viernes, 12 de marzo de 2010

073.- MARÍA CLARA GONZÁLEZ DE URBINA



María Clara González De Urbina 

(Bogotá, COLOMBIA    1952)


Actualmente adelanta estudios literarios en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Integrante de la Junta Directiva de Poesía Sin Fronteras.  Ha realizado talleres de Poesía en el marco de Encuentros Literarios, en diversas ciudades del país. Finalista en el Undécimo Certamen Internacional de Poesía y Cuento breve, Buenos Aires 2012; Mención de honor en la Categoría de Poetas Reconocidos en el concurso Oxford Center / Unión Nacional de Escritores, Bogotá  1997.  Invitada a la cátedra de Literatura del Macalester College en St. Paul Minnesota, EUA, octubre 2003.  Participante  en el segundo Encuentro Mundial de poetas en Paris octubre 2008.



Libros publicados: 



Pulso Interno, Contracartel Editores, Bogotá 1990; Corte en el Tiempo, Centro Educativo Cultural, Washington-Bogotá 1993;  Pasajeros del Viento Trilce Editores, Bogotá 1996; El Lento Trabajo del Olvido Apidama Editores Bogotá 2002;  Eternidad Visible, Común Presencia Editores, Bogotá 2008; Habitar un Umbral, Caza de Libros, Ibagué 2013.






BÚSQUEDA

¿Hasta cuándo la luz en la ventana
y el corazón ansioso
bebiéndosela a sorbos.

¿Hasta cuándo
la cacería de sueños
sin destino.

De "Pasajeros del viento"







CORCELES DE FUEGO

¡Mi corazón
amo de naufragios
no sabe cómo sobrevivir a la esperanza!

De "Pasajeros del viento"







DESAMOR

Las razones
que tuve para amarte
se borraron anoche
en la tormenta

Quedé limpia

Tu olor a huésped
voluptuoso en mis entrañas
se enredó con la lluvia
y se marchó

De "Pulso interno"







DESASOSIEGO

1

Me siento extraña

Percibo el ruido
del tiempo que camina
por mi piel.


2

Siento miedo
de acercarme al instante
en que la red se rompa
y el torrente impreciso
no fluya más en mí.

De "Pulso interno"







DESDE SIEMPRE

Tu paso
-de una sílaba-
por mi larga fila
de palabras vacías
estaba anunciado desde siempre

Tu paso de ecos
como la lluvia
de tu tierra amada
era realidad antes de verte

Tu paso
de cascabel y gaita
era lo que en mi alma acontecía
cuando la visitaban de niña los presagios

De "Pasajeros del viento"







EN LA ESTACIÓN DE UN SUEÑO

Hemos olvidado nuestros nombres
y nuestros pronombres se confunden
y se enlazan..."
Octavio Paz

Tu llovizna y mi niebla
Tu júbilo y mis ojos
Tus ojos y mi vientre
Mis manos y tu cuerpo

En esta estación de un sólo sueño
Mi entrega de agua transparente

Tu fuego
espiral en mis entrañas

De "Pasajeros del viento"







ENCUENTRO

Si la vida
nos regala otro encuentro
te dejaré ser tú
seré
sencillamente yo

Escucharé
la melodía
de tu música
y la mía
cuando se unan

De "Pasajeros del viento"







HUELLA

Esta noche visitaré tu sueño
entraré silenciosa
disfrazada de ola o de tormenta
de lluvia o de gaviota
Caminaré tu adentro y arribaré a tu playa

Cuando despiertes
recordarás a aquella
que compartió contigo
tus "Saudades"

De "Pasajeros del viento"







MÁSCARA

Esta mañana fue difícil
colocarme la máscara
No lograba encajarla conmigo
Tal vez llegó el momento
de cambiarla.

De "Pulso interno"







NOSOTROS

Tu olor a hombre
pasea por mi cuerpo
Tus manos ásperas
calientes
seguras
Mi abandono mi éxtasis

El tuyo

De "Pulso interno"







OLVIDO

Por fin crucé la puerta
que confunde
recuerdos con cenizas
Tu silueta se yergue
ante mí
estática
vacía

Hoy

ya me fue imposible
recobrar tu sonrisa

De "Pulso interno"







OVACIÓN

Este manantial de caricias
no morirá jamás

Será -después de la partida-
paloma
viento
incienso
arena de desierto

De "Pasajeros del viento"







PACTO

Por si acaso llovizna por tu calle
y quieres secar tu cuerpo
entre mis brazos

Por si el silencio te acomete
y recuerdas el lenguaje extraño
que aprendiste a mi lado

Por si regresas
a humedecer de lunas los recuerdos

Por si el trópico te reclama impaciente
entre sus verdes

O por si acaso es de noche en tu morada
dejaré la puerta abierta

De "Pasajeros del viento"







POEMA DEL DESENCANTO

Una tarde cualquiera
con la brisa
llegó para quedarse

Me tomó de la mano

Buscó abrigo
en mi sangre
se prendó de mi piel
perfumó mi tibieza

Con su soplo de hielo
me consume

De "Pasajeros del viento"







QUÉDATE EN MÍ

Ya no luches contigo
guerrero trashumante
Quédate en mí

Escucha la canción
que susurran mis manos y mis senos

Aprisiona la ternura
Apacigua mi arena
ansiosa de mar

De "Pasajeros del viento"







SÚPLICA

Por hoy
dame la mano
para engañarme

Dame tu cuerpo
para saciar mi sed

Por hoy
sólo por hoy
enséñame a mentir
como te mientes
cuando repites

que únicamente el vuelo
de un ave migratoria
te une a mí

De "Pasajeros del viento"








TROVADOR

Tu guitarra y tu canto
aceptan su destino

Tu sangre
galopa por el tiempo
en busca de mi vientre

Tu palabra

se aleja

De "Pasajeros del viento"








UNCIÓN

Borras cicatrices
y ese dolor antiguo
-casi tormenta-
se refugia azorado
en el olvido

De "Pasajeros del viento"








NO ERA UN VIERNES

“Hablarte o deshablarte/dolor mío/
manera de tenerte/destenerte/”
Juan Gelman



No era un viernes para leer a Gelman
y sus hemistiquios dolorosos
No era un día
No era  un viernes para una Carta abierta.

De pronto
una fisura  por donde se despeñan los adioses
todos           todos
los que no se nombran
los que  para siempre se silencian
Esas recordaciones que no tuvieron voz
desapenadas
ocultas.

No es un dolor que pueda conversarse
con dificultad se le respira.

La palabra
A veces: una derrota ineludible.





FRUTO

1

Tres ciruelas
rojas
redondas y sumisas
a la espera
                       brillan.


2

Tres dulces labios
Quietos
en su estambre


3

Su redondez gozosa
cubre el blanco
Triángulos curvados que palpitan.





CUERPO

Testigo silencioso
presente en cada célula
en cada temblor
en cada herida.

Tamiz que vierte savia
cuerpo bóveda
Vórtice del corazón que se marchita
destino que habito
que me sitia en la piel y ancla a la tierra.

Cuerpo que no requiere de noticias ajenas
Pulso
ADN
Sangre que se enciende
Semilla que respira
si bien no alcanza a someter al tiempo.

Cuerpo jardín que se descuelga en cielo
y se constela.






OBERTURA

Algo dentro de mí
─ otro horizonte ─
amanece 
                  y se cubre de infinitas estrellas.

Septiembre me conmueve
y permite la forma que transcurre

Comprendo cada gota:
la lluvia cae
en su sus cristales
justos.

Existir
         es tejer nuestra porción  de cosmos
y esa nimia puntada
será parte de la urdimbre absoluta
que se expande. 





ENTRE DOS LUCES

Entre dos luces se vislumbra el encuentro
el párpado entreabierto anticipa
los archivos de forma el signo de las cosas

Amanece

Y ese otro que mira
que nos mira
desde el espacio inmóvil
se oculta.

En la pupila
el universo continúa su curso
mientras mira.
  










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