miércoles, 31 de julio de 2013

MAUREEN N. McLANE [10.305] Poeta de Estados Unidos



Maureen N. McLane

Poeta.
Fecha de nacimiento: 24 de diciembre de 1967, Upstate New York, EE.UU.
Educación: Universidad de Harvard, Universidad de Chicago, Universidad de Oxford.
Nominaciones: Premio Nacional del Libro por Poesía, en 2003 ganó el Premio Nona Balakian el National Book Critics Circle a la Excelencia.
Es autora de los libros de poesía: World Enough (2010), and Same Life: poems (2008); and This Blue (2014); as well as the poetry chapbook, This Carrying Life (2006). 
También ha publicado dos libros de crítica literaria, Balladeering, Minstrelsy, and the Making of British Romantic Poetry (2008) and Romanticism and the Human Sciences (2000) y coeditado The Cambridge Companion to British Romantic Poetry (2008).



TODO BIEN

un 'hermoso día'
no pasó nada
y nada iba a pasar
el viento agitaba hojas
que no caían
el bote amarrado no navegaba
& la lluvia caía
sobre la hierba
todo estaba lleno
incluso el vaso vacío

*

una 'hermosa rosa'
ningún signo de mujer
sino el ano suculento de un muchacho
en una lírica persa
llámese ranúnculo
o camelia
no más plegados
que una rosa
cuyos pliegues tu nariz
ahora examina

*

la promiscuidad de
la montaña
cualquier nube puede tomarlo
cualquier sol puede tenerlo
todo vale 
el pacto de hoy
y de mañana

de This Blue: Poems, Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2014
Traducción de Silvia Camerotto


ALL GOOD

a “beautiful day”
nothing happened
and nothing was going to happen
the wind shook leaves
that did not fall
the moored boat did not sail
& the rain fell
on casual grass
everything was full
including the empty glass

*

a “beautiful rose”
no sign of a woman
but a boy’s succulent anus
in a Persian lyric
call it ranunculus
or camellia
are they not more enfolded
than the folded rose
whose folds your nose
now probes

*

the mountain’s
promiscuous
any cloud can take him
any sun have him
it’s all good
today’s assent
and tomorrow’s



ODA

Triste en la cama leías a Horacio 
la oda en la que un amante viejo suplica 
no ser inflamado otra vez 
por un amor perecedero

y una lágrima escapa de su ojo
y una lágrima escapó de tu ojo.
Yo estaba loca por vos y era imprudente
Me alegra amor decir esto

Estaba afligida y te afligía.
Tené cuidado con lo que deseás
me advertiste. No fui cuidadosa
y al final gracias a dios vos tampoco.

Los encantos que narré
las canciones que canté
fueron iluminados por una luz
casi completamente impersonal.

Sin embargo, qué somos sino vehículos
de olas que no percibimos directamente
salvo en esos días en que la luz que se inclina
y nos rodea los cuerpos se convierte en nuestro cuerpo
- los amantes arden en la pira.




ODE


Sad in bed you read Horace
the ode in which an aging lover pleads
not to be inflamed again
by a perishable love

and a tear escapes his eye
and a tear escaped your eye.
I was wild for you and heedless
I am glad love to say this

I was afflicted and afflicted you.
Be careful what you wish for
you warned. I was not careful
nor in the end thank god were you.

The charms I recited
the songs I sang
were lit by a light
almost completely impersonal.

Yet what are we but vehicles
of waves we never directly perceive
except those days the light bending
around our bodies becomes our body
—the lovers ablaze on the pyre

Traducción de Tom Maver





Best Laid


it’s clear
the wind
won’t let up
and a swim’s out —
what you planned
is scotched.
forget the calls,
errands at the mall —
yr resolve’s
superfluous
as a clitoris.
how miraculous
the gratuitous —
spandrels,
cathedrals.
on a sea
of necessity
let’s float
wholly
unnecessary
& call
that free

Source: Poetry (September 2013).





Contact


and sex once
a day a week a
month a year
goes by and one
hyacinth only
returns, frail
blue against the militant
grass that does cover all
in the residential
precinct of the
New England town
its roads long paved
old Indian trails the steps
they took toward
us the first
exchange for a fish
two biscuits

"Contact" from World Enough. 





Every Day a Shiny Bright New Day


it’s good not to drink
it’s good not to piss
in the sink & it’s good
not to think

the clarion ring
of   a glass clinking
with ice good to hear it
fade into a past
you can’t sing

your dumb blues
is over. admit
it was always
borrowed. you paid
no dues you did
no time

but the time spent
sodden. what you thought
I think. your
higher power’s
drunk. god’s
the biggest alky
in the sky

the clouds are whiskey
sours passing by

Source: Poetry (September 2013).








.



SAFIEVA GULRUKHSOR [10.304]


SAFIEVA GULRUKHSOR 
Poeta, prosista, investigadora, traductora, periodista. Nació en 1947 en Yakhtch (Tayikistan). Estudió Filología en la Universidad de su país (1968). Ha publicado más de 50 libros: poesía, prosa, teatro, traducción… Su primer poema fue publicado cuando sólo contaba 12 años de edad. Ha trabajado durante años como redactora jefe de distintos periódicos y revistas de Tadjikistan. Sus poemas reivindican la libertad de la mujer, la libertad espiritual, el lugar del hombre sobre el planeta como un individuo. Gulrukhsor está distinguida con muchos premios de su país e internacionales. Escribe en tadjik y en ruso. Es la poeta nacional de Tadjikistan y fue la primera persona que escribió una novela femenina en Asia Central. En 2004 se editó un libro de sus poemas escogidos con más de mil páginas.





Matar la mujer es matar la palabra

Consagración de la muerte de la poeta Nodiya, asesinada ferozmente por su marido a primeros de noviembre de 2005 en Guérate (Tadjikistan), donde habitaba y realizaba estudios en la Universidad.


¡Oh, de nuevo en diez siglos,
En el corazón lleno de odio y del amor de Oriyono*,
Se mató todavía una libertad,
Se mató a la joven Robiya* que, aún, casi no era de este mundo,
Se mató ferozmente a Nodiya
Repitiendo los hechos, después de mil años de inocencia,
Se mató, una vez más, a Robiya!

¡Para que la diminuta chispa no se apague en el hogar de la nación
Para que el pequeño fuego no encienda el corazón de la oscuridad
Para que llore el niño encanto de la palabra
Para que la palabra suba de nuevo al pedestal de la palabra
Se mató, una vez más, a una enamorada, se apagó la antorcha ardiente
Y en el libro del amor, oh dolor, de nuevo se mató una poesía!.

¡Matar la mujer es matar la palabra 
en la tierra que da nacimiento a los poetas y los mata, viniendo a ser un antiguo 
 oficio…!
¡Robiya, Tohira y también Nodiya ¡
¡En el parterre ajado del Oriyono, la mujer es una flor despojada de primavera.!

Yo, que escapé un centenar de veces de las garras de la muerte,
Soy una deudora eterna de la vida y de los vivos,
De la mudez de mi lengua, de la debilidad de mi pujanza
Estoy muda delante del dios de la palabra, estoy miserable y deshonrada
En el cementerio de los tristes y mudos ruiseñores,
Sobre el pastor-féretro de las mujeres-ángel
Delante de las tumbas de mis cuñadas -poetisas- matadas por la ignorancia.
Como una campana, como una granada nunca explosionada,
ofreceré mi corazón sangrante,

Para que explosione, para que cada pedazo de mi corazón por centenares de
 lenguas 

Solloce de orgullo y se eleve al amor de las mujeres.

Que cada gota de sangre queme la humillación, la perfidia, oh dios.
¿¡Podrán volver a ser videntes los ojos orientales ciegos de ignorancia, de cólera…?!



Nota de la Autora: Oriyono: Actuales Iran, Afganistán y Tadjikistan..

Nota de la Autora: Robiya, Tohira, Nadiya, grandes mujeres
poetisas “persophones” que fueron asesinadas en
diferentes siglos solamente por ser mujeres.
Es poco probable encontrar un hecho tan honesto
en la historia de la literatura mundial.


Traducción del Tadjik (Tadjikistan):
Amal khanoum Gadjieva y José María Lopera







DANZA EN LAS RUINAS
DE LA ALDEA DE UNGERET

Las cejas 
Preparadas para volar, 
Los ojos detrás de ellas,
Las manos dispuestas,
Elevadas en movimiento,
Las piernas las siguen.
El corazón se alza en vuelo,
Y el pene del sol
Se desliza del firmamento.
La lengua está reseca
Es una estampilla pegada al paladar...

Alrededor del eje del torso
El cuerpo gira.
Todo lo que ha muerto 
En esta aldea
Revive en el torbellino de la danza.

Giramos y giramos,
El mundo estaba girando
El demonio, Shaitan*, giraba.
Igual que lo hace el águila 
Sobre las altas montañas,
Descubriendo con su vista a un gamo herido. 

* Shaitan: Satanás para los musulmanes. 






CUMPLEAÑOS

Alguien ha partido 
Para no regresar, 
Por lo tanto nunca ha venido... 
Alguien está regresando con lentos pasos, 
Para no acercarse a mí...

Yo me hallo en la vasta extensión de oscuros cortinajes, 
Cuánta tristeza, 
Cuánto temor, 
Cuánto atiborramiento.

El mundo y sus labores 
No me esperan. 
Nadie me espera. 
No hay cartas, 
Ningún llamado, 
No hay canciones...

Nadie me espera, 
Mi madre no me espera, 
Mi padre no me espera. 
(Han cancelado los vuelos) 
Esta es la fiesta de la soledad, 
Cumpleaños 
Detrás del blanco muro de la soledad... 
¡Es como si el día me hubiera parido!







SOBRE KHAYAM, PARA KHAYAM

No bebas, 
No bebas, 
No bebas, 
No lo hagas por los enfermos, 
No lo hagas por mí.

Las lágrimas de vino, 
Impiden que mis huesos ahora fríos 
Se entibien.

Hace ocho siglos 
Que estoy bebiendo.

Desde el fondo de una jarra 
Para mí misma.

Yo misma, 
Fondo blanco, 
Fondo blanco, 
¡Fondo blanco! 


Traducciones de Esteban Moore
http://www.festivaldepoesiademedellin.org/








JALEL EL GHARBI [10.303]



JALEL EL GHARBI 

Poeta, crítico literario y ensayista. TÚNEZ. Enseña literatura francesa en la Facultad de Letras de La Universidad de Manouba (Túnez). Es autor de: Le poète que je cherce à lire. Essai sur l'œuvre de Michel Deguy, 2003. Le Cours Baudelaire, 2004,Ed. Maisonneuve & Larose/Sud Éditions. Claude Michel Cluny : des figures et des masques 2005.







Las mejillas de la mañana


Es como si las mejillas de la mañana
fueran metáfora lejana, distantes
de pasiones anteriores
y del vigor de los días.
Que no están ya

Mi amada se ha ido:
Las huertas se han llenado de arena
y el ala del pájaro ha caído
en su último mar.
Todo vuelve a ser una metáfora lejana, distante
de las mejillas de la mañana.

Traducción del árabe:
José María Lopera 









Un jour

Je me suis perdu dans ces ruelles
Et tu passais près des couleurs fruitières

Voici les cerises
Voici la pomme

J’ai heurté un passant
Un muletier m’a crié gare
J’ai failli tomber sous les sabots sonores

Je t’ai suivie
J’ai pensé
A qui connut les soleils de Konya,
Les neiges d’Ispahan
Et le chemin de Damas qui mène ailleurs
Je t’ai suivie buvant à la cascade 
De ta chevelure
Mes yeux escaladaient ton corps 
Callipyge
Me suis agrippé à la chute des reins.

-------------------------------

Comme ce chant d’un soir de demi brume
Je savais le leurre de l’amour
Et à l’ombre d’un figuier, arbre-de-l’indiscipline-répulsion-à-l’alignement-arbre-de-l’ingéniosité-qui-pousse-sur-les-murs-la-cime-à-l’envers-qui-voyage-dans-la-fiente.

Je-suis-de-cet-arbre-et-je-n’aime-pas-les-oliviers.

Et à l’ombre d’un figuier qui revient au poème
Tu étais autre
Que toutes les déconvenues de l’amour.

Je leur ai dit
Avez-vous vu ma bien-aimée

Je leur ai dit
Je n’aime pas votre ici
Le sens du bonheur du côté du Nord Est.

Montagne de mon chagrin,

[Si près de mon oreille siffla la première pierre]

Donnez-moi de ce vin que je reprenne force !

-----------------------------------------

Mettez-moi sur la route d’Isola del Liri
Près des jardins
Où se chantaient le soir canta donna et moi je n’étais rien. 

Redonnez-moi de ce vin qui verdit les routes









Extrait de l'Abécédaire du vieux maître soufi Alif

J''aurais pu en rester à l'alif
Au seuil de l'alphabet
Au seuil des chiffres
Parce que l'alif est le un
La droite ligne du matin
La taille élancée de l'amour
Que je n'ai pas encore étreint
La première lettre du Livre
Et du verbe lire à l'impératif
L'alif est dans toutes les lettres
J'aurais pu en rester au seuil
Trouver le pain dans une miette
J'aurais pu n'avoir qu'un amour d'alif
Parce que l'alif dit que toute lettre
Peut devenir alif, que tout peut devenir un
Il suffit que chaque lettre pense très fort
Au grand Amour pour devenir un alif
Alif alif alif



PITSA GALASI [10.302]


PITSA GALASI 

Pitsa Galazi nació en Lemesós (Chipre) en 1940 y estudió Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad Pandion de Atenas. Ha trabajado como periodista de temas políticos en revistas y periódicos, como escritora y productora de la Institución Radiofónica de Chipre (RIK) y, más tarde, como colaboradora en la emisora radiotelevisiva La Palabra. Ha sido galardonada por el Ministerio de Educación de Chipre con el Primer Premio Nacional de Poesía en 1969 y en 1983 y, en 1987, se le concedió el Premio Magna Grecia del Sur de Italia.

Entre sus libros de poemas, excelentemente acogidos por la crítica, figuran: Instantes de juventud (1963), En los márgenes de los tiempos (1968), Ciudad blanca (1969), Árboles y mar (1969), Mosaico (1973), La hermana de Alejandro (1973), Hipnopedia (1979), Los señaleros (1983), El bello Arturo o Arthur Rimbaud en la isla de Chipre (1992) y Las aves de Evstolios y El Encerrado (1997) y, finalmente, Las épsilon de Helena (1998).



Las ésilon de Atenas

Nuestra alma es hiedra en busca de su árbol.
¿Quién su árbol, quién su hiedra?
Elena entera verde florecía
Raíz antigua y fruto de una tierra.

¿Quién nos lastra con galopes ancestrales
De carenas y espumas de olas?
¿Quién mueve los remos en la sangre
Y quién erige la muerte en las horcas?
¿Quién nuestro retorno vierte en los cuerpos
Para que se nos revuelva la hidra en los huesos?
¿Quién ha ungido pequeñas Ifigenias 
Para que propicien nuestros cantos de guerra?
¿Quién entrena dedos invisibles
Para que hagan resonar en los cuencos de metal
Las tribus de los sueños y todo lo fratricida,
Desgarros, separaciones en Carpasi?
¿Quién nos lastra, hiedra mía, árbol mío?
¿Quién decide quién es hiedra y quién es árbol?
¿Quién nos ha lastrado con desvelos
Con juramentos en los párpados
Aun teniendo por cielo la tierra que cruje?
¿Quién la vida y quién la muerte
Y quién concede alas a las palabras?

Nuestra alma es hiedra en busca de su árbol,
Eso dijiste, Elena, tú, mi árbol,
Cansado el oído como hiedra se apoya
En tu tronco verde y escucho dolor
Su savia mece lo libre en las hojas
Y sólo en los poemas responde Dios.

Traducción del griego:
Eva Latorre Broto 



El dolor de Chipre

No sé por qué extraña razón, cuando leo a un poeta de Chipre – Jrysanthis, Mon­dis, Mijanikós, Mijailidis–  me viene a la memoria, inevitablemente, un verso repetitivo y casi visual de Seferis (“Los ruiseñores no te dejan dormir en Platres”) de aquel magnífico poema titulado “He­lena”. Tal vez, porque he hecho coincidir en mí, involuntariamente, el dolor de Chipre y el dolor de Seferis. Así, no pude evitar que me ocurriese lo mismo ante la lectura de los libros de Pitsa Galazi.

Y, en esa lectura, tuve la impresión de enfrentarme a una mujer, entonces desconocida para mí, que combatía con su corazón y con su pluma en dos frentes distintos: en la desolación por su patria, dividida y sin libertad,  y en el amor más tierno e inflamado por su propia lengua. Y mis impresiones se confirmaron cuando leí un texto que sobre ella escribiera Orestis Alexakis: “Que continúe la poetisa su doble combate, duro y difícil. De su conclusión final depende un resultado verdaderamente importante”.

Tras la catástrofe de 1974, los poetas han seguido manteniendo vivos tanto el espíritu eterno de la libertad como la pura actividad creadora, en una tierra de viejas resonancias clásicas, Chipre – donde naciera Afrodita, Cipris –, cuya poesía llegó a alcanzar cotas de extraordinaria belleza durante los siglos XV y XVI (Poemas chipriotas de amor).

No es extraño, por ello, que, consciente de su propia tradición (lugares de Chipre y personajes tradicionales, puramente griegos, como Romanós el Melodo, Alejandro Magno, Makriyanis, Teófilo), Pitsa Galazi nos ofrezca, en sus poemas, una lengua en la que aparecen elementos populares de Chipre y de la canción popular griega, junto a formas y expresiones de lo cotidiano y de la poesía contemporánea. De la misma manera en que se siente responsable, con la utilización de esa lengua, de expresar el sufrimiento (“El hermoso Arturo guardaba silencio / porque sabía muy bien / que de los huesos del dolor / sale la libertad”), los sueños (“Mis manos / son tan sólo dos ramas / del árbol que soñabas”), la inutilidad de las modas poéticas (“Porque las manos de los poetas se han secado / y sus voces no tienen ramas / para que las aves se posen a gorjear”) y el paso del tiempo (“Allí, en donde estaban, al principio, los efebos, / ahora hay arrugas”).

[José Antonio Moreno Jurado]



13

Θἄρθης ν´ ἀνοίξης τὰ παράθυρα
καὶ νὰ καλημερίσης τὰ παιδιὰ στοὺς δρόμους.
Μ´ ἕνα μισοκαμένο τσιγάρο στὰ δάχτυλα
θὰ πῆς
γιὰ τὰ ταξίδια
κι´ ὕστερα
θ´ ἀνοίξης τὶς μεγάλες πόρτες τοῦ τείχους
καὶ κρατώντας ἀπὸ τὰ χέρια
ἕνα μπουκέτο παιδιὰ
θὰ τοὺς δείξης
τὴν ἄσπρη πολιτεία μας.

Ἄσπρη πολιτεία (1969)


13

Vendrás a abrir la ventana
y a dar a los niños en las calles los buenos días.
Con un cigarro medio consumido entre los dedos
hablarás
de viajes
y, después,
abrirás las inmensas puertas del muro
y, agarrando de la mano
a un puñado de niños,
les mostrarás
nuestra blanca ciudad.

Blanca ciudad (1969)



B

Τὸ πουλὶ σιωπᾶγεμίζοντας τὸν ἴσκιο του
νήματα θλίψης
Σκύβω στὸ ποτάμι
καὶ πίνω τὸν ἴσκιο σου
ἀντιγράφοντας τὴν καρδιά μου […]
Ὁ θεὸς περιμένει
ἀπὸ μᾶς μιὰ ἄνοιξη
κι´ ἀνησυχεῖ γιὰ τὸν προορισμό μας
Μονάχα ποὺ εἶπε
πὼς ὑπάρχει ἕνα δένδρο
καὶ μεῖς τρέχομε
πίσω ἀπὸ τὸν ἴσκιο του […]

Δεντρα καὶ θάλασσα (1969)



B

Guarda silencio el ave
llenando su sombra
de hilos de tristeza
Me inclino al río
y bebo tu sombra
copiando mi corazón […]
Dios espera
de nosotros una primavera
y se intranquiliza por nuestra predestinación
Sólo que ha dicho
que existe un árbol
y nosotros corremos
detrás de su sombra […]

Árboles y mar (1969)




Μνήμη τῆς γενιᾶς μου

1

Θὰ σὲ ὀνομάσω Ρωμανὸ
καὶ θὰ σὲ στήσω ὀρθὸ στὴν πύλη
νὰ μελωδεῖς στοὺς τέσσερεις ἀνέμους,
μ´ ἕνα χιτώνα γαλανὸ
ν´ ἀνεμίζεις κατὰ κεῖ ποὺ φυσοῦν τὰ ὄνειρα,
φθαρμένα τὰ τσαρούχια
κι ἡ φουστανέλα ἡ μεταγενέστερη λερή,
γραφίδα ὑστερότερη τοῦ γέρο-Μακρυγιάννη.
Μάταια ψηφιδωτὸ τῆς ρωμιοσύνης καημοὶ
κι ἐγὼ σὲ στήνω μέσ´ στοὺς θόλους
ποὺ τὴν ἀνάτασή τους κόβουν
κοιλιὲς ἐλέφαντα ἐπιβήτορα
Μνησίκακη φωνὴ
Κι ἐσὺ τὸ μερτικό σου Ρήγα μέσ´ στὸ χρόνο.
Θὰ σὲ ὀνομάσω Ρωμανὸ
μὲ δάφνη καὶ σταυρό,
τοῦ Κωνσταντίνου σύντροφο,
τ´ Ἀλέξανδρου φωνὴ
καὶ θὰ σὲ στήσω στοῦ Ὀνήσιλου τὴν πύλη νὰ ξαφνιάζεις,
καθὼς τὰ βήματα ξαφνιάζουν ἀγριοπούλια στὸ Μυστρὰ
καὶ κυπαρίσσια κόβουνε πληγὴ
τὸν οὐρανὸ τῆς σιωπῆς μας.

Ὑπνοπαιδεία (1978)



Recuerdo de mi generación

1

Te llamaré Romanós
y te pondré de pie en la puerta
cantando a los cuatro vientos
con una túnica azul
ondeando hacia donde soplan los sueños,
rotas las zapatillas de soldado
y las enaguas posteriores mugrientas,
pluma mucho más ulterior del viejo Makriyanis.
En vano mosaico de la grecidad, dolores,
mientras yo te levanto entre las cúpulas
cuyas elevaciones cortan
vientres de elefante semental.
Rencorosa voz
y tú, Rigas, con tu porción de tiempo.
Te llamaré Romanós
con cruz y laurel,
compañero de Constantino,
voz de Alejandro
y te levantaré en la puerta de Onísilo
para que te sorprendas,
como los pasos sorprenden
a las aves montaraces en Mistrá
y los cipreses hieren
el cielo de nuestro silencio.

Hipnopedía (1978)




VI

Ἔβγαινε ὁ ὡραίος
μὲ τὸ πρόσωπό του φεγγάρι
νὰ μὲ παίρνει στὴ νιότη μου
τὴν πληγιασμένη ἀπὸ τοὺς χαμούς.

“Αὐτὲς οἱ ρυτίδες”, ἔλεγα,
“εἶναι γεμάτες μηνύματα ἀδιάβαστα”.
Μὰ ἐκεῖνος φυσοῦσε ἀνυπόμονος
καὶ μὲ γύριζε νὰ πυροβατῶ
μ´ ὅλα μου τὰ εἰκονίσματα νὰ διαλαλοῦν τὸ θαῦμα.
Καὶ δὲν μιλοῦσα πιὰ
παρὰ τυλιγόμουν καπνὸς
ἀπ´ τῆς πατρίδας τ´ ἀποκαίδια καὶ ἀνάθρωσκα
νὰ παρηγορῶ μελλοθάνατους.

Καὶ τί ὡραῖος ποὺ ἤσουν
μ´ ὅλους τοὺς στίχους νὰ κουδουνίζουν
κωνσταντινάτα στὴν παλάμη σου!
Κι ἐγὼ νὰ βλέπω τὸν πρὶν ἀπὸ σένα
τὸν δικό μου ἀμίλητο ἔγκλειστο
καὶ τὸν ἄλλο ἐρχόμενο ἐπὶ δόξης
μ´ ὄψεις καὶ κόψεις νὰ λάμπουν
παραδίνοντας τὰ ὀστά τους
νὰ βγαίνει ὅτι ἐσὺ τραγούδησες
αὐτὴν καὶ τὴν ἄλλην ἐλευθερία
ποὺ ριζωμένη στὴν πέτρα ποὺ χτύπαγες
ἔδενε τοὺς καρπούς της στὸν οὐρανὸ
αἰώνων μελλοντικῶν.

Ἀκόμα σ´ ἀκούω νὰ χτυπᾶς τὰ νταμάρια
ὀργισμένος
ραβδοσκόπος τῆς ποίησης.

Ὁ ὡραῖος Ἀρτοῦρος ἢ Ὁ Ἀρτοὺρ Ρεμπὼ στὴ Νῆσο Κύπρο (1992)



VI

Salía el hermoso
con su rostro de luna
a tomarme en mi juventud,
herida por las pérdidas.

“Estas arrugas”, decía,
“están llenas de mensajes ilegibles”.
Pero soplaba con impaciencia
y me daba vueltas para andar sobre el fuego
con todos mis iconos pregonando el milagro.

Y ya no hablaba,
sino que me envolvía, humo
de las brasas de la patria, y me ponía
a consolar a los agonizantes.

Y ¡qué hermoso estabas
con todos tus versos campanilleando
como monedas de Constantino en la palma de tu mano!

Y yo mirando a quien estaba antes que tú,
mi silencioso encerrado,
y al otro que llegó, glorioso,
con brillos de semblantes y de cortes,
entregando sus huesos
para salir, porque tú cantaste
esta y otra libertad
que, enraizada en la piedra que golpeabas,
entregaba sus frutos al cielo
de siglos futuros.

Todavía te escucho golpear las canteras,
irritado
buscador con vara de la poesía.

El hermoso Arturo o Arthur Rimbaud en la isla de Chipre (1992)




Ἐπίλογος

Πόνος βαθὺς ἡ Ἀγιοσύνη
Σὰν τὰ ροῦχα της μοιράζονται
Ὅταν τῆς λιώνουνε κεριὰ γιὰ νὰ γλιστράει
Κανὲνας δὲν ἐξέτασε τὴν ρίζα της
Κοιτᾶνε μόνο τὸν καπνό της ποῦ θὰ πάει

Ἀλλοιῶς τὴν ἑρμηνεύουνε ἀνάποδα
Ληστὲς τὴν ψηλαφίζουν
Καὶ δογματίζουν μέσ´ στοὺς στίχους της
Ἀνάλγητοι μὲ βιοψίες τεμαχίζουν
Τὸν ἑαυτό τους γιὰ νὰ δοῦν στὴν σάρκα της
Καὶ τὰ ὑγρὰ της ποὺ σκορπίζουν

Βαθὺς καημὸς τὸ ἀνείπωτο
Τὸ εἰπωμένο μόνο ψῆγμα
Τοῦ Κόντε Σολωμοῦ ἡ ρεντικότα του
Τοῦ Κάλβου τὰ δεμένα φρύδια

Πρέπει τ´ ἀλύτρωτα λοιπὸν νὰ λυτρωθοῦν
Οἱ σκῆτες νὰ μιλήσουν
Οἱ πυρετοὶ νὰ ἐξατμιστοῦν
Τὰ ἐξανθήματα νὰ σβήσουν

Ἀπὸ τὴν σήραγγα περνώντας σκοτεινὰ
Νὰ δεῖς τὸ ἄλλο φῶς
Καὶ τὴν φωνὴ ν´ ἀκούσεις
Τότε ἐν χορῶ θὰ δεῖς τὸν Ρωμανὸ
Τοὺς ποιητὲς ποὺ μαρτυρῆσαν
Τότε οἱ αὐλοὶ ἀπὸ τ´ ὁστᾶ θὰ σὲ καλωσορίσουν
Τ´ ἄλλα γιὰ κατανάλωση
Γι´ αὐτιὰ ρηχά, μυαλὰ ὀπιωμένα
Γιὰ μάτια π´ ἀντικρύσαν μὰ δὲν γνώρισαν
Τὴν ποίηση τοῦ Ποιητῆ
Τοῦ Ἕλληνα τὴν φτέρνα.

Τὰ πουλιὰ τοῦ Εὐστολίου καὶ ὁ Ἔγκλειστος (1997)




Epílogo

Profundo dolor la Santidad
Si se reparten sus ropas
Cuando se le ponen velas para escaparse
Nadie ha examinado su raíz
Miran solamente a dónde irá su humo

De manera distinta, la interpretan al revés
Bandoleros la palpan
Y dogmatizan en sus versos
Hombres insensibles se despedazan con biopsias
A sí mismos para ver en su carne
Que se esparcen sus líquidos

Profundo dolor lo no dicho
Lo dicho, sólo migaja
Del Conde Solomós, su uniforme,
De Kalvos, las tupidas cejas

Entonces, lo no liberado debe liberarse
Deben hablar las celdas
Debe evaporarse la fiebre
Deben apagarse los granos

Pasando por un túnel oscuro
Verás otra luz
Y escucharás otra voz
Entonces, verás en la danza a Romanós
A los poetas que martirizaron
Entonces, las flautas de los huesos te darán la bienvenida

Lo demás, para consumo
Para oídos superficiales, para cerebros drogados,
Para ojos que miraron sin llegar a ver
La poesía del Poeta
El talón del Griego.

Las aves de Evstolios y el Encerrado (1997)




4

Ἀνάβει τὸ φῶς στὰ ψηλὰ ἡ Ἑλένη
Καὶ γράφει Ὀδύσσειες
Ἀγγίζει τὰ κοφτερὰ
Περνᾶει ἀπ´ τὰ δίκοπα ποὺ θανατώνουν
Καὶ στοὺς καπνοὺς τῆς πυρκαγιᾶς
Κοιμᾶται τὰ πρωὶ
Μὲ τὸ σῶμα της λεύτερο,
Στὸν ἐπίδεσμο τῆς φωνῆς τοῦ ποιητῆ
Καὶ ἐπιπλέει

Ἑλένη, σελήνη, φεγγάρι μου,
Ἑλένη, φανάρι μου,

Ἡ ἄλλη Ἑλένη
Ὑφαίνει ἀκόμα στὸ σώσπιτο
Ἀκούω τὸν κρότο της
Τάκα-τούκου στὰ χραμωτά μου
Γυρίζω ἀνέμη καὶ μὲ τὸ νοῦ σχεδιάζω
Τὰ πλουμιστὰ τῆς συνάντησης

Ἡ Ἑλένη ἡ μικροκαμωμένη,
Ἡ χαριτωμένη, τὸ γελαστὸ πικραμύγδαλο,
Στὴν Αὐλίδα ἡ Ἑλένη
Ἀνάβει τὸ φῶς καὶ χτενίζεται
Σπέρνει ὁ ἠλεκτρισμὸς τῶν μαλλιῶν της ἄστρα
Κρατάει στὰ δώματα καὶ στὶς σκηνὲς τὸν λύχνο της
Ἡ Ἑλένη ἡ ἐγκλωβισμένη,
Τῆς χρόνιας θυσίας καὶ τῆς μοίρας της,

Κάθε νύχτα Αὐλίδα ἡ Ἑλένη
Κάθε νύχτα βωμὸς
Κάθε μέρα ἡ Ἑλένη
Σηματοδοτεῖ στὰ μικρὰ καθρεφτάκια της,
Κάθε πρωὶ τρυφεραίνει καὶ ραίνει
Καὶ σπέρνει τοὺς σπόρους τῆς γλώσσας
Κι ἀνθεῖ,

Κάθε γιόμα ἡ Ἑλένη
Ἀνοίγει ἀπὸ τὸ στῆθος της ἄνεμο
Γιὰ τὰ οὔρια, γιὰ τὰ ταξίδια
Γιὰ τοὺς χαρταετοὺς καὶ τὰ χοχλίδια

Ἡ Ἑλένη ἡ ὡραία, ἡ ἁγιασμένη
Τοῦ ξεριζωμοῦ
Ποτίζοντας τὶς ρίζες καὶ τὰ θάματα

Φτιάχνει τὰ παραμύθια καὶ τὰ πράματα,
Κάθε νύχτα Αὐλίδα ἡ Ἑλένη
Χτενίζεται γιὰ τὸν βωμό της,
Κάθε βράδυ Αὐλίδα ἡ Ἑλένη
Μὲ γερτὸ τὸν λαιμό της

Ἡ Ἑλένη ἡ ὡραία νὰ ὑπερίπταται
Ἡ Ἑλένη ἡ ἀρχαία ἡ πτητικὴ
Γλόγα Πεντηκοστῆς στὴν κόμη της ἀνάβει
Κι ἕνα φεγγάρι ὁλόγιομο κρατεῖ.

Τὰ ἔψηλον τῆς Ἑλένης (1998)



4

Helena enciende la luz en las alturas
Y escribe Odiseas
Roza lo bien afilado
Pasa por los dobles filos que matan
Y en los humos de la hoguera
Duerme por la mañana
Con su cuerpo libre,
En el vendaje de la voz del poeta
Y navega

Helena, luna, lunita mía,
Helena, farol mío,

La otra Helena
Teje todavía en el desván
Escucho su ruido
Taka-tuku en mis mantas de lino
Vuelvo la devanadera y con la mente esbozo
Los adornos del encuentro

Helena, la pequeña,
La agraciada, la sonriente almendra amarga,
Helena, en Áulide
Enciende la luz y se peina
La electricidad de sus cabellos siembra estrellas
Sostiene en las casas y en las tiendas su lámpara

Helena, la enjaulada
Del sacrificio antiguo y de su destino,

Helena, cada noche Áulide,
Cada noche, altar
Cada día, Helena
Pone señales en sus pequeños espejitos,
Cada mañana, enternece y riega
Y siembra las semillas de la lengua
Y florece,

Cada mediodía, Helena
Abre el viento de su pecho
Para lo favorable, para los viajes
Para las cometas y los guijarros

Helena, la hermosa, la santificada
De la separación
Regando las raíces y los prodigios

Construye las leyendas y las cosas
Cada noche Áulide, Helena
Se peina para su altar,
Cada tarde Áulide, Helena
Con su cuello inclinado

Helena, la hermosa, planeando
Helena, la antigua, la volátil,
Enciende llama de Pentecostés en su cabello
Y sostiene una luna completamente llena.

Las épsilon de Helena (1998)

© Pitsa Galazi · 1969-1992 | © Traducción: José Antonio Moreno Jurado [Cedido por el traductor · Dic 2013].


    



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