viernes, 13 de abril de 2012

6491.- SALVADOR IBORRA


SALVADOR IBORRA
El poeta y docente Salvador Iborra (Valencia, 1978) encontró la muerte la madrugada del pasado jueves en extrañas y violentas circunstancias, aunque fuentes del caso apuntan que pudo deberse a una pelea relacionada con una bicicleta, junto a su domicilio del Barri Gòtic de Barcelona. Sobre las 6.20 horas de la mañana los Mossos d´Esquadra recibieron el aviso de una discusión en la calle Palma de Sant Just y cuando llegaron hallaron el cuerpo de Iborra con heridas de arma blanca. Los servicios de emergencia no pudieron salvarle la vida. Al cabo de pocas horas dos hombres, de nacionalidad marroquí, fueron detenidos por la policía por su presunta implicación en el apuñalamiento mortal del joven escritor.

Licenciado en Filología Catalana por la Universitat de València (UV), Salvador Iborra Mallol (33 años) estaba cursando un máster de Literatura, Arte y Pensamiento en la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, impartía clases en un instituto de Cerdanyola del Vallès y colaboraba como crítico literario en el Diari de Balears.Tenía a su cargo el blog cultural La ruta desconeguda.

Como escritor, había publicado tres libros de poemas. Debutó en el año 2003 con Un llençol per embrutar,ganador del premio Betúlia; le siguió Les entranyes del foc (2005), poemario galardonado con el Domènec Perramon, mientras que su obra más reciente es Els cossos oblidats,que vio la luz en el 2009, se alzó con el premio Jaume Bru i Vidal, trabajo poético calificado por el periodista y escritor Sebastià Bennassar, a su vez amigo del autor fallecido, como el libro de su consolidación. Se trata de poesía discursiva, con mensaje, que gravita en torno a temas como la desolación, la pérdida o la insatisfacción que embarga al ser humano contemporáneo y que llega a tomar forma en versos como "el consol de saber que podíem haver estat feliços", palabras truncadas por tal aciago desenlace.

Salvador Iborra deja como legado tres poemarios publicados: Un llençol per embrutar, Les entranyes del foc y Els cossos oblidats.





Afirmació possible

Encara escoltes música quan l’amor es mor,
és ja molt tard, i van arreplegant les cadires,
voldria tornar-te a mirar, buscar-me un altre
somni per tornar-lo a perdre, un eco breu
com aquella lluna entrant-nos per la finestra.
Les llums s’apaguen i van tancant les portes,
també els ponts, les cases i les autopistes,
la memòria gravitant abocant entranyes
esperant el vespre en una ciutat lentíssima
on la vida fuig on no podem arribar nosaltres.
Aquesta nit és enorme, sembla mentida,
i crec que he d’escriure, quedar-me despert,
deixar sobre el paper alguna cosa inamovible
que algú haja de llegir, una il·lusió, un rumb,
mentre trobe les claus de casa a la butxaca,
mentre prove de respirar i la solitud m’ofega,
i ansiosament mire el cel sense esperar respostes.






Todavía escuchas música cuando el amor agoniza,
ya es muy tarde, y están recogiendo las sillas,
querría volver a mirarte, buscarme otro
sueño para volver a perderlo, un eco breve
como aquella luna que nos entraba por la ventana.
Las luces se apagan y se cierran las puertas,
también los puentes, las casas y las autopistas,
la memoria gravitando vertiendo entrañas
esperando el anochecer en una ciudad lentísima
en la que la vida huye donde no podemos llegar nosotros.
Esta noche es inmensa, parece mentira,
y creo que debo escribir, permanecer en vela,
dejar sobre el papel alguna cosa inamovible
que alguien deba leer, una ilusión, un rumbo,
mientras encuentro las llaves de casa en el bolsillo,
mientras trato de respirar y la soledad me ahoga,
y miro el cielo con ansiedad sin esperar respuestas.





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