viernes, 22 de mayo de 2015

PEDRO RIVERA [16.068]


Pedro Rivera

Nació en la Ciudad de Panamá, el 5 de enero de 1939. Egresado del Instituto Nacional. Cursó estudios de Sociología y Filosofía e Historia en la Universidad de Chile y en la Universidad de Panamá, respectivamente.

En 1958 funda el grupo “Gaspar Octavio Hernández”, organización de escritores jóvenes que se formó en las aulas del Nido de Águilas. Fue miembro del Consejo Ejecutivo Federal de la Federación de Estudiantes de Panamá de 1958 a 1959.  Dirigió la columna “FEP en Marcha” y el periódico estudiantil “Federación”. Escribía con el seudónimo de Marco Pueblo. Su poesía vio la luz en periódicos mimeografiados, y de esa manera su poema “Canto a un día cualquiera, a una mañana inmensa” fue reproducido millares de veces y expuesto por las calles de Panamá.

En 1961 funda y dirige el grupo “Columna cultural”, hasta 1965. En 1963 fue secretario de Prensa de la Unión de Estudiantes Universitarios, y de 1962 a 1965 dirigió el periódico ”Voz Universitaria”. En 1972 lo encontramos como Presidente de la Unión de escritores de Panamá. Este mismo año fundó con Enoch Castillero, en las oficinas de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Panamá, el “Grupo Experimental de Cine Universitario” GECU.

Dirigió la revista de cine y medios de comunicación Formato 16, de 1976 a 1984. La revista permitió crear la editorial Formato 16, que publicó, en menos de cinco años, más de treinta obras de poesía, cuento y ensayo. Este esfuerzo editorial subsiste con una veintena de números, además de la publicación, desde 1981 hasta nuestros días, de Temas de Nuestra América, cuya dirección está a cargo de Pedro Rivera, plegable mensual que aborda la temática social y cultural en el ámbito latinoamericano.

Codirigió la revista Opinión Pública de 1988 a 1990. Editor de La Junta, boletín del Programa Municipios Siglo XXI. Editor de Jornada, Suplemento del periódico “La Universidad”, Universidad de Panamá.

Como cineasta documentalista ha dirigido, entre otros, los filmes:

Canto a la patria que ahora nace
Ahora ya no estamos solos
505
Un año después
Viva Chile, mierda
Ligar el alfabeto a la tierra
¿Qué está haciendo el lobo?
Bayano ruge
Como si a Maceo Lorenzo diera un apretón de manos
Aquí hay coraje

Es Miembro Ejecutivo del Comité de Cineastas de América Latina, elegido en 1978. Miembro de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano que preside Gabriel García Márquez.

Ha merecido distinciones múltiples por su obra literaria. En 1969, obtiene el Premio Ricardo Miró, en las secciones Poesía y Cuento, con Los pájaros regresan de la niebla y con Peccata minuta respectivamente. Premio Ricardo Miró 1993, sección cuento, con Las huellas de mis pasos. Premio Ricardo Miró 2000, sección poesía, con la obra La mirada de Ícaro. Premio Ricardo Miró 2004, sección ensayo, con Condición humana, invasión y guerra infinita. Premio “Liga de amistad con los pueblos” por su filme Soberanía, Leipzig, 1975. Premio “Copa Azul” otorgado por la Unión de Periodistas de la Unión Soviética en 1976; Por Ahora ya no estamos solos y otros filmes en el Festival de Tashkent. Premio Caimán Barbudo otorgado por la revista del mismo nombre y también fue galardonado por el filme ¡Aquí hay coraje!, en el Festival de la Habana, 1979.

En el 2005, la Alcaldía de Panamá le otorga la Llave de la ciudad, por su aporte a la cultura nacional. En el 2008, El Consejo Nacional de Escritores, le otorga la Condecoración Nacional Rogelio Sinán. En el 2012, el Consejo General Universitario, mediante Resolución 3-12, le otorgó el Doctorado Honoris Causa, por sus méritos intelectuales y cívicos (por sus luchas populares en defensa de la soberanía) y por ser un ejemplo de vida que dignifica la condición humana.

Pedro Rivera es poeta, narrador, periodista cultural, y pionero del cine panameño. Trabaja en actividades de extensión cultural en la Universidad de Panamá.

Obras de Pedro Rivera

Las voces del dolor que trajo el alba. Mención honorifica en el Concurso Literario Ricardo Miró, sección Poesía. Panamá. 1958
Panamá, incendio de sollozos. (Poesía) Panamá. 1959
Mayo en el tiempo. (Poesía) Panamá. 1959
Despedida del hombre. Mención honorifica en el Concurso Literario Ricardo Miró, sección Poesía. Panamá. Editado en 1969 por Ediciones Pini-Ibe. 1961
Los pájaros regresan de la niebla. Primer premio en el Concurso Literario Ricardo Miró, Sección poesía de 1969.Ministerio de Educación, Panamá, 1970. 1969
Peccata  minuta. Primer premio en el Concurso Literario Ricardo Miró, Sección cuento de 1969. Edición de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, Panamá, 1970. Editado por Imprenta IGSA, en 1970; Formato Dieciséis, en 2005 y múltiples ediciones por la  Editorial Universitaria. 1969
Libro de parábolas.  Formato Dieciséis, Panamá. (Poesía) 1983
Recuentos. Con Dimas Lidio Pitty. Formato Dieciséis, Panamá. (Cuento) 1988
Para hacer el amor con la ventana abierta. Formato Dieciséis, Panamá. (Poesía) 1989
Las huellas de mis pasos. Primer premio en el Concurso Literario Ricardo Miró, Sección cuento de 1993. Primera edición de Editorial Mariano Arosemena, Panamá, 1994 y edición de Formato Dieciséis, Panamá, 2005. 1993
Todo sucedió mañana: Los temas de nuestra América. Fundación CVC, Panamá. (Percepción y crítica social) 1993
Panamá en América. Ensayo de economía poética.  Formato Dieciséis, Panamá. (Percepción y crítica social) 1997
El libro de la invasión. Conjuntamente con Fernando Martínez. Colección tierra firme. Fondo de Cultura Económica, México. (Percepción y crítica social) 1998
El martillo contra la nuez. Editorial Grijalbo S.A., Santafé de Bogotá, D.C., Colombia.  (Percepción y crítica social) 1998
La mirada de Ícaro. Primer premio en el Concurso Literario Ricardo Miró, Sección poesía de 2000.  Editorial Mariano Arosemena, INAC, Panamá, 2001. 2000
Arar en el mar. Formato Dieciséis, Panamá. (Percepción y crítica social) 2000
El largo día después de la invasión. Crónicas periodísticas. Formato Dieciséis, Panamá. (Percepción y crítica social) 2000
Condición humana y guerra infinita. Originalmente titulada "Condición humana, invasión y guerra infinita”. Primer premio en el Concurso Literario Ricardo Miró, Sección ensayo de 2004. Editorial Mariano Arosemena, Panamá, 2005. 2004
Código de la caverna. Editorial Formato 16, Panamá. (Percepción y crítica social) 2005
Crónicas Apócrifas de Castillo de Oro. Formato Dieciséis, Panamá. (Percepción y crítica social) 2005
El zoon politikon. Editorial Formato 16, Panamá.. (Percepción y crítica social) 2005
Cine, ¿Cine? ¡Cine! : la memoria vencida. Ediciones Fotograma, Panamá. Imprenta Universitaria. (Percepción y crítica social) 2009
Asuntos del ámbito humano. Editorial Formato 16, Panamá. (Percepción y crítica social)



Silvia: ¡Ñagare!

En la tierra de los ngäbe y los buglé
un hombre vale más que una hidroeléctrica,
un hombre libre vale más que todos los diputados del planeta,
el agua que se bebe tiene más valor que un millón de voltios de energía,
el agua que corre por las venas subterráneas de la tierra 
tiene la dulzura de un beso enamorado.
el aroma Christian Dior no puede compararse 
con el olor de la tierra cuando llueve.

Dueños del horizonte, dueños del aire que respiran, 
dueños de los ríos, dueños del paisaje, dueños del rocío,
dueños del canto de los pájaros, 
dueños de la trocha por donde caminan hace siglos
dueños de los bosques, dueños de sus vidas
acaparadores de nubes, lluvias y horizontes 
¿es posible negociar tanta riqueza? 
¿Qué pueden las transnacionales ofrecer que valga más?

La tierra es más importante que la vida
lo han dicho, lo repiten, lo saben desde siempre.
Aviones, rascacielos, metrobuses, portaviones
misiles capaces de borrar del mapa los recuerdos
no tienen tanto valor como un árbol de sombras derramadas
ni el valor que tiene la flecha de un Tucán clavándose en el cielo.

Estos hombres cuyas chozas hace cinco siglos arañan las alturas, 
aunque parezca lo contrario nunca se rindieron,
no dieron su brazo a torcer frente a la muerte.
Estos hombres jamás dijeron “basta, nos rendimos”.
Estos hombres perdieron mil batallas 
pero la guerra por la vida nunca se termina.

Estos hombres buscaron refugio en las montañas
Llevaron sus sueños a lomo de caballo.
A la orilla de los ríos florecieron como lirios.
Replegaron sus sueños, escondieron sus banderas, 
buscaron refugio en las catacumbas del silencio
Ahora renacen del olvido.
Las lágrimas que remojan sus mejillas hace siglos
nunca han sido de dolor o mansedumbre.
Por sus ojos simplemente lloran las estrellas.

Al replegarse a las montañas adoptaron la táctica del viento.

No piden limosna a la sombra de rascacielos 
puentes levadizos y costaneras peatonales.
El smog de las urbes no envenena el aire que respiran. 
Caminan con la tristeza más alegre del mundo 
por atajos, sementeras y arrecifes.
Se reproducen hasta debajo de las piedras.
En sus pechos atravesados por espadas españolas
ahora anidan mariposas, pero también águilas y cóndores.

Debajo del corotú crecieron como uno.
Uno es la clave de su paso por la tierra.
Uno es el puño de los dedos al cerrarse.
Uno que es ninguno y lo es todo en un relámpago.
Uno ya no es uno, sino la muchedumbre.

Ellos dan la cara por nosotros.

Bajo el seudónimo de Marco Pueblo, que usa para rubricar su poesía “política”, el prolífico autor y cineasta panameño Pedro Rivera dedicó “Silvia: ¡Ñágare!” (del cual presentamos un fragmento) a la cacica ngäbe Silvia Carrera durante las movilizaciones del pueblo ngäbe-buglé 




La niña enamorada

La niña de mi escuela enamorada
del amor o del mar cuando solloza
se enreda con un mar de mariposa
o sale de las aguas enredada.

Llora a veces o sueña con un hada
tejiendo en el silencio alguna rosa
de un amor imposible que la acosa
o de un príncipe azul con una espada.

Calla la voz o el sueño que la sueña
y el desdén del amor que la desdeña
por no morir y por causarle daño.

La lanza de la vida no la toca
si su sueño infantil lleva a su boca
la no probada miel del desengaño.

Del libro: Despedida del hombre




Negación del adiós

Pueda mi corazón y nunca pueda
desventanar la infancia de la aurora,
escapar de tu red enredadora
por la espuma del mar o por su rueda.

Mi vida en el silencio no se queda
ni mi mano en tu mano de pastora.
Ni el naranjal ni el corazón te llora
cuando mi amor en ti se desenreda.

Si bajaras las anclas del olvido
por antiguo temor o por descuido
siga detrás tu corazón abierto.

Y si el adiós nos toca aunque no quiera
quede para olvidar la primavera
y el mismo adiós entre nosotros muerto.

Del libro: Despedida del hombre





La palabra es

Escribo la palabra
estructura simple de barro u origen
hoja de viento en la laringe
para significar
y definir
separar las cosas de las cosas.
Al hombre de la bestia.

Del libro: Los pájaros regresan de la niebla




Comentario de actualidad

Cuando Jacqueline se introdujo en la cama
de Aristóteles Sócrates Onnasis
y cambió su pasaporte a la gloria por una 
isla en el Mar Mediterráneo,
sin duda, la llama eterna en la tumba 
del Presidente John
ganó un poco de eternidad de sombra y 
     sabotaje.
Y el mundo apoltronado ante la imagen 
     de Jackie
pensó en la veleidad cinematográfica
de algunos moribundos
y en la clásica manera sajona de entrar en 
     el olvido.
leyendo los titulares del New York Times
en la fosforescencia nocturna.

Del libro: Los pájaros regresan de la niebla




La vieja ciudad

La ciudad cabalga a la intemperie
con nomenclatura de pez o mariposa
a un lado de la costa donde los indígenas
antes acudían
a beber en la ubre de la palma
y confiscar las aglomeraciones
del pescado
en las tabernas del océano.
Una constelación de muros a nivel del mar
tejido regenerado en la edad del hombre
antigua piedra sostenida por la cal 
campanario plaza frailes tatuados
por la cruz y el diezmo. 
La gota indígena en la nube alta
la estirpe cobriza al escape
evaporada como agua de  charco
                                      la pluma
en el tronco hueco de la noche
atisba las edificaciones
y sabe de dioses conjurados por el vino
gustadores de metales y pájaros
y abundancias.
Los tributos metálicos cubren cuanto
la vista abarca
                                        cuanto la sotana
extendida puede tocar.
Navieros conducen a las estaciones
del quilate
donde oro y oro espada y cruz
dan origen a las catequizaciones
de España.

Del libro: Los pájaros regresan de la niebla





Traslado

Estratificada espesura de niebla y pedrería
en la margen del Pacifico Sur
el tiempo cóncavo
cicatriza los racimos del vértigo
en la popa del navío
                                    en el mástil
mayor del asalto y la cólera.

Una armadura pétrea rodea su cintura
la catedral reencarna el gesto de Babel
garitas como párpados escudriñan
pelícanos piratas
la proa de los eclipses colocada
como un cuchillo sobre el mar.

Tránsito perpetuo configura la imagen nativa
el oro va a España
                                     viene del Perú
la ciudad es la estación
                                               la escala
boscosidad de piernas absortas
como amuletos indígenas
para después del viaje y la abstinencia
el abdomen de las ferias eructa regocijos
telas alimentos chucherías
ideología barata de conquista
sables de fornicaciones en los extramuros
reverberan mestizajes y furias
traumatizan los pigmentos de las razas y
mestizos zambos mulatos
desmoronan la substancia del paisaje
inmóvil.

Del libro: Los pájaros regresan de la niebla





Parábola de los despojos

La historia de nuestros países, bueno es que se diga
es un cuento de hadas sin el beso final de las películas.
Sólo que el príncipe es un contralmirante cojo
un capitán de la U.S. A.  Air Force
o un simple soldado de la infantería aerotransportada
veterano de la guerra del Pacífico
capaz de seducir a la Cenicienta
con una caja de bombones
o una serenata Sherman bajo su ventana.

A nuestras cenicientas, también es bueno que se diga
al final las violan el contralmirante, el capitán
el sargento y también los miembros de la orquesta
--le dan el redoblón y además se filma--
luego toman sus alhajas de oro
o su cinturón geográfico, su sal, su cobre
y la gozan
              unilateralmente
bajo la mirada cómplice de la abuelita burguesa
que en una mecedora, enferma
cuenta dólares con los pies y las manos.

Del Libro: Libro de Parábolas 





Parábola sobre madres y niños del futuro

Dentro de algunos años
cuando la paz sea sobre la tierra
y los hombres de buena voluntad
os digan sin injerencias eclesiásticas
amaos los unos a los otros
y no matéis y no robéis
la bienaventuranza de los pueblos
el cobre, el petróleo, la posición
geográfica, los frutos esenciales
de la supervivencia terrestre
las caras de algunos presidentes, impresas
en cinemascope y technicolor
serán usadas por madres bondadosas
para asustar niños
y alejarlos
del vicio y los pecados.

Del Libro: Libro de Parábolas





Encuentro con la amada

Todo mi amor no cabe en una copa
ni dentro de la piel de una pantera
no cabe en la montaña del silencio
ni en las ventanas de una flor abierta.
Todo mi amor no cabe en el espacio
ni en todos los pupitres de una escuela;
ni en la ubres heridas de la noche
ni en el olvido ni en la vida entera.
Todo mi amor no cabe en una mano
ni cabe en la rendija de una puerta.
Si las piedras del mundo se reuniesen
le faltarían las piedras a las piedras;
si se reunieran todas las palabras
para llenar mi casa solariega,
amada, faltarían todas las lunas
y también las palabras y las letras
porque todo el amor que te entregara
todo el amor del mundo no lo llena.

Tus senos se enredaron en mis uñas
como dos mariposas de madera,
atadura del alba y miel andina
cayendo de los labios de la abeja;
fuego adorado, lumbre de sollozo
sangrando de la sangre de la leña
e inunda los atardeceres lentos
y destruye la paz de las caderas.

En esta noche de horas olvidadas
nadie que me conozca ya recuerda
lo que era mi silencio de estudiante
y mi alma toda cicatrices viejas.

Recuerdo mi esperanza en el camino
andando a pie y sin dejar sus huellas
de la manera como el mar olvida
espuma de olvidar sobre la arena.

Sólo tus ojos tristemente azules
se pueden comparar con mi tristeza.
Eres la nueva casa del aroma,
la vida que me alcanza en el planeta,
lo ilimitado y simple de las hojas,
lo amable como el pan sobre la mesa.

Junto a ti puedo amar el agua, el pueblo
y las vidas que quedaron muertas;
el insondable sueño de los pobres
y el camino que se abre entre la hierba.

Esta mañana amor, amor te lleno
de la palabra amor en su violencia
y aunque todo el amor se te entregara
todo el amor del mundo no lo llena.

Del Libro:Despedida del hombre




La tierra mojada

Octubre verifica sus emblemas húmedos
el rostro de la hierba desmenuza
aromas burocráticos
el mal tiempo engendra
los ovarios de la lluvia
                                     barro

Niños en cabalgadura de gozos
muchachas en la punta de los pies
cosmopolitas
                           los paraguas tiritan
como manoplas de pájaros.  

Del Libro: Los pájaros regresan de la niebla




Coloquio

Tener un hijo es como si volviera
a nacer en tus ojos la alegría
o como si tomada de la mano
fuera mi infancia a recorrer el mundo.

Allí donde sucumben las edades
y donde alguien espera tu regreso
también aguarda con su edad a cuestas
un niño con mi nombre entre las manos.

Porque en la Catarata del rocío
(donde vierto mi espejo y se destroza)
una antigua epidermis se detalla
y anuncia su cadalso de madera.

Estrujado crepúsculo de llanto
que de la muerte viene hacia la muerte.

Del Libro:Despedida del hombre




El río dialéctico

Heráclito
Éfeso
576-480 a.d.n.E.
En el siglo XIX.
el filósofo Hegel
dijo: “No hay tesis
de Heráclito
que yo no haya
incorporado a mi
lógica” y con él “se 
toca tierra” por la
primera vez.

Nada permanece idéntico a sí mismo, somos y no somos
lo real es la simultaneidad de los contrarios
el Universo es la armonía de los opuestos, y eso basta
o mejor dicho: el movimiento es la manera de existir de la materia
o tal vez: lo que es
                           es
y deja de ser en tanto transcurre
y no transcurre simultáneamente.

El ser es la sucesión de los conflictos
y cada contrario engendra a su oponente
que a la vez engendra a su contrario
que a la vez engendra a su oponente.

La materia, pues, fluye como un río.

Del Libro:La mirada de Ícaro




No hay comentarios:

Publicar un comentario