domingo, 30 de septiembre de 2012

7960.- PAOLA CESCON




Paola Cescon nació en Buenos Aires, Argentina, en 1965. Cursó el bachillerato con orientación docente y siguió la carrera de Comunicación Social en la Universidad Del Salvador. Es poeta y narradora. Coordinó el ciclo de poesía “Las Vacas Sagradas”, se desempeña como tallerista en el sitio “Ficticia”, comunidad virtual de cuentos e historias y es colaboradora de la “Revista internacional de Poesía de Rosario”. 
Cuatro de sus libros, “Ardenhembras”, “Mutilar Princesas” y “Yerba hay”, de poesía, “Nimiedades” de minificciones, se encuentran en proceso de lo que alguna vez será edición. 



Poemas pertenecientes al libro “Mutilar Princesas”


Tan quijote lo mío

Tus nueve meses gestando otras guerras
parieron un campamento enemigo 
y ahora, sos cancerbero en mi combate de neuronas

nunca supe si nací derrota o victoria
jugaste sucio agitando blasón lácteo 
vaya nobleza, darme de mamar angustia en gotas,
no era mía la batalla que me hiciste crecer a ramalazos

y aquí me ves, en un lugar con no sé qué mancha
lidiando contra molinos que nunca soplaron viento
para poder volar
lejos
de tu tan hidalgo útero 
que me tiene como rehén de no sé qué bando.






Días sin sol ni luna

                            A Guido, Sofía y Lucía y Chiara

Hay días, en los que a la memoria 
se le da por azotar,
porque un movimiento, sólo uno, 
cercenó del volcán la punta 
y ahora soy toda lava 
chamuscando mi contorno y mi entorno

escupo escoria, se desparrama en palabras que escaldan,
esgrimo mi lengua como látigo
emano excremento arcaico, que no tan 
(¡carajo!, ¿es que nunca termino de remar naufragios?)

todo porque, cosa de niños, rompieron la video
y yo había alquilado “Hermano sol, hermana luna”,
ellos, a pesar del estigma 
hacen de San Francisco
se acercan con ternura infinita a mi lepra,
a pura alquimia de hijo intentan redimirme 
pero me alejo, más lejos, más,
no quiero infectarlos

ya del otro lado de mi impuesta cuarentena,
a salvo del fuego
los escucho vivir,
y me pregunto si sólo seré 
un apestoso mal innecesario.





Gárgara de greguería

                                                   “Si un hombre le teme a la muerte,
                                                   ¿por qué se mata? —Por que al
                                                   quitarse la vida, 
                                                   también se quita el miedo.”

                                                           Ramón Gómez de la Serna

Mi lúgubre alma 
de guionista con bajo presupuesto
monta escenas de princesa,
aunque sin trenzas ni torre
espera corceles que ya no pretende azules,
los que asoman en el acto
desenvainan espadas de cartón
cabalgan al viento sus capas de niebla
temen a las acrobacias viriles
gritan -¡corten!- cada cinco minutos
para pelar peine 
y espejito espejito quién es
pero el dragón no es de cuento
y yo
soy una hoguera de miedos

entonces 
harta de películas de cuarta 
busco aniquilarme
ensayo ásperas cárceles 
para claudicar a la corona que compré en cuotas
quimera de impagable cotización 

me exilio en un reinado sin retorno
abro las piernas al infierno que me abraza
imploro un paraíso de candados
y llueven llaves
que masticoatraganto
(ya no bucearé delfines
ya no)

me descompone hasta el escote
tanto metal en el estómago
y diabólica digestión de la memoria diarreica 
me siento con urgencia en otro trono, 
aunque esté frío,
para oler cómo una vez más 
se me hacen mierda los sueños.




De profundis

Deambula en esqueleto
mi humanidad

desprovista de todo
carga al hombro sus huesos
y gime

no hay por dónde
enterrar tanto.





De héroes y otras tumbas

Pareciera ser que competimos
a ver, a ver,
quién se sepultó más en el barro
quién adelantó su pecho heroicamente a la estocada
quién de los dos hurgó con la mente
entre titánicas cantidades de basura,
confesamos entonces
quién más tatuado en lodo
quién más hediondo o quebrado
de quién más evidente la biografía en cicatrices

resultás triunfante
y reclamás como trofeo
el reconocimiento de un dolor mayor
que te habilita a enarbolar banderas
a restregarme el alarido

desde acá
aseada y perfumadita
oculto tajos con la pilcha
silbo bajito un tango
mientras toreo una eterna llovizna de púas,
con mi estandarte hago un rollo
que será más útil en el culo de alguien

vos ganaste
yo, sigo con mano suave podando los rosales
aunque las espinas se incrusten
y la sangre sólo duela de a gotas,
nada homérico lo mío,
silencio mi diaria lucha de alfeñique
y grito Revolución con letras

es lo que hay.





Happy Happy

Jamás sale a la calle
sin enroscarse en la guirnalda de lucecitas
que enchufa a los 440 watts que la recorren
(ella irrumpe, entonces)

la dama se colgó todas las bolitas de colores
su risa imita al tintineo de campanas,
danza entre la gente persiguiendo renos,
esquiando limbos,
pone cara de regalo con papel fastuoso
y moño de antología

pero sólo miente su ateísmo
otea buscando la estrella que no sea fugaz
todavía la ilusa cree
que cada despuntar puede traer un nacimiento


PD: No te dejes seducir por los caireles
no la toques
a veces, le falla la térmica
(da contacto, electrocuta)
no abras el engañoso envoltorio
porque adentro
hay un ovillo de miedos
que alcanza nada más para tejer fracasos.





Odonto-lógica

Usted, masculino, abre la boca bien grande y grita,
exigiendo reparos a su medida, para tapar las caries del tiempo
esos agujeros negros que duelen cuando se mastica vida
porque se fueron llenando poco a poco de basura
y ahora hay presión sobre el nervio

y una, que tiene alma de pasta
se deja introducir como remiendo
oculta la bacteria que corroe por debajo del paliativo
aunque sepa que llegará el momento en que ya no baste, a la sazón:
mea culpa.. cien Ave María... culpa mea... cincuenta Padre Nuestro
pero la realidad es otra
la escoria quedó sin extirpar y se instaló profunda
lo que punza, señor, es mal añejo
perforaciones disimuladas por capas lenitivas mutantes
obedientes a los requerimientos variables de su grito

escuché por ahí, que lo mejor para estos casos es atacar de raíz
aguantarse el olor a nervio calcinado
abrir la boca, por un rato, a la medida que imponga otro
y hacerse un tratamiento de conducta

ya va a ver lo linda que le queda entonces la corona.






Mandi, Papá

"Tu vivarâs content
ma il to paîs lontan
ti restarâ tal cûr
cul so biel cjantâ furlan "

Pululan fantasmas
por mis arterias factor B negativo,
melancolía de tano, tanta sed
atragantándose de océanos
con sino de sueños desterrados

sabrá luego
que el dolor no encuentra exilio
por más suya que haga "La América",
con demente urgencia sembrará raíces
casado con sangre argentina
sangre de tano también sangrante,
tendrá hijos, cuatro,
una, heredaré el llanto
que intentaron silenciar en los baúles

amoroso desvelo inmigrante
traer a los que quedaron,
el tiempo aún gotea en cartas ahora amarillas:
sobre peligrosos indios y en malón
preguntaba mi Nonna en ignorante compás de espera,
suplicando poder desandar horrores
en lejano suelo que prometía futuro
y traer su fortuna empaquetada,
manteles de hilo, bicicleta,
corte de tela para tapadito gris

esta una, intentaré hablar friulano,
"O ce biel cjscjel a Udin"
bailaré antiguas danzas
que enseñará mi madre en Castelmonte
escuela para hijos del destierro,
aunque siempre vestida del macho
que faltaba para formar pareja,
dibujarán bigotes al carbón
para abrigar mi bronca,
y esperaré con velo impasible los días de fiesta
para usar el corsé de terciopelo negro
pollera de flores pequeñas
enagüa y delantal de encaje
las zapatillas bordadas
un rodete con relleno que peinará mi abuela

comeré polenta dura, sobre una tabla
la magia transforma esa media esfera
en matemáticas porciones cortadas con hilo,
engulliré cróstoli
pero nunca me gustará el codeguín,
reiré escuchando golpes,
ásperas manotas de tantos tanos
jugando a la bríscola,
y el sonido del bochín preso de la bocha

entonaré inocente canciones alpinas,
no sabré entonces porqué
"el capitán de la compañía
está herido, está por morir"
disfrazaremos con música el pavor
de los sombreros verdes plumas y escuditos,
no entenderé el rezo a la piel negra de su Madonna
ni a su Jesús negro
que revelará el estudio tan Templarios

veré partir a mis hermanas
a nuestras lejanas raíces,
como irónico mandato del destino
le devolverán algunos hijos a su Udine
desde acá, solo podré enseñar a los míos
con pandereta imaginaria
a bailar la tarantela

le contaré a mi cría que su Nonno
era monaguillo en la iglesia de Ariís
para acallar el demonio del estómago con hostias,
tatuada en mi memoria la tristeza del racconto:
unos ojos más celestes que su Adriático
burlaban al párroco después de cada misa,
vacío el cáliz, bendita cantidad de feligreses

defenderé a mansalva mi apellido italiano
el castellano discute su terminación sin acento,
nací argentina con error ortográfico
aunque yo sí aprenda a pronunciar la jota
para que vuelen mis "pacaritos"
de su pena en "caula"

me llamarán "La Tana",
volcaré legados de dolor, desarraigo, guerra
y tramas por poco palaciegas
totalmente carentes de palacio
en palabras hilvanadas con ó sin rima

melancolía de tanos
escuece la carne
cincelando sombras

entonces
una,
seré poeta.






Las Hermanas

A Carla y Sandra

Yo nos vi,
entre palitas y escobas
cacerolas de plástico, juegos de té porcelana made in china,
mecíamos cunas con apacible devoción
después de golpetear espaldas de trapo para que eructasen
"te presto el lavarropas si me dejás usar tu cocinita"
y duérmase mi niño, duérmase mi sol

yo nos vi,
montando rumbos totalmente opuestos
tanta ensueño, dijeron, empacaría el mío

yo me vi,
intentando hacer realidad el juego
meta barrer, oculté basura
toneladas debajo de la alfombra
porque sólo esperaba el beso mágico,
leí que así era el mundo, Ceniciento de Blancas Nieves
donde un beso suyo, sólo uno, bastaría para salvarme

yo me veo
y ya no quiero verme,
infinitos amaneceres adormecida de escalinatas
extraviaron el pie para formar el par,
demasiadas brujas, zapatos desparejos,
malévolas ruecas y el dedo
que sangra y sangra

yo las veo
cabalgando una ruta por la cual,
equivocada esta idiota, había optado,
parecen felices y comen perdices,
a ustedes les tocó la vida
a mí, me tocó sólo el cuento.





Epitafio del milagro de Penélope

Me desnudo de baldíos abalorios
(los muy opas tintinean mudos)
porque a este apetito silente
(laceración múltiple)
sin alarido, no le encuentro cura

desprovista está la nave,
que ya va leguas perdida en los supuestos,
y mi bitácora sólo conoce el sabor
de agria cancelación de amarras
(indigesta memoria reincidente)
elucubré en otros designios
inútilmente la fuga
pero resultó tana obstinada
la muy traidora naturaleza que visto

una sóla noche
(última aspiración expiatoria)
una sóla
"sé mi fiesta"
desalojá con simplezas
a los fantasmas de tus hombros
(porque aunque asusten
siempre se les tiene una suerte de afición)
ponéte moño de ternura para el baile
tatuáte a lisuras
(venia temporaria, simple incidente)
que, Doctor, no todo está siempre en letra
que tus labios musiten tenores en mi cuello
que tus extremos se entreguen al solfeo
y dejáme que te desgarre a caricias
(¡puajj! aunque tan cursi tan, me pulse el deseo)

y después
antes de que amanezcan las doce campanadas
de tu impuesta tolerancia a la compañía
te lo ruego
¡golpeáme!
¡pegáme!
hasta que me desangre de vos
de una re puta vez.





7959.- JUAN CARLOS VÁSQUEZ




Juan Carlos Vásquez, Valencia, Venezuela, 1972. Dirige y edita la revista de creación Herederos del Kaos. Autor del libro de relatos Pedazos de Familia (Estival teatro, Venezuela 2000). Otros textos han sido publicados en diversos volúmenes colectivos y antologías en Chile, México, EE.UU. y España; asimismo en columnas periodísticas del Diario El Impulso (Barquisimeto, Venezuela). Integrante del grupo cultural Spanic Attack (New York, 2004). Obtiene distinciones en los Concursos de Poesía Pro lingüístico y Multimedia Premio Nosside (Calabria, Italia), Edizione 2005 y 2006. Semifinalista en el Concurso de poesía Pasos en la Azotea, México DF, 2006. Ha vivido en Tampa (Florida), Nueva York, San Francisco y Barcelona.




Descenso

Sustancias,
contorsiones,
liturgias en una constelación
de redes.

Desconecto las luces y todo
desaparece. 

En la vigilia,
en la voracidad
del desván me examino,
me invento,
me anuncio. 

Cuando no viene más
de la vida salto
y desciendo. 

Cuando caigo
siento todo en definirse,
imagino cosas sin nombre
naciendo. 

Cuando caigo
todos estamos felices
y no quiero volver.





Sanarme

(A Susana Huerta)

¿Podrás encontrar en mi cráneo
ese quiebre, esos hilos de memoria?

¿Podrás entrar con tus dedos
y operar palabra por palabra,
re-armar un ser sin caídas 
y terminarlo antes de tiempo? 

¿Podrás atravesar con tus manos
el espacio, el muro inquebrantable
y grabar tus huellas,
para que salga un sueño, 
Para desanudar la soga
oculta y hacer escaleras?

¿Podrás extraer mis parpados
cargados de velas y poner
el lenguaje de tu piel,
la tonalidad debajo
de esta esfera ruinosa
que es mi sombra,
y clamar sanado?

Bajo gasas y catetes
te esmeras y observo,
desde mi sala de voces
y torturas
me absorbe tu distancia
en esta noche sin mundo.




CAMINANDO

Comprendo cuán ridículos somos, que mi fondo
es el mismo infierno de todos y bailo cíclicamente
mientras se endurecen mis uñas.
Me columpio y me arrastra ante el paisaje
por ciudades enteras mientras recibo atroces
patadas en la boca.
En presentaciones vagas rostros absurdos ríen,
en rostros absurdos palabras vagas arrastran estúpidos corderos al despeñadero,
como una maquinaria los engranajes avanzan y crujen los cráneos 
salpicándome de sangre.
Ha sido divertido con nueva cara, saltando en mi malabar, evitando cortes, 
escogiendo a dedo con una venda en los ojos.
Tengo un azar en un tiempo de coleccionistas, repetidas invitaciones a fiestas, 
una pequeña lista de amigos muertos.
Mientras corren las hormigas sobre mi cabeza algo me devora sin lustre, 
con qué fervor nada, esas alteraciones
esas quietudes
esas palabras
son algo que a pesar de su aspecto 
no son,
y se multiplica el concurso
cuando voy y el vuelo y el mundo entre mi deseo
se incrusta de nuevo en el vientre.
He medido para re-anudar, al re-iniciar empiezo
circundando alrededor de la jaula,
sin importar las fatigas todo es un desmayo cayéndose sobre los ojos 
una herencia histórica y perpetua para atar cerdos,
y sigo y camino resbalándome mudo y seduciéndome 
por cuanto a probar me invita




EL MUNDO que se pudra en su aversión 
para que la temporada aplaque voy contra el sufrimiento dominical,
conozco al delicado monstruo que habita en la espina dorsal conozco 
las delicias sacras que se vuelven soplos, castrados e inútiles.
Todos lamentablemente tenemos un infierno en común
y lo compartimos sin egoísmo.






BÚSQUEDAS

Ya todo esta dicho pero el ego produce ingeniar lo imperfecto y reír con cinismo ante la multitud expectante y vacía.
Ya todo esta dicho y al mirar a los ojos, marcando izquierda y derecha balbucear es una dicha y un decoro de aplausos… Suavemente pensar en silencio, estructurar lo indecible, sentir la idea y desproporcionar el enfoque desde la raíz…
Ya todo esta dicho y aun así… El engaño … Anudar la soga del cuello, nadar a contracorriente con los pulmones inflados de desdicha, con el sexo feliz y el corazón en arritmia…Suavemente… Un mas allá, doblarse, contornear apostólicamente todo lo torcido, morir sentado despertar y reingresar al baile haciendo piruetas estúpidas… Encontrarse con extraños y simular formas, decir lo no dicho por falsos convencimientos, seducir una roca, cortar la seda y cubrirse, sentir la gloria hasta el espasmo final del deseo y reingresar al tablado con un falso sentido de pertenencia…
Y REANDAR… Suspirando hasta la sangre… En todas las geografías universos bostezando de incomodidad entre la simulación, presa del distanciamiento, de esa línea horizontal que se perpetua ante la incapacidad de nuestros ojos…






EXÉGESIS 
(Año 2012)

Reobservando en la penumbra 
sonaron las campanas y unimos todos los documentos
de historia para tergiversarlo con monosílabos…
Entre sus piernas y mis manos llueve, cantan.
Aparecen suavemente deslizándose por toda la imaginación:
Lo burdo y lo sagrado como un auge de primera fila…
Pagina a página el desencantamiento,
la fuga irreverente atacando con su cuchillo al pecho,
destajando la idea y el deseo al paso leve, 
sonido maravilloso del murmullo.
Podría matarte pero no lo hare hasta mirarte bien a los ojos, 
aun bajas la mirada ante tanta ineptitud,
o mejor me quedo lejos para señalarnos con lo deditos,
amasaremos labios y pieles sensibles hasta deformarlos
y perder el encanto inicial.
Instaurare en tu alma toda concepción como
si fuese Dios,
aunque fuese un segundo para volver a ser
el ser político y estúpido al desaparecer la corona de espinas.
Podre recordarte la inexistencia de tus días, 
sentar lo religioso en la silla de la tortura,
masticar la hostia y pasarla con vino, reír, 
llorar, auto flagelarme con la historia
pero hay una serie de comedia en la televisión
que me saco del tema…. Lo siento.





Con Alicia al País de las Maravillas

Te invito a descolocar aún más tu centro,
Desde este efecto de desinhibición,

Te voy a mostrar algo mas allá del cannabis,
Te invito a viajar en ti misma,
Por donde las convenciones sociales son cementerios.

Hay una terapia que consiste
En dos cuerpos solos que arrastran
El universo con las uñas,
Que afinan la contemplación entre
Descargas orgásmicas.

Se enlazan todas las fibras que al
Deshacerse mataron al amor
Mezclando los fluidos.

Con una aguja en la lengua se dice te amo
Y se cierra la boca para entrar al alma en forma
De espiral.

Te invito a ir más allá del resplandor y los sonidos,
De las palabras, los cuerpos, del mar.

Donde tu corazón ejerce un efecto
Sísmico y devasta el pasado.

Donde las manos se vuelven cruces
Y se encadenan se desencadenan,
Se acaricia hasta ser huesos
Formando la atracción de donde
Nos desprendemos
De cada acto y de cada día,
de esta perturbadora y estúpida
simetría y alzarnos,
repetirnos en excesos.





Revelaciones

Tratando con los oligoelementos
y aminoácidos esenciales
para la recuperación neuronal,
desmoronando el cráneo
y la sinapsis me hundo
por ella,
con todo su esfuerzo
la mentira está de vuelta,
empuja todo el intento
bajo mis sienes y apunta.

En nuestras procesiones
todo es una maniobra
veloz y a destiempo,
el drama de quitarse la ropa
y fornicar.






Silencio

 Ha pasado el tiempo 
sedientos de formas y sin embargo 
los silencios extraños. 

Yo lo noto anudado, 
sin titubeo, 
con su exactitud, 
el malestar que no cura 
la voz que no traspasa 
el cielo, 
ese constante aplazamiento 
que inconmovible 
ante nuestro ruegos sigue 
inerte, 
desde donde no sabemos, 
desde donde no será…




TENDERLOIN (SAN FRANCISCO)

Muertos moviendo,
desnudos crepitando en el desfile del amor,
el regreso de las ambulancias
sin pistas,
cuando estoy al borde celebré
y quiero por lo tanto
caricias,
ayúdame a dormir
noche,
de 6 a seis ha pasado
meses
entre inciensos sobre sepulturas,
ascua astral,
Júpiter compacto en pipas,
no puede ser mi rostro ese,
el rostro del domingo
al mediodía.
Sino fueran las doce y tuviera
algo que hacer estas malditas sirenas
de ambulancia no me atormentarían
con sus lamentos,
cómo recobrar a puñetazos
el silencio de las calles,
cómo destruir con un pico
la vena de los recuerdos
sin meterme a la bañera
y masturbarme.
Hay un horrible olor a cerveza,
tan romántico y patético,
ideas de escape,
frases cursis de despedida.
Si tuviera un perro él a ladridos
me convenciera pero no tengo perro,
sólo noches que se relamen
con desprecio
y en vez de protestar
todo me causa una terrible
y angustiosa risa.




TERCER PISO

me amordazo me des-amordazo
y cuento hasta tres,
incompleto,
en una ansia carente,
lleno de símbolos que nada dicen
e invento
este paraíso de instantes que luego cobra
reduciendo mi tiempo a la mitad.

Duermo cansado ante la medianoche,
y despierto cansado ante la mañana
entre visiones
y nadie responde para comenzar
de nuevo,
como si hubiese un sentido,
despertar, hacer lo que se supone
hacen los que tienen vida,

Un pulso sin nombre
Parece estirarnos,
Sonidos que chocan.

Cuándo la calle con mis hermanos,
cuándo la noche con las sombras,
mirando los números
siento náuseas y me duele todo,
subiendo, descendiendo,
como en un juego infantil
de tobogán.

Abajo está la muerte y
espumea, arrincona y todos
le aplauden.
abajo las personas son grises,
moradas
y no hay sol.
Al descender del tercer piso
inicio mi acercamiento
a la tierra...