sábado, 30 de julio de 2016

LOUISE BOURGEOIS [19.005]


Louise Bourgeois

Louise Joséphine Bourgeois; 25 de diciembre de 1911 – 31 de mayo de 2010), fue una artista, poeta y escultora francesa nacionalizada estadounidense. Conocida por sus esculturas de arañas, que le valió el apodo de "Mujer Araña", es una de las artistas más importantes del arte contemporáneo. Su escultura arácnida más grande se titula Maman y ha sido exhibida en numerosos lugares del mundo, con una altura de más de 30 ft (9.27m).

En la década de 1940, después de haberse mudado a Nueva York con su esposo, Robert Goldwater, se inclinó por la escultura.

Reconocida como fundadora del Arte Confesional, sus trabajos están catalogados como sugestivos de la figura humana, expresando temas como la traición, la ansiedad y la soledad. Su trabajo era puramente autobiográfico y estaba inspirado en su trauma de la infancia causado por el descubrimiento del amorío entre su padre y su niñera.

Escultura de Bourgeois en la exposición grupal "Incidentes Domésticos" en el museo londinense Tate Modern Turbine Hall, 2006

Infancia y juventud

Bourgeois nació el 25 de diciembre de 1911 en París, Francia. Fue la tercera de cuatro hijos de Josephine Fauriaux y Louis Bourgeois. Sus padres eran dueños de una galería que se especializaba en tapices antiguos. Unos años después de su nacimiento, la familia se mudó fuera de París y estableció un taller de reparación de tapicería debajo de su departamento en Choisy-le-Roi, en donde rellenaban diseños desgastados con el tiempo.

En 1924 su padre, un tirano mujeriego, tuvo múltiples amoríos, incluyendo a la maestra y niñera de sus hijos8 De acuerdo a Bourgeois, su madre Josephine, “una persona inteligente, paciente y calculadora” estaba al tanto de la infidelidad de su esposo, pero le fue más fácil ignorar el asunto. Bourgeois, considerada una pequeña niña alerta, almacenaba sus memorias en diarios.9

De niña, Bourgeois nunca pudo colmar las expectativas de su padre debido a su falta de habilidad. Finalmente, llegó a adorarla por su talento y espíritu, sin embargo el cariño no era mutuo, ella continuaba odiándolo por su temperamento explosivo, dominancia en el hogar y burlas.

En 1930, Bourgeois entró en La Sorbona a estudiar matemáticas y geometría, materias que le agradaban por su estabilidad. Louise aseguraba: "mi única forma de obtener paz mental era mediante el estudio de leyes que nadie podía cambiar."

Su madre falleció en 1932, mientras Bourgeois continuaba en la escuela, la muerte de Josephine la inspiró a dejar las matemáticas y comenzar a estudiar arte. Su padre consideraba a los artistas modernos como derrochadores y se rehusó apoyarla. Louise continuó estudiando arte, se inscribió a clases en donde eran necesarios traductores de inglés, de esta manera no pagaba colegiatura. En una de estas clases fue Fernand Léger quien vio su trabajo y le dijo que era escultora, no pintora.

Bourgeois se graduó de La Sorbona en 1935, y continuó estudiando arte en la Académie de la Grande Chaumière, de 1937 a 1938, y en otras escuelas como la Escuela del Louvre y la École des Beaux-Arts. Durante el tiempo que estuvo inscrita en la École des Beaux-Arts, utilizó las infidelidades de su padre como inspiración. Descubrió que su impulso creativo se encontraba dentro de los traumas y tensiones de su infancia.9

Bourgeois tenía el deseo de experimentar cosas de primera mano, y frecuentemente visitaba estudios en París donde aprendía técnicas de otros artistas y ayudaba con diferentes exhibiciones.

Bourgeois abrió brevemente una tienda de impresiones al lado del taller de tapices de su padre. Su padre le ayudó porque había decidido entrar a una profesión centrada en el comercio.

Bourgeois conoció a su esposo Robert Goldwater, un historiador americano conocido por ser pionero en el área de arte primitivo, en 1938 en su tienda de impresiones. Goldwater había visitado la tienda para comprar una selección de imágenes de Pablo Picasso, y "en medio de pláticas acerca del surrealismo y las últimas tendencias, se casaron". Emigraron a Nueva York el mismo año, donde Goldwater continuó su carrera como profesor de arte en el New York University Institute of Fine Arts,8 mientras Bourgeois asistía a la Art Students League of New York, estudiando pintura bajo la tutela de Vaclav Vytlacil, donde también producía esculturas y estampados.

Hasta 1939, Bourgeois había sido incapaz de embarazarse, por lo que, junto a Goldwater visitó Francia para adoptar a un pequeño niño, Michel. Sin embargo, en 1940 dio a luz a Jean-Louis y en 1941 a Alain.

Madurez

Para Bourgeois los inicios de la década de 1940 representaron las dificultades de la transición a un país nuevo y la problemática de entrar al mundo de exhibiciones de Nueva York. Su trabajo durante la época era construido con pedacería metálica y madera proveniente del océano. La impurezas de la madera eran cubiertas con pintura, después creaba hoyos y rayones con clavos, su propósito era expresar alguna emoción. Sleeping Figure es un ejemplo de su trabajo en ese momento, la obra es una figura de guerra incapaz de encarar el mundo real debido a su vulnerabilidad. El trabajo de Bourgeois fue creado desde revisiones de su problemático pasado, encontrando inspiración y catarsis temporal de su niñez y de los abusos que recibía de su padre. Lentamente, ella fue desarrollando más confianza artística a pesar de que sus años medios fueron más opacos, debido a la poca atención recibida en el mundo del arte, a pesar de haber realizado su primera muestra individual en 1945.

Conoció a Miró en París en 1938, antes de la Segunda Guerra Mundial, a pesar de haber admirado y recibido su influencia, no comenzaron su amistad hasta 1947 en Nueva York. A pesar de apreciar su pintura, que consideraba naif, no estimaba su escultura. Ella y su marido estuvieron entre los pocos invitados a un cocktail íntimo que Pierre Matisse ofreció a Miró en una visita a Nueva York en 1965. En el verano de 1966 Bourgeois y su marido viajaron por España y Grecia, visitando los edificios de Gaudí en Barcelona. 

En 1954, Bourgeois se unió al American Abstract Artists Group con varios contemporáneos, entre ellos Barnett Newman y Ad Reinhardt. Durante esa época se hizo amiga de los artistas Willem de Kooning, Mark Rothko y Jackson Pollock.

Como parte del American Abstract Artists Group, Bourgeois transicionó de la madera a estructuras de mármol, plaster y bronce mientras investigaba temas como el miedo, la vulnerabilidad y la pérdida del control. Esta transición fue un giro definitorio. Ella se refería a su arte como una serie o secuencia de días y circunstancias relacionadas entre sí, describiendo su trabajo temprano como el miedo a caer que posteriormente se transformaría en el arte de caer y la evolución final al arte de "aguantar". Sus conflictos en la vida real le dieron el poder de autentificar sus experiencias a través de una forma única de arte. En 1958 (según otras fuentes en 1961), Bourgeois y su esposo se mudaron a una casa con terraza en la calle 22 Oeste en Chelsea (Manhattan), donde ella vivió y trabajó por el resto de su vida.

A pesar de que no consideraba su arte feminista, su tema central era la feminidad. Trabajos como Femme Maison (1946-1947), Torso self-portrait (1963-1964) y Arch of Hysteria (1993) fueron referidos al cuerpo femenino.14 Bourgeois dijo: "Mi trabajo lidia con problemas pre-género, por ejemplo la envidia no es masculina o femenina."

Últimos años

En 1973, Bourgeois comenzó a enseñar en Pratt Institute, Cooper Union, Brooklyn College y New York Studio School of Drawing, Painting and Sculpture. Louise enseñó, también, por muchos años en escuelas públicas en Great Neck, Long Island.

A principios de 1970 Bourgeois era anfitriona de reuniones llamadas “Sunday, bloody Sundays” en su casa en Chelsea. Durante las reuniones, jóvenes artistas y estudiantes recibían críticas de parte de Bourgeois. Sus comentarios críticos sin tacto y su humor negro llevaron al nombre de las reuniones. Louise inspiró a múltiples estudiantes a un arte basado en la naturaleza femenina.

Bourgeois se rodeó de activistas, volviéndose parte de The Fight Censorship Group, un grupo feminista fundado por Anita Steckel. Durante la década de 1970 el grupo defendió el uso de imágenes sexuales en el arte. Steckel argumentaba: "Si un pene no es lo suficientemente bueno para entrar en un museo, no debería ser considerado lo suficientemente bueno para entrar en una mujer."

Robert Goldwater falleció el 26 de marzo de 1973, hecho que provocó un gran cambio en su vida.

Desde 1980 contó con la colaboración del comisario artístico Jerry Gorovoy, que actuó como su mánager. La artista se dedicó desde entonces a crear obras de creciente poder transgresor, fuertemente influenciada por el feminismo y por nuevos materiales.

Consiguió el reconocimiento internacional al celebrar su primera retrospectiva, comisariada por Deborah Wye, en 1982, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Hasta entonces, había sido una figura periférica en el arte, cuyo trabajo era más admirado que aclamado. En una entrevista con Artforum, programada para coincidir con la apertura de la retrospectiva, ella reveló que las imágenes en sus esculturas eran puramente autobiográficas. Bourgeois compartió con el mundo que revivía obsesivamente, a través del arte, su trauma de descubrir que su niñera era también amante de su padre.

Bourgeois tuvo otra retrospectiva en 1989 en Documenta 9 en Kassel, Alemania. Representó a EE UU en la Bienal de Venecia (1993). Sus últimas obras, realizadas en su taller de Nueva York, exploraron las posibilidades más sorprendentes del montaje monumental, como en Spider (1992) y Maman, una araña en bronce de 10 metros de altura que se expuso en 2004 en el Museo Guggenheim de Bilbao. Obtuvo varios premios: Gran Prix de Escultura del Ministerio de Cultura francés (1991), León de Oro de la Bienal de Venecia, Premio de la Asociación Japonesa de Arte (1999), Premio Aragón-Goya (2008). En 1993, cuando la Royal Academy realizó su encuesta acerca del arte americano en el Siglo XX, los organizadores no consideraron que el trabajo de Bourgeois tuviera importancia significativa como para incluirla en la encuesta. Sin embargo, esta encuesta fue criticada por haber omitido a varios artistas, con el comentario de un crítico que dijo que "secciones completas del mejor arte americano habían sido eliminadas" haciendo énfasis en que muy pocas mujeres fueron incluidas. En el 2000 su trabajo fue seleccionado para ser expuestos en la apertura del Tate Modern en Londres. En 2001, expuso en el Guggenheim Hermitage Museum.

En el 2010, el último año de su vida, Bourgeois utilizó su arte para hablar a favor de la igualdad para las lesbianas, gais, bisexuales y transgéneros (LGBT). Creó la pieza I do, que muestra dos flores creciendo de un solo tallo, para beneficiar a la organización sin fines de lucro Freedom to Marry. Bourgeois dijo que "todos deberían tener el derecho a casarse. Hacer un compromiso de amar a alguien para siempre es algo hermoso." Bourgeois fungió como activista a favor de la igualdad LGBT, creando piezas para la organización activista contra el SIDA, ACT UP en 1993.

En el 2011 uno de sus trabajos titulado Araña, se vendió por $10.7 millones de dólares, nuevo récord para una obra en subasta y el precio más alto pagado por el trabajo de una mujer. 

Fallecimiento

Bourgeois murió de infarto agudo de miocardio el 31 de mayo de 2010, en el Beth Israel Medical Centeren la ciudad de Nueva York. Wendy Williams, directora del Estudio Louise Bourgeois, anunció su muerte. Louise continuó con la creación de piezas hasta su muerte; sus últimas piezas fueron terminadas una semana antes de su fallecimiento.

El New York Times dijo que su trabajo "compartía una serie de temas repetitivos, centrados en el cuerpo humano y su necesidad de ser nutrida y protegida de un mundo aterrador."

Su esposo, Robert Goldwater, había fallecido en 1973. A ella la sobreviven dos hijos, Alain Bourgeois and Jean-Louis Bourgeois. Su tercer hijo, Michel, murió en 1990.



LB-0110

  Cuánta violencia hay hoy en ti
   cómo podría saberlo, qué manera tendría yo
   de averiguarlo
   hay maneras.
   ¿Tienes ganas de limpiar, cambiar,
   mejorar, reparar las cosas que te rodean?
   ¿Sientes el intenso deseo de hacer alguna
   cosa, de ir y comprar algo?
   ¿Te interesa algo que ayer
   no te interesaba, que hoy sea nuevo?
   ¿qué has abandonado que ayer
   o la semana pasada te interesaba?
   ¿hoy qué desprecias?
   ¿qué hace que hoy sea un nuevo día?

método de comparación de chequeo de prueba
de chequeo cruzado de pequeños detalles.
Cómo piensas vestirte, con la tristeza y la
modestia del negro, de blanco
juvenil y triunfante, de tu azul y vívido coral
Este fluir de la conciencia, como un
río, siempre igual y siempre diferente
qué partículas, qué colorcitos
algunas piedritas, algunos granos
de arena, algunos, barro, algunas ramas, algunas
flores, algunos peces hoy cálido
ayer helado y mañana fresco
Debes reconocer lo que ya has visto
acostumbrarte, usarlo como mejor puedas.
No tengas miedo de lo que encuentres
nuevo no lo subestimes ni
tampoco sobrestimes.



LB-0513 (c. 1953)

Siempre fui consciente de la 
posibilidad de que el silencio cayera 
como la tapa de una tumba y me engullera
para siempre.
            El silencio invadió la habitación
y yo tenía miedo de oír latir
mi corazón. era un peligro que venía de adentro
y que sólo una incesante marea de 
palabras podía repeler si no
dominar.
escuchar el caos, una cascada.
las esclusas del Marne – Beethoven
un río que arrastra
piedras y árboles

El trueno que pasa
rodando.




I was always aware of a possible silence falling
like the cover of a tomb and engulfing me forever.

The silence overruns the room and I am afraid to hear
my heart beating; this danger coming from inside-
only a continual flow of words can push it aside,
if not control it.
Listen to chaos, waterfall, the Marne locks--
Beethoven, a river that carries rocks and trees,

the thunder rolling by.




LB-0554

mundo cerrado cuyos límites
veo y que puedo
controlar. Allí estoy
a gusto.

¿La vida me está pasando por al lado?
eso hace el miedo
establece la distancia entre
lo inmediato y lo eterno

lo evanescente y lo eterno




closed world of which
I see the boundaries and which I can
control. I am at ease in it.

Is life passing me by?
That's what fear does
establish the distance between
the immediate + the eternal

The evanescent + the eternal

(Cell VI , 1991)




LB-0251 
(fragmento)

(...)
Yo más bien
diría que una vive más por la intensidad de los
afectos que por el tiempo o el espacio.
En el tiempo o el espacio existimos sobre todo
por ausencia ya que nunca podemos estar
en más de un lugar a la vez ni estar
a la misma hora más de una vez
pero siempre estamos con nosotros mismos.
He arrastrado conmigo a Louise Bourgeois durante
más de 40 años. Cada día trajo su
herida y he cargado mis heridas sin
cesar, sin remisión como un cuero
perforado que no puede repararse. Soy una
colección de perlas de madera nunca enhebradas y
de una idiotez perfecta.


Traducción de Jaime Arrambide
extraídos de Diario de Poesía Nº 82, 2011








.

JULIA ÁLVAREZ [19.004]


Julia Álvarez

Julia Álvarez (Nueva York, 27 de marzo de 1950) es una poeta, novelista, y ensayista estadounidense de ascendencia dominicana. Nacida en Nueva York, a los tres meses se trasladó a la República Dominicana y a los diez años regresó a los Estados Unidos, donde actualmente reside..

Tras licenciarse en Filología con matrícula de honor en 1971, decidió iniciar su carrera literaria. Debutó en 1984 con Homecoming, un libro de poesía, género que no ha dejado de compaginar con el de la narrativa. Escribe en inglés por haberse formado como escritora fuera del territorio dominicano. Su obra más conocida es How the García Girls Lost Their Accents (De cómo las muchachas García perdieron el acento), aunque también es autora de las novelas Antes de ser libres, En el tiempo de las mariposas, que dio origen a la película del mismo título, y Cuando tía Lola vino (de visita) a quedarse.

Obra

Ficción

How the García Girls Lost Their Accents. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 1991. ISBN 978-0-945575-57-3
In the Time of the Butterflies. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 1994. ISBN 978-1-56512-038-9
Yo!. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 1997. ISBN 978-0-452-27918-6
In the Name of Salomé. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 2000. ISBN 978-1-56512-276-5
Saving the World: A Novel. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 2006. ISBN 9781565125100(2006)

Para niños y jóvenes

The Secret Footprints. New York: Knopf, 2000
A Cafecito Story. White River Junction, VT: Chelsea Green, 2001. ISBN 978-1-931498-00-5
How Tia Lola Came to visit Stay. New York: Knopf, 2001. ISBN 978-0-375-90215-4
Before We Were Free. New York: A. Knopf. 2002. ISBN 978-0-375-81544-7.
Finding Miracles. New York: Knopf, 2004. ISBN 978-0-375-92760-7
A Gift of Gracias: The Legend of Altagracia. New York: Knopf. 2005. ISBN 978-0-375-82425-8.
El mejor regalo del mundo: la leyenda de la Vieja Belen / The Best Gift of All: The Legend of La Vieja Belen. Miami: Alfaguara, 2009. (libro bilingüe)
Return to Sender. New York: Alfred A. Knopf. 2009. ISBN 978-0-375-85838-3.
How Tia Lola Learned to Teach. New York: Knopf. 2010. ISBN 978-0-375-86460-5.
How Tía Lola Saved the Summer. New York: Knopf. 2011. ISBN 978-0-375-86727-9.
How Tia Lola Ended Up Starting Over. New York: Knopf, 2011.

Poesía

The Other Side (El Otro Lado), Dutton, 1995, ISBN 978-0-525-93922-1
Homecoming: New and Selected Poems, Plume, 1996, ISBN 978-0-452-27567-6 - reissue of 1984 volume, with new poems
The Woman I Kept to Myself, Algonquin Books of Chapel Hill, 2004; 2011, ISBN 978-1-61620-072-5

No ficción

Something to Declare, Algonquin Books of Chapel Hill, 1998, ISBN 978-1-56512-193-5 (ensayos)
Once Upon a Quinceañera: Coming of Age in the USA. Penguin. 2007. ISBN 978-0-670-03873-2.
A Wedding in Haiti: The Story of a Friendship 2012



A VECES LAS PALABRAS ESTÁN TAN CERCA

A veces las palabras están tan cerca que soy
más quien soy cuando estoy sobre el papel
que en ningún otro lado como si mi vida fuera
practicar para la verdadera yo en que me convierto
desabrochada de lo anecdótico e
innecesario y no presionada
a la figura del poema, línea por línea,
el texto real que un niñx podría entender.
¿Por qué me confunde vivirlo?
Aquellxs de ustedes, perdidxs y anhelando ser libres,
que oyen estas palabras, anímense.
Estuve en un tiempo en tantos borradores como ustedes.
Pero brevemente, esencialmente, aquí estoy...
Quien toca este poema toca a una mujer.

Traducción de Gabriela Adelstein



SOMETIMES THE WORDS ARE SO CLOSE

Sometimes the words are so close I am
more who I am when I'm down on paper
than anywhere else as if my life were
practicing for the real me I become
unbuttoned from the anecdotal and
unnecessary and unpressed down
to the figure of the poem, line by line,
the real text a child could understand.
Why do I get confused living it through?
Those of you, lost and yearning to be free,
who hear these words, take heart from me.
I was once in as many drafts as you.
But briefly, essentially, here I am...
Who touches this poem touches a woman.



Collage by Hogret

ÉL: ¡La edad no importa si los dos están enamorados!
ELLA: Eso dices ahora, espera a que te hayas hartado.
ÉL: Mi amor es para siempre. No te voy a decepcionar.
ELLA: Mientes, querido, seguramente me vas a enterrar.
ÉL: Probablemente yo moriré primero, según las estadísticas.
ELLA: La mayoría de parejas se divorcia, según las estadísticas.
ÉL: Mejor amar y perder, que no haber amado.
ELLA: ¡Mejor de espantos quedar curado!
ÉL: Si por la pérdida te riges, mejor ya ni vivas.
ELLA: O mejor soltera y psicoanalizada, pero viva.
ÉL: Me parte el corazón oírte hablar de esa manera.
ELLA: (Con el muchacho entre los brazos, le da la receta 
Contra el dolor existencial, limpiándose las lágrimas con un paño)
Pasa, mi bien, date gusto con este pastel de cumpleaños.

Traducción de Pura López Colomé


HE: Age doesn’t matter when you’re both in love!
SHE: You say that now, wait till you’ve had enough.
HE: I love for keeps. I’ll never let you down.
SHE: You lie, my dear, you’ll lay me in the ground. 
HE: Statistics say I’ll probably die first.
SHE: Statistics say most couples get divorced.
HE: Better to love and lose than not at all.
SHE: Better to read the writing on the wall! 
HE: You go by loss, you might as well not live.
SHE: Or live, single, and psychoanalyzed.
HE: It breaks my heart to hear you talk that way.
SHE: (Boy in her arms, wiping his tears away, 
prescribes the cure for existential ache)
Come in, my sweet, and have some birthday cake.

de Homecoming, Grove Press, 1984 
en Líneas conectadas, Nueva Poesía de los Estados Unidos,
Sarabande Books, 2006 / Editado por April Lindner





Yo ya no filialmente y drapeada
sobre tu regazo,
sino más feroz, mujer, una extranjera
que ningunx de lxs dos conoce demasiado bien:
Red Riding Wolf*, como me he puesto
a llamarla a partir del popular libro
sobre las mujeres salvajes internas
que corren con los lobos.
Hasta ahora la mía no ha hecho
grandes progresos,
cada vez que sale sola,
la niña que lleva adentro se cansa,
la nena se queja que quiere irse a casa,
la heroína quiere a su héroe,
y toda yo termino
en la cama con vos!
Esta vez he venido a hablar
de mi transformación,
no segura de si va a resistir

* juego de palabras entre Red Riding Hood (Caperucita Roja) 
y wolf (lobo) (N. de T.)



I no longer daughterly and draped
across your lap,
but fiercer, womanly, a stranger
neither of us knows too well:
Red Riding Wolf, as I’ve grown
to call her after the popular book
about the inner wild women
who run with the wolves.
So far mine hasn’t made
much progress,
each time she sets off on her own,
the girl inside her tires,
the child whines for home,
the heroine wants her hero,
and all of me ends up
in bed with you!
This time I’ve come to talk
of my transformation,
unusure if it will hold



CASTING

Porfirio nos llevó en el auto a Mami y a mí
al pueblo de montaña de la cocinera
a buscar una nueva muchacha para la despensa.
La cocinera le había dado a Mami el dato
de que su pueblo estaba lleno de chicas,
los hombres atraídos hacia las ciudades.
Anduvimos en el auto hasta el interior,
subiendo un camino empinado, serpenteante,
de rezá-tus-últimas-plegarias.
Me incliné hacia mi madre
como si mi peso pudiera llevar
el equilibrio del auto hacia el otro lado
de la caída vertical que había abajo.
Al final de la mañana entramos
en un polvoriento pueblo de chozas.
Mami bajó su ventanilla
y le preguntó a una mujer vieja,
¿Conoce alguna chica
buscando trabajo como sirvienta?
Pronto fuimos rodeadas
por una docena de señoritas.
Bajo la cantina de techo de paja
Mami llevaba a cabo las entrevistas—
una mezcla de preguntas personales
y tests de inteligencia tipo Esfinge.
¿Tenés hijos, un novio?
¿Le pegarías a un niño si te pegara?
Si te doy 25 centavos para comprar
bananas por dos por 5 centavos,
¿cuántas vas a traer?
Mientras ella entrevistaba yo estaba sentada al costado,
mirando a las chicas;
una de ellas estaría pronto
diciéndome qué hacer,
informando sobre mis inconductas.
La mayoría parecían bastante simpáticas,
haciéndose amigas mías con sonrisas,
exclamaciones sobre mi lindo pelo,
mi ser tan bonita.
Ésas eran las que yo prefería.
Las engañaría con miradas dulces,
mejoraría mi mala reputación.
Mientras entrevistábamos oíamos
al lado del arroyo que fluía cerca
una voz alta y clara cantando
una canción de cuna plañidera...
como si la luz del sol que llenaba
las corolas de las allamandas,
el cielo turquesa veteado
de nubes como plumas de ángel,
el arroyo goteando hacia abajo
por el verde esmeralda de la montaña
hubieran encontrado una voz en su voz.
Escuchamos.  La cara dura de
futura empleadora de Mami
se ablandó con una dulzura tranquila.
La voz se acercó, más alta—
una chica delgada con una canasta
de trapos retorcidos sobre su cabeza
pasó por el costado de la cantina,
ajena a nuestra presencia.
¿Quién es ella?, preguntó mi madre.
Gladys, contestaron las chicas.
¡Gladys!, llamó mi madre
como lo haría durante meses por venir.
¡Gladys, vení a llevarte los platos!
¡Gladys, atendé la puerta!
¡Gladys! la joven giró—
Abruptamente, su canto detenido.

(Publicado en The New Yorker, 12 de junio de 1995)



AUDITION

Porfirio drove Mami and me 
to Cook's mountain village 
to find a new pantry maid. 
Cook had given Mami a tip 
that her home town was girl-heavy, 
the men lured away to the cities. 
We drove to the interior, 
climbing a steep, serpentine, 
say-your-last-prayers road. 
I leaned toward my mother 
as if my weight could throw 
the car's balance away 
from the sheer drop below. 
Late morning we entered 
a dusty village of huts. 
Mami rolled down her window 
and queried an old woman, 
Did she know of any girls 
looking for work as maids? 
Soon we were surrounded 
by a dozen senoritas. 
Under the thatched cantina 
Mami conducted interviews-- 
a mix of personal questions 
and Sphinx-like intelligence tests. 
Do you have children, a novio? 
Would you hit a child who hit you? 
If I give you a quarter to buy 
guineos at two for a nickel, 
how many will you bring back? 
As she interviewed I sat by, 
looking the girls over; 
one of them would soon 
be telling me what to do, 
reporting my misbehaviors. 
Most seemed nice enough, 
befriending me with smiles, 
exclamations on my good hair, 
my being such a darling. 
Those were the ones I favored. 
I'd fool them with sweet looks, 
improve my bad reputation. 
As we interviewed we heard 
by the creek that flowed nearby 
a high, clear voice singing 
a plaintive lullaby... 
as if the sunlight filling 
the cups of the allamandas, 
the turquoise sky dappled 
with angel-feather clouds, 
the creek trickling down 
the emerald green of the mountain 
had found a voice in her voice. 
We listened. Mami's hard-line, 
employer-to-be face 
softened with quiet sweetness. 
The voice came closer, louder-- 
a slender girl with a basket 
of wrung rags on her head 
passed by the cantina, 
oblivious of our presence. 
Who is she? my mother asked. 
Gladys, the girls replied. 
Gladys! my mother called 
as she would for months to come. 
Gladys, come clear the plates! 
Gladys, answer the door! 
Gladys! the young girl turned-- 
Abruptly, her singing stopped.

(Publicado en The New Yorker, June 12, 1995)



La Casa Blanca ha desinvitado a lxs poetas
al té cultural en honor a la poesía
después de que el Servicio Secreto se enteró de un complot
para llenar los oídos de Mrs. Bush con versos antibélicos.
¿Tenían miedo de que lxs poetas pudieran persuadir
a una muchacha sensible que siempre amó leer,
a una bibliotecaria que llena las estanterías con Poe
y Dickinson? O tenía miedo, ella misma,
de ser influida por las arrulladoras palomas, y vivir en desacuerdo
con los chillones halcones de su familia?

Las sirvientas latinas están guardando las tazas
y las cucharas de plata, tristes por perderse
la música* que rara vez pueden oír
en los sagrados salones... El valet suspira
mientras enrolla las alfombras y pasa el plumero a las persianas.
¡Maldición, un poco de Langston sería bueno
en este lugar triste como un mausoleo!
¿Por qué tiene que ser tan blanca la Casa Blanca?
El chef de Baton Rouge está hambriento de versos
no censurados por Seguridad Nacional.

¡NO HAY POESÍA HASTA NUEVO AVISO!

En cambio los salones son aspirados y preparados
para reuniones a puertas cerradas que planean un ataque
contra aquellxs que siempre llevan la peor parte
del silenciamiento: lxs pobres, lxs desamparadxs,
lxs que sirven, lxs que portan poemas, no armas.
¿Entonces por qué temernos, Mrs. Bush?
usted está casada con un tipo más temible.
Le traemos noticias de gran júbilo—
no sólo paz sino poesía sobre la tierra.

(escrito al enterarse de que Laura Bush canceló un té para poetas 
después de escuchar que algunos de ellos planeaban protestar contra la guerra en Irak)

* en castellano en el original (N. de T.)



The White House has disinvited the poets
to a cultural tea in honor of poetry
after the Secret Service got wind of a plot
to fill Mrs. Bush’s ears with anti-war verse.
Were they afraid the poets might persuade
a sensitive girl who always loved to read,
a librarian who stocked the shelves with Poe
and Dickinson? Or was she herself afraid
to be swayed by the cooing doves, and live at odds
with the screaming hawks in her family?

The Latina maids are putting away the cups
and the silver spoons, sad to be missing out
on música they seldom get to hear
in the hallowed halls. . . The valet sighs
as he rolls the carpets up and dusts the blinds.
Damn but a little Langston would be good
in this dreary mausoleum of a place!
Why does the White House have to be so white?
The chef from Baton Rouge is starved for verse
uncensored by Homeland Security.

NO POETRY UNTIL FURTHER NOTICE!

Instead the rooms are vacuumed and set up
for closed-door meetings planning an attack
against the ones who always bear the brunt
of silencing: the poor, the powerless,
the ones who serve, those bearing poems, not arms.
So why be afraid of us, Mrs. Bush?
you’re married to a scarier fellow.
We bring you tidings of great joy—
not only peace but poetry on earth.

Traducción de Gabriela Adelstein






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MEKEEL McBRIDE [19.003]


Mekeel McBride

Mekeel McBride. Poeta de EE.UU.
Mekeel McBride es autora de seis libros de poemas, profesora de inglés en la Universidad de New Hampshire. Ha recibido dos becas NEA.



CALDERO

Una vieja se cansa de su rostro triste
así que llena su tazón de sopa con agua fresca
y mira entonces el pequeño lago hasta que ve
su reflejo flotar allí pero suavizado.
Sonríe, y cuando lo hace,
su tristeza se tropieza en el tazón,
con la sorpresa de verse por fin aligerada un poco.
Luego lleva el tazón a lo alto en la maleza
y lo deja allí para que las lenguas ásperas
de los gatos callejeros lo rasguñen;
para que la luz de las estrellas se repare en él.
Ahora bien, quién sabe si ella es vieja,
o joven, esta mujer que conjura la desesperanza.
Que ríe cuando pela las pieles arrugadas
de las patatas rosadas, las echa luna
a luna en el caldero de la noche: nueva sopa de raíces.



KETTLE

An old woman gets tired of her sad face
so she fills her soup bowl with fresh water
then stares into that small lake until she sees
her reflection floating there but softened.
She smiles and when she does that,
her sadness gets tricked into the bowl,
surprised to be lightened a little at last.
Then she takes that bowl into high grass
and leaves it there for the rough thongues
of homeless cats to scratch across;
for starligth to men itself in.
Now, who knows whether she is old
or young, this woman who tricks away despair.
She's laughing as she peels the wrinkled skins
from red potatoes, drooping them moon
by moon into evening's keetle: new root soup.

Líneas conectadas, Nueva Poesía de los Estados Unidos,
Sarabande Books, 2006 / Editado por April Lindner
Traducción de Zulai Marcela Fuentes



Friend Blue Snake

Light, far away, faltering like a votive at the feet of a blue saint 
who blesses only the most lost of causes. 
The man and woman on a dark path walk home wordlessly 
as if it were an ordinary evening.

But it is the time of the moon fat with maggots; no pearls! 
no pearls! sticky shellac-light calls, falling. 
The time of the starving underground animals up for a feed. 
Time of the masks of sequins cut from the dresses of old dolls,

sewn onto human skin. Something only as evident 
as wind is tracking the humans. Tree-top leaves, 
under its weight, treble and click 
trying to rid themselves of its sour body.

Allowed any power but to touch the earth, what it wants 
is everything—the books 
in the man's bag, pages black and rich as loam, 
secrets written there roots teach the burrowers:

vole, five-hearted earthworm and mouse 
who carries the entire meadow underground 
in memory every time it descends 
into the fragrant dark: bone, seed, star, stone.

Wants the hourglass the woman uses to measure time; sand 
she allowed to slip back to sea, then made another kind 
of ocean in the emptiness. Pollen and saifron 
now sifting back and forth in the glass house no bigger than an egg.

It wants the bees that float behind them night and day 
in disorderly, obedient veils, whispering what 
has been translated 
from lost libraries hidden deep in living flowers.

This shudder through dying leaves, this animal of string 
and rotten meat, this beast 
who dips its tongue in corpse entrails delicately 
as a hummingbird might feed at a fuchsia bloom 
wants to swallow the man and woman

walking home whole: hangnail, finger clipping, heartbeat, soul. 
Says so in a sound like a child's flute, oasis, mesmerizing, 
go to sleep now, it is safe, look,

the ocean, sea glass white and blue tumbling into gems at the edge;
take off your heavy coat, abandon yourself to the azure palace 
of god's first water. Bells in the distance, goat bells, bells 
braided into the shaggy manes of old ponies,

wind chimes chanting away in gold laughter the hungry ghosts. 
But behind it all, the man and the woman hear the whistle, 
decades old, of the death camp trains. Dust falling 
through still air. They hear and turn to each other,

baring the truth of it between them in one look—book of fire, 
then they fall to the ground in one body, 
blue snake, 
every part of that body touching earth, swum forward by earth;

first light, faraway light, a library older than Alexandria 
cool stone corridors welcome blue snake in as desert welcomes 
water 
and because of this, the child tortured then slaughtered, 
left stinking at the side of the road is now carried

into the green breath of the meadow of the oldest story 
and is rinsed there and restored; where tears 
on the cheeks of the late night reader leave no scars, only a slight 
trace of pollen and the black pages of the night books burn with aurora 
borealis.




Some Kisses for Bill

A shooting star-that spine of light- 
sudden in darkness. The lost child starting 
its search for the body grief robbed it of. This kiss, 
the abandoned body 
returned whole.

*

A kiss as gold and clumsy and glad 
as the way tubas 
woo wind through Sousa marches.

*

Rivers spangled with the mystery 
every explorer has bequeathed to deep water.

*

Blissful as a statue's secret gulping of meteors 
the moment after the preoccupied human 
has passed.

*

A kiss like the names carved 
on an old gravestone, filled in with moss. 
From loss, summer 
starting its green territories again.

*

Blue-grey of a heron folding itself 
into the monastery of the estuary; this kiss, how it feels 
to have its solitude fill your body 
with love from the necessary 
invisible ocean.

*

Kisses that touch you the way the symphony 
conductor's hands make love 
to music's body.

*

A kiss that loves you the way a telescope loves starlight.

*

Kiss for the part of you hopeless 
as the suicide who steps off the bridge into an abyss 
that fills quickly with the flat slam of water 
black as your father's anger. No choice 
but to give in to this. The letting go. The failing. 
Then something small, impossible begins 
to happen, just enough wing to hold you. This kiss 
opening.

*

After talking to a woman you once loved, 
who did not, I think, love you, you found a rock 
in a shopping center parking lot. 
“It had been run over a lot,” you said. “It didn't want 
to be run over anymore.”

And you took the stone to a small stream 
where water in one long kiss covered it and kept 
kissing. This is for you, all these kisses 
that know how the stone is just water that stopped itself 
in order to survive. That know how it feels 
to take the unbearable weight 
of such heavy machinery bearing down over and over. 
Then nothing.

A kiss 
like the water you put that stone in, water 
that is a kind of weeping, not just for the loss 
of the woman, whoever she was, but for all of it, 
for what was unspeakable. 
Water like love that doesn't change 
the stone, wear it down or carry it away. Just touches it. 
That's all. Touches it.


Jimmy, Jesus and the Japanese Beetles

The five kids, their parents, the grandmother 
and Jesus sit down to dinner. Pink, dry flakes 
of canned salmon lie on the plastic plates 
like eczema. New burns, from the day's ironing 
rise like small roses on the grandmother's wrists. 

Because they have never seen Jesus eat, they've stopped 
setting his place. He always wears the same outfit, 
the one showing his heart all wrapped in barbed wire. 
Jimmy, who has just turned eleven thinks it looks 
like liver wrapped in bacon and says so. 

His father slaps him across the face then sends him 
out to the darkest part of the yard to say Hail Marys 
and Our Fathers. Sometimes all he has to do is ask 
for the bread. Or decorate his mashed potatoes with peas. 
And he's smacked, shoved off into the dark, 

to undergo penance, he's come to think, for hunger itself. 
He doesn't mind the yard though. Tonight it's quiet. 
Once in awhile a stray dog runs down the alley. 
By street lamp light he notices that Japanese beetles 
have nearly chewed away the leaves of his mother's roses 

and that greenery all gone to rotten lace fills him again 
with a desperate, small sadness. He will not be allowed 
back in to finish his dinner. He thinks of Jesus, 
his beautiful long brown hair, his kind eyes, 
his body that is a body. And Jimmy wonders 

if the point isn't that Jesus has come to the table 
every night wanting someone to remove the thorns 
from his heart and offer him a full plate 
of lamb chops, gravy, peas and potatoes. 
Wanting someone to see him for who he really is. 

And then Jimmy slips his thin hand into his pants 
and touches himself and that pleasure is the only prayer 
he has to offer because for a little while, he is really there, 
like Jesus with a healed heart, like small weeds 
trying to fill the empty yard with any kind of green.





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