miércoles, 1 de agosto de 2012

JULIA WONG [7.352] Poeta de Perú



JULIA WONG

Nací en Chepén, PERÚ, éso se ha vuelto cada vez más importante....no se si es la gente que dejé allá, los muertos de los que no me despedí o algún recuerdo precioso. Crecí escuchando ópera china y el Disco azul de los Beatles, luego me gustaron Santana, Los Iracundos, Sandro y los Carpenters. pero cuando supe que los Doors existían decidí que me iría del Perú para siempre. Aún vuelvo, aunque me he dio muy lejos y sin saber a dónde. Me gustó estudiar en Alemania, el alemán es uno de los mejores idiomas que conozco, no se porque la gente mete toda esa historia del nazismo para bajarle belleza a una lengua. Es preciosa, el inglés también tiene una fuerza de tormentas. Y el más bello y en el que mejor se ama es el portugués, especialmente el de Portugal. También me encantó estar y estudiar en Macau. Pero vivo en español estudié muchas cosas en Español....Derecho, Literatura, sociología, geografía, filosofía, teología, nunca terminé una carrera universitaria. Flojera , incapacidad, o las dos... No se por qué las abandono un poco antes de culminar.... Le temo a la autoridad.
Tengo ocho libros publicados en español.Tomé antiepilépticos de niña, aunque nunca tuve epilepsia, no se por qué me los dieron.Me ha empezado a gustar más la vida desde que tengo una hija, pronto tendrá 11 años y es una maravilla ser su madre.

Historia de una gorda, 1994; Los últimos blues de buddha, 2000; Ladrón de codornices, 2002; Iguazú, 2004; bi rey nato, 2007; Bocetos para un cuadro de familia, 2006 ( nouvelle); Un salmón ciego, 2008; margarita no quiere crecer (relatos), 2011; un pequeño bordado sobre la verguenza, 2011.



Declaración de Tregua

en este momento de la batalla
lo único que me queda son tus ojos
no se nada de España
nada, nada
sólo soy una niña fea
afuera de ésos muros
mastico polvo y ganas
quise pegarme a tí
como el cemento de una ciudad
a punto de derrumbarse
nada me acerca a la docilidad del agua
pregunté mil veces si podía meterme en tu bolsillo
me siento como una vigilante a tu lado
y a tu lado me recuesto para desperezarme
en este momento
sólo tu voz y el ruido que revienta del vacío-abismo
no sé si me quieres
no me lo pregunto
sólo veo los mares como rabia de vaca
a la distancia como fruta marina
pienso que no importan las manchas en mi cara
si miras la perfección de otro cuerpo
pienso que me recuesto en tu sombra
en tu cálida geografía.
caeré, eso es seguro
no podría mantener mi equilibrio de huérfana
sin el pudor o el rechazo
en fin
dicen que España
mata de amor o condena
prometo no olvidar tus ojos
sé que no te has dado cuenta
pero los saqué de tu cara sin que lo notes
los llevo al baño, a la playa, a la cocina
aquí en medio de mí los llevo
en todas las batallas
aquí me duelen...




Mongolia

Aún lejana la estepa ,él patea en el delirio
Sus botas llenas de arena, lodo y gotas de sangre
No me preguntes que quedó allá. Implora
Rezamos antes de dormir
Luego me ha pedido que rasque su espalda cansada. En el hombro queda la marca de un arma...
Tiembla mientras me acaricia
Su voz es tan suave como una espada cortando sedas
Que hace cientos de años cruzaran el desierto de Turpán.
De ésas tierras son mis ancestros y mis glorias
Dioses y movimientos milenarios.
Ahora tenemos esta cama que está la mitad del año vacía de su lado.
Sus botas sucias en algún rincón de la casa , el perro muerde los pasadores
Sus botas que huelen a vómito a cal ,a muerte
Pero su cuerpo es un rio voluptuoso y su voz, el mejor sostén a la larga espera
Cuánta verborrea contra sus cascos, sus bazucas
Cuanto odio contra sus ojos enrojecidos por cadáveres ardiendo en la noche
En mi cama él es santo y perfección. El soldado que me trajo de Mongolia y sanó todas mis heridas. Que este país sea tu casa, me dijo.
Mis botas sucias, tu tapete
mi saliva llena de plomo , el elixir con que enjuagues tus lágrimas.
Y ahora soy una violenta piedrecita de una estepa lejana, entre su almohada, su voz, su boca, su espalda, el poder del silencio , más el secreto que resguarda.
Le ayudo a limpiar el revólver, la escopeta, guardamos las balas en cajitas y cerramos ésa habitación con llave. En el patio el arma un rompecabezas de Ghandi pelando naranjas
escuchamos canciones colombianas y pensamos que nuestro nuevo país es un paraíso.




El diarero se ha ido

Hugo
siéntate conmigo a mirar el mar
de la esquina al infinito no hay agua que nos salve
Nadie quería escucharnos
tenía una piedra en el corazón y todos lo intuían
esa mujer te contagiará el embiste de la oscuridad
Así, poco a poco todos se voltearon y me dejaron haciendo pajaritos
con periódicos viejos
Hugo se quedó mirándome
tenía el estómago protuberante, una hernia
acaso era una mujer vestida de vendedor de diarios
te regalo moby dick y una hazaña
un arpòn, gaturro, la nación completa, las páginas que nadie lee
las letras que quedan perdidas entre el semáforo y la gloria
de los que escriben como la lengua manda
los que no escribimos bien sólo miramos el mar.
de pronto el peso de la oscuridad es màs grande que el ombligo de Hugo
y ambos reventamos entre Bartolomé Mitre y el Pacífico
también fui a Paris, también me enamoré pero nadie lo sabe
hoy los dos sufrimos felizmente de olvido
podemos mirar el mar, cada uno su mar, cada uno con su pesadez y su ombligo.




Kafka drinking tea almost at Midnight

para mi mal, no puedo armar en español un cubo con colores brillantes.
para mi mal, es un idioma que habla de sangre y carne , carne, carne y camas
rotas...
para mi mal, sólo poseo un idioma inmoral para carniceros y recièn casados
vengo de una estirpe de monjes suicidas
que contaban ratas y cucarachas en templos olvidados en medio de la selva
hablábamos como las plantas y el bosque
y nuestra mirada era de río
de agua
de manantial tranquilo
ahora entre terremotos y una lengua que aprendo y desaprendo
en el turbio Té....te añoro en silencio
(that’s my pray for the last centuries
the reincarnation of soldiers and samurais
slaughter and killing
the green aspect of my pain without you)
I’m loosing you....
that’s my regret for not talking at the hourglass
that’s my regret for not calling on time
That’s my regret for not finding a better color
after our last dance !....
( For C. )




Palomas

ahora cagan todas
en la sopa en la mesa
en el universo doméstico de la rabia
abusan de mì
se burlan impacientes
ronronean y se soban a mis espaldas
en las sábanas manchadas de ansiedad
y tristes revoltijos
como en un reloj de arena
van de un lado a otro para molestarme con sus aletazos turbulentos
precarios
palomas sin mensajes de paz, sin alabanzas
comunes como mis deseos
de vergel sin moral
indignas, albacea de los desquicios
de grandes pesadillas
frustrada sin màs elevación que la gomina aplastada por un pie
que ya no camina ni patea
una pata automàtica de ave gonorreìca
y desgastada
escondida en alares y cornisas viejas
mugrientas, escondidas, agrietadas
rumor de asco y vulgaridad veraniega
el buche lleno de mentiras
y orquídeas sediciosas,
pasando sus patas sucias en mi hombro
grises imperfectas
como mi mano cerrada.




El cuerpo y la espuma

Nadie me toca
de mi piel sale un sonido que repele.
Espero,
Siempre estuve esperando algún primo
Geranios
o pedazos de pollo sazonados con maní
ninguna enfermedad me ha sido diagnosticada

una mujer con cara de mala y sin sostén
dice que ella ganará el combate de las palabras
yo abro el cierre de mi mochila
y le doy alguna que ella no conoce
las de espuma arena
las de inocente escolar que comía ciruelas
que contaba las velas a la entrada de la iglesia

otra mujer vestida de negro le pega en la cara
y escupe en la tierra retándola 
a cambiarse de barrio

otra de muy lejos, también oriental y con olor a algas
le dice que ella pasará pronto de moda
nadie sabe tocarme
traduzco el pentagrama
a
veces mendigo en la calle 
a veces me ofrezco en vitrina o por internet

algunas pócimas de amor son sólo para sirenas 
revolcadas en el río de la plata
aquí hay otras angustias
otros estertores.

Vuelvo a mi espera 
Rectangular, disminuida, sin trompetas

La banda del pueblo toca algunos feriados
Esos días me lavo los pies 
Y con la espuma riego flores
Que demoren en brotar.



Imperio

Están marchando sobre la ciudad o mi cuerpo
Hoy da lo mismo
Su caballería ha destruido gran parte de los jardines
Con bolas de acero me revientan
Sobre mis pupilas, ejército japonés ha convertido
Mi humilde casa en un palacio
Yo cago afuera de la puerta
Ya no me dejan entrar y admirar el atardecer en mis balcones
Se han adueñado de cada palabra
Las han enterrado en ollas de barro
Y vertido sangre de ganado y gallinazos

La verdad es una telaraña codiciosa
Cuando el alga sabor pájaro de polvo
Sea engullida por los maestros del placer, o del dolor….
Hoy da lo mismo
Veré mi número arcaico impreso en mi antebrazo
Me he disfrazado de alemana, japonesa, rusa
Y profesora de literatura
Pero sólo advierto que soy el deseo enfermo
De poder o de sentir
Hoy también da lo mismo.




Miedo al agua

Me sugirió que me metiera al mar, dijo que allí me aliviaría del terrible calor y que incluso si nadaba unos cuantos metros, mi cabeza estaría liviana y podría decidir en paz.

Me subí a la roca y vi las olas fuertes de Chérrepe, a veces se ponen así poderosas, me encanta el olor del mar y su fuerza, lo miro, me mojo las piernas. Pero temo mucho tirarme a su infinito.

Moriré mientras esté disfrutando del mar y de su cuerpo. Por eso no me arriesgo … aún no es tiempo de marcharse.



Un pez me invoca

Un pez es un juglar de madrugada
En la repisa hay restos de una cola de porcelana de peso
Mi acuario está roto
Vacío
Temo que no vuelvas, no lo voy a decir
Estoy seca sin ti y en ti me ahogo
Mis branquias, mis escamas
Hay días en que soy mujer y camino, cocino, escribo
Tengo miedo al agua y no me mojo.
Cuando soy pez, soy tuya. Vuelvo a Chérrepe y a la roca.
Te espero en las tardes. 





Reencarnación


El árbol de pie
expulsa fantasmas
El árbol cadáver.

He venido otra vez en forma de sal.


Fósiles carcomidos,

peso de amores muertos
(Dios me mira de reojo por las persianas.
Dios volvería a vivir si sintiera mi fe)





El Gallo Rojo


a Wata, In Memoriam



Se muere el Perú

Como los ajos
este albur de camisas
con maestría cortadas.
Las aventuras de fierro.
Barrocas.
Incesantes.
La pintura manchando mis ovarios.
Ahora el sushi se ha vuelto idioma
del pueblo
y mis tallarines poderosos
esperan en una olla olvidada.

Papá dijo que odiara a los japoneses

como dicen que odie a los chilenos.
Más,de tanto amor.
no encuentro diferencias
entre el cerezo, la sakura, la flor de loto y el olivo:
Jesucristo tamiza en el Atacama
semillas de uva colorida.

Se muere el Perú, Wata.

y sólo recuerdo lo que dijiste de mi tía:
"Estaba buena tu tía Carmen,
no parecía china".
Sonreí sin ofenderme, porque en el Perú nadie
parece nada.

Había un chifa.


Tomabas sopa wantan

con tus amigos chinos,
y mientras e buscaba un emblema
que superara él centímetro y medio
de diferencia en los párpados,
un gallo rojo
emitía un sonido mas fuerte que la nada.

Se nos muere el Perú.

El canto del gallo volverá cuando vuele la piedra



***
3 poemas inéditos de Julia Wong


La niña del agua

Estaba allí y no supe qué decirle, su mirada me  atravesaba turbia, tan penetrante, casi atacando cada poro cálido  inusitado a desmentirme que Lima era una ciudad costera y fresca porque el mar estaba a la vuelta de la esquina.

Mi casa se había  inundado y yo salí a caminar por el malecón. Estaba poco más que triste con las noticias del huayco, me había deprimido de sobremanera. En medio de la desolación, supe que tenía que volver a mi departamento a resolver el problema del agua.

Aquella foto de una niña ahogándose allá por milnovecientosochentaidos, cuando ese fenómeno del Niño costero había destruído el puente precario que cruza el río Chamán, no podía salir de mi mente.

Nunca quise nombrar las cosas como los otros las nombraban,“corrupción política“, „castigo del cielo“, „revancha de la naturaleza“, „lecciones para el alma“, „apocalipsis sudamericano“, „cambio de era geológica“.

Una satisfaccion insana solía estremecerme al ver la foto de esa niña perdiéndose sobre un tronco de madera mientras el río se la llevaba.

¿Cómo iba a poder reconocer  ante los amigos que eso me daba un placer impronunciable?, observar que la niña se aferraba, sin embargo el agua le ganaba en fuerzas  y ella se perdía en la inmensidad de la riada.

Guardé esa foto por muchos años, tenía predilección en escoger lecturas sobre catátofres provocadas por el agua, vi todos los documentales y películas que llegaron a mis ojos sobre el tsunami en Indonesia, durante tres años vi cientotres videos de youtube sobre la imparcialidad del agua en Java,  toda esa masa de agua destruyendo, como repito encontraba un placer inigualable que nunca supe explicar.

Casi 30 años después, mi hija ha olvidado el caño abierto mientras dormíamos y al levantarnos la sala estaba inundada. El huayco trujillano, de ese Trujillo donde nacieron  Dios y Vallejo, pero tan tan lejanos de esta Lima excesivamente calurosa y poco fresca, me recuerda que es mi madre, también trujillana , la que con sus huesos enclenques  me ayudó a pagar este piso barranquino,donde casi en silencio mi hija y yo secamos las patas de los muebles, exprimimos toallas, tratamos de secar la alfombra con la secadora de pelo. Usamos todos los polos viejos para  dehumedecer un poco el piso  de parquet chusco que empieza a levantarse sin clemencia y de pronto aparece la misma niña que estaba flotando en esa madera semi-sumergida sin piedad en el río Chamán-

-¿Éres tú? -le pregunto.

Sonríe, se sienta en el piso que acabo de secar después de tres horas de arduo exprimir toallas y ropa.

Se estira en el piso, acuosa, enlodada, soberbia y soberana,- Sí, soy yo -dice y vuelve a humedecer el  parquet desgastado y me invita a rehacer su historia para no olvidarla jamás.





Agua intranquila

Escribo un poema sobre la rebeldía del agua /me mojo las ingles y la entre pierna pero no seco mi sed/ Solo se me ocurre la palabra desierto y rasco mis talones.

Escribo un poema sobre el agua que moja mis dedos de rojo, ¿cuando se volvió roja , cuándo?

Escribo un poema sobre la lluvia y el nombre de una ciudad quebrada que no conozco pero me fascina que este mojada/

Escribo un poema sobre un hombre metiendo su mano bajo mi falda en plena primavera alemana, cuando suele llover mucho en el sur del país.

Escribo un poema sobre la lluvia marrón de Macau, el viento se lleva un florero.

Mi padre dice, déjalo, déjalo que se rompa. No importa que se caiga, no trates de  agarrarlo, el viento es más fuerte que tú, el agua nos sepultará.

Escribo un poema sobre las manos callosas de mi padre, tocando mi frente mientras duermo

¿Qué quieres papá?, -le pregunto.

No hay agua dice, incluso después de la tormenta  / arrastra sus pies y su bastón. Dame un vaso con agua. En Macau llueve en los jardines.

El  tiene miedo que nos muramos de sed

Siempre le he temido al desierto /dice

Escribo un poema sobre el agua que chorrea de las calaminas viejas.

La tierra enlodada  encaramándose hasta mis labios secos.

Porque el agua se ha enardecido con todo/ empieza a  introducirse bajo los cuadernos amarillos de los niños a la hora de la siesta.

Los caños revientan/

La noche sufre y parece olvidar la felicidad de sus átomos graves/

Agua agua agua/

El agua parece crecer como sábana, camión, ambulancia, helicóptero, sudor de  fierro, ácido de verano eterno que nos domina, óxido del amor que corroe la falange rupestre.

Gota a gota se moja el colchón donde la perra rabiosa mordió a su cría/

Y mojamos nuestros venenos en la trampa de la nube onerosa que domina la vigilia.




Trece

Este dado eterno que el Agua primera convoca / sacando la furia de la entraña que parece adormilada. Este número que al tirar los cubos sagrados a la superficie se repite, grita trece/ trece /trece/

Y así la en-sima destructora de la vida que se ensaña con la sangre requerida para la próxima cosecha de hombres sabios, endometrios que sabrán guarecerse en pilares sobrios y constantes. Aquí no hay nada. Aquí nunca hubo  nada, sólo este triste trece eterno, del dado más sangrante que se lava a la distancia





-

7351.- MELISSA GHEZZI


Melissa Ghezzi 
Lima, Perú 1975
Poeta y Arquitecta. Publicó los poemarios Universo de Mujer (2005) y Les Motiv…bitácora de una boda (Mesa Redonda, 2008) y es coautora de la Antología Voces para Lilith. Literatura de temática lésbica en Sudamérica (Estruendomudo, 2011). 

Obtuvo el Premio Dorian y Visibilidad Lésbica 2007, la primera Mención Honrosa del Premio Nacional Poeta Joven 2008 con el poemario inédito Bendita eres, y considerada "Revelación poética 2008". Sus poemas son parte de Poetas peruanas de antología (Mascaypacha, 2009). Paralelamente crea y dirige la Fundación Abriles, desde donde trabaja la visibilidad lésbica.




Dom. 18 de enero

La abuela,
mujer sabia y rebelde,
ama las uvas y los cuentos
así como ama vernos
tomadas de las manos.
Nos faltan las horas
para entretenernos a escondidas,
picando anécdotas jugosas.
Nos midió cuidadosamente
de cuello a pies
para tejer los dos vestidos.
Pidió siete madejas de hilo crema.
Aconseja que colguemos
piedra translúcida
de cuellos, manos y orejas
para que luzcan al brillo
del sol de mediodía,
entretenido con sus años,
caminemos descalzas al altar
así se cuelen los cangrejos
y llevemos girasoles de bouquet.
El abuelo la enamoró
con sus pétalos amarillos
y sus ojos gigantes.






Dom. 14 de diciembre

No vengo a ofrecerte
mi cuerpo almidonado.
No traigo remedios para los años
ni canciones fabricadas para la nostalgia.
No he traído flores
no he traído chocolates
ni una cena a velas
ni tatuajes en mis senos
ni la luna por encargo
de divinos elefantes.
No he comprado arte
de supermercado
ni he envuelto
un recuerdo diminuto
amarrando con soguillas
mis intentos.
En cambio, te ofrezco
mis versos domesticados;
pura y ufanamente tuyos.
No hay maleficios;
no hay recetas
Sólo esta voz temblorosa;
solamente
esta silueta descubierta.






Dom. 19 de octubre

Quien pueda excitar
mis espacios más puros,
no lleve disfraces
el día que se anuncie.
Quien toque mis venas
sin tocar mis bellos
buscándome debajo
de alfombras de sabiduría.
Quien ordene cada esquina vacía
con carácter de urgencia;
me ate y desate
sin víctimas
ni descuidos.
Quien me escriba si viajo,
un poema por hora
y amanezca siempre
con una sonrisa ante lo adverso.
Quien transite conmigo
las calles de Lima
con manos entrecruzadas,
siendo sólo nosotras
y que importan las arrugas
si dormidas
vestimos el mismo abrigo.

“Les motiv… bitácora de una boda” (C.C.España y Mesa redonda, 2008)






Reemplazo la piel

Reemplazo la piel,
mi envoltura,
por una liviana película de agua
transparente, líquida y sutil.
Mis órganos excluyen las barreras.
Las barreras se diluyen homogéneas.
Los sentidos escapan tímidamente.
Reflejo mis sistemas,
mis músculos rendidos,
palabras calladas y austeras,
ritmos detenidos.
Y aún cuando sublima
una esclava soledad
el equilibrio asoma cadencioso
para seguir reemplazando la piel
por una película liviana,
líquida y sutil.

Universo de Mujer (Edición personal, 2005)






Amo enterrar cuatro dedos en arena,
deslizarla en mi palma,
empuñarla hasta ceder,
los doce primeros minutos de la siesta,
oler a hierba mordida por cuchillas,
Amo el triunfo del sol en mi verano,
cerrar puertas como historias,
como ciclos,
alinearlo todo paralelo y equidistante,
mojar mis pies en agua tibia de rosas,
Amo el microsegundo si existo





Universo de Mujer 2005


Errores y diluvios

También te usaré.

Repetiré errores y diluvios,
beberé el tacto de tu tacto,
abusaré de tus flujos,
de tus hechizos,
de tus embrujos.

Entonces,
postergarás tus temores,
entregarás tu vientre,
absolverás tu frigidez,
penetraremos en la muerte.





Penúltimo beso

Bastan mi tacto
rozando el noreste de tus comisuras;
una palabra
frente a tu rostro semidespierto;
una fragancia de paz en tus oídos;
un beso,
tantas veces penúltimo.

La luz apagada por si mi piel se enciende;
fijando una cita con tus cinco sentidos;
tus párpados desnudos,
tus diablos dormidos.

Mi izquierda a tu derecha
si te declaras rendida;
la puerta entreabierta, nota acertada;
un “te amo” recurrente,
causal de mis motivos
y alertando mi presencia
mi índice en tus rodillas,
recorriendo tus certezas
...para que enciendas.





La otra poeta

Mi escritora
deshila la palabra
envolviéndome en su madeja.
Se atreve a superar mis años,
y el exceso es totalmente
proporcional al deseo.

Su ventana de aluminio delata un octavo piso.
Enmarca el talud de la bajada al mar
tapizada de verde,
Más allá, la espuma en la orilla.

A la lectura del séptimo poema,
la humedad intimida,
más tacto y menos textos.
Recitamos lo escrito por los índices
en los espejos de los techos,
y así matamos dos placeres
en un solo disparo.

Deliciosa fruta de domingo
por la mañana
devorada por dos cuerpos.



7350.- EMILIANO TAVERNINI


Emiliano Tavernini
Nació en Olavarría (Argentina), el 26 de junio de 1985. Cursa el profesorado en Letras en la Universidad Nacional de La Plata.
Autor del libro: Prolemario, (2012) 
WEB DEL AUTOR: http://elcuchilloenlacultura.blogspot.com.es/







Sabores de amor

Me pierdo en tifones de piel,
bamboleo
y agito mi materia oscilando
entre la carne ardiente
y cielos abiertos
a tus jardines
flotantes.

Me absorbe la inocencia.
El tenso falo
desgarra
célula por célula
la inmensidad latente.
Tras las cálidas mareas
circunnavegan          
caravanas de dulces orgasmos.

Espesos océanos invaden la esencia.

El ardor se hace fuego,
el ritmo
nace y renace entre tus piernas,
ranitas de estanque
nocturno
que se retuercen y saltan,
empujan
suben y bajan…

…las cuerdas vocales
comienzan a desatarse,
saboreando el clítoris
que descansa en tus labios
oigo vibrar tu alma…

El aire es sucio,
el sabor ácido.
Mi pecho
demasiado pequeño,
estalla.

El mundo gira, se derrumba
oigo el temblor.
Busco el equilibrio
y descargas eléctricas
sacuden las extremidades que arquean los pies.

Quiero correr al origen.
Quiero dormir en tu vientre.
Quiero morir bajo el amarillo de tus ojos
porque jugamos en mágicos parques,
bajo la luz del amor
nos ensuciamos.
Por suerte
nadie nos reta.

Aferrado en tus brazos
pierdo razones,
y entiendo.




Agustiniana 5

Entramos, la luz se cortó, tal vez presagio,
tal vez cábala de lo que no debe ser, o debió, o debiera.
Te hablé, me contestaste, reímos. Me anime a mirarte.
Te desnudé, floté, volé, quise hundirme en tus ojos, lástima que no hubiera agua,
sólo la sequedad de sonrisas.
Café, sorbos azucarados por la distancia, bar alma de tango.
Éramos melodías y nuestras palabras interjecciones y suspiros,
las letras mas hermosas,
Ferrer reducido a poroto, Manzi un fulano y así sucesivamente.
Tu boca. Yo evité mirar el reloj, la muerte,
sin embargo en la blancura de tu rostro veo los segundos y las arruguitas que no conocí,
las que te besaron otros labios de los que me hablas como a la pasada.
Yo prefiero olvidar. Reímos.
Al fin se sienta la confusión a nuestra mesa, ansío esos segundos que no poseí, ansío esos días tuyos
que se nos fueron.
Ya sos grande, lejana observo a la nena que fue muerte pintada de vida,
que fue amor pintada de sol.
Te  apuras a pagar, el tiempo, al fin supe que existía.
El tiempo,
(ma’ que física ni que mierda, esa tarde en la mesita del bar se olía tiempo,
se veía tiempo). Me revelaste la fugacidad de la manera más desesperanzada.
Me hubiera gustado que me pongas un nombre.
Salimos.
Nos perdimos en la masa, inútil intentar demorarte como en el bar.
Un abrazo en la parada del colectivo.
Una última mirada, vos de espaldas.
Un suspiro.
Artículo Indeterminado
como ser humano
patea una lata de cerveza.





I.1

La sol
tan parecida a soledad
a soliloquio
de náufraga baldosa
pisada por quimeras,
estandartes de tu rostro.

El luna
tan diferente del estío,
de cuerpos orgiásticos
flotando en la arena,
salvo tu traslúcida figura,
salvo tu virginal semblante
espiga de amor.







VII. Minuto cero

-¡Pará!, quedáte…
todavía no te describí
los colores de la nada
el fluir marino del verde
los lunares naranjas del prisma azul.
-Eso…, sentáte
sentí el dulzor del tiempo
detenido en la distancia.
-¡Pará te digo!
¿alguna vez te hable de la flor?
¿de la agobiante calentura de sus pétalos?
¿del rocío plácido que se desliza por su tallo,
penetrando su esencia
en la tempestuosidad de la mañana?
-¡Vení, mierda!
olfatea el latido de mi agonía
recordá la canción de estas gotas
el ritmo fúnebre en el asfalto, no lo olvides nunca.
-¡Quedáte ahí!, así...
mirá ese relámpago
mirá como me parte el alma
sentí el olor a carne quemada
el ardor de la descarga inesperada
en cada átomo de cuerpo.
-¡Y ahora escucháme!
tocá, sentí el relieve del abandono
meté el dedo y escarba en la cicatriz abierta
de esta ilusión
¡escarbá dale!
lamé el espeso vino púrpura de tu mano,
respirá estas manchas de pulmón tuberculoso,
que brotan de mis ojos hundidos,
ya perdidos.
-¡Te aprieto, sí!, ya te vas, pero antes
oí la aplanadora rodar por mi pecho
escuchá el crujir de cada hueso
de cada esperanza inútil
desgarrada por las astillas óseas.
-¡Vení, acercáte más!,
empujá, seguí enterrando estas cuchillas en mi garganta
¡con fuerza!, procurá traspasarla
que no brote sino sangre, negra sangre
de esta boca solitaria
que no se atrevan los morados labios a gritar te amo.

Ahora si, decapitame tranquilamente,
dejá rodar la cabeza por la vereda,
despellejá el torso y arrancá las entrañas.
Asegurate de que caigan en la cloaca,
que desciendan en las más lóbregas profundidades.
Ahora si, ya está, ¿viste que fácil era?
Andate si querés, ya sos libre,
decime que nunca me quisiste, repetilo tranquila.

Camina hasta la parada
camina serena
suave
hermosa
como nunca, sin apuros
y toma el 70
por los buenos tiempos aunque sea.






Mutar

¿Porqué no ser árbol?
y despertarme en el arrullo
con una vida verde y frondosa
estática.
Dejar que me penetre el viento
Dejar que la lluvia recorra
el laberinto de mis entrañas
Sentir cosquillas octosílabas de insecto
Desnudarme impúdicamente ante la luz
Bañarme en la altura
Reír en primavera
Ser sombra del amor
Ser testimonio fiel de la historia
Ser esperanza
Ser arte
Ser
cualquier rutina o azar
alejado, en conjunto
o presente acá
con mi corteza y mis decenios.
Esperar una muerte seca y lenta,
tal vez morir mártir
para devenir mesa o escarbadientes.
Ser Árbol
y no este cuerpo destructivo
inquieto
inútil
triste.