sábado, 23 de abril de 2011

3743.- STEPHEN MORRISSEY


Stephen Morrissey, poeta y educador, nació en Montreal, Canadá, en 1950. Asistió a escuelas públicas, graduándose de Bachiller en Artes y con altas distinciones en el dominio de la lengua inglesa en la, en ese entonces (1973), Universidad Sir George Williams (rebautizada Concordia). Tres años después hizo una maestría de idioma en la McGill. Morrissey fué laureado con el premio de poesía Peterson durante su estancia en esta prestigiosa universidad.

Ha publicado 7 libros de poesía incluyendo Los árboles del Desconocimiento (The Trees of Unknowing, Vehicule Press, Montreal, 1978), Divisiones (Divisions, Coach House Press, Toronto, 1983) y Album de Familia (Family Album, Caitlin Press, Vancouver, 1989).

La poesía de Morrissey es visionaria y conmovedoramente confesional. Ha sido influenciado por dos grandes pensadores del siglo XX: J. Krishnamurti, a cuyas lecturas asistió en Suiza, California y Nueva York y C. G. Jung, cuya influencia está presente en La Trilogía de las Sombras de Morrissey: El compás (The Compass, Empyreal Press, Montreal, 1995) y La Bestia Mistica (The Mystic Beast, Empyreal Press, Montreal, 1997), Mapeando el Espiritu: Nuevos poemas escogidos (Mapping the Soul: New and Selected Poems) fué publicado en 1998 por Muses' Company en Winnipeg, Manitoba.

Morrissey ha tambien publicado siete cuadernos de sus poemas, incluyendo Poemas de un período (Poems of a Period, Montreal, 1971) y mas recientemente "Recordando a Artie Gold" ("Remembering Artie Gold", 2007). El legado literario de Stephen Morrissey, 1963 - 2003 se encuentra ubicado la Biblioteca McLennan de la Universidad McGill. En los 70 Morrissey estuvo asociado con Vehicule Poets (visite www.vehiculepoets.com), un grupo de jovenes poetas que publicaron y organizaron lecturas de poesía en la galería de arte Vehicule de Montreal. En el 2000 Stephen Morrissey y Carolyn Zonailo (www.carolynzonailo.com) fundaron Coracle Press, el cual publica cuadernos de poesía en línea. Visite www.coraclepress.com.




Poems by Stephen Morrissey

Translated from English by Adrián Valdé-Montalván





1950

Yo nací en la mitad del siglo:
50 años antes del 2000,
50 años después de 1900.
Los hornos donde cremaban a las personas
apestaban aún.
Idi Amin y Pol Pot eran jóvenes aún.
En 1950, alguien puso un martillo en sus manos
y les dijo:
"Aplastad tantos cráneos
como sea posible"
y ellos lo hicieron.
El cuerpo de Hitler,
piernas carbonizadas,
oscurecidas de cenizas y de hueso,
permanecía aún caliente
y como si aún estuviese vivo
nos hablaba en susurros.
Con su mano derecha, aún sin descomponerse,
dibujaba swastikas en el polvo.

En los 50 yo vivía cada tarde de domingo
a través de la Twentieth Century
en la televisión:
el dia Dieppe,
Messerschmitt y Panzers.
Amigos judíos en la escuela
perdieron ambas ramas de sus familias
y ya nunca las conocerían.
Un día sabrán—nos decían.
Y nosotros imaginábamos que aún podríamos oír las bombas
explotando en un cielo rojo,
escondidos bajo las mesas de la cocina,
mientras las sirenas de las incursiones aéreas
resonaban a lo lejos evocando en nuestra mente
el sonido de las ametralladoras
como la lluvia cayendo sobre un techo de hojalata.
Tantas balas se dispararon como personas murieron
en Babi Yar, alrededor de 10 000.
En Dresde las calles se convirtieron en asfalto líquido.
Todo eso impregnaba la atmósfera
como humo ¿o eran nuestras mentes?
un prolongado grito ¿o era Mao Tse Tung
y la Gran Marcha del ejercito rojo,
el paso de la gente a través del continente
de este siglo?
Sus nombres como ciudades,
lugares donde la gente era llevada y ejecutada
o claudicaba y se rendía:
Stalin, Hitler, Mussolini
Ho Chi Minh, Castro.

Yo nací en la mitad de un siglo
conocido por su crueldad.
Tumbas masivas descubiertas al paso de los años,
soldados polacos ultimados en la foresta fuera de Varsovia,
enterrados allí donde cayeron,
hombres con capas blancas mirando a las bulldozers
develar a los muertos.
Cuerpos ajados, carnes grises, oscuros genitales desnudos
expuestos sin vergüenza.
Colgaron los muertos
sobre las espaldas de los asesinos
como costados de reses.
Vertidos en tumbas colectivas
de millas de largo, cuerpos
hinchados y cubiertos de limo.
Esta semana yo ví los muertos
en la televisión
mezclados y retorciéndose en olas turbias,
coloreándose el agua con la carne en descomposición.
Incontables actos de homicidio,
la muerte del alma, la muerte del espíritu.
Atrapados por aldeanos
que los descuartizaron a machetazos, sus vecinos,
el matadero humano,
dando cuerpo a un rompecabezas de rojas partes.
No podemos reordenarlas.
No podemos tratar con esta mucha muerte.
Así que no pienses en eso.
Vuelve a tu propia vida.
Los muertos no pueden volver a vivir,
no pueden retornar para visitarnos.
¿Qué significan estos cuerpos
ahora que hemos visto tanta muerte?

Luchamos con el demonio, salvemos
lo que es bueno y precioso:
prehistóricas manos dibujadas en una cueva de Lascaux,
los tapices de Bayeux, el libro de Kells.
Con un pie en cada mitad de siglo,
recuerdo cuando Stalin
hambreaba a los ukranianos,
y las mujeres gritaban en las calles de Saigón.
Estamos hipnotizados por tantas escenas de muerte.
Mientras más vemos, más evadimos
nuestra propia mortalidad.
Ejecuciones en las calles, el cuerpo
colgado de un hombre
repetidamente batido con el metal doblado
de una silla,
sus pies a seis pulgadas del piso,
su cara ennegrecida y
una multitud mirando temerosa y reverente
la ausencia de vida en aquel que sólo momentos antes
se nos asemejaba,
los miles de toneladas
de sufrimiento humano como toxinas liberadas
flotan en la atmósfera,
gemidos y gritos grabados.
Ningún catalogo del sufrimiento humano es completo:
Rwanda, Armenia, Liberia, Bosnia...










CUANDO PAPA MURIO

Uno
Cuando Papá murió
estuve completamente solo,
sólo un hueso
sin carne ni cara, sólo
un sonido vacio,
una bola resonando en una lata vacia.
Mamá vino esa noche
"es mejor de este modo—me dijo—
mejor la muerte que años de sufrimiento".

Dos
Cuando Papá murió
se podía escuchar
un alfiler caer;
y en una lata
ese alfiler cayendo
sonaba como un repique,
casi campanas,
casi un lamento.
Ese alfiler cayendo
devino una aguja
y traspasó mi corazón.
Mi cara es de cristal
tallado en hielo.
Mira cúan transparente
este dolor,
mira como lo deshago.

Tres
Me tiendo solo en la cama,
de noche, metido
entre las sabanas.
Era pequeño
y Dios cortó mi corazón
en dos pedazos por aquel
a quien amé.
Oh, esta noche es una
sinfonía de viento,
carros y sirenas.
Es luz. Cuadrados y triángulos
se mueven mecanicamente a lo largo
del techo. Entonces yo
desciendo hacia el sótano
del Ser, a la muerte de mi padre.
Nunca hablé de eso otra vez.
Nunca tuve allí sosiego posible.








OJOS VERDES

¿Donde obtuve estos ojos verdes?
Dos mármoles reflejando
el verde océano, dos piezas
verdes de cristal
halladas en la playa
donde se encuentran los ciegos.
Tú me preguntas por ellos.
Yo te digo
que ellos resplandecen en la oscuridad,
un efecto sobrecogedor como de poseído por espíritus
o seres del espacio exterior; ojos que salen cuando termina el día
y se tienden a mi lado sobre la mesa de noche,
mirando fijamente
al muro o alguna
puerta cerrada.
Si el cuarto vibra
por un camión que pasa
ellos se corren una pulgada
a la izquierda y miran las estrellas
en un cuarto de luna.
Yo nací con ojos verdes
¿qué puedo decirte?
Ninguna inyección de doctor creó esos ojos,
ningun adivino llegó hasta mi y me explicó el futuro
ni me dijo el pasado ya no existe
pero donde quiera que vayas
tus ojos verdes
miraran lo que tu nunca quisiste ver.
Con un giro de la muñeca
remuevo estos ojos
y ellos están en la palma de mi mano,
dos habas verdes mexicanas saltando elípticamente,
doloridos puntos verdes en la palma de mi mano,
mirando fijamente al mundo,
como si fuera otro planeta, incapaces
de descifrar
lo que ellos ven, para venir a términos
con esto y con aquello
y quizá con la vida.



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About the translator

Adrián Valdés-Montalván: Born in Havana, Cuba, in 1972, Adrián Valdés-Montalván has lived for several years in Montreal, Canada, where he works as a graphic designer. Adrián is a visual artist and poet who will graduate in July 2008 with his Attestation d'etudes collegiales in Graphic Design and Multimedia; he graduated from the San Alejandro Fine Arts Academy in Cuba. Adrián speaks four languages: Spanish, English, French, and Portuguese. Visit Adrián at his Website.

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