miércoles, 12 de octubre de 2011

ALBERTO MORENO [4.912]


Alberto Moreno

1972, Santiago de Chile, Poeta y Antropólogo

Publicaciones:

-En junio de 2007 publica: "Graves Inconvenientes", con la editorial Mosquito Comunicaciones.

-En noviembre del mismo año publica el libro: “Observadores: Cuento y Poesía, Antología”.

-En septiembre de 2010 algunos de sus poemas son recogidos en la antología “Desmanes, poesía combativa para las luchas cotidianas”, de la editorial Quimantú.
-El 11 de noviembre de 2010, presentó en la casa museo La Chascona, su plaquette ''Falsos Pasos'', con Ventana Abierta Editores.
-Espejismo y circunstancias, Octubre 2012, Comuna Literaria.
-Pretextos para los días, Crann Editores, Octubre 2015.





Editorial: Mosquito Comunicaciones -La estocada sorpresiva-
Año: Mayo 2007 

Santiago no era una fiesta

Con tanto afanador
la fiesta fue cerrando cada vez más sus puertas
y a fines del siglo, el patio se llenó de tipos de mala catadura,
con anteojos oscuros, gerentes bacanes
putas de zorros plateados o forradas en cuero,
mientras proliferó una casta de guarda – espaldas
peligrosamente matonescos, a quienes solíamos ver día a día
al volante de monstruosas camionetas (4x4)
aunque nunca supimos qué mierda querían decirnos con eso,
y sólo entendíamos lo exagerado y violento de esa ostentación.

Santiago ciertamente no era ya una fiesta
y más tenia de afasia o anorexia,
cualquier enfermedad crónica
agravada por los vicios
que generaron su obesidad mórbida.

Paraísos artificiales, paraísos fiscales y tributarios
donde invertir sucios y ensangrentados millones,
paraísos artificiales donde fabricar falsas fiestas populares
vía carreteras y trenes subterráneos,
con los que mantenernos pobres y contentos.
Migajas, al fin, de la “vía rápida”
para el mal sueño de los hijos bastardos de una modernidad parasitaria y profitadora de su clase obrera
de su juventud
y un incierto futuro.

En alguna parte se pueden oír aún
las risas de los bailes de otras primaveras
pero lejos
muy lejos de aquí.


Inventario

Pensar el momento terrible
en que
donde y cuando
alguien toque a tu puerta
y extienda una mano fría y tan extraña
para entregarte un registro
el inventario
de tus cosas perdidas
con ahí los olvidos
toda tu memoria extraviada
tan sólo imagina
todo aquello contenido
en un abrir y
cerrar de ojos.



Acecho a Hahn

Oscar, te pregunto desde el más acá
efectivamente crees que
lo que se perdió un día, será encontrado?
Y que un alma errante, podrá volver a su nido?
Te parece eso razonable argüible…o es que
te es dado acaso proyectarte en esa zona escabrosa
y prohibitiva de la vida llamada adivinación?
Desde tu lejana Iowa City, respóndenos
pasarán estos días malos
como supuestamente, según tú,
pasarán todas las cosas de la vida?
No huele todo eso un tanto a patraña profesor,
ese ataque de optimismo de última hora
viejo, que aún estoy sobrio, respóndeme por la cresta,
¿Se estancará algún día la sangre de mi herida?




“A fuerza de desventuras
tu alma es profunda y oscura”
J.M. Serrat

Yo no es otro

Inocente, todo te ocurre a ti
si tienes cargados los dados y la espalda
es sólo por la falta de cariño que te tienes
y por las cuotas de dolor que te infliges.
Aquel otro
sólo es real
cuando tú
desapareces.



Día a día

Allí donde nada parece ocurrir
arde en llamas el corazón de un hombre
su rostro anónimo
una simple historia cotidiana
ese inexplicable entramado de conjuros y redes infinitas
un hombre cualquiera
expuesto al infinito
parado en medio de la tormenta del fin de los tiempos
justo allí
donde nada ocurre
arde la vida
de ese hombre cualquiera.

De Graves Inconvenientes, 2007.



De Falsos Pasos, 2010.
Editorial: Ventana Abierta
Año: 2010


La condena

I

Hablar por siempre hablar
ese y no otro, es el castigo eterno
jugar entre los labios con algo de lo cual
conocemos apenas, un diminuto engranaje
hablar, tener siempre esa necesidad
por vanidad
por charlatanería
por orgullo
por soberbia
como pavos reales engalanados
por amor
por pena
por alcohol
por dolor
por alegría
por temor al vacío
y a la desnudez del silencio.


II

El ansia de conocimiento
la sed infinita por descubrir
el inacabable apetito por intentar cada vez más
acercarnos hacia algo nuevo o
distinto que nos muestre
un poco más de cerca
por dentro
qué somos
o dejamos de ser
qué olvidamos o perdimos
tras el largo y fatigoso camino de los siglos
en su espejo deformante.





Poemas del libro Espejismo y circunstancias. 
Octubre 2012, Comuna Literaria.


A dónde vas?
                               
¿Hacia dónde va el alma del poeta muerto
dónde dirige ahora su canto
acaso se posa en la copa del árbol más alto
o se detiene-aéreo-junto al oleaje
tocará su flauta en medio de un jardín de ninfas
o se habrá quedado, aún más solo, en la cima
del monte de las revelaciones
dime dónde, dónde estás ahora viejo eremita
o es que lograste por fin 
disolverte en medio de la nada?


A Enrique Lihn



Ecos

Esa frase no dejaba de repetirse 
día y noche en mi cabeza
golpeando y golpeando ahí dentro
era como si alguien me hablara y hablara
y nunca dejase de hacerlo.
El problema no es el pecado 
sino el sentimiento de culpa.

Yo no quería libertad, quería únicamente una salida
No perdería el tiempo en los engaños y desengaños
de las libertades
Quería abrir un camino por donde circular.

Anhelaba como nunca, en muchos años,
hallar un sentido, dar con una ruta que no condujese
otra vez al extravío a lo que sirve de nada
conjuraba todos mis espectros
hurgaba y hurgaba hacia dentro
sin dar con algo o alguien que
me sacara de una vez de toda esta infernal
observancia de las cosas que circularmente
cegaban y obstruían mis caminos.
Había construido la casa, paso a paso
pero me hallaba afuera
no estaban el refugio ni la quietud
que ese lugar debía brindarme.

Pero, por qué me las daría
acaso eran las máscaras
tal vez, el acoso de las máscaras?
No lo sabría esa noche, 
y sólo de eso podía tener claridad
pero no de un camino ni menos de
apartar la desesperación.
Había, como siempre, una salida
o al menos pensar la posibilidad de
una ventana frente al mar,
donde escuchar a Satie
y creer por unos días
que se podía vivir sin fantasmas ni recuerdos
que aquello fuese real.



Fatum 

                      I. Faith no more

Este es el invierno que dejaste
tu pasado reciente, tu futuro inmediato,
el teléfono no te dará los números
así que nada que decir… nada que hacer
la nada por doquier instalada.
¡Deja de rascarte la cabeza como un mono,
párate y camina, Lázaro!



                     II. Mensaje en la botella

Ve, párate y camina, hazlo! 
Mereces todas las oportunidades
que esta tierra va a brindarte,
no te niegues a ninguna de ellas
tómalas, son tuyas, son tu derecho
acaso, tu único derecho.



Peces chocando 

Son peces 
sumergidos 
divergentes
entrelazados
chocando
fortuitos
ensimismados
como amantes entre una multitud
o locomotoras a toda velocidad
a punto de volverse 
fuego y polvo 
Peces 
engullidos por otros peces
en el agua
como alimento de peces
larvas pulpos y rayas
anémonas ballenas e hipocampos
seres de lo abisal donde no llegará
el ruido del hombre
formas 
tan antiguas 
que ni siquiera podemos nombrar
tan desconocidas
que nos asombra
su vieja luz
como el pez secreto y onírico de la China  
rodeado de fábulas y pesadillas
esos peces
nuestros  bellos y extraños antepasados.   




Del libro Pretextos para los días, Crann Editores, Octubre 2015.


Tu más profunda piel

De cada uno de ustedes
mis hipócritas semejantes,
prefiero la máscara alegre de la fiesta 
la ficción libresca de la noche bohemia 
embriagada de verso y atuendo 
prefiero mil veces, la estetizada comedia artística, 
desde donde brota, diáfano y brutal, 
tu demonio y avaricia
y la seducción que te recuerdan

Pero por favor, que nadie se quite el disfraz
antes de regresar a casa
-no nos dejes ver tu rostro-
pues, no importan, el dolor ni la tuya idea de justeza 
aquí no vale la historia personal, 
ni mucho menos, la verdadera historia personal.

Solamente quiero el teatro  
recordar esa mejor actuación, tu brillo, 
el resto ya lo sabemos, es pequeño y gris,
además, ¿Quién se interesará por ti, desnudo? 
Sólo dame tu máscara.


El sujeto aquel 

No resulta fácil volver a casa todos los días
sin perderse por ahí en los caminos
como tampoco es sencillo aprender a quererse 
-tardamos en eso tantos años-
para luego, por un sentimiento soterrado, 
desandar torciendo el camino
y empezar a odiar,
(al otro, a uno mismo) en fin,

La disolución del sujeto me parece una puerta
imposible de tocar 
entrevisión de un más allá
del cual no se regresa y del que  
sería mejor no hablar,
pues el sueño tampoco nos da refugio,
corres y corres, pero no alcanzas a librarte
porque el sujeto aquel,
jamás desaparece.



Sobre el paradigma, su fracaso y la sangre prometida

La especie humana, después de haberlo esperado todo de la inteligencia racional, se encuentra traicionada profundamente por sí misma, golpeada en sus bases más profundas. Y es oscuramente consciente, -con vergüenza infinita- de que sus armas le han traicionado, de que su nueva religión, la ciencia, es innoble, pero, sobre todo, que su hija dilecta, la técnica, mutó en un engendro muy peligroso, altamente destructivo.

Esta última etapa histórica, colmada de pseudo descubrimientos y de la mano de los supuestos triunfos del corpus de ingeniería predominante, junto al desenfreno grosero y sin control de todo lo que oliese a nueva tecnología, todo ese constructo, en suma, no aportó mayor felicidad a los hombres. Hoy podemos atestiguarlo; es una revolución que no fue. Llegó a ser un grande y extendido mito de programación ingenieril, y a fin de cuentas, una gran farsa.

En cambio, ahora estamos sumidos en una especie de barbarie científico-técnica, donde diferentes y distantes sociedades humanas van a la deriva, extraviadas sus capacidades emancipadoras, derrotada brutalmente la condición humana, otrora pensante y liberadora, ante sus nuevos dioses de consumo delirante: teléfono, pantalla, tarjeta.

El paradigma imperante desde hace dos siglos, ha fracasado, está agotado, y fuera de seguir enriqueciendo a unos pocos colmados ya de antiguos privilegios, este maridaje vicioso de política-económica y tecno-ciencia, no tiene más nada que ofrecer al hombre. En vez, presenciamos hoy una decadencia y mediocridad sin precedentes. 

Cae la noche. Políticos y empresarios sin dios ni ley, inescrupulosos abogados y médicos, corren a salvar sus tierras, su oro, los bonos al portador, huyen despavoridos a refugiarse en ilusorios bunkers. Pero se les hace tarde. Una cruenta nueva barbarie los alcanzará. Serán devorados por el mismo sistema de miserias que levantaron, indiferentes, generación tras generación. Será algo de proporciones delirantes, infernales, sólo comparable con la arrogancia y la perversidad del poder que detentaron por tanto tiempo.



Materias de extrañamiento

Gente de pueblo personas de ciudad
mujeres y hombres que trabajan toda una vida
treinta/cuarenta años para el mismo patrón en el mismo lugar,
personas de pueblo, gentes de ciudad que no han leído un libro
esos seres humanos que nunca leerán un libro,
niños y niñas de países pobres que trabajan para empresas del primer
mundo, guerrilleros que secuestran personas en ciudades y pueblos
e instalan artefactos que explotan en lugares colmados de hombres y
mujeres que trabajan por treinta o cuarenta años sin leer nunca un libro,
señores que viven de la usura y levantan bancos e imperios financieros
desde la usura como método valido y revalidado por personas y gente de
ciudades y pueblos repartidos por todo ese mundo donde niños y niñas
trabajan para empresas del primer mundo,
la muerte de las ideas el fracaso de la política
la desaparición progresiva del arte de la conversación del parlamento
y las comunidades de cófrades espirituales y simbólicos
la sedición de la nueva política el hambre descontrolada de poder
esa ignorancia aberrante del nuevo votante, su ceguera y mudez
ensordecedoras,
la gran farsa de la ciencia médica y de la ciencia biológica y química,
esos lacayos lacayitos de los grandes laboratorios donde no son más
que las ratas y conejillos que utilizan intervienen desechan,
malísimos profesores, tanto libro inútil y papel malgastado,
el sol, el maravilloso sol que nos acaricia y restablece del oscuro desorden
del frío del oscuro desequilibrio del frío.
La vida como un hecho i/rreal que sin duda alguna
a veces, nos embriaga de felicidad
el amor negado el amor desconocido oculto secreto, 
ese amor que no buscaste, los amores malditos el amor a la lujuria de la carne y el deseo obsesivo de posesión de los amantes
el acto amatorio prohibido de unos ángeles lascivos con mujeres
seducidas como origen perverso y condenado de esta nuestra especie 
y su larga e interminable historia de fatalidades colectivas,
el amor y el deseo en la vejez, esa zona liminal de misterios, pudor y
secretos inconfesables,
la memoria borrada sin acceso posible de la primera infancia,
los amigos, caminar acompañados tú y yo por la orilla de una playa
caminar solos cada cual mirando el mar no pensar sólo caminar
solos junto al mar.





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