domingo, 4 de septiembre de 2011

4605.- ABGAR RENAULT



ABGAR RENAULT
(1901-1995)

Nacido en Barbacena, Minas Gerais, Brasil, después de una estancia en Brasilia como político y Ministro de Estado, murió en Rio de Janeiro, lugar de su elección. Cursó Humanidades y Derecho en la capital del estado e integró la brillante generación del modernismo en Minas. Desempeñó altas funciones pedagógicas o administrativas, ha sido destacado miembro del Consejo Federal de la Educación y Cultura. En Belo Horizonte, la Facultad de Letras lo consagró como Profesor Emérito. Entretanto, el trajín de la vida pública no ha sido óbice a quehacer artístico. Poeta y traductor muy celebrado, integró varias instituciones académicas, muestra de su prestigio creciente en el panorama literario. No obstante, supo mantenerse alejado de los halagos que corrompen. Humilde, realizó su obra de creación con mucha integridad. Por eso, toda inteligencia objetiva no le escatima la posición incuestionable que ocupa en la poesía brasileña. A la belleza heredada del barroco provinciano sumó un agudo y actualizado sentido existencial, con énfasis en los sentimientos de piedad, pérdida, muerte, privación, agudizados por una dramática visión el tiempo huidizo (Tempus fugit, decían os latinos, palabras inscritas en los relojes de sol de las iglesias mineras). Superando, empero, hasta en los años, tal desintegración angustiosa, el poeta dejó una obra coherente, extendida a través de medio siglo. En 1996, con el título de Abgar Renault, Solange R. Oliveira y Afonso H. T. Renault organizaron una edición esencial del oficio de ese hombre bueno, poeta fecundo.




TEXTOS EN ESPAÑOL
Traducciones de Andeerson Braga Horta


CANCIÓN OCULTA

Onda de cielo y mar, redonda,
duró en el aire una sonrisa.
Ninguna fuerza aisló, precisa,
en el aire la débil onda.

Un exhalarse en nada y bruma
de! vuelo de ave intercadente.
Música silenciosamente
sumergida, que el tiempo esfuma.

El sueño cóncavo buscando
se sobre el espejo convexo,
que reía incólume, sin sexo,
sin una imagen, mas brillando.

El gesto de nubes y de agua,
la palabra, el aire, la rosa,
la intraducible, la ansiosa
sombra de viento sobre el agua.


NOCTURNO / II

Si yo escribiere que La noche es bruna,
unos dirán: "!Está loco!"; otros: "!Qué pedantería!"
Pero no estoy loco, no soy pedante, La noche es bruna,
y navego en sus aguas como navegaría
en el Bósforo en demanda de no sé que pez o puerto o flor.

Con la suya, densa, confundo mi fluida substancia
y en ella me transformo para dejar de ser.

¿Era en un vapor transatlántico, en un destructor o en un bote que yo navegaba?
¿Dónde los compañeros de viaje? ¿Dónde la amplia cubierta?
¿Dónde los cañones? ¿Dónde los remos? ¿Qué viaje me llevaba para dónde?

Todo olvidé. El fanal se acabó, ConstantinopIa está con las luces apagadas, todos los mares son el Mar Negro vacío, no hay nadie junto a mi,
y es bruna esta noche vieja suelta en las aguas, en los aires y en los ojos.


SOLEDAD

El rio se entristece bajo e! puente.
Substancia de hombre en la corriente oscura
fluye, enternecimiento o desventura,
confundida en lo ambiguo del poniente.

Antes que débil lumbre le haga frente,
la sombra, apresurada, desfigura
las casas, les apaga la blancura,
borra la curva esquiva del oriente.

El buey cierra en los ojos los arados,
pastos, horas que caen de los subidas.
El ocaso, pastor, duerme entre ovejas.

Suben nieblas de valles fatigados
y de los ramas ya anochecidas
pende el silencio así como hojas viejas.


IGNOTUS

No sé quien eres Tú. Peto sé que Tú existes,
sé que eres quien enciende Las estrellas en lo Alto
y la lumbre, alguna vez, de la alegría en la pobreza de mis ajas tristes.

No Te veo, no Te hablo, sino en e! silencio secular
de las noches insomnes y profundas, en que mi cuerpo se apaga
y mi alma es una llama de inquieto crepitar ...

Y Te quiero y Te temo, pávido, esquivo, ansioso ... y por la vida entera, si Te huyo —ojos sin luz por no verTe, oídos sordos por no oír
Te siento Tu resplandor doliendo en mi tórpida ceguera

Y oigo el rumor augural de los remos de Tu barco, lento y lento
hiriendo, con su ritmo de Absoluto,
el agua nocturna de mi pensamiento ...



Poemas extraídos de la obra POETAS PORTUESES Y BRASILEÑOS: de los simbolista a los modernistas. Edición bilingüe. Buenos Aires: Instituto Camões; Brasília: Thesaurus, 202. 472 p. Organizado por José Augusto Seabra.






CANÇÃO OCULTA

A onda de mar e céu, redonda,
durou nos ares um sorriso.
Nenhum poder claro ou inviso
deteve no ar a débil onda.

Um esvair-se em vácuo e treva
do vôo da ave intercadente.
Música silenciosamente mergulhada,
que o tempo leva.

O sonho côncavo buscando­
se no aço do espelho convexo,
que ria incólume, sem sexo,
sem uma imagem, mas brilhando.

O gesto de nuvens e de águas,
a aragem, a palavra, a rosa,
a intraduzível, soluçosa
sombra de vento sobre as águas.


NOTURNO / II

Se eu escrever que a noite é bruna,
dirão uns: "Está doido!"; outros: "Que pedantismo!"
Mas não estou doido, não sou pedante, a noite é bruna,
e navego nas suas águas como navegaria
no Bósforo à procura de não sei que peixe ou porto ou flor.

Com a sua, densa, confundo a minha fluida substância
e em ela me transformo para deixar de ser.

Onde os companheiros de viagem? Onde o amplo convés?
[Onde os canhões? Onde os remos?
Que viagem me levava para onde?
Tudo esqueci. O farol acabou-se, Constantinopla está de luzes apagadas, todos os mares são o Mar Negro vazio, não há ninguém junto de mim,
e é bruna esta noite velha solta nas águas, nos ares e nos olhos.


SOLIDÃO

O rio se entristece sob a ponte.
Substância de homem na torrente escura
flui, enternecimento ou desventura,
misturada ao crepúsculo bifronte.

Antes que débil lume além desponte,
a sombra, que se apressa, desfigura
e apaga o casario em sua alvura
e a curva esquiva e sábia do horizonte.

Os bois fecham nos olhos os arados,
o pasto, a hora que tomba das subidas.
Dorme o ocaso, pastor, entre as ovelhas.

Sobem névoas dos vales fatigados
e das árvores já enoitecidas
pendem silêncios como folhas velhas.


IGNOTUS

Eu não sei quem Tu és. Mas sei que Tu existes,
e sei que és Tu que acendes as estrelas lá no Alto,
e o lume, às vezes, da alegria na pobreza dos meus olhos tristes.

Eu não Te vejo, eu não Te falo, senão no silêncio secular
das noites insones e profundas, em que meu corpo se apaga,
e minha alma é uma chama inquieta a crepitar ...

Eu Te quero e Te temo, pávido, esquivo e ansioso ... E pela vida inteira,
se Te fujo - olhos sem luz para não ver-Te, ouvidos surdos para não Te ouvir sinto o Teu esplendor doer na minha tórpida cegueira,

e ouço o rumor augural dos remos do Teu barco, lento e lento
a ferir, com seu ritmo de Absoluto,
a água noturna do meu pensamento ...



ABGAR RENAULT

De
Abgar Renault
SOFOTULAFAI Poema-livro escrito em 1951 e publicado
pela Imprensa da Universidade Federal de Minas Gerais
em 1972, tiragem de 400 exemplares, fora de comércio, assinados pelo autor:
ABGAR RENAULT

(Exemplar da Coleção Antonio Miranda)
(fragmentos)

XXV
Em quantas mil palavras me consumo!
Nutrem-se os homens de palavras, comem
milhões de verbos e de substantivos,
tal o seu pão de cada dia ou hora.

XXVIII
tudo agencia, em sons ou por signais,
o humano ideal de ser (sem existir),
e constroi uma vida onde não ha.”

XXXI
- “ Os homens vivem, morrem por signais;
tudo tem um signal, ou raso ou fundo,
no gelo intenso ou onde o fogo lavra.
Se a palavra acabasse, um dia, a vida
seria despojada de existência.”

XLVIII
Semantica synonymos espasmos
orgasmos (20 sextilhões de orgasmos)
sob o maravilhoso arco voltaico
carbunculos catastrophes biococcus.

LIII
Aguas Formosas Naphlos Almenara
Soledade Soidade mia morte
Vós sodes, e meu mal, e meu só bem.
Muy gram sabor vos hey, mha senhor,
e nunca cousa come vós amey:
sabedes como sõo desejador
e por vós quanta cousa já passei,
sem que nunca, senhor, dissesse sen
esperando guarir em aver morte.

http://www.antoniomiranda.com.br/Iberoamerica/brasil/abgar_renault.html

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