta
Ni mi dedo meñique
Ni el espíritu santo
Ni mis palabras

Ni nada que tenga que ver con la nada o la idea de tu mundo perfecto, de tu nación, de tu patria o como quieras llamarle. Todo está a la orilla de un desbalance universal.

Ahora vuelves a tu gacha postura, a tus lágrimas; te diste cuenta que tu mundo era un anaquel de madera donde compartías espacio con libros de poesía apolillados. Darío, Lorca, Ginsberg, Neruda, Nervo, Vallejo, Bukowski, Rimbaud, ahora son tus mejores amigos y descubriste que estos se leen por las noches en una especie de ritual recitándose el uno al otro.

Cuando abriste los ojos te encontrabas de pie, ya no a centímetros de mi mano izquierda, ni siquiera llorando. El desbalance universal había sido una de tus tantas alucinaciones de noche producidas por tu exceso de pastillas. Dijiste: el planeta es de color azul, mis pastillas son azules, me trago al mundo, entro en él, ahora estoy con vida.



Alice practice

Las niñas no deben jugar con los muertos, no somos delincuentes robando las sonrisas que dan lágrimas para beber, porque nos matan de sed cuando no vemos nada por el humo, oh! Gusano, sírveme una taza, bébelo. No soy nadie ahora, muero solo, ten piedad, mis ojos están cortados por dagas. Crees que las heridas cicatricen? Soy llevado dentro de un costal que después aventarán. Sus miradas desviadas no me dicen nada, me ahogo en tus carcajadas muchacho extraño, estoy hecho de papel, ayúdame! La casa produce un temblor en mis labios y qué ha pasado! Estaba contigo anoche, muchacho extraño, dame de comer. Los gusanos se burlan oh! Gran gusano, déjame volar en tu nube sonriente, ellas no devolverán la cabeza del pájaro, nunca, nunca. Soy llevado solo en un costal que después aventarán. Arrancaron mis piernas como un juego. Muchacho, ellas estrujan las alas. Las niñas no deben jugar con los muertos, oigo sus gritos, quiero gritar con ellas. Hay triángulos que pasan frente a mí como una cometa con un cordel de luces, todo está escuro, ellas ríen, vienen y se van, sedientas. No está bien fastidiar a las niñas por las

noches. No puedes ayudarme más, dormiré esta noche en la casa de un conejo, esta noche dormiré y eso es todo. No me despiertes. Ellas están por todas partes, míralas, las noches no son tranquilas, niñas de miradas oscuras, hola, otra vez aquí? Jamás devolverán mis piernas, denme sus sonrisas y dejen de hacerme ver flores que hablan conmigo. Soy llevado dentro de un frío costal, que solo, después aventarán. La humanidad está confundida, están ahí cada una, a su lado izquierdo esperando la flor del miedo, esta noche dormiré, es mejor que ahogarse, lo sabes bien, Alice, al sacar mis ojos y esconderte bajo mi cama o aparecer sobre ella. Alice, no llores. No tengo alas qué arrancar, ni la sangre carmesí. Te aventarán dentro de un costal, sola. No iré por ti. Alice, ahogarse es mejor que estar aquí.




HOY FUI MÁS DISCRETO AL ESTAR 
CALLADO Y AMÉ ESTAR CALLADO

Imaginé menos de lo que podían ver mis ojos cuando te
sentabas a mi lado y me decías que mis labios parecían 
una fruta partida.

Hoy el viaje fue el mismo, la dirección que nunca 
tomamos y la cantidad de tierra que no te gustaban por
tus pies de arcilla, que iban quebrándose al paso, dejando 
un sonido que me hacía retroceder. Pero ahora ya no, no 
escuché ningún sonido y mi mente no recordó la vez que
te decía que no me dejes solo.

Hoy vi el sol que entraba en mi piel, quemándola y
terminé amando el sol.

No te recordé porque tenía en mente un rostro sin ojos
que me asustaba, un sueño que me despertó en la noche
absurda, haciéndome caminar lento hacia el baño y 
regresar al cuarto a oscuras.

Hoy sentí la velocidad en todo el cuerpo, recorriendo el
tiempo innecesario y terminé amando al tiempo.

Tenía los ojos fuera de mí y no era por razón tuya, tenía
las manos en su lugar y los oídos en la música aleatoria 
del reproductor que no me hacía pensar más de lo 
debido, pues te sentí llegando.

Hoy escuché el pestañear de las palomas, no más su 
aletear torpe que me llenaban de frío y terminé amando 
el frío.

Hoy no tenía la misma posición al sentarme en las bancas
verdes del parque de Lima, como cuando cogías mis 
pestañas caídas y me decías que pida un deseo que era el
jamás olvidarte, pero hoy el recuerdo no fue tan lejos y lo 
único que deseaba era llegar a casa, tomar una gaseosa y
ver cinco minutos de televisión hasta quedar dormido.

Hoy nació un punto en el ambiente que no había visto 
nunca, que me entregaba un pedazo de cielo al caminar
despreocupado, y entre mis pasos torpes, terminé 
amando al cielo.

Sentí la necesidad de respirar solo y sin preocupación de
una ansiedad que me persigue en el día. imaginando 
cuánto tardaré en llegar a verte hoy en la noche o si me
quedaré ciego por una razón que solo es la metáfora de
no verte.

Hoy imaginé como sería estar volando una tarde, lleno de 
un vacío en el cuerpo y una marca en mi frentey terminé 
amando la tarde.

Busqué la salida de no estar varado en el mundo, de no
seguir en tu bolsillo de lana donde dormía como un niño
junto a tres monedas de diez centavos y pensé en la 
grandeza del cielo y en el azul de mi camisa gastada.

Hoy no te recordé por ver el pasto cortado, por imaginar
que estoy sangrando y terminé amando el pasto.

Hoy no pensé en ti más que tres minutos de descuido con
el mirar de tu imagen entre mis manos, donde te 
encontré llorando por el recuerdo que no siguió la línea
que marcaste ansiosa de un sentimiento hallado, pero
eso ahora no existe y en mí nada más hay el recuerdo de
un elefante entrando a mi cuarto el día que lloré a
deshoras porque las medicinas no hicieron efecto.

Hoy pensé en la tarde olvidando tu nombre, dejándolo sin
descuido, pensando en la noche anterior y terminé 
amando la noche.

Hoy vi las pistas sin soltar lágrimas de dolor al no
cruzarlas contigo y que me digas que odias a las personas
que no respetan el semáforo en rojo y oírte decir
groserías a los conductores y tratar de calmarte a besos
que ya no querías y me dejabas en un lugar que había 
olvidado.

Hoy tenía en mente un mundo en el que me sentaba a 
escribir y la gente no eran más que letras que salían de
mis manos y comencé a amar al mundo.

Hoy fui un objeto puesto sobre otro ocupando un espacio
asignado en la tierra, viendo cómo las personas pasan
repetidas veces por un mismo camino sin sentir el frustro
de lo monótono, sin sentir la presión del aire en el pecho
o el cansancio de verse las mismas caras con la misma 
expresión de locura.

Hoy pude ver la luna sin imaginar que estarías pensando
en las mitologías de las estrellas y empecé a amar la luna.

Hoy me vi solo en un cuarto vacío, despidiendo la
generosidad que vivía a tres puertas, viendo que
observabas un paisaje en el que yo no participaba, en el
que sonreías y tu sonrisa era la más bella e
incomprendida.

Hoy no pensé más en ti porque las miradas de unos ojos
tristes me invadieron, el cielo atardecía y el color en el 
ambiente retrocedía y terminé amando los ojos tristes.



XI)

No estoy apto a despedirme de los aviones, extraño a largas horas sus alas de acero y sus
turbinas.

Me escondo en un hangar abandonado en Rusia para estar cerca y lejos de su fría
mirada.

Me acongojo en un recuerdo fútil sobre transportes de carga pesada mientras espero de 
pie
             a que los automóviles vuelvan a aforar los sueños que entran y salen de mi cabeza.
               Veo el cielo en la tarde y el grupo de personas a mi alrededor crece,
        el semáforo da el color rojo y alguien muere.
La calle es grande, la pista se ve tan triste, tan sola.
          El mundo empequeñece, las personas están destinadas a la opresión de los más grandes.
Ahora entiendo, Dios no es otro más que una distracción de carretera,
                                  el perro que aparece frente a ti al manejar a deshoras por la noche
100 k/h no bastan, ya no hay más qué soñar
                                                                  O vivir
O ver reflejado en un charco de sangre lo que antes fue alguien
                                                             Estamos estancados entre los cuerpos, el tiempo 
                                                                   y una historia que no termina de repetirse.













FRANÇOIS GUERRETTE [16.954] Poeta de Canadá

© Gisela Restrepo


François Guerrette

(Rimouski, Canadá  1986). Vive en Montreal. En el 2011 abrió el Cabaret de la pègre, donde anima veladas de poesía circunstancial. Ha publicado dos libros: Poètes de brousse: Les oiseaux parlent au passé (finalista del Premio Émile Nelligan, 2009) y Panique chez les parlants (2010). Asimismo, es el autor de Pleurer ne sauvera pas les étoiles, obra que le valió el Premio de Poesía Félix Antoine Savard 2011.

François Guerrette, né en 1986 à Rimouski, a publié quatre livres aux éditions Poètes de brousse, dont Pleurer ne sauvera pas les étoiles (2012) et Les oiseaux parlent au passé (2009), tous deux finalistes au prix Émile-Nelligan. Titulaire d’une maîtrise en création littéraire de l’UQAM, il vit depuis quelques années à Montréal où il a fondé et animé le Cabaret de la Pègre (2011-2013). Son quatrième livre, Mes ancêtres reviendront de la guerre, est paru à l’automne 2014.




Los perros malos confían en mí
(fragmentos)


ante mí todo comienza
por el final los árboles se dejan
comer por sus frutos

los aullidos de los perros rabiosos me sirven
de plegarias durante el día y de inspiración por la noche

déjenme construir
en torno a mi corazón un laberinto perfecto


*


cuando en mis venas la sangre ya no sabe
adónde ir
mis labios aún vendados toman
el color del sol naciente
lentamente aprendo
a hablar un idioma que golpea
la piel como el cuero
eléctrico de un látigo

cada palabra pronunciada reproduce
el ruido rojo que hacen las aves
muertas a balazos

entre mis sienes hundidas sé vivir
mi vida como un siglo en prisión espero
algún día ser tan grande para ver
mi cuerpo lanzarse por la inmensa
ventana de la fascinación

echar a volar como las santas arañas
hacia el sol para que mi cráneo esté
más iluminado que un tabernáculo
conteniendo todas las drogas del cielo
cuando cierre los ojos una puerta
se abrirá en algún lugar


*


de este mundo ignoro lo que sigue
y el desenlace espero
morir de alegría cuando la noche
caiga en pleno día sobre todas
las ciudades como una segunda piel

infinitamente distinta

la rapidez del universo seguirá
dándome placer y miedo a la vez

(Traducción del francés de Yamily Yunis y Hildegard Cornejo) 






.

DANIEL LEBLANC-POIRIER [16.953] Poeta de Canadá


DANIEL LEBLANC-POIRIER

(Campbelton, Nouveau-Brunswick, Canadá 1984). En el 2007 publicó La lune n’aura pas de chandelier, poemario que le valió el Premio Felix -Leclerc en 2009, y en el 2010 Gyrophares de danse parfaite. Además de poesía, ha escrito novelas y le apasiona la música country.





Daniel Leblanc-Poirier was born in Canada in 1984. He has published two french books of poems in Montreal, La lune n aura pas de chandelier (Hexagone, 2007) which was awarded the Prix Félix-Leclerc de la poésie and Gyrophares de danse parfaite (Ecrou, 2010). He was also, twice, Prix de la Relève Gaston-Lallement and received Prix Zenob Jean-Lafrenière as public s favorite at the International Poetry Festival of Trois-Rivières. Along with his writing, he his an underground country singer.  



Für Mylène

Me acuerdo de un bar en alguna parte
de la cerveza las escaleras y de ti
por un último caliente
para tomar ya ni sé
cuándo me da miedo la dirección equivocada
de estar sin nosotros.


*


Ya sé
te vuelves el saco de mis músculos
la estación se entrena
pero esta noche invito a la lluvia pues
con esos cuantos cubos
yo sería tú también
la luna está cortada con cuchillo con noche
tiemblas hay viento
los semáforos están sobre el litio
para construir otros accidentes de mescalina
en el centro de la ciudad


*


Hace cuatro meses de cama
los crepúsculos a eso se resumen
a lazos de anatomía que se guardan tengo miedo
que sangres por los ángulos derechos en el mismo cuarto de baño
tú decías que la lluvia es chic incluso si se abre el gas
junto a las velas me siento
como la vajilla
que se apila plato tras plato
para terminar el segundo.


*


Un caño vuelve a escupir un suburbio en duelo yo sé
estás en Gatineau en el IKEA del centro de la ciudad
yo soy el policía me desarmo en la puerta
esferas de espías que cumplen
tareas de night club en tus sueños
pues la calma de los boulevards funciona
como las fosas nasales de una úlcera en desacuerdo

deslizamientos de tierra son tus pupilas que se sientan
sobre tus labios
esta mañana eres un helado
quién abandona a sus hijos
y si me duele la cabeza
solo es por un sistema
de orgías que no regresan a trabajar.


*


¿Quién te consuela? ya lo sé yo era mejor antes
hasta mi acné se estanca me ves

como violoncelos en la ventana
virutas ahí llegas tú
tus canales de ropa se procesan
bajo hasta el bar alguien cuenta
hasta tres que tenga el bolsillo vacío mi
gun
ansía el condado el hotel está más lejos
con la soga al cuello por olvidar el billete
que el Canadiens marque tres goles pero
Que me contacten por dinero
Unas cincuenta piastras dentro
De contexto porque un nuevo deal comienza
Los mitones por roerse los pulgares y acalorarse
cuando ella hace bum bum bum.


 
*


Me incluyes o si no tomo el bus a Wellington
destejes mis mangas
acabo de mudarme
a los ojos rojos de la aurora
so háblame de guns
de fogueo para que el invierno de la vuelta
y atrapar al azar al que va adelante
la lengua afuera de tanto andar
pero dormir cuando se pueda entiendes
mi lógica de acabar el barco
y soltar amarras hacia la garganta
para tender ropa entre Fátima y Old Harry
y vender pescado
tocando el bajo
en un bar de Montreal

pero comenzamos una nueva canción.


*


Entonces, ¿sonreír? la nieve de ajo
los muslos secretos Mylene
no hablan de nosotros
ni de bicycles
que paseamos bajo la piel
hasta el casquillo del campanario
quien olvida volver
los yonquis en mi noche.


Francis Catalano (fran.catal@sympatico.ca)
Carl Lacharité (carllacharite@hotmail.com)
http://www.fiplima.com/2013/download/fipl-ebook.pdf













MARIE-JOSÉE CHAREST [16.952] Poeta de Canadá


MARIE-JOSÉE CHAREST 

(Matane, Canadá  1982). Vive en María, Quebec. En el 2010 publicó su primer poemario
titulado Rien que la guerre, c’est tout, finalista del Premio Prix littéraires du Gouverneur général du Canada, del Premio Alain-Grandbois y del Premio Estuaire-Bistro. Su estilo minimalista y simple así como su marcado interés por las imágenes fotográficas y las posturas del cuerpo humano la han llevado a explorar la escritura desde la perspectiva de la luz. En otoño de 2011 publicó Le reste du monde, que la hizo finalista del Premio Émile-Nelligan.

Marie-Josée Charest est née en 1982, détient une maitrise en littératures de langue française de l’Université de Montréal (2007) et vit à Maria, au Québec (Canada). Elle a publié au printemps 2010 son premier recueil de poésie, Rien que la guerre, c’est tout (Les Herbes rouges), finaliste aux Prix littéraires du Gouverneur général du Canada 2010 ainsi qu’aux prix Alain-Grandbois et Estuaire-Bistro Leméac. Elle a fait paraître des poèmes dans diverses revues de création québécoises (Estuaire, Brèves, Le Sabord, Jet d’encre, Moebius, Exit, Les Écrits) et française (Action poétique). Elle a fait des lectures à l’Auberge Mowatt de Maria, au Festival acadien de poésie de Caraquet, au Festival international de poésie de Trois-Rivières, au Marché de la poésie de Montréal et au Printemps des poètes de Paris (OFQJ). Son second recueil, Le Reste du monde (Les Herbes rouges), est paru en octobre 2011 et elle a pu s’y consacrer grâce à une bourse de la relève du Conseil des arts et des lettres du Québec. Parallèlement à son travail d’écriture, elle travaille à des œuvres didactiques destinées aux étudiants de littérature du niveau collégial : Récits réalistes et fantastiques de Maupassant (CEC) et Tartuffe de Molière (CEC).





Ninguno de nosotros pisa tierra

Paraíso antes de inventar el paraíso
Hombre y noche mi bestia
Ninguno de nosotros pisa tierra
Mi cuento y periplo
Hago el dictado a propósito de las palabras mi amor
Que balbuceas a la vuelta de la esquina
He aquí el paso de la que escapa
Fotografías de los amores
No más allá y a destiempo
Mi texto se erige aquí
En el auto los corazones rebotan
Aquí estamos
En el monumento ausente contra lo que está en contra
He aquí el lugar de la noche
Cuando mi torrente fluye hacia el océano
Y el placer yace sin voz
Mi desaparición dice lo contrario
Mi río miente
Aquí estás
Día menos del recuerdo de la infancia
Eres tú
Su majestad la vida los días de junio
El nombre y la piel
Mi espejo cotidiano
Mi bosque ininterrumpido
Del jardín la seda de mis orugas
Mi grito sin voz
Memorial siempre la tormenta
Para el final minúsculo
Venus transitando ante el sol
Atravieso por el dorso de las fotografías
Mi habitación ilumina
La ira de los vientos estalla
Cortina
Yo cielo este instinto de ti
Sol en un cuarto vacío
Espesura figurante y fugitiva
Espasmo
Afuera está la ciudad
En el jazmín los sexos mezclados
Entre puntuación y estudio
Objeto atrapado en la caja del cazador
Hombres jóvenes encolerizados y rey sin mañana
Festejan en la absoluta perfección del crimen
Calvario de los perros
La otra mano
El mundo se parece al mundo
Hombre acostado por escrito
Mi carta de amor te ofrece mi único rostro

Día de San Juan Bautista es de noche
En fuego
Mis catorce años
Mi figura azul cede ante el negro
A través
De mis labios disuelven el cielo
Lavanda y cerveza
Por suspender y nunca más voltear
Viene aún azul
La noche
Suspende y voltea las sombras
Se funde en la habitación
El día de san juan recibe oscuridad
Secuestra la luz
Se mueve aún
Siempre más lejos
Luciérnaga en la total ausencia
Sol abandonado tal cual
A irradiar inmóvil
Brilla y revela nuestras bocas cocidas
Nuestros tejidos se tienden como cubrecamas
Me invento un vestuario
Ajusto el paso de las piernas
A mano


*


El verano nos desarticula
Lengua muerta
Nuestro impulso como canto infinito
Lo que debo decir parece fundamental
Callarse y nada más
Ya todo
Mis ojos esperan
Estoy mal hecha
La carne cubre mis gestos
Y no termino
Tengo algo oscuro
Soy un vergel y tengo razón
El tiempo cae
Ya no quiero saber
Sentada en la habitación para vivir
El tejado de la veranda tapa las nubes
Cuántos hilos y lanas enredados
Como nudos familiares
El cuerpo del aliento mi aliento
Correr por el jardín sin pantalones
En la casa que se atavía de sol
Aquí estamos todos más bellos aún
En el centro de un campo podado
Tenaz dientes de león
Arrancados al sol
Adornados y más limpios que nunca
El canto del hortelano nos lleva en pleno día
Somos de crema y de sombras
Tumbados en nuestras sillas
Como rendidos o cayendo
En la casa encendidos de aire y de frases
Nuestros pies no pisan
Nunca tierra

Francis Catalano (fran.catal@sympatico.ca)
Carl Lacharité (carllacharite@hotmail.com)
http://www.fiplima.com/2013/download/fipl-ebook.pdf












TANIA LANGLAIS [16.951] Poeta de Canadá


Tania Langlais

(Montreal, 1979). Tiene una maestría en estudios literarios por la Universidad
de Quebec. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías en Quebec y en el exterior. En el año 2000, con veinte años de edad, obtuvo el Premio ÉmileNelligan por su libro Douze bêtes aux chemises de l’homme, lo que la ha convertido en la escritora laureada más joven hasta el día de hoy. También ha ganado el Premio Jacqueline-Déry-Mochon (2001), el Primer Premio de Poesía de RadioCanadá (2002) y el Premio Joseph-S. Stauffer (2005).



Fidelio juega

Para P.C.L.T.,

con toda la vida por delante
tu rostro una claridad
el dedo en la boca
sin descanso te llamé
no llores iremos a jugar
distingo a las bestias
pequeño hombre hierba loca
no llores iremos a jugar
la caballería prometida
una voz en tu mano


*


vi la luz
tanto instrumento digo
tu nombre un perdón
el que ama la luna
pequeño fruto verde manzana
un olor a vainilla eso es
ya no lloras
pequeño gigante eso es
un verdor


*


a veces temo tu pureza
inútil el blanco casi azul
de tu pureza
apoyada en tu hombro
que te enseñe el mar
por último que te
explique los caballos
pequeño pastor mira mi corazón
es una casa tibia


*


imagino gatos
minúsculos
escondidos detrás de mí
en la mano como yuyubas
y ovejas en el cabello
ovejas mira
en tu cabello
mamá está aquí mamá
está aquí



*

construirnos una fragilidad
que no perezca
no morirás
buques porcelanas
ordenas el día
tu rostro una claridad
que dormía estupefacta
el corazón instalado a la izquierda del vientre
mi hijo es un velero


Francis Catalano (fran.catal@sympatico.ca)
Carl Lacharité (carllacharite@hotmail.com)
http://www.fiplima.com/2013/download/fipl-ebook.pdf





C'EN EST FAIT POUR L'ORDINAIRE

c'en est fait pour l'ordinaire
le chat lourd sur mes genoux
l'après-midi avec une lumière baisse
la tête si seulement la tête
Kennedy respire
des branches poussent entre ses côtes





CE QUE JE DONNE À LA PLUIE

ce que je donne à la pluie
une vérité sous les ongles
terreux les poumons défaits
je dérange la fatigue
cette idée de la toux
ne supporter que la page






IL NE S’AGIT PAS DE PRENDRE LA MER

il ne s’agit pas de prendre la mer
avec autant de fatigue dans la voix
que de cordages saufs
la mémoire dessous déchire
je suis sans protocole ni prescription
j’ai dû m'ouvrir des fenêtres sur les côtés





JE COLLECTIONNE LES CHEVEUX MORTS

je collectionne les cheveux morts
aux brosses des filles mortes
à la mer sauvés déjà
du désordre Kennedy et moi
à l'épreuve du temps nous savons
il fait mauvais déranger les vivants






JE SUIS DÉVERSÉE JE CESSE LÀ

je suis déversée je cesse là
heureuse et noyée presque
déliée de moi j'attends
le léger bruit de l’eau sur les poumons
tranquille tu n'auras rien à dire
voici mes heures jetées sur toi






JE SUIS UNE ESPIONNE

je suis une espionne
avec mes gestes de poupée
je ne ressuscite personne
quelque chose d'autiste dans la voix
je vous ramènerai
Kennedy sait de quoi je parle