sábado, 1 de octubre de 2016

PEDRO MATEO [19.182]


PEDRO MATEO

Pedro López Mateo
Fecha y Lugar de nacimiento: 14/05/76 Albacete
Programador cultural / Realizador audiovisual / Redactor / Radio y TV

Radio, TV, cortos, publi, monólogos y, ahora, un libro publicado con Fractal poesía. Esto es lo próximo que nos propone el también programador de Abycine Pedro Mateo. Funeral Tropical es el título, una compilación de textos en forma de prosa poética o, como él prefiere llamarlo, Prosa Descuartizada, en el que locura, psicodelia y razonables dosis de humor y violencia inundan, cual tsunami, cada una de sus páginas.

Ha publicado el poemario Funeral tropical. Albacete; Fractal poesía, 2015.


“Funeral Tropical” es mi primer libro, mi primer salto sin red, atrás quedan años de trabajo y experimentación materializados en esta pequeña colección de textos. Una propuesta a caballo entre la prosa y la poesía que he bautizado con el término “Prosa Descuartizada”. Textos plagados de imágenes pop, espacios paradisíacos, atmósferas perturbadoras y sucesos extraños. Humor, provocación, psicodelia y violencia inundan cual tsunami cada uno de los textos de este tour de force playero-funerario. Paraísos idílicos en los que la amenaza de algo inquietante y perturbador se apodera de todo. Esta es la esencia del concepto, el juego existencial, la contraposición, la paradoja, muerte VS vida, funeral VS tropical. El libro ha sido editado en colaboración con el colectivo Fractal, y dentro, a modo de segunda portada, un regalo del cómico y dibujante Miguel Noguera, quien ha realizado una ilustración ex profeso para el libro en la que consigue sintetizar con una sola imagen toda la potencia, poética y sentido de lo que hay dentro. 




Funeral tropical. Albacete; Fractal poesía, 2015.



VACACIONES

Hordas de despedidas de solteros
zarandean muñecas hinchables en la orilla de la playa,
hordas de despedidas de solteras
sacuden los penes de sus cabezas en la orilla de la playa.

Bolas, raquetas, gente divirtiéndose,
niños persiguiéndose en la orilla de la playa,
besos, masajes, parejas magreándose,
niños sepultándose en la orilla de la playa.

El sol, el mar, las olas rompiendo,
los gritos, las risas, las huellas jugando en la orilla de la playa,
los padres, las madres, los hijos, los jóvenes, los viejos,
comen, beben, fuman en la orilla de la playa.

La Policía, el Samur, los socorristas,
silencios, murmullos, tumultos en la orilla de la playa,
gente corriendo, una camilla escoltada,
un cuerpo en el interior de una bolsa en la orilla de la playa.




BENIDORM

I love New York, I love NY, qué más da.
Infinitas camisetas cubren los infinitos torsos
de quienes al menos una vez estuvieron allí,
pero la palabra love no existe, existe el símbolo, el corazón, el bombeo,
la palpitación congelada en esa camiseta plagada de flashbacks y lavadoras que borran su memoria al igual que la tuya.

Rascacielos, olas, el asfalto casi interminable que las rodea,
coches sin rumbo y gente sin rumbo abarrotan las olas y los rascacielos.
La compra-venta de todo es el laboratorio sónico diurno y los bombos y cajas el paisaje estroboscópico nocturno.
El sudor amamanta a los fieles en la más imparable de las sectas dionisíacas mientras el dinero fluye como la sangre y la sangre como los fuegos artificiales.
Vieja y nueva escuela frente a frente fusionándose como el alcohol y el tabaco, Eros y Tánatos, fármacos y cocaína, todos caminando hacia el mismo túnel de luz.
Allí siempre es Halloween, siempre es Nochevieja,
siempre es la fiesta de graduación o el cumpleaños de todos.
Los caricaturistas, los arquitectos de arena, las vedettes, las gogós,
los vendedores de humo, los cmareros vintage, los magos,
y Mª Jesús… ser tallado en piedra invisible que observa imperturbable
el marchitar y muerte de cuantas generaciones la contemplaron y contemplan a través del cristal o desde las crujientes sillas del anacrónico bar Arenas poniendo banda sonora con su inseparable y ornitológico acordeón a cuantos rituales y pre-funerales que allí se celebran.

El kitsch, ese icono magnético de la ciudad que nunca duerme,
de la urbe autoparódica, suave y despiadada como un jacuzzi cuando se acaba.
La vieja Supernova luce su skyline como un traje de noche
y abre los ojos a los millones, quizá billones de almas
que aterrizan en este mega-terrario de hamacas, sombrillas, colillas,
revistas, kleenex, tuppers y basura en general.
El efecto dub de quien un día fue Julio Iglesias resuena casi opaco
en las cajas de resonancia de Poniente a Levante,
un delay fantasmagórico que recorre las calles, un eco, un aliento, un escalofrío,
puedes sentirlo, es el deambular de las sombras de antepasados olvidados que glorificaron
este país de Nunca Jamás, esta Ciudad Esmeralda, este Xanadú, Twin Peaks en Invierno.
Una fantasía, un estado mental, un paraíso multidimensional, un vórtice espacio-temporal,
todos los coches que allí aparcan son DeLoreans,
todos los viajeros Jack Sparrow y Alfredo Landa.
Allí siempre hay alguien solo sentado en un banco
dispuesto a decirte que la vida es como una caja de bombones,
o un hombre Darth Vader, o una mujer Darth Vader
en el porche de alguna terraza implosionando con cada vodka y cada calada.
Criaturas hechizadas por la utopía de un futuro que va y viene con cada ola, criaturas lisérgicas que un día fueron humanas y que ahora dicen hola y adiós a las ráfagas de turistas desde Innsmouth hasta Dunwich pasando por Arkham, ráfagas de peregrinos que atraviesan el paseo marítimo en una Babel de camisas pseudohawaianas, selfies y tarjetas de crédito.

Y en la maleta, un imposible Tetris de souvenirs y una camiseta ahogada al fondo, una camiseta en la que no pone I love New York o I love NY, sino I love Benidorm.



NEVERLAND BEACH

Al alba, un coche recorre la ciudad.
Las calles vacías, los primeros pájaros, las tiendas cerradas, los cafés abriendo y algún zombie etílico durmiendo bajo las farolas semiencendidas.
Al alba, cuatro hombres recorren la ciudad, cuatro niños, cuatro adolescentes, ropa interior limpia, tarjetas de crédito rasuradas, nostalgia sonora en la guantera y diálogos flashback rebotan en las paredes del improvisado Delorean.
Los hermanos Marx, los Cuatro Fantásticos, el Equipo A, los Chicos de Oro, Mikey, Bocazas, Gordi y Data, los cuatro jinetes cabalgan de nuevo
hacia un paraíso efímero sin mujeres, hijos, hipotecas o contratos basura.
Superfumados, supersalidos y supervitaminados aparcan a las puertas del hotel.
Ya dentro, el aire acondicionado y el escote de la recepcionista
les proporcionan el primer chute antes de entrar al ascensor,
dejar las maletas en la habitación, volver al hall y comprobar, una vez más, la influencia del aire acondicionado en los pezones de la recepcionista.
Un bingo abarrotado de guiris es su primera parada.
Una ronda, dos rondas, tres rondas, cuatro rondas de pintas
les bastan para precipitar su salida del Bingo.
Una línea, dos líneas, tres líneas, un bingo,
sus carcajadas, balbuceos y gritos impiden la correcta lectura de los números y un grupo de bárbaros y vikingos les amenazan e invitan a abandonar el pub con los puños cerrados y espuma en la boca en forma de indescifrables insultos.
Ya en la calle, dirigen sus miradas hacia la zona de discotecas,
no las ven pero las oyen, un zumbido lejano, una Ciudad Esmeralda,
oscura y perversa, todo lo oscura y perversa que su imaginación les permita.
Alex y sus cuatro drugos intentan no desviarse del camino de baldosas amarillas, persiguen un sueño, un flash, una quimera, un mosquito atrapado en ámbar,
cientos de Dorothys en cada esquina sin prisa por volver a Kansas,
cientos de pócimas secretas esperando a ser comidas, bebidas, fumadas y esnifadas.
Ahogados en sudor y rodeados de gogós, las horas se suceden como en un timelapse.
Bacanales de drogas y neuro-drogas, orgías de espejismos tridimensionales,
la última juerga, el último Shambala, fundido a negro.
Exterior, día, una zombies party de cafés, botellines de agua y bebidas isotónicas preside la entrada a una terraza, y bajo la sombra de un toldo con vistas al mar los rostros deformados por la resaca, inmóviles, con la mirada perdida en algún Topless lejano o en un crepúsculo cada vez más cercano.
Hoy toca relax, hidratarse, comer, coger fuerzas, dormir,
comprarse un helado y caminar, perderse por entre la marea humana,
maridos, mujeres, hijos, hipotecas, contratos basura…
Al día siguiente, una nueva ronda de pintas, otro karaoke virgen del que escapar, un nuevo fajo en el tanga de alguna stripper, otra discoteca por conquistar…
El tiempo se acaba, el dinero se acaba,
la agenda, los compromisos, las obligaciones, los horarios, la rutina,
el asfalto, la oficina, el estrés, los jefes, las broncas,
el colesterol, el insomnio, la banca, la familia, las broncas,
y como no, el despiadado, insobornable, implacable, caníbal e inhumano
sonido del despertador arrebatándoles, vomitándoles
delo que por un momento creyeron podría haber sido un sueño eterno.



PLAYA RADIOACTIVA

Cientos de miles de gaviotas mutantes escapan de playas saturadas por
cientos de miles de gaviotas mutantes que invaden las playas de los resorts y hoteles.
Allí hay demasiada poca basura y demasiadas pocas opciones que llevarse a la boca, así que inmigran y emigran como homeless de una playa a otra, ultrajadas y sangrantes, hambrientas y fluorescentes.
Todo empezó aquí, en este falso oasis,
atraídas quizá por el aparente azul del cielo quizá por el aparente azul del mar, quizá por el aparente olor a crustáceos quizá por la aparente fertilidad terrenal: volar, comer, beber, anidar…
Lo que estos láridos no saben es que esta playa está habitada desde hace ya mucho tiempo por un antiguo inquilino, por un asesino invisible, por un depredador letal cuyo castillo se esconde, en forma de central nuclear,
más allá de las palmeras, en las viejas colinas, cerca de los bungalows vacíos, bungalows en los que una vez hubo vida, antes de los rayos X y los rayos gamma, antes de que los contadores Geiger trajesen consigo a los nuevos turistas:
protones, neutrones, electrones, átomos enfermos,
nuevas familias radiactivas nacen, crecen, se reproducen y mueren
sobre las playas de uranio y bajo el sol de plutonio.
Todas esas miles de gaviotas regresan de nuevo dejando tras de sí un rastro de polen mutante
en cada uno de los resorts y hoteles, estambres y estigmas,
nuevas polinizaciones, nuevas aventuras radiactivas
con niños jugando entre semen, sangre y heces de aves subatómicas
que propagan su estela como el ébola en cada grano de arena y en cada gota de agua.
Papeleras colapsadas por enormes pájaros blancos que pelean a muerte
por una nueva porción de basura cuyos intestinos reciclarán en nuevas heces, heces succionadas por ejércitos de insectos coprófagos que más tarde se posarán sobre sandwiches y terrícolas cuyos intestinos reciclarán en nuevas heces.
Un bucle, una espiral, una pandemia, el ciclo de la vida.
Bandadas de criaturas nucleares atraviesan el cielo hipnotizadas por el canto de las sirenas,
un nuevo festín de manjares luminiscentes les espera al llegar a casa,
una nueva sobredosis de residuos y vertidos les espera al llegar a casa.
Pero las dosis se agotan, los ojos rojos, el sudor frío, las fauces sangrantes,
yonquis con alas, ángeles enfermos, embriones deformes,
nuevas especies, hijos del cáncer, grifos, hipogrifos, pterodáctilos,
pájaros de fuego en busca de nuevos paraísos artificiales.







 .

LUIS PASTOR [19.181]


Luis Pastor

Luis Pastor Rodríguez (Berzocana, Cáceres, 9 de junio de 1952) es un cantautor  y poeta español.

Llegó a Madrid a principios de los sesenta, a la colonia Sandi (barrio de Vallecas).

Desde pequeño quería ser cantante. A los catorce años, dejó el colegio y entró a trabajar de botones en una compañía de seguros. A los dieciséis años compró su primera guitarra. A los diecisiete escuchó un disco de Paco Ibáñez y descubrió la poesía.

Comenzó cantando en la iglesia de su barrio, en centros juveniles, en casas particulares y en reuniones de amigos. Estos locales no tenían la infraestructura mínima, y sin embargo lograba llenarlos a causa de la temática de protesta que sus canciones transmitían al colectivo español desasistido de entonces y que elevaba desde cualquier lugar donde pudieran reunirse, con cualquier pretexto, unos centenares de personas.

En el verano de 1970 sale a Europa, recorriendo con su guitarra los centros de emigrantes en Alemania, Francia y Bélgica. A punto de cumplir los veinte años, en la primavera de 1972, abandona su empleo en la compañía de seguros y decide dedicarse profesionalmente a cantar, oficio en el que permanece hasta nuestros días.

Famosa es una frase que dijo en un momento determinado y que hizo pensar a muchos: "la música es el modo de hacer volar las palabras hacia los corazones, tanto los más lejanos como los más cercanos".

Carrera

La censura franquista hizo que sólo vieran la luz cuatro canciones de su primer disco.

El sello discográfico catalán Als 4 Vents le da una oportunidad pese a cantar únicamente en castellano, decidiéndose a editar sus primeras grabaciones. Es en 1972 cuando un sencillo que contiene "La huelga del ocio" y "Con dos años" le hace comenzar a ser apreciado en los círculos de protesta social y política.

En 1973 aparece un nuevo single que incluye una versión musical de "El niño yuntero" de Miguel Hernández junto al tema "Hace falta saber" .

La compañía Movieplay le rubrica un nuevo contrato discográfico en abril de 1975, meses antes del final de la dictadura franquista o franquismo. De esta unión nace su primer LP con el título de Fidelidad, reafirmando así su postura combativa y comprometida pese a haber firmado con una compañía grande.

Vallecas aparece en 1976, cuando aún corren tiempos difíciles. Carlos Arias Navarro es el Presidente del Gobierno de un país ingobernable que no se decide a abrirse a la democracia.

En 1977 aparece su tercer disco, Nacimos para ser libres, que resulta ser todo un éxito para un artista de estas características: tres LPs en tres años era el ritmo habitual de los solistas y grupos de música pop de la época, no el de un cantautor minoritario que no buscaban el éxito fácil. La situación política seguía crispada, siendo buena prueba de ello el escándalo que generó el propio Pastor desde el programa de televisión que dirigía Alfonso Ungría y que, dentro de la serie Yo canto, dedicaba el reportaje del día al barrio de Vallecas. Este suceso terminó con la dimisión del director de los programas musicales de TVE.

Después de estos tres primeros discos comenzó a colaborar con la Sala El Gayo Vallecano, componiendo música para algunos de sus montajes. Por aquel entonces, el mundo de los cantautores había entrado en crisis: votada y aceptada la Constitución y con un Parlamento en el que se podían expresar las diferentes opiniones, el papel de los cantautores como voz de los sin voz pierde una de sus razones de ser. Tras cuatro años de silencio, vuelve a los estudios de grabación para dar forma a su cuarto disco, titulado Amanecer.

El Ente Público de Radio y Televisión Española le contrata en 1983 para desempeñar el papel de ciego. Las coplillas que allí cantaba, siempre alusivas a la realidad cotidiana, sirvieron para que una nueva compañía de discos, la RCA, le ofreciera grabar su quinto álbum Coplas del ciego.

En 1985 edita con la compañía Fonomusic Nada es real, disco en el que empieza a notarse el cambio hacia los modos musicales de cantautor urbano que experimentaría a partir de entonces. La llegada de 1986 da lugar a la aparición de Por la luna de tu cuerpo.

En 1988 edita con una nueva compañía, Polygram, Aguas Abril. Es éste uno de sus álbumes más personales, ya que excepto en dos canciones en las que aparece como coautor con Pablo Guerrero y Cástor, el resto lleva sólo su firma.

En agosto de 1991 graba en directo un LP doble en el Teatro Romano de Mérida (Directo), que se editará el año siguiente con una nueva casa discográfica, Pasión. El concierto tuvo dos invitados de honor: la voz de Pablo Guerrero y la guitarra de Raimundo Amador.

Demostrando una gran capacidad de supervivencia graba su décimo álbum en 1994, ya directamente en formato compacto: La torre de Babel, que edita Fonomusic y que tiene su base en un recital en directo en un local de Cáceres llamado precisamente La Torre de Babel.

En 1995 crea su propio sello musical dentro de la discográfica independiente extremeña Jammin con el nombre de Flor de Jara, editando un nuevo CD triple, Flor de jara, que reúne el doble de Mérida y el directo acústico La torre de Babel.

En 1996 edita, adjunto con la revista El europeo, un discolibro con el título de Diario de a bordo. Ya en 1998 y de nuevo en doble formato, la misma publicación edita Por el mar de mi mano, llevando el número 11 de la colección de El europeo. Posteriormente, El europeo sacaría como número 25 de su colección en mayo de 2002 el discolibro Soy.

Piedra de sol es el primer volumen de una trilogía, iniciada en 2000, de nuevas versiones dedicadas a recuperar las canciones históricas de Luis Pastor.

Realiza una incursión en el mundo de los documentales bajo la dirección de Moncho Armendáriz en agosto de 2003, titulando a la producción Escenario móvil.

Recibe la Medalla de Extremadura en septiembre de 2003.

En marzo de 2004, Chico César le graba y produce Pásalo en marzo de 2004 en Brasil.

En marzo de 2006 publica una recopilación de dúos junto a compañeros suyos como Pedro Guerra, Javier Álvarez, Miguel Ríos, Leo Minas, João Afonso, Luis Barbería, Lourdes Guerra, Dulce Pontes, Bidinte, Martirio, Leo Minax y Chico César. El álbum lleva por título Dúos e incluye una canción inédita cantada a dúo con Bebe que tiene el nombre de Aguas abril.

En noviembre de 2006 se edita el discolibro En esta esquina del tiempo / Nesta esquina do tempo, donde canta a José Saramago y que se presenta en doble versión: español y portugués. Está acompañado de artistas como Pasión Vega, João Afonso y Lourdes Guerra.


Libro de Poesía

De un tiempo de cerezas. Madrid; Bartleby editores, 2016.

Discografía

Estudio

Sencillos

La huelga del ocio / Con dos años (Als 4 Vents, 1972)
El niño yuntero / Hace falta saber (Als 4 Vents, 1973)

Larga duración

Fidelidad (Movieplay, 1975)
Vallecas (Movieplay, 1976)
Nacimos para ser libres (Movieplay, 1977)
Amanecer (Movieplay, 1981)
Coplas del ciego (RCA, 1983)
Nada es real (Fonomusic, 1985)
Por la luna de tu cuerpo (Hispavox, 1986)
Aguas abril (PolyGram, 1988)
Diario de a bordo (El Europeo, 1996)
Por el mar de mi mano (El Europeo, 1998)
Piedra de sol (El Europeo, 2000)
Soy (El Europeo, 2002)
Pásalo (52PM16, 2004)
En esta esquina del tiempo (Ariola, 2006)
¿Qué fue de los cantautores? (Sony, 2012)

Directo

Directo (Pasión, 1991)
La torre de Babel (Fonomusic, 1994)

Recopilatorio

Flor de jara (Flor de Jara, 1995)
Dúos (Ariola, 2006)


Estas letras geniales, son canciones de Luis Pastor      
             
                             
Yo vengo de un tiempo de cerezas 
  
Yo vengo de un tiempo de cerezas
De la espiga del viento y de la hoz
Mapa que retiene la memoria
Como una fotografía en blanco y negro
Yo vengo de un tiempo que me nombra
Con espada de madera y crucifijo
En la escuela se cantaba el cara al sol
Y en la calle a Molina y Joselito.
Era el tiempo de ser niño.
Por la dulce voz, por el agudo grito
La calle una plaza abierta.
La plaza un planeta unido.
Con calles a muchas puertas.
Casas de abuelos y de primos
Era el tiempo del caballo y de la yegua
De los cerdos, las gallinas y los nidos
Y el huerto con todos sus manjares, olores y sabores
Que mi padre labraba, artesano del surco.
Escultor del manzano y de la higuera.
Sabio en su oficio, dueño de la hazada y la guadaña
Gigante humano domando la tierra
Era el tiempo de la era y de la trilla.
Campanas y cigüeñas. Paraíso del pobre.
Pan y espigas
Era el tiempo del trino y el jilguero
Cantaor de coplas, ruiseñor de sueños
Era el tiempo de la radio y de los rezos
De las tristes procesiones para muertos
De los muertos tan cercanos a la era
De los lobos y bandidos por la sierra
Era el tiempo de los juegos en pandilla
De la comba, de la piedra,
Del pinchete, de la pídola
Y el verano, como un año al sol entero
Con siestas en la manta por el suelo
Era el tiempo de la madre y sus caricias
De su dulce voz, de sus ojos dulces,
De su tierna risa
Del abuelo y su secreto de tristeza
Que ahogaba cada noche con vino de taberna
Era el tiempo de la pana y los remiendos
Del café de estraperlo,
De la sopa de tomate y de patata
Del pecado que mata. 
Del miedo, del castigo y del perdón
Era el tiempo de temer a dios

                                                                      
Soy 

Soy un rayo
nacido del grito,
feliz meteorito,
de alguna explosión.
Soy la unión
de dos cuerpos celestes,
mi madre y mi padre
en el ojo de Dios

Vine al mundo 
con la sementera,
el trigo en la era, 
el fruto en la flor. 
Arrancado del 
surco del huerto,
tomate, pimiento, 
patata y melón

Soy un viejo 
pupitre de escuela,
pizarra, tintero, 
cartera y catón

Yo también 
comí queso amarillo,
bebí leche en polvo 
y canté el Cara al sol
Soy el cuerpo
sagrado de Cristo,
rosario, novena, 
pecado y perdón
Soy un pobre
corral de gallinas,
castaño y encina, 
oveja y pastor

Soy lo que fuimos ayer,
soy lo que está por venir,
soy un deseo de ternura,
un canto de cuna,
soy parte de ti

Un marinero sin mar,
un extremeño en Madrid,
un árbol de Berzocana,
la flor de jara
de tu jardín
Soy un leve 
murmullo del viento,
caricia del tiempo, 
diciéndome adiós
Soy recuerdo 
de un largo viaje,
familia emigrante 
a una vida mejor

Soy memoria 
de un tiempo de barrio,
ciudad de extrarradio 
de lata y cartón
Soy un verso 
lanzado al futuro,
proyecto seguro, 
guitarra y canción






De un tiempo de cerezas. Madrid; Bartleby editores, 2016.

De un tiempo de cerezas es la primera obra íntegramente poética de Luis Pastor: voz de sonidos humanos, acentos extremeños y madrileños, colores portugueses y caboverdianos, aguas atlánticas y mediterráneas, y ahora, más que nunca, cantar de pájaro poeta. Hay en la poesía de Luis Pastor, exactamente igual que en su música, un compromiso por partida triple: la responsabilidad con la dignidad del ser humano, el deber con la memoria histórica y la búsqueda de la felicidad a través de la libertad. Una delicia.



DE ISLA A ISLA

De isla a isla:
corazón que tiembla,
faro que brilla.



ODA A MOSCÚ

Cantamos en Moscú,
prehistórico gigante de nieve.
Visitamos las ruinas de un imperio
que se hundió en su grandeza.
Entre vodka y cerveza, la calle
es un ir y venir, entre la nieve, de gentes,
coches y carteles, carteles, carteles.

Edificios con patios interiores
que conducen a otros patios, callejones
donde la revolución construyó estatuas,
monumentos, torreones,
catedrales, estaciones,
avenidas, edificios, devociones,
santos de una nueva religión de líderes tiranos
que en nombre del pueblo levantaron estados
de miedo y hormigón, de huesos congelados.

Voluntad de trabajo voluntario,
colectivo, solidario.
El sueño de una noche de verano
donde el verso y la traición
construyen su discurso encadenado
y el bien y el mal
tienen la misma cara para quienes la sufren.

Catedrales en los túneles del metro,
iglesias a las puertas del Kremlin,
donde Lenin descansa de un atracón en McDonald’s.
¡Abajo la igualdad!
¡Viva el capitalismo y las nuevas mafias!
Y la ex K.G.B.
y el mismo estado policial.

Libertad de poder
pasearse con dinero y comprar,
pagar, sobornar, caerse,
levantarse y volver a empezar.
Y morirse de frío y soledad.

Stalin se ha hecho un lifting, se ha quitado el bigote,
ha comprado un traje de Armani
y ha cambiado su bandera por pancartas
del nuevo dios globalizado.

De la dictadura del partido
a la dictadura del capital.



DIALÉCTICA DE LA VERBORREA

El verbo con diarrea,
el arte del engaño,
la argucia, la mentira,
la estrategia.

La vieja moraleja
del bueno y el malo.



OTRO AÑO

Como cada mes de enero
prendo fuego al descontento,
renuevo las energías
y las ganas de vivir,
hago planes de futuro,
desempolvo la tristeza,
los poemas, las canciones
que febrero cantará.
En marzo, las melodías
anidarán primaveras
y abril brotará en mis labios.
Grândola Vila Morena.
Mayo vestido de rosas
florecerá en el deseo,
capullo de mariposa
que en junio rompe a volar.
En julio seré cangrejo,
lagarto al sol de mi roca,
flor de cardo deseando
que agosto llegue a su fin.
Y otra vez vuelta a empezar,
septiembre de las promesas,
de las buenas intenciones
que octubre no cumplirá.
Noviembre, ya es navidad
por las luces de los árboles,
Diciembre se quemará
con otro año que arde.



ASTILLITAS DEL QUERER

                           Homenaje a Camarón de la Isla

Astillitas del querer,
Camarón comiendo fresas,
malhaya muerte cruel,
corazón de mi tristeza.

Caño roto de la fuente,
manantial de los misterios,
donde se van a vivir
los que cantan a degüello.

Caño roto de la fuente
de tu voz y de tu arte,
donde vamos a beber
los que adoramos tu cante.

Astillitas del querer,
Camarón por bulerías
hace brotar la pasión
y florecer la alegría.



DIOS DISFRAZADO DE MENDIGO
                   
                          Homenaje a Pablo Guerrero

El alma que funde su dolor en poema
es un dios disfrazado de mendigo
en los parques de muchos corazones.
Altar de la palabra, alquimia de los sueños,
el milagro del verso hecho canción,
el hombre que vendió el desierto,
ese eres tú, Pablo Guerrero.
Soledad que renace
en el mismo universo de galaxias
donde el ser fue latido.

Tú inventaste el sonido de la lluvia
en cántaros de esperanza,
emigrante de todos los inviernos,
amaste el fuego como días de nubes.
Tu mirada desnuda el traje de las flores,
en el surco del verso germina tu poesía
en espiga de sangre.
Ese eres tú, Pablo Guerrero,
universo que endulza la mirada
y enternece el corazón del que te mira,
piedra de silencio donde florece el canto.



MADRID AMANECE

                                 Homenaje a Hilario Camacho

Madrid amanece sin saber que te has ido,
ave de ciudad, gorrión herido.

Se fueron los cuatro luceros
con la niña de los ojos negros.

Tristeza de amor, destino cruel,
en otra canción habrás de nacer.



ROSAL DE LA ALHAMBRA

                                Homenaje a Enrique Morente

Enrique Morente:
la pena en el alma,
la sangre en el grito,
la voz diferente.

Enrique Morente:
rosal de la Alhambra,
tesoro encendido
que alumbra Granada.

Te cantan bajito
por el Sacromonte,
y por la Latina
repiten tu nombre.

Enrique, maestro,
amigo Morente,
tu cante ya es grande
ahora y por siempre.



SE AGITA EL MAR

Se agita el mar, también las olas,
ha volcado la barca del amor.
Llegué a tu isla, soy primavera,
soy la esperanza y la pasión.

Se agita el mar de tempestades,
ha varado la barca del amor.
Donde se pierden dos soledades
nace otra vida y otra canción.




MAR DE PLATA

Que hablen las arrugas de mi frente,
los surcos de mi cara,
los montes de mis ojos,
las calles de mis mapas,
los besos de mi boca,
el sol de mis espaldas,
la luz de mi sonrisa,
el río de mis lágrimas.

Que hablen las canciones que no hice,
las noches sin guitarra,
la aurora en mis pupilas,
la arena en mi garganta,
ceniza en los cabellos,
mar de plata.




ÁRBOL CAÍDO

Soy un árbol caído
a la orilla de tu río.

Un hongo
conquistó mi estatura,
secó mi alma
y abrazó mi ternura.

Mis ramas cobijaron
muchos cantos.

Fui brisa, sombra, viento
y tempestad.
Fui mar
en los otoños de tu edad.


.