jueves, 30 de octubre de 2014

JUAN RADRIGÁN [13.897] Poeta de Chile


Juan Radrigán

Juan Radrigán Rojas (Antofagasta, 23 de enero de 1937) es un dramaturgo chileno, que ha incursionado también en otros géneros. Radrigán ha impartido clases en diversas universidades en su país y ha recibido las más altas distinciones por su obra: los premios Nacional de las Artes Escénicas (2011) y Altazor (2005 - 2014), además de haber sido seleccionado muchas veces en la Muestra de Dramaturgia Nacional.

Hijo de un padre mecánico y una madre profesora, alcanzó a vivir muy poco tiempo en su ciudad natal, Antofagasta: a los dos años de edad llega a Santiago. Como sus tres hermanos, recibió la educación básica de su madre. Autodidacta, nunca fue a la escuela, pero leyó ávidamente cuanto caía en sus manos. A los doce años, comenzó a escribir poesías y cuentos.

Fue director de Cuadernos inéditos, órgano oficial de publicaciones del Centro de Escritores Inéditos, desde el nº.2 (noviembre de 1961) hasta el nº.5 (julio de 1962). A los 25 publica su primer volumen de relatos Los vencidos no creen en Dios, al que le sigue seis años más tarde, en 1968, la novela El vino de la cobardía.

Radrigán dramaturgo

Durante los primeros años después del golpe de Estado en Chile de 1973, Radrigán desempeñó los más diversos oficios (librero, vendedor, dependiente de tienda, envasador, entre otros) para poder sobrevivir. Sin embargo, esta alternancia laboral no le impidió seguir escribiendo: en 1975 aparece su poemario El día de los muros y cuatro años más tarde escribe su primera obra teatral Testimonio de las muertes de Sabina, que sería representada en muchas ciudades del país por profesionales y aficionados.

A partir de entonces, comenzó a centrarse en la dramaturgia: El loco y la triste, Las brutas, Cuestión de ubicación, Hechos consumados, El toro por las astas, Made in Chile. Todo el trabajo de esta etapa inicial será incluido en el libro Teatro de Juan Radrigán (11 obras), publicado por CENECA en 1984.

En 1981 Hechos consumados es elegida por el Círculo de Críticos de Arte como la mejor obra de 1981 y al año siguiente repite este éxito con El toro por las astas, obra que gana, además, el Premio Municipal de Literatura Santiago 1983. Ese mismo año, en mayo, parte en una gira de seis meses por Europa con la compañía El Telón, llevando las dos piezas premiadas más El invitado. Invitados oficiales al Festival de Teatro de Nancy, hacen presentaciones también en Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Holanda, Inglaterra, Luxemburgo y Suecia. En esa década realizó otros viajes al extranjero con sus piezas: a Perú y Ecuador en 1985; a Colombia y Costa Rica al año siguiente; a Suiza, Holanda, Francia, Italia, Inglaterra, Suecia, Escocia y Alemania en 1988.

El cineasta chileno Luis Vera realizó una versión cinematográfica de Hechos consumados, que, aunque alabada por la crítica (obtuvo el premio especial del jurado en la Bienal de Colombia 1985), estuvo solo una semana en cartelera en 1986 debido al poco éxito de público.

Cuando retorna la democracia en 1990 después de la la dictadura del general Augusto Pinochet las tablas se revitalizan y la obra de Radrigán se populariza y se masifica a través del país.

El mismo Radrigán tendrá varios varios años de silencio hasta que, en 1996, estrena su ópera-teatro El encuentramiento, con música de Patricio Solovera y dirección de Willy Semler.

Durante lo que se podría considerar una tercera etapa, Radrigán investiga en distintas formas de escribir teatro, como muestran sus obras Beckett y Godot, y Amores de cantina. Aquí el autor indaga por diversas líneas estéticas; algunas iniciadas en los noventa, como la escritura en décimas. Otro factor determinante de esta etapa es el hecho de que Radrigán se ha establecido dentro del teatro chileno como un ícono ineludible dentro de la dramaturgia. Sus clases universitarias y la popularidad de sus obras lo han hecho influenciar, de una u otra forma, a casi toda una nueva generación de dramaturgos. Además, comienzan a tomar importancia nuevos autores que continúan y transforman la línea, que él comenzó, de llevar la marginalidad al teatro. Entre estos destaca su discípulo Luis Barrales.

En 2005 gana el Premio Altazor de Dramaturgia por Beckett y Godot y en 2011 recibirá la consagración definitiva al obtener el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile.

Temas

Los temas tratados por Juan Radrigán se relacionan, de una u otra forma, con la marginalidad asociada al contexto político, social, económico o cultural. Si bien la obra del autor ha mutado a lo largo de su carrera, ha vuelto una y otra vez a este tema nunca ha cesado, cambiando solo de enfoque.

Radrigán se distingue por ser el primer dramaturgo en convertir a los marginados sociales en personajes principales dentro de una obra de teatro chilena. El lenguaje es cercano al de las clases sociales bajas, pues es a este público al que el autor quiere llegar, deseando, paralelamente, acercar a esos personajes al público no-marginal.

Dentro de sus predecesores, en esta línea de teatro social/marginal podemos mencionar a Alfonso Alcalde, quien en La consagración de la pobreza intenta retratar el paisaje que ofrece la dura realidad de las clases sociales más aisladas.

Obras

Teatro

(Salvo que se indique otra cosa, las fechas de estreno son las que da 'Memoria Chilena' en la cronología del autor)

Testimonios de las muertes de Sabina, pieza estrenada en Santiago, el 24 de marzo de 1979
Cuestión de ubicación, estrenada el 28 de marzo de 1980 en el Teatro Imagen, en el marco de ¡Viva Somoza!, obra compuesta por dos piezas de Gustavo Meza y por la de Radrigán3
El loco y la triste, estrenada en Valdivia, el 3 de julio de 1980 con montaje del Teatro Bufo y dirección de Jorge Torres Ulloa
Las brutas, estrenada en Valparaíso, el 1 de agosto de 1980; Teatro El Farol, dirección de Arnaldo Berríos
Redoble fúnebre para lobos y corderos, compuesta por tres piezas: Isabel desterrada en Isabel, El invitado y “Sin motivo aparente; estrenada en Valparaíso, el 6 de febrero de 1981; Teatro El Telón, dirección de Nelson Brodt
Hechos consumados, estrenada en Santiago el 26 de septiembre de 1981; Teatro El Telón, dirección de Nelson Brodt
El toro por las astas, estrenada en Santiago el 3 de septiembre de 1982; Teatro El Telón, dirección de Alejandro Castillo (reestreno: abril de 2011, Teatro Nacional Chileno en la sala Antonio Varas)
Informe para indiferentes, estrenada el 4 de marzo de 1983 en Concepción, con dirección de Ricardo Monserrat3
Las voces de la ira, estrenada el 26 de septiembre de 1984; Teatro El Telón, dirección de Jorge Gajardo
Made in Chile, 26 de noviembre de 1984; Teatro El Telón, dirección de Jorge Cano
El pueblo de mal amor, estrenada en Santiago el 23 de mayo de 1986 con montaje del Teatro de la Universidad Católica y dirección de Raúl Osorio
Borrachos de luna, estrenada el 1 de agosto de 1986 con montaje de la Compañía de Teatro Popular El Telón y dirección de Tennyson Ferrada
La contienda humana, estrenada en Zurich el 10 de febrero de 1988; Teatro El Telón, dirección de Juan Edmundo González
Balada de los condenados a soñar, estrenada en Múnich el 15 de abril de 1989 bajo la dirección de Stephan Stroux
Piedra de escándalo, estrenada en el Teatro Concepción de esa ciudad el 5 de octubre de 1990; dirección de Juan Mateo Iribarren
Islas del porfiado amor, 1990
El encuentramiento, estrenada el 20 de junio de 1996
Parábola de los fantasmas borrachos, estrenada en 1996
Perra celestial, estrenada en 1999
Medea Mapuche, estrenada en 2000
El exilio de la mujer desnuda, 2001
Esperpentos rabiosamente inmortales, 2002
La negra, Dios y la farsa, 2003
Beckett y Godot, estrenada en 2004
Qué tiempos aquellos... Fanta y Romo, estrenada en 2005
Diatriba de la empecinada, estrenada en 2006
Clausurado por ausencia, estrenada en 2007
Sin motivo aparente, estrenada en 2008
Amores de cantina, estrenada en 2009
Oratorio de la lluvia negra, escrita en verso libre, habla del abuso de poder y de la impunidad; estrenada el 13 de julio de 2012 en el Teatro La Memoria por la compañía Teatro la Provincia, dirigida por Rodrigo Pérez Müffeler
Informe para nadie, lectura dramatizada estrenada el 19 de diciembre de 2012 en el GAM bajo la dirección del premio nacional Fernando González
Bailando para ojos muertos, estrenada en 2012, dirección: Arnaldo Berrios, ATEVA, Valparaíso.
La felicidad de los García, pieza escrita en los años 1960; estreno: 9 de julio de 2013, dir.: Pierre Sauré
Ceremonial del macho cabrío, muertos de distintas épocas que se levantan de sus tumbas para encontrar la forma de no terminar en la fosa común por no pago; estrenada el 3 de mayo de 2013, Matucana 100; dirección: Alejandra Gutiérrez

Libros

Los vencidos no creen en Dios, cuentos, Entrecerros, Santiago, 1962 (descargable desde Memoria Chilena)
El vino de la cobardía, novela corta, Guerrero y Recabarren Ltda., Santiago, 1968 (descargable desde Memoria Chilena)
Queda estrictamente prohibido o La ronda de las manos ajenas, novela, Saotem, Santiago, 1970 (descargable desde Memoria Chilena)
El día de los muros, poemario, Impresora Bío-Bío, Santiago, 1975 (descargable desde Memoria Chilena)
Hechos consumados, Minga, Santiago
Teatro, Universidad de Minnesota / CENECA, 1984; contiene 11 obras más dos estudios críticos (descargable desde Memoria Chilena)
Pueblo del mal amor & Los borrachos de luna, Ñuke Mapu, Santiago, 1987 (descargable desde Memoria Chilena)
El encuentramiento, SECC, Santiago, 1995 (descargable desde Memoria Chilena)

Premios y reconocimientos

Primer premio en el Concurso de Cuentos organizado en 1970 por la Central Única de Trabajadores y la Universidad Técnica del Estado por El asesino
Mejor obra del año 1981 (Círculo de Críticos de Arte) por Hechos consumados
Mejor obra del año 1982 (Círculo de Críticos de Arte) por El toro por las astas
Premio Municipal de Literatura de Santiago 1983 por El toro por las astas
Invitado especial al Festival Internacional de Teatro de Nancy 1983
Invitado al Primer Festival Internacional de Teatro por la Paz 1989, San José de Costa Rica
Premio Altazor de Dramaturgia 2005 por Beckett y Godot
Premio Bicentenario de Dramaturgia 2010 (Círculo Críticos de Arte)
Premio Sello de Excelencia 2011 (Consejo Nacional de la Cultura y las Artes)
Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile 2011
Premio Altazor de Dramaturgia 2014 por Bailando para ojos muertos


El día de los muros, poemario, 
Impresora Bío-Bío, Santiago, 1975 



CUATRO MUROS 

Con cuatro muros 
se puede perfectamente 
robar el tañido a la campana; 
el vuelo al pájaro, 
la lejanía a lo lejano. 
Se puede, incluso, 
despojar al viento de su alegría. 
Pero cuatro muros 
serán siempre cuatro puertas 
cuando haya un hombre adentro. 
Porque el hombre 
es un desierto poblado por la libertad. 
Con cuatro muros 
apenas alcanza para hacer una cruz o una tumba 
que no tienen mi medida. 





CUARTO DÍA 

Al cabo del cuarto día 
los muros celebran siete siglos 
invitándome a la desesperación o la venganza. 
Pero hoy que tengo lumbre 
quiero dejarlo escrito: 
Saldré de este infierno 
dispuesto a perdonar. 
Porque pueden encerrar 
mis ojos y mis pasos, 
mi secular tristeza y mis cigarros, 
pero no esta fe suicida 
que tengo en los orígenes. 
De modo que los dejo con sus muros, 
hago un atado con mis sueños 
y me marcho en busca de la esposa y de los hijos; 
saludo por el camino a mis amigos, 
y les cuento cosas 
directamente entroncadas con la esperanza. 
El corazón no sabe, 
no entiende, 
que existen paredes 
rejas 
y hombres que encierran a los hombres. 
Se equivocaron conmigo : 
preso se me ha mezclado de luces la sangre. 
Aquí, 
donde la felicidad consiste en un cigarro, 
y un sorbo de agua le roba el oficio a las estrellas, 
he descubierto alegremente 
que el hombre no puede matar 
ni la fe ni al hombre. 






LA LLEGADA DE LOS ASESINOS 

Sucios, 
torvos, 
asustados. 
A estos hombres la sonrisa no los ilumina: 
les hiere la cara como un zarpazo. 
Vienen por robar y por matar, 
vienen por quebrarle el cuello a la bondad. 
Me piden pan y no tengo, 
me piden cigarrillos y no tengo, 
me piden agua y no puedo darles. 
Y sucios 
y torvos 
y asustados 
me miran tristemente, 
como si yo los hubiese juzgado y condenado. 





DESAFÍO 

Después que los gritos y las blasfemias 
retornan a los feroces pechos 
un silencio de alas limpia la noche. 
Entonces deshago mi equipaje de palabras. 
De palabras que no tienen estatura de canto, 
que son simplemente cosas que cuelgo en los muros 
con irrevocable ternura de hermano. 
Quiero fecundar este horror 
con lo mejor que arde en mi memoria. 
No para que desafíes la soledad; 
que para eso basta haber nacido, 
sino para que no te encuentren indefenso 
cuando fijen tu rostro contra el muro, 
o sientas los pasos del que viene a golpearte. 
Nuestras puertas son los recuerdos. 
Por eso esculpiré en cada piedra 
un signo enorme de regreso. 
Hablaré
de la mujer, del sol, del viento, de la risa. 
Por mis calles de palabras 
se enlazarán los novios; 
regresarán los hijos a su madre, 
el esposo a la esposa, 
el hermano a la hermana. 
Todos los tripulantes del hombre 
acamparán en estas piedras, 
amigo, cuando yo me vaya! 





ASIDO A TI ... 

La celda tiene alma de puños. 
Es hiriente, rijosa; huele a hocico de toro, 
a sueños podridos. 
La puerta termina en doce barrotes 
por donde los muros atisban como a hurtadillas. 
De cien hendiduras 
acechan mi sangre insaciables alimañas. 
El piso de ladrillos es un camino traicionado 
que me invita a la gran conjuración del odio. 
A veces, allá arriba, alguien abre una ventana, 
entonces entra el sol de repente 
como una visita de Dios al infierno. 
De noche, los chillidos de las ratas 
dejan marcas atroces en la espalda del silencio. 
Este es el lugar donde escribo. 
El lugar donde se me viene en avalancha 
el deseo de decirte que te quiero. 
Por ti me pueblan gritos de horizontes recién paridos. 
Asido a ti, 
nada significa esta frente pateada, 
estas quimeras arrumbadas en mis rincones. 
Después de tantos años, 
para que la paz me reciba con los brazos abiertos, 
para que nada sea más poderoso que yo, 
siguen bastándome tu piel y tu sonrisa. 
¡Tanto duro pasaporte de adioses y nada .cambia! 

Pensando a fondo en todo esto, 
sintiéndolo expandirse como fiebre de alas, 
comprendo que nada 
que esté fuera de mí puede acabarme. 






POR SI EST0 SE ALARGA, HIJOS ...

Por si esto se alarga, 
por si arriban al tiempo de los laberintos 
y no puedo acompañarlos, 
quiero pedirles que tomen siempre 
una sola decisión: luchar. 
Es la única forma que conozco 
de mantenerse pura 






VIERNES 

No me digan nada. 
No me pongan al frente ningún dolor. 
Todo lo que debía estallar en mí, 
explotó ayer o reventará mañana: 
hoy se me cayó la voz al fondo de los huesos. 
No es el día oliendo a ratas, 
no es el sudor corriendo a chorros 
ni el desenfrenado asalto del hambre y de las pulgas; 
es tan duro hoy como ayer 
vivir en dos metros cuadrados de silencio. 
Ocurre solamente que es Viernes, 
que es Viernes y está desnudo 
en el mundo el cadáver del Mesías. 
iCon qué cara mirar hacia otro lado! 
Pensamos que el día de los muros 
es el día en que el hombre 
se toma la injusticia por sus manos, 
boqueamos 
como peces arrancados del agua; 
nuestros mejores sueños están muertos 
o son cruelmente torturados. 
Pero es Viernes ... Es Viernes y se desangra el Justo, 
iCon qué alma dolerse de uno mismo! 






REGRESA, GRITO, A TU GRITO 

Encerrado, quiero estar solo. 
Madre del día, llama a tu día. 
Padre de la noche, llama tu noche. 
Abuelo del tiempo, llama a tus tiempos! 
Encerrado, quiero estar desnudo. 
Llama, tristeza, a tu tristeza. 
Llama, odio, a tu odio. 
Dolor, llama a tu herida! 
Encerrado quiero estar deshabitado. 
Retorna, recuerdo, a tu recuerdo. 
Retorna, sensación, a tus orígenes. 
Retorna, mirada, a tu ceguera! 
Encerrado se me ha puesto de pie la ternura: 
Regresa, grito, a tu grito! 






JUSTAMENTE EN EL ÚNICO SITI0 QUE DUELE 

El día que se pudre frente al ojo, 
la súbita agresión de los recuerdos, 
el deseo crispándose en la sangre; 
todo esto golpea y se evapora. 
Lo verdaderamente terrible 
que sucede estando preso, 
es tener que saludar al guardia! ... 
Durante toda la semana, 
un condenado estuvo pidiendo ver el sol. 
La muerte lo tenía cogido de la vida, 
le daba con todo su hielo en los ojos; 
con toda su inmensidad en los harapos. 
Esta mañana 
la voz se le había derrumbado en la garganta. 
Asediado por todo lo que hay 
de desnudo y solo, 
blandía su silencio como un pájaro ciego. 
Pero esa boca tan horriblemente abierta, 
tan horriblemente muda, 
sólo hizo pensar al guardia, 
que un preso que pide ver el sol 
no es motivo suficiente para molestar al alcaide. 
Y sigue devorándolo la muerte 
entre los muros 
como una araña monstruosa. 
Es terrible, ciertamente, 
la ausencia de pan y de noticias, 
la falta de cigarros y sonrisas. 
Pero la verdadera condena 
es que te ordenan saludar al guardia! 






ACLARACIÓN 

iQué te queda, amigo, 
después de haber roto mis papeles? 
¿De qué trauma o reglamento 
vendrá tu próxima embestida? 
Pe tanto andar entre muros 
se te ha vuelto cenizas la sangre. 
Compadezco tu vida pequeñita 
con todo lo que tango. 
Es necesario, sin embargo, 
aclararlo de una vez por todas: 
nada de lo que esgrimes 
puede imponerle silencio a mi palabra. 
Me sostiene la potencia terrible de la esperanza. 
Desciendo directamente 
del que no teme decir cosas 
por las que pueda ser condenado. 

Esta terquedad de ola 
conque defiendo mis leyes, 
no puede ser domada 
ni siquiera-por la muerte: 
para morir en el momento justo, 
sólo hace falta vivir combatiendo. 
Compadezco tu vida pequeñita 
con todo lo que tengo! 






MILA OYARZÚN [13.896] Poeta de Chile


Mila Oyarzún

Emilia Pincheira Oyarzún (más conocida como Mila Oyarzún, Concepción, CHILE 1912 - Santiago, 9 de octubre de 1982) fue una escritora, poeta y activista de los derechos humanos chilena que cultivó los géneros literarios de la poesía y novela. Fue integrante y ocupó un cargo directivo en el Grupo Fuego de Poesía (fundado en 1955) junto a varios escritores como José Miguel Vicuña, María Silva Ossa, Carlos René Correa, Eliana Navarro, Francisca Ossandón y Chela Reyes, entre otros.

Carrera

Uno de sus primeros trabajos literarios publicados fue el poemario Esquinas del viento a través de la editorial Nascimento (1941) que recibió el Premio Municipal de Poesía de Santiago. Su labor literaria es incluida junto a los de María Monvel, Chela Reyes, Sylvia Moore, Gladys Thein, María E. Piwonka e Irma Astorga dentro de la denominada «nueva poesía» chilena de fines de la década de 1950.

En el ámbito de la defensa de los derechos humanos en Chile, fue una de las fundadoras de la Comisión Chilena de Derechos Humanos en el año 1978, junto al sindicalista Clotario Blest y los abogados Máximo Pacheco y Jaime Castillo Velasco.

Obras

Esquinas del viento (Santiago: Nascimento, 1941).
Estancias de soledad (Santiago: Ed. Tegualda, 1946).
Cartas a una sombra (novela, Santiago: 1944).
Pausado cielo (Santiago: Acanto, 1954).
Mediodía (Santiago: Ed. Universitaria, 1958).




DEMASIADO TARDE

Trizan mi soledad ciegas estatuas
y es mi cuerpo ceniza dibujada.
Es mi sangre una fuga de campanas.

Y en el ojo sin ojo yo me sueño,
en el labio sin labio está mi beso.
en la mano sin mano yo me encuentro.

Y abrazando las plazas ylas calles
de esta muerte sin muerte que me invade,
llegan tus pasos demasiado tarde.



SUEÑO

"En la porcelana
de cada mañana
se quiebra mi risa:
cristales de brisa.
Y una pena blanca
-cautiva azucena-
se pren:de al obscuro
silencio maduro.
Risa de mi niño
reflejos de armiño,
dalia de cobalto
que llega a lo alto
para que a su huella
descienda una estrella
y en lino celeste
mi niño se acueste..."
Otra vez la angustia
su perfil diseña;
he tenido el sueño
de un sueño que sueña.
"En la porcelana
de cada mañana..."



PALABRAS AL HIJO DISTANTE

Niño-espuma, te has ido más allá de la rosa
en su música tímida de pétalos caídos;
¡O dime: ¿en qué mareas de la noche sin muerte
viajarás por mi sangre buscando tus racimos?

Divago en una rueda con aspas de misterio,
y me sueño bordando tus ajuares de nubes,
para cruzar tu cuerpo y aflora a la vida
de nuevo en sortilegio de palomas azules.

Sola vivo el romance de la piedra y del viento,
-Hélices de vilanos no pueden alcanzarte-
Nueve aristas de iridio bosquejaron mi duelo
y soy como una mancha de obscurecidas sales.

Niño-espuma, te has ido más allá de la rosa,
has dejado en mis cales la subtancia de un beso
en mis brazos el gesto de las ramas vencidas
y un murmullo de savias recostado en mi seno.




Esquinas del viento
Autor: Mila Oyarzún
Santiago de Chile: Nascimento, 1941


CRÍTICA APARECIDA EN EL MERCURIO EL DÍA 28-12-1941
AUTOR: DAVID PERRY

Una de las características de los tiempos que corren es la invasión de la mujer en todos los campos de la actividad. La creencia, muy generalizada, de que la mujer principia y termina su misión dentro del hogar, criando y educando a sus hijos, se ve refutada por los hechos, argumento contra el cual no caben razones. Un político chileno de gran corazón y gran cerebro, Pedro León Ugalde, nos decía una vez que la crisis de la varonía provocaba este incremento de la femineidad: el hombre, en decadencia en muchos países, resulta insuficiente para satisfacer las necesidades y aspiraciones comunes, entonces la mujer se ve precisada a salir a la calle y se hace obrera, profesional, empresaria, soldado, escritor, etc. Más que una crisis de la varonía, nosotros vemos en este fenómeno una manifestación del derecho indiscutible de todos los seres a conocer y ejercitar todas las actividades de la cultura. Es absurdo pensar, con muchos criterios anacrónicos, que el cultivo de la inteligencia de la mujer, de sus aptitudes, su vida en las actividades productoras o en la burocracia administrativa menoscaban su virtud o sus capacidades maternales. Al fin los periodos de embarazo y lactancia son más o menos breves. Bastará con dar elasticidad a nuestras instituciones y permitir que la mujer atienda siempre de preferencia al hijo, siendo remplazada por años y meses en sus funciones por otras mujeres, mientras atiende al niño, pudiendo después reasumir sus funciones. Hay muchas mujeres que nunca tienen hijos, otras que los tuvieron y formaron, y siguen viviendo, lustros y décadas llenos de frivolidad. La reclusión de la mujer a tareas hogareñas la mantendría a un nivel de inferioridad de cultura y de experiencia de la vida con relación al hombre, lo cual es a favor de éste un privilegio injusto. Creen que la ciencia, el arte y el trabajo social van a corromper a la mujer, es volver a la paradoja de Rousseau, que hizo extensiva esta afirmación a todo el género humano. ¿Que el trabajo y la cultura de la mujer han aumentado los divorcios y la natalidad ilegítima? Fenómeno transitorio, noviciado, que paga la mujer por su incorporación a una vida más amplia. Todos los comienzos son difíciles. Cuando adquiera verdadera cultura, intelectual y moral, no será presa fácil de tentaciones y veleidades.

Mila Oyarzún, brillante poetisa que se estrena con su hermoso volumen de versos, “Es quinas del viento”, viene a incorporarse a la brillante pléyade de las poetisas nuestras. El libro queda situado bajo el signo de Eros. El amor, en sus diversos aspectos de pasión, sensualidad, nostalgia, melancolía, desborda de las páginas como los finos y fragantes licores de las copas de un festín. El hombre es la preocupación principal de Mila Oyarzún. Casi toda la poesía femenina ha resultado un homenaje unánime al varón. Oigámosla en su tema:


Hombre

Hombre de ojos oscuros y la sonrisa clara
tu presencia ha encendido mil soles en mi cuerpo,
y por eso es que quiero anudarme a tu vida
como se anuda al mundo la corbata del tiempo.
Amante de la luna, tienes gestos lejanos
para este fuego mío que se agita, rebelde
tu corazón prendido al vuelo de los pájaros
y el deseo trizado en la espera de siempre.
Hombre de ojos oscuros y sonrisa clara
son tuyas las estrellas que cogieron mis manos,
para que tú las siembres en tus noches opacas
y naufrague tu ausencia amarrada a mis brazos.



Como se ve, a nuestra poetisa no le falta espontaneidad y gracia en sus imágenes. La pasión es siempre la hélice que impulsa su nave, como el instinto da alas al germen para volar en el viento. ¿Podría un psicólogo deducir que este predominio del amor, y del amor de Eros y no de Psiquis en la literatura femenina, es un signo de que la mujer vive en la actualidad bajo un régimen de opresión sexual? ¿No se manifiestan en el arte, como en los sueños los anhelos oprimidos? Tal vez cuando la mujer obtenga una vida más ordenada y normal de acuerdo con su naturaleza, la literatura femenina se ampliará rompiendo el cerco de la pasión y pasando a temas más espirituales. Pero estas son generalidades que no calzan con el caso presente. Nuestra poetisa es de variados recursos y su lira tiene siete cuerdas. En “Bodas Cordilleranas”, por ejemplo, la vemos jugar con los matices y los aspectos del paisaje, en verso fluido, musical y enjoyado de reflejos, como el agua que se rompe en los riscos y se despeña irisada en la cascada. En la poesía “Duelo” la oímos gemir por el hijo que no vino, y buscarlo en los horizontes, los trinos y los perfumes…



“Ya mi carne está triste y mi boca está amarga,
de mis palabras brota un perfume de lirio,
y se van apagando las fraguas de mi alma
cuando me muerde el llanto del hijo que no vino.
Tejido en los momentos en que se abre el ensueño
como en una rosa roja, en la entraña dormida,
recogiendo puñados de estrellas y de cielos
para materializarse en poema de vida…
¿En dónde vaga ahora tu palabra sin voz?
¿En qué astro se rompen tus ojos de silencio?
¿Por qué van tus huellas deshojadas por Dios
para que no las cojas lo pétalos del viento?
Por eso mis canciones despedazan espacios
y mis manos te buscan en nardos y azucenas,
mis pupilas resbalan junto a la vía láctea
y en las gotas de lluvia mi corazón te espera…”



Hay una infinita belleza en este panteísmo, en este amor diluido en la naturaleza, en esta sublimación de la nostalgia maternal. Aquí la poetisa halló un tema grande y remontó el vuelo. En resumen, Mila Oyarzún, tiene nobles cualidades. Solo le falta una mayor contracción a la poesía, pulir mejor sus estrofas, algunas veces precipitadas, y tratar de mantenerse en las zonas que alcanza en sus momentos de mayor intensidad. Ya dijo Buffon, el genio es la paciencia: Es decir, la actividad y el pensamiento sostenidos.



Estancias de soledad
Autor: Mila Oyarzún
Santiago de Chile: Tegualda, 1946



CRÍTICA APARECIDA EN EL DIARIO ILUSTRADO EL DÍA 14-07-1946. 
AUTOR: MISAEL CORREA PASTENE

Estancias de soledad, de Mila Oyarzún, proceden de la Editorial Tegualda y están contenidas en unas 80 páginas.

Mila Oyarzún tiene merecida fama de poetisa, sobre todo en el grupo de cultores del modo modernista. Para los viejos, que deseamos ver claro y sin esfuerzo, la poesía de Mila Oyarzún es un laberinto.



“Un siglo de pétalos se ha escudado en tu frente
y un sollozo de sangre nos trizó el corazón;
nuestra memoria hallaron espantados corceles
y anudaron las aguas que marchitan la voz”.



Lo único que creo entender es que “esas aguas anudadas que marchitan la voz” deben ser las lágrimas.

Pero yo no atisbo lo que quieren decir estos versos de “La mano desnuda”:


“¿Qué podría yo darte sin la sal de mi canto?
Ni la medalla triste de mi luna de espera,
ni los espejos grises del ensueño trizado
ni aquel diamante inmóvil que agoniza en mi greda.

Ni la frase en que brilla un olor a naranjas
ni este silencio cóncavo que estruja mis raíces
ni los anillos dulces que dibujan mis aguas.
¡Oh! La estrella ignorada que mis noches redime!”



En “Desesperanza” principia:



“Los pájaros sombríos que anidan en mi pecho
recobran mi presencia disuelta en el espacio
desde el columpio de humo de los caminos yermos
hasta el grácil capullo que soñaron mis manos”.



No entiendo. A veces pienso que los modernistas quieren volver a esa poesía infantil que es pura cadencia sin sentido, cuyo sonsonete acompaña los juegos de niños. “Ene, tene, tu – cape, nane, nú – etc.”

Es indudable, sin embargo, que hay en aquella poesía algo más que el ritmo y la rima; hay un lenguaje esotérico en que las palabras tienen un sentido oculto que entienden los iniciados.

Las manos, las aguas, la sal, los corceles, la luna, los bronces, los azufres, la estrella, la rosa, la copa, y cien otros vocablos que de continuo suenan en los versos no significan lo mismo que para los lectores vulgares.



“Mi órbita de ansiedad y de tristeza
se volcará por las zonas del Azufre.
Ruedan entre las tinieblas
cuatro monedas salobres…
madeja de llanto vivo
como pañuelo de azogue”.



Cuando el amor se sobrepone al artificio, Mila Oyarzín es poetisa de veras: se le comprende y se le siente.



“En la porcelana
de cada mañana
se quiebra su risa;
cristales de brisa.

Y una blanca pena
cautiva azucena
se prende al oscuro
silencio maduro.

Rosa de mi niño
reflejos de armiño
dalia de cobalto
que llega a lo alto
para que a su huella
descienda una estrella
y en lino celeste
mi niño se acueste”.



El sentimiento trasciende de los conceptos; algo se pesca.

Es este un modo de poetizar; acaso más exacto sería llamarlo moda; y toda moda o modo es artificio pasajero.




Pausado cielo
Autor: Mila Oyarzún
Santiago de Chile: Eds. Acanto, 1954


CRÍTICA APARECIDA EN EL DIARIO ILUSTRADO EL DÍA 28-11-1954. AUTOR: CARLOS RENÉ CORREA

Qué difícil concretar tanta belleza en un libro de versos. Mila Oyarzún, autora de “Esquinas del Viento” y “Estampas de Soledad” nos da en su último libro este milagro de poesía auténtica, vivida, estremecidamente humana. Han nacido estos poemas de la vida misma de la autora, vapuleada sordamente por la enfermedad; ella experimentó muy de cerca el dolor, la soledad, la vida trunca. Así nacieron y crecieron los poemas que hoy ampara este simbólico “Pausado Cielo”.

Hay en este libro una honda desolación interior, angustia que limita con la desesperación y la materia. Pero renace el espíritu y el amor a pesar de todo. Triunfa el canto de la mujer que se debate en angustiosa desolación.

Mila Oyarzún domina con maestría el verso y sin mayores esfuerzos se sitúa en la verdad del poeta. Como una muestra de la belleza de este libro, citamos su poema “Demasiado tarde”, que dice:


“Trizan mi soledad ciegas estatuas
y es mi cuerpo ceniza dibujada.
Es mi sangre una fuga de campanas.

Y en el ojo sin ojo yo me sueño,
en el labio sin labio está mi beso,
en la mano sin mano yo me encuentro.

Y abrasando las plazas y las calles
de esta muerte sin muerte que me invade,
llegan tus pasos demasiado tarde”.



El olvido, la muerte, el destino vegetal, la canción que se trunca como una flor sin riego, son mensajes que afloran en este “Pausado Cielo”. Una honda raíz humana, el deseo de un testimonio perfecto de la vida del poeta están presentes en este libro. No hay en estos versos resquicios de posiciones intrascendentes, todo es vital, el canto y la forma caminan hacia la perfección, mientras la poetisa se debate con brío frente a los dolores y angustias que no la vencieron y, en cambio, le han dado la gracia de este “Pausado Cielo”.