sábado, 5 de marzo de 2011

3254.- ROBERTO ECHAVARREN



ROBERTO ECHAVARREN (Montevideo, Uruguay 1944) vivió en Nueva York donde enseñó Literatura Latinoamericana y Comparada en la Universidad de Nueva York. Actualmente vive entre Montevideo y Buenos Aires. Sus últimos libros de poemas son: Universal ilógico, Oir no es ver y Centralasia. Es autor de ensayos como Arte Andrógino: estilo versus moda en un siglo corto y de la novela Ave Roc. También es autor de Performance, Género y transgénero (Buenos Aires, Eudeba, 2000), y Casino Atlántico (Montevideo, Artefato, 2004).





El muerto estallar de tus tripas

Lo que cuenta es la intensidad que de allí viene,
un ventilador para la fuerza aérea
allí desmenuza estavogiros vagidos al hongo de
lluvia
impermeables bajo el paraguas entre las aguas
tintas
estrés de las algas aéreas de la corporación Chi
cago
un mar de rozagancias radiantes, sin fines, sin
azules
cambia las series, sin confines
Me contoneo en líneas estrábicas
en humo sagrado
lejos, siempre, aquí

en la máxima corporeidad
el lábil y el sfumato por puntos suspensivos
frase rota, agregado suscinto
el hada y el cuerpo, el lejos y el cerca,
el san nicolás en el cielo, hecho con estrellas
habita y repica en sus campanitas de cuerpo
aquí, en su llegada como regalo
el pegoteo puntilloso y el aplique en lamé
brillaré, brillaré, en tu estambre de plata
en tu luz de cuerpo gemelo, anupcial
el alma rutilante
en vez de ser un doble como la sombra es un doble
luminoso

La deriva de la eternauta se vuelve flor
inhumana, como en la silva el sueño,
pero regresa a la femenina vestimenta con el
afeite
y así vuelve a casa

Equivalen: hada alma a la vez incardinada
con animal es la máquina hada
el animal-ada, un compuesto
de función luminosa: orgasmol
pasa de hada a luciérnaga
y culmina en estrella
el faro de Alejandría en el sueño

Ellas ya brillan, son las madres de la luz
El goce aflora que sacude
fulgores estrenan nuevas carnes,
un grito con lo que implica de plenitud
desafiante
aún en medio del horror,
fantástica, eterna
me he disuelto hace tiempo
la posesión de lo ajeno me ha poseído
el agua me ha blindado y penetrado
a la vez la piel y el sistema nervioso
al ser en parte agua
cualquier cosa menos yo
la ye se repite en todas las personas menos en la
primera

Hay algo que me dice que no estoy aquí
es eso mismo lo que escribe
No crean hadas, no crean en nada
sólo escuchan
el horror de ser sin mí
lo odio con horror, lo envidio
pero la voz habla en segunda persona:
“Eres la hija boba de sí misma
o de su no ser,
de su incomodidad con lo que es,
de su vergüenza
inaceptable ante sí misma
te echarán del paraíso de las hadas.”

Labia estremezcal,
la oportuna palabra márica nos endobla
sola y fértil me condeno al amargo
y cadenoso recreo de tus amores

Uno queda colocado, puede ser por la ingestión
por una ebullición, chisporroteo, lucernario
luces de aguas, puntillismo de constelación
cambiante
complicadísimo combate y rearreglo instantáneo de
fosfenos
No tiene por qué haber una relación causal
entre ingestión y calce
porque doble ciego y mudo
en sus ribetes, en sus labores
producciones insignificantes
se moldean hasta en su grafía
se deforman de acuerdo a la intensidad
a través de una lógica de contrastes:
el sonido mal maldito de su linaje real
Mal maldito porque es ilusión de sentido aliterado,
el adene translúcido que sólo tú te atreves a
relucir
luminolina, piel reptílica, brillosa drug queen
qué paquetería la tuya

En las escamas de los reptiles se dibujan
pautas de diseño en colores diferenciados
el movimiento de la serpiente, iridiscencia
indiscernible
en función de la velocidad

El cine progresaba a saltos por la menor continuidad de las fotografías
cuyo tempo equivale a nuestra capacidad,
la cámara lenta, la imagen quieta

y el afecto se traslada allí,
en el hueco líquido del aire es peso
¿Cómo pueden soportar las mordidas
sólo por ese beso suspirado
acabado en preciosismos, en marrasquinos perlados
aunque más no sea con un brillo opaco de porcelana
biscuit?

Arde con una llama suave
la llama de la lámpara de vidrio azul muy baja que
ilumina
en el rincón de la casa
con pleno disimulo, segura de su ser nadie
intacta en su propia lluvia
y perfectamente amable en su buen proceder

Si todas las artes tienden hacia la música
la danzarina es la figura capital
que nunca se completa: notas, apuntes, secuencia
cuenta verdades perfectamente inocentes
mientras el otro siente la tentación
reminiscente del horror del principio,
pero dentro de un agotamiento momentáneo
el muerto estallar de tus tripas
fluoresce invicto de toda virginidad
máquina soltera, no menos carnal o corporal
engendra virgen

(acerca de Estremezcales de Romina E. Freschi)







Ombligo

No un punto o un área de la tierra el ombligo del
....mundo
sino la tierra ombligo del universo,
habitáculo, cámara de oír
....resuena
de un lado al otro el rebotante,
si mónada por rebote
un punto más chico abandona para volver a rebotar
....percute
en el alto fenecer de su gemido, bramido
escozor de garganta al colocarse el pescuezo, constructo suspendido momentáneo
cual se recuerda un diseño para mejor
rebotar en el desquite
nada había ya de lo que hubo,
había una bahía
el cortar los retruécanos la garganta ese mantel,
....cuando lo
pica la ventisca, la nevasca, el aguanieve
el garrotillo, los balines de hielo,
nieve menuda, copos de gran tamaño,
dando puntos y a contrapunto
en el nodal elemento de torsión al punto
sorprendióse de que cada suceder de letras
formara palabras, y eso torcían, el roble
y la aflicción del fuego
en el confín de piedra, el punto de cada
....componente
en el lugar de cada uno, como si los lugares
tomaran consistencia al viajar
a constituirse sobrevuela la especie por el fuelle,
caminamos por el suelo de conchas rotas,
se incorpora el ruido del agua,
la piedra, el anillo retumba en cada frase
pero los saltos nos llevan a olvidar el sonido
para más adelante comprender y quedar
abierto el otro borde
y da que parpadear, ya en la pequeña estancia que
....se cuadre
bajo el cerquillo de esa ene
a poca distancia, todavía está aterrado.









El cuchillo

El que mueve fuerzas negativas acaba recibiendo lo
....que genera
vive en un mundo que trae disminución
un perjuicio directo o indirecto
limita sus capacidades
¿para qué?

al destruir destruye calidad en sus niveles
....de relación
y

atrae un fondo negro deglutido
por cada pelo
que candombea
el pelo-cuchillo
aunque se tenga harto no es menos un cuchillo
con un solo envión degüella
más que azagaya o puñal ardiente
más que arder soslaya por ardid una dobladura

El que caza, el que destruye, un mono con navaja
ejercita un poder de degüello por la dobladura
hacia el más beneficiado de la clase

por el camelo del amor
circula la dádiva de muerte
la contraesperanza, siempre allí,
aunque nosotros nos olvidábamos en la confianza

con gentil grupa de caballo

Descansaba en nuestros hombros la tarea
de decapitar a la Gorgona
¿pero quién lo es?

La falta de escrúpulos se teatraliza en películas y
novelas acerca de criminales:

deglute a la víctima bajo cualesquiera formas
de causarle daño, de quebrantar la salud y el
....vigor,

de un golpe cauteloso bien dirigido
esa hoja se hundió limpia
dentro de la espalda
entró y salió rápida

por un embrujo
de sangre salpicada en una tabla

ambos a dos
el brazo ejecutor y la orden emitida
desde la tabla

No te amas lo suficiente
te arriesgas para investigar
pero el campo está minado

y cualquier intento de sustituir la guerra
....por el afecto
te vuelve precario,
te catapulta a un hueco con él, sin él
sin saber de sus milagros, de sus aventuras

¿Me traga o no me traga?
Me larga, me da un susto

Un equivocado ofrecimiento de “verdadero” afecto,
un pez fuera del agua, rojo

une por la pasión lo que es adverso por el interés
riesgo por su zalamería y descuido de lo demás

Una semilla de muerte
tuvo su tiempo bajo la tierra
él vino a traer muerte, está muerto

Los huevecillos de la muerte empollaron







El diablo

La experiencia que no tuve
el diablo en el cuerpo
y mientras el cuerpo expiraba en la página
la página tenía cuerpo de mar
un párpado horizonte
el diablo en el piélago
y mientras yo escribía el pliego
el diablo se desplegaba
y mientras el diablo navegaba
yo lo seguía en mi bote de papel
pero yo no sabía qué era el diablo,
más bien el diablo estaba en otro lado
y yo no conocía ese lado

Un secreto se bebe
sin oír las palabras

y ahora ¿qué haré
sino callar esta barbacana

y calificar de precario
un cruzamiento
de personajes desparejos?

A ojos vista se acoplan jumentos impares
sin hablar a veces
porque no se conocen sino raramente

cada cual aporta un vestigio de vida,

a su hora y todos juntos
estos particulares inconexos enredados

salvo que uno se detenga un minuto más,
salvo que uno quiera filtrar más que flirteo

y en la encrucijada se pregunte:
¿hasta dónde y hasta cuándo doy pistola?

El genio está encerrado en la botella
pero la materia se pervierte
allí dentro

De hecho se diría que uno apenas llega a cumplir once años









La máquina soltera

Y ceder las enramadas ráfagas cada vez más intensas
....y partidas de palabras,
una amalgama de furia autónoma

el instrumento de transcribir y empalillar
una máquina dentista
para y salta y no sabemos
ni en qué lugar quedó
hasta que sigue con el cambio

mientras el cuerpo permanece en un sentido quieto
una bicicleta recorre la pantalla de arriba
.... abajo
cada rueda es una pantalla
y esa transposición, ese doble discernimiento
el palillar de espasmos
transmite un ritmo de motor fuera de borda
confronta la quietud dentro y fuera del bote







Leyendas vestigiales

Estratos maltratados abandonados
cayendo al borde de una ceja
derrumbándose en una fosa
entre indios y cristianos,
desierto y población,
cintura y cuero y cuerpo.
Vacas muertas se agolpan entremedio
para que el malón franquee
el borde carcomido
de leyendas vestigiales.

Un cambio de luz, el crujido del papel al flamear y
....quemarse
y todo lo que hizo fue arrebatado
por la implosión de una burbuja.

El indio salió del polvo, le fue lavada la cara
el pelo se mojó en la cañada
el cuchillo afiló en la lonja de cuero
y lo ajustó a la cintura.
Fue montado y montó,
aros de metal en las muñecas, tobillos, orejas.
De eso quedó un olvido y una semilla
que crece de repente
y somos de nuevo, otra vez, en eternos ratos,
los rastros, los vestigios.




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