jueves, 3 de noviembre de 2011

5065.- JACQUELINE CANIGUÁN



Jacqueline Caniguán, nació en 1970 en Puerto Saavedra, novena región de Chile. Se tituló como Profesora de Estado en Castellano en la Universidad de la Frontera de Temuco y es Magíster en Lingüística por la UNAM, México. Poemas suyos se han publicado en las revistas Pewma, literatura y arte (1993-1995), Pentukun (2000) y en la antología 25 años, 25 poetas editada por la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) en 1997.
Su mamá era una curandera mapuche, jamás fue al colegio y su idioma siempre fue el mapudungún. Pero decidió que su hija tenía que educarse a la manera chilena. Y por eso la envió a estudiar con las monjas a Temuco, lejos de su comunidad lafquenche en Puerto Saavedra.

Jacqueline fue la única mapuche de su zona que fue a la universidad el año en que ella se matriculó en Pedagogía en Castellano, en la Universidad de la Frontera. Cuando egresó, hizo clases en una escuela rural y después trabajó para Servicio País. Pero Jacqueline sentía que se había desconectado de su gente. Por eso se integró como dirigente, haciéndose cargo de las demandas de las comunidades lafquenches. Hasta que la Fundación Ford le ofreció una beca, y decidió partir nuevamente. Ahora está en México, estudiando lingüística indoamericana. "Para mí el estudio de la lengua tiene que ver con un compromiso con el pueblo de mi mamá y de mi abuela. Ella se emociona, porque soy de las pocas mujeres jóvenes que todavía hablan la lengua", dice. "Yo estoy aquí porque no quiero que mis nietos vean lo mapuche como algo del pasado. Quiero que ellos puedan decir como yo: petu mongeleiñ. Todavía estamos vivos".




MONGEN

He respirado
aire sagrado de mi tierra;
he soñado
en la cascada pura y perdida;
he caminado
en el sitio de bailes antiguos.

He vivido en estas horas
todos los dias de mi vida.
__________________
Mongen: La vida, la energía vital







MIS PALABRAS CORREN PARA BUSCARTE

Desde hace dias
que viaja mi pensamiento,
viaja a encontrarse contigo

Mis palabras corren para buscarte
en aquella montaña tan tuya,
la de neblinas,hualles y canelos.
allá donde vivo, me dices.

!Ay¡ Me digo
sufre mi corazon
por haberse prendado de ti,
hombre ajeno,
hombre extraño.

Mi pensamiento debe regresar.
________________________________________
Hualle: Roble pellin (Nothofagus obliqua)
Canelo o foye: Árbol autóctono sagrado. Sus hojas y corteza
se utilizan como narcótico y cicatrizante.








Para que nadie me mire

Al estero de aguas brillantes corría yo
cuando su voz me alcanzaba.
Él viene silbando por el bosque,
él viene a sonreír junto a mí.
Qué contenta era mi vida,
qué contenta era mi vida.

Una noche (de esas sin estrellas)
el viajó a un lugar nuevo
y mi cántaro encontró su lugar
en el fondo del estero.

Ya no quiero adornar mi cabello,
ya no quiero cantar cuando el sol
aparezca en la mañana.
Iré a la montaña a esconderme,
para que nadie me mire,
para que nadie me mire.



Purrun.

Kultxug, txutxuka, püfüllka.
Se estremece nuestro corazón.
En círculo, en círculo
Bailamos todos.
__________________
Purrun: Danza ceremonial colectiva.
Kultxug: Tambor ceremonial usado por la machi. Se fabrica ahuecando un trozo de madera nativa hasta dejarlo convertido en una especie de plato hondo. Luego se cubre con cuero de chivo u oveja, el que se tensa con tiras de piel o crines trenzadas de caballo.
Txutxuca o trutruka: Instrumento de viento. Se utiliza en todos los actos sociales y religiosos. Se fabrica con una vara de coligüe de dos a cuatro metros de longitud, la cual se cubre con tripa de caballo. Se sopla por uno de sus extremos, mientras que el otro termina en un cuerno de vacuno que sirve como amplificador.
Püfülka: Instrumento musical de viento. Se fabrica de una pequeña pieza de madera que tiene un agujero por el cual se sopla.








Decisión

Debo viajar
Rumbo a la poblada montaña
Que me espera.
Mis pies se encaminan
Sin pensar
Cómo mi corazón llora.

Voy camino
A la poblada montaña
La de espíritus palpables
Que quiero ver
Y no conozco.








Desde aquí

Lafkén mío,
en mis oídos
resuena tu voz, tu canto.
Ayeyueimi
con tu fuerza,
tu poder.
Newén lafkén,
te extraño
aquí perdida en la ciudad wingka
donde tu voz no escucho.
A veces te confundo, mas
las bocinas me sacan de mi encanto.
Eres fuerte y poderoso,
con razón las chumpal
duermen en tus brazos,
Mankián se fue contigo
y tantas kvmei malen de ti se han enamorado.
Ayeyueimi lafkén,
no puedo olvidarte,
mi corazón suspira por la lejanía,
aunque
cada día
tú te acercas más y más,
mi newén…
__________________
Lafken: Lago o mar.
Ayeyueimi: Te quiero mucho.
Newén: Fuerza, energía, poder.
Wingka: Los que no son mapuche.
Chumpal: Ser sobrenatural, especie de sirena que vive en lagunas, arroyos, ríos y mares.
Mankián: personaje mítico de piedra que vive a orillas del mar.
Kvmei malen: Querida niña o querida mujer joven.







Así cantó Margarita Caniguan cuando la invitaron a Santiago,
la Capital de Chile
(16 de noviembre de 1996)


No iré, no iré,
No iré, no iré.
¿Cómo dejar mi patio abandonado?
Andaré sufriendo tal vez,
En una tierra que no es mía,
Una patria que no es mía,

En la ciudad se marea mi cabeza,
En la ciudad se pierden mis pensares,
Ahora no valgo nada,
Ahora no parezco gente,
Ahora no vale mi pensamiento.








Euskal Herría

En Euskal Herría estoy,
Donde la gente habla euskera,
En las calles, en los cerros y las montañas.
Sueñan los euskaldunes,
Diciendo “diez veces venceremos”
Diez veces venceremos gritan,
Porque todavía estamos vivos.

Cantaremos un cantito,
Cantaremos un cantito,
Una gran canción cantaremos.
Todavía vive,
Todavía canta,
Nuestros sueños,
Nuestro hablar.



Jaqueline Caniguán
Su vida y obra
Jaqueline Caniguán es una poeta mapuche joven y todavía relativamente desconocida. Nacida en 1974 en Puerto Saavedra (IX Región), cursó enseñanza media en calidad de alumna interna en un colegio de Temuco. En la misma ciudad sigue actualmente la carrera de pedagogía en castellano de la Universidad de la Frontera. Caniguán ha participado activamente en diversos talleres y congresos literarios, entre ellos el Taller Literario ‘Ascáride' (Temuco), los dos ‘ Zugutrawvn , Encuentro en la Palabra' de poetas mapuches y chilenos (en Temuco y Santiago, 1994), y el Taller de Escritores en Lenguas Indígenas de América (Temuco, 15 al 18 de abril 1997). Sus poemas han aparecido en publicaciones como la revista Pewma y el libro Poesía chilena para el siglo XXI. Veinticinco poetas, 25 años , y los ha presentado en lecturas públicas, como en la Feria Internacional del Libro (1995), en la Universidad de Concepción y otros sitios.
Su poesía: un análisis
El análisis concierne los siguientes poemas de Jaqueline Caniguán. De Pewma 1 (1994): "Decisión", "Desde aquí". De Pewma 2 (1995): "Camino", "Amanecer". De Poesía chilena para el siglo XXI. Veinticinco poetas, 25 años (1996): "Decisión", "Amanecer", "Desde aquí", "Poesía a mi madre", "Camino", "Mañana". Del Taller de Escritores en Lenguas Indígenas de América (1997): "Llazkülein ta ñi piuke"/"Apenado está mi corazón", "Ta ñi zugun kintuyaweleimi"/"Mis palabras corren para buscarte". Son ocho poemas en total.
Uso del castellano y del mapudungun
Lo que llama la atención primeramente, es que dos de los ocho poemas tienen doble título: uno en mapudungun y otro en castellano. Son los poemas ""Llazkülein ta ñi piuke"/"Apenado está mi corazón" y "Ta ñi zugun kintuyaweleimi"/"Mis palabras corren para buscarte", ambos recitados – ¿y escritos? – en el Taller de Escritores en Lenguas Indígenas de América. Visto el grupo meta del taller, no es de extrañar que justamente estos poemas estén redactados también en la lengua mapuche. En la edición de la U.C. de Temuco se da de los dos poemas la versión mapuche primero y luego la castellana; Jaqueline Caniguán puso su firma bajo ambas versiones. No está claro cuál de las versiones escribió primero y, de hecho, no es muy importante. Se trata aquí de dos versiones paralelas y equivalentes, un ejemplo del llamado fenómeno de doble registro.
Interesante de por sí es la participación de Jaqueline Caniguán en el taller en cuestión. Por su participación activa, muestra su especial interés por las lenguas indígenas y por el uso de éstas en la poesía, un interés que encontró su expresión claramente en los dos poemas antedichos. Sus otros poemas se caracterizan por un uso menos amplio del idioma mapuche: en ellos, el mapudungun se limita a algunas palabras. De estos poemas en castellano, por lo que yo sé, no hay equivalente en mapuche.
Las palabras mapuches que aparecen ‘aisladas' en los poemas en castellano de Caniguán son, por lo general, conocidas. Ello significa que el lector no necesita dominar el mapudungun para comprenderlas. Basta una familiaridad con el tema mapuche.
La familiaridad de Jaqueline Caniguán con la lengua mapuche la comprueban sus dos poemas en doble registro. ¿Será el mapudungun su lengua materna? Según Rojas, la poeta nació en el seno de una familia muy celosa de sus tradiciones mapuches (1996: 55), pero él no explica si a aquellas tradiciones familiares también pertenece el uso del mapudungun . Dejando esto, es de suponer que ahora la lengua de preferencia de Caniguán es el castellano, visto p.ej. su domicilio (desde hace mucho la ciudad de Temuco), su carrera universitaria de pedagogía en castellano y, por supuesto, su poesía escrita en su mayor parte en esta lengua. En este caso, el uso del mapudungun le ofrece la oportunidad de dar una extra dimensión a su poesía.
Contenido y temática
Lafquén mío, en mis oídos resuena tu voz, tu canto.
Ayuyueimi con tu fuerza, tu poder.
Nehuén lafquén, te extraño aquí perdida en la ciudad huinca donde tu voz no escucho. ( Pewma 1: 9)
Con estos versos Jaqueline Caniguán comienza su poema "Desde aquí", una elegía ("ayuyueimi") en que una mujer se dirige al mar ("lafquén") como si éste fuera su querido. El mar está personificado. La mujer se lamenta de la distancia que existe entre el mar y ella misma; "mi corazón / suspira / por la lejanía" dice más adelante. Ahora que vive en la ciudad – antes debe haber vivido a orillas del mar –, echa de menos al mar y con melancolía recuerda su voz y su canto


La ciudad es un lugar donde la hablante no se siente a gusto, y no sólo porque el ruido del tráfico turba su tranquilidad y sus sueños, "las bocinas / me sacan de mi encanto", sino sobre todo porque es una ciudad huinca , que quiere decir: de los no mapuches. "[T]e extraño / aquí perdida en la ciudad huinca" dice ella. Aparentemente, la hablante es una mujer mapuche que más se identifica con el mar, la naturaleza y el campo, que con la ciudad. A su parecer, la ciudad no es propia de los mapuches.

La oposición así creada, entre el mundo mapuche por un lado y el mundo huinca por otro lado, está reforzada por el ensalzamiento del mar y por un uso deliberado de palabras y elementos mapuches. En los versos siguientes la hablante enfatiza la fuerza del mar y lo retrata como un hombre muy atractivo; aparecen también dos figuras importantes de la mitología mapuche, "shumpal" y "Manquián":

Eres fuerte y poderoso,
con razón shumpal
duerme en tus brazos.

Manquián se fue contigo
y tantas quimei malén
de ti se han enamorado. ( Pewma 1: 9)

La popularidad del mar entre las mujeres mapuches ("quimei malén") contrasta fuertemente con la imagen negativa que tiene la ciudad huinca.

Visto con relación a "Desde aquí", otro poema de Jaqueline Caniguán, titulado "Mañana", adquiere más significado. Este poema corto y sencillo muestra algo del mundo rural mapuche, el mundo en que desea vivir la protagonista del poema anterior. El poema describe el trabajo en el campo. Las primeras dos estrofas dan una indicación de la estación del año en que se desarrolla la escena (otoño o invierno). La tercera estrofa es un monólogo en que el/la hablante se dirige a su compañero de trabajo:

Vamos, lamgen
apúrate Maigo.
Vacía el saco.
VOLVEREMOS MAÑANA.

Llama la atención el último verso. Escrito en mayúsculas, este verso expresa gran firmeza: si bien el/la hablante está impaciente por ir a casa, está firmemente decidido/a a reanudar el trabajo al día siguiente. Hay cierta continuidad, en el trabajo y en la vida del campo. La palabra "lamgen" (lit. hermano), con que el/la hablante se dirige a la otra persona, da al poema su carácter mapuche. Es una palabra significativa que expresa fraternidad, compañerismo y solidaridad, y que hace alusión también a la colaboración tradicional entre los mapuches. El poema "Mañana" se podría ver como una descripción de ambiente del campo y del mundo mapuche.

En "Apenado está mi corazón" y "Mis palabras corren para buscarte" – los dos poemas escritos en doble registro –, vuelve el tema del amor, uno de los temas en "Desde aquí". En "Mis palabras corren para buscarte" se ve de nuevo cómo una mujer se dirige a un querido distante. Este, esta vez, no está especificado; ella lo denomina "hombre ajeno, hombre extraño". La mujer relata en el poema cómo su amor por el hombre la absorbe por completo: "Desde hace días / que viaja mi pensamiento, / viaja a encontrarse contigo". Se halla en una situación de ensueño y ya no es ella misma; sufre por su enamoramiento. Al final la mujer se da cuenta de que sería mejor que volviera en sí, diciendo: "Mi pensamiento debe regresar". La palabra "debe", sin embargo, indica que quizás ella se deja llevar más por la razón que por el corazón. En el poema "Apenado está mi corazón", la hablante pierde toda la alegría de vivir cuando su querido ya no se presenta en el lugar de encuentro:

Triste va mi canto ahora,
triste camina también mi pensamiento.
Ya no quiero adornar mi cabello,
ya no quiero cantar cuando el sol
aparezca en la mañana.

Iré a la montaña a esconderme,
para que nadie me mire,
para que nadie me mire.

Los poemas "Apenado está mi corazón", "Mis palabras corren para buscarte" y "Desde aquí" tienen en común que en cada una de las tres situaciones está ausente el querido, el objeto de amor. En los tres poemas, la hablante/mujer, deseosa de verlo, sufre por su ausencia; está desequilibrada y se siente triste. Pero, mientras que "Desde aquí" claramente tiene un significado más profundo, los otros poemas parecen ser, en primera instancia, simplemente dos poemas de amor. Cuando se los sitúa en el contexto de los demás poemas de Jaqueline Caniguán, sin embargo, parece existir la posibilidad de que estos poemas sí tienen un significado más complejo.

Llama la atención que, como en "Desde aquí", también en estos poemas hay una clara relación entre el querido y la naturaleza. En "Apenado está mi corazón" el lugar donde él suele presentarse es el estero de aguas brillantes, mientras que en "Mis palabras corren para buscarte" es en una montaña donde él reside ("en aquella montaña bendita, / la de neblina, hualles y canelos. / Allá donde vivo, me dices."). En la poesía de Caniguán la montaña tiene connotaciones positivas, como se ve en la cita anterior donde aparecen las significativas palabras "bendita" y "canelos" (árbol sagrado para los mapuches). En "Apenado está mi corazón" la montaña sirve de refugio para la mujer entristecida ("Iré a la montaña a esconderme"). La clave de lo que la montaña exactamente representa parece darla otro poema, titulado "Decisión". En la segunda estrofa de este poema el/la hablante dice:

Voy camino
a la poblada montaña
la de espíritus palpables
que quiero ver
y no conozco. (Rojas 1996: 57)

La montaña resulta ser lugar de residencia de espíritus. Y que para el/la hablante aquellos seres sobrenaturales pertenecen a la realidad, es lo que se deduce de la palabra "palpables". El mundo natural y el sobrenatural se traslapan claramente en este poema. Teniendo en mente esto, ¿no podría ser que el querido en los dos poemas de amor no es un ser humano, sino un ser sobrenatural, un espíritu de la naturaleza? En este caso, el deseo de las mujeres de verlo se podría interpretar como un deseo de entrar en contacto con lo espiritual.

El deseo de conocer los espíritus del mundo sobrenatural se convierte, en el poema "Amanecer", en un deseo de viajar a aquel otro mundo y de formar parte de él. "¿[C]uándo viajaré al mundo / de mis abuelos?" es lo que pregunta el/la hablante en una plegaria a Chau Dios (Ngenechen), y con impaciencia espera el momento en que pueda empezar con los preparativos para el viaje. Es obvio que aquí se trata del mundo donde residen los antepasados: el wenu mapu o la tierra de arriba. Según la religión mapuche, éste es el lugar adonde va el alma después de la muerte. Para el/la hablante, la muerte y el reencuentro con sus antepasados en la tierra de arriba significarían el fin de su soledad. Los últimos dos versos, que en la versión de Pewma 2 constituyen una estrofa en sí, dan la impresión de que finalmente se ha cumplido su deseo de morir y que su alma ya se ha puesto en camino: "Hacia la luz / camina esta alma que es mía".

El poema "Camino" podría ser la continuación de la escena en el poema anterior. Como ya dice el título, el poema trata la muerte y la fase que viene después, cuando el alma del difunto camina al otro mundo. La persona fallecida es una machi , llamada Juana. Uno/a de sus nietos habla de los últimos momentos y despedida de su abuela, de su viaje y de los espíritus que la acompañan.

La muerte y la tierra de arriba aparecen de nuevo en "Poesía a mi madre", el último poema de este análisis. En este poema una muchacha se dirige a su madre para asegurarle que después de su muerte se mantendrá en contacto con ella y que seguirá viviendo según la religión y la tradición mapuches. En la segunda estrofa le dice:

No llores Margarita,
seguiré amando a los espíritus
y cortando yuyos en octubre.

Que la cultura mapuche siempre ha sido parte de la vida de la muchacha, se deduce de los recuerdos que quiere resucitar junto con su madre, en los cuales figuran dos seres del mundo sobrenatural mapuche, uno de carácter negativo ("wekufe") y otro de carácter positivo ("chumpal"):

Recordaremos aquellos días
en que el wekufe me asustaba
y chumpal sonreía con nosotras.

Conclusiones y observaciones finales

El amor y la muerte son temas importantes en la poesía de Jaqueline Caniguán, pero hay también otros (sub)temas, como la oposición entre la ciudad y la naturaleza/el campo, el contacto entre los vivos y los muertos, la tierra de arriba y vivir según la tradición mapuche.

Llama la atención que en muchos poemas se manifiesta ‘un deseo de…': el deseo de estar en la naturaleza (en "Desde aquí", "Apenado está mi corazón"), el deseo de ver a un querido ausente, quizás un ser sobrenatural (en "Apenado está mi corazón", "Mis palabras corren para buscarte"), el deseo de conocer lo espiritual (en "Decisión"), y el deseo de morir y de viajar al mundo de los antepasados (en "Amanecer"). Todos estos deseos parecen juntarse en un solo gran deseo: formar parte del mundo mapuche.

Esta última idea está apoyada por la presencia en la poesía de varios elementos de la religión, cosmovisión y mitología mapuches, y de bastantes palabras mapuches no traducidas.

http://www.mapuche-nation.org/espanol/html/nosotros/literatura/tesis-01-e.htm








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