viernes, 31 de diciembre de 2010

2739.- ÁNGEL POLI CARBAJOSA


Angel Poli Carbajosa nace en Madrid, el 12 de enero de 1964. De padres onubenses, reside en Huelva desde sus primeros años.

Cofundador en 1994, y más tarde presidente, de la Asociación Cultural y Tertulia “Madera Húmeda”, que se reunía en el Púb Ottawa. Como tal se encargó de realizar el prólogo del libro "Madera húmeda : (joven poesía onubense), volumen II" (Huelva : Ayuntamiento, Concejalía de Juventud, 1995) en el que realiza una presentación de los miembros de este Grupo Literario. Y también ha sido antólogo de “Joven narrativa onubense” (Huelva : Ayuntamiento, 200), en el que aparecen recogidos distintos miembros del mismo grupo literario.
Ha participado en numerosas actividades y actos literarios, entre los que destacan:
Recital en el “Lenguaje poético al inicio de un milenio” (Huelva).
Organización de las “Celebraciones poéticas de primavera” (1991, 1992, 1993 y 1994).
Ha dirigido y presentado un programa poético de radio en Huelva (desde mayo de 1993 a mayo de 1994).
Miembro del Consejo Asesor de Actividades Literarias, organismo surgido bajo el amparo de la Diputación Provincial de Huelva
Ha publicado

“Por el espacio amada ” (Huelva: El Monte, 1990). Colección: El sur; 5.
“Con amor a destiempo ” (Huelva: Diputación Provincial, 1994). Colección: Ora poética; 6.
“El agua del estanque ” (Huelva: Diputación Provincial, 2000). Colección “Cuando llega Octubre; 12”.
“Zelira ” (Sevilla: Junta de Andalucía, Dirección General de Juventud y Voluntariado, 1994). Finalista del IV Certamen de Literatura Juvenil – Poesía - "Gustavo Adolfo Bécquer".
“Estrías de luz ” (Lepe: Ayuntamiento, 2000). II Premio de Poesía "Ciudad de Lepe".
“Brújula ” (Zaragoza: Ayuntamiento, 2001). Libro compartido.
“Veinte poemas de humor y una canción desafinada” (Loja, Granada, 2003). Mención especial en el premio Artífice.
"Vecinas en verano" (Galaroza : Ediciones Piratas, 2005). Col. "Tábula rosa; 12"
“Hemisferios” (Loja, Granada, 2005. Obra conjunta).
"El andén de unos ojos" (Ayto de Loja, 2008. Obra conjunta).
"Ha pasado un ángel: antología poética: 1990-2007". (Editorial Onuba. Huelva, 2008).
"Cuatro lenguas para Venus" (Gijón, 2009). Accésit XXIII Premio Cálamo de Poesía Erótica.
"Órbita lunar. Poemas de amor: 1982-2009" (Ediciones Vitrubio).




Fragmentos de su obra






Puedo sentir que el aire
cobija aún tus plácidos jadeos;
que aún tus poros despiertan
ante aquel itinerario de caricias;
que aún reposa en tu rostro, muy lejano,
el pliegue de tu intenso regocijo;
que en tu sangre hay sangre acurrucada
de la que entonces apremió a tu corazón.

Que nada de tu cuerpo me ha olvidado,
aunque en ti
no quede ya vestigio de mi vida.

De "Por el espacio amada " (1990)








Me traes esta noche
los seres de otros siglos,
aquellos que trabaron el peldaño
para nosotros ser presente.
Y evocas que son aire,
palacio, hierba, agua, pan o sinfonçia.
(Qué dolor en badío su memoria,
la exactitud del átomo en que viven
rondando nuestro mundo.)
Me traes el sabor de tantas guerras...;
el fósil de aquel semen
que fue lava de pasión bajo la luna;
el llanto, la congoja, la dicha y el latido
remotamente alados.
Y plasmas lo que existe como un trágico reflejo
de milenios en polvo.
Pero es grato pensar que, inexistentes
-dos amores de entonces-,
en ese beso impropio de otros seres que laten,
aún pueden confluir.

De "El agua del estanque " (2000)










No en tus pupilas,
más allá.

No en los espejos donde el llanto acude,
donde el gozo alumbra.

Más allá,
más allá de los ojos.

Donde tu yo y el mío tropiezan y se funden,
disueltos en pureza inconfesable.

Más allá,
más allá de los ojos nos hallamos.

De "Con amor a destiempo " (1994)











CORTEZA Y SAVIA

Temen al huracán
los que contemplan
la corteza del árbol.

Los otros,
los de la savia temen
la mano que lo gira.

De "Estrías de luz " (2000)










CALLE GERANIO

El portal es una boca
con mal aliento,
chivatazo profundo a hachís podrido,
a sangre infecta.

La escalera descansa en el silencio.
Sobre un peldaño cualquiera,
dos rostros
se han parado un momento ha disfrutar la vida
(él:
tropezando prosigue con el reto
de probar que de niño fue a la escuela;
ella:
en cuclillas degusta atentamente
las haches, los acentos,
las comas requisadas en el alma
del que escribe en la cárcel).

Son amigos
del nombre que figura en el reverso
(se diría que ella
es algo más, juzgando
su torrente de lágrimas).

El portal sigue oliendo
a nube de hachís que se repite
monótono y plomizo,
a un aire que ya nada lo renueva,
muriendo espeso, rancio.

La carta sin embargo entre los dos
es otra dosis,
la que dice que el Hombre
nunca pierde su cielo en la miseria.

De "Brújula" (2001)










VIAJES DE LA EQUIS

Romana va de diez, ya sin abuela.
¿Será una cruz cansada de su porte?
(Tal vez hacia la Biblia me transporte
este asociar calvario con quiniela.)

La foto radiográfica se encela
del rayo que en el cielo amaga un corte.
(Pirata es la bandera, y lo que importe;
dos tibias bajo un cráneo sin esquela.)

Aterida sin marco, es, de la duda,
velada solución, algún trastorno
en pos del asterisco que desnuda.

Sobre una lista alude. Es más que adorno
en un cerco de alambres donde anuda
la frontera moral del cine porno.

De "Veinte poemas de humor y una canción desafinada " (2003)









ALMA DE AGUA

Me embestirás tú,
roca lanzada fuerte, con despecho,
y pasaré escindida por el tramo
que te hace. A tu espalda,
proseguiré el camino en que quisiste
ser obstáculo. Luego
ensoñarás que vences.

Vovlerás a intentarlo, y volverás
a ver cómo te eludo sin torcerme
del norte que me imanta.

Con el paso del tiempo,
y el cúmulo de tantas embestidas,
notarás que aligeras,
que tu peso es ya otro.
Que mi flujo rebaña, cada vez que lo enfrentas,
un pedazo de ti.

Que erosiono o fecundo según toques mi agua.

De "Hemisferios"



JUAN CARLOS DE LARA [2.738]


Juan Carlos de Lara

Juan Carlos de Lara nació en Huelva el 28 de noviembre de 1965. Comenzó a publicar a los trece años en distintos diarios y revistas especializadas y a colaborar en espacios radiofónicos. Fundó y dirigió la entrega de poesía Hojas Nuevas y la colección de libros Ramos de perejil. Ha pertenecido al equipo de redactores de la revista Literatura infantil y juvenil, de Barcelona.

El cantautor José Luis Pons ha puesto música a su poesía y la ha publicado en los discos Mar de leva (1995) y Canción del poeta del sur (2000).

Aunque ha hecho incursiones en la prosa poética, el relato breve, la crítica y el ensayo literario, Juan Carlos de Lara se expresa fundamentalmente a través de una poesía dotada de sencilla naturalidad, donde la intensidad lírica se asienta sobre una clara estructura rítmica, según expone Ramón Reig en su Panorama poético andaluz (1991).

Libros de poesía

Libros publicados

Caminero del aire. Huelva, 1985.
Elegía del amor y de la sombra (poemas de soledad). Huelva, 1987.
Antes que el tiempo muera. Diputación de Huelva, 2000.
Memoria del tiempo claro (Antología poética). Editorial Alea Blanca Granada, 2008.
Paseo del chocolate. Editorial Renacimiento Sevilla, 2008.
Depósito de objetos perdidos (Premio Leonor de Poesía). Diputación de Soria, 2016.1
Ha publicado, además, el cuaderno Aquí y ahora (1992) y el pliego Cuatro poemas (1998).

Figura en las antologías

Manuscritos. Feria del libro, Huelva, 1986.
Cuadernos de Roldán. Sevilla, 1991.
Selección de obras de poesía y narrativa. Junta de Andalucía, Sevilla, 1992.
Poetas por la paz. Ediciones del 1900, Huelva, 1995.
Searus. Ateneo de Los Palacios (Sevilla), 1997.
A propósito de Donaire. Patronato de Cultura de Ayamonte (Huelva), 2001.
Palabras sin fronteras/Palavras sem fronteiras. I Encuentro de Escritores Huelva-Algarve. Junta de Andalucía, Huelva, 2002.
Searus (1978-2002). Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca (Sevilla), 2002.
Voces del extremo. Poesía y utopía. Fundación Juan Ramón Jiménez, Moguer (Huelva), 2002.
Invitados. Ateneo Alternativo Antonio Carrasco Suárez, Huelva, 2003.
Voces del extremo. Poesía y canción. Fundación Juan Ramón Jiménez, Moguer (Huelva), 2004.
Voces del extremo. Poesía y ética. Fundación Juan Ramón Jiménez, Moguer (Huelva), 2005.
Mar, cien veces mar. Fundación El Monte, Huelva, 2006.
Poesía viva de Andalucía, de Raúl Bañuelos y otros. Universidad de Guadalajara (México), 2006.



HAY DÍAS DE DOMINGO, DE LLUVIA 
O QUÉ SÉ YO

Hay días de domingo, de lluvia o qué sé yo
que parecen gozar en revolver mi vida,
y encuentran, a pesar de mi desorden,
tal vez en un cajón o en el bolsillo
de alguna prenda vieja,
unos recuerdos fuera de contexto,
cierto dolor sin lógica,
tan sólo algunos nombres pero un largo
etcétera de ausencias.

Hay días, lo repito, que insisten en leerme
las líneas de la mano,
y sale mi pasado a relucir,
así, tan fácilmente,
como entender mi letra en un diario.
Y sin embargo existe,
escrito en una parte de mí que no conozco,
un trozo de papel indescifrable.

Yo no sé lo que arrastro, es la tristeza
de aquel patio a las seis,
campanas a lo lejos, el olor
de la tierra mojada,
una tarde de fiebre sin colegio
y un confuso amasijo de voces que me llevan
allí hasta donde puede dar de sí la memoria.
Pero también las dudas y los miedos,
una extraña ansiedad, el nerviosismo
de mitad de septiembre
y esa especie de vértigo cuando miro hacia atrás
y esa niebla del tiempo que lo humedece todo.

Y es que apenas me sirve el cumplir años,
tener más experiencia, creerme que ya sé
cómo quedar a salvo de los escalofríos,
si luego llega un día y me demuestra
que aquí estoy yo, el de siempre, todavía,
que jamás cambiaré, que llevo dentro
un sabor a imposible,
un puñado de sombras, unos sueños a medias
y estos tristes recuerdos que seguirán conmigo
cuando ya no me quede de la vida otra cosa.

(La Pájara Pinta 28, 2008)


Autorretrato

No sé bien el porqué, pero sucede
que me paso la vida coleccionando inviernos
como cromos antiguos:
el agua de los charcos,
la nieve por caer de la memoria
y la hoja de diciembre de un almanaque escrita
al dorso de otro frío.

No conozco el motivo, pero a veces ocurre
que voy viviendo a tientas,
y me pierdo por largas avenidas sin nombre
de portales sin número
con los ojos sin brillo y con barba de unos días
sabiendo a ciencia cierta
que tan sólo es posible seguir hacia delante.

No consigo explicármelo, pero el caso es que siempre
acabo por echar todo a perder
con esta irremediable propensión al recuerdo,
con mi vieja manía
de ver el porvenir así, tan mate
como el agua estancada
pero que llega y pasa sobre mí como un río
con esta incontenible celeridad de ahora.

No entiendo cómo entonces, inesperadamente,
hay mañanas que encuentro cada cosa en su sitio,
las palabras exactas,
las horas puntuales
y que me miro yo y me reconozco
delante del espejo.
Hay mañanas, ya digo, que empiezan casi alegres
y la esperanza irrumpe con el sol en lo alto,
pero no sobreviven
porque escribo la tarde con la t de tristeza,
y me da por pensar y no escarmiento
de salir a la calle con los bolsillos rotos.

No lo voy a negar, nunca he tenido
los pies sobre la tierra,
ni ahora que ya gozo, como suele decirse,
de una cierta experiencia de la vida
me ocupo de las cosas que debiera:
del coche, del dinero, del prestigio,
no sé, de todo aquello
que un hombre de mi edad considera importante,
y ni como ni duermo entre carpetas azules,
entre viejos recortes que se han puesto amarillos,
asomándome al mundo
con los libros forrados y la mirada en cueros,
buscando en todas partes el verso que no llega,
a solas con mi tanto por ciento de amargura,
hasta que al fin un día
la soledad, los años, un dolor, qué más da,
lo que quiera que sea me escribirá su nombre
por detrás de ese frío que ha de hacerme el favor
de cerrarme estos ojos en mitad del olvido.


*


Hija mía, si nunca me he sabido 
defender de esta vida que tú empiezas, 
si en mis ojos aún quedan tristezas 
sin edad, sin remedio y sin sentido 
hoy que estás en mis brazos he podido 
desbaratar al fin todas las piezas 
de este particular rompecabezas 
de vivir sin creer que se ha vivido. 
De ti no me hallarás nunca lejano 
y seré quien te coja de la mano 
cuando te encuentres sola y cuando llores. 
Y duerme confiada en tu niñez, 
que habrás de caminar más de una vez 
entre el dolor, la niebla y mis errores.




A Manuel 


Sabes 
cómo te meto dulcemente en mí 
que no puedo guardarme los te quiero 
que mi piel toda colabora y besa 
el reciento misterioso de tus poros 
Mi lengua charco resbala 
humedece el cuenco amor de tu mano 
el arco de tu piel 
el salobre erguido de tu sexo 
Pero es la tuya la que exige prioridades 
y naufragas como suplicante enlazado a mis piernas 
Ato tu cintura y hacia mí te atraigo 
alzo tu sonrisa hasta mi boca 
y beso los cristales de tus lámparas 
Me fundo 
Me aniquilo 
en el más feroz de los abrazos 
Incursiono en el calor abandono de tus muslos 
en el sudor fragancia de tu axila 
Te haces pequeño como un niño 
–chiquilín desnudo con calcetines blancos– 
arranco los planetas siderales 
para que organicen órbitas 
músicas 
alrededor de tu cuerpo 
de nata.




Depósito de objetos perdidos
XXXIV Premio Leonor de Poesía
Diputación de Soria, 2016


A SOLAS CON LA CASA Y EL INVIERNO]

(Álbum blanco)

A solas con la casa y el invierno
fui guardando mi vida
en unas viejas cajas de cartón.
Me tuve que llevar
mi ropa, mi paraguas, mis discos de los Beatles,
mi colección de miedos,
mis libros y carpetas, mis recuerdos, el mundo
que mi padre me había regalado
y en el que tantas veces han viajado mis dedos
una vuelta tras otra.

Allí dejé mis llaves, mi ausencia y un vacío
de mediana estatura,
las cartas que jamás encontrarán mi nombre,
el olor del café que no me tomo,
las vistas sobre el río, los abrazos a medias,
mi colección de sueños,
tantas fotografías que no supe
partir por la mitad…,
y el paso de los días a través de mis hijas,
y a Celia con tres años pidiéndome de pronto,
aquella misma noche al despedirme,
que jugara con ella una vez más.




Desde que Juan Carlos de Lara nos ofreciera en 2008 la antología poética “Memoria del tiempo claro”, publicada por la Editorial Alea Blanca de Granada, y “Paseo del chocolate”, que vio la luz en la prestigiosa Renacimiento de Sevilla, este poeta onubense había venido guardando un discreto silencio editorial, si exceptuamos, naturalmente, los poemas que de modo esporádico va esparciendo en algunas revistas nacionales y, desde un ámbito distinto, su obra de investigación literaria “Juan Ramón Jiménez, estudiante”, editado en 2012 por la Fundación que el Nobel tiene en Moguer.

El libro con el que ahora regresa al campo de la lírica no es otro que “Depósito de objetos perdidos”, publicado por la Diputación de Soria con motivo de haber obtenido el Premio Leonor de Poesía, sin duda uno de los más relevantes del panorama nacional. No en balde, a lo largo de sus treinta y cuatro años de existencia, jurados en los que han intervenido poetas de la talla de José Hierro, Caballero Bonald, Antonio Gamoneda, Félix Grande o Luis García Montero han concedido el galardón a nombres como Carlos Murciano, Jesús Aguado, María Sanz, Olvido García Valdés o Miguel López Crespí entre otros.
            
En el caso de la pasada edición, en la que participaron 273 obras procedentes de dieciocho países, fue un jurado integrado por los escritores Irene Gracia, Juan Malpartida y Juan Antonio Masoliver (crítico literario, además, de “La Vanguardia” de Barcelona) el que acordó por unanimidad otorgar el Premio Leonor a la obra de Juan Carlos de Lara por ser “una poesía con autenticidad, apoyada en una gran coherencia narrativa y que reflexiona sobre el tiempo como pérdida del pasado y desolación del presente”.
            
Y es que partiendo desde la visión machadiana de que se canta lo que se pierde y a través de la sorprendente musicalidad que aporta su hábil combinación en blanco de alejandrinos, endecasílabos y heptasílabos, “Depósito de objetos perdidos” se presenta como una meditación interiorizada sobre todo lo que el paso inexorable de la vida nos lleva a perder. “En ti se deposita / lo que la ausencia y lo que el tiempo quita” nos anticipa sobre su contenido una cita de Quevedo en el inicio del libro. Efectivamente, y como el propio De Lara ha comentado, a lo largo de sus páginas se hace repaso de todos esos objetos, materiales o no, que se quedaron atrás con el paso de los años, pero que, lejos de perderlos del todo, en realidad se le fueron depositando en su memoria y, finalmente, han terminado por formar parte de su propia manera de enfrentarse a la vida.

La inocencia, la espontaneidad, la capacidad de asombro…, para Juan Carlos de Lara esas pérdidas no desaparecieron sin dejar rastro, sino que, consumidas o desbaratadas tal vez, se le fueron acumulando en su interior como una carga de desesperanza y desolación. La tristeza se convierte de este modo en la forma que tiene de relacionarse con el mundo y la que le lleva, en última instancia, a buscar refugio en la percepción que tiene de sí mismo y a realizar un continuo proceso de recapitulación personal. Así, en el tercer poema del libro ya nos dice: 



busco sólo un refugio donde quedarme a oscuras, 
donde nadie me hable, 
donde pueda saciarse por completo 
mi absurda inclinación por repasar mi vida, 
por ir pasando a limpio mis errores, 
copiando treinta veces como mínimo 
no volverá a ocurrir, no volverá a ocurrir…


            
La casa de su infancia, el primer amor o una vieja fotografía se convierten en su palabra en algo más que simples temas, porque desembocan en la permanente y melancólica corriente de evocación del pasado que, más que cualquier otra cosa, conforma el insondable fondo de su personalidad. La memoria del poeta insiste una y otra vez en mirar hacia el ayer en un constante deseo de reconstrucción, pero no le es posible alcanzarlo tal y como era porque en su recuerdo se mezcla lo vivido y lo soñado. Del abismo de lo irrecuperable se asomará la certeza de que sólo somos presente.

La voracidad del tiempo, sin embargo, no planea únicamente por encima de los poemas nostálgicos o de evocación de los días perdidos. Porque también en aquellos que se desarrollan en el tumulto de la vida actual existe un sentimiento de desamparo ante la fugacidad de la vida, una conciencia de lo breve y frágil de nuestra permanencia. De este modo, si el amor de adolescencia se quedó para siempre entre la bruma, el amor que ilumina la última parte del libro se desenvuelve entre el vendaval y el vértigo; y si es imposible el regreso a su propia niñez, hoy, al abordar la de sus dos hijas, es lo efímero de esa edad lo que nubla sus versos: “Han pasado los años con sus pasos perdidos / tú te has hecho mayor y yo un poco más viejo” le dice a María; “que estos momentos son irrepetibles / y que se te irá la infancia como un soplo”, le advierte tristemente a Celia.
           
La poesía de Juan Carlos de Lara, al menos la de “Depósito de objetos perdidos”, encuentra acomodo entre las cosas diarias, procura estremecerse con ellas. A diferencia de sus cinco libros anteriores, los versos que nos presenta ahora se acercan mucho más a lo concreto y, a veces, incluso suenan con un timbre buscadamente prosaico. Leer este libro supone conocer fragmentos de su vida porque en él están las calles por donde suele caminar, los libros que lee o la música que escucha. Y como desciende a los detalles, como nos va narrando unas vivencias, sus poemas se vuelven inesperadamente largos. Sin embargo, a través de ellos y de algunos sencillos dibujos a tinta china con los que el propio autor suele ilustrar sus libros, sabe ir más allá de lo cotidiano y saltar por encima de sus circunstancias personales, extendiendo la experiencia individual hasta universalizarla.

Y es que cuando la intimidad del poeta trasciende lo anecdótico y lo particular para ocupar el terreno de las emociones plenamente reconocibles por todos, cuando lo que revela el poema afecta al que lo lee, que lo sabe cierto en su propio interior, se está haciendo realidad el sentido de la poesía auténtica. Y la de Juan Carlos de Lara lo es verdaderamente.

José Torres Almagro




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2737.- JUAN DRAGO


Juan Drago Gutiérrez, poeta y escritor español, nace en Rociana del Condado (Huelva) en 1947; cofundador del Club de Escritores Onubenses y de sus colecciones poéticas Alazán-CEO, Cuadernos de Gerión y Cuadernos Atlánticos, así como del Certamen Internacional de Poesía “Odón Betanzos Palacios” y de la Fundación del mismo nombre, también de la revista Con dados de niebla y de los Cuadernos literarios La Placeta.

Autor de libros de poemas como:
Cartas a nadie. Nueva York, 1968. Col. Mensaje
De la luz en el agua. Huelva : Club de Escritores Onubenses, 1981. Reeditado en col. Estero, Huelva, 1984.
Con un río en los brazos. Huelva, Club de Escritores Onubenses, 1984
Ámbito de la diosa. Sevilla : Ediciones Alfar, 1986
Cantos del llamado. Huelva : Diputación Provincial, 1990
Orfeo encuentra el mar. Madrid : Huerga & Fierro, 2002
Corona de silencio (selección de poemas). Huelva : La voz de Huelva, 1999. Col. Poetas onubenses contemporáneos
Viajero de la luz. Sevilla : Ediciones Alfar, 2004
Aires de Roma andaluza. Arie di Roma Andalusa (antología bilingüe, italiano-español), antología compartida con Juan Cobos Wilkins y José Antonio García. Traducción y edición de Mercedes Arriaga Flórez. Sevilla : Arcibel Editores, 2005.
Si amaneces mientras caminas (2007)

Otras publicaciones:
Diván de las mensajeras. Sevilla : Ediciones Alfar, 1994. Relato histórico sobre la pequeña y efímera taifa de la isla de Saltes
Odón Betanzos Palacios: vida y obra. Nueva York, 1974. Estudio bio-bibliográfico del poeta de Rociana del Condado residente en Nueva York


Premios
Es finalista del Premio Mundial de Poesía Mística “Fernando Rielo” 1988, fallado en Naciones Unidas, es además Premio Michael Madhusudam a la creación literaria (Calcuta 1992), y Premio Internacional de Poesía “Antonio Machado” (Colliure, 1999).








La sangre que derramó esta espada

La sangre que derramó esta espada
el polvo la cobija, en la luz va dispersa.

La sangre que empuñó esta espada
en libros se cuartea como sueño imposible.

Los ojos que la miran sólo ven un espejo
distorsionado y frío donde el dolor triunfa.

Ambas sangres se juntan a espaldas del azogue
así como las aguas que separa una quilla.

Este sol que nos nace, este sol que nos puede,
brillar hizo su hoja y mordió sus aceros.

También él se consume en tropel amarillo
esparciendo su baba en la quietud magnífica.







EL CAZADOR DE HAIKUS

Juan Drago

Octubre, 1995




A Jacques Issorel





El gran sendero no tiene puertas
miles de caminos llevan a él
Mumon



ABEJARUCO EN VUELO

Hasta tu vuelo
alcanza mi mirada
como ballesta.





Solas mis flechas
van dando en el secreto
de tu belleza.

Puente de las Ortigas






CORRELIMOS

Veloces patas
rompen la ardiente plata
de la marea.

Playa de Mazagón









FLOR DE CANTUESO

Balanceo azul
tristeza ante las alas
del heliotropo.

Pinares de Mazagón






PETIRROJO

La luz primera de enero
vibra encendiéndote el pecho.

Laguna Madres de Avitor







Entre mis manos,
el corazón medroso
de este jilguero.


Rociana








Los lanceros de la aulaga
tienen el alma amarilla.


Finca de La Vaqueriza







Ave muerta bajo un tilo,
dibujo quieto en las aguas.


El Mestro







Sobre la duna,
viejo enebro del aire,
laúd del océano.


Hato del Difunto






CERVATILLO MUERTO

Sus dulces huesos
en la yerba dibujan
una galaxia.


Llanos de Velázquez








ARRAYÁN DEL ARROYO


Dulces migas de arcángel
a orillas de un secreto.


Lucena del Puerto







Gorrión de acacia amarilla
anida en acacia azul.


Jardines de Santa Marta







CORAZÓN DE PALMITO

Entierras tu corazón albiamarillo
como un monje su luz en el silencio.


La Vaqueriza






CIUDAD DE SALTÉS

La mano que cerró la última puerta
abrió la flor del olvido.


Isla de Saltés

jueves, 30 de diciembre de 2010

2736.- FRANCIS VAZ


FRANCIS VAZ. Nació en Huelva, en 1962. Es coeditor de la revista de narrativa “Tranvía”, director del programa radiofónico “El jardín de la memoria”, y de la tertulia literaria Cafe del Arte.
Es autor de:
“Palabra y piedra” (Huelva : Diputación Provincial : Fundación El Monte, 2001. Col. “Cuando llega octubre; 14”).
“Artistas por supuesto” (Huelva : Bar 1900, 2002), es su siguiente obra.
Ha publicado en las antologías poéticas:

“Carne picada : antología clandestina de la poesía onubense contemporánea”
“Voces del extremo, I” y “Voces del extremo, II”.
"Anfitriones : Antología poética de Ángel Poli, Francisco Ruano y Francis Vaz : Diez años de Madera Húmeda [1994-2004]" (Huelva : Cacúa, 2008)





Poemas





Cada mañana veo en vosotros el orgullo
de sentiros importantes e imprescindibles
y no alcanzo a comprender tanto esfuerzo
si la vida no es más que hostia tras hostia
una sucesión de pérdidas incontrolable
ante el que el microscópico Ser humano
nada puede hacer salvo resignarse
os apartáis de mi camino porque apesto
a alcohol y no domino la línea recta
pero soy parte de vosotros
y no os queda más que aguantar
mi presencia y mis palabras
aunque os joda

Drink River tiene dos orillas
aparentemente distintas
y sin embargo iguales
en ambas la luz lo muestra todo sin censura
y en ambas la verdad se oculta con mentiras
mentiras en la que creemos ciegamente
ciegos de convicciones y símbolos irreales
y hablamos de revolución y de progreso
confiados en imponer nuestras consignas
y lograr el liderazgo
aunque sea del asqueroso basurero
que edificamos como hogar

no puedo entender tanta estupidez
¿por qué hemos de ser tan importantes?
despréndete por fin del perverso disfraz
que con orgullosa humildad me muestras
y observa la luz de la palabra en esos ojos
porque mirar solo mirar ya es suficiente

De “Antología de Drik River” inédito








El futuro es incierto y quién sabe
si el misterio se impondrá a los prejuicios
queda claro que en Drink River
se emborracha cada noche un escéptico
que morirá asesinado o no
y es más eso no importa
lo que importa es que aquí se detenga la corriente
que riega campos de golf y deseca ciénagas
que el agua es vida y la vida
es de todos patrimonio

la niña es un afluente que nos llama
y nos dice que la risa y la ternura también sacian
la niña carece de la máscara
y la luz inunda su rostro de un amor indescriptible
ese es el crimen más obsceno de occidente
cegar el manantial en los ojos de los niños
condenarlos en nombre del amor a ser adultos
y exigirles que no abandonen la esperanza
en que es posible mejorar el mundo
predicar que la belleza de la flor es eterna
si resguardas su semilla de la lluvia
y la elevas por encima de la tierra

ese es el crimen más obsceno de occidente
y no importa porque es crimen productivo

De “Antología de Drik River” inédito







LA SEMILLA

Prisa, mucha prisa, aceleramos sin freno nuestros pasos sin saber, en realidad, adonde nos dirigimos, porque la aceleración continua nos impele al precipicio de la ceguera más bruna.
Sobre las dunas arenosas del desierto del Sudán camina un hombre que ha perdido sus pasos, el pájaro que vuela sobre su cabeza se apiada de él y abre el pico, soltando la semilla que encontró allá en tierra fértil. El hombre mira hacia el cielo y no ve nada, ni siquiera una nube. Con sus manos siembra la semilla en la árida superficie del desierto, y espera, espera pacientemente. Riega cada día con la única humedad posible (sus lágrimas) la mínima extensión de arena que la cubre. Y sigue esperando con tenacidad absurda hasta que el cuerpo cede y se abandona a ser comido por el sol y los buitres. Entonces los líquidos de la putrefacción fertilizan la semilla y ésta comienza a germinar pausadamente, arraigada con fuerza a la arena más voluble e hinchándose de frutos poco a poco. Ese arbusto verde, hermoso y preñado que es ahora, quiere regalarnos esos frutos y espera pacientemente una mano humana que la alivie, espera con resignación que alguien perciba su milagro. Pero es imposible, la aceleración sin freno de nuestros pasos ha sellado la ceguera permanente en unos ojos inmensos y acechantes que ya nada reconocen. La planta acaba muriendo a nuestro lado, implorándole a los pájaros en su último estertor que recojan sus semillas con el pico y divulguen su mensaje desde el cielo.

De “Microrelatos”








El escritor cree comprender a sus personajes
por eso viene aquí como un espectro
patético espectro sin papel en obra alguna
siempre le acompaña algún libro
becker o kafka por ejemplo
y uno propio titulado "Loor de vanidades"
pide una cerveza sin alcohol
coloca su libro bien a la vista
y simula leer el otro
fingiendo con ahínco rostro de erudito
la verdad es que lame y liba visualmente
el culo de las putas
las tetas artificiales de Paca la travesti
el profundo escote de la niña monganga
nunca habrá sin embargo acercamiento alguno
su estatus intelectual es una alambrada
que impide el paso a las flores de la ciénaga
se va temprano mañana ha de madrugar
tiene previsto visitar al diputado
o al editor o al concejal de cultura o…

ya en su dormitorio no le cuesta desvestirse
tiene muy ensayado eso de bajarse el pantalón
y antes de dormirse sueña con carnes apretadas
mientras agita con la mano
su pene triste y solitario
luego dormirá sereno y a lo ancho
como un gran conquistador

Del poemario
Antología de Drink River







A Eladio Orta, naturalmente


QUILLO, VIDA SANA


La voz de Eladio
breve, nubosa
desde el fondo del W.C.
"Francis tú lo llevas chungo,
sigue así, que no veas cómo vas a acabar.
Quillo, vida sana"
Y sin saber
hasta qué punto amo yo el deporte,
ser como Carl Lewis,
el más rápido y
llegar antes que nadie
hasta la meta.

FRANCIS VAZ, Artistas, por supuesto, editorial Bar 1900






“Ya no sé qué coño es esto de la vida
si me seduce la nuca suave del conejo
el golpe la rabia o mordedura
o seguir tenso esperando que el alcohol
me encharque los pulmones

estoy harto cansado y duele tanto
este rictus despiadado esta sonrisa
esta mirada obscena y egocéntrica
analizar desde lejos las grietas del derrumbe
como seres superiores de la nada

qué patético el deseo la esperanza
la lucha la hucha el beneplácito

que prenda en estos huesos ya la llama
y os alcance el ardor de mi desprecio
que muera ya la noche y no amanezca”.







PARRICIDIO

Ahora que el volcán se apagó ya para siempre
y su humo fue tragado por la tierra del descanso eterno.
Ahora, ¿me pides palabras?, padre.
Furia es la primera que podría darte, aquella que sentí
al oír los golpes que soltabas en el rostro de mi madre.
Sigo oyendo los golpes aunque no estoy en la madriguera
en la que yo y mis hermanos nos refugiábamos.

Ya sé que el mundo espera una elegía cuando el poeta
habla de su padre, pero suplico al lector que me comprenda.
Mi padre no estuvo en la cárcel por ser un héroe clandestino
en tiempos de injusta dictadura. No sufrió explotación
ni fue víctima de la política. Fue un preso común, un desalmado.
El ser más despiadado que jamás he conocido. Sobre una silla de ruedas
quizás viva aún la prostituta de la que un día creyó enamorarse.

¿La cultura para qué te sirve?, niño, me decía. ¿Para qué te pago el colegio?
Si aún no sabes que hay que respetar a un padre. Que te di la vida
y por tus venas fluye mi sangre. Que los dos somos el mismo fuego.
La misma raíz del árbol milenario tras el que se ocultan los depredadores.
No, padre, no. Tú escogiste el camino del machete y de la piedra. Apresar el río,
obligarle a desviarse. Yo me zambullí en el agua surcando nuevos horizontes.
Amaneceres donde las manos sólo recuerden cómo acariciar la piel desamparada.

No te echo de menos, padre, en absoluto, y nada te perdono.
Aprendí a odiarte cada día. Y ahora, después de tanto tiempo
ni sé qué siento. Te recuerdo como un dolor de muelas, como la extracción
de un diente sin anestesia, pero olvidé ya, posiblemente, odiarte.
A veces, en la penumbra de la rabia, deseé asesinarte. Confieso
que mil veces troceé tu cuerpo y alimenté con tu carne a los cerdos.
Y los vi tan felices que, antes de huir, les prometí no volver jamás.

Hoy en día, padre, ni sé dónde yaces enterrado.
Espero que en las tierras más profundas del olvido.




UBERTO STÁBILE [2.735]


Uberto Stábile Rodríguez-Vergés 

Nace en Valencia en 1959. Pasó su infancia en Barcelona y después residió en ciudades como Madrid, Roma, Alicante y Bolonia. Desde 1991 reside en Huelva, donde se encuentra muy vinculado a los ambientes literarios de la provincia. Cursó la carrera de Geografía e Historia en la Universidad de Valencia, en la especialidad de Historia del Arte.

Trayectoria literaria:

A finales de la década de los 70 comienza su actividad editorial con la publicación de pequeñas revistas de creación literaria como Xenia, Samarcanda y Bananas o la revista de cine y poesía Obra Abierta. También en la ciudad de Valencia pone en marcha las las colecciones de poesía Cuadernos del Mar (1980-1981) y Malvarrosa Ed (1983-1990). En 1982 redactó y publicó el Primer Manifiesto Impulsionista y en 1984, junto a Tiziana Quattrucci y Gino Iacobelli, publicó en Roma Cien días de mayo, Segundo Manifiesto Impulsionista . En estos años, trabajó esporádicamente de fotógrafo, cartero, educador social, editor, inspector del I.N.E., promotor editorial, camarero, traductor y librero, amén de largas temporadas de vagabundeo y desolación. También dirigió durante algún tiempo el café-galería-librería Cavallers de Neu en Valencia, un local de intensa actividad cultural muy ligado al proyecto de la Editorial Malvarrosa.

Ha traducido obras de Pasolini, Ginsberg, Kerouac, Burroughs, Ferlinguetti y Lou Reed. En 1988 representó a España en la modalidad de Literatura en la Bienal de Jóvenes Artistas del Mediterráneo (Bolonia, Italia). Ha realizado exposiciones de pintura, actuaciones como batería en grupos de rock y trabajos entre los bastidores de algún teatro local.

En 1986 fundó, junto a otros jóvenes escritores, la Unió d’Escriptors del País Valencià, en la que ejerció de secretario.
En 1988 representó a España en la modalidad de Literatura en la Bienal de Jóvenes Artistas del Mediterráneo (Bolonia, Italia)..

En 1991 se traslada a Huelva, donde trabaja como coordinador de actividades culturales en la Fundación Juan Ramón Jiménez de Moguer. En octubre de 1992, funda junto a otros la Tertulia y Asociación Cultural 1900, con sede en el café del mismo nombre de la capital onubense y que se convierte en un foro de intensa actividad cultural y creativa. Impulsa y coordina la colección de cuadernos literarios Ediciones del 1900, en cuyo medio centenar de títulos publican muchos de los autores de la nueva generación de poetas y narradores onubenses.

En 1994 inicia, en solitario, un nuevo proyecto editorial, la revista de poesía Aullido, publicación de periodicidad anual y carácter monográfico, en la órbita de la llamada poesía de la conciencia, donde participan numerosos representantes de la actual poesía española: Miguel Casado, Fernando Beltán, Jorge Riechmann, Antonio Orihuela, Inmaculada Mengibar, Angel Petisme, Roger Wolfe, José Mª Parreño, Luis Felipe Comedador, Isabel Pérez Montalbán, Jesús Aguado, etc. El proyecto se amplia en 2007 con una colección de libos Aullido Libros, orientada basicamente a la edición y difusión de autores mexicanos como Margarito Cuéllar, Dante Medina, Will Rodríguez y Omar Pimienta.

En ese mismo año de 1994, organiza por vez primera los Encuentros Internacionales de Editores Independientes y Ediciones Alternativas, encuentros que viene dirigiendo ininterrumpidamente hasta la fecha de hoy bajo el nombre de EDITA. Estos encuentros, reúnen anualmente alrededor de un centenar de pequeños editores y han generado un fondo documental especializado cercano a los quince mil ejemplares.

Durante los años 1995 y 1996 fue Comisario de la Feria del Libro de Huelva. En 1996 entra a trabajar como técnico de cultura del Ayuntamiento de Punta Umbría, donde realiza labores de diseño, planificación y programación de actividades culturales, entre las que destaca una prolífica producción editorial. En 1997 funda la Asociación Profesional de Gestores Culturales de Huelva, que se convertirá años más tarde en la Asociación de Gestores Culturales de Andalucía (GECA) de la que ha sido secretario desde su creación.

Desde el año 2005 convoca y coordina el encuentro Palabra Ibérica para la difusión y promoción, a uno y otro lado de la frontera, de escritores españoles y portugueses, encuentro que se complementa con una colección de poesía y un premio de poesía bilingüe que bajo el mismo título se convoca anualmente. En el año 2007 crea y dirige el Salón del Libro Iberoamericano de Huelva. Ha creado y coordina, junto al poeta Pepe Varos, el portal en internet que bajo el nombre de Editalter.com, difunde y promociona las editoriales independientes en la red.

En la actualidad forma parte del consejo de redacción de las revistas literarias Alforja (México D.F.) y Licántropos (Sonora, México), y es asesor literario de la Fundación Caja Rural del Sur y de la Comisión de Cultura de la Federación de Municipios y Provincias de Andalucía. Es además creador y coordinador de los site web www.riepa.org y www.editalter.com .


Obra publicada:

Su poesía ha sido traducida al italiano, portugués, búlgaro, catalán y francés y se encuentra recogida en numerosas antologías nacionales e internacionales.

Dentro de su faceta como poeta destacan las obras:

En torno a un mar (Valencia : Cuadernos del Mar, 1980)
Distrito marítimo (Valencia : Cuadernos del Mar, 1981)
El estado de las cosas (Valencia : Fernando Torres, 1982)
Hermosas escenas de la noche (Valencia : Universidad, 1984)
Haikú Romano (Valencia : Victor Orenga, 1985)
El pianista del Metropol (Valencia : Malvarrosa, 1985)
De Kategorías (Valencia : Diputación Provincial, 1988)
Rendez vous (Valencia : Línea de Sombra, 1991)
Las edades del alcohol (Elche : Diarios de Helena, 1995)
Perverso (Coria del Rio, Sevilla : Ayuntamiento, 1997)
Los días contados (Elche : Diarios de Helena, 2000)
Empire Eleison (Ayamonte : Crecida, 2000)
Cien días de mayo (México: Homoscriptum, 2006)
Entre candilejas y barricadas (narrativa), (Huelva: Caja Rural del Sur, 2006)
Maldita sea la poesía (Zaragoza: Eclipsados, 2007)
So mais uma vez (Torres Vedras, Portugal: Livro do Día, 2007)
La línea de fuego (Valencia : Brosquil, 2008)
Habitación desnuda (poesía 1977-2007) (Tenerife : Baile del Sol, 2007)
Viejos y Malditos (Monterrey, México, Universidad de Nuevo León, 2008)
Tatuaje (México D.F., Atemporia, 2009)

Suyas son también diversas obras de crítica e investigación literaria:

Cristina Peri Rossi (Valencia : Cuadernos Quervo, 1984). Estudio y antología de la autora.
Guía de Recursos Literarios de la provincia de Huelva (Huelva : Diputación Provincial, 1996). Documentación.
Mujeres en su tinta: antología de la poesía de género en Huelva (Huelva : Caja Rural, 2003). Estudio y Antología.
Diccionario Literario de Huelva (Huelva : Diputación Provincial, 2006) Col. Enebro.
Entre candilejas y barricadas (Huelva : Caja Rural del Sur, 2006). Col. "La espiga dorada". Recopilación de artículos periodísticos convertidos en obra literaria con un estilo ameno, amable y apasionado.



ESTO NO ES PARÍS

Esto no es París
ni son las cinco de la tarde
ni llueve
ni hay cómicos en las calles
y tampoco en esta esquina
de esta ciudad que no es París
hay un organillo sorprendido
ni un bohemio pintor
ni una botella de vino
porque a las cinco de la tarde
esta ciudad no es París
y no existe un amor curioso
escondido tras los visillos
mientras canta Edith Piaf
Les amants de Paris
ni el recuerdo del Sena
se lleva mis tristes recuerdos
de esta ciudad sin noche
ni espejos de miel
y no miento si digo
que Paul Eduard salió de mi habitación
con alas de mirlo blanco
por la ventana de esta ciudad
que no tiene palomas ni alegres borrachos
porque a las cinco de la tarde
esta ciudad no es París.

(de Distrito Marítimo, Ed. Cuadernos del Mar. Valencia, 1980)



EL CONFERENCIANTE SIN CABEZA

Hablemos de los que no cuentan
de quienes viven colgados
de los que temen la verdad
de esos anónimos delincuentes
anclados en los diarios locales
donde las secciones de sucesos
se ceban de literatura barata.

Hablemos de los sin perdón
del incremento salarial
de los estúpidos conspiradores
de la realidad tal cual.

Finjamos entonces benevolencia
donde la intransigencia es norma
admitamos al menos
que sin su miseria seríamos
incapaces de disfrutar
el próximo verano en Ibiza.

(de Kategorías, Ed. Diputación Provincial de Valencia, 1988)



AGUARDIENTE

Bebo sin sed, bebo sin prisa,
Bebo como el pirata bebe tras el saqueo
Como bebe el soldado en su trinchera
Bebo con miedo a beber sin ti.
Te niego y te bendigo
mi transparente boca es también oscura,
soy un astro sin luz
una bombilla fundida.
Como todas las historias de amor
la nuestra aquí concluye,
tu beso caliente
tu fugaz consuelo
ni a ti ni a mí nos hizo eternos,
recordaré tus consejos cuando la canción termine.

(de Las edades del alcohol, Ed. Diarios de Helena, Elche, 1995)



Y AHORA DIME QUE ME AMAS

Te dejaré sola en casa
Fregarás por mí los platos
Amaré por ti a otras
Te arrancaré una costilla
Construiré el mundo en seis días
Te sacaré de paseo los domingos
Tendrás derecho a votar
Alquilarás vídeos
Dormirás sola
Te preguntarás por mí
Sabrás llorar cuando te perdone
Y también cuando te olvide
…y ahora
dime que me amas

(de Los días contados, Ed. Diarios de Helena, Elche, 2000)

13

Colocaré victorias en una balanza
y todas las derrotas en otra.
Me ceñiré una venda sobre los ojos
y cargado el revolver junto a la sien
decidiré más tarde si fue preciso jugar,
ganar o perder.
Este nuevo camino carece de límites.
Tus labios son mi catedral,
donde cultivo la más densa de mis devociones.

(de Cien días de mayo)

Nota: Los anteriores poemas han sido tomados del libro Cien días de mayo, de la Editorial Homo Scriptum, 2006.



Linaje

Toco los poemas como tú me tocas
como rinde pleitesía el corazón al tiempo
como se piensa octubre
o sucede una canción.
Toco los poemas para poder tocarte
esta oración de crudo invierno
esta rebelión de amor y carne
penúltima provincia de mis palabras.

Toco los poemas como puentes
encadenados al río y lloro
vértigo del tiempo que ya no tengo
caricia y cónclave de la memeoria.
Toco para reconocer cautivo
las primeras horas del madrigal
luz en verso propio y ciénaga donde
más allá sólo
existo y muero.



PHOTO PRESS

Te conozco bien,
tu eres la fotografía de un niño hambriento,
la última morada de la conciencia
junto al anuncio del nuevo software.
Tú eres la conversación que no se sostiene
el reducto de mi rabia y la paciencia desbordada.
En tu ignorancia vivimos todos
en tus ojos saltones
—tripón y canijo—
en tus envejecidos rasgos que anuncian
la inminente muerte y el debate en televisión.
Te conozco tanto que ya no te temo
ni me quitas el sueño que no tengo
ni podrás nunca competir
con la imagen que te robó el alma.
Campo de refugiados
donde gravitan los corazones
donde los cuerpos tendidos como ropa
se sostienen al filo de la media vida.
Desconfía entonces
de quienes fotografían sin pudor tu suerte,
vuestra muerte está sobrevalorada.




JACK KEROUAC, POCAHONTAS Y YO

Íbamos Jack Kerouac, Pocahontas y yo
camino del sur en mi vieja furgoneta escuchando
John Lee Hooker en la radio
Despeñaperros pa’bajo y algo más en el cuerpo
cuando recogimos al estudiante colombiano
haciendo autostop en la gasolinera de Bailén
con un master en geología y dos piedras de hachís en el bolsillo,
contando historias de Manu Chao y las FARC
y el estado de sitio y una muchacha de Cáceres que le prometió el amor
y se quedó con sus travelcheques como recuerdo.

Íbamos, digo, camino del sur desentonando a coro al Camarón
palmeando sobre el salpicadero de la Nissan
creyéndonos libres y soberanos en un país que no reconocemos
ni quiere reconocernos,
cuando vimos la luna sobre la ciudad de Córdoba y suspiramos
como si fuéramos niños de plata en un jardín prohibido,
y nos cogimos de la mano porque en un momento todos fuimos indios
como Pocahontas, Moctezuma y nuestro amigo colombiano,
indios en una reserva de vino, ceniza y hechizos,
y conjuramos al futuro para que nos fuera propicio
y el futuro se nos hizo de pronto irreversible, irreverente, irrevocable.

Y tuvimos que enterrar en una sola noche
a los amigos que habían muerto desbocados, de amor,
de sobredosis, de locura, de la vida misma que ahora nosotros
en el umbral del siglo reclamamos desde la memoria.
Como pasajeros de un poema sin destino
íbamos Jack Kerouac, Pocahontas y yo
camino del sur encañonando con insolencia
la sien plateada y sospechosa de una Europa limpia
ordenada y preparada para repeler el hambre que nunca
nos dejaron reclamar.

(Poemas aparecidos en el nº 3 de la revista
The Children’s Book of American Birds, que edita el Club Leteo)




Exigencias de la edad

Dicen que lo último que se pierde es la esperanza,
pero si ya has perdido el sentido del humor,
¿de qué te sirve la esperanza?
Te doblo la edad
duermo la mitad de horas que tu
fumo tres veces más
gano cada día la paciencia que tu pierdes a diario,
y aún piensas que somos almas gemelas.
Después del amor siempre llega el sueño
y mientras tu roncas yo devoro cigarrillos,
tu ansiedad tiene un límite
la mía un final.
Cuando pierdas el sueño
descubrirás que el amor es siempre
otra cosa,
lo que para ti es un mito
para mi es sólo una leyenda.
Es la edad la que no perdona
no admite créditos, devoluciones ni transferencias,
podemos compartir una vida
pero de la muerte nos tendremos que reír a solas.   
           



Vidas rebeldes

                       “Ningún camino de flores conduce a la gloria”
                                           Jean de la Fontaine

Cuando era más joven pensaba que ser libre era ser libre
algo así como no tener obligaciones ni compromisos,
nada por lo que vivir, nada por lo que morir
rebelde sin causas conocidas.
Años más tarde descubrí que alguien
tenía que tirar la basura todas las noche,
porque la vida y la casa empezaban a oler mal,
como huele uno cuando crítica todo cuanto no es.
Años más tarde descubrí entre la basura que tiraba
el dulce aroma de mi propio hogar
tu ropa sucia, mis fotografías
los juguetes viejos de los niños
y esa llave que nunca supe lo que abría,
pero ya había perdido la casa
y tuve que reconstruir la esperanza
mucho más lejos de dónde estaba calculado.
Ahora, cuando cada noche salgo a la calle con mi bolsa de basura
y aprovecho el paseo para encender ese cigarrillo que despierta
los perros del vecindario
y los veo en sus casitas encendidas consumir la vida,
me doy cuenta que en la oscuridad
era más fácil ser libre.      




Dice Gillespie

Dice Gillespie que la muerte no es lo peor
que no es el dolor la mejor escuela
ni el hambre nos convierte en héroes.
Dice Gillespie
que nos son más fuertes quienes más pueden
que lo son quienes más resisten
quienes de la derrota levantan victorias.
Dice Gillespie
que lo más peligroso no es el peligro
que lo más peligroso es la seguridad
con la que eludimos diariamente el peligro.
Dice Gillespie
que no es un hombre acabado
que es un hombre que está acabando
que nunca el final sustituye al fin,
porque en realidad,
dice Gillespie
que le dijo Parker
que le contó Cortazar
que en lugar de hacer el amor
ya va siendo hora
de que el amor nos haga. 




Paisa

oye paisa tu compra algo mi
reló, gafa, goro
bueno, bonito, barato paisa
tu compra algo mi…

pero es que no te enteras…
no quiero nada de ti moreno
ya todo lo tengo,
tus bosques, tus minas, tus piedras
preciosas, tus negras
toda tu piel y sal
y los leones enjaulados
y los bancos de peces,
hasta el color púrpura de áfrica
-el cuerno de la abundancia –
lo tengo yo…

pero oye paisa yo amigo tuyo
yo sólo busca trabajo en españa
sólo compra algo mi
yo hambre, yo no casa
yo amigo paisa, mucho amigo

no negro, tu no amigo mío,
esta no es tu tierra
yo tengo ahora el tiempo
y el fondo monetario internacional
y todas, todas las malditas
organizaciones no gubernamentales
para lavarme la cara y el culo
y venderte como siempre
lo que antes ya era tuyo

oye paisa pero yo siempre bueno con tú
yo gusta barsa y pallea
y mucho toro en sevilla
yo sólo hambre paisa
mucha hambre…

eres tonto negro,
tu nunca amigo mío,
tu hambre me da de comer
tu sed llena mis piscinas
tu mujer calienta mi cama
tus heridas de bala las fabrico yo
yo soy tu virus del sida negro
yo soy el blanco
de todas tus pesadillas.

no paisa no
yo siempre amigo tuyo
yo cuida bien tu familia
yo sólo tener la vida,
mucho querer y amor
y sonrisas
que paisa ya no tiene,
sólo eso paisa, la vida.



Los Impostores

El olvido es la madrugada donde el miedo les hace fuertes
son como amantes inexpertos despidiéndose una y otra vez
sin terminar de pronunciar nunca el definitivo adiós.
Los impostores conocen todas las entradas y salidas de los sueños
todos los rodeos que hay que dar para llegar antes a ninguna parte.
Los impostores se suceden uno tras otro
confundidos entre la niebla y el amor ciego
son el ir y venir de una misma cosa
el plazo de una deuda que no se paga.
Ellos trazan las fronteras de países imaginarios
y juegan a conquistarlos desafiando al miedo.
Son audaces ante la adversidad
y pálidos bajo el fuego.
Ellos siempre andan pisándose los talones
en su loca carrera por no ser advertidos.
Frente a la verdad son invisibles
mudos frente al silencio.
Los impostores nunca tienen el mismo rostro
ni usan palabras que los delaten,
emboscados en sus viejas gabardinas
los impostores pasean al acecho bajo la lluvia.
Dicen venir de lejos
pero son siempre del mismo lugar
sus huellas no perduran
sus manos frías cambian de color
cuando alguien las estrecha.
Los impostores habitan el amor
como se habita una casa vacía,
mienten para sobrevivir
y viven con la incertidumbre atada al cuello.
Los impostores nos engañan con su certeza transparente
nos conducen sin tregua ni descanso
al lugar de siempre.
Los impostores somos nosotros
cuando cerramos los ojos
frente al amor que duele.



En todas partes cuecen patrias

Nací en Valencia
de padre italiano y madre gata
he sido charnego en Barcelona
polaco en La Mancha
y churro en mi ciudad,
me llamaron spagnoleto en Italia
y en la escuela macarroni,
en Andalucía soy “el que habla fino”,
gallego en Cuba y en México gachupín,
en Berlín me tomaron por turco
y en Brasil me hablaban en inglés,
a los rifeños les parezco muy claro
y demasiado moreno a la policía de Miami.
He vivido en dos países, siete ciudades y quince casas
de las que sólo conservo sonrisas
y algunas fotos apulgaradas de amigos y familiares.
Siempre vengo de lejos
y lejos voy
con otra lengua, con otra luz
y la patria en los zapatos
para vergüenza de mis invasores.



El beneficio de la duda

No sé si la poesía deba buscar la verdad o la belleza
no creo siquiera en el deber de la poesía
ni creo que la verdad sea finalmente algo hermoso
incluso esto también es verdad.
Ignoro cuántos muertos entran
en una sola raya de coca
en un litro de gasolina
en un cristal tallado
en un telediario
no sé cuantas tumbas sin nombre caben en un desierto
seguro que muchas más que cruces en la calles de Juárez.
No encuentro belleza en las palabras
ni hallo fe en las plegarias
por ello me sigo preguntando
cuántos muertos caben en una oración
en una bandera
en un discurso a la nación
en un olvido.




HAY DÍAS

Hay dias que no necesariamente sucede algo,
días que se parecen a otros días
tan grises que suenan a lo mismo.

Hay días que podrían ser otro cualquiera o pasar
desapercibidos,
días donde la costumbre es todo menos un recuerdo
y son el tiempo de otro tiempo no vivido.
Hay días donde la rutina es sólo eco de otros días
de lluvia y vino, de adioses y labios encendidos
días que se creyeron noche o loca madrugada
y no entendieron las marcas del olvido.

Hay días que sólo son ausencia de otros días. 

En Por donde pasa la poesía. Ed. Baile del Sol, 2011.




AMOR Y CARACOLES

El día que tú quieras
me llamas y nos despedimos un poquito
compartimos el portal y nos hacemos
un nudo en la garganta,
unos de esos nudos que te dejan sin habla
de los que llenan el cuerpo de viernes y caracoles,
o si lo prefieres nos confiamos un secreto
y la pasión por Nicaragua,
el misterio de las 39 rosas rojas
y ese color que nunca tuvo la tristeza.
El día que tú quieras me atas a la cama y nos despedimos
de lo poéticamente correcto
y en lugar de escribir versos nos tatuamos un delirio
o dejamos pasar el tiempo y reventamos de utopía
este momento de carne, sudor y risas.
El día que tú quieras
mientras alguien intenta explicar este poema
nos casamos con la vida y engañamos al mundo
como el mundo engaña al hombre
y el hombre a los caracoles. 


LAS CALLES DE MEDELLÍN

Subo y subo todavía un poco más
una ladera casi vertical
donde la niebla envuelve y siento
caricias de chapa y adobe
alientos de perro bajo la lluvia
el silencio de las madres tras la puerta
música de arepa en la Comuna Ocho

Subo entre mujeres cargando
sueños en cubos de quince litros
para lavar o cocinar a fuego lento
esperanzas maíz y yuca 
tender la ropa sin perder la vida y maquillar 
con delicada tibieza el miedo 
bajo el arte de las uñas

Subo por la 93 y la 94
cruzo fronteras invisibles
soy la bala perdida que busca 
inocentes chicos en el barrio
luciérnagas de hip hop graffitis mudos 
bacanos y efímeros actores en una guerra sin cuartel
donde las casas no tienen escritura pero siempre riman

Subo para saber 
si es dolor la piel 
o son tus besos despedida
para contar los pasos 
para olvidar que nunca olvidaré

Donde Medellín termina comienza el cielo
el taxi avanza por un paraíso complicado
agujeros de fuego cruzado y ausencia
una ciudad que se pinta los labios con sangre 
espejo de vírgenes y fierro
penúltimo adiós yo también te quiero

Subí para entender este poema
pero ya te habías ido
es el lugar que hacemos posible
cuando el amor nos falta
lo comprendí al bajar
donde Medellín termina comienza el cielo
yo también te quiero.




EL DIA MENOS PENSADO

lavar la ropa 
aclarar las ideas 
abrir el corazón 
templar los nervios 
tender la ropa 
decirle que la quiero 
volver a casa 
escribir un poema 
no llamar ni por teléfono 
tomar de vez en cuando 
algún café … 
sólo 
recordar sus besos
levantar el ánimo 
recoger la ropa 
perder este poema 
olvidar que ya se ha ido 
seguir viviendo 
el día menos pensado.




DONDE HAY AMOR NO HAY PECADO

me cuidaré de mentir
de las verdades que ofenden y reír por no llorar
me cuidaré de lanzar la primera piedra
o esconder la mano
de sembrar vientos y recoger tempestades
de partir y repartir

me cuidaré de los caminos que conducen a roma
y de aquellos que llevan a ninguna parte
de las palabras necias y los oídos sordos
del bicho malo que nunca muere

me cuidaré de ser el último en reír
del ladrón y su propia condición
de las barbas de mi vecino y del caballo regalado
me cuidaré del patrón y del marinero
de los gatos pardos y el perro del hortelano
del que espera y desespera

me cuidaré de ver la paja en el ojo ajeno
de hace astillas del árbol caído
de ser borrón o cuenta nueva
de los amores que matan

me cuidaré del buen entendedor 
del que llora y del que mama
del río revuelto y la casa de dos puertas

con pocas palabras basta, me cuidaré

donde hay amor ya no hay pecado



LOS CHICOS REBELDES

Los chicos rebeldes se han vuelto tiernos con la edad
se emocionan leyendo poemas,
circulan lento frente a los escaparates del pasado
han abandonado el gusto por las citas
y envejecen con cierta elegancia,
a sus novias ya no les dicen tías
les llaman corazón,
han aprendido a lavar la ropa, a planchar y a doblar 
con cuidadoso acierto
cada uno de sus errores,
a los chicos rebeldes el amor ya no les quita el sueño
pero no podrían vivir ni un sólo día sin amar,
hacen trampas con el tiempo pero tienen los días contados.
Los chicos rebeldes saben que ya no volverán a caminar
sobre ninguno de sus propios pasos
por eso ahora cada caricia es siempre la primera
cada beso el último beso.
Ya no persiguen ni se dejan perseguir
son incómodos frente a la ambición
aman las causas perdidas
y nadan contracorriente.
Los chicos rebeldes con la edad toman pastillas que no les drogan
drogas que no les matan
y mueren un poquito cada día
sin perder ni ocultar
el brillo errático de sus miradas.
Los chicos rebeldes han aprendido a despedirse sin decir adiós
se van sin hacer ruido ni dejar rastro
solos, siempre solos

con el mundo dentro.



LOS QUE AMAN NO HACEN PIE

los que aman no hacen pie
agitan brazos como ramas
y son los primeros en hundirse
creen tocar el cielo 
mientras el mundo alrededor
se hace inmune a su naufragio.

los que aman no saben decir adiós
mienten cada vez que se despiden
como la noche miente al día 
pronuncian el deseo en cada gesto
temiendo que al doblar la esquina 
el olvido les devore.

los que aman no calculan
viven empeñados en causas perdidas
las cuentas nunca cuadran 
entre el debe y el haber se quedan solos
no hay ley que les salve ni condene
mueren cada vez que resucitan.

los que aman no hacen pie
se ahogan en su propio amor
felices sin saberlo
como gotas de eternidad.



VALENCIA 1986

Los servicios del bar 
al fondo bajando la escalera 
gente guapa y colocada fumando y bebiendo 
como si la vida se terminara esa misma noche
cuelga del techo una pancarta
"Give peace a change"
y más gente guapa y colocada fumando y bebiendo
como si la vida se terminara esa misma noche
y suena "Like a Virgin" al fondo bajando la escalera
junto a los servicios tras una máquina de preservativos
con pegatinas de OTAN NO OTAN NO OTAN NO
y eres demasiado joven y hermosa para esto
con la jeringuilla llena de sangre todavía colgando del brazo
y no estás muerta pero tampoco viva
sólo estas mejor que muerta
mejor que muerta
déjalo así

solía decir 
y sucedía, sucedía muchas veces

era el precio que había que pagar 
al caballo al camello al estado
para que bajaran los precios
para limpiar la ciudad
para cambiar el barrio y el país
una hermosa y nítida ruina
una alfombra de yonquis muertos 
donde construir el futuro
su nuevo modelo de ciudad
transferencias en diferido
para mudar de camisa de ideas y de régimen
gente guapa y colocada fumando y bebiendo 
sin que nunca pase nada.



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