martes, 21 de mayo de 2013

TONJE KELLER [9863]



TONJE KELLER
(Londres, Inglaterra, 1972)

  Pasó en Londres su infancia y adolescencia. Tras recorrer gran parte de Europa, se hizo arquitecta en París y vive desde 1998 en un pequeño pueblo de Málaga, donde comparte el tiempo entre su profesión técnica y su interés por la literatura. Desde 1999 ha colaborado con diversas revistas culturales de Málaga, Murcia y Madrid. Su voz es ya casi imprescindible en muchas conferencias y tertulias que sobre la nueva poesía tienen lugar con el cambio de siglo.



  Sus primeros poemarios en inglés muestran versatilidad temática. Si bien todavía se resiste a escribir en nuestro idioma, colabora activamente en sus traducciones. Ha publicado Victorian London (1996), De la langue la plus belle (1996) y Scenes of disaster (1998), traducidas al español en un solo tomo como Amor y desastre (Málaga, Ampuries, 1999).



  Esta selección que ofrecemos pertenece al libro Jamás volveré a ti, integrado por poemas que permanecen inéditos en libro. José Manuel Gallardo Parga los ha traducido siguiendo las indicaciones de la autora.







YA NO ME QUEDAN SUEÑOS

Nací después de que el hombre conquistara la Luna,
después de que las drogas descubriesen su nefasto poder.
Crecí cuando ya se había asimilado el absurdo como expresión del alma,
cuando las miradas no eran ya suficiente para expresar las cosas.
Recorrí caminos ya trazados, senderos abiertos por pisadas anteriores,
montañas misteriosas de folletos de viaje.
Viajé a países lejanos cuya lengua aprendieron en la guerra mis mayores.
Creí tocar mi alma, pero la química lo explica todo.
Ando por lugares, por costumbres, por inercias de otros tiempos,
y me pregunto por qué -si nada hay nuevo en este mundo-
me siento tan abandonada por caminos que ya todos conocen.
Ya no me quedan sueños,
pero cada uno de estos instantes es tan nuevo para mí…





YA NO TENGO NOMBRE

Miro el poema,
y está acabado aquí,
sobre la mesa.
Salgo a contemplar el día,
a contemplar la madurez del día,
el trabajo terminado,
la casa en calma,
el poema ya sobre la mesa.
Me echo a descansar,
cierro los ojos
y ya no tengo nombre.





HAIKU

Tengo una duda:
si te hablan las flores,
si las escuchas.



En pocos versos:
la nada es el poema
de la memoria.



Así el poema:
sentimientos ajenos,
lejanas guerras.



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